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Llegas tarde.
Vamos.
Vístete, ponte el gorro y quítate el collar.
Lávate las manos.
Con jabón.
Hay instrucciones.
- ¿Qué talla? - 42.
¿Qué miras?
Coge uno.
Venga, rápido, rápido.
En un buen día, hacemos unas 70 toneladas.
En un turno.
Vale, coge los guantes metálicos.
Ivar.
Ivar. Ven aquí.
Solo un guante, solo uno.
Ivar será tu mentor. Dile qué hacer.
Isak, ocupa el puesto de Ivar.
Venga.
Vale.
El objetivo no es ser rápido, sino preciso.
Vas a hacer el mismo movimiento unas 20 000 veces al día,
no te lo hagas más difícil.
Tienes que encontrar la espina, cortar aquí
y darle la vuelta.
Para.
Oye, Robert.
¿En tu casa comes comida del suelo?
- No. - No vuelvas a hacer eso.
¿Sabes cuánto cuesta parar y limpiar?
¿Lo sabes?
Ve a desinfectarte y vuelve al trabajo.
Perdona, deja que...
lo arregle.
Soy Robert.
Marek.
La cama es mía.
A no ser que quieras compartirla.
- No, gracias. - ¿No tienes sentido del humor?
Tira eso, tira esa mierda.
- Vale. - Venga.
Espera, tío.
Gracias.
- ¿Es tu primera vez aquí? - Sí.
¿Y tú?
Llevo cinco años.
Pero quiero volver a Polonia
y construir un pedazo de casa con garaje para mi familia.
Bonita vista, ¿eh? Es imponente.
Ya te cansarás de ella.
Pásame el balón.
La gerente llegará pronto. Estaremos fuera.
Tocar jazz, la batería...
Mis amigos y yo.
Cosas así.
- Hola. - Ey.
- Espera que te haga un hueco. - ¿Quién es, papá?
Hola, soy Robert.
¿Te has llevado a tus hijos?
- No tengo hijos. - Pero eres mayor.
Haced los deberes.
Pásala.
Vale, fuera.
¡Tío!
Hey, Oktawian.
Robert.
Necesita analgésicos para trabajar. Llévatelo.
Mira quien habla, el que trabaja en la línea. No te esfuerces tanto.
Joder.
Si no pagas el domingo,
lo siento, pero tendré que reemplazarte.
¿Puede darme un mes más?
Las normas son claras y te las sabes.
¿Verdad?
Siguiente.
- El nuevo. - Buenas.
Pasaporte y contrato.
Todo en orden.
¿Eres de Bialystok?
Somos vecinos, yo soy de Suwalki.
Qué bien.
Vale.
Son 4 000 al mes. La fianza es el triple, ¿cuánto es?
- 12 000. - Eso es.
Cógelo por la espina. ¿La encuentras?
Sí.
Suéltalo suavemente.
Vale, no...
No hay que empujarlo.
Solo tienes que guiarlo, ¿vale?
Un movimiento suave. Vale, mejor.
No se puede ver fútbol tranquilo. Hay política en todos lados.
Se arrodillan.
- ¿Tienes una batería portátil? - No.
¿Y eso? ¿Es un programa de baile?
Inténtalo.
Enséñanos tu movimiento de cadera.
Damas y caballeros, concurso individual.
Dale, tío.
Enséñale.
- Vamos. - ¿Me vais a puntuar bien?
Eso es, Marek, estás arrasando.
Buen baile, Ivar.
- Qué tonto. - Venga, tío, era broma.
Tranquilo.
Déjalo, Marek.
Los monos no tienen sentido del humor.
Cinco minutos para el segundo turno.
- Perdona. - Danos cinco minutos.
Solo vengo a por cigarros.
Ven aquí.
Julia.
- Hola, Robert. - Hola.
¿Quieres venir al karaoke?
Voy mal de dinero.
Ya veremos qué hacemos.
Voy a fumar.
Venga.
Por que no te caigas de bruces.
Voy a por una birra.
Una cerveza, por favor.
- Toma. - Gracias.
No eres muy de cumplidos, ¿eh?
Me perdí esa clase.
Por el trabajo.
Para que nuestras neuronas no mueran muy pronto.
No te rías.
¿No notas cómo mueren?
¿Al repetir tanto el mismo movimiento?
Sí.
Pues eso.
Necesito trabajar.
- De portero o algo. - ¿Portero?
¿Tú? ¿En serio?
¿Qué?
Estoy de broma. Tranquilo.
Hola.
Hola.
Buen coche.
- Yo tenía un Saab 900... - Gracias.
Perdona por lo de Marek.
Estaba de broma, ya sabes.
Sí, claro.
Robert.
Vale, hay más pedidos, chicos.
Hay que cargarlo hoy.
Lo incluiremos en el recuento de horas extra.
Vamos, vamos.
¿Qué es lo del recuento de horas extra?
¿Marek?
Las horas extra. Nos pagan luego en Polonia.
Así evitan el 40 % adicional por las horas extra.
Lee el contrato.
¡Se te da como el culo conducir el toro!
- En inglés, Marek. - ¿O qué, se lo dirás a tu padre?
Lo siento.
- ¿Puedes levantarte? - No sé.
Robert, cógelo del brazo.
Vale. Una, dos y tres.
Quita.
- Coge su coche. ¿Puedes conducir? - Sí.
¿Por qué no llamaron a la ambulancia?
¿O a la policía?
¿E ir contra el niño de papá?
¿Necesitas ayuda, princesa?
Mándame una foto, a ver si estás comiendo bien.
¿Quieres darle una vuelta?
No, gracias.
Cobarde.
¿Qué has dicho?
Nada.
Cobarde.
- No se te da tan mal. - Que te den.
¿Cómo va...
el pie de Marek?
Se pondrá bien.
Eres un peligro.
Que te den.
Nos vemos.
He oído que quieres ganar un dinero extra.
Necesito a alguien que me ayude con el trabajo en Trondheim.
¿Cuánto pagan?
2 000.
Solo tienes que tocar música. No es muy complicado.
Me he cambiado de turno, así que...
Nunca dije cuando era el trabajo...
¿Has visto a la noruega con la que hablé el otro día?
Está buena, ¿eh?
Van a saltar chispas, te lo digo.
¿Vienes?
Id sin mí.
Cógelo.
Cógelo si quieres.
Casi.
Me pregunto si serías tan listo hablando polaco.
¿En Szczebrzeszyn?
Me gustaría tener una gasolinera algún día.
- ¿En Noruega? - Lo estoy pensando.
Puede que sea buena idea tener aquí una franquicia.
No he conocido a nadie que soñara con eso.
Me gustan las gasolineras.
Aquí la gente sueña con ser director de una empresa
y conducir un Tesla.
Tú no.
No, yo...
He pedido plaza en una universidad cerca de Oslo
y luego quiero ser actor.
¿Qué vas a ganar con eso?
Hablas como mi padre.
Siempre me está diciendo que busque un trabajo normal.
Con el pescado.
Actuar es un trabajo.
Si no te va bien, puedes trabajar en mi gasolinera.
Gracias.
¿Tienes hambre?
Vamos a jugar a algo.
¿A quién te follarías?
¿Qué?
Ese juego donde tienes que elegir entre dos personas
y escoger a quien te follarías.
Qué tontería.
Vale.
A esa.
O...
a esa.
¿Qué?
Tienes...
No. Joder.
Es por aquí.
Voy a terminar el entrenamiento.
- Hola. - Robert.
- ¿Entiendes el noruego? - No.
No.
Vale. Soy Eli, la abuela de Ivar.
Qué manos tan fuertes tienes.
- Me gustan. - Encantado.
Encantada de conocerte.
- Mira lo que he comprado. - Madre mía...
¿Puedes ayudarme a abrirla?
¿Vale? Bien. Estáis en vuestra casa.
Puedes hablar con el perro.
Ivar, ven conmigo.
Me alegra verte.
Es Bjørn.
Mi hijo.
- ¿Lo conoces? - No lo he visto de hippie.
No, por supuesto.
Ese hombre libre lleva mucho tiempo muerto.
¿Tenemos que hablar de él?
- ¿Y tu padre? - Mi padre está muerto.
- Lo siento. - No pasa nada.
¿Hace mucho que falleció?
Nueve años. Trabajaba en la construcción en Alemania.
- Era un punki. - ¿Un punki?
¿Sabes que yo tenía un grupo en los 80?
Hacíamos de teloneros de grupos de punk en Trondheim.
¿Te acuerdas de cuando tocaba punk y The Clash?
- ¿Lo mucho que llorabas? - Qué bonitos recuerdos.
- ¿Puedes ir a por...? - Voy, voy.
Soy adoptado.
- Ivar. - Robert.
- Hola. - ¡Hola!
- Me alegro de verte. - Y yo a ti.
Es Robert. Va a tocar música hoy.
- Johanna. - Robert.
Anders.
Johanna y Anders son los dueños de la tienda.
Muy bonita.
Escogemos artículos vintage
y el resto irá, no sé, a Europa del Este.
Ay, no quería...
No tengo nada en contra de Europa del Este.
- Es solo que funciona así. - Está bien.
- No soy de allí. - Pensé que quizá eras...
No, soy de Francia. Es Robert.
Como un nombre francés.
Como Robert Downey Jr.
Pero estoy pensando en cambiármelo a Volvo 240.
- Como el niño de Elon Musk y Grimes. - Exacto.
Además Volvo me pondría en nómina.
Lo del Volvo lo entiendo, ¿pero por qué Downey Jr.?
¿Nunca has querido ser Iron Man?
Claro.
Bueno...
Este es el ordenador que utilizarás.
Y aquí tienes el dinero.
Gracias.
Ivar, ¿me ayudas con los carteles?
Tengo que prepararme.
- ¿Puedes...? - Sí, claro.
- Gracias. - Sujeta este.
- ¿Ivar? - Estoy aquí.
La cremallera no sube.
- ¿Me ayudas? - Sí, claro.
¿Quieres probarte esta chaqueta de purpurina, Robert?
No creo que sea necesario.
¿Seguro? Es...
Sí, estoy bien.
Voy a ver si hay otra cosa que te guste.
Vuelvo en un segundo.
- Perdona. - No, está bien.
Podemos probar sin las luces, solo para que veas cómo es.
Qué monos sois los dos.
He encontrado trabajo en Frøya. 26 000 al mes. Llámame.
- ¿Cuándo te vas? - El vuelo es el sábado.
¿Dónde vas a vivir?
Estoy buscando en internet. Ya no me tendrás encima de ti.
Les dije que podía empezar ya mismo.
Pero...
Si no, van a contratar a otro, Robert.
No podemos pagar la próxima cuota y cada vez sube más.
Joder.
Deja de maldecir y dime que estás contento.
Hola. Qué mala cara tienes.
Gracias.
Por fin van a venir los de inspección de trabajo.
- ¿Cuándo? - En media hora.
Ahora vuelvo.
Perdón, olvidé devolvértelo.
Fue...
demasiado.
¿Sabes qué? Por un momento pensé que eras diferente.
¿Cómo?
¿Como tú?
Mira, primero de todo, que te follen.
Segundo, ¿tu problema fue la ropa?
O... ¿el armario en el que estás?
Silencio, por favor.
Queremos ayudaros.
Estamos haciendo todo lo posible,
pero, por ahora, es todo lo que podemos hacer.
¿Creéis que no me interesa,
que no nos interesa vuestra satisfacción?
- Si me escucháis... - ¿De qué va esto?
Cambian lo del recuento de horas extra,
porque, sorpresa, aquí es ilegal.
Estamos obligados a hacer estos cambios.
Voy a perder la mitad de la paga.
Es una oportunidad para mejorar las cosas.
Sé que la mayoría de vosotros estáis aquí para ayudar a vuestras familias.
Lo aprecio y lo tengo en cuenta...
¿Y qué pasa con las horas que ya teníamos hechas?
Sí, hay gente que tiene 420 o 440 horas.
- Es verdad. - Es verdad, sí.
- Olvídate de ese dinero. - Espera.
Los detalles están en estos contratos.
El capataz Vytautas los repartirá.
Para cualquier pregunta que tengáis,
estaré en mi oficina.
Tú solo te preocupas por los tuyos. Esa es la verdad.
Si no te gustan las condiciones, ahí tienes la puerta.
- ¡Que le jodan a los Fjeld! - Escuchad.
Leí que hubo una huelga en Sotra.
Consiguieron un convenio colectivo.
- ¿Me vas a prestar tú 20 000 coronas? - Genial.
- Pues firmemos el nuevo contrato. - ¿Tú tienes familia?
¿Hijos?
No, no tengo.
Pero tengo horas extra que no quiero perder.
A mí me gustaría tener hijos.
Sí, claro.
- Solo sabéis quejaros. - ¿Y tú eres mejor?
¿Grzegorz?
¿Cuánta explotación puedes seguir aguantando?
Tú estás bien con que Bjørn te dé una palmadita en la espalda, ¿no?
¿Oktawian?
¿Qué pasa si te envían otra vez a la terminal?
¿Cuántos analgésicos puedes tomarte al día?
¿Cuánto puedes aguantar en este trabajo, Robert?
¿Sabéis cómo nos llaman aquí?
Dumping social.
Trabajadores a los que pagan menos y que no protestan.
Si no exigimos contratos justos, no conseguiremos nada.
Nada.
- ¿Hola? - Hola.
¿Está Ivar en casa?
Él no vive aquí. Vive en el barco.
Ivar.
Ivar.
Ivar.
¿Qué quieres?
He venido...
para hablar.
Podemos hablar en el trabajo.
Adiós.
Vete, Robert.
¿Te crees que para mí es fácil?
¿Sabes qué pasaría si alguien se enterara?
No lo entiendes.
¿Has tenido...?
¿Has tenido que esconderte?
¿Te han dado una paliza por ser...?
Joder.
¡Robert!
¿Quieres ropa seca?
No, estaré bien.
Nos vemos...
Me alegro de que me hayas llamado otra vez.
Veo caras nuevas.
Encantado de veros.
¿Hay gente que siga trabajando
con contratos temporales?
Estuve pensando. Tienes razón. ¿Todavía quieres hablar?
Si os hacéis miembros,
nosotros negociaremos
para conseguir un convenio para todos.
- ¡Por fin! - Hola.
¿Quieres patatas fritas?
- ¿Desde cuándo te gustan? - Desde que vi el precio de un bocata.
- Tiene sentido. - Ahora me encantan.
¿Pasa algo?
No.
¿Me has traído cigarros?
¿Tú qué crees?
- ¿Qué te parece? - Gracias.
Te pedí un cartón.
Esto parece la Luna.
Toma.
- ¿Me quito los zapatos? - No.
- ¿Qué? - No te los quites.
Un segundo.
Te busco algo de beber.
- ¡Coge una serpentina! - Buenas.
Hola.
Soy la madre de Robert, Maria.
Me quedaré aquí un tiempo hasta que encuentre algo.
- Voy a dejar mis cosas... - Cuidado con la tarta.
Vale, pues...
- Dale algo de beber a Maria. - Claro.
- No, gracias. - Espera.
- Hola, soy Julia. - Hola.
Calla. Hoy es mi cumpleaños.
Marek ha hecho tarta. ¿Quieres?
No, gracias. No bebo.
Vosotros pasadlo bien. Voy a fumar y a estirar las piernas.
Robert, salgo a fumar.
Joder, tío.
Vete a la mierda.
Y yo buscando chicas noruegas.
- Voy a dejar aquí sus cosas. - Claro.
Dame eso.
- ¿Se puede? - Sí.
¿Qué es eso?
No voy a comerme eso. Cómetelo tú.
Hace un año, enseñaba poesía a niños aburridos.
¿Te puedes creer que lo echo de menos?
- Debemos 96 000. - ¿Qué?
- ¿Y lo de ahorrar? - Venga.
- ¿Te sorprende? Pedí prestado. - ¿Para qué?
Para el vuelo, el tren, la comida, la maleta...
Vale vale... Hablemos en el trabajo.
¿Qué tal?
Pregúntame lo que quieras.
¿Sabe la empresa que nos hemos afiliado al sindicato?
¿No tienes alguna pregunta más interesante?
¿Para mí?
No lo sé.
Seguramente.
Siguiente pregunta.
¿Por qué te trasvistes?
¿Nunca has querido ser otra persona?
¿Iron Man?
Quería ser Eminem.
Rapéame algo al menos.
I'm sorry, mama.
I never meant to hurt you. I never meant to make you cry,
but tonight I'm cleaning out my closet.
Está bien.
Hablando de tu madre, Robert Downey Jr...
¿Sabe lo tuyo?
Si te afiliaras al sindicato, provocarías a tu padre.
Soy un provocador.
Un provocador sexy.
¿Estás bien?
No.
Es solo que...
Hace seis meses, tuve una cita.
Con un chico.
Recuerdo que...
me tocó.
Nunca me había sentido así,
antes, con una chica.
Un grupo de chicos se nos acercó.
Uno de ellos le dijo al chico con el que estaba
que era un maricón.
Luego empezaron a pegarle.
No hice nada.
Me quedé ahí mirando cómo le pegaban.
Me alegro de verte.
Tu madre nos ha preparado té.
Vino ayer a visitarme y se hizo tarde...
¿Ah, sí?
Me ha dicho que lleva aquí tres días.
- Sí, tres días... - Mamá.
¿Azúcar?
Quería llamarte, pero tenía mucho trabajo...
Robert, todas las personas tienen que estar registradas.
Lo sé.
Eso habría sido lo correcto.
Deberías haberme informado.
Déjeme decir que yo no he venido aquí a vivir con mi hijo.
- Solo es de visita. - Exacto.
Si usted o Robert me hubieran llamado,
seguro que se nos hubiera ocurrido algo.
Pero ya...
es demasiado tarde.
En esta situación, tengo que cobrarte el doble.
¿El doble?
No sé de qué te sorprendes.
¿No firmaste el contrato? Ahí estaba todo.
Si no me pagas el lunes, tendréis que marcharos.
Mamá...
Trabajaré más.
Venga ya.
- Quizá deberíamos volver a casa. - No.
Es decir...
No todavía.
- ¿Ya tienes algo para tu madre? - Todavía no.
Si fuera mi madre, le buscaría algo.
- ¿Un palacio? - En serio.
Bienvenidos al sindicato.
Lo más importante
es que la empresa ha recibido nuestra propuesta
para un convenio colectivo.
La tarifa.
Perdón, no sabíamos que había alguien nuevo.
Está bien. Todos son bienvenidos.
¿Vale?
Cuantos más seamos,
trabajemos y permanezcamos juntos,
más oportunidades tendremos.
¿Has venido a espiarnos?
¿Se te ha ocurrido que puedo estar aquí por mí?
¿O por los demás?
No paras de insultarme todo el puto tiempo.
Ya estoy harto.
Gilipollas.
¿Vienes?
Entra.
Capataz.
Necesito una habitación.
La necesito de verdad.
- ¿Podría preguntarle a Bjørn si...? - Mira, hijo...
No te digo que no por ser gilipollas.
Tendrías que ser por lo menos capataz.
Y, ahora mismo,
sería difícil conseguir un apartamento.
¿Quién ha sido?
Dime quién ha sido.
¿Qué más te da?
Ivar.
Ni siquiera me miras
cuando estás con tus amigos.
Mi padre vio mi nombre en la lista del sindicato.
Me dijo
que ya era hora de ser un hombre.
Me tiró toda la ropa al agua.
Le aterra lo que piensen los demás.
No puedes dejarlo correr.
Te ha arruinado las cosas.
¿Preparado?
Sí.
¡Láseres!
¡Vamos! ¡Qué guapo!
¡Salud!
¡Oye, vosotros!
Venga. Vamos, vamos.
Siéntate, por favor.
Bueno, esto es cosa de la policía.
¿Debería llamarlos?
No.
Estás en el sindicato, ¿no?
Si dejara que te quedaras
e incluso te ayudara
y te ascendiera a ayudante de capataz...
- ¿Quiere que...? - Quiero que aceptes.
También se podría
encontrar un apartamento barato.
Tengo que pensarlo.
¿Sabes que en 2003 casi quebramos?
Las empresas medianas tenemos que...
Tenemos que luchar
o nos comen las grandes empresas y los bancos.
Lo que la gente no entiende
es que los negocios como estos
son los que le dan vida a la isla.
Los que ponen la comida en la mesa. ¿Lo entiendes?
Y, Robert...
Ivar está pasando por un mal momento.
Creo que necesita estar un tiempo solo.
Y quizá tú también.
¿Princesa?
¿Has visto a mi madre?
- ¿Qué pasa? - Estamos de huelga.
¿Me has oído?
¿Has visto a mi madre?
- Sí. - ¿Y bien?
- ¿Has visto a Julia? - No.
¿Qué pasa?
Le he dicho que no tengo pendientes.
Cuando falta algo, siempre miramos los bolsos.
Ni siquiera tengo el agujero...
Siempre comprobamos los bolsos de los trabajadores. No es personal.
¿Cree que soy una ladrona?
Enséñale el bolso.
- Enséñaselo. - No quiero.
Se va a enfadar.
Escúcheme, por favor, déjeme mirar su bolso.
- No la toque. - Aleje sus manos de mí.
¿Cree que soy una ladrona?
Mamá...
Ya me he hartado.
Es normal.
¿Quieres esperar?
- No he robado nada. - Se disculparán.
Lo he intentado.
Con todas mis fuerzas.
No me he contenido.
No me saqué una carrera para limpiarles los baños.
¡Puta Noruega!
Puta Noruega.
¡Que te follen, Noruega!
Yo cuidaré de nosotros.
- ¿Quieres que me dé un ataque? - Claro.
Han despedido a mi madre.
Lo siento.
Oye.
Puedo prestarte el dinero.
Son 96 000 eslotis, así que...
Tenemos que pagarlo lo antes posible.
Son como 200 000 coronas.
Puedo dejarte algo de dinero para empezar.
No lo entiendes.
No puedo hacer huelga.
No puedo perder el trabajo.
No hace falta que... Puedo llamar a mi abuela.
Nos ayudará sin problema.
Estás en la huelga solo para provocar a tu padre.
¿Por qué te importa tanto de repente?
Porque sé que es importante.
No lo entiendes.
No es tanto, o...
No quiero tu dinero.
Genial.
- ¿Y qué va a pasar? - Ni siquiera es tu dinero.
¿Has pagado alguna vez con tu dinero,
aparte de por tu ropa?
Escucha.
Deja que te ayude.
Es lo que hacen los novios.
Yo no he dicho que sea tu novio.
¿Qué coño haces? ¡Nos las pagarás!
Vamos, vamos.
A ver.
Tienes que cortar las espinas.
El cuchillo está afilado.
Solo hace falta un movimiento así.
Me has decepcionado, Robert.
Eres un disco rayado. Siempre "yo, yo y yo".
Es lo único que piensas.
Hola, Robert. Ven.
¿Cómo estás? ¿Bien?
Has tomado la decisión correcta.
¿Vale? Muy bien.
Así actúan los hombres.
¡Avanti! Vamos.
Me han ascendido.
¿Cómo?
- ¿Puedes hacer la maleta? - ¿Cuánto te han pagado?
- Mamá, la maleta. - ¿Tu ética por un piso?
- No lo entiendes. - Creía que eras nuestro amigo.
Parece que solo eres un...
Qué bien que puedas esconderte detrás de mamá. Pírate.
Te doy cinco minutos.
¿Quién es?
Nadie.
¿Qué tal las matemáticas?
Yo no he pedido esto.
Y tus decisiones siempre son la hostia, ¿no?
No pedí un piso. Lo compraste tú.
¿Entonces es mi culpa?
Que la constructora quebrara y que tu padre muriera.
Todo es culpa mía.
- ¿A qué viene lo de papá? - Quería que tuvieras una buena vida.
Si él estuviera vivo, no estaríamos aquí.
¿Sabes qué recuerdo? Que no estaba con nosotros.
No os recuerdo juntos.
¿Por qué no dijiste nada?
Tenía miedo.
Siempre has sido muy frágil. Me sentía culpable si decía algo.
¿De qué tenías miedo?
Soy gay, mamá.
¿No vas a decir nada?
¿Sabes que los de la huelga en Sotra han perdido el trabajo?
No lo sabías.
Se lo dije a los demás, pero no me escucharon.
No puedo perder el trabajo, no soy una suicida.
Creía que esas cosas no pasaban aquí.
Lo siento.
Si vas un poco más rápido, te pondré en la línea.
¿Qué ha pasado?
Déjame ver.
Dame un segundo. Puedo trabajar.
- ¿Qué? - Dame un segundo.
Hace falta gente en la producción.
- ¿Has llamado a la ambulancia? - Sí.
Has hecho bien, Robert.
La gente no puede arreglárselas. Son muy pocos.
Pues haz que lo consigan.
¿Cómo?
¿Les chantajeo?
¿Te gusta tu piso nuevo, Robert?
No tanto.
Dígame,
¿los hombres de verdad tiran la ropa de su hijo al agua?
A veces.
He hablado con tu padre.
Pues enhorabuena.
Sé que la he cagado.
¿Te crees que, por venir aquí, vamos a perdonarte todos?
¡Espera!
Se ha vuelto loco.
Me dijiste que era un disco rayado.
Ahora lo estás siendo tú.
Como los dos somos un disco rayado,
podríamos sacarle provecho.
Te quiero.
DEDICADO A LOS QUE LUCHAN POR EL DERECHO A AMAR.
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