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Desde el pasado septiembre no he hecho
otra cosa sino esperar a un hombre.
Que me llame o vaya a mi casa.
Seguí trabajando, iba al cine, de compras, leía.
Pero todo lo que hacía...
Parecía estar desconectado de la realidad.
Tengo vagos recuerdos de mi vida entonces.
"SIMPLE PASIÓN"
Cuando no puedo dormir, pienso en Oporto.
donde pasé una semana antes de verlo por primera vez.
Recuerdo lo que hice, todos mis paseos.
Recuerdo mi habitación en el anexo del Hotel Albar.
En mi mente tengo una lista de las cosas que encontré allá.
Los objetos, por ejemplo.
Y también pienso en lo que hice antes de ri a esa cena
donde lo vi por primera vez con amigos.
Todo lo que pasó antes de conocernos.
Como si un inventario perfecto me permitiera vivirlo de nuevo.
Estoy obsesionada con la idea volver a esa habitación del
de hotel en Oporto. Es lo que me hace seguir adelante.
Desde que se fue todo lo que hago y pienso
es como una repetición del tiempo antes de verlo.
Como intentar traer el pasado al presente.
Una apertura a la felicidad.
Sabes que nunca te pediría nada.
- ¿Realmente tienes que irte? - Sí.
- ¿Hiciste tus deberes? - Sip.
Ni digas sip di "sí".
¿Qué comiste en la escuela?
Nada, ratatouille. Comida para perros.
Paul...
Quédate en Hiroshima conmigo.
Viene a mí.
Entonces pondrá sus manos sobre mis hombros...
Y me besará.
Me besará, y estaré perdida.
- ¿No hay cobertura aquí? - No tengo idea. ¿Te gustó?
- Él sí, ella no tanto. - ¿Cómo es eso?
Siempre es lo mismo con esas películas.
Una hermosa mujer deseada para quien todo es normal. La fantasía de un hombre.
Algunas mujeres nunca encuentran el amor, por muy bonitas que sean.
Y a las mujeres menos bellas que merecen el amor
- nunca las ves. - Lo piensas demasiado, Hélène.
Vamos a tomar un trago.
Ahora todo el mundo lo hace. Hay miles de aplicaciones para eso.
Puedes ver quién está disponible cerca de ti, incluso en tu vecindario.
En serio, pruébalo.
Yo no lo hago, pero mi hermana tiene un chico tras otro.
Me gustaría intentar algo así.
- ¿Por qué debería probarlo? - Porque estás soltera.
- ¿Soltera? - Rara vez ves a ese hombre.
Eres muy diferente a la mujer de la película.
¿Aquí está bien?
Gracias.
Tiene un gran cuerpo y un hermoso trasero.
- Bien, eso también es importante. - Tú no, no te conozco.
Un hombre enamorado, ¿realmente cierra los ojos durante un beso?
Hélène, ten cuidado.
Está casado, va a volver a Rusia.
- Sé realista. - Sí.
Ya dejemos de hablar de eso, salud.
- No estoy enamorada de él. - No, en lo absoluto.
Por lo que dices, estás enamorada del amor mismo.
El otro día tomándome un vaso de whisky en la cocina
de repente pensé en una tía mía.
Mi madre me dijo que se veía con su amante en la tarde.
Todo el pueblo lo sabía y hablaban al respecto.
Me pregunto si la gente al final la condenaba por su infidelidad
o porque estaba haciendo el amor en lugar de limpiar las ventanas.
Sentí una gran satisfacción cuando pensé en ella no sé por qué.
Eso siempre es bueno. Quiero decir...
Esas mujeres que sienten una repentina urgencia por huir
de su vida fácil, el aburrimiento burgués y le son infieles a sus maridos.
Luego se cogen a un imbécil que no tiene nada que ofrecer.
- Muchas gracias. - No me refiero a ti.
Una mujer fuerte que desafía su entorno convencional en 1660.
- ¿Hola? - ¿Todo bien?
Sí.
- ¿Y tú? - Bien.
- ¿Qué estás haciendo? - Estoy trabajando.
- ¿Puedo verte? - Sí. ¿Ahora?
- En 20 minutos. ¿De acuerdo? - Bien. Estaré aquí.
Te quiero.
Mamá... mamá.
- Llevo aquí una hora. - ¿Qué hora es?
Qué irritante.
No es tan malo.
Sólo podemos enumerar cosas, muy banales y precisas
para tratar de no olvidar nada.
No olvidar nada.
- ¿Dónde está mi short de fútbol? - ¿Tu short? Está en...
- ¿Lo perdiste? - No, lo encontraré.
¿Quién es ese tipo?
No es nadie.
Llevo días soñando con besarte.
- ¿Está todo bien? - Sí.
Nunca he sentido esto con nadie.
El sexo contigo es muy bueno.
El objetivo propio de la poesía es ella misma.
Y ningún poema es tan hermoso, noble y digno de ser llamado como tal
como el que se escribe por el placer de escribir.
Baudelaire lo sabía.
Fue estigmatizado, humillado y vilipendiado sólo porque escribió.
Aphra Behn, la escritora de la que hablamos, incluso fue llamada prostituta,
hermafrodita, monstruo entre hombre y mujer, porque escribió.
- ¿Y? - ¿Qué?
¿A qué te refieres?
Conduje como un loco para llegar aquí.
Esto es para ti.
Una nota.
No la leas ahora, hazlo cuando te subas al auto.
Tírala por la ventana si quieres o rómpela.
- Pero no es necesario. - Qué dulce.
Dile a tu mujer que te compraste una nueva camisa.
Gracias.
PIENSO EN TI TODOS LOS DÍAS
- Mi novio se fue. - Puedo ponerle una máscara.
- Y retoques. - No sé.
Estoy muy cansada. Tomo antidepresivos.
Creo que se nota. Mi cabello debe haberse dañado por eso.
Yo me ocuparé de usted. Relájese.
- ¿Dónde dejé mi bolsa? - Aquí está.
Gracias.
- Gracias, adiós. - Adiós.
Hoy está nevando.
Va a llover en Moscú.
El sol brilla.
Es un hermoso día.
Sabes, estoy trabajando sobre una escritora llamada Aphra Behn.
¿Mencioné que también era una espía?
Tenía dos nombres, por ejemplo.
- ¿A quién espiaba? - La última vez al tribunal belga.
Allí fue detenida y fue entonces que empezó a escribir.
¿También tienes dos nombres?
¿Crees que soy un espía?
¿Y qué haces en la Embajada si no eres un espía?
Trabajo allí de seguridad, lo sabes.
Trabajo con gente importante. Hablan de dinero y poder.
Están obsesionados con Putin. Es bastante complicado.
¿Cómo acabaste allí? ¿Estuviste en la cárcel?
¿Qué es ese tatuaje?
¿Este? Es una rueda.
Giran juntos, pero en dirección opuesta.
Es agua y fuego.
Como tú.
Como nosotros.
Los franceses tienen miedo.
¿De qué?
De los rusos o de Rusia. De la guerra, de todo.
No como tú.
Por eso me gustas.
¿Y tú?
¿No tienes miedo de mí?
- No. - ¿No?
- Dilo. - No te tengo miedo, Hélène.
Y ahora como si lo dijeras en serio.
- No te tengo miedo, Hélène. - Sin reírte.
No te tengo miedo, Hélène.
¿Así que quieres saber... si soy un espía?
Bueno...
Mi padre quería que mi hermano y yo hiciéramos algo importante.
Como en tus libros.
Luego íbamos a cazar pájaros.
Nos decía que fuéramos pacientes y escucháramos.
Nos enseñó a ser discretos y a observar.
Pero yo no quería escuchar. Prefería ir a recoger bayas.
Recogías bayas y se las dabas a tu madre.
¿A mi madre?
Solía pelear mucho. Sólo se felicitaba al ganador.
Solía decirme que debía estar entre los fuertes, no ser el débil.
En Rusia no nos gusta ser débiles.
Sabes, estoy muy feliz de haberte conocido, Aleksandr.
No me importa el resto.
Que estés casado y no pueda llamarte,
escribirte o enviarte un correo electrónico.
Que decidas cuándo nos vemos. No me importa.
No sé cuándo volveremos a vernos.
Estaré fuera tres semanas, quizás más. Con mi esposa.
Gracias. Es muy amable de su parte.
¿Nos vamos de vacaciones mañana a Florencia?
- ¿Qué tal, cariño? - Tengo que ir a la escuela, lo sabes.
- Ayer olvidaste el despertador. - Todavía estás a tiempo.
El viernes estás libre. Así, sólo se perderían dos días.
Aún no tienes exámenes.
No iremos muy lejos, escribiré una nota.
No tengo ganas, mamá.
Por favor, cariño.
¡Paul!
- ¿Por qué es blanco? - ¿Qué?
¿Por qué está blanco y no marrón ahí?
Porque todos los izquierdistas de la ciudad
escriben sus cosas en la pared de la iglesia.
Entonces el sacerdote sale por la mañana
para pintar sobre eso.
Cariño, ¿qué pasa?
Escucha. Pide tres deseos.
Uno de ellos se hará realidad, si realmente lo crees.
¿Está bien?
Anímate, no llores.
- ¿Nos vamos? - Voy allá.
Vamos.
Cuando se estudia literatura antigua
primero hay que saber algo sobre la vida del escritor.
Entrar en un universo reconocible y vago que se encuentra bajo el nuestro
y al mismo tiempo parece extraño.
¿Cómo es la vida de un escritor?
¿Hélène, está todo bien?
¿Puedo verte?
Perdón.
¿Puedo verte?
Ya pasaron tres semanas.
¿No tienes miedo que alguien nos vea ahora?
No.
- ¿Dónde estuviste con tu esposa? - ¿Por qué quieres saberlo?
Para imaginarte ahí.
El lago Baikal, en el sur de Siberia.
Cerca de Mongolia.
El lago más antiguo y profundo del mundo. Se considera un dios.
Sagrado y antiguo.
Las tribus Buriatias viven allí.
Creen que hay espíritus antiguos en las aguas profundas
que los protegen.
¿Qué estás haciendo?
Te estoy filmando para poder recordarte cuando no estés.
Crían caballos y cabras. Parecen ser verdaderamente felices.
¿Me llevarás allá?
¿Me extrañaste?
Sí.
Mucho.
¿Sales a la calle con una falda así?
Sí.
¿Estás celoso?
- Los hombres pueden ver tu trasero. - ¿Y qué?
Bueno, no tienes que ponértela para salir a la calle.
Entonces, ¿debería quedarme allá y esperarte?
No quiero que parezcas una puta.
¿Doy mi opinión sobre ti?
Bebes bastante, pudieras tener un accidente.
Matar a alguien o a ti mismo. ¿Te doy mi opinión sobre ti?
Quítatela y no te la pongas de nuevo.
Tengo mucho respeto por las putas.
¡Mierda!
¿Qué estás haciendo?
Te amo, cariño. Eres mi todo.
Come tu fruta, luego te acuestas. Tienes que levantarte temprano mañana.
¿Puedo quedarme con Antoine el jueves?
- ¿Cuándo es jueves? - ¿Que clase de pregunta es esa?
Es entre el miércoles y el viernes.
- ¿Todo bien? - Sí.
No has dicho si vienes el viernes.
- Escucha, necesito ver si puedo. - Haz tu mejor esfuerzo.
Sí, tienes razón.
Todo lo que quiero es verlo. ¿Entiendes?
No quiero hacer nada más. Sólo verlo, todo el día.
Esta mañana estuve...
Mi amigo es un villano incorregible,
vive de la tarjeta de crédito de su madrastra.
Ese fin de semana se usó mucho.
Decide dejar que su madrastra la disfrute por un tiempo.
Después de todo, ella lo deja vivir la buena vida...
No me llamaste.
Para que piense en mí y sueñe conmigo, señora Augouste.
Gracias.
Y no es la señora Augouste, sino la señora Auguste.
Ayer soñé con nosotros.
Había mucha gente. He olvidado sus rostros.
Estábamos en un auto grande.
Había un hombre misterioso conduciendo. Lo vi por detrás.
Sólo vi su nuca.
Tomó caminos complicados.
Te sentaste a mi lado y no dijiste nada.
Hasta que el hombre tomó una curva y vi un
enorme y hermoso paisaje asomando por delante.
De repente me sentí sin peso, como si estuviera volando.
Creo que realmente volé.
¿Y los demás? ¿Dónde estaba yo?
Ni idea, al final se fueron cuando se acabó el sueño.
Tú también desapareciste.
Nunca me has dicho lo que tomas en el desayuno.
Café.
¿No comes nada?
No.
¿Tu mujer te prepara el café?
No.
¿En qué parte de Rusia vives? ¿En qué calle de Moscú?
En Tverskaya, en el centro.
Ven acá.
¿Vas a ir a Rusia por Navidad? ¿Con tu mujer?
Es muy diferente a mí. Le gusta la ropa de Dior, los grandes autos.
Maneja muy rápido, enciende las luces sin decir nada.
Como si disfrutara conducir libremente y
bien vestido por una autopista francesa.
Odia los libros y las cosas intelectuales.
Le encanta la mierda de Hollywood y Putin.
Y realmente eso no me importa.
Pero está casado y es más joven que tú.
No importa.
¿Hola?
Hola, es la biblioteca del Arsenal.
Las obras completas de Aphra Behn,
la escritora británica, no están disponible.
- Bien. - Hay una copia en Amberes
en la biblioteca de Hendrick Consciense.
- Gracias, pero ahora no puedo hablar. - De acuerdo, lamento la molestia.
Adiós.
Te amo.
Te amo.
A veces, a menudo hago el amor con mi esposa
¿A veces, a menudo?
¿Qué significa eso? ¿Ella te excita como yo?
¿Cómo sé que esta no fue la última vez?
Me tengo que ir. No me llames.
¿Es una orden?
Dime que no es la última vez.
- Quédate aquí por una vez. Esta noche. - No seas infantil.
Para con eso.
- Quédate. Por favor. - No.
¿Cerraste la puerta?
¿Por qué me miras así si no te importa?
¿Por qué sigues esperando? No haces nada más.
No sé.
- ¿Qué más puedo hacer? - ¿Quieres saber lo que pienso?
Creo que los hombres consiguen lo que quieren.
Entonces entran en pánico y se vuelven malos.
Eso va por el tuyo y por el mío.
Pero el mío no tiene las agallas para irse.
Están ocurriendo grandes cosas. Las feministas
tienen razón en manifestarse. Las apoyo.
Hemos esperado siglos para hablar.
Necesitamos a los hombres para el sexo, para la vida, para todo.
Es insoportable.
Pero esa no es la cuestión.
Las feministas también se vuelven sumisas cuando están enamoradas.
- Ocurre con bastante frecuencia. - No lo sé. A lo mejor estás ciega.
Tal vez no te quiere.
Lo siento. No estoy exactamente en la posición de criticarte.
- ¿En qué lugar juegas hoy? - No es un lugar, es una posición.
- Bien, ¿qué posición? - Delantero.
- Cerca de la portería del adversario. - Bien, ese es el plan para hoy.
Me gustaría verlo.
- No puedes, ¿verdad? - No, tengo que seguir investigando.
También dijiste eso la última vez.
La última vez mentí, pero ahora es verdad.
Tal vez ahora también sea una mentira.
No te preocupes, te juro que la próxima vez estaré allí.
Lo prometo.
También dijiste eso la última vez.
- La madre de Malo me llevará a casa. - Bien.
- Buen día, mamá. - Buen día.
¡Para! ¡Para!
- ¿Estás bien? - ¿Qué pensabas? ¡Casi me atropellas!
- ¿Te hiciste daño? - Sí.
- ¿Qué? ¿No me dejas entrar? - No.
- Tengo que trabajar. - No dijiste eso ayer.
- No. De repente todo se vino abajo. - ¿Es así como quieres jugar?
No estoy jugando.
- ¿Esto es lo que quieres? - No.
- ¿Y ahora? - No.
De acuerdo.
Necesito dejar de venir a verte, pero no puedo.
Bienvenida. No tiene mensajes nuevos.
Menú principal.
Hola, ¿pudiera hablar con Alexandr Svitsin, por favor?
Sí, ¿es el Consulado Ruso?
- Sí, señora. ¿Quién pregunta? - Hélène Auguste.
La comunicación se cayó. Me gustaría contactar a Aleksandr Svitsin, por favor.
¿Al señor Svitsin?
¡Sí, busco a Alexandre Svitsin, por favor!
Un momento, por favor.
- ¿Hola? - ¿Sí?
- Lo siento, espero no molestar. - Venga al Hotel Albion.
- Mañana a mediodía. ¿Es posible? - Sí, puedo. Hasta mañana.
El número con el que quiere comunicarse...
Hola.
Hola, estoy buscando a Alexander Svitsin, por favor.
No se encuentra.
- ¿Perdón? - Partió a Moscú.
- ¿Cuándo volverá? - No tengo esa información, señora.
- ¿Quiere un aventón? - No, gracias.
¿Adónde va?
- No lo sé. - ¿Viaja en auto? ¿A pie?
- ¿Perdón? - ¿Vino a pie?
Sí, sí.
Este no es precisamente un barrio seguro.
Lo sé.
- Parece bastante perdida. - Estoy esperando un taxi.
- ¿Un taxi? - Sí.
- No aparecen por aquí. - Hay uno en camino.
- ¿Llamo a uno por usted? - No, no es necesario.
¿Puedo dejarla en algún sitio?
No, gracias.
¿Puede llevarme a la estación? ¿O a mi auto?
- ¿Dónde está su auto? - ¿Perdón?
¿Dónde está su auto?
No lo recuerdo. Lo siento, eso se escucha como una estupidez.
No, no es estúpido. Está confundida.
Estaba cerca de la Plaza de Charles de Gaulle.
- En Charles de Gaulle. - Eso está ahí detrás.
- ¿Allá? - Sólo tiene que volver.
Está a sólo cinco minutos.
También estoy un poco perdido. Perdimos el rumbo ambos.
También está perdido.
Pensó: Si ella también está perdida, me escuchará.
Sí, tal vez. Pero tal vez tenga cosas que decir.
La vida es cruel, ¿verdad?
Hélène.
- ¿Qué estás haciendo aquí? - Paul me pidió que lo recogiera.
- ¿Qué? - Se quedará hasta el miércoles.
¿Pero por qué?
¿No te parece bien?
- ¿Qué te pasa? ¿Llamó a un médico? - No, sólo es una gripe.
- Ya pasará. - ¿Qué pasará?
- Paul, ¿puedes dejarnos solos un momento? - No, nos vamos ya.
¿Qué clase de basura es esa?
- Déjalo. - ¿Estás tomando esta basura?
Métete en tus asuntos. Déjalo. Paul, danos un segundo.
Estás desnuda todo el día.
- No es asunto tuyo. - Eso no es para la gripe.
No nací ayer.
Te pasas el día teniendo sexo, ni siquiera puedes cocinar pasta.
- No me calles, lo dijo él mismo. - Vamos.
Lleva quince días cuidándose solo. Ni siquiera haces compras comida.
- Casi lo atropellas. - Está bien.
¿Cómo que está bien? ¡Estás completamente perdida!
Lo sé.
Tú tienes la casa, yo pago la pensión alimenticia.
Otra vez no.
Cada mes.
- ¿Te estás volviendo loca? - Metí la pata, lo sé.
Es una crisis adolescente, ¿es eso?
- Eres un desastre. - Basta ya.
Lo siento, Paul.
Me estás haciendo enojar también.
Vamos, Paul.
Qué imbécil.
¡Alexandr!
Alexandr.
¡Alexandr!
Te eché de menos.
- Perdón. - Lo siento.
Necesito una receta, un calmante. No puedo dormir.
Y necesito una nota de incapacidad para mis clases.
Para descansar unas semanas.
No puedo seguir. Doy clases en la universidad.
Es complicado. Quiero dormir, pero no puedo.
¿Desde cuándo ocurre eso?
Dígamelo.
Desde septiembre del año pasado no he hecho otra cosa que esperar a un hombre.
Que me llame, que venga a mi casa.
Trabajaba, iba al cine, hacía las compras, leía.
Pero todo lo que hacía...
Parecía estar desconectado de la realidad.
Tengo vagos recuerdos de mi vida entonces.
De la gente que veía.
Sin saberlo, ese hombre me conectó con el mundo.
Le dio ritmo a mi vida. Medí el tiempo por él.
Intenté ser normal cerca de los demás y no delatar nada.
Pero cuando estaba rodeada de mujeres
en una cola para pagar en el supermercado o en el banco,
me preguntaba si ellas también pensaban siempre en un hombre como yo.
O si no, cómo se las arreglaron para sobrevivir.
No he vuelto a trabajar en mi tesis.
Ni siquiera puedo cuidar de mi hijo.
Incluso fui a Moscú durante unas horas
para sentir el aire que respira.
¿Y se sintió bien?
Sí.
¿Esto es Tverskaya?
- Sí. - ¿Sí?
- ¿El centro? - Sí.
8 MESES DESPUÉS
Estoy muy orgullosa de ti.
Cariño, ya son las 8 am. Levántate.
- Me gustaba cuando lo olvidabas. - ¿Sí?
Vístete. Espera a que me vaya. Ahórramelo.
De acuerdo.
Hola.
Gracias.
16,28 euros.
Aquí tiene, que tenga un buen día.
Hola.
Disculpe, señora, hay algo más en su carro.
- Lo siento. - No hay problema.
Gracias.
- ¿Puedes responder, por favor? - No sé dónde está.
- ¿Hola? - ¿Hélène?
Estoy aquí.
¿Puedes quedarte en casa de Malo esta noche? Llámalo.
No, no quiero.
¿Quieres llamarlo?
No responde.
Con los vecinos, entonces. Llama a Valentín.
¿Por qué?
¿Por qué?
- No quiero. - Hazlo por mí, ¿de acuerdo?
No te preocupes, todo está bien. Vamos.
- ¿Dónde te alojas? - En un hotel.
Quédate aquí.
No, me están esperando.
La gente con la que trabajo.
Te llevo en tu auto y regreso en un taxi. Has bebido demasiado.
Estás preocupada por mí. Soy un hombre afortunado.
Nuestra aventura...
¿Se acabó?
¿No te volveré a ver?
Te llamaré.
- ¿Sabes lo que significan esas palabras? - ¿Le va bien a tu hijo?
Sí.
Es la primera vez que lo preguntas.
¿Terminaste tu trabajo con lo de la espía?
No he encontrado nada. Bueno, encontré mucho,
pero era más una amante que una espía.
El hombre que volvió esa noche no era el que había amado todo ese año.
Nunca volvió y no lo volveré a ver.
Pero con él descubrí de lo que soy capaz.
Soy capaz de cualquier cosa.
Gracias a él, llegué al límite de lo que me separa de lo demás.
Incluso podría imaginar superarlo.
Mi amor.
.:.[Traducido por Axel7902].:.
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