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No llegues tarde, Jenny, no quiero esperar por mi cena otra vez.
- Por favor, llámame Jennifer, papá. - Ven a casa pronto.
Lo haré.
Te escuché anoche.
- ¿Estás lista para tu prueba? - Como siempre.
- Saca buenas calificaciones. - Lo haré, papá
¿Tú estás listo para tu prueba?
Saquen buenas calificaciones.
Y no lleguen tarde para cenar.
ESCUELA GREEN VIEW
Jane solo tuvo tiempo de hacer una copia de la prueba. ¡Qué tarada!
Tenía miedo de que el señor Reed me atrape.
¡Pero qué mala suerte sería!
- Lo siento, Jennifer. - ¡Hola!
Hola, Sandra. ¿Cómo está la Reina de Mayo hoy?
- No tengo nada que decirte. - Vamos.
¿Crees que vio la prueba?
No, pero la estirada de Jennifer seguro que sí, ¿no?
No sé a qué te refieres, yo no vi nada.
Más te vale. Cierra tu bocota de montañesa, ¿me oyes?
Solamente les dan becas a las que no encajan.
¿Viene de Virginia Occidental? ¿Quién oyó hablar de ese lugar?
Jennifer pasa tanto tiempo leyendo, que te hace vomitar.
Oye, ¿dónde está mi copia de la prueba?
Siéntate detrás Jennifer y cópiate de ella, porque tiene todas las respuestas.
Vamos.
Iremos a la clase del señor Reed, obtendremos una A
y le besaremos ese trasero sexy.
Buenos días, Sra. Tooker.
Buenos días, Sandra.
Sra. Calley, realmente debo hablar con usted.
- Sí, Sra. Tooker. - Tengo muchos problemas
con esa Sandra Tremayne, de mi clase de las dos.
Debemos ser pacientes, ¿no?
- Ella es muy temperamental. - Ella y su grupo no prestan atención
y su lenguaje es indescriptible.
Con mis amigas éramos así y una terminó en la Casa Blanca,
y otra se casó con la realeza.
- Lo intento. - Creamos señoritas,
en Greenview, que se sienten como en casa, en cualquier lugar del mundo
Excepto en mi clase de las dos en punto.
¿Debería usar mi vestido rosa para el té de la reunión de maestros?
Absolutamente, siempre se ve encantadora en su vestido rosa.
Esa Sandra es una malcriada.
Si no puede manejar el trabajo, hay otras solicitantes para el puesto.
Sra. Calley, haré mi mejor esfuerzo.
- Le dije a Dayton que Jane pagaría. - No, yo pagué la última vez.
¿Dayton podrá conseguir lubricantes?
Él consigue lo que sea.
Estoy corta de dinero, Janie, tú puedes pagar.
Siempre termino pagando yo.
- No seas mala con Janie. - Brenda, ocúpate de lo tuyo.
Jane Delano es mía, al igual el Saks de la Quinta Avenida es tuyo.
Brenda, tu madre se sorprendería si supiera que robaste en esa tienda.
¿Creen que debería contárselo?
- Nos quieres, ¿verdad, Janie? - Por supuesto.
Pero quiere a mi Dayton más que a nadie.
Deberías cuidarte o terminarás afuera. Pagarás, ¿no es así, Janie?
¿Quieren anfetas?
A veces, creo que no lo vale, Tam. Las pruebas son aburridas, ¿qué importa?
Las pruebas no me asustan, todo lo que necesitas es un poco de coraje.
Vamos, chicas.
¡Tu cigarrillo, cuidado!
Chicas, tienen 40 minutos.
No quiero ver a nadie mirando los papeles de otra persona.
¿Sandra?
¿Puedo ayudarlo a calificar los trabajos después de la clase, Sr. Reed?
Son exámenes parciales, Sandra, yo los calificaré.
Bien, empiecen.
- ¿Qué es esto? - Nada.
- Me lo dieron. - ¿Qué?
He estado ausente mucho, así que...
- Jennifer me lo dio. - Eso no es cierto.
Ella nos dio todas las respuestas.
- ¿Cómo consiguió Jennifer esto? - Pregúntele a Jane.
Jennifer se lo dio a Jane, ¿no?
Janie, dile que se robó los exámenes.
Yo no robé nada. Yo te vi poner el exámen en tu cuaderno, Sandra.
Lo realmente triste de algo como esto es que todo el mundo pierde.
Aún así, fuiste con cuentos, ¿no, querida?
- Sandra me acusó de robar... - ¡No lo hice! No entiendes nada.
Basta, Sandra. Jennifer, no estás acostumbrada nuestras formas, querida.
- Sra. Calley... - Deberías servir en el comedor.
- ¿No? - Sí, señora.
Puedes ir. Jane, ¿a dónde podemos llamar a tu madre?
Ella está en París, puede llamar al abogado de mi padre.
Puedes irte también, entonces.
Sandra, esta no es la primera vez que hacen alguna pequeña travesura.
Llamará al senador Tremayne, ¿no es así?
No, no lo hagan. Mi papá está ocupado, no podría venir, de todos modos.
Seguramente lo hará en estas circunstancias, Sandra.
Me temo que no tengo más remedio que llamarlo, ¿verdad?
Senador, sé lo terriblemente ocupado que está usted.
Para nada, Sra. Calley, ¿qué puedo hacer para ayudarla?
Parece que tenemos un pequeño problema.
Me temo que descubrieron a Sandra copiándose.
Debe haber algún error, ningún Tremayne ha tenido un problema así.
Dadas las circunstancias, debo pedirle que venga aquí.
- Realmente debo hacerlo. - No puedo hacerlo, Sra. Calley.
Sé que es difícil para usted, pero es su responsabilidad como padre.
Soy plenamente consciente de mi responsabilidad, Sra. Calley.
Entonces vendrá, senador. Gracias.
TIENDA DE MASCOTAS
- ¿Está listo mi café? - En un minuto, papá.
El gatito está enfermo otra vez.
No te encariñes tanto con él.
Sé que se pondrá mejor.
- Papá... - La carne no estaba bien cocida.
Sabes que no me gusta que la sangre toque mis labios.
Lo siento, papá.
Tengo un problema en la escuela. Hay una chica a la que no le agrado...
No soporto la carne roja, tú ya lo sabes
Es la chica más popular del grupo...
Debes aprender a descifrar a la gente y no confiar.
Es la chica más bonita y todas creen que...
Tuve una visión anoche...
Usar la máscara de la belleza... es corrupción.
"No seas siervo de la corrupción".
"No confíes en los impíos en sus caminos".
¿Ves? El señor dice que somos hermanos del dragón.
Papá, no hagas eso.
La Biblia dice que hay que tomar a la serpiente.
Ya nadie cree eso.
¿Recuerdas esto?
LA PEQUEÑA JENNY - NIÑA MILAGROSA No quiero verlo. Por eso tuvimos que irnos.
Cuando tenías cinco años, pusiste tu mano en la caja...
- Tú me hiciste hacerlo. - Dios te hizo hacerlo.
Dios te eligió para compensarme por tu mamá.
Algún día, Jenny, vas a saber lo que yo sé.
Algún día, Jenny, ellos te llamarán
El Señor dice que somos hermanos del dragón.
Nos dijo que tomemos a la serpiente.
Algún día, sabrás lo que yo sé.
Habla con ella. Habla con mi Jenny.
Hola, senador.
Es reconfortante tratar con un padre como usted, que comprende su obligación
de ayudar y apoyar a la escuela.
$10.000 alcanzarán para mejorar sus canchas de tenis.
Gracias, senador.
Qué inspirador es cuando uno de los padres muestra interés.
Sra. Calley, esta chica... esa tal Jennifer,
¿por qué le da tantos problemas?
Jennifer está becada y no tiene antecedentes.
Sacó un puntaje tan alto en los exámenes de admisión, que nuestra junta no tuvo opción.
Nuestros fiduciarios sienten obligación de ayudar a los menos afortunados.
Comprendo. Tal vez ellos deberían ser un poco más discretos en el futuro.
Adiós, Sra. Calley.
Esta es la cuarta y última escuela. Si te expulsan, arréglate tú misma.
Me incriminaron. Fue esa pueblerina de Jennifer, que me odia.
¿Por qué se arriesgaría así una pobre chica becada?
¿Por qué te incriminaría?
Está celosa, sabe que el señor Reed está enamorado de mí.
Claro, como el Sr. Patterson, de la escuela Seaside.
- Eso fue cosa de chicos. - ¡Me costó 20 mil dólares!
Puedes pagarlo.
Tal vez, cariño, pero tú no.
Basta de estupideces o te enviaré con tu madre.
Por favor, no, papi. Ella no me quiere y me echó la última vez.
Ella te querrá...
...si el cheque es lo suficientemente grande.
Sandy, sabes que te quiero,
pero no puedo seguir viniendo aquí por cualquier cosa.
- ¿Sigues tomando esas pastillas? - Eso déjaselo a mamá.
Por favor, no me mandes con mamá. Ella no me quiere, me odia. ¡Por favor!
Entonces, termina la escuela y no des problemas.
Luego veremos.
Adiós.
Adiós, papi.
Jennifer Baylor, tus días están contados.
No te he hecho nada a ti.
Me delataste. Eso no es muy amigable, ¿tú qué dices?
Trataste de culparme.
Sandra, quiero ser tu amiga, en serio.
¿Por qué no te vas? Aquí no encajas.
Tengo una beca, pertenezco aquí.
No me parece que pertenezcas y me encargaré de que te vayas.
¿Entiendes?
Pobre Jennifer, se mojó toda tu chaqueta.
Cállate.
¿Recuerdas lo que hablamos ayer sobre lo que íbamos a hacer?
Ahora es el momento.
Ella lo va a hacer.
Hola.
¿Por qué lo hiciste? ¡Jennifer!
¡Me quemó la mano!
¡Me quemó la mano!
¡Me quemó la mano!
- ¡Jennifer! - A mí me pareció un accidente.
- ¿Por qué haría algo así? - No es para llorar así, Sandra.
Yo la vi, fue a propósito.
No me parece que Jennifer deba meterse en problemas por esto, ¿no?
Si tú lo dices, Jeff.
¡Bien! ¿Llego tarde para el café?
Jeffrey, debo aconsejarte que no tomes partido por una alumna.
Espere, se trata de hacer lo correcto. Ella claramente estaba mintiendo.
Jeffrey, hemos sido muy generosos con ti.
Te dimos un puesto, mientras completas tu título de posgrado
- Lo sé, lo sé... - No abuses del privilegio.
No intentes socavar nuestra estructura.
¿La de priorizar a los ricos por encima de lo correcto?
Jeffrey, los ricos siempre están en lo correcto.
- No dejes que te altere esa chica. - Yo no lo hice, Martha.
Lo sé y ella también lo sabe. Debes cuidarte de esa gente.
Son las que andan con una navaja en el trasero.
¡Martha!
La echaron de más escuelas de lo que yo tengo dientes, nena.
Me odia y no sé por qué.
No pienses en por qué la araña te trepa por la pierna y sólo quítatela.
- ¿Y si no puedo? - ¡Rocíala con insecticida!
No, estaré lista, de verdad. Espera.
Gracias. No, escucha, solo quiero una ensalada. Estoy entrenando.
- Necesito esto. - Nancy, devuélvela.
En fin, le dije que era demasiado joven para mí.
¿A John Travolta?
- Mi papá me presentó a Warren Beatty. - Lo mejor de Hollywood, según dicen.
¿Recuerdan a ese francés que conocí en Madrid?
La tenía como un hámster.
¡Con razón te fuiste a Hollywood!
Brenda, ¿dónde diablos están mis revistas? Te las volviste a llevar.
- Te las llevaste tú, Sandy. - No las necesito, Tammy,
- yo tengo las mías. - Son mías, maldición.
- Te llevaste mi revista Hustler. - Oh, púdrete, Tammy.
Si entusiasmar a Bud, ¿por qué no haces como las chicas de Hollywood?
- ¿Qué hacen? - ¿Están listas?
Se frotan hielo en los pechos, así sus pezones se ponen duros.
Bud no necesitará fotos, Tammy.
- Aprendiste mucho en Los Ángeles. - Lo sé, pero se volvió aburrido.
Esos dementes, siempre colocados.
- Dame eso. - Sandy, no terminé.
Qué lástima, ¿no?
Imagina rechazar a John Travolta.
No es gran cosa.
Cuéntanos de Warren Beatty. ¿Qué puntaje le das?
En una escala del uno al diez, yo diría un nueve y medio.
No me gustan las estrellas de cine, son muy engreídos.
- ¡Seguro! - ¡Vamos!
¡Ya era hora!
¡Vamos! ¿Tenemos que llevarla a ella?
Si quieres llevarme a mí, también tienes que llevarla a ella.
- ¿Qué hacemos con ella después? - Puedo tomar un taxi.
"Puedo tomar un taxi". Bueno, toma un taxi. No me importa.
- ¡Adiós! - ¡Nos vemos!
- ¡Ey, Glenn! - ¡Mueve tu trasero para aquí!
- ¿Quieren unas anfetas? - No.
Tenemos que ir a mi casa, puse el calentador en mi cama de agua.
Eres tan sutil, Pit.
¡Está bien!
Esos chicos desagradables van a dar problemas, ya verás.
No estaremos aquí, no será nuestro problema.
Podrían matarse.
¿Y qué?
- ¿Por qué tardaste tanto? - ¡Rápido, sal del auto!
Hagan algo, maldición. Me deben una.
- Nunca me cayó bien. - Esa montañesa huele, mi querida.
¡Vamos a movernos, tonta!
- Puedo conseguir la casa de Pit. - Más tarde.
¿Tenemos que llevar a esa pesada?
Ella te tiene ganas.
Vamos a bailar.
- Hola, Pit. - Hey.
- ¿Dónde está Brenda? - Bailando.
- Jane, ¿tienes dinero? - No.
Sin dinero, no hay amigos. Es el cumpleaños de Brenda.
- Necesito cien. - Pit, siempre te doy dinero.
- ¿Yo qué gano? - ¡Mi compañía!
Vamos, son sólo cien. Tienes mucho dinero.
¿Qué te hace pensar que tengo que pagar por tu compañía?
Hay muchos que creen que no estoy mal.
No dije que estuvieras mal, sólo... regordeta.
Un universitario me dijo que fui la mejor con la que estuvo.
Estuve con él todo un fin de semana.
¿75?
- Muchos me consideran sexy. - ¿Sexy?
Bueno, señorita sexy, ¿qué tal si bailamos un poco?
¡Vamos!
¿Cien?
Bueno.
Págale por mí luego.
Vamos, Day, puedes pensar en algo.
¡Sandra, vamos! Ella no es nada.
Dayton, te doy todo y más. Ahora necesito tu ayuda y no me la das.
Ubícate.
Bueno, dime qué quieres que haga y lo haré. ¿Está bien?
¡Sácanos una foto! ¡Los dos divirtiéndonos!
¿Crees que alguna vez tendré novio?
Tú me consideras encantadora.
Tú me quieres porque te traigo tu comida.
Pero nadie te pidió tu opinión.
¿Por qué alguien estaría en tu contra?
No lo sé, papá. No me aceptan.
El Señor te acepta y eso debería ser suficiente para cualquiera.
Esas chicas no lo saben. Para ellas, soy una montañesa y no pertenezco allí.
Me dicen anormal, nerd. Nada.
Eres de las colinas y con orgullo, como tus abuelos y los de ellos.
Lo entenderías si tu mamá estuviera viva.
Papá, mamá se fue, ella no murió.
Tu mamá murió cuando tenías tres años, Jenny.
Ella nunca te vio en tu esplendor, cuando tenías el poder.
- Los tiempos han cambiado, papá. - Veo la razón.
¡Tú has cambiado! ¡Esta es la forma en que la luz tiene que llegar
a purificar sus corazones! ¡Ese hipócrita...!
¡Él no tiene nada que ver!
Pero esto, sí.
Toda la congregación, incluso los ancianos,
estaban asombrados de tu poder. Nadie nunca lo tuvo como tú, Jenny.
Hablabas en nuevas lenguas y las serpientes del Señor te escuchaban.
Vinieron cuando las convocaste y sanaron cuando las llamaste.
¡Y atacaron cuando lo ordenaste!
Esa pequeña mano sanaba. Alcanzaba la verdad, ¡tenías el poder!
Era malvado. ¡Tú sabes que estaba mal!
Fue hace mucho, papá.
Vamos a la caja.
No, papá. ¡No lo haré, maldición!
No maldigas, Jenny, eso es sucio.
Ese es el problema. No maldigo, ni tomo pastillas, ni me acuesto con actores.
Está en la Biblia, Jenny. Marcos 16:17-18.
"Estas señales acompañarán a los que crean en mí."
"...en mi nombre expulsarán demonios; hablarán en nuevas lenguas..."
"...tomarán en sus manos serpientes; y, cuando beban algo venenoso..."
"...no les hará daño alguno; pondrán las manos sobre los enfermos..."
Guardaré a las serpientes, Jenny Lou.
En comparación, el veneno de la cobra es más mortífero que el de la cascabel.
La cobra india puede expandir su capirote casi cuatro veces el diámetro de su cuerpo.
Los domadores indios hipnotizan a sus serpientes para besar
el capirote, como muestra de su completa sumisión.
¿Jane?
¿Como cuando los toreros doman al toro?
Así es, Jane, pero esto es un culto religioso.
La serpiente es la figura más adorada en el mundo, lo ha sido por miles de años.
Creo que su significado místico es obvio.
¿Porque es sexy?
Si te refieres a la adoración del pene, Sandra, dilo.
La serpiente ha sido adorada en India, por supuesto,
en nuestro país, por los indios hopi
y en algunas comunidades de las colinas del sur,
aún sienten esa conexión supersticiosa entre la Biblia y la serpiente.
¿Por qué llamarlo superstición?
¿De qué otra manera lo llamarías, Jennifer?
Llevan una serpiente venenosa viva a la congregación
y creen que no les hará daño.
Pero, algunas...
¿Has visto algo así, Jennifer?
La gente cree que las serpientes les dan el poder.
¿Poder? ¿Te refieres a algún tipo de energía?
Sí. Si son puros en sus corazones, las serpientes les responden.
No los muerden, las serpientes les obedecen.
¡Debes estar bromeando! ¿Jennifer, quién creería eso?
La gente de la colina lo cree porque lo han visto, lo saben.
¿Qué es lo que saben? ¿Cuál es el poder?
A veces, hasta los niños pueden hacerlo.
Sí, y a veces, los niños son mordidos y mueren.
Pero el poder se había ido y Dios tenía la intención de llevarlos.
Ya veo. Gracias, Jennifer.
Es muy interesante.
Jennifer, necesitamos otro miembro para el equipo y tú nadas bien.
- ¿Te gustaría unirte? - ¡Me encantaría!
¡Bien! Será realmente divertido.
Aún me cuesta bucear.
- No es difícil. - Te enseñaremos.
¿De verdad?
Sólo debes venir a la práctica, mañana por la tarde.
Bueno, genial.
Escucha, eso de la adoración de serpientes es tenebroso.
Nadie creería eso.
Estuvo mejor, Jen.
Mantén la cabeza abajo, el agua no te va a morder.
Si tan solo no tuviera que sumergirme.
Ya tenemos una que hace estilo espalda, ahora necesitamos tu estilo libre.
- Lo haré mejor esta vez. - Sé que lo harás.
Cabeza metida, cuerpo recto.
Solo roza el agua y sube nadando.
Jennifer, ¿te unes a los deportistas?
Las ratas se hacen cada vez más grandes.
¿No deberían estar haciendo vueltas, taradas?
Preferimos observar a las lesbianas.
Sandra, se supone que eres la mejor en todo, ¿no? ¿Qué tal una carrera?
Sí, Mark Spitz te dio lecciones privadas, ¿no?
Y las dos ridículas también pueden venir, pero Jane podría hundirse.
Jane puede ser la evaluadora.
- Me mojaré el cabello. - ¡Olvida tu cabello!
- Tú vas con nosotras, Jenny. - No, aún no sé sumergirme bien.
Vamos, Jennifer, puedes hacerlo.
Empieza a aprender ahora.
¡Sandy!
¡Intentaste ahogarme!
Yo no haría eso. Eres mi amiga.
¿No?
Quisiste ayudar a esa perra.
No me necesitas para todo esto.
O eres mi amiga o no lo eres.
Sandy, sabes que lo soy, pero no deberíamos llegar tan lejos.
¡Eso lo decido yo!
¡Cuando yo quiera y de la forma en que yo quiera! ¡O no eres mi amiga!
Si quieres estar fuera, Jane, y ser una anormal,
completamente sola y sin importarle a nadie, es tu decisión.
No me gusta la idea de que nades.
- Es pecaminoso. - Me gusta, papá.
- Es buen ejercicio. - En casa nunca lo permitimos.
Eso no explica esos rasguños.
Me caí, eso es todo.
Estuve rezando por ti.
- No, papá. - No te encariñes demasiado.
Es el mejor de la camada.
No lo venderás, ¿no?
Te lo dije antes, cariño, para eso están. Olvídalo. Ponlo en la jaula con los otros.
Pero, papá...
¿Me escuchas?
Dame.
"La crueldad tiene corazón humano y los celos..."
"...tienen un rostro humano. El terror tiene la divina forma humana."
"El terror tiene la divina forma humana. Y el secreto la vestimenta humana."
¿Qué quiso decir Blake con eso?
¿Sandra?
Quiso decir que, a veces, las cosas y las personas no son lo que parecen.
Son otras cosas.
¿Qué más? ¿Jane?
Jennifer.
Él quiso decir...
...que, aún detrás de un rostro muy bello,
se puede esconder la crueldad...
...el terror...
...y los celos.
¿Sandra te sigue dando problemas?
Sí.
- Escuché que casi te ahoga. - Una de las chicas intentó salvarme.
- ¿Cuál? - Jane.
No sé de la gorda esa.
Tendrían suerte de ser tus amigas. Eres más amable que todas ellas
y vales por veinte de esas chicas malcriadas.
- ¡Martha! - Leone, ya voy.
Tú ve, yo puedo terminar aquí.
¿No quieres que te lleve a casa?
Es viernes, quiero darme una ducha antes de irme a casa.
No te quedes demasiado y ten cuidado al ir casa, ¿me oyes?
- Bueno. - Bien. Adiós.
- ¿Hola, papá? - ¿Qué pasa, Jenny? ¿Estás bien?
Sí, te llamo para recordarte que llegaré tarde esta noche.
¿Y mi cena?
Hay estofado en el refrigerador.
¿Y los huevos?
Compré ayer.
Son para las serpientes. Si no se alimentan, van a morir
¿Cómo está el gatito?
Cuando eras niña, las alimentabas tú.
Olvidemos los viejos tiempos.
Eran malos.
- Jenny... - Por favor, olvídalos. Que mueran.
Compra unos huevos mañana, ¿me oyes?
¿Hay alguien aquí?
¿Quién está ahí?
¡Jen! ¡Por aquí!
Por favor, devuélveme mi ropa.
Te ves sexy en la toalla.
Por favor, devuélveme mi cartera.
No puedo irme a casa sin ella.
- ¿Eres tú, Jenny Lou? - Sí, papá.
Se quemó el estofado.
Lo siento, papá. Lo siento mucho.
¿Estás bien, querida?
Estoy bien, papá.
Sí. Seis, dos, uno, tres, nueve.
¿Podría ser por cobro revertido? Es mi madre.
Sí. Esperaré.
Estoy seguro de que la píldora hace a estas ideas obsoletas. ¿Alguna pregunta?
¿Sandra?
Sr. Reed, ¿cómo explicaría a una chica que tiene gustos alocados?
¿Te refieres a ti misma, Sandra?
No, hablo de gente que disfruta posando desnuda.
No sé, depende de las circunstancias y de si fue engañada o...
...si le dieron drogas.
Eso es todo, no olviden la asignatura de mañana.
Sr. Reed, ¿podría hablar con usted después de clase?
Hoy no, Sandra. ¿Jennifer?
¿Quieres decirme cómo pasó eso?
Por favor, Sr. Reed, no le dirá a la Sra. Calley, ¿verdad?
No lo haré, si no quieres.
Tengo que resolver estos problemas por mi cuenta.
Bueno, pero entiendes que quien te hizo eso necesita ayuda.
Es una persona psicópata.
- ¿Qué dijo? - No sé, no escucho.
Depende de ti. Te sacaron la foto en la piscina,
así que fue una de nuestras chicas.
Yo puedo manejarlo, Sr. Reed.
Hazme un favor, llámame Jeff.
Quiero que me veas como tu amigo. Necesitas un amigo, Jennifer.
¡Me estás lastimando el brazo!
Haré algo mucho peor, si no dejas en paz a Jeff.
Quiero que te vayas de esta escuela.
No puedes obligarme a irme, tengo derecho a estar aquí.
Él me pertenece y me ama a mí. Aléjate de él.
El señor Reed tenía razón, sí que necesitas ayuda.
¿Ah, sí? No dice lo mismo cuando estamos en la cama.
Jennifer, eso no es cierto, él está casado.
¿Me estás llamando mentirosa?
- Él me pertenece. - Sandy, estás exagerando...
¡Quedas afuera! ¿Lo entiendes?
Eres un asco, igual que ella.
A ver si te gusta quedar a la intemperie, fracasada.
¡Sandy! ¡Espera!
¡Sandy!
No veo por qué no me ayudas a limpiar las jaulas.
¿Qué pasó con el gatito?
Una chica de la escuela vino a verlo y lo compró.
- ¿Quién era? - No sé.
Yo misma salvé a ese gatito, no deberías haberlo hecho.
Te dije que necesitaba el dinero.
Nunca veo dinero.
Trabajo todos los días y no me das nada.
Estás olvidando quién eres. ¡Será mejor que lo recuerdes...!
¿Crees que puedo olvidarlo? ¿Qué hay de Bobby Lee?
Eso fue un accidente, no fue tu culpa.
Sólo tenía siete años, papá. Esas cascabel lo mordieron.
Cayó muerto en el medio de la congregación.
Yo lo hice, papá, y no pude salvarlo.
Era el hijo del predicador y yo no pude salvarlo.
Hicimos todo lo que pudimos.
Escapamos del pueblo.
Perdiste el poder, pero puedes recuperarlo. Yo lo sé.
No lo quiero, papá.
Mata a la gente y no lo quiero. Mamá tampoco lo quería.
Tu mama tenía el poder, pero no como tú.
Le diste la espalda a Dios.
Ese no es Dios, es algo malvado.
El poder destruye lo malvado. Tienes que creer.
Viene del viento, de la noche. Recupera el poder, Jenny.
Podremos volver a casa.
Por favor, papá.
Te quiero, entiéndelo.
- Este es nuestro hogar. - Las serpientes te obedecen.
Tienes el don. ¡Cree en el viento y en la oscuridad!
¡Cree!
¡Esperen, chicos!
¡No podemos esperar, rechoncha!
- Dayton, quiero hablar contigo. - Vamos, quiero ir a lo de Pit.
Quiero que hagas lo que dijimos.
- ¿Hablas en serio? - Sí, hablo en serio.
Bueno, podría ser divertido.
Dayton, vamos. Muévete.
Ustedes vayan, yo iré con Jane.
- ¿Qué pasa, Dayton? - Ya lo verás.
Jane, Sandra me dice que no quieres contribuir con sus planes.
Sí que quiero, pero tengo miedo de que nos descubran.
Bueno, le prometí a Sandra que hablaría contigo.
Quiero que hagas lo que ella te dice.
Bueno.
¿Por qué hiciste eso?
Quieres estar a solas conmigo, ¿no es así?
Vamos, Dayton.
Me contaron que un chico dijo que eras la mejor con la que estuvo.
- ¿Es verdad? - Hablo mucho, pero no...
- ¿Es verdad? - ¡No!
- ¿Quieres hacerlo conmigo? - Dayton, vamos...
- No podemos empezar sin Day. - No podemos esperar una eternidad.
- Tammy está por desmayarse. - ¿Tienes unas anfetas?
¿Dónde diablos está?
Ya viene.
- ¿Dónde diablos has estado? - Quedé atrapado en el ascensor.
- ¿Dónde está Janie? - Chicos, juguemos una carrera.
¿Qué dicen? Veamos quién es el mejor.
¿A estas alturas no lo sabes?
- ¿Listo? - Listo.
Uno, dos...
¡Tres!
- ¡Sandra, Pit va ganando! - ¿Sí? Él nunca será Dayton.
¡Vamos, nena!
Mamá, hace tiempo que quiero comunicarme contigo.
- Soy yo, Janie. - ¡Jane!
¿Te das cuenta de que sólo son las nueve de la mañana?
Mamá, te necesito. Tienes que ayudarme.
¿Te metiste en problemas en la escuela?
Él me lastimó, mamá. ¡Me dio una golpiza!
¿De quién hablas?
¿Tienes problemas con tu novio y me llamas a las nueve de la mañana?
- Mamá, por favor, escúchame... - Querida, estoy medio dormida.
Llámame después. Estaré en casa de los Flowers.
¡No tengo el número, mamá!
- Es tres, cinco, nueve... - ¡Mamá, por favor!
No tengo un bolígrafo. ¡No puedo escribir!
¡No puedo recordarlo! ¡Por favor, mamá, espera!
¡Te gané!
¡Otra ronda! ¡Te veo en la calle!
Perdóname, oh, señor.
Muéstrame el camino.
El camino verdadero.
Soy tu hermana.
Escúchame.
Llamo con corazón humilde
Yo, Jenny Lou Baylor,
te llamo. Tu hermana.
Tu esclava del corazón. Te llamo.
Dame la fuerza, dame el poder.
Saca el miedo de mi corazón.
Dame tu fuerza, hermano mío.
Tengo fe. Oh, Señor, tengo fe.
Dame tu fuerza.
Purifícame, pues vengo de la raíz de la serpiente.
Dame la venganza de la víbora.
Ni siquiera sabía que Sandra tenía un gato, Sra. Calley.
Qué cosa tan barbárica.
La pobre Sandra está muy conmocionada.
¿Quieres hablar con tu padre, querida?
Está demasiado alterada como para hablar.
¿Qué pasa allí, Sra. Calley? Primero lo del exámen y ahora esto.
Es solo una chica, Jennifer. El gato fue encontrado en su casillero.
Averigüe qué pasó y llame a la policía.
Le prometo que lo haré.
De lo contrario, le prometo que la sacaré de la escuela.
Es innecesario sacarla de Green View. Sandra quiere quedarse con nosotros.
Entonces, ocúpese, Sra. Calley.
Lo haré, senador. Todo está bajo control.
¿Estás bien, Sandra?
Fue horrible, ni siquiera tuve la oportunidad de ponerle nombre.
- ¿Por qué Jennifer hizo eso? - Papá dijo que llamaría a la policía.
Pero le dije que yo podía ocuparme.
- Te ayudaremos. - La haremos sufrir.
Gracias.
- ¿Estás bien? - Estoy bien, Sr. Reed.
Agradezco tu ayuda.
Luces distinta.
Todos cambiamos. A veces, debemos hacerlo.
No cambies demasiado, Jennifer.
No me llame así.
¿Eh?
Mi verdadero nombre es Jenny Lou Baylor.
Por supuesto que volveré a ver a Dayton.
Sólo es la palabra de Jane y me dijeron que estaba colocada.
¡Pero Jane dijo que era Dayton Powell!
Jane se aburre demasiado, ¿sabes?
La primera vez no es fácil, según lo recuerdo.
Sólo tenías 10 años en ese momento, mi querida.
En fin, no estoy de ánimo para una pelea hoy. Me siento muy bien.
Qué valiente eres, Sandy. Considerando lo del gatito y demás.
Sí, lo sé.
Hola.
¿Ella te hizo matar al gato?
No, yo no lo haría. Ella misma lo hizo.
¿Cómo pudo ella hacerlo?
Me prometiste que ella no estaba planeando algo tan malo.
Ellas ya no confían en mí. Nadie me cree con respecto a Dayton.
¿Es venenosa?
Ahora realmente estás conmigo, Jane
Sí, lo prometo.
A mí me interesa Dayton.
Mete tu mano en la bolsa.
¿Qué estamos haciendo?
Sellando nuestro trato.
Jennifer es una alborotadora, ella tendrá que irse.
¿Cómo puede creer que ella mató a ese gato?
- Eso no importa. - Yo creo que sí importa.
- Sandra quiere sacarla de la escuela. - No parece una mala idea.
Cuanto antes se vaya, mejor.
Jennifer es un estudiante muy especial.
Una chica maravillosa y no puedo creer prefiera aferrarse a alguien como Sandra.
Estoy harto de querer enseñar a un manojo de engreídas y drogadas.
Apenas saben cobrar sus cheques para pagarles a los que les venden drogas.
Jeffrey, has cumplido un propósito aquí.
Ahora, si no eres feliz...
¿Me despide?
Estaría agradecido.
Deseo concedido, Jeffrey. Puedes irte de Green View de una vez.
¿Sabe lo que le pasa a esta escuela?
Pertenece a la era del dinosaurio y el dodo.
Cuando los reptiles se apoderen del mundo, puede cuidar a sus crías.
Mira, se supone que debo estar en la sala de estudio. Podrían descubrirme.
Nadie puede vernos aquí.
¿Es esa?
No puede lastimarte ahora. Haz tu trabajo y déjame el resto a mí.
Viene alguien.
- Hola. ¿Viniste a despedirme? - Estaba terminando esas notas.
- ¿Puedo ayudarlo? - Claro.
Supongo que no tomarías un consejo.
¿Qué quiere decir?
- Vete de este zoológico - No puedo.
Tengo cosas que hacer.
Con tus notas podrías conseguir algo mejor que esto.
- No quiero fracasar. - ¿Fracasar tú? Vamos.
Estás siendo terca.
Tal vez podría conseguirte otra beca. Tal vez perderías el período, pero,
- creo que valdría la pena. - Tengo trabajo aquí.
Cosas que hacer.
En la Biblia, los niños de Israel hicieron lo que les dijo el Señor.
Ellos tenían el poder.
Me terminarás hablando de fantasmas.
Dices cosas que me hacen pensar que tienes creencias bastante extrañas.
Todos tenemos poderes, Sr. Reed. A veces, no sabemos nada de ellos.
Dios.
Hay cosas que se ven y otras que no se ven, dice la Biblia.
¿Puedes con esa?
Nos vamos. Por la puerta, hacia la derecha.
Cuando una chica nos agrada, la sorprendemos viniendo temprano,
la despertamos y la llevamos a desayunar.
Todos lo hacemos. Claro que les pedimos a los padres que cooperen,
dejando la puerta trasera abierta, así no lo molestamos a usted,
pero podemos despertar a Jenny y sorprenderla, ¿sí?
¿Cuál es tu nombre? Algunas chicas han estado molestando a Jenny.
Yo no. Soy Dede Martin, del equipo de natación.
Ah, tú eres su amiga.
Claro, señor Baylor, ¿por qué querría sorprender a Jenny, sino?
Te dije que la cierres.
- No veo nada. - Yo vi algo.
Tal vez sea Dayton que viene por Jane.
Jane, he notado una cosa.
Estás empezando a actuar como Jennifer.
Te mostraremos cómo tratamos a las asquerosas que no están con nosotras.
¿Por qué no cierras la ventana?
¡Hazlo!
¡Vamos!
No quiero ser parte de esto.
Jane, este es mi juego y si no quieres jugar, podrías ser la próxima.
Tú se lo pediste a Dayton, ¿no?
Solo para enseñarte una lección.
Toda la congregación se asombró
cuando tenías el poder, nadie lo tenía como tú, Jenny.
Hablaste en nuevas lenguas y las serpientes te escuchan.
Dios te hizo hacerlo.
Él te eligió para compensarme por tu mamá.
Algún día, sabrás lo que yo sé.
Algún día. Jenny, no te vayas
Estás aquí porque mataste a mi gato. Se los dije a todos y me creyeron. ¿Ves?
Muéstrenle lo que hacemos con los asesinos de gatos.
¡Vamos, Dayton!
¡Más rápido!
¡Vamos!
No me importa lo que diga la policía, sé que estás involucrada en esto.
- ¿De qué manera, Sra. Calley? - Quiero que me escuches.
Seis de nuestras chicas están en el hospital, con un virus respiratorio.
Luchan para respirar.
Dayton Powell está muerto y nadie sabe por qué.
Pero lo más terrible es que Sandra murió de esa forma horrible.
Ni las personas que estaban allí pueden explicarlo.
La policía cree que fueron drogas.
- ¿Puedo irme ahora? - ¡Vete!
Debí echarte de la escuela, como yo quería.
Me temo que la policía la ha alterado. ¿Quiere que le traiga algo?
¿Crees que te vas a salir con la tuya? Demostraré que tú causaste todo.
Tengo un deber con el senador Tremayne
y para con todos los padres que creyeron que sus hijas estaban a salvo aquí.
- ¿Puedo irme? - ¿Por qué te llevaron con ellos?
¡Todo el mundo te aborrecía!
Especialmente Sandra. ¿Por qué te llevó en el auto?
- Tammy se lo contó todo. - Tammy no me contó nada.
Ella no recuerda nada. Nadie recuerda nada.
Eso tengo entendido. Lamento que esté tan alterada.
Solo recuerda que voy a vigilarte.
A ti y a Jane.
Puedes irte ahora.
- ¿Lo hiciste? - Ya no hay de qué preocuparse.
- ¿Estás segura? - Sí.
Subtítulos: Milino
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