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Su abuelo le est� esperando en la habitaci�n 17, primer piso.
Adelante.
-Buenos d�as, Henrik. Bienvenido. -Gracias.
Qu� bien que hayas podido venir.
Si�ntate, por favor.
Tu abuela me ha pedido que te busque.
Dice que es su �ltima voluntad.
Quiere que vayas a verla al hospital.
Quiere pedirte perd�n...
...por las dificultades que ella, yo y nuestra familia
os hemos causado a ti y a tu madre.
Nada puede tener menos sentido que esta conversaci�n.
Es embarazoso ver a un anciano inhumano volverse un sentimental.
No puedo decirle a tu abuela que te has negado.
Y que no quieres ir a verla.
Creo que va a tener que hacerlo.
Tus t�as te han dado un pr�stamo para que sigas aqu� en Uppsala.
Yo puedo pagarte esa deuda.
�Qu� dices de mi oferta?
�Qu� quiere que le diga?
Te pagar� la deuda y una pensi�n mensual mientras viva tu madre.
S�lo debes ir al Hospital Acad�mico, a la sala 12...
�y reconciliarte con tu abuela.
Ella y yo llevamos 50 a�os viviendo juntos.
Resulta doloroso, Henrik. Te suplico un gesto...
...de piedad.
No conmigo...
No te pido eso; es por ella.
Vas a ser pastor; debes aprender algo de amor.
Ten piedad de un ser humano enfermo y desesperado.
�Me est�s escuchando?
Vaya con esa mujer que dice ser mi abuela...
�y d�gale de mi parte que jam�s nos ayud� a mi madre y a m�.
Sab�a de nuestra miseria y mandaba regalos por Navidad o en cumplea�os.
D�gale a esa mujer de mi parte que ha merecido su vida y su muerte.
Nunca tendr� mi perd�n.
Y d�gale que la desprecio en nombre de mi madre y del m�o...
�as� como le aborrezco a usted y a la gente como usted.
�Va a pegarme, abuelo?
LAS MEJORES INTENCIONES
-�Est�s durmiendo, pap�? -S�.
Estoy durmiendo y sue�o que estoy durmiendo.
Sue�o que estoy sentado en mi estudio durmiendo.
Y que se abre la puerta y entra la m�s hermosa...
�la m�s encantadora y cari�osa de todas...
�y se acerca a m� y me sopla con su dulce aliento y me dice:
''�Est�s durmiendo, pap�?''
Entonces sue�o que pienso�
�que debe ser as� el despertar en el para�so.
Tienes que quitarte las gafas para descansar�
�pueden caerse al suelo y romperse.
Eres igual que tu madre.
-�Qu� quieres, mi vida? -La cena est� en seguida.
Bien, gracias.
Espera, voy a peinarte para que est�s guapo.
�No ten�amos a un invitado? �Tu hermano no iba a...?
Es un amigo de Ernst. Estudia Teolog�a.
Si Ernst se ha hecho amigo de un aprendiz de cura�
�el fin del mundo est� cerca.
Ernst dice que es muy amable, t�mido pero amable.
Y que es muy pobre, pero apuesto.
Ahora entiendo el inter�s por el nuevo amigo de Ernst.
-�Has descansado bien? -S�.
-Buenas tardes a todos. -Buenas tardes.
-Hola, abuelo. -Hola, ni�as.
Bienvenidos.
Todav�a no ha llegado.
Ernst, �le has dicho a tu amigo que la cena es a las 5?
Y que somos demencialmente puntuales.
Yo...
...me he retrasado.
Puede cenar, aunque sea en la cocina.
-Normalmente... -Pase, o no cenaremos nunca.
No...
No me atrevo.
Los �kerblom somos desconcertantes cuando nos reunimos.
Y m�s si no cenamos a la hora. Vamos, sea valiente.
La comida es fant�stica, y el postre lo he hecho yo.
As�. Vamos, h�galo por m�.
El Sr. Bergman lo siente mucho. Fue a visitar a un amigo enfermo.
-Le presento a mi madre. -Bienvenido.
Espero que lo de su amigo no sea grave.
-No... -Se rompi� una pierna. Mi padre...
-Bienvenido. -Mis medio hermanos�
�Gustav, Oscar y Carl.
-Buenas tardes. -Svea, la esposa de Oscar...
�Martha, la esposa de Gustav; sus hijas...
Y Torsten Bohlin, considerado mi prometido.
Ya conoce a mi familia.
-Sugiero que pasemos al comedor. -Vamos all�.
-�Qui�n se ha roto una pierna? -Ni idea, son cosas de tu hermana.
Cuidado con ella.
Anna, aqu� con pap�.
Bendigamos la mesa.
Gracias, Se�or, por los alimentos que recibimos. Am�n.
�C�mo van sus estudios en el seminario?
Muy bien, gracias.
-Adi�s. -Me llamo Anna. T� Henrik, �no?
S�.
Perdona que entre as�.
Como no habr�s comido nada, te he tra�do cerveza y fiambre.
Tengo que salir a mear.
Puede que no me quede embarazada.
Me voy a casa. Est� amaneciendo. No te levantes, duerme un poco.
No nos veremos en unos d�as, tengo que ir a ver a mi madre.
Podr�a ir contigo.
Alg�n d�a vendr�s.
-�Est�s seguro? -Nos casaremos alg�n d�a, Frida.
Tu madre no sabe que estamos prometidos.
Ya lo sabr�.
�Por qu� es todo tan secreto, Henrik? Nadie...
Cada cosa a su tiempo, �no?
�Ha estado enamorada alguna vez, Srta. Lisen?
Una vez, uno intent� subirme las faldas�
�pero fue tan breve que nunca supe cu�les eran sus intenciones.
Voy a dar un paseo en bici.
-�Vienes, Anna? -�Con este calor?
-�Adi�s, mam�! -�Adi�s!
Anna...
Dime, �t� a qui�n quieres?
A pap�, claro. Y a ti tambi�n.
Ya Torsten Bohlin.
No seas tonto, no quiero a Torsten Bohlin.
A alguien querr�s.
Puede que s�... No lo s�.
�Te gustar�a venir conmigo a Uppsala un d�a de estos?
-Mam� no me dejar�a. -Eso d�jamelo a m�.
�Y qu� har�s en pleno mes de julio?
Han inaugurado un instituto meteorol�gico...
�y me apetece estar solo en casa.
No creo que mam� me deje.
�Y qui�n me har�a la comida, me zurcir�a los calcetines�
�y me obligar�a a acostarme pronto?
Anna, lo pasaremos bien.
Yo ir� en bici y t� en tren. Nos veremos en Tr�dg�rdsgatan.
-�Hola! -�Hola!
Me alegro de que hay�is venido los dos.
Me alegro de volver a verte.
-�Te gusta estar sola en casa? -Me encanta.
Siempre como demasiado cuando cocina Anna.
Cocinas demasiado bien.
-�No crees, Henrik? -S�.
�Mucho m�s que eso! �Crees que habr� alg�n cigarro?
Busca en el despacho de pap�, pero estar�n secos.
�Quieres ser enfermera?
Mira.
�sta soy yo de uniforme. Esto es la escuela.
Esto es la sala de lectura, y esto, los dormitorios.
Hay buenos profesores, aunque muy severos.
Las jornadas son muy largas, nunca menos de 12 horas.
De las 6 de la ma�ana a las 7 de la tarde.
-Acabamos agotadas. -Ya.
-El uniforme no me sienta muy bien. -Yo creo que s�.
La cofia es bonita.
Nos dar�n un broche como este para pon�rnoslo en el cuello.
Pero s�lo cuando nos diplomemos.
Mi hermana va a ser una hermana. Mi hermana, �la hermana Anna!
Hac�is buena pareja.
No lo estropees todo, ahora que lo estamos pasando bien.
�Est�s dormido?
No, sab�a que no lo estabas.
He decidido venir a verte para decirte c�mo est�n las cosas.
No est� bien que est�s aqu�.
Pero es much�simo peor que no est�s aqu�...
-Lejos de m�. -�Qu� vamos a hacer?
S�lo tenemos dos posibilidades.
Puedo decirte ''vete enseguida, Henrik'' o...
-...''ven a mis brazos, Henrik''. -�Crees que las dos son malas?
Yo tambi�n estoy asustado.
Temo que todo esto se me escape.
Siempre es as�.
Siempre ha sido as�.
Ernst y t� viv�s en un mundo inaccesible para m�.
�Lo entiendes?
Podemos posponer la decisi�n unas horas.
-Buenas noches, Henrik. -Buenas noches.
-Hasta luego. -Adi�s.
-Debemos exponer nuestros defectos. -�No!
No me atrevo. Huir�as de m�.
Mam� dice que soy testaruda, impaciente...
�ego�sta, sibarita...
Mis hermanos dicen que tengo mal genio, que me enfado por nada.
�Qu� m�s?
Ernst dice que soy vanidosa. Me encanta mirarme al espejo.
Mam� dice que me interesan demasiado los chicos.
Como ves, tengo infinidad de defectos.
Mi mayor defecto es la confusi�n.
�Qu� quieres decir?
Estoy confuso.
Suelo hacer lo que me dicen los dem�s.
Tambi�n tengo muchos sentimientos, y eso me confunde.
-Y casi siempre, mala conciencia. -Me cuesta creerlo.
Ahora estamos tristes los dos.
Bes�monos...
...y volveremos a estar contentos.
-Espera, quiero decirte otra cosa. -Estoy harta de tonter�as.
Ahora estamos prometidos.
Estamos prometidos.
No.
�No estamos prometidos?
Tengo que irme.
No volveremos a vernos.
�Hay otra mujer?
No tienes nada que reprocharte, en absoluto.
Pod�as hab�rmelo dicho anoche.
Pero todo fue tan irreal...
Entiendo que no me dijeras nada.
�Qu� ser� de nuestro maravilloso futuro?
Quiero vivir contigo, pero hasta ayer no lo supe.
�As� que piensas abandonar a...
�como se llame o quien sea?
Si quieres saberlo, se llama Frida.
Es algo mayor que yo, y tambi�n es del Norte.
�Trabaja?
Es camarera en el restaurante Flustret.
Ah, camarera...
�Tienes algo contra las camareras?
No, nada.
Has olvidado uno de tus defectos m�s graves.
Eres una arrogante.
�C�mo he podido entrar en este juego?
�Soy un idiota!
�Sabes lo que voy a hacer?
Le dir� que me perdone por mi traici�n.
Tengo fr�o...
Le contar� lo que hemos hecho y le pedir� perd�n.
-Eh, �qu� es esto? -D�jame pasar.
�Ya est�is pele�ndoos? No hab�is perdido el tiempo.
Anna, por Dios, �qu� ha pasado?
Estoy segura de que le quiero.
�Y Henrik?
Estoy segura de que �l tambi�n me quiere.
�T� tambi�n est�s enfermo? Tienes muy mala cara.
No es nada.
�Por qu� dices esa tonter�a? Como si yo no lo notara.
Estoy triste.
�Hay algo que quer�as decirme?
-No. -Pues lo parece.
No.
Ven, deja que te abrace.
�Temes que te contagie mi resfriado?
Entonces desn�date y ven a la cama.
Esto es totalmente rid�culo.
Basta un cotilleo de Charlotta para que hagas este viaje por nada.
�Por nada?
�Que un hombre pase aqu� en secreto la noche no es nada?
-�Qui�n lo invit�? -Fui yo.
La verdad es que fui yo, mam�.
�Y ese chico que no respeta el honor de una mujer ser� pastor?
Porque estuviste en su habitaci�n. Charlotta os oy� por la pared.
�Y qu�? Habl�bamos de nuestro compromiso.
Si quieres saberlo, le quiero y voy a casarme con �l.
-�No te habr�s acostado con �l? -No, pero si me lo hubiese pedido...
-Anna... -Si me pregunta, yo contesto.
-�Y si te deja embarazada? -Es dif�cil, a esa distancia.
Anna...
Si me permites una idea...
Te sugiero que Anna le escriba una bonita carta�
�y t� a�adas unas l�neas invit�ndole a nuestra casa de campo.
Nada de eso. Ese seductor...
La seductora he sido yo.
Y si te opones, le seducir� del todo y tendr� un hijo suyo.
Y as� tendr�s que casarme con �l.
Subestimas el derecho de tu madre a decidir.
Mam�, a pesar de todo, no pas� nada.
Henrik es un buen amigo m�o.
Quer�as hablar con el joven Bergman.
�Le digo que venga o prefieres leer antes el correo y la prensa?
No, dile que pase.
Has sido t� quien ha querido que hable con el muchacho.
-No s� qu� decirle. -Claro que lo sabes.
-Si�ntese, por favor. -Gracias.
�Quiere fumar algo?
�Le apetece un cigarro o un cigarrillo?
Ah, por supuesto, puede usted fumar en pipa.
-�Es tabaco ingl�s? -S�.
Desde aqu�, con prism�ticos, se ve la estaci�n al otro lado del lago.
Me divierte ver las llegadas y salidas de los trenes.
Tengo un horario de los expresos y los mercanc�as.
As� puedo comparar.
Una peque�a diversi�n para un anciano que se ha pasado la vida
entre v�as y locomotoras.
Puede que a usted no le interesen mucho los ferrocarriles.
-No me hab�a fijado mucho en ellos. -Claro, claro.
�C�mo van sus estudios?
Bien, gracias. Bien.
Es curioso que haya que estudiar tanto para ser pastor.
Nunca lo habr�a pensado.
-�Qu� quiere decir? -�Qu� quiero decir?
Cualquiera pensar�a, desde un punto de vista profano�
�que ser cura es m�s bien una cuesti�n de vocaci�n.
Uno tiene que ser... �C�mo decirlo?...
Un pescador de almas.
-Uno debe tener convicciones. -�Cu�les?
Hay que estar convencido de que Dios existe y de que Jes�s es su hijo.
�Y esa es su convicci�n?
S�, soy bastante infantil, y tengo una fe infantil.
�Y no tiene miedo a la muerte, por ejemplo?
No.
Luego cree que el hombre resucita a la vida eterna.
S�, estoy convencido de ello.
�Y el perd�n de los pecados? �Los sacramentos?
�La sangre que Jes�s derram� por nosotros? �El castigo?
�El infierno? Diga, �cree usted en el infierno?
No se puede decir que se cree en una cosa y no en otra.
-�Cu�ndo terminar� sus estudios? -Si todo va bien...
�tomar� las �rdenes en dos a�os y me asignar�n un destino.
No ganar� mucho dinero al principio.
No podr� fundar una familia.
La Iglesia prefiere que sus pastores est�n casados.
La esposa del pastor desempe�a un papel importante en la parroquia.
Me siento cansado de repente.
Quiz� sea mejor que me acueste un rato.
-Espero no haberle molestado. -En absoluto, mi joven amigo.
Un enfermo que rara vez reflexiona sobre estas cuestiones�
�es l�gico que se sienta turbado al hablar de la muerte�
�y de lo inevitable.
Mirad a la c�mara.
Pap�, si fumas, los de atr�s no saldr�n.
-�Qu�? -Que no fumes.
Debemos tener cuidado.
Prom�teme que tendr�s cuidado.
�Se ha quedado para estudiar?
S�, tengo muy dejada Historia de la Iglesia.
-�Qu� ha dicho Anna? -Lo entiende.
�Lo entiende? Excelente.
�Ser�a tan amable de ayudarme a devanar un ovillo de lana?
Por supuesto.
�Ir� ma�ana a S�derhamn a ver a su madre?
Creo que ir� directamente a Uppsala.
Las clases no empiezan todav�a.
Tengo que estudiar a fondo Historia de la Iglesia.
�Qu� le ha parecido su estancia aqu�?
Le ser� sincero: he estado algo asustado y tenso.
Querido muchacho, �asustado por qu�?
La familia �kerblom es un mundo extra�o.
Siento que me examinan y que me encuentran insuficiente.
Eso sucede en todas las familias.
La nuestra no es peor.
Quiz� sea peor. No me siento bienvenido.
�Eso le ha parecido?
No quisiera ser descort�s�
�pero no puedo evitar sentir que no soy tolerado.
Sobre todo por parte de usted.
Voy a intentar ser sincera.
Aunque pueda herir sus sentimientos.
Mi antipat�a est� enteramente relacionada con Anna.
Conozco a mi hija muy bien, creo.
Y considero que su relaci�n con usted llevar� a una cat�strofe.
Una palabra muy dura, y quiz� le parezca exagerada.
Sin embargo, debo utilizarla.
No se me ocurre una combinaci�n m�s imposible y fatal�
�que la suya con Anna.
Anna es una ni�a mimada, testaruda�
�voluntariosa, emocional y tierna.
Necesita un hombre maduro que la eduque con amor, firmeza�
�y paciencia.
Usted es demasiado joven, no tiene conocimiento de la vida�
�y me temo que tiene ya profundas heridas sin remedio ni consuelo.
-�Puedo decir algo? -Por supuesto.
No acepto esta conversaci�n.
Las circunstancias actuales son tales que, por todos los medios�
�impedir� esta relaci�n.
No tiene posibilidad alguna de conseguirlo.
-El futuro lo dir�. -Exacto.
Voy a encontrar a Anna y a contarle esta conversaci�n.
A prop�sito, �qu� ha pasado con su anterior compromiso?
Creo que contin�a en pie.
La Srta. Strandberg ha negado que estuviera roto.
Mi hijastro Carl lo ha investigado.
Ya lo sab�amos una semana antes de que usted llegara aqu�.
No quiero contarle nada a mi hija�
�suponiendo que lleguemos a un acuerdo.
Le escribir� una carta.
-Debo decirle c�mo est�n las cosas. -Haga lo que crea mejor.
De todos modos, provocar� muchas l�grimas.
-�Puedo hacerle una pregunta? -Desde luego.
�Por qu� permiti� que viniera a pesar de lo que sab�a?
Quer�a ver el amor de mi hija de cerca.
Y la desgracia ya ha ocurrido.
-�Qu� quiere decir? -Lo mismo que usted.
Debo decir que se trata de un gran malentendido...
Vaya a escribir su carta y m�rchese en el tren de las 3.
-Anna no volver� hasta m�s tarde. -Y yo ya no estar�.
�Sr. Bergman!
Le traigo unos bocadillos para el viaje.
�Mam�!
�Mam�!
Mam�, �d�nde est�s?
Esto no lo acepto.
Pasa y cierra la puerta.
-Dice que no volveremos a vernos. -Puede que tenga sus razones.
Es esta carta no habla de razones, �le has obligado a escribirla t�?
No. No le he obligado.
Pero cuando supe sus circunstancias, le aconsej� que se marchara.
�Qu� circunstancias?
-No... -Dime la verdad�
�o ir� a buscarle y nadie podr� detenerme.
-�Me obligas? -�Qu� sabes t� que yo no sepa?
�Lo de Frida? Ya me lo cont� y fue sincero.
Esc�chame, mi ni�a.
Tu hermano Carl tiene pruebas irrefutables�
�de que Henrik Bergman sigue viviendo con esa mujer.
No voy a entrar en detalles; saca tus conclusiones.
�No dices nada?
No pienso tolerar esto.
�Y qu� vas a hacer?
Es la hora de la cena.
Si vas a cenar en tu cuarto, le digo a Lisen que suba leche y bocadillos.
Esto nunca lo perdonar�.
�A qui�n no vas a perdonar?
�A m�?
�A tu amigo?
�A la vida, quiz�?
�O a Dios?
�No puedes dejarme sola?
-Mi pobre ni�a... -�Basta! No me compadezcas.
-�Quieres que regresemos? -No, espera aqu�.
No te quedes ah� mir�ndome.
No... No me toques.
Quiero hablar contigo. S�lo un momento.
Creo que no me has entendido bien.
Ya no tenemos nada que decirnos.
No la moleste, �no ve que la ha asustado?
-Usted no se meta. -Se comporta como un idiota. Vamos.
D�jame en paz. Te lo pido por favor: d�jame en paz.
No puedo seguir viviendo.
No seas pretencioso. S� puedes seguir viviendo, y yo tambi�n.
-Anna, hablemos. -�Que no me toques!
�No! D�jame.
Das asco.
Gracias.
Ha sido muy amable de venir.
Tuve curiosidad, al recibir su carta.
-�Se encuentra bien? -Un resfriado que no se me va.
Beba un poco de agua, el vaso est� limpio.
-Muy amable, Srta. Strandberg. -Es un a�o de muchas enfermedades.
-�Ah s�? -S�, por la huelga.
Cuando se est� triste, se enferma m�s.
-Usted va a ser enfermera, �verdad? -S�, pronto volver� a la escuela.
Me habr�a gustado ser enfermera, pero tuve que trabajar desde joven.
�Qu� quiere de m�?
Se trata de Henrik.
Le suplico que vuelva con �l.
Se est�...
Se est� destrozando.
Le parecer� extra�a tanta crudeza, pero no encuentro otra expresi�n.
Lee hasta altas horas, y tiene un aspecto que da ganas de llorar.
No s� mucho sobre su relaci�n, no me ha dicho nada�
�pero me lo he imaginado.
Intento no enfadarme, ni sentirme dolida.
Nadie puede evitar los sentimientos.
No puedo evitar sentirme furiosa, por ejemplo.
O quererle, pese a su conducta.
�Sabe lo que pienso?
Que somos tres desgraciados que sufren y lloran en secreto.
Y que debo ser yo quien aseste el primer golpe.
Por mi propio bien.
No quiero sentirme herida y humillada.
Se acuesta en mi cama y llora por otra persona; eso es humillante.
Para ambos.
�Puedo decirle lo que he estado pensando?
�l no tiene una verdadera vida, el pobre.
Y nada es peor que eso.
Debo irme, si no quiero llegar tarde.
�Y qu� debo hacer?
Vaya con �l, Srta. �kerblom.
Dec�dase de una vez.
Henrik es la mejor persona que conozco.
Es amable y bueno, no conozco a nadie mejor.
S�lo quiero que las cosas le vayan bien.
Nada ha ido bien en su miserable vida.
Necesita a alguien a quien querer...
...para no tener que odiarse en exceso.
Debo irme o tendr� problemas.
Aunque da igual, porque dejo ese trabajo.
Quiz� le interese saber que me voy de la ciudad.
He encontrado trabajo en un hotel... D�jeme pagar a m�.
Pagar� en caja, y as� podr� usted quedarse un rato m�s.
Mejor que no salgamos juntas de aqu�.
Adi�s, Srta. �kerblom...
Y cuide esa tos.
Querido Henrik...
Quiero que nos...
�No quieres tomar algo caliente, hija?
D�jame tocarte la frente.
Est�s enferma.
Llamar� y dir� que est�s enferma.
-No pienso dejar que te marches as�. -No, mam�, estoy bien.
Y no llames a la directora. Detesta estas cosas.
-Una infusi�n me vendr� bien. -S�.
Mi querido Henrik...
Tenemos que...
Pap�.
-Pap�, tienes que ayudarme. -Claro que s�.
No puedo m�s.
-No s� que hacer. -Ven.
Ven, si�ntate.
Tengo que tomar responsabilidades...
...pero ya no puedo m�s.
Ahora te voy a meter en la cama.
Voy a llamar al Dr. F�rstenberg y a la directora.
Te recetar� algo para que duermas y ma�ana tomaremos una decisi�n.
�Te parece bien?
S�, todo ir� bien.
Todo ir� bien.
Buenos d�as, Sr. Bergman.
Disculpe mi visita inesperada.
�Qu� fr�o hace aqu�!
Perdone que no me quite el abrigo.
Si�ntese, por favor.
Si�ntese, por favor.
-No le har� perder mucho tiempo. -�Qu� quiere?
La familia considera que usted debe ser informado y que yo...
-...soy el mensajero apropiado. -Diga lo que deba decir y v�yase.
Bien. Me han enviado aqu� para decirle lo siguiente.
Esc�cheme bien, Sr. Bergman.
Mi hermana Anna est� enferma. Tiene tuberculosis.
Tiene un pulm�n afectado y el otro puede estarlo pronto.
Una enfermera la atiende en casa.
Cuando lo permita su salud, ser� trasladada a un sanatorio en Suiza�
�donde recibir� el tratamiento adecuado.
Anna quiere que le diga que ya no desea tener nada que ver con Vd.
Le ruega encarecidamente que ni la escriba�
�ni la telefonee, ni la espere fuera�
�ni la presione de ninguna otra manera.
Padre nuestro, que est�s en los cielos�
�santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino�
�h�gase tu voluntad as� en la tierra como en el cielo�
�el pan nuestro de cada d�a danos hoy...
Una rama puede estar aparentemente sana, llena de hojas�
�pero no dar fruto.
�Te molestar�a que Anna y yo hici�ramos un viaje por Italia?
Estar�a bien volver a Amalfi.
-Podr�as venir, Johan. -Ve t�; yo no.
Anna se pondr�a contenta.
-Estar�is mucho tiempo. -S�, cuatro semanas, al menos.
�Crees que querr� esperar tanto?
�Qu� quieres decir?
Quiero decir que quiz� haya algo por lo que quiera volver...
-...ahora que est� curada. -No te comprendo.
�No estabas en casa cuando lleg� el correo de la tarde?
Hay una carta de Anna a Ernst�
�franqueada en Weimersville hace cuatro d�as.
Ernst vuelve de Noruega dentro de una semana.
No vale la pena envi�rsela.
Anna olvid� cerrarla.
O lo hizo tan mal que se abri� sola.
No es nada raro. Suele ocurrir que...
Es que hay otra carta dentro del sobre.
�Otra carta?
En el sobre dice:
''Henrik Bergman. H�zsela llegar; no s� su direcci�n.''
Y ese sobre s� est� cerrado.
Lo estaba, pero yo lo abr�.
-�Y has le�do la carta? -No, no la he le�do.
Por verg�enza, quiz�.
Si la leemos, ser� por el bien de Anna.
O por celos.
O porque nos enfurece que le escribe a nuestras espaldas.
O porque no aceptamos a ese joven.
�Puedo verla?
''El largo periodo que he pasado en el sanatorio�
�con j�venes mucho m�s enfermos que yo, me hecho reflexionar.''
-No sigas leyendo. -Si no quieres o�r, leo en voz baja.
Eso no est� bien, Karin.
''No s� nada�
�pero si, despu�s de casi dos a�os...
...sigues sintiendo por m� lo mismo...
...que cuando est�bamos...
...que cuando est�bamos juntos...''
Debes culparte a ti misma.
''...en la caba�a, cuando hicimos el amor...
Es f�cil decir a alguien que le quieres:
'te quiero, pap�; te quiero, hermano.'''
Es extra�o...
''Utilizamos una palabra de la que desconocemos el sentido�
�por eso no me atrevo a escribir que te quiero, Henrik.
Pero si tomaras mi mano y me sacaras de mi profunda tristeza�
�quiz� aprender�amos juntos el significado de esta palabra.''
Ahora sabemos m�s de lo que quer�amos.
Va a ser dif�cil.
No podemos suprimir la carta.
-No debe recibirla. -Te lo ruego, Karin.
�Qu� pasar�a si Anna descubriera...?
Cada d�a hay cartas que se pierden.
No debe ocurrir.
-Eso es una tonter�a. -�De veras crees que...?
No.
Quiz� no.
Pero quiero decirte algo importante.
A veces s� perfectamente lo que est� bien y lo que no.
Y s� perfectamente que es malo que est�n juntos Anna y Henrik.
As� que voy a quemar la carta de Ernst y la de Henrik.
Ir� con Anna a Italia y pasaremos all� todo el verano, si hace falta.
�Me has o�do, Johan?
-Buenas noches, querido. -Buenas noches, Karin.
Es tan completo, tan disciplinado...
�y a la vez tan po�tico...
�No te parece maravilloso?
�Almorzamos en el hotel o vamos a comer a un sitio que conozco?
-Como quieras, mam�. -Pues sugiero que vayamos al hotel.
He recibido una carta de tu hermano Oscar. Pap� nos echa de menos.
No s� por qu� no me escribe Ernst.
�Ernst? Ya sabes como es.
Le escrib� hace siete semanas.
-Yo no me preocupar�a. -No estoy preocupada.
Sabe que pap� y yo nos escribimos casi a diario.
Mam�, quiero volver a casa.
�No podr�amos volver ma�ana, directo a casa?
Ya hemos fijado el itinerario.
-�No se puede cambiar? -�Qu� dir�an los Egerman?
No me importan los Egerman. Son amigos vuestros, no m�os.
Elna es amiga tuya de la infancia.
Elna me da igual. No me importa un comino...
Tonter�as. Haremos lo previsto y no se hable m�s.
Mam�.
Un telegrama.
D�jame verlo.
Pap� muri� anoche.
Estaba solo, Anna.
-Ocurri� por la noche. -Mam�, ven, si�ntate.
-Estaba solo, yo no estaba. -Mam�...
Le dej� solo.
No pienses en eso, mam�.
Mam�...
Mam�...
�Qu� pasa, mam�?
Vale, vale...
Tienes que saber una cosa.
-Algo que te concierne. -Puede esperar.
Entonces, d�melo, si es tan importante.
Se trata de Henrik.
�Le escribes?
S�, le escrib�.
Pero no me contest�, debi� extraviarse.
No. No se extravi�.
Tienes que saberlo.
Yo cog� esa carta, la le� y la quem�.
-Yo destru� esa carta. -No, mam�...
Debo dec�rtelo porque me lo advirti� tu padre.
Dijo que no estaba bien, que no ten�amos derecho a interferir�
�que hac�a da�o, me lo advirti�.
No tengo excusa.
Pens� que lo hac�a por tu bien.
Mam�...
Ahora que tu padre ha muerto, s� que debo dec�rtelo.
No quiero saber nada m�s.
No puedo ni pedirte perd�n�
�porque s� que jam�s me vas a perdonar.
No lo creo.
Ahora ya lo sabes.
Cuando volvamos, buscar� a Henrik y se lo contar� todo.
S�lo te pido una cosa.
No le digas que quem� la carta.
-�Por qu�? -Porque, si te casas con �l�
�si se lo has dicho, me odiar� para siempre.
Y tendremos que vivir juntos.
�Por qu�?
Ahora ya lo sabes.
S�, ahora ya lo s�.
�Vamos a dormir?
Ma�ana ser� un d�a muy largo.
Est�s diferente.
T� tambi�n.
Est�s m�s hermosa.
T� pareces triste.
Te he echado de menos.
Ahora estoy aqu�.
�Es verdad?
S�, de verdad.
Estoy aqu�.
Te he tra�do un regalo.
Mira lo que es.
No es nada especial.
La compr� al irnos de Amalfi. No es aut�ntica, claro.
Es Mar�a en la Anunciaci�n.
Es preciosa.
-Tu padre ha muerto. -S�.
El entierro ser� pasado ma�ana.
�Te resulta duro?
�Sabes que he vivido en su amor?
Nunca lo hab�a pensado hasta ahora.
Es Ernst.
Le ped� que me acompa�ara por si no estabas en casa.
Ernst quer�a apostar 5 coronas a que estabas.
Ha ganado la apuesta.
Estuve de interino en una parroquia cercana�
�y he solicitado un puesto permanente en el Norte.
-Ya no estar�s solo. -No, pero puedo cambiar de sitio.
No, Henrik, lo prometido, prometido est�.
-Pero antes iremos a verlo. -El p�rroco es viejo y est� enfermo.
Tambi�n iremos a verle a �l.
Mi salario ser� miserable.
Mira, nos prometeremos despu�s del entierro�
�encargaremos los anillos para el s�bado�
�luego escribir�s al sacerdote y le dir�s que t� y tu futura esposa�
�ir�is a inspeccionar la casa, la iglesia y al p�rroco.
Luego nos casaremos. Ser� una boda maravillosa.
�Qu� miras?
A ti.
Ya hemos esperado lo suficiente.
No hay que olvidar los besos.
No. Los besos son importantes.
Tu novia es m�s hermosa que en la fotograf�a.
Qu� buena ni�a. Espero que seas feliz con mi hijo.
�Y t�, Henrik, eres feliz?
�Qu� peque�o era, pobrecito!
Mira qu� horrible. Esta soy yo, era una madre gorda.
En mi familia todos �ramos gordos�
�hasta que apareci� Henrik, tan flacucho... �C�mo lo mimamos!
Jug�bamos a que t� eras el cura y yo la congregaci�n.
Eras tan bueno, tan dulce que daban ganas de comerte.
Siempre contento, de buen humor, cordial, educado...
Ah, Hjalmar y Erland...
No quer�as estar con otros ni�os.
Cuando invitaba a sus amiguetes, se escond�as corriendo en el ba�o.
S�...
Anna, hija m�a, tendr�s que cuidarle.
La vida nunca le ha tratado bien.
Y ahora...
Henrik es el cura que yo deseaba que fuera.
-Eso es lo que importa. -No llores, mam�.
Hoy podemos estar contentos.
S�.
Podr� quedarse con nosotros largas temporadas.
Tendremos mucho espacio en la parroquia.
Nunca te abandonaremos, mam�.
Los d�as dif�ciles ya han pasado, todo ser� mejor.
''Los d�as dif�ciles ya han pasado.''
�T� qu� sabes?
�Qu� sabes de mi vida?
No quiero vivir de tu bondad.
Ya s� que no soy muy lista.
Pero tampoco soy tonta.
Vosotros dos vivid vuestra vida�
�que yo tengo que acabar la m�a.
As� es y as� ser�.
Ser� Freddy, un viejo amigo. Voy a abrir, disculpad.
Se marchan los dos ma�ana.
-A Forsboda. -�A Forsboda?
Para ver como es la parroquia.
-Felicidades por el nombramiento. -Gracias.
El padre de Henrik era uno de mis mejores amigos, Srta. �kerblom.
Pero era mucho m�s joven que yo.
Tambi�n conoc�a a la abuela de Henrik.
Tu abuela una vez habl� de ti.
Opinaba que tu abuelo y el resto de tu familia�
�hab�an sido muy injustos con tu madre y contigo.
La sola idea de vuestra miseria la hizo enfermar.
Luego muri�, la pobre mujer.
S�, luego muri�.
�Viste a tu abuela antes de que nos dejara? Sent�a la...
Preparaba los ex�menes y no pude ir.
�Fuiste a ver a tu abuelo?
S�, pero no ten�amos nada que decirnos.
Fui al entierro y no te vi.
No fui al entierro de mi abuela.
Entiendo.
Buenas noches, Alma.
Gracias por invitarnos. Ha sido un d�a maravilloso.
-�Te apago la l�mpara? -Ya la apago yo luego.
No te duermas sin apagarla.
Anna es una muchacha encantadora.
-S�. -Es realmente encantadora.
Y hermosa... Una aut�ntica princesa.
Tienes que cuidarla bien.
S�, para m� es como un sue�o.
Todav�a no me lo creo.
Buenas noches, hijo querido.
Ven.
�Qu� pies m�s fr�os!
-Se calentar�n pronto. -Yo siempre los tengo calientes.
Los saco fuera de la manta y luego es muy agradable volver a meterlos.
-T� y tus placeres... -S�, espero que aprendas de m�.
�Qu� me vas a ense�ar?
-�Y bien? -S�, por favor.
�Y si nos oye tu madre?
Y pensar que estoy en mi vieja cama abrazado a ti.
No me lo creo.
Tienes que irte, no podemos dormir juntos.
No creo que mam� nos traiga el desayuno en la cama.
-Buenas noches. -Buenas noches.
No me olvides.
Ya estoy empezando a pensar en ti.
Se�or, perd�name por mis pecados hoy y todos los d�as.
Se�or, cuida de mi hijito y bend�celo.
Se�or, perd�name por no poder querer a esa muchacha.
Se�or, al�jala de la vida de Henrik.
Si me equivoco, si mis pensamientos est�n oscurecidos por la maldad�
�cast�game a m�, Se�or...
No a �l ni a ella.
Tengo algo para ti, Anna.
Ha estado llorando.
Tiene los ojos rojos y la cara hinchada.
Siempre la tiene hinchada, y creo que le gusta llorar.
El padre de Henrik me dio este medall�n cuando nos prometimos.
Le cost� mucho dinero, pero a �l esto no le preocupaba.
Como ves, tiene una A grabada.
As� que pens� que deber�as llevarlo, como regalo del padre de Henrik.
Como si �l estuviera presente.
Es demasiado bonito.
-No s� si... -Calla, tonta.
Seguro que est�s acostumbrada a cosas mejores.
Gracias.
Pr�xima parada, Forsboda.
Por usted, pastor, y por su joven y deliciosa novia.
Juventud y belleza son muy apreciadas en esta tierra salvaje.
-�C�mo va la f�brica, Nordenson? -Pregunte al administrador.
Muy mal.
Los hombres se reunieron en el almac�n del puerto�
�y les amenac� con llamar a la polic�a.
Los desgraciados se metieron en un edificio en ruinas junto al r�o�
�de donde los sacaron los guardias.
�Qu� pas�?
Reverendo...
Lamento que los j�venes sacerdotes�
�recibieran cierta formaci�n pol�tica antes de soltarlos.
-�No cree? -S�...
Si estuviera al corriente de la situaci�n actual, pastor�
�sabr�a que no hemos tenido paz desde que empez� la huelga general.
Hay una nueva generaci�n de...
�bocazas, agitadores, elementos criminales�
�que se interponen entre nosotros y los trabajadores.
Viven del odio entre las clases y de la propaganda falsa.
Y los aqu� presentes somos los perdedores.
-Rodar�n nuestras cabezas. -Mi esposo es demasiado macabro.
Mejor dejemos esta conversaci�n sin sentido y nos levantemos.
Quiero comentarle una cosa, pastor.
�Va a tener pupilos? �Va a dar clases de confirmaci�n?
-Supongo que s�. -Muy bien.
Deseo mucho que mis hijas se confirmen.
Es mi �nico anhelo.
No deber�a ser un problema.
Pues lo es, pastor.
Su padre se niega a que reciban confirmaci�n.
Se enfurece en cuanto aludo a ello, una ira irracional; no lo entiendo.
-Qu� raro. -Muchas cosas se han vuelto raras.
Vamos con los dem�s o empezar�n a hablar.
Y eso no es bueno.
-Esto es precioso. -S�.
Se tendr� que arreglar.
He sugerido que se traiga agua corriente.
Hay que rehacer la chimenea y cambiar la estufa.
La cocina le va a gustar, Srta. �kerblom, se lo garantizo.
El piso de arriba est� en muy buen estado...
�s�lo hay que empapelarlo y pintarlo.
Las escaleras no son fiables.
El dormitorio no es muy amplio, pero tiene un lavabo�
�y la vista sobre el r�o es maravillosa.
El cuarto de los ni�os y el despacho se pueden cambiar.
�Y mi despacho?
S�lo me gustar�a saber d�nde voy a trabajar.
Voy a llevar una carga como la de mi esposo, y sin sueldo.
�D�nde ir� cuando quiera leer, escribir una carta o hacer cuentas?
No es costumbre que la esposa del pastor tenga despacho propio.
�C�mo lo iba a saber yo?
Puede utilizar el cuarto de invitados como despacho.
No, que la utilice Henrik. Prefiero estar cerca de los ni�os.
Ser� bastante molesto que todo el mundo ande entrando y saliendo.
El pastor necesita tranquilidad para preparar el serm�n.
Tendr� que ponerse algodones en los o�dos.
�Tenemos que decidirlo ahora?
El Sr. Jakobsson y yo vamos a ver otras dependencias.
S�lo era una broma.
R�ete, va.
No es ninguna cat�strofe.
Vamos a tener una casa preciosa.
R�ete, va, o pensar� que est�s enfadado.
He querido que vayamos t� y yo solos a nuestra iglesia por primera vez.
Y pensar que esto era un invernadero.
Tambi�n habr� que reparar esto.
Anna, quiero que...
�Qu� quieres?
Cuando nos casemos, podemos pedir que oficie el viejo Gransj�.
S�, claro, si t� lo quieres.
Aqu�.
�Aqu�?
No te entiendo.
�Que nos casemos aqu�?
S�lo t� y yo, el viejo Gransj� y dos testigos.
-�No podemos? -Pero...
...�bamos a casarnos en la catedral de Uppsala.
Iba a ser una boda de verdad.
Con damas de honor, ujieres, el Coro de la Academia�
�y un mont�n de familiares y amigos.
Ya lo hablamos. No se puede cambiar.
-�No se puede? -Lo hab�amos decidido.
T� lo hab�as decidido.
Pero t� quer�as que cantara el Coro. Ernst y t� decidisteis el programa.
�No podemos cambiar de parecer? �Es imposible?
S�.
�Por qu� es imposible?
Porque quiero tener una verdadera boda.
�Quiero una ceremonia espl�ndida, celebrarlo, una boda magn�fica!
-�Y la boda que te sugiero? -Dejemos esta discusi�n est�pida.
-No est� bien que nos gritemos. -�Yo estoy gritando?
No, pero yo s�.
-Deber�as pensarlo, Anna. -Ya lo he pensado.
�Estaba decidido!
Dijiste que nuestra boda ser�a tan grande como nuestra felicidad.
Debiste decirlo antes, pero fuiste cobarde.
�D�jate ya de tonter�as!
Pero vamos a vivir aqu�. Viviremos aqu�, �no?
Es importante que empecemos aqu� nuestra nueva vida, en esta iglesia.
Importante para ti, no para m�.
-No entiendes lo que quiero decirte. -No quiero entenderlo.
Si me quisieras, lo entender�as.
No digas tonter�as.
�Yo podr�a decir lo mismo!
Eres una malcriada, �no entiendes que hablo en serio?
Te dir� lo que no entiendo:
�no te gusta mi familia, quieres humillar a mi madre...
�quieres vengarte de una forma refinada. �Recon�celo!
Qu� modo de malinterpretarme. Ruin y espantoso.
Pero es bueno saber que est�s de parte de tu familia, contra m�.
Est�s realmente loco.
Estuve a punto de matar a mi madre por estar contigo.
S�lo te pido un peque�o sacrificio.
A veces, pienso que eres de una clase dolorosamente baja.
Sabes ser peor de lo que eres.
Interpretas un papel que no te va, alardeas de tu pobreza�
�de tu infancia miserable, incluso hasta de tu pobre madre.
Recuerdo cuando te dije que Frida era camarera.
Recuerdo tu tono de voz, tu cara.
No hace falta que lleves la camisa sucia�
�ni que tengas caspa, ni las u�as sucias.
No siempre vas limpio, y a veces hueles a sudor.
-Ya has dicho demasiado. -El pastor no soporta la verdad.
No soporto que seas cruel.
Pero est� bien...
...que pase esto antes de la boda.
S�, as�a sabemos que hemos estado a punto de cometer un gran error.
Perdona.
Perd�name, he dicho cosas horribles.
�Puedes perdonarme?
Tienes que perdonarme.
Vete. No quiero volver a verte. Eres mala.
-�Vete, por el amor de Dios! -Est�s loco.
Ahora entiendo por qu� mi madre te ten�a miedo.
Vale, ve con tu madre, abrazaos�
�y dad gracias por haber escapado habiendo perdido s�lo tu virginidad.
�Eres un grosero de mierda!
Y un mentiroso de la peor clase, porque no sabes ni cu�ndo mientes.
Deber�as ir a buscar a esa camarera. Ser�a la esposa ideal...
-�C�llate! -...para un pastor.
Esta es mi vida de siempre. Por fin ha vuelto.
Estaba so�ando y me he despertado.
Y aqu� estoy yo, en un templo en ruinas en medio de la nada.
�Qu� locura!
Una locura total.
Y pensar que �bamos a tener hijos... Tres hijos.
�C�mo podemos vivir despu�s de esto?
No lo s�.
Nos ten�amos amor, y lo hemos echado a perder por una tonter�a.
Es verdad.
Me da igual la boda, que sea donde sea.
Eso ya me da igual, me es indiferente.
No nos casaremos. Puedo ser tu ama de llaves.
Estoy tan cansado...
Yo tambi�n.
�C�mo vamos a salir de esto?
Ven, si�ntate.
Ven.
�No me pegar�s?
Est�s helada. �Tienes fr�o?
�Crees que seremos m�s sensatos despu�s de esto?
O m�s cuidadosos, quiz�.
M�s cuidadosos con lo que se nos ha dado.
Yo, Henrik Bergman, te tomo, Anna �kerblom...
...por esposa...
...para tenerte y cuidarte...
...en la riqueza y en la pobreza...
...con este anillo te desposo.
Yo, Anna �kerblom, te tomo, Henrik Bergman...
...por esposo...
...en la riqueza y en la pobreza...
Una fiesta preciosa.
�Pueden estar a solas con mi hija?
-Una boda maravillosa. -Gracias.
Mam�...
-Debo decirte algo. -�S�?
-Hemos aplazado la luna de miel. -�Ah s�?
-�Y cu�les son vuestros planes? -�Te entristece?
Se supone que la luna de miel es algo agradable.
Henrik y yo podemos ir a Italia cualquier otro a�o.
-�Podremos hacer ese viaje? -Claro. �Qu� pens�is hacer?
-Iremos directamente al Norte. -�Ma�ana?
Henrik est� ansioso por empezar antes de lo previsto.
Y yo quiero estar con �l desde el principio.
Ya, entiendo.
Tengo que ceder un poco.
-Henrik ha cedido en tantas cosas... -�Ah s�?
Pero no hablemos de eso ahora.
Deber�as intentar querer a Henrik. Por m�. S�lo un poco.
-El pasado est� olvidado. -Ojal� fuera as�.
Otra vez.
Deber�a guardar cama hasta que le baje la fiebre, Sra. Almer.
Tenga los medicamentos.
Tome. Dos p�ldoras dos veces al d�a.
Y dijo Jes�s:''�Qu� alimentos hay?''
''S�lo tenemos cinco panes y dos peces.''
Jes�s tom� los panes y los peces y los bendijo.
A ver qu� dices hoy...
Y Jes�s se fij� m�s en lo bueno que en lo malo de las personas.
Su coraz�n cada vez estaba m�s lleno de compasi�n por su gente.
''Sus estudios no iban bien,
pero no es que fuera un chico torpe.
Al contrario: ten�a m�s virtudes...''
-Mi esposa llamar� al m�dico. -�Hace falta? S�lo es un resfriado.
Lleva tiempo resfriado. Ser� lo mejor.
-Buenas tardes. -Adi�s.
Estoy harto de tus borracheras y de los problemas que causas.
�No permitas esto, Arvid!
No puede quedarse. Ma�ana tendr� que irse.
�No lo oyes? �Nos est�n dejando sin nada!
-Estaba avisado. -Dile algo, Arvid.
Siempre tienes algo que decir.
Y ahora volvamos al trabajo.
Arvid ha sido despedido por lo que dijo en la reuni�n del lunes.
-Ese manifiesto, o como se llame. -No nos quedemos aqu�,
-...o tendremos problemas. -Debemos reunirnos en alg�n sitio.
�D�nde?
Si nos reunimos en la f�brica, nos echan.
Usen la capilla.
Caben 150 personas. Ser� suficiente.
�Aceptamos su oferta?
-S�, claro. -S�.
Si no cambia de opini�n...
-No cambiar�. -�Le parece bien el domingo a las 4?
Vengo a hablar con el pastor.
Inmediatamente.
Tenga la bondad de esperar un momento. Terminar� pronto.
Si�ntese.
Tres a�os...
Buenos d�as.
Buenos d�as.
Quisiera hablar con su ayudante.
-No creo que haya problema. -Dice que est� ocupado.
Ven, Henrik, el escribiente se ocupar� de eso.
El Sr. Nordenson quiere hablar contigo.
Pasen a mi despacho, si quieren. Yo voy a desayunar.
Si�ntense aqu�. Nadie les molestar�.
Nunca he visto un tiempo as�.
-Hace un d�a de mil demonios. -�Quer�a hablar conmigo?
S�, ha sido un impulso.
Pasaba por aqu� y pens� en entrar a hablar un rato con el joven Bergman.
Dicen que ha suprimido los deberes para las clases de confirmaci�n.
M�s o menos.
-�Tiene derecho a hacerlo? -No hay...
...directrices sobre c�mo llevar las clases, s�lo se dice...
...''que los confirmantes deber�n estar preparados.''
Est� usted preparando a mis hijas, �no es as�?
Al acostarse, las ni�as y mi esposa se encierran en la habitaci�n�
�se arrodillan y dicen la oraci�n que usted les ha ense�ado.
No es m�a, es de San Agust�n.
No me importa. Lo que me importa es que me dejan fuera.
Podr�a unirse a ellas.
�Nordenson de rodillas con sus mujeres?
-Podr�a intentarlo. -No, no podr�a.
Susanna y Helena le comprender�an, igual que su madre.
De modo que habla usted de m� con mi esposa.
Hace unos d�as vino a verme y pidi� hablar conmigo.
�Eso hizo? Elin vino a verle.
�Y de qu� hablaron? Si puede preguntar.
Puede preguntar, pero no puedo contestar.
Perdone, pastor... Hab�a olvidado su voto de secreto.
-Siento haberlo mencionado. -No se preocupe.
Se fue de la lengua, es humano.
Por cierto, �c�mo fue la reuni�n en la capilla el domingo?
-Usted envi� sus informadores, �no? -�Dijo algo Gransj�?
Desde luego.
-�Puedo preguntar qu�? -Fue muy claro.
Dijo que si volv�a a dejar la iglesia�
�para reuniones socialistas o revolucionarias�
�informar�a al cabildo de la catedral.
�Eso dijo? Viejo zorro...
Pero la reuni�n fue in�til. Arvid Fredin fue expulsado.
Yo deber�a haber dicho algo.
�Puede ser que...
...su esposa desaprobara su decisi�n de prestar la capilla?
M�s o menos.
�Lo ve?
Pastor, �que me dir�a de alg�n tipo de...
...cooperaci�n?
-�Con qui�n? -Conmigo.
La pr�xima vez que haya un problema, se subir� al p�lpito�
�o a una caja o una m�quina, y hablar� a las masas.
�Y qu� digo?
Podr�a decir que lo que importa�
�es dejar de matarse unos a otros.
Los trabajadores son maltratados y humillados.
�Debo aconsejarles que sigan siendo maltratados y humillados?
Creo que debemos terminar esta conversaci�n.
Yo tengo tiempo.
-No ha sido muy constructiva. -Me he sentido asustado.
�S�?
Algunas personas me asustan.
�No se le ha ocurrido que yo tambi�n podr�a sentirme asustado�
�pero de otra manera?
No.
No.
�Qu� rico!
Un poquito m�s...
Anna, disculpe por venir tan temprano.
Pase, si�ntese.
�C�mo tiene la mano?
El m�dico est� muy contento con lo que ha hecho usted.
-�C�mo te llamas? -Petrus. Es el hijo de mi hermana.
Su marido la abandon� y no soporta quedarse sola con �l.
-Vive con nosotros. -�Vas a ir a la escuela de aqu�?
�Cu�ndo empiezas?
En oto�o.
-�Crees que te gustar�? -No lo s�. No he ido nunca.
�Sabes leer y escribir?
Y hacer cuentas, y me s� las tablas de multiplicar.
�Vaya! �Qui�n te ense��?
-Las aprend� yo solo. -�Y nadie te ayud�?
No.
�Tienes alg�n amigo?
-A lo mejor prefieres estar solo. -Supongo que s�.
�Y qu� lees?
�Tienes libros?
Tenemos algunas revistas viejas.
Suele leer la enciclopedia, aunque s�lo tenemos un volumen.
De la J a la K.
Creo que tengo algunos libros que le gustar�n.
Lee este, Petrus.
Cuando lo acabes, tengo otros igual de buenos.
Lo forraremos, como en la escuela. As� no se ensuciar�.
Da las gracias.
Gracias.
Nunca hab�a visto un tiempo as�.
Truenos en febrero. Es como el juicio final.
�Qu� ruido es ese?
No he o�do nada. Te lo habr�s imaginado.
-�No oyes a alguien llamando? -�Un fantasma?
�Calla!
Toma un poco de leche caliente.
Toma.
�Por qu� has venido, Petrus?
Tus padres han venido a buscarte.
No son mis padres.
Es como si lo fueran.
-Las cosas no podr�an irte mejor. -No.
Venga, �vienes?
No quiero.
Eso no lo decides t�.
No.
As� que v�monos.
D�jelo, no es modo de hacer las cosas.
Creo que Petrus debe quedarse una temporada.
Necesita tiempo para calmarse y reflexionar.
S�, ser� bienvenido.
�Hola!
-D�jame verte, �te has dejado barba! -S�.
Est�bamos a 23 bajo cero esta ma�ana.
Y a�n har� m�s fr�o esta noche. -30� por lo menos.
As� est� mejor. T� siempre est�s tan bien.
Eres el mejor del mundo.
No te imaginas cu�nto te echado de menos.
Cuando se es feliz, uno se vuelve insaciable.
-Bienvenido, Ernst. -�C�mo has engordado!
-Pareces un pirata. -�Qu� dices?
As� estoy feliz.
-�C�mo est� mam�? -Bien.
-Os manda recuerdos. -Gracias.
Se puso triste cuando supo que no ir�ais por Navidad.
Henrik pens� que era traicionar a las mujeres de la parroquia.
�Y por qu� no la invitaste a venir?
-Ya sabes c�mo es Henrik. -�Sigue resentido?
�C�mo va todo, Anna?
Qu�date unos d�as.
Tengo que volver ma�ana.
�Eh! �Casi olvido lo m�s importante! �Tu regalo de Navidad!
Pero... �Qu� es?
-Ernst, te has vuelto loco. -De Ernst para Anna.
Un gram�fono. Vamos a ver...
Y un disco de one-step, el �ltimo grito en bailes en Nueva York.
�One-step?
El �ltimo grito en todas partes.
�Me hace el honor?
-No s�. -S� sabes.
Henrik, ven. Venga, vamos a bailar.
-Vamos a bailar t� y yo. -No, yo no.
-�S�, es divertido! -Dag y yo nos divertimos vi�ndoos.
Vamos a bailar todos.
T� conmigo y Ernst con Dag.
-Ven, vamos. -No, Anna, me da verg�enza.
�Verg�enza? Vamos a bailar los tres.
Eras buen bailar�n. �Recuerdas nuestra boda?
-Bailemos, se hace as�. -Era un vals.
Pues bailemos un vals, aunque sea un one-step.
Venga, levanta el brazo. Fuera la sotana.
Henrik no es el �nico que desaprueba el one-step.
Soy un idiota.
Y tiendo a ser celoso.
S�lo jug�bamos un poco.
Soy un aguafiestas. No puedo evitarlo.
�Hola!
-�Hola! -Buenos d�as.
Tengo algo importante que decirles. S�, tambi�n le concierne a usted.
Me gustar�a hablar con Henrik y con usted.
No tardar� mucho. No es nada malo, al contrario.
Henrik est� pescando en el r�o. Petrus, ve a buscarle, corre.
Petrus sigue con ustedes.
�Les es un problema?
Se niega a volver a casa y le gusta estar con nosotros.
Es un buen chico, obediente y atento.
-Habr� que encontrar una soluci�n. -Si supi�ramos cu�l...
-Buenos d�as. -Buenos d�as.
�De d�nde has sacado ese jersey viejo?
Yo que cre�a que ya no lo encontrar�as...
-�No le has ofrecido nada? -Gracias, no quiero nada.
He recibido una carta de mi amigo�
�el pastor primado Anders Alop�us, del Cabildo Mayor de la Corte.
-�Y nos concierne? -Les leer� una parte.
Empecemos por aqu�...
''Como sabe, el Sophiahemmet fue creado por la reina Sof�a, quien�
�preocupada por la salud en Suecia, quiso crear un hospital mod�lico.
Su Majestad la reina Victoria ha decidido crear�
�un puesto permanente de trabajo por horas.''
Bien, aqu� viene lo importante.
''En una reuni�n del Consejo,
Su Majestad se interes� por la capellan�a vacante�
�y puso �nfasis en la importancia de encontrar a la persona adecuada.
El arzobispo coment�: 'Creo que tengo a ese hombre'.
El arzobispo habl� de un joven sacerdote�
�llamado Henrik Bergman.''
Dios m�o, es incre�ble.
No puede ser.
-No s� que decir. -No tiene que decir nada.
Tendr�a que reflexionar y hablarlo con Anna.
-�Cu�ndo debo contestar? -Lo antes posible.
En breve tendr� que ponerse sus mejores ropas�
�ir a Estocolmo y tomar el t� en el Palacio Real.
Hay una posdata a l�piz.
''Insiste en que Su Majestad desea recibir al pastor y a su esposa.''
Y ahora voy a dejarles, en un estado que, espero...
�sea m�s de alegr�a que de confusi�n.
-Muchas gracias por haber venido. -De nada.
-Vais a iros. -S�lo vamos a hablar, Petrus.
-Hab�is dicho que os march�is. -No lo has entendido bien.
Entonces, �no os vais?
No digas tonter�as.
Me parec�a haber o�do que os ibais.
Si es necesario dirigirse a Su Majestad, ll�menla ''Su Majestad''�
�pero eviten dirigirse a ella directamente.
Su Majestad hace las preguntas y dirige la conversaci�n.
No es apropiado que hagan sus propias digresiones.
La audiencia ser� breve. Su Majestad est� muy cansada.
Por favor...
Su Majestad entrar� por all�. El Capell�n de la Corte, tras ella.
Su Majestad saludar� primero a la se�ora.
Deber� hacer la reverencia m�s elegante que pueda.
Luego saludar� al pastor. �Alguna pregunta?
Ninguna pregunta.
Buenas tardes. Es un placer conocerles.
Son muy amables de venir desde tan lejos.
�Nos sentamos?
Espero que les apetezca un poco de t�.
-�Han tenido buen viaje? -Muy bueno, gracias.
Con el tren no hay que hacer trasbordo.
�Y su hijito Dag?
Est� muy bien, gracias. Todo cambia tan r�pido a esa edad...
Tenemos puestas muchas esperanzas en ustedes.
Estamos algo asustados; ha ido todo muy r�pido.
La carpeta.
Esto es un dibujo a l�piz de la casa.
Es maravillosa.
Hay tres habitaciones grandes y la cocina en la planta baja�
�otras cuatro habitaciones en el primer piso�
�y una para los ni�os en la esquina, donde da el sol todo el d�a.
Es todo tan abrumador...
Comprendo que les resulte dif�cil dejar Forsboda.
S�, lo ser�.
Al principio no est�bamos seguros.
Nos parec�a una huida de nuestro deber.
Del deber de nuestra vida.
Yo estaba menos asustada que Henrik.
Me preocupa dejar a gente muy necesitada.
Tambi�n puede estarlo la gente del hospital, pastor Bergman.
Lo s�.
D�game una cosa, pastor...
�Cree usted que el sufrimiento nos es enviado por Dios?
-S�lo puedo decir lo que creo. -Eso le he preguntado.
No creo que Dios env�e sufrimiento.
Creo que Dios ve su creaci�n con aflicci�n y horror.
-El sufrimiento no viene de Dios. -Pero se dice que nos purifica.
Nunca he visto que el sufrimiento ayude�
�en cambio lo he visto destruir y deformar.
Condesa, �es tan amable de traerme mi chal?
Hoy estoy muy cansada.
Tendr�n que disculparme, queridos.
Gracias por su sinceridad.
Aseg�rese de que el pastor venga a su nueva parroquia.
No vendr� a Estocolmo a hablar con capellanes de la Corte.
Me siento un completo idiota.
Lo veo claramente. Gracias a Dios por esa dama.
�Viene de Dios el sufrimiento? �El triunfo de la estupidez!
�No has o�do mis monsergas? Deb�a estar loco.
-Para, Henrik. -Tengo que lavarme los dientes.
Se acabaron las idioteces.
-Ahora mismo volvemos a Forsboda. -Para.
-No y no. -�P�rate, te digo!
Si te oyeras...
Yo, yo, yo... �Qu� tonter�as dices?
No dices m�s que basura. �Somos dos!
Aunque parece que esto no est� aqu�, donde est�n tus grandes visiones.
Soy tu esposa, una de nosotros, y tengo derecho a opinar.
Y opino que te est�s portando como una prima donna hist�rica.
�Qu� est�s decidiendo?
�C�mo te atreves a decidir solo cosas vitales para los dos?
�Vitales!
Lloro porque me has pisoteado y eso duele.
Pisoteas a tu m�s fiel amiga.
Y lloro porque eso me enfurece.
Perd�name.
Bienvenido.
Disculpe la interrupci�n, pero vengo a por mis hijas.
Muy amable, Sr. Nordenson�
�pero Susanna y Helena seguir�n ocupadas una hora m�s.
-Ten�amos previsto... -Vengo a buscar a mis hijas.
-Susanna y Helena. -Ya lo veo.
Desgraciadamente, eso no podr� ser hasta dentro de una hora.
Ahora est�n ocupadas en otras cosas.
�Ah s�? �Ocupadas en otras cosas?
-Susanna y Helena est�n ocupadas. -Estar�n libres en una hora.
Susanna, ven aqu�.
Helena, ven aqu�.
Venga, hijas, no puedo esperar eternamente.
Sugiero que salgamos para resolver este malentendido.
No existe el m�s m�nimo malentendido.
Independientemente de la situaci�n�
�el deber de Susanna y Helena es obedecer a su padre.
�Y si no lo hicieran?
Deje este juego, pastor.
Le pido cort�smente que diga a mis hijas que vengan conmigo.
�Y si le pidiera a usted que se fuera de mi iglesia?
-Utilizar�a la fuerza. -�Contra qui�n?
Contra cualquiera.
Est� usted ebrio.
Usted tambi�n, pastor Bergman, aunque de otra manera.
A usted le embriaga el poder sobre mis hijas.
Est� usted humill�ndome delante de mis ni�as.
Susanna, Helena, id con vuestro padre.
Su orden ha llegado medio minuto tarde.
Hace 15 segundos he decidido que mis hijas no asistan m�s a estos ritos.
-No puede hacer eso. -�Qu� es lo que no puedo hacer?
�Evitar que mis hijas se expongan a una violaci�n emocional�
�a un juego idiota y repugnante�
�a una apestosa org�a de sangre y l�grimas?
�Qu� es lo que no puedo hacer?
Es usted despreciable�
�vengativo�
�envidioso y repulsivo.
Basta, Henrik.
Es interesante o�r a un cura denigrar a un padre�
�delante de sus hijas y con testigos.
�Alguien sabe por qu� somos tan pocos �ltimamente?
�Y por qu� nadie viene a nuestras reuniones de labores?
�No me lo puede explicar nadie?
Preguntar� directamente...
�Qu� opina usted, Sra. Tallrot?
Pienso que la gente tiene un poco de miedo.
-�Miedo? -No lo s�, pero es lo que pienso.
-No entiendo por qu�. -Todo el mundo lo sabe.
Yo no.
En la oficina hay una lista de la gente que asiste a las reuniones.
�No ser� que Nordenson...?
El director pregunt� a mi Adolf si yo segu�a yendo�
�a las reuniones de la mujer del pastor.
No puede ser.
Todos recuerdan cuando Nordenson vino a la capilla antes del verano.
Helena me dijo que su padre nunca perdonar�
�aquella humillaci�n delante de todos.
Magna, �usted lo sab�a y no lo ha dicho?
-Creo que hay una explicaci�n mejor. -�Cu�l?
-Podemos hablarlo en otro momento. -�Por qu� no ahora?
No debe preocuparse por m�. Ya no puedo estar m�s enfadada.
Magna, por favor, d�ganoslo.
Se dice que Henrik y Anna�
�fueron a ver a la reina Victoria en junio�
�y que Henrik iba a ser capell�n de la Corte.
Se empez� a hablar sobre el tema.
Algunos se entristecieron, supongo.
Y otros pensaron que usted es un falso�
�por no decirnos que planeaba abandonarnos.
Pero si renunciamos a eso.
Le ofrecieron ser sacerdote de un hospital presidido por la reina.
Estuvimos tentados, pero eso no es de extra�ar.
Henrik renunci� al ofrecimiento. Dijo que no al puesto.
S�.
Ahora que sabe todo, tampoco era para tanto.
Depende de c�mo se mire.
Nada ha cambiado.
Hemos decidido quedarnos aqu�.
�Como un sacrificio?
-Queremos estar aqu�. -Muy amable por su parte.
-No entiendo su enfado. -No estoy enfadada.
-Estoy triste. -No entiendo por qu�.
Est� claro.
Yo, en su lugar, habr�a aceptado y me habr�a ido cuanto antes.
-Pensamos que podr�amos ser �tiles. -��tiles para qu�?
�Qu� pueden hacer un joven pastor y su preciosa esposa�
�en un sitio tan remoto y miserable?
-�Y por qu� ha venido cada jueves? -Me gustaban el pastor y su esposa.
Me gustaba c�mo le�a las novelas en voz alta.
Quer�a estar aqu� sentada con las dem�s mujeres.
Era bonito.
-Adi�s. -Adi�s.
Gracias por todo.
Gracias por la informaci�n, ha sido de gran valor.
-Adi�s. -Adi�s.
Anna, ahora estoy seguro.
Ahora s� lo importante que era no abandonar a esta gente.
-�Vienes? -S�, ahora.
-�Hay alg�n problema? -No. �Por qu�?
Me voy a la cama.
Ahora voy.
-Henrik. -�S�?
Debemos alejar a Petrus de aqu� cuanto antes.
-Hablaremos de eso ma�ana. -No, ahora.
�Por qu� tanta prisa? Petrus no molesta a nadie.
Nunca promet� que se quedar�a aqu� para siempre.
Nunca promet� ser su madre adoptiva.
-Debes hablar con la Sra. Johansson. -Lo har�.
No puedo responsabilizarme de �l, deber�as verlo.
-No te enfades. -No me enfado.
He intentado quererlo, pero no puedo.
-Te prometo que hablar� con ella. -Cuanto antes. Ma�ana.
-En cuanto pueda. -Vamos a tener un hijo nuestro.
Esa mirada de perro apaleado me enfurece.
Y me enfurezco conmigo misma por rechazar a un ni�o.
Ha sido una tarde muy dura y tengo que madrugar.
�Me entiendes?
-S�, te entiendo. -Pues a dormir.
Buenas noches.
Buenas noches, furia.
Buenas noches.
No calentaremos la sala grande ni la de los ni�os.
Habr� que conformarse con calentar la cocina, la alcoba y tu cuarto.
-�Crees que tiene fiebre? -Tose mucho.
Que beba mucho y est� abrigado.
Es usted enfermera. Usted sabr�.
�Ad�nde vas?
A Correos. El pastor espera el peri�dico.
�Vas a salir con ese fr�o?
Ir� en trineo. Han limpiado las calles.
Bien. Voy a hacer las camas.
-Comemos en una hora. �Estar�s? -Seguro.
Petrus, si�ntate y lee algo a Dag mientras hago las camas.
Pasa y cierra la puerta. Se escapa el calor.
No puedo escribir el serm�n sabiendo que voy a echar a Petrus.
-Haz lo que quieras. -Debemos decidir esto juntos.
Tenemos que decidir juntos lo que t� quieras hacer.
Tu serm�n es lo importante.
Petrus es un ser humano.
�Qu� pasa?
-Nada. -Anna, no seas tan dif�cil.
Yo tambi�n soy un ser humano, aunque sea tu esposa.
-Anna... -Anda, ve a escribir tu serm�n.
Dejaremos este asunto, de momento. �Te parece bien as�?
�Mam�!
�Mam�!
No, �Dag!
�Petrus, para!
�Para!
-Buenos d�as, Sra. Johansson. -Buenos d�as, Sra. Bergman.
Disculpe el desorden, las dos chicas est�n enfermas.
Como en todas partes.
Creo que todas sus cosas est�n aqu�.
Como le gusta leer, he puesto algunos libros.
-Espero que comprenda... -Por supuesto.
Adi�s, Petrus.
Creo que deber�amos irnos ya.
Gracias por su paciencia y por haberlo cuidado tan bien.
Es una l�stima que haya acabado as�.
De todos modos, ustedes no pod�an ocuparse del ni�o para siempre.
Mejor as�.
No habr�amos podido quedarnos con �l.
Creo que lo ha entendido.
Ni siquiera llor�.
�Por qu� no contestas?
Anna, no podemos seguir as�.
No tienes ninguna raz�n para comportarte as�.
Como si hubiera sido culpa m�a.
�Deja de fregar y g�rate!
�H�blame!
Est�s sangrando. Te has cortado con el plato.
No me importa.
Ven, no quiero que nos oigan las chicas.
-Tienes que hablarme. -Es in�til.
Cualquier cosa, Anna.
Cualquier cosa es mejor que no decir nada.
�Y lo dices t�?
Tengo una responsabilidad con Dag y el hijo en camino.
Y mi responsabilidad me dice que tengo que irme de aqu�.
Y eso es m�s importante que mi lealtad hacia ti.
No entiendo.
Tengo que irme y llevarme a Dag. T� quieres quedarte por tus ideales.
-�Ad�nde quieres irte? -A casa.
Tu casa es aqu�.
No puedes herirme as�.
Ya he escrito a mam�.
Qu� triunfo para ella.
Ese es tu primer pensamiento.
Te proh�bo que te vayas.
T� no proh�bes nada, Henrik.
�Cu�nto tiempo vas a estar fuera?
Cuando recuperes el sentido com�n, podremos hablar del futuro.
�Qu� futuro?
Estuve hablando con Gransj�. Mejor dicho, me habl� �l a m�.
Dice que la oferta de Estocolmo sigue en pie.
�Has hecho eso a mis espaldas?
S�, se podr�a decir as�.
No te perdonar� nunca.
Bueno, ahora ya est� claro. Vuelvo a la cocina.
Vete de aqu�. �Al infierno! No quiero volver a verte.
-Est�s loco. -Sab�a que esto acabar�a as�.
Sab�a que me dejar�as.
�Esto es terrible! �Voy a volverme loco!
�Hay aqu� alg�n ni�o bueno?
�O s�lo aburridas ancianas y esposas fugitivas?
Ahora en serio...
Volvamos a empezar... �Hay aqu� alg�n ni�o bueno?
-S�. -�Ah!
Me he ganado una bebida.
Gracias por esta Nochebuena.
Creo que ha sido un desastre.
-A Dag le ha encantado. -A m� tambi�n, mam�.
Gracias, Carl, querido. Eres muy amable.
No soy una sentimental, pero he sentido ganas de llorar varias veces
y me he dicho: ''Est�s loca, Karina �kerblom, �de qu� te quejas?''
Hay que ser valiente.
He recibido carta de Henrik esta ma�ana.
No quise preguntarte.
-Dice que todo va bien. -Me alegro.
-Manda recuerdos. -Gracias.
M�ndale los m�os.
Se lo advert�: ''mucho cuidado con la familia �kerblom.''
Dice misa en la iglesia grande por las ma�anas.
-Han cerrado la capilla. -Entonces s� le va bien.
Eso parece.
-Ha dado vacaciones a Mia y a Mejan. -�Y qui�n le hace la comida?
-Le invitan a menudo los Gransj�. -Me alegra que las cosas vayan as�.
Anna...
-Dicen que Anna se ha ido a Uppsala. -S�, as� es.
-�Y el ni�o tambi�n? -As� su abuela por fin lo ver�.
Henrik, �sabe usted cu�ndo volver� Anna?
No.
�Qu� ha pasado?
Disc�lpeme, no estoy preparado para confesarme.
-�Puedo irme? -Naturalmente.
No quiero ser descort�s y le agradezco...
Le recuerdo que la oferta de Estocolmo sigue en pie.
Para m� eso est� descartado. S� cu�l es mi lugar.
-�Y su esposa? -Ella tambi�n ha decidido.
Vaya usted, pastor, y cumpla con su deber.
-�Ya se va? -S�, debo volver a la f�brica.
-�C�mo van las cosas? -Bien. Muy bien.
�Cu�ndo va a volver Anna?
No lo s� exactamente.
�Queremos nuestros jornales!
No pueden cerrar as� como as�.
-�Abran la f�brica! -�Queremos nuestros trabajos!
�Nuestros jornales!
Es in�til que os qued�is aqu�.
Una delegaci�n de la Comisi�n de Empleo est� viniendo.
La f�brica tiene deudas, y los acreedores est�n reunidos
planeando reanudar la producci�n.
-Id a casa y esperad noticias. -�No!
Venga, moveos.
�Debemos alimentar a nuestras familias!
�No nos pagan desde hace tres semanas!
�Queremos trabajo, no promesas!
No lo s�.
Pasaba dificultades.
No hablaba mucho, �ltimamente.
Mi marido no quer�a preocuparme.
Yo no s� nada.
Esta es su carta de despedida.
�Quiere o�r lo que dice?
''�ltimamente, casi cada noche entraba en el sal�n�
�cerraba la puerta y me colocaba el ca��n de la escopeta en la boca.
No es que estuviera especialmente desesperado.
S�lo deseaba entrenarme para afrontar lo inevitable.
Ser� un alivio encontrarme en la �ltima�
�y, tal y como la imagino, m�s absoluta soledad.
No tengo razones para pedir perd�n por mi muerte�
�aunque cause algunos problemas de tipo pr�ctico e higi�nico.
Tampoco tengo razones para disculparme por mi vida.
Ahora estoy borracho, suficientemente borracho�
�de modo que voy a terminar.''
-�Quiere rezar, pastor Bergman? -No creo.
-No piensa... -A �l no le hubiera gustado.
Entonces... Gracias por la molestia.
Adelante.
Tengo los dedos helados.
Veo que se ha mudado a la cocina.
Est� preparando el serm�n...
Creo que le interrumpo.
S�lo me quedar� unos minutos, para recobrar el aliento.
�C�mo va todo?
Bien. Muy bien.
Parece enfadado.
Le he dicho que todo va bien.
S�lo era una pregunta de cortes�a.
Magda, vuelva otro d�a con su compasi�n.
No puedo estar a la altura de sus expectativas.
-Por favor, Henrik... -Le dir� una cosa...
Soy muy solitario.
Siempre lo he sido.
El periodo que pas� con Anna y mi hijo me confundi�.
Era como...
...una felicidad prevista para m�
�que estuvo a�os esperando a la vuelta de la esquina.
Anna hizo que creyera en eso. Anna y Dag. �Entiende?
Henrik, he estado hablando con Gransj�.
Pensamos que deber�a...
...mudarse a nuestra casa y ocupar toda un ala.
Un momento, d�jeme terminar.
Dispondr�a de un sal�n y una cocina, o podr�a comer con nosotros.
Creo que el concilio estar�a encantado.
Y as� podr�an cerrar la capilla de una vez por todas.
Le agradezco que piense en m�.
Pero creo que es mejor que viva en el l�mite del mundo.
Para poder llegar a la dureza, a la estoicidad.
S�lo encuentro palabras banales.
Cada d�a debo enfrentarme a m� mismo, vivir en la privaci�n.
S�lo as� podr� llegar a ser un buen sacerdote.
No estoy hecho para contextos m�s amplios; me va bien esta vida.
�Entiende?
Parece muy convincente.
Tengo que irme.
Mam�, �puedo ir con la abuelita a coger flores?
�Qu� quieres?
Ha sido un impulso.
Me enter� de que hab�a un tren nocturno.
�Qu� quieres?
S�lo quiero decirte que...
...pienso mucho en ti y en el ni�o.
No volver� nunca.
Lo s�.
-Digas lo que digas. -Lo s�.
Pas� una gran angustia, me sent� como una traidora�
�pero ya estoy mejor.
As� que no lo estropees. No podr�a soportarlo.
No tendr�s que volver. Te lo prometo.
He escrito a Alop�us y he aceptado su oferta.
Nos iremos a Estocolmo en oto�o.
Tal vez no podamos perdonarnos.
Entonces, �no quieres que sigamos?
Ya sabes que s�.
No quiero nada m�s.
Es lo �nico que quiero.
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