Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
ANTERIORMENTE
Revisé el libro de Sadoc.
Los pelosos vinieron por aquí hace mucho.
El Istar se rendirá ante mí, porque si no lo hace,
masacraré a las medianas a las que llama amigas.
¡Nori!
¿Ibas a la cresta?
Los sobrevivientes esperan en el campamento.
-Mi padre también. -Quizá sea tarde.
-¿Buscas a tu familia? -A mi prometido.
Si es la mitad de fuerte que tú, estoy seguro.
No soy tan fuerte como crees.
Lo que hayas sido para mí, ahora son cenizas.
Así que, por mi parte, no tenemos por qué volver a hablar jamás.
¿Quieres recuperar tu caballo?
-¿Sabes dónde está? -Nos vemos aquí. Esta noche.
¿Qué haces aquí a oscuras, muchacho?
¡Es una emboscada!
Casi terminamos los preparativos, padre nuestro.
¿Debemos ir a la guerra de nuevo?
Nunca estaremos realmente a salvo
hasta que nos aseguremos de que Sauron ya no existe.
Desde que uso este Anillo, he percibido
atisbos del mundo invisible...
Ninguna de nuestras cartas a Celebrimbor recibió respuesta.
Temo que Sauron esté en Eregion.
El alto rey aceptó enviarme con un pequeño grupo,
para ver que él y su ciudad estén bien.
Elrond no se une como compañero.
Sino como líder.
EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LOS ANILLOS DE PODER
Aún no hay respuesta de Celebrimbor...
Si tomamos el Puente Axa, Eregion está a menos de 150 leguas.
Nos falta un arquero, dos espadachines. Confío en que los recomiendes.
¿Confiar? ¿En mí?
¿Es prudente, comandante?
A pedido del alto rey, acepté nombrarte primera teniente.
Pero si lo consideras indigno, elegiré a otro.
-Sí. -¿"Sí" qué?
Sí, puedo recomendar un arquero y dos espadachines.
¿A quién más llevaremos con nosotros, comandante?
¿Un rayo?
No hay fuerza terrenal capaz de esto.
Esto es obra de Sauron.
Camnir. ¿Qué otros caminos podemos tomar?
Para eludirlo, podríamos ir al norte.
Son dos semanas más...
¿O?
Ir al sur, por las Colinas de Tyrn Gorthad.
Que nos llevará a Eregion mucho más rápido.
Hay maldad en esas colinas.
Antigua y llena de alevosía.
Sauron quiere que vayamos por esa ruta. Debemos ir por otra.
Sin duda, el Enemigo vigila ambos caminos.
Este derrumbe hace que sea aún más urgente llegar a Celebrimbor pronto.
No llegaremos a ningún lado si caemos en una trampa.
Iremos al sur.
Comandante, protesto.
Tu opinión ha sido escuchada.
Elrond.
Ya te escuché, teniente.
Iremos al sur.
Este grupo no aceptará consejos de esa baratija, y tú tampoco.
Si no puedes cumplir con esos términos, volverás a Lindon ahora.
-Me gustaría. -¿Y por qué no lo haces?
Porque no quiero que asesinen a alguien.
Incluido tú.
¡Nori!
¡Nori! ¡Poppy!
Disculpa. ¿No viste a un par de medianas por aquí?
Encontraste la cabra.
No era... exactamente lo que buscaba.
Bueno, está lo que buscas
y lo que encuentras, ¿no?
¡Hola, Dol! ¡Feliz, Dol! ¡Toca un don dilló!
Insectos en la hierba. Y en el sauce abejas.
Hay unas estrellas sobre tu colina.
Las hay sobre la mayoría.
Pero mis amigas y yo buscábamos estas estrellas.
Esperaba que...
Disculpa, un momento...
El Sol, y las estrellas, la luna,
las nubes y la lluvia.
La rama... claro...
Sí. Debe ser.
¡Poppy!
¡Levántate!
-¿Lo ves? -¿A quién?
¿A quién crees? A nuestro amigo, el maldito Extraño.
Eso no importa, ¿dónde estamos nosotras?
¡Nori! ¡Corre!
Creo... Creo que los perdimos.
¿De dónde salieron?
¿Nosotras?
¿De dónde saliste tú?
Mi cabeza.
-Vivo aquí. -¿Viven pelosos aquí?
¿Qué es un peloso?
Tú eres uno...
¿Quién eres, exactamente?
Soy Nadie.
No puedes ser "Nadie".
Todos me llaman así.
Si todos te llaman Nadie, ¿nadie te llama alguien?
Mi mamá me llama Merimac.
Yo soy Poppy.
Yo soy Nori.
¿De dónde sacaste el agua?
-Baja la voz. -La robaste, ¿no?
La robaste de ese pozo. A la gente grande.
-¿A dónde vas? -A ningún lado.
Llévanos contigo.
Perdón, no se permiten extraños en la aldea.
¿Aldea? ¿Qué aldea?
¡Ninguna aldea! No hay aldea.
Escucha, Nadie.
O vamos contigo
o te entrego ya mismo, ladrón de agua.
Están a punto de conocer a la Gund, la mora-líder.
Y si quieren que considere aceptarlas, hay cuatro reglas.
Uno: nunca la miren a los ojos.
B: siempre quédense tres pasos atrás.
Cuatro: nunca jamás, sin importar qué, la llamen "la Gund".
-Entendido. -Entendido.
¿Fueron tres reglas o cuatro?
No presté atención.
Vayan, diviértanse.
Vamos. Por allá.
Eso es porque le dio el sol.
Mira allá.
Una tanda fresca, lista para pelar.
-¡Un gorro grande, como este! -¡O el de papá!
¿Pelosos que viven en agujeros?
-No parece natural. -Porque no somos pelosos.
Somos "fuertes".
¿Fuertes?
¿Cómo se te ocurre traerlas aquí? Nadie es tan estúpido.
Tenían que esconderse.
¿Con la mitad de los demonios del desierto buscándolas?
Si le pusiéramos tu cerebro a un buitre, volaría hacia atrás.
Sea más amable con él.
¿Me respondes, insolente?
Esa era la cuarta regla.
Denme una buena razón para no entregarlas como alimento
a los gaudrim que las cazan.
Vamos, defiéndanse.
He caminado a través de ríos, montañas
y desiertos para ayudar a mi amigo a hallar su destino,
del que quizá dependa el del mundo, incluso el suyo...
Dije una buena razón.
Este amigo tuyo, ¿quién es?
-Es un gigante. -¿Un gigante?
-¿Qué, como un elfo? -Más grande.
Así que es un gran elfo gigante.
No es un elfo.
Es un mago.
El único mago bajo este cielo
es el Mago Oscuro.
Y el último amigo que necesitamos es un amigo suyo.
Átenlas.
¿Qué? No.
¿Qué? Déjenla. ¿Qué Mago Oscuro?
El Istar ya es mucho más poderoso de lo que habíamos anticipado.
Conjuró una tormenta de arena que mató a dos de mis hombres.
Ahora se dirige hacia el norte.
Hacia... el ermitaño.
¿Y qué hay de las medianas?
Estamos buscando en el desierto. No nos evadirán por mucho tiempo.
Lo juro por mi vida.
Eres o muy tonto, gaudrim,
o muy valiente.
Que las pelosas sean tu única preocupación.
Yo mismo me encargaré del Istar.
Déjalo salir de nuevo.
No deberías estar despierto.
Come tierra. Cava hondo.
Bebe agua.
Y duerme.
¿Quién eres?
Hace tiempo que no me llaman de ninguna forma,
pero en el Withywindle, la gente me llamaba Bombadil.
Tom Bombadil.
El sol se oculta: pronto a ciegas marcharás.
No seas tímida, Baya de Oro...
Cuando caiga la noche, las puertas se abrirán.
Hice lo que pude con tu túnica sucia.
Límpiate las manos y la cara.
Luego ven junto al fuego.
¿Hay alguien ahí afuera contigo?
Creí oír cantar a una mujer.
¿Mujer? ¿Qué mujer?
¿No hay nadie más contigo?
Estás tú.
Al menos eso creo. ¿Estás?
¿Sí?
Dime, ¿qué esperabas encontrar bajo tus estrellas?
Sin duda no al viejo Tom.
Esperaba encontrar a mis amigas.
Ya ves lo que saben las estrellas.
Recién llegadas, eso son.
Un año, está oscuro.
Al otro, miras hacia arriba,
y hay un mar de ojitos mirándote, observando.
Creen que lo saben todo, pero son recién llegadas.
Aún son recién llegadas.
¿Qué eres?
¿Todavía no sabes cómo me llamo? Esa es la única respuesta.
Dime, ¿quién eres tú,
solo, tú mismo y sin nombre?
Pero tú eres joven, y yo soy viejo.
El Antiguo, eso es lo que soy.
¿Cómo que "el Antiguo"?
El Antiguo.
Presta atención, amigo mío,
Tom estaba aquí antes que el río y los árboles.
Tom recuerda la primera gota de lluvia y la primera bellota.
Conoció la oscuridad bajo las estrellas antes que apareciera el miedo.
Todo este lugar solía ser verde. Ahora, es pura arena.
Tuve que venir a verlo para creerlo.
Ni el canto de las aves es igual.
Incluso tu árbol allá afuera. El Viejo Palo Fierro.
Pensé que...
Él... quizá podría prestarme una rama.
Debiste probar preguntarle.
Tranquilo, Iarwain. Tranquilo.
Ya sé.
Esta... magia. ¿Puedes enseñármela?
¿Enseñarte? ¿Qué hay para aprender aquí?
Ejerces poder sobre los árboles, sobre el viento y el fuego.
Lo ejerces como si te perteneciera.
Cada cosa se pertenece a sí misma.
Así como tú te perteneces a ti mismo.
Entonces, ¿podrías enseñarme a empuñar una vara?
La vara de un mago es como un nombre.
Ya es tuya para que la empuñes si demuestras ser digno de ella.
Hoy demostraste que no lo eres. Aún.
Pronto descubriremos si puedes llegar a serlo.
No debía hallar una vara bajo estas estrellas.
Debía encontrarte a ti. ¿No?
¿Qué pasa?
No estamos solos.
¿Quiénes son?
¿Por qué nos cazan a mí y a mis amigas?
No eres el primer Istar que come miel junto a mi fuego.
Hace años, hubo otro.
El Mago Oscuro.
¿Qué pasó con él?
Buscó controlar la magia, como tú.
Ahora, controla gran parte de Rhûn.
Pero aun así, ansía más.
¿Crees que su maldad se propagará?
No sin un aliado mucho más poderoso que él.
Sauron.
Si esas dos llamas se combinan en una,
Tierra Media no dejará de arder hasta convertirse en cenizas.
¿Puedes detenerlo?
El viejo Tom es un viajero, no un guerrero.
Las grandes acciones quedan en manos de quien le corresponden.
Y yo recogeré lirios, mientras continúen creciendo.
Te refieres...
Te refieres a mis manos.
¿Es mi tarea detener el fuego?
¿Es mi tarea enfrentar a Sauron?
Tu tarea... es enfrentarlos a los dos.
Te estoy esperando.
¿Qué es este lugar?
Tyrn Gorthad.
Las Quebradas de los Túmulos.
En la antigüedad, aquí enterraban señores y reyes.
No siento descanso aquí.
Hasta los árboles parecen inquietos.
No temas.
Los muertos no son una amenaza.
Sigan avanzando.
Que se te enfríe la mano, el corazón y el hueso.
Y se te enfríe el sueño bajo la piedra.
Por un momento, creí oír...
¿Oír?
¿Qué oíste?
Fue casi como una canción.
O el recuerdo de una.
Galadriel.
Su barda es de Lindon.
El rey envió un mensajero para avisar a Celebrimbor.
¿Este mensajero?
Debemos irnos de este lugar.
-¡Daemor! -Aférrate a mí.
¡No me suelte!
Que se te enfríe la mano, el corazón y el hueso.
Y se te enfríe el sueño bajo la piedra.
No descansarás en el lecho de piedra,
hasta que el Sol se apague y la Luna muera.
En el oscuro viento estrellas morirán.
Prepárense.
¿Qué son?
Tumularios.
¡Ataquen!
¡Alto!
Son inmunes a nuestras armas.
Cúbranos. Ven conmigo.
¿A dónde va?
-Ayúdame. -¿Qué?
¡Rápido!
¡Teniente!
Tómala.
¿Cómo?
Según la leyenda,
solo sus propias armas los devuelven a su descanso.
Pero estos hombres fueron enterrados hace más de mil años.
Sin lugar a duda algo los despertó.
No.
Alguien.
Que despierta el mal.
En toda Tierra Media.
¡Theo!
-¡Theo! -¡Theo!
-¡Theo! -¡Theo!
-¡Theo! -¡Theo!
¡Theo!
¡Theo!
-¡Theo! -¡Theo!
Dejaron todas sus armas.
Para un salvaje, un hacha vale más que el oro.
Qué raro que no se la llevaran.
Vamos, todos. Sigamos adelante.
Por aquí. Vamos.
No te tortures, númenóreano.
Theo sobrevivió a cosas peores.
Resistirá esto.
¡Theo!
¡Theo!
¡Theo!
Ustedes. Por aquí.
Digo que ataquemos sus campamentos.
Comenzaríamos una guerra.
Ya estamos en guerra, Gente del Mar.
Lo que vi, no creo que sea obra de hombres mortales.
No son hombres. Son animales. Comerían carne humana si fuera necesario.
Cada minuto que perdemos es otro sin Theo.
Hay que seguir buscando.
Podríamos revisar el Valle del este. Dicen que los salvajes acampan ahí.
Es buena idea.
Sería mejor buscar al norte.
¿Por qué al norte?
Pasé semanas en estas tierras, buscando a seres queridos.
Esa parte del bosque es vieja.
Les prometo que hay salvajes y cosas peores.
Quizá tengas razón.
Arondir.
No desperdiciemos el día. Junten agua y provisiones.
Démonos prisa.
Ahí está.
Te faltó un lugar.
Gracias.
Imagino que nunca falta agua en tu isla.
No. En Númenor hay agua en casi todos los hogares.
Me gustaría ver eso.
Seguro que a tu prometido también.
Deberíamos seguir.
En un momento.
Dices que pasaste tiempo entre los salvajes, Estrid.
¿Cuánto?
No estuve exactamente entre ellos. Me escondía.
-¿Te lastimaron? -Arondir, ¿qué estás...?
Pregunto porque noté una herida en tu cuello.
Parece reciente.
No. Eso fue mi culpa. Yo... me quedé dormida junto al fuego.
Debí apagarlo, pero hacía frío.
Fue una tontería.
Todos hacemos cosas tontas a veces.
Especialmente en momentos de desesperanza.
Estrid, ¿qué es esto?
Una autoquemadura.
Así ocultan los salvajes la Marca de Adar.
La habríamos detectado si no hubiera entrado contigo.
¿Es una salvaje?
Es una de ellos.
Y nos llevará a todos los demás.
¿Cuál era tu plan?
¿Apuñalarme? ¿Llevarte mi caballo?
¿Era eso? ¿No?
Luego viste que era númenóreano. Tuviste una mejor idea, ¿no?
Me usaste todo el tiempo.
Seguro ni estás comprometida.
-¿Preferirías que muriera en Mordor? -No sé.
Déjame pensar.
¿Qué pasa?
Quédate quieto.
Ven rápido.
A Theo no se lo llevaron hombres.
Miren.
El bien alimentado despertó.
¡Auxilio!
¿Qué hay ahí afuera?
Aún no lo sabemos. Pero sean lo que sean, son grandes.
Cuidado al pisar.
Sería más fácil andar si tuviera las manos libres.
Y más fácil escapar.
Nadie podría escapar aquí.
Vamos, libérame.
No pasa nada.
Quédate quieto.
Dije que no pasa nada.
Dame la mano.
¡Ayuda!
Levántame.
Me hundo.
¿Qué fue eso?
Hay cosas sin nombre en las profundidades de este mundo.
A esta...
la llamaremos "comida".
Hablé con los sabios de la aldea.
Ambas serán expulsadas al amanecer. Perdón, pero los fuertes priman.
La verdad es que si estuviera en su lugar...
Sadoc probablemente habría hecho lo mismo.
¿Sadoc?
Nuestro sabedor. Se llamaba Sadoc Tejonera.
¿Su líder se llamaba Sadoc Tejonera?
Para que quede claro, no les creo.
Solo les muestro esto para estar segura.
¿Segura de qué?
La historia cuenta que, en la antigüedad, había un fuerte.
No era como el resto de nosotros.
Dicen que una noche soñó con un lugar con interminables arroyos de agua fría
y colinas tan suaves que una familia podría cavar un hoyo
y vivir en él en menos de un mes.
Lo llamó "el Sûzat".
Se fue un año con una caravana de seguidores para hallarlo.
Prometió que entonces
enviaría a alguien a buscar al resto.
Pero esa fue la última vez que supimos de Rorimas Tejonera.
La canción de Poppy.
Los pelosos estuvieron aquí antes.
El hogar de su especie, de donde vienen,
¿se ve así?
¿Vinieron aquí para llevarnos a todos al Sûzat?
Creo...
que Rorimas nunca encontró el Sûzat.
Y luego de un tiempo...
simplemente seguimos vagando.
No tenemos un hogar.
Se avistó a los jinetes. Gente grande. Vienen hacia aquí.
¿A qué debemos el placer...?
Las pelosas, ¿dónde están?
Los únicos medianos que conocemos en este desierto son los fuertes.
¿Sabes por qué usamos estas máscaras?
Desafíen al Mago Oscuro y, cuando regresemos con él,
lo averiguarán ustedes mismos.
Sé que crees que este Anillo me está engañando.
Pero creo que me está guiando,
y que seguirlo puede ser nuestro único camino a la victoria.
¿No hay un punto en el que el precio de la victoria es demasiado?
Aún no he llegado a ese punto.
¿Cómo no te aterra eso?
Porque el sufrimiento de un mundo gobernado por Sauron
me aterra más.
Siempre lo he sentido. Pero con este Anillo, puedo verlo.
Todo lo que podemos perder si fallamos en la tarea ante nosotros.
Mi padre predijo que, algún día,
la vida de Celebrimbor estaría en mis manos.
Elegiré el camino que deba para tener mayor esperanza de protegerla.
Proteger lo más frágil,
lo más querido, es una tarea encomendada a todos los elfos.
Y que aún no está completa.
Y te prometo que habrá más sacrificios dolorosos.
¿Galadriel?
Prométeme, Elrond,
que pondrás oponernos a Sauron por encima de todo.
Incluso de mi vida.
No haré ninguna promesa cuya petición venga de ese Anillo.
Pero te juro...
que vencer a Sauron será lo primero.
Incluso por encima de ti.
Disculpe, comandante, escuchamos tambores.
¿Es la llave de las esposas?
Creo que quiso que tú decidieras si usarla o no.
Lo siento.
Yo también.
No. Isildur, verás...
No existe el perdón para gente como yo.
Tarde o temprano, me echarán, lo sabes.
No los dejaré.
No dejaré que te echen.
Baja la espada.
Estrid, ¡suelta la espada!
¡Estrid!
¡Alto!
Soy Arondir, del Bosque Verde.
¿Alguna vez usaste un hacha contra la vida de los árboles?
Debo decir con pesar que sí, pero...
¡Escúchame!
No es para derribar árboles.
¿Qué derriba?
Orcos.
Quédate atrás.
Había un...
un ejército de ellos.
Mutilando y asesinando a su paso.
Vimos lo que hicieron.
¿Por eso están aquí? ¿Por eso están tan enojados?
La savia derramada y las ramas ardientes nos llamaron desde lejos.
Pero... llegamos demasiado tarde.
¿Un ejército? ¿Hace cuánto fue eso?
Florainvierno nutrió a muchos de esos árboles desde que eran semillas.
No le pidas que hable más de eso.
¡No son diferentes a ellos!
¡Todos destripan, arrancan, rompen ramas, parten troncos!
Buscamos...
su perdón...
por la herida...
que causamos.
El perdón requiere mucho tiempo.
Que la lluvia limpie el largo recuerdo de la tierra.
Que la corteza nueva cubra las cicatrices viejas.
Y en todo ese tiempo, prometo
que nos encargaremos de que se deje en paz a los árboles de este bosque.
¿Crees que saben qué es la paz?
Es lo que viene después de las tormentas nocturnas,
cuando el amanecer es silencioso, y las aves despiertan.
Hemos cuidado este bosque
desde antes de que las montañas emergieran y lo dividieran.
Cuando el único sonido aquí era la luz sobre el musgo...
¿Theo?
Y la respiración de las hojas.
Sí. Conocemos la paz.
¿Estrid? Soy yo.
¿Estrid? Estrid.
¿Hagen?
-¿Qué...? Pensé que tú... -Yo también.
No puedo creer que estés aquí. Mírate.
Gracias por venir por mí.
Hice una promesa.
Gracias por cumplirla.
Ahora debo cumplir otra.
Los orcos están en marcha. Debo seguir el rastro a donde me lleve.
Quizá tenga otra oportunidad de enfrentar a Adar.
Puedes venir conmigo si deseas.
También tengo promesas que cumplir.
Entonces, mae glenno. Señor de Pelargir.
EL SUR
Engaño de orcos.
Ese sendero.
Imagino que lleva a...
Eregion, mi señor.
Vinimos en busca de Sauron. ¿Y en lugar de eso, encontramos a Adar?
¿Podrían estar aliados o...?
Tal vez en guerra.
Una legión de orcos marchó a tierras élficas.
Estamos todos en guerra.
Hay que informar al alto rey antes de que zarpen hacia Mordor.
¡Ahí!
¡Esperen!
¡Pero se aleja nuestra cena!
¡Vamos!
¡Vuelve a la fila!
¿Quién es? Sigan buscando.
Están cerca. Sigan buscando.
¿Quién es? ¿Qué fue eso?
Vino de aquí.
Huelo un elfo.
Increíble.
Muevan cielo y tierra. ¡Vamos!
Vayan a Lindon. Los ocuparé tanto tiempo como pueda.
Sigan buscando.
Tómalo.
Tómalo, Elrond.
Por allá.
¿Dónde está el resto?
Estoy sola.
Córtenle el pulgar derecho.
Dinos dónde están los demás, y te dejaré conservar el izquierdo.
Se sacrificó para salvarnos a todos.
No, te equivocas, Camnir.
No lo hizo para salvarnos.
¿Qué?
Lo hizo para salvar el anillo.
Rápido.
Estas son tierras élficas.
Vuelvan a la sombra.
Una estrella brilla en la hora de nuestro encuentro...
señora Galadriel.
Que comience la canción.
Cantemos juntos
del sol y las estrellas, de la luna,
las nubes y la lluvia.
La luz se cierne en la hoja,
el rocío en la pluma.
La brisa en la colina.
Tintineo en el brezo.
Tan fino como un sauce.
Más claro que el agua cristalina.
Una caña junto a un lirio de agua.
Bella Hija del Río.
Llega la primavera, después del verano,
y el ciclo continúa.
El viento sopla
las risas de las hojas en la cascada.
Tom Bombadil
es un tipo feliz,
de color azul brillante su chaqueta es,
y sus botas amarillas son.
Las cañas junto al agua turbia están.
Lirios sentados en el agua.
Son Tom Bombadil
y la Hija del Río.
Tan fino como un sauce.
Más claro que el agua cristalina.
Una caña junto a un lirio de agua.
Bella Hija del Río.
Llega la primavera, después del verano,
y el ciclo continúa.
El viento sopla las risas de las hojas en la cascada.
Subtítulos: Martina Solari
Supervisión Creativa Estefanía Lorean
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.