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Así me convertí en la criada del barón y la baronesa Dupont.
Fue en enero de 1930.
El barón Dupont… era un auténtico personaje.
Pedía pocas cosas, pero a veces eran delicadas.
Digamos que tenía pequeños placeres…
…tan sorprendentes como chocantes.
Por ejemplo, su pasatiempo favorito era inventar cientos de pequeñas torturas…
…pequeñas humillaciones que le llevaban al placer.
Y luego estaba la señora…
No… esa soy yo…
…trabajando duro.
Esa es la Madame…
…de nombre, Solange.
Y por supuesto, esa soy yo, Alice.
También estaba el cerdo asqueroso de Hector, el chófer.
Señorita Alice… ¿le gustan las zanahorias? Tengo una preciosa…
¿Qué me dice?
¿Quiere llenar su pequeño albaricoque?
¿Señorita Alice? ¿No es una gran zanahoria?
Tengo que admitir que era muy grande, como a mí me gustan.
Es bueno para el cutis…
Con todo, era un buen trabajo, serio y tranquilo.
Pero un día…
Solange…
…hoy llegaré tarde, tengo cena de negocios esta noche.
- Adiós, cariño. - Adiós, Pierre.
El señor cenará fuera hoy.
Un importante asunto de negocios.
¡”Negocios”, los cojones!
¿Qué son esos modales?
Conduces como un idiota…
…y vas muy rápido. Sé más prudente, atontado.
¡Ve más rápido, imbécil!
¡Idiota! ¡Gilipollas!
Mientras Hector y el señor continuaban con su periplo…
…la señora se mantenía ocupada.
Y por supuesto yo hacía mi trabajo…
…como siempre.
¡Cuidado con ese bache, idiota!
Eres un conductor de mierda.
Hector, para el coche…
Sí, señor.
Señorita, ¿en qué puedo ayudarla?
Tengo que hacer una llamada… ¿le importa llevarme al próximo pueblo?
- Estaré muy agradecida… - Estaré encantado, entre.
Pongo mi coche a su servicio.
Permítame presentarme: soy el barón Pierre.
Encantada, yo soy Greta.
Bonito nombre…
Hace un bonito día, ¿verdad?
A mí me parece normal…
¿No nos hemos visto antes?
No era yo…
Hay algo en usted que me suena…
A mí usted no me suena.
Lástima… la vida es curiosa, Greta.
Cuando pienso en que…
…el destino une a dos almas en la carretera…
¿Qué está haciendo, señor?
Pare o pasará algo…
Greta… disfrutemos mientas podamos.
Tiene unas piernas preciosas…
Relájese y viva la vida…
¿Qué intenta hacer? ¡Solo quiero telefonear!
Abandónese al placer…
Es una llamada importante, señor.
- ¡Diga que sí! - ¡He dicho no!
¡No, por favor!
¡Pare, sea razonable!
¿Y el chófer? ¡Enfrente de él, no!
Qué bueno…
¡Que entre más!
¡Qué bien!
Estoy mojada…
Mírala…
Otra vez… otra vez.
- Me voy a correr… - ¡Sí, córrete!
¡Me corro en tu culo!
¡Sí, dámelo!
Qué bien…
¿Qué coño hace ese?
¡Sólo porque tengas ese coche, no puedes hacer lo que quieras!
¡Puto chófer de mierda!
¡Casi me atropellas!
¡Gilipollas!
¿Quién te crees que eres?
¡Guarde esa sonrisa, o se la guardaré yo!
¡Señor, debería avergonzarse de su chófer!
¡A tomar por culo!
Mientras el señor se divertía…
…la señora se aburría, como siempre.
Y cuando la señora se aburría…
…me molestaba a mí.
¿Sí, señora?
- Alice, arregla las flores… - Sí, señora.
Alice, enciende la radio…
- ¿Cenará la señora esta noche? - Sí, Alice.
¿Preparo los riñones al vino blanco?
No, guárdalos para mañana.
Necesitaremos algo de leña, señora.
Bien, encarga diez bolsas.
Muy bien, señora.
Puedo tomarme la tarde del domingo, en lugar del lunes?
- No. - ¡Qué bien, gracias, señora!
Apaga la radio cuando salgas, por favor.
Sí, señora.
Espérame aquí, Hector.
¡Ya voy!
- ¿Quién es? - Soy yo…
Pues entonces, pasa.
¿Qué ha pasado?
Ya te explicaré…
El señor Finch es un amigo.
Alice, mi hermana “de leche”.
Amamantados por la misma niñera.
Su padre y el mío murieron…
…en la misma trinchera.
…en 1914.
Encantado de conocerla, señorita.
Llámale Alice, señor Finch.
- No sea pedante… - Y esta es "pollón”.
¿Te gusta mi falsa hermana?
Verás, cuando sueño, siempre es sobre un huerto…
…o sobre una jovencita como tu hermana.
- Entiendo… - Siempre, huerto o chica.
Pero nunca ambos a la vez.
¿Qué cojones pasa?
Una gente del Bulevard St Marce busca al señor Finch.
Y el señor Finch no quiere encontrárselos. Había varios que…
…parecían algo tensos, así que le daremos cobijo un par de horas…
…justo hasta que amaine.
- Pero si no llueve… - ¿Quién sabe? Eso puede cambiar.
¿Es la casa de tu jefa?
El Barón está de viaje…
…pero si la señora baja a la cocina, me las cargo.
Tranquila, el señor Finch conoce gente.
Con sus contactos te encontrará curro con un ministro o con un dentista.
¿Verdad, señor Finch?
Fíjate… si podría ser modelo para Poiret.
- ¿En serio lo crees? - Absolutamente.
¡No creo que eso le gustara a papá!
Una modelo para Poiret…
¡Absolutamente perfecta!
¿Dónde aprendiste todo eso?
El señor Finch tiene buen ojo para el talento…
Estoy viendo un mejor show aquí que en cualquier de mis clubes.
Sólo quería demostrar mi talento…
- Cualquiera puede ver eso… - La cena está lista.
Mi plato favorito…
- ¡Qué pasa! - Nada, Jean, tú come…
- ¿Qué ocurre? - ¡Tómate la sopa!
- Está buena… - Sí que lo está.
Tú come, Jean, es sopa de cebolla.
- ¿Le gustan las cebollas, señor Finch? - Siempre me han gustado…
Qué bueno… ¡Qué bueno!
- Delicioso… - Me alegro que le guste.
Delicioso… ¿le gusta señor Finch?
Se lo está comiendo muy bien…
- Tiene un sabor especial. - Sí, es buena.
Pero debería probar la de mamá...
La de Alice es la más sabrosa que he probado.
Gracias señor Finch, me encanta que lo sepa apreciar…
No sabía que le gustaran tanto.
Cuando pruebas una tan buena…
…distingues calidades.
El señor Finch tiene un montón de medallas…
Solo en defensa propia, ya sabes.
¿Quién es?
Soy yo, Pierre.
¿Qué quieres?
- Déjame entrar… - ¡No quiero perder el tiempo!
- Sólo un momento, por favor, Milena. - Tío mierda…
Soy una mierda pero, te lo ruego, soy un perro a tus pies…
Eso me gusta… entra.
De rodillas, perro malo…
Eres como un héroe, ¿verdad señor Finch? Siempre estás en el frente…
Cierto, y cuando empiezo la acción, acierto.
Lo que se dice "montar" una defensa.
Pero no le gusta la guerra, ¿verdad señor Finch?
No me importa un poco de valor, te mantiene en forma.
- No necesita práctica, señor Finch. - Finch es un idealista.
Me encantan los ideales…
Pero es algo duro…
Ya le digo yo que es duro…
Nadie tiene tantas medallas como el señor Finch.
¿Sabes que el señor Finch tiene un coche que corre a 160?
No me sorprende…
¡Mierda!
- Bueno, está aquí… - Espero no molestar.
Mi hermano.
Señora…
El señor Finch.
Un placer, señora.
¿De verdad, Alice?
¿Cuántas veces he dicho que no quiero extraños en casa?
- Es mi hermano, señora. - No importa… no quiero extraños.
Está claro que quiere que nos vayamos.
¿Dónde está mi acordeón? ¿Alguien lo ha visto?
¿Se podrían ir ya?
Disculpe, quiero mi instrumento.
No se enfade… permítame contarle una historia que la relajará.
Un día, un pajarito muy ambicioso fue a ver a un elefante y le dijo:
"Quiero darte por culo".
El elefante respondió “Adelante”. El pajarito se sitúa…
…y justo en ese momento cae un coco sobre la cabeza del elefante, y dice: “¡Ouch!".
Entonces el pajarito, pobre ingenuo, dijo: "Lo olvidé… la tengo muy grande".
No me importan sus historias. ¡Alice!
Enséñales la salida a estos señores. No los quiero en la casa, ya lo sabes.
No soportaré semejante presencia en mi casa, y tú también te puedes ir.
- Alice, ¿dónde está mi bastón? - Tengo derecho a ver a mi hermano.
Alice, déjalo…
…tengo más.
Calma, señora.
Calma…
- Solo es una sopa… - Señor Finch, por favor.
¿Podría ayudar a buscar mi bastón?
Gracias, señor Finch.
Buen cuerpo…
- Venga, Alice, vámonos. - ¡Espera!
- ¿Cómo se llama esta adorable señora? - Solange.
Bien, Solange, vamos a la otra habitación.
Señora, quizás estos caballeros querrán los riñones al vino blanco…
- Mi marido llegará en cualquier momento… - Venga, muévase.
Siempre pensando en el marido… Venga, y sin excusas.
Me recuerda a una chica que vi en una película…
Quería que la sedujeran, así que empezó subiéndose la falda.
¿Sabe cuánto se la subió?
- Hasta aquí. - Ahora se hace cualquier cosa…
Yo te diré…
Yo también vi la peli, y el tipo subió la falda mucho más. Hasta arriba.
Así, incluso más alta. Y entonces él se recostó sobre ella…
…y besó sus muslos.
¿Y qué importa? Tengo hambre…
Antes de la cena, Solange nos pondrá unas copas.
¿Verdad, Solange?
Vamos, Solange…
Madame Solange, “la requisada”.
Unos vasos…
- ¿Tienes una radio por ahí? - Claro.
- Pues pon música. - Vale.
¿Y tú qué?
Estoy bien…
“Nuestros deportistas se preparan para este nuevo turno con gran entusiasmo…”
“Y ahora, para las mujeres de la casa, el nuevo disco de la semana… ¡Música!”
Gracias, Alice.
¡Apaga la radio, Solange!
Ahora siéntate por aquí.
¡Siéntate!
No, ahí no…
Aquí.
Estoy hambriento… ¿cuándo comemos?
- ¿Quiere comprarme lotería? - ¡Mi marido llegará enseguida!
¡Alice!
¿Sí… señora?
¿Por qué la llamas "señora”? Deberías llamarla Solange.
No olvides que rechazar ser su esclava cambiará tu mundo.
¡Alice, tienes que hacer que se acabe!
¿Qué pasa con la comida?
- ¿Lloras? Contaré otro chiste… - ¡Salid de mi casa!
Vale, pues, ¿qué tal un almuerzo?
- Bueno, vamos… - ¿A dónde vas?
Se cambian los roles, y esta noche la señora nos servirá la cena.
Les recomiendo que no estén cuando vuelva mi marido.
Apostaría que es un hombre dócil…
- …y que no es bueno en la cama. - Bueno… ¿qué quieres hacer?
Veamos…
Cámbiate la ropa con Solange.
Jean, toca algo para nosotros.
De acuerdo.
¿Me concede este baile?
- ¡No! - Relájese, Solange…
¿Alguien me compra lotería?
¿Te gusta?
Alice, ven conmigo.
Mira qué puta… clase alta, mis cojones.
¿Alice? ¿Alice? ¿Dónde está Alice?
- ¡Jean, tú toca! - ¿Alguna canción?
- Alice… - ¡Algo romántico!
Con ritmo…
Mira la señora… se corre como las demás.
Mira a la baronesa…
Antes de Alice, teníamos otra criada trabajando para nosotros.
Cometí el error de dejarla embarazada.
Le pedí a Solange que la echara.
Le dije que estaba cansado de aquella puta…
Era una puta viciosa.
Gracias, querida.
Le dije que la avisara con un mes, y la echara.
No aguanto a las mujeres lloronas, las repudio.
Lo único que me gusta es el dinero, y las jovencitas a las que pueda sodomizar.
Cuando era oficial en las colonias siempre lo hacía, y lo echo de menos.
Por supuesto, eran nativas.
¿Alguna otra se habría dejado follar por el culo?
Gracias…
- A la derecha… - ¡No me toques!
¡A la izquierda!
A la derecha, Jean, a la derecha…
Izquierda, izquierda…
¡Vamos, Jean, vamos!
¡No me toques!
¡Vamos, Jean, en el medio!
¡Déjame… no quiero!
¡Venga, Jean!
¡Ya es tuya, Jean!
¡No la escuches!
Muy bien, Jean…
¡Me haces daño!
¿Por qué lloras?
Estuvo bien… no llores.
¿No te gustó?
Ya vale, Alice.
Seguro que le gustó.
¿Verdad?
- ¿Qué pasa? - No llores…
¿Va todo bien?
¿Y si Solange llevara un delantal? Seguro que tienes uno…
Claro, hay uno en la cocina.
- ¿Alguien dijo cocina? - ¡Vamos!
Arriba.
Ven comigo…
Recuerda, Alice:
Ya no eres la sirvienta.
¿Sabes que tienes buen cuerpo? Y no lo digo por decir…
Es increíble que me hayas hecho esto a mi, Alice… ¡Increíble!
A pesar de tus buenas formas, y tu actitud de Mona Lisa…
…he visto cómo se te follaban como hacen conmigo.
Como a una sirvienta, pero la diferencia es que cuando yo me corro, no me avergüenzo.
Toma, ponte esto.
- Señor Finch, ha sido muy duro con las chicas. - ¿En serio?
Sí.
- Me hicieron sufrir cuando yo era joven. - ¿De verdad?
- Me citaban… - Ya veo.
Todo el día pensaba en ello…
…y el día de la cita, no se presentaban.
Una mujer no quiere oír que la deseas…
…sino que le perteneces.
Lo mismo me pasaba a mí, señor Finch.
Cuanto más las deseas…
…más estúpido te vuelves.
Sumiso…
Así que un día decidí que no podía continuar así.
Cuando quiero una mujer, la poseo.
Señor Finch…
¿Echo la sal antes o después?
Échale, échale…
¡Señor Finch! Señor Finch… mis gafas.
¡Responde!
- ¿Quién era? - Su amante…
Sólo responde si ella dice: "Hola, ¿quién es?”
- Cuando no está sola, sólo dice "Hola”. - ¿Y bien, Solange?
¡Ya basta! ¡Esta es mi casa!
¿Estáis locos? ¡Ya basta! ¡No puedo más!
¡Ya no puedo más! ¡Me volveréis loca!
- ¡No podéis entrar así y hacerme esto! - ¡Calla!
Es tan bonito…
¡Duele!
Es como todo, hay que acostumbrarse…
…practicarlo.
Como un coche nuevo…
…que al principio…
…hace ruidos.
Cuanto más lo usas, mejor se adapta…
…y puedes manejarlo rápido y fácil.
- Di que eres un perro al que debo golpear. - “Soy un perro al que debes golpear”.
Soy el peor animal en la tierra…
“Soy el peor animal en la tierra”.
- ¡Milena! - ¡Milena qué, cabrón!
Milena, eres el ojete del universo.
Te quiero…
Te quiero igualmente.
Venga, ¿por qué lloras?
Prométeme que no contarás nada…
Lo prometo… lo prometo.
Ahora, coge la cacerola.
- ¿La cacerola? - Sí, la cacerola.
Cacerola… ¿dónde está?
Usa la escalera.
- Así es más fácil… - Sí.
No la alcanzo…
Y pesa…
Muy bien…
¿Y ahora qué dices?
¡Es tan bonito como la mañana!
Milena… ¡es el más bonito en todo el mundo!
Una fuente de éxtasis…
…una sinfonía ciega.
¡Precioso!
Es demasiado bonito…
¡Es la belleza en sí misma!
Es precioso…
Como una boca suave…
Como una fruta exótica…
Como una perla…
Como una flor tras la lluvia…
…cuyo néctar es más dulce que el azúcar.
¡Qué delicia! ¡Quiero mi lengua en él!
¡Qué bizcocho!
¡Qué agujero! ¡Qué barba!
¡Que raja! ¡Que chochito!
¡Qué higo!
¡Qué ojo!
- ¡Qué joya! - ¿Qué coño?
- Aquí tienes. - Gracias, Solange.
Son los mejores riñones que he comido jamás.
Señor…
¡Es todo de un gusto supremo!
¿Qué ocurre Solange?
Lo siento, señora, no pude evitarlo…
¿De qué hablas, Jean?
- No es nada. - ¡Sí que lo es!
¿Y bien?
Me tocó mientras servía…
- …y me sorprendió. - ¿Quién fue?
- Este señor. - ¿Eso es todo?
- Sí. - No lo es.
¿Qué más?
Su mano…
Su mano…
¿Por qué no dice simplemente “su mano tocó mi raja"?
Simplemente tocó mi raja.
¿Mis manos…
…acariciaron su raja?
Soy un cabrón, está claro, pero no peor que cualquier otro.
¿Milena?
Es tan bonito…
Aún no has visto nada…
Una vez que los pruebas así…
…no los quieres de otra forma.
¿Qué ocurre, Alice?
¿Pasa algo?
¿Alice?
Ahora lo pruebas tú, Jean, verás que ricos están…
Sé buena, Solange.
Así, muy bien.
Aquí tienes.
Está bueno…
¿Lo ha probado Alice?
Ven aquí, Solange.
Hay algo que me gusta…
¡No puedo soportarlo!
¿Qué más se supone que tengo que hacer?
- Estás frustrando al pobre hombre… - ¿Y a mí qué?
- Enséñala… - ¿Frente a mi hermana?
Sácatela, venga…
¡No!
Por aquí, Solange.
Gracias, pero...
No, gracias, estoy bien…
No seas tímido, Jean, es un gesto de gratitud.
¿Lo hace bien?
Lo hace estupendo…
Siempre digo que una mujer puede abrir la boca y no parecer idiota.
¡Alice, ven aquí!
Muy bien…
¿Dónde está Alice?
No quiero que lo vea…
Tranquilo, no se dará ni cuenta.
¿Me sientes?
El placer, Jean, está en el coño…
El encuentro entre la polla y el coño, señor Finch…
Volando libre…
…hacia las estrellas.
Así…
No puede ser…
¿Dónde está Alice?
Ocupada… está ocupada.
¡Solange, ven aquí!
Saca la lengua…
Ahí, límpiala.
No te oigo…
Milena…
…soy tu esclavo.
¡Ordéname!
No me mandes… solo yo da órdenes aquí.
Solange…
¿Te gustaría que metiera esto en tu coño?
Abre las piernas…
Relájate…
Verás que es maravilloso…
¿Sientes su dureza?
¿La notas?
¿Te gusta?
Voy a girarlo dentro de ti, y sentirás cada centímetro.
Así…
¿Te gusta dentro?
¿Te gusta?
Estás cachonda, ¿verdad?
Quieres más y más…
Me pone cachonda metértelo.
Ha estado bien, Jean.
¿Le gusto de verdad, Señor Finch?
Eres un acordeonista de primera.
¿Has oído algo del nuevo músico…
…Maurice Cavalier?
Pues eres incluso mejor.
- Podrías ser famoso un día. - Exagera, señor Finch.
- ¿Qué debo hacer ahora? - Ven aquí…
¿Qué mandas?
De rodillas, imbécil.
Finaliza la limpieza…
Hazlo mejor.
Qué pena lo del Papa…
¿Qué Papa?
En navidad dijo que…
…debíamos vivir todos en paz.
No dijo eso.
Deseó paz en la tierra.
Tampoco lo entiendo…
- Está lloviendo… - ¡Mejor!
El tema se humedece por aquí…
Y crecen las cosas.
¿Sabes lo que queman en las locomotoras, en Brasil?
No, ¿qué queman?
- Café. - ¡No!
Millones de toneladas al año. Un humo negro que, al llover, crea insomnio.
Vaya pena…
¿No duermes aquí esta noche?
Mejor me voy a casa, que Solange está sola.
La pobre se aburre…
Qué bueno eres, pero ¿quién dice que una mujer sola se aburre?
Solange…
…es un ángel, eso sí.
Señora…
Y, Milena, la próxima vez golpéame más fuerte.
- Hector… ¡despierta! - Joder, déjeme dormir!
- No me toques, ¿vale? - Lo siento, señor Finch…
- ¡Mira lo que haces! - No quería, lo siento…
Dios, qué bueno…
Qué polla… menuda porra… tan dura.
Me quema deliciosamente…
Me arde el coño…
Siento sus enormes pelotas contra mi culo, y me encanta…
Si Pierre pudiera verme…
- “Puta…” - Sí, soy una puta. Una zorra, tienes razón.
Me encanta y quiero sentir su leche…
Estoy mojada, mi coño está muy mojado…
Me encanta, y me voy a correr…
Adoro que me chupen los pezones, adoro que me los chupe Alice…
Me encanta comerle el coño…
Poner su coño bajo mi lengua, y sentirlo en mi boca…
Sí, fóllame…
¡Clava esa polla en mi coño!
Me gusta tanto…
Quiero chupar a Alice…
Quiero sentir sus labios abriéndose en mi boca…
Sentirla fluyendo en mi garganta…
Méteme el dedo en el culo…
Más adentro… sácala y métela.
Me corro…
Me voy a correr ya…
Dámelo, cariño…
Lléname con tu semen…
Más…
Solange…
Solange…
No sabes lo que significa esto…
- Hector, hemos pinchado… - ¡Déjeme en paz!
Vale, lo haré yo…
Ha sido un placer…
Adiós…
Adiós, Jean.
Adiós… adiós, Solange.
Adiós.
Un placer, señora.
¿Dormías?
- Sí. - ¿Un buen sueño?
Podría decirse, sí.
- No te esperaba… - Deseaba estar contigo…
…para verte, cariño.
- ¿Qué hay para cenar? - Riñones, señor.
Perfecto.
¡Sorpréndenos!
- ¿La señora supervisará la cocina? - Por supuesto.
Muy bien señora.
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