All language subtitles for Kraken.The.Black.Book.of.Hours.S01E01.720p.WEB.Spanish.H264.JFF

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Original subtitles

¡No!

Aquí está, inspectora. Confirmado.

Glicerina modificada.

Cuando la víctima aplicó el líquido limpiador,

se produjo la reacción química y explotó.

Inspectora Madariaga, debe ver esto. Es importante.

Ya me encargo yo. Gracias.

¿Unai López de Ayala, exinspector de la Ertzaintza?

Soy la inspectora Mencía Madariaga, de la Brigada de Investigación

de Patrimonio Histórico de Madrid.

Está muy lejos de casa, inspectora.

Estoy investigando un homicidio en el barrio de las Letras.

Hemos encontrado ADN de tu madre en la escena.

¿Y si le dijera que mi madre lleva más de 40 años muerta?

¡Chist!

Te faltan unos cuantos por ahí, ¿eh?

Tú no te canses.

Si necesitas algo, una tumbona o algo de tomar, lo dices.

- Tú no te canses. - Eso después.

Qué jeta tienes.

¡Papá, tío Germán, a merendar!

¡Sí, cariño! ¡Gracias!

Venga, vamos.

Venga. Toma, haz algo útil.

- ¡Oye! - ¿Puedes con otro?

Dale. ¡Ay!

Cachis. ¡Ay, ay!

Vamos.

Bueno.

¿Qué tal estás, Alba?

Bien.

Bien, mucho mejor.

Ahora que habéis dejado la policía, todo irá bien, ya lo verás.

Tú con el hotel,

él con sus clases.

Tendréis una vida normal para criar a vuestra hija.

Qué hambre tengo.

Deba, cariño, ponte aquí con el tío Germán.

Eso, aquí con el tío. Sienta.

Pero qué guapa estás hoy.

Es una bendición.

Igual que su tío.

Aitona, a ver, el plato.

Qué buena pinta, Dios.

¿Y por qué siempre traemos lavanda?

Porque eran las preferidas de tu abuela.

Que Dios los tenga a su lado.

Vámonos, Deba.

¿Vienes a casa?

Tengo clase temprano. Había pensado quedarme en Vitoria.

- Pero me puedo quedar si quieres. - No.

No hace falta.

¡Oye!

Oye, ¿estás bien?

Llama a una ambulancia, que venga deprisa.

Tranquila, tranquila.

- ¿Sí? - ¿Inspector Kraken?

- Ya no. - Es verdad,

ahora es formador de perfiladores criminales.

¿Quién es?

Escuche atentamente.

Tengo a su madre, y no la liberaré hasta que usted nos entregue

el Libro negro de las horas de Constanza de Navarra.

Mi madre murió hace décadas.

Es una broma de mal gusto.

- No sé cómo consiguió mi número, pero... - Si estuviera mejor informado,

sabría que su madre es la mejor falsificadora

de libros de coleccionista del mundo.

Y, para desgracia de todos, continúa en activo.

Ya que sabe tanto de mí, ¿cómo debo dirigirme a usted?

- Puede llamarme Calibán. - ¿Perdone?

¿Qué clase de educación le dieron?

El personaje de Shakespeare de La tempestad.

Sí, claro.

La tempestad.

Y dígame, Calibán,

¿a quién cree que tiene secuestrada?

Ítaca Expósito.

No la conozco.

Y, desde luego, no es mi madre.

Pero si tiene a una persona retenida contra su voluntad...

Escúchame bien, Kraken.

Sí es tu madre.

Entréganos el libro de las horas. Tienes siete días.

¡Siete días!

O ella explotará.

¿Oiga?

¡Unai, hijo, no lo hagas!

¡Oiga! ¿Sigue ahí?

...el libro de las horas.

Tienes siete días. ¡Siete días!

O ella explotará.

¿Oiga?

¡Unai, hijo, no lo hagas!

- Esti. - Unai, ¿qué es esto que me has enviado?

Debe ser una broma de mal gusto, ¿no?

No estoy seguro. Es una llamada que acabo de recibir.

Pero había urgencia en su tono, como rabia contenida.

Fuera quien fuera, no parecía que fingiera.

A ver, los dos sabemos que eso es imposible.

No saques conclusiones de forma precipitada.

Pero hay algo en lo del libro negro ese...

...que me inquieta.

¿Podrías venir a la librería Montecristo?

Quiero que veas algo.

Creo que este caso y la llamada que has recibido

están relacionados.

Voy para allá.

¡Ya va! ¡Ya va!

Pero ¿quién llama a estas horas?

¡Oh!

Es un incunable de la Odisea.

De la imprenta de Treviso, ciudad de Véneto,

por el maestro Rosso de Vercelli. Venecia, 1482.

Hay que avisar a las autoridades para que se hagan cargo de él.

De ella.

- Es una niña. - Pues de ella.

Esto es un internado, no un orfanato.

- Voy a dar el aviso. - Espera.

Madre, ¿podemos hablar un momento?

Este libro es un incunable muy valioso.

Creo que es un intercambio, un pago.

El libro por la niña.

No sé adónde quieres llegar.

Que podríamos quedarnos con el libro y venderlo.

Tendríamos bastante para cubrir los costos de la niña,

pagar nuestras deudas y evitar el cierre del internado.

La llamaremos Ítaca.

Ítaca Expósito.

Ya he enviado la grabación al estudio forense.

No creo que tarden mucho en decir algo.

Y he lanzado la búsqueda a las bases de datos de las supuestas Ítacas.

Si hay alguna falsificadora con ese nombre,

debería estar fichada.

Unai.

Tu madre murió cuando nació tu hermano Germán, ¿verdad?

Está enterrada junto a mi padre.

Era de Madrid y no tenía familia. Mis abuelos la acogieron como a una hija.

Es mi historia familiar.

El abuelo no puede haberme engañado durante 40 años.

Voy a descubrir quién está detrás de todo esto.

Te lo prometo.

Bueno, ¿qué querías enseñarme?

Supongo que conoces esta librería.

Es un sitio mítico entre los bibliófilos.

El caso es que el propietario ha aparecido muerto.

Lo ha encontrado la becaria.

Y justo tú has recibido una llamada

donde te piden que recuperes un libro raro.

¿De qué ha muerto?

Vamos a entrar y te cuento.

A priori, es una manipulación imprudente de sustancias,

pero hay algo que no me cuadra.

Necesito tu opinión como el mejor perfilador.

¿Qué, alguna novedad?

¿Y?

Es un asesinato.

Alguien cambió uno de los botes con productos químicos.

El que estaba abierto.

Habría que analizar el contenido, pero no es como los otros

y han tratado de ocultarlo.

Alguien que sabe de química, sabe de la profesión

y conoce las costumbres de la víctima.

Eso reduce la lista de personas de interés.

Bueno, no te creas.

La víctima era el típico hiperconector que conocía a todo el mundo.

¿La cerradura está forzada?

Negativo.

Ya.

Asesinato en diferido. No ha querido estar presente.

Es premeditado, hay una intención detrás.

El ataque ha sido dirigido hacia el rostro.

Puede que haya envidia o rencor.

Yo empezaría por averiguar si tenía libros valiosos

y si falta alguno.

No sé si estamos ante un asesinato con robo

o un robo con asesinato.

Te he echado de menos.

Venga, Esti.

Te bastas y te sobras.

Eres la mejor inspectora de la comisaría de Lakua.

¿Qué dices? Calla.

¿Cuál es tu índice de resolución de casos?

- Que te calles. - ¿Cien por cien?

Mira, tú eres el mejor perfilador.

Y, juntos, tú y yo somos la hostia.

Vale.

No te necesito.

Pero te echo de menos.

Yo a ti también.

Y...

Bueno, a ver...

Vale, yo sé que no debería decirte esto,

pero...

...me gustaría pedirte que me ayudaras con la investigación.

Como...

Como asesor externo.

Venga, olvídalo.

No tenía que haber dicho esto. No, no, no.

Porque yo sé las razones por las que lo dejaste.

Entonces, no tenía que haberlo dicho.

Vale, olvídalo.

- Pero si no he dicho nada. - Ya, pero yo sí.

Eh... Olvídalo.

Egun on, aitona.

Hombre.

¿Qué haces aquí?

¿Pasa algo?

¿Cómo estás?

Yo bien.

Pero tú no.

¿Qué sucede?

Esti me ha pedido que colabore en una investigación.

Han matado al dueño de la librería Montecristo.

¿Y qué le has dicho?

Vitoria es una ciudad muy pequeña.

Y tú eras un policía muy conocido.

Solo quiero que recuerdes los motivos por los que lo dejaste.

Aitona...

¿Hay alguna posibilidad de que mi madre no esté muerta?

¿Qué pregunta es esa?

Tu madre murió después de dar a luz a tu hermano.

Yo vi su cadáver.

¿Y por qué sabemos tan poco de ella?

Era muy reservada

y nunca contó nada sobre ella y sobre su familia.

Y no queríamos presionarla.

Era una buena persona.

Muy buena, Unai.

¿Por qué me haces esa pregunta?

¡Silencio, niñas!

Las líneas, más rectas.

Esta mesa es un desastre.

Difumina las sombras.

A ver, las sombras nos darán la sensación de volumen.

Ese lápiz, a la derecha.

¡A la derecha!

¡Ítaca Expósito!

¿Se puede saber por qué no estás dibujando?

Ya he terminado.

Mirad, Ítaca tiene un agujero en el jersey.

¿Qué eres, una vagabunda?

Dile a tus padres que te compren uno.

¡Ah, no! ¡Que no tiene!

¡Qué pena!

- ¡Kraken! Me alegra verte. - ¡Aupa!

¡Hombre!

Justo te iba a llamar.

He mirado en todas las bases de datos,

y la supuesta falsificadora Ítaca Expósito no aparece por ningún sitio.

Ni en nuestros registros, ni en la Interpol,

ni en la sección de delitos contra el patrimonio.

No hay ninguna denuncia reciente por secuestro. Nada.

Tío,

tu madre está muerta.

Tú lo sabes, el abuelo lo sabe,

y esto no tiene sentido.

Sé que hay algo más.

Su voz, el tono en el que habla ese hombre.

Sus emociones eran de verdad.

Hay furia, deseos de venganza.

El grito de esa mujer me produce escalofríos.

- No sé, ¿y si...? - ¿En serio?

¿Tu madre?

Supongamos que es otra mujer la que está secuestrada.

- ¿Pasamos de ella porque no sea mi madre? - No.

- ¿La abandonamos? - No estoy diciendo eso.

Vamos a seguir.

Vamos a seguir investigando hasta el final, como siempre.

Hostias.

¿Tú no tenías que estar en clase?

Me he cogido unos días libres.

Te voy a ayudar con la investigación.

¿De verdad?

¿Estás seguro?

Esti, secuestraron a mi hija.

Y todavía me culpo por ello.

Si hay una posibilidad de que mi madre esté viva,

no me voy a quedar de brazos cruzados. Necesito saber qué está pasando.

Bueno, pues vamos a visitar a la viuda del librero,

a ver si nos da algún dato y podemos unir los dos casos.

- ¿Qué haces tú aquí? - Mirar si he dejado todo bien limpio.

Fuera de esta zona.

¿Se lo has contado ya a Alba?

Todavía no. Quiero pensar bien cómo se lo digo.

Deberías decírselo cuanto antes.

Lo sé, pero me da miedo cómo se lo pueda tomar.

Sigue en tratamiento por estrés postraumático.

El secuestro de la niña fue duro para todos,

- pero ella lo sufrió especialmente. - Ya, por eso.

Es mejor que se entere por ti que no por otro lado.

Piénsalo.

Yo no quiero que esto os haga daño.

Por más que lo piense, no es algo que pueda escoger.

Si ese hombre dice la verdad y yo no hago nada...

Buenas. Inspectora Ruiz de Gauna. Nos espera la señora Goya.

Está en la zona de restauración. Intentaré localizarla.

- Gracias, ya la buscamos nosotros. - ¡Oiga! ¡Oiga!

¿Qué hacéis aquí?

Soy la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna.

No me importa quién seáis.

Aquí no se puede estar sin autorización.

Échate hacia atrás.

Te recomiendo que hagas lo que te dice.

O si no, ¿qué?

- Si no... - ¿Qué pasa aquí?

Estos individuos,

que han entrado sin acreditación.

- Tranquilo, Telmo. Yo me encargo. - ¿Está segura?

Puedes irte.

Encantada.

Igualmente.

Lo siento, pero, con lo que ha pasado, está todo el mundo muy nervioso.

Sentimos mucho lo de su marido.

Gracias.

¿Nos conocemos?

Acompáñenme, por favor.

¿Y cómo se encuentra?

La verdad es que todavía no me he hecho a la idea.

Normal.

¿Notó algún cambio en su marido antes de su muerte?

Estaba eufórico.

Mi marido es...

Era...

...un cazador de libros.

Se dedicaba a buscar ejemplares únicos, muy valiosos.

Y luego los revendía por mucho más dinero.

¿Sabe por qué estaba tan contento?

Estaba en un momento álgido.

Cuando descubría una oportunidad,

se volvía loco calculando todo el dinero que podía ganar.

Después, tenía que conseguir préstamos,

pero le encantaba estar endeudado.

¿Cree que podría encontrarse en el proceso de adquisición o venta de un libro?

Un libro no.

De una joya bibliográfica.

¿Sabe algo de esa operación?

A Edmundo le gustaba mucho presumir de sus logros.

Pero nunca lo hacía hasta que no había cerrado el negocio.

¿Podría tratarse del Libro negro de las horas

de Constanza de Navarra?

Pero eso es un unicornio.

Los libros de horas eran manuscritos iluminados de la Edad Media

que se encargaban para personas poderosas, habitualmente mujeres.

Pero ¿un libro negro de las horas?

Podía costar lo mismo que un castillo.

Se conocen siete libros negros de las horas,

y solo tres están localizados.

Son piezas muy valiosas.

¿Tan valiosas...

...como para matar por ellos?

Ahora tendrán que disculparme.

Mi agenda es implacable.

Espero haberles sido de utilidad.

Gracias por su tiempo.

Por cierto, esa estudiante que ayudaba en la librería...

Se me hace raro que estuviera allí a esas horas de la noche con él.

- ¿La conoce? - No, pero será como todas sus becarias.

Una estudiante aplicada, lista y guapa.

¿Había problemas en el matrimonio?

Nos llevábamos bien.

A pesar de las becarias.

O quizás gracias a ellas.

Por cierto.

¿Le suena el nombre de Ítaca Expósito?

No.

Vamos.

Agur.

Ese gigante tiene una relación extraña con su jefa.

De admiración y sumisión.

Me recuerda un poco a Calibán,

el personaje de Shakespeare en La tempestad.

- Un salvaje esclavizado. - ¿Y ella?

"Mi agenda es implacable".

¿Eso dice la viuda de un hombre al que acaban de asesinar?

No parece muy afectada, la verdad.

- Y no ha querido señalar a la becaria. - Claro que no.

Intentemos no predisponernos,

que acabamos con un inocente en prisión y un culpable en la calle.

Ya.

¡Virgen santa!

¿Tú sabes lo valioso que es este ejemplar?

Solo quería algo bonito, algo mío.

Voy a llamar a la Guardia Civil.

¿Qué?

- ¿Qué me va a pasar? - Te van a llevar a un reformatorio.

Allí enderezan los caminos torcidos.

- Escuche. - ¡No!

Ya me convenciste hace años y mira en qué hemos terminado.

Espera fuera.

Quiero convertirla en una egeria.

¿Pero qué dices?

¿Cómo vas a convertir a una Expósito en una egeria?

Me sustituirá.

Mi pulso ya no es lo que era. Puede hacerlo.

Madre,

piense en el banco y en nuestras deudas.

Necesitamos a esa niña, necesitamos el dinero que nos va a hacer ganar.

¿De qué nos sirve encerrada en un reformatorio?

Pero tiene que cumplir un castigo.

¡Ítaca!

Quítate las zapatillas.

Yo vi el humo e intenté acercarme al laboratorio, pero...

...me empezaron a picar la garganta y los ojos.

¿Dónde estaba Edmundo?

No lo vi.

Recuerdo marearme y salir corriendo a la calle.

Lorea, ¿en qué consistía tu trabajo?

En ordenar.

Actualizaba el archivo.

A veces atendía a clientes que eran curiosos,

que me pedían algún ejemplar de la colección Aguilar.

Y, bueno, cosas así.

¿Y qué nos puedes decir de los grandes coleccionistas?

Edmund era muy discreto con esos temas.

¿Edmund?

Edmundo.

Un día le llamé así y le hizo gracia. Me dijo que le hacía más joven.

Oye, qué bien.

¿Erais amigos?

- No. - ¿No?

- No, no. - Pero había cierta cercanía.

- Bueno, era mi jefe. - Pues nos puedes decir algo.

Si has visto o sabes si tenía algún negocio entre manos.

Sé que tenía lío esta semana porque tenía muchas llamadas y...

...entraba y salía mucho de la librería y estaba un poco más nervioso.

¿Qué personas entraron en la tienda ese día?

No lo sé, porque ese día no pude ir a trabajar.

¿No fuiste a trabajar?

Me levanté ese día con mucha fiebre y llamé a Edmundo.

Me dijo que podía quedarme en casa, que no pasaba nada.

¿Qué hacías en la librería a las nueve de la noche?

Fui, pero a última hora de la tarde,

solo porque quería actualizar el archivo. Me quedaban dos libros por ordenar.

Yo solo quería hacer las cosas bien. Edmundo siempre ha sido muy bueno conmigo.

Solo una cosa más.

Cuando entraste al laboratorio, ¿tocaste algo?

El cuerpo de Edmundo o algún objeto.

No.

No. Le digo que había mucho humo. No toqué nada.

Salí corriendo y me desmayé.

Muy bien.

Bueno, pues...

...esto es todo por el momento.

Te dejo aquí mi tarjeta. Y cuídate esa voz.

- Nos está mintiendo en toda la cara. - Algo no encaja.

- Disculpe. - Sí.

Quería hacerle una última consulta sobre la paciente.

He visto que tiene algunas quemaduras en las manos.

Sí, son muy leves.

Imagino que por eso no se mencionan en el primer informe.

Son de origen químico.

¿Con qué tipo de producto?

Uf, pueden ser cientos.

Desde un limpiador doméstico hasta un producto industrial.

Sosa cáustica, ácido sulfúrico, pegamento...

O incluso una mezcla de varios elementos.

Muchas gracias.

Vamos a apretarle un poco.

¿Qué mierda es esto?

¿Que se ha escapado?

¡Mierda, mierda, mierda!

- Unai, tira por la derecha. - Sí.

¡Unidad tres!

¡Eh!

¡Eh!

¡Eh!

¡No, no, no! ¡Mierda!

¡Mierda!

¡Esti, está bajando en el ascensor!

Necesito refuerzos. Bloqueadme la entrada ya.

¿Qué hace?

Perdón.

- No está. - Paró en la primera planta.

Voy.

¡Lorea, quédate quieta!

- ¡Quédate ahí! - ¡Eh, eh!

¡Mierda!

- ¡Hostia! - ¡Lorea!

¡Lorea!

¡Mierda!

¡Fuera!

Pasarás la noche fuera.

Por favor.

¡Sal!

El Señor te proteja y te bendiga.

Tienes siete días. ¡Siete días!

O ella explotará.

¡Unai, hijo, no lo hagas!

Así murió Sarah Jordan.

¿Ha vuelto a contactar?

No.

Inspectora Madariaga.

- He venido en cuanto me han avisado. - Gracias.

Tu ADN está en nuestra base de datos y ha saltado una coincidencia.

El laboratorio no deja lugar a dudas.

La sangre que hemos encontrado pertenece a tu madre biológica.

¿Y hay posibilidad de algún error?

Ninguno. Lo hemos comprobado.

Me imagino lo que esto debe significar y lo siento mucho.

- Gracias. - Un caso retorcido,

modus operandi y escenarios similares, conocimientos de química...

Y ahora esto.

El secuestro puede ser real.

Encontraremos a ese Calibán.

Por favor, mantenme informada.

Y sed discretos.

¿Sabes algo de la becaria fugada?

La vamos a encontrar. No ha podido ir muy lejos.

Bien.

Me vuelvo a Madrid. Llámame con cualquier novedad.

Tendremos que colaborar.

Claro, por supuesto.

Menos mal que estás aquí.

- Ven, que te llevo a casa del abuelo. - No, prefiero caminar.

- ¿Seguro? - Sí.

La policía no puede ayudarte.

Deja de perder el tiempo.

Solo te quedan cinco días.

¡No, no, no!

¡No!

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