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Si alguien empieza a pelear, esá bien que le den su merecido.
Sé cuál le gusta... ¡ella!
No me parece mal pagar por ir a la escuela.
Voy a trabajar en Woolworth's.
Andaré por ahí, a ver si me sale algo.
Quiero ser chofer de autobús.
No me gusta
que los chicos grandes
nos peguen y
que el profesor nos saque del aula por nada.
Me gusta más andar solo.
Cuando dije eso
lo que quería decir era
que si me hubieran ido a tirar al desierto del Sahara,
a lo mejor habria estado más o menos feliz, ¿entiendes?
Por ejemplo si tuvieras esposa
y digamos
que tuvieras que comerte lo que te pusiera,
y digamos que no me gustan los vegetales, y no me gustan,
y ella dijera
"tienes que comerte lo que te ponen",
como no me gustan los vegetales y ella me los da,
entonces se acabó.
Casi siempre me cuesta expresar emociones,
aunque voy mejorando
en eso.
Hasta decirle a Susan las cosas más sencillas, como "te amo".
Puedo contártelo a ti, pero
a Sue nunca he podido
decírselo libremente.
¿Te ha pedido que se casen?
Fue raro. Primero compramos el anillo de compromiso
y le dije que todavía no me había propuesto matrimonio.
Como puedes ver es bastante tímido.
¿Qué te hizo enamorarte de él?
Porque se ve indefenso, creo.
Me despertó el instinto maternal
de cuidarlo y cobijarlo.
También lo veo guapo, aunque él no lo acepta.
Y en verano se pone pantaloncillos y el trasero se le ve bonito.
Paul y Susan viven en Melbourne, Australia.
Hace cuatro años lo vendieron todo,
y viajaron en una camioneta vieja por el centro y oeste de Australia.
Recorrieron 15,000 millas durante siete meses.
Nos acercó más
porque nos conocimos mejor y nos apoyamos.
Nunca me había tranquilizado tanto. Me sentí más confiado.
Nos divertimos un montón.
Nada de problemas ni presiones. Nos olvidamos de todo.
Cuando llegamos a Perth tuve ganas de volver a casa.
Costó estar tanto tiempo juntos,
pero nos asentamos y todo debe haber ido muy bien
porque me embaracé, así que algo estaba saliendo bien.
Por eso a la gente le gusta volver a lo natural, sentir
que no viven en el siglo 20.
Es como un sueño que uno quiere que sea real,
vivir cerca de la naturaleza, como pioneros o algo así.
El lugar me encanta.
Me cuesta describirlo.
Acá tienes el campo,
los árboles, el desierto.
Acá puedes hacer más o menos lo que se te dé la gana.
No sé si eso es posible en Inglaterra.
Fue lo que más nos gustó
porque fuimos a dar en medio de la nada.
Tuvimos que cargar gasolina y agua
y que nos duraran tres o cuatro días.
En Carnarvon nos quedamos en una granja de ovejas
con Bruce, nuestro amigo de Melbourne.
La granja era como de un millón de acres.
Bruce consiguió algunas colas de oveja en la Granja Yanrey
para que cocináramos estofado de cola de oveja.
Estaba algo tosco.
No teníamos nada que echarle. - Con muchos tendones.
Nos sentimos bien al asentarnos
y tener familia porque hicimos algo, no somos unos conformistas
metidos en los suburbios toda la vida.
Hicimos algo que nos enorgullece
y lo logramos solos.
¿Quieren que los niños vivan así?
Me encantaría.
En la escuela me enseñaron que viajar
puede ser la mejor escuela.
Es bueno vivir en condiciones en las que tienes
que arreglártelas, usar tu iniciativa.
Me gustaría que así fuera.
Quería ser policía, pero vi que iba a costarme mucho entrar.
Todavía no sé. Quería enseñar educación física, pero
un profesor me dijo que necesito título universitario.
A los 21, Paul trabajaba como socio minoritario
de una constructora en Melbourne.
No soy la gran cosa como constructor,
pero si no fuera bueno y el jefe no lo creyera,
a estas alturas no sería socio.
Empecé mi propio negocio como subcontratista
poco después del programa pasado.
Me conseguí un socio, lo organicé todo,
compré todo el equipo para no
depender de nadie.
No resultó porque él era algo haragán.
¿Crees que tienes el temperamento para manejar un negocio?
No soy suficientemente duro para tener empleados.
Soy algo lento para resolver asuntos de trabajo.
No se trata tanto de la construcción en sí.
Lo que pasa es soy lento para resolver cosas en general.
Supongo que llegaré a viejo en este trabajo.
No es que la idea me agrade,
pero entre más viejo, más cuesta cambiar.
Tengo 23 piezas.
No sé cuántas
piezas tengo ahora.
Las 10 con 26. Estamos a 15 grados en Melbourne.
Viven en una colonia obrera en Melbourne.
Paul gana 12,000 libras al año,
tiene dos carros y
compró hace año y medio su casa por 35,000 lbras.
La verdad es que somos el señor y la señora Promedio.
Somos una familia promedio
que gana un sueldo promedio.
Russo manda un disparo a la banda derecha. Ahora, Robertson...
Susan es peinadora de medio tiempo.
Tienen dos hijos,
Katie y Robert.
¿Esperas mucho de tus hijos?
Una vez dije que Robert iba a ser neurocirujano.
Eran bromas, pero si fuera neurocirujano, nada mejor.
Sería bueno que lograran más cosas que nosotros.
Ojalá sea mejor para el estudio que yo.
Así tendrá más oportunidades.
Para ser sincero,
con la educación que tuve no me quedó de otra.
¿Universidad? ¿Qué quiere decir eso?
La vida escolar de Paul empezó en una casa hogar londinense.
A los ocho años emigró a Australia con su padre.
¿La pasaste bien en la guardería?
No nos dábamos cuenta de nada
porque éramos pequeños.
¿Qué te pesa de tu educación?
No me esforcé como debía.
Iba a haraganear.
Si haraganeas en la escuela y no haces los deberes, te va mal.
Se necesita más disciplina.
Si la educación privada es mejor,
lo mejor es gastar para darles ese tipo de educación
en vez de comprar videograbadoras
o cosas así.
¿Qué más quieres que tus hijos tengan y que no tuviste?
Una familia más feliz.
No es que la mía haya sido tan mala,
pero podría haber sido mejor.
Esa sería una de las cosas más importantes.
Mis papás se separaron
y luego
se divorciaron.
Estuve un año en el internado y luego emigramos a Australia.
Mi padre se casó otra vez.
¿Cómo te llevas con tu madrastra?
Bastante bien, pero como dije
no es una relación cercana, ni siquiera con mi padre.
¿Te pesa no haber estado
más cerca de él cuando eras más joven?
Sí... supongo que sí.
Él siempre estaba ahí, siempre pudimos
platicar, pero era distinto, éramos como
amigos lejanos. Nos llevamos bien,
aunque no nos mirábamos mucho.
¡Ya vino el abue! - ¡Hey!
Le dijo a su esposa Barbara
que se perdió a sus hijos y que
no quiere perderse a sus nietos.
Hasta que crecí
supe qué cosa es un divorcio.
En mi familia nadie se divorció.
Pienso en lo que le pasó a Paul.
No dice que fue algo malísimo, pero no quiero que mis hijos pasen por eso.
Me preocupa
porque ahora es muy común que eso pase.
El tiempo lo dirá.
¿A dónde te lleva el divorcio?
Te arruina la vida.
Arruina la de tus hijos, de tu esposa.
La gente que se divorcia no se detiene a pensarlo.
¿Qué señal te dejó ser criado
en un mal matrimonio?
Lo único que resultó de eso
fue que yo perdiera confianza
y capacidad de decir lo que siento.
Tiene baja autoestima. A veces dice:
"Solo soy un albañil. No entiendo de esas cuestiones".
No lo entiendo. A veces me frustra,
me dan ganas de ahorcarlo cuando dice eso.
Pero ha ido mejorando.
¿Avizoras algún conflicto
si Sue quiere carrera y trabajo?
Hasta ahora hemos manejado bien todo eso.
En una de esas, Susan
sale mejor para los negocios y yo me tendría que quedar en casa.
¿Entiendes?
A veces lo saco a empujones. Creo que necesita más
compañía masculina porque
en la construcción trabaja solo con otro tipo.
Con su trabajo, ni él ni nosotros tenemos vida social
porque son solo él y otro trabajador.
Está el básquet, que le encanta,
pero le cuesta dejarse llevar.
Ahora si me ves a los siete años,
parece obvio que no iba para doctor.
Parecías un niñito triste.
Así era, ni modo.
Tenía la cara
bastante larga.
Acá también me ponía así, siempre dando tumbos.
No me gustan los vegetales.
Vi el primer programa a los 21.
Cuando lo vi a los siete casi lloro. Pobrecito.
Él...
No sé, sentí como que...
Cuesta decirlo, sentí que me ablandaba por dentro
al verlo así.
¿Será verdad que podemos ver al hombre en el niño de siete años?
Es verdad proque él siempre fue gentil
y... no tanto gentil...
más bien alguien que se preocupa por
los demás, siempre queriendo buscar la forma
de decir...
explicar por qué no quiere hacer alguna cosa.
Como diciendo "¿y qué tal si..."
"¿Y si no quiero vegetales?", algo por el estilo.
Todavía lo hace. "¿Y qué tal si...?".
Quisiera dejar de hacerlo,
pasa hablando de eso, quiere dejar de hacerlo.
Así es.
¿Y come vegetales? - Le encantan.
Le encantan, los adora.
¿Qué recuerdas de Inglaterra?
Parecía que siempre estaba lloviendo.
No apostaría, pero...
Acá tenemos más de lo que tendríamos en Inglaterra,
según nos dice la gente,
pero, claro,
a la hora de trabajar no me
quedo apoltronado, salgo a buscarlo.
Así que es difícil decirlo.
En general, diría que tal vez
me ha ido mejor acá de lo que me habría ido allá.
La familia es lo primero.
Seguiré trabajando, avanzando.
Me gustaría que Paul me construyera una casa
y sé que él estaría feliz de terminarla,
pero están los hijos y hacer la casa
sería la fresa del pastel para los dos.
Leo el Financial Times.
Leo el Observer y el Times.
¿Por qué te gusta?
Leo los titulares y luego
las noticias.
Me gusta ese diario porque tengo acciones en él
y estoy al día con las acciones. - ¡Igual que todos los avaros!
Como el lunes las acciones no se mueven, no lo leo.
¿Para qué sirve el programa?
Para hacer una comparación.
No lo creo
porque no somos necesariamente ejemplos típicos.
El que vea el programa va a pensar eso. -Y no es cierto.
Nos encasillan.
Siempre que decimos algo piensan
que es el resultado típico de la educación pagada. - Sí.
¿Creen que las ideas del programa tienen validez?
¿Que ciertas personas tienen más opciones que otras?
Claro que hay gente que sabe que tiene
más opciones o cree que las tiene.
Siendo prácticos,
la diferencia numérica entre opciones no es tan grande,
pero saberlo crea una opción. - Sí. Exacto.
Es cierto que tenemos más opciones.
Es algo indeseable, pero es difícil corregirlo. -Sí.
¡No me parece indeseable!
Lo indeseable es que quien tiene opciones
no las aproveche o no las aproveche bien.
Cuando salga iré a College Court
y después al internado en Westminster si paso el examen.
Luego iré a
Cambridge y Trinity Hall.
John fue al colegio en Westminster
y a los 21 años estaba por graduarse en Leyes en Christ Church, Oxford.
Creo que los padres tienen derecho de educar a sus hijos como quieran.
Y creo que alguien que trabaje
armando automóviles
y ganando grandes sueldos puede mandar a sus hijos a
una escuela pagada.
Lo que pasa es que
a algunas personas no les parece tan prioritario como
comprar un carro bonito o algo así.
Voy a ir a Charter House
y después a Trinity Hall, Cambridge.
Andrew fue a Charter House y a sacar Leyes en Trinity Hall, Cambridge.
Nadie tiene la seguridad de dejarles posesiones
a sus hijos,
pero si les da una buena educación,
es algo que nadie les va a quitar.
Cuando salga de la escuela iré a la Dragon School.
y mamá dice que tal vez vaya
a Charter House, Marlborough.
Y...
No recuerdo los demás sitios
porque mamá tiene muchos, pero esos son algunos.
¿Y la universidad, Charles?
Tal vez vaya a Oxford.
Charles fue a Marlborough, pero no logró ir a Oxford.
En su lugar fue a la Universidad de Durham.
Mejor que no haya ido porque es como
hacer la preparatoria
en Marlborough.
Es una cinta transportadora de Marlborough a Oxbridge.
Y al final te desechan.
Cuando vas
a Oxbridge...
Obviamente no les pasa a todos, pero
casi siempre
te encuentras allí con tus compañeros de escuela.
Cuando tenían 21 les preguntamos qué iban a estar haciendo a los 28.
John.
La abogacía.
¿Haciendo qué?
Aprendiendo a ser funcionario.
¿Cómo te ves a los 28?
¿Qué quisieras estar haciendo?
Quisiera estar casado para entonces.
John acaba de anunciar su compromiso.
Tiene mucho éxito como abogado en la corte.
Así veía su carrera a los 21 años.
La abogacía me llama la atención.
Me parece una
buena profesión.
Cuesta trabajo,
pero cuando al fin
logras destacarte,
trabajas cuando quieres
y descansas cuando te place.
Uno no baila al son de nadie
y eso me agrada.
¿Y Charles?
No sabría decirlo.
Imagino que emborronando cuartillas en el sótano
de un diario londinense o algo así.
Charles sí emborronó páginas para un diario del este de Londres.
Un año después se salió
para trabajar en la BBC, donde es productor asociado.
¿Y qué hay de las ideas de Andrew?
Quisiera tener éxito como abogado.
Andrew trabaja para una gran compañía en la ciudad.
¿Qué se necesita para tener éxito?
En mi profesión, capacidad legal, claro está.
También ser cordial con la clientela
porque de nada sirve ser brillante si no te relacionas bien.
¿Qué piensan de las novias?
Tengo novia, pero casi no pienso en ella.
Es raro que las chicas
hagan lo que los chicos les dicen.
Se ponen a jugar con muñecas
cuando los chicos quieren jugar rudo.
Es verdad.
En cuanto a dinero, vengo de gente distinta.
Andrew no se buscó una muñeca. Prefería una chica corriente.
Es decir que sabía lo que buscaba.
Andrew y Jane se casaron hace año y medio.
Tengo los pies sobre la tierra.
No soy extravagante como otras mujeres.
Cuando salgo no compro ropa cara, solo un par de vestidos.
Hasta dejo que pague ella.
Pasan los fines de semana en el campo, en Sussex.
Están transformando un granero
que compraron con ayuda de sus padres.
Planean vivir allí cuando tengan hijos.
Entresemana pasan en un apartamento en Londres
y Jane trabaja a tiempo completo como secretaria.
No veo mal pagar por educarte
porque si no, las escuelas pasarían llenas y sería feo.
Sí. - Lo mismo digo.
Sí. - Y la gente en la escuela no...
La gente pobre se metería a la fuerza.
El encargado de la escuela se pondría muy enfadado
porque no les podría pagar a los maestros
si no consiguiera dinero.
Nunca pasé por el sistema público, pero creo que uno
recibe mejor educación en instituciones privadas.
¿Te parece mal que gente como tú no se eduque en el sistema público?
Hay dos argumentos en contra.
El primero es que la gente tiene el derecho de decidir
en qué gastar el dinero que gana.
El otro argumento es que si todos fuéramos a las mismas escuelas,
la educación sería mejor porque la gente influyente
haría lo imposible porque mejorara,
ya que tienen hijos educándose ahí,
pero en realidad solo se hacen de la vista gorda
y les da igual lo que pasa en el sistema público.
¿Y qué piensas de eso?
Pues...
No veo que la última opción sea práctica.
Así que solo queda seguir con la idea de que todos
escojan lo que les conviene.
Una vez platiqué con Grevil
y...
le pregunté si podían sacarlo
porque siempre lo reprobaban.
Cuando tenía siete años
era un mocoso precoz.
Espero no serlo ya.
¿Sigues leyendo el Financial Times? - No.
¡Ahí dice que no les den comida!
¡No sigan!
Los acentos no me molestan. - Ni a mí.
A mí tampoco. - Eso no impide que me caigan bien.
Me parece que me han dado
la mejor educación,
pero para llegar acá tuve que trabajar duro.
Pero ¿niegas lo de la bandeja de plata?
Todo el que va a una buena escuela es porque le dieron un empujoncito,
pero no creo que me hubieran
privilegiado mucho que digamos
si no hubiera pasado
los exámenes. Ir a una escuela
pública de pacotilla tampoco me habría servido de mucho.
No me gustó tanto que hablaran
de oportunidades en los programas.
A los siete años dimos como un esbozo
de la carrera que al final casi todos seguimos.
El final de cada frase era
"John está en Westminster", "Andrew estudia en Charter House".
Daba la idea de que era pan comido.
Dijimos a los siete años lo que planeábamos hacer,
pero no mostraban las noches de insomnio, de quemarse las pestañas,
el esfuerzo y el sudor para llegar a la universidad.
Lo presentaron como un derecho indestructible e innato.
Me pareció injusto
que no saliéramos trabajando como bueyes en vacaciones
para llegar a fin de mes.
La impresión que daba
no era real.
¿Quieres ser rico?
Sí porque no quiero hacer lo mismo todos los días.
Quiero tener dinero para hacer
lo que me gusta, como coleccionar pinturas.
Cre en una sociedad ordenada
y estructurada.
No somos inmortales. Cada quien tiene
un trabajo que hacer y una situación.
Algunos la pasan mejor que otros,
pero no importa que alguien barra las calles
porque eso no lo hace menos valioso
que el director de una transnacional.
No todos pueden estar en la cima.
Lo mejor que puede pasar es que
cada quien sea feliz con lo que le toca.
Me preocupa que haya tanta envidia entre clases,
invasión de elementos subversivos
basados en la envidia.
John se negó a ser entrevistado para este programa.
Se sentía satisfecho con lo que dijo en los anteriores
y no creyó que tuviera nada que agregar.
Los niños ricos pasan burlándose de los pobres.
Dicen "miren a ese tontín que va por allá".
Y les tiran cosas.
No quisiera ser rico, pero sí tener dinero suficiente.
¿Qué significa suficiente?
Suficiente para tener una casa bonita
y mandar a los hijos a una escuela privada.
No veo cómo alguien puede fracasar.
Si me hago periodista y me despiden a los 30,
a lo mejor es porque me aburrí o cambié
y ya no servía para eso.
Buscaría algo que me guste y donde me sirva lo que sé.
Charles halló una carrera adecuada a su talento.
Hace documentales para la BBC.
Decidió no salir en este filme.
Soy feliz viviendo en esta sociedad.
Da pena que más gente no tenga las oportunidades que he tenido.
No sé cómo se afronta eso.
Pero has tenido suerte, ¿no? ¿Qué hay de quienes no la han tenido?
He tenido mucha suerte.
Jugamos a los espadachines.
Hacemos ruidos de espadas
y cuando te hieren le haces "¡aaarrrgghh!".
Si estás saludable y tienes amigos,
no tienes problemas,
pero todos quisieran ser ricos.
Neil se crió en un suburbio de Liverpool.
Fue a un colegio comprensivo
y se salió de la universidad después del primer periodo.
A los 21 trabajaba en una construcción en Londres.
En Londres, una agencia para ocupantes ilegales
me dio la dirección
de alguien que ayudaba
a la gente que buscaba hospedaje en Londres.
Me puse a perseguir gente y al final logré
hallar este sitio.
Para los ocupantes ilegales
vale más algo de caridad que unas vagas
reglas para saber quién puede vivir acá.
Le llevaste la contraria a la estabilidad.
Para ser honesto, nunca
tuve estabilidad.
Creo que nunca la he tenido.
No creo que haya ido en contra de nada.
Toda mi vida luché contra las sombras.
Los últimos tres años he estado desempleado,
pero he viajado un poco, principalmente en Gran Bretaña.
y en el extranjero un par de veces,
pero no tanto como antes.
Gracias. ¿Pongo la maleta acá o detrás?
Vivo con dinero del seguro social.
Así pago la comida y el alquiler.
He andado de acá para allá.
Paso poco en un sitio y luego busco otra guarida.
Los últimos siete años, Neil ha andado por Gran Bretaña.
Pasó el verano en una granja en el norte de Gales.
Lo hallamos cuando acababa de llegar
al occidente de Escocia.
¿Crees que la gente como tú vive de gorra con dinero estatal?
No.
Si no nos dieran nada, nos dedicaríamos a delinquir.
Por suerte no tengo que robar para mantenerme.
Lo hago para no quedarme sin un céntimo.
Cuando te quedas sin nada,
pasas unos días sin tener adonde ir.
No te queda de otra.
Solo queda buscar el sitio más calentito para cobijarse.
Neil alquila cualquier clase de alojamiento.
Mi último empleo fue en un hostal de jóvenes. También en limpieza.
Solo yo podía hablar francés en el hostal.
Estuve haciendo eso.
¿Comes todos los días?
Sí.
Como mejor que cuando estuve en Aberdeen.
En esos días casi no tenía comida.
Voy a llevar a la gente al campo
y a la playa.
Tendré un altavoz en el bus
para decirles dónde estamos y lo que vamos a hacer.
Dónde está la calle y ese tipo de cosas.
Hay más que hacer
en las montañas que en los suburbios o en la ciudad.
Acá nadie habla del clima
porque el clima está en todos lados. Todos saben si llovió.
¡Me parece lógico que nadie hable de eso!
No soy de los que van a la cantina
a tomarse algo, escuchar música y hablar tonterías.
Mucha gente se siente bien así,
pero si voy a platicar
quiero escucharme yo mismo
y decir cosas que tengan sentido.
No quiero denigrar las diversiones de la gente,
pero no puedo hacerlo, me siento perdido en una cantina.
Me sentaría en un rincón en un local tranquilo
para hablar de literatura o algo así,
pero no a muchos les gusta eso.
¿Cómo te ve la gente de aquí?
Me ven como un excéntrico.
Ha sido igual desde
que tenía 16 años, más o menos.
¿Sientes largos los días?
A veces.
¿Tienes amigos en algún lado?
Todavía tengo amigos en Inglaterra.
No necesito ir a la universidad porque no quiero ser profesor.
Fui a un comprensivo.
El grupo era grande y me costó adaptarme al principio.
Pedí entrar a Oxford,
pero no me aceptaron.
Eso es cosa del pasado.
No sé si me habría ido mejor en Oxford.
Siempre soñaba con ir allá.
Tal vez porque me alentaban
y porque gente famosa ha ido a Oxford.
Todavía a veces
pienso en eso.
Sé que podría haberme ido bien.
He jugado desde que estaba en el comprensivo,
desde el primer año.
No creo que yo fuera tan inteligente como decían.
Lo malo fue criarme
en medio de personas
de inteligencia corriente.
No fui a un colegio de gente brillante.
Si ese fuera el caso, no hubiera sido tan engreído.
Cuando fui a la universidad me creía
una especie de genio, pero no era así la cosa.
Eso fue bueno.
Fue mejor olvidar eso. No creo que haya sido
muy inteligente, solo
me entusiasmaba mucho.
Me emocionaba sacar buenas calificaciones.
Con la ayuda de los profesores saqué buenas notas.
¿Cómo te fue?
Nada mal. No quiero jactarme.
No, hombre, cuéntame.
Primero diez oes
y luego cuatro aes.
¿Las notas eran buenas?
Sí, bastante satisfactorias.
Solo tomé en serio
la universidad un par de meses,
dos o tres meses.
Tal vez no fui a la universidad correcta o esa vida no me cuadraba.
En fin,
tuve muchas ganas de salirme del sistema.
La educación formal no prepara a nadie para vivir.
Solo la vida te prepara para el futuro
y tarde o temprano tienes que saltar los obstáculos.
No creo que uno pueda saltarlos
en el colegio o la universidad.
Mezclarse con los demás es un problema, pero
el verdadero problema,
la verdadera dificultad para tener éxito en el mundo
es enfrentarte tú mismo.
En la hierba jugamos a los luchadores.
Pero solo en días soleados.
Sí, solo cuando nos tiramos al pasto.
Cuesta estar al nivel de los líderes.
Nunca hay tiempo para descansar.
No sé qué obstáculos se deben poner en el camino de un niño
para que se acostumbre a vivir en el mundo exterior.
Creo que ahí fallaron al criarme porque
no me pusieron suficientes obstáculos.
Todavía
me impongo estándares altos cuando quiero hacer algo,
pero eso es importante.
Es importante. No es tan malo.
Pero dijiste que no te habían puesto suficientes obstáculos.
¿Qué piensas de eso ahora?
Es raro, pero no recuerdo que haya dicho eso.
Ahora pasa lo contrario.
¿Cómo así?
Ahora tengo libertad.
Tengo libertad, pero no sé qué hacer conmigo mismo.
En fin...
En el campo, cuando llueve
andas todo mojado y no ves nada aunque andes kilómetros.
Si uno sale, se empapa todo
y no hay donde meterte, solo tu casa.
Pero en la ciudad puedes salir cuando llueve
porque siempre hay donde meterse,
muchos sitios.
Yo no encajaba en ese ambiente.
Todavía estaría desempleado.
Lo que mi crianza me dio fue
la sensación
de pertenecer
a una sociedad muy impersonal.
Los suburbios...
Los suburbios
te imponen esa clase de ideas.
Lo más que puedes esperar
es el derecho de subirte en un tren
cinco o diez veces a la semana y regresar dando tumbos
para descansar el fin de semana. Lo mínimo es estar desempleado.
Excelente, gracias.
Quiero unos de lana.
¿Qué más te desagrada de la sociedad moderna?
La burda satisfacción que dan tantas cosas,
no saber adónde vas,
pero en el fondo se trata de que nadie reflexiona,
la gente no parece saber adónde van ellos o los demás
y como que a nadie le importa.
Termina la semana,
regresas a casa, pones la tele el fin de semana y te
las arreglas para volver al trabajo el lunes.
Así le van lavando el cerebro
a todo el mundo.
Cuando le lavas el cerebro a la sociedad, estás condenándola,
eso está claro.
Costaría convencer a la gente
de que tu vida, tus posesiones y tu apariencia
son mejores que la vida en los suburbios.
No quiero convencer a nadie.
Mi apariencia no refleja necesariamente lo que siento.
No quiero decir que haya alcanzado algo como el
nirvana,
pero
lo que quiero decir es que si viviera en un cuartucho en los suburbios,
estaría tan triste que me cortaría la garganta.
Hay una ligera diferencia.
Cuando llego a casa,
mi mamá me da una taza de té.
Luego salgo a jugar.
Cuando es de noche, vuelvo a entrar
y prendo la tele.
Mis papás no me enseñaron
a vivir. Tal vez el mayor error
fue dejarme a mis propios medios en un mundo
en el que ni se fijaban.
Cuando les mencionaba mis problemas escolares,
era como si no entendieran de qué estaba hablando.
Nos entendimos
muy bien después
de la mala época que tuve cuando cumplí 20 años.
Quedan cosas que remendar,
pero
repentinamente
nos dimos cuenta al mismo tiempo
de que íbamos mal
y que ya no podíamos arreglar algunas cosas.
Me parece que
el mayor logro es
saber cuándo no decir nada
cuándo no hacer nada y tolerarnos.
Eso es genial,
verdaderamente fabuloso.
Lo que más me gustaría
es ser capaz
de hacer algo por mis padres
cuando estén más viejos,
cuando llegue el momento, si es necesario.
¿Se enfadaron con lo que dijiste en el otro programa?
Sin duda,
pero
no deseo no haberlo dicho
porque dije exactamente lo que pensaba.
Fui muy ponzoñoso.
Supongo que
si hubiera estado mejor,
con menos líos,
tal vez hubiera sido más amable.
Quería sacarme el enojo con alguien y les tocó a ellos.
Tal vez mucho de lo que dije era lo que sentía en el fondo,
pero quiero borrar las cicatrices.
Cuando me case no quiero tener hijos
porque hacen travesuras y ensucian la casa.
Siempre pensé que
no iba a tener hijos.
¿Por qué?
Porque...
pues...
porque heredan algo de los padres
y aunque mi esposa fuera
animosa, normal, común y corriente,
habría muchas posibilidades de que el niño no sea
muy feliz
por lo que herede de mí.
Pobres, no me caen muy bien.
La gente de color son como fantasmas.
Gente morada, con los pies amarillos y los ojos rojos.
Ni puedo imaginarme cómo son.
¿Qué se te ocurre cuando ves esos dos filmes?
Cuando tenías siete años, eras vivaz y locuaz.
Casi no puedo creerlo, pero ahí está la prueba.
No sé por qué era así, qué tenía dentro
que me hacía ser así.
A los 14 me veía más apagado,
trataba de una manera ridícula
de pensar antes de hablar.
A lo mejor a los siete años
vivía en un mundo lleno de sensaciones.
Podía estar alegre, pero luego entristecerme.
A los siete me fascinaba todo,
los colores, las cosas divertidas,
los sonidos de las cosas.
Podría decirse que tenía ideas particulares
sobre las cosas que a nadie más se le ocurrían.
Creía que los negros tenían la nariz morada y las piernas verdes
o algo así.
Tal vez sigo buscando...
Cuesta explicarlo, pero tal vez sigo buscando
la nariz verde, cosas así.
Sé que eso
sigue ahí, que al ver a una persona
se trata de algo más que
un robot.
Cuando crezca quiero ser astronauta,
pero si no puedo, voy a ser choder de autobús.
Tal vez eso tiene que ver con mis ganas de viajar.
No he cambiado de idea.
Todavía quiero ser chofer.
Supongo que...
pues...
me gustaría tener un puesto importante.
Siempre he pensado en eso,
pero no creo que sea el indicado para una responsabilidad así.
Siempre me pasó por la cabeza
meterme en política,
o algo parecido,
pero
supongo que me aburriría tanto como mis otros trabajos.
Siempre creí que podía hacer ciertas cosas,
dar charlas, por ejemplo,
basándome en mis lecturas.
Podría trabajar en el teatro,
iluminando o dirigiendo
alguna obra.
¿Crees que eso está perdido?
Parece que sí, ¿no?
No veo salida. Le he dado vueltas en la cabeza.
Mucho tiempo creí que la solución era conseguir un buen empleo
y un buen sitio donde vivir.
No lo he logrado.
No veo nada en el futuro cercano para mí,
pero
acá estoy, sigo
vestido, tal vez no
con la mejor ropa, pero algo es algo.
Tengo un lugar adonde ir.
Tengo posibilidades de trabajar. Sigo buscando, no me rindo.
Tengo suerte de haber conocido mucha gente.
He trabajado con gente sin ningún futuro,
con la vida terminada a los 50 años,
pero de algún modo siguen adelante
y...
No quiero sonar como si me estuviera quejando...
A veces, principalmente cuando estoy solo,
siento como si perdiera contacto con mi entorno.
¿Te preocupa tu salud mental?
Hay gente que sí se preocupa.
¿Quiénes?
Como te contaba,
a veces me comporto
de una manera errática.
A veces me frustro, me enojo mucho
sin razón o por motivos que
los demás no entienden.
Eso pasa a veces.
¿Has recibido tratamiento?
Una que otra vez he ido al doctor.
No me han tratado.
¿Y qué te han dicho?
Me han dado muchos consejos, pero la mejor medicina
es que te traten bien
y casi siempre
te trata bien la gente que nada tiene que ver con la medicina.
No es que los doctores no ayuden.
Pero la verdad es que los enfermos
quieren alejarse en cuanto puede-n de los doctores.
¿Qué te dijeron que no te agradó?
He tenido problemas de nervios
desde los 16 años.
Por eso dejé la universidad
y me ha dado problemas en el trabajo.
Cuesta no tener pinta de deprimido.
Ya con eso tienes bastantes problemas.
¿Puedes sobreponerte?
Habría que verlo.
Diría que creo en Dios.
¿Eres religioso?
Voy con mis papás a la iglesia el domingo.
No sé si creo o no en Dios.
Le he dado vueltas, pero todavía no sé.
Lo que sé es que hay que creer en Dios
si quieres sobrevivir.
No creo que Dios sea una criatura.
Lo veo como
el tiempo... el destino,
algo que regula lo que haces
y que no puedes quitarte de encima ni
vencerlo.
¿Cómo te ha tratado Dios?
Le dije a alguien hace unos días
que prefiero el Viejo Testamento en vez del Nuevo
porque en el Viejo
no puedes predecir lo que Dios hace.
Así es como lo veo.
Unas veces es benévolo
y otras me maltrata sin razón.
Si volvemos en siete años, ¿cómo quieres que te encontremos?
En un trabajo que me dé satisfacciones.
Casado,
tal vez con hijos,
con...
un buen sueldo.
Lo necesario para vivir tranquilo.
Con amigos a los que pueda ver cuando quiera.
Soy más feliz que hace siete años.
Me siento mejor, no paso tan inconforme,
ya no siento como si todo estuviera en contra mía.
¿Piensas que has desperdiciado el tiempo?
Puede ser.
¿Por qué aceptar esto?
Te mereces algo mejor, ¿no?
No soy mejor que nadie. Nada de eso.
Solo soy alguien con ciertas dificultades,
con mis propios obstáculos.
Todo el mundo pasa por lo mismo.
Si todas quisiéramos a Jeffrey y quisiéramos casarnos con él...
¡Sí! -Creo que la que le gustaría sería...
Jackie, Lynn, Susan.
Se separaron después de la primaria
y a los 14, Lynn estaba en el instituto,
Jackie y Susan en el comprensivo.
En la escuela teníamos una profesora
que pasaba diciendo:
"Ustedes lo único que quieren es casarse, tener hijos
y empujar un carrito con un cigarro colgándoles de la boca".
Ahora que las mujeres se meten en tantas áreas,
la cosa es más fácil.
Susan ha estado casada cuatro años y tiene un hijo de dos años.
Su esposo Billy arregla tuberías de gas.
Viven en una casa subsidiada en el este de Londres.
¡75!
Creo que soy suertuda porque tengo poder de decisión.
Mi marido me deja hacer lo que quiero
y mi mamá me echa una manito.
Trabajo medio tiempo.
Con eso tengo porque me costaría trabajar a tiempo completo.
Eso no me gustaría.
¡60!
Jackie se casó a los 19. Su esposo es decorador.
Ella trabaja en una aseguradora en la ciudad.
No quiero eternizarme
en mi trabajo.
No sé lo ambiciosa que soy.
Eso cambia
con los años.
Esperaré a ver qué pasa.
Lynn también se casó a los 19.
Su marido trabaja en correos y tienen dos hijas.
Hace año y medio se fueron a vivir a Kent.
Voy a trabajar en Woolworth's.
A los 21, Lynn trabajaba en una biblioteca móvil.
Aún lo hace.
¿Te le puse estampilla? - Sí.
Al tuyo no le puse.
La bella durmiente.
Es fabuloso enseñar a los niños
a apreciar la lectura
y verles la cara
cuando descubren ese placer.
Para trabajar con niños hay que quererlos y yo los quiero.
Sé que él la ama.
¡No es cierto! ¡Lo quiero a él!
No creo que
me case pronto.
Me gustaría vivir al máximo.
Antes quieres pasarla bien, ¿no? - Sí. Conocer gente...
antes de comprometerte con una familia.
Mete la pata el que
crea que casarse es solo cosa de
ir a trabajar, regresar a casa, hacerle té al marido, acostarse,
levantarse, ir al trabajo.
¿Conociste suficientes hombres antes de decidir casarte?
He estado casada un año
y un par de meses
y uno piensa Jesús, qué hice.
Todavía tengo el... - ¡No te miento!
Me parece igual... piensas Jesús, qué he hecho.
Es una sociedad matrimonial.
Nos casamos jóvenes
porque queríamos salir, pasarla bien juntos.
Madurar juntos.
No creo que lo recomendaría.
Creo que si...
Solo es una generalización, pero si...
diría que en promedio
a los 19 uno es demasiado joven.
La pasé bien hasta los 24 años.
Cuando te casas joven
te pierdes cosas, te pierdes la etapa crucial
de ser tú mismo.
Porque en cuanto te casas ya no eres
un solo ser,
eres una pareja y esa debe ser la idea central.
Si pudiera, tendría dos niños y dos niñas. -Igual yo.
¿Y tú, Jackie?
Mi mamá tuvo cinco hijas y por eso tuvo siete años de mala suerte.
Por eso tiene cinco hijas.
Me encantaría tener
una familia feliz.
Sé que uno no puede ser feliz siempre,
pero sí todo lo que se pueda.
Por acá está el de los niños.
Tienes planes... - Hazme un favor...
Jackie cambió de casa a los 21.
Decidió no tener hijos.
Es porque soy muy egoísta.
Me gusta
hacer lo que quiero, cuando quiero y como quiero.
Por ahora no veo
cómo cambiar eso.
No digo que sea para siempre.
A algunos les funciona. A mí, creo que no.
¿No crees que te pierdes lo que ellas tienen?
¿Su apuesta para el futuro?
No.
Suena feo decirlo así.
Parece que dijeras
"genial, tengamos un hijo".
Que pensamos así.
Hasta cierto punto creo que me pierdo algo,
pero también me parece que obtengo
más placer
y más experiencia porque no tengo esa atadura.
Cuando me casé
fue principalmente porque
quería un hijo. Las dos cosas iban juntas.
Entiendo la decisión de Jackie.
La gente presiona mucho a las parejas jóvenes
a tener hijos, como si fuera obligatorio.
No lo veo bien. Es una decisión
que cada quien debe tomar.
Es algo que te cambia la vida
y por eso comprendo que alguien no quiera tenerlos.
¿Qué harías si tuvieras mucho dinero, digamos dos libras?
Compraría una casa
bonita y espaciosa.
¿Te deprime la falta de dinero?
No. ¿Por qué?
¿Por qué deprimirse?
Uno puede arreglárselas. - Es fácil deprimirse por eso.
Es fácil, pero no veo por qué.
¿Por qué molestarse? - Cuando llega el 18
y hay que pagar la hipoteca el 20,
y no ajusta el dinero,
es obvio que me deprimo.
¿Cuál dinero?
Me costó pasar de un trabajo bien pagado
a nada,
pero te acostumbras. No importan las circunstancias.
Sigues adelante, te acostumbras, lo afrontas. Todos lo hacen.
Antes, ir al instituto...
al comprensivo...
parecía más agradable, pero ya no es así.
Ahora es distinto.
Los institutos son fabulosos. - Si tú lo dices.
Dicen que no raspan el fondo. ¿Por qué estoy usando
cuchara de madera? Para revolver en la freidera.
Nadie me empujó. Fue una decisión personal.
Obviamente lo
discutimos en casa,
pero...
siempre quise
ir allí.
Tal vez luego me duela
no haber...
La cosa son las calificaciones en los exámenes, a eso se reduce.
Y me salieron
buenas calificaciones, certificados, etcétera,
y no los necesitaba
para el trabajo que buscaba.
En el colegio trabajamos con madera y metal
y los chicos cocinan.
Hacemos un poco de todo.
La mayoría de los padres
quieren lo mejor para sus hijos.
Que lo mejor sea ir al instituto
depende de tus ideas.
Si no lo ves como
lo mejor, entonces no vas a imponer eso.
Mamá me dejó hacerlo. Sabía que yo podía ir.
Mejor no quise ir.
Ella me apoyó.
Para bien o para mal, fue mi decisión.
Hasta donde era capaz de decidir.
Y...
Lo disfruté.
Mi papá nunca visitó el comprensivo local,
pero no se quebró
la cabeza por mis decisiones.
Creo que me conocía mejor que yo misma.
Sabía que académicamente no doy una.
Supongo que el instituto me habría parecido una estafa.
¿Te duele esa decisión?
No.
Solo te duele cuando no estás conforme contigo mismo.
Cuando se ven de niñas a los siete años,
¿les parece que cambiaron?
No, creo que no.
Somos iguales que antes.
Yo era platicadora y Jackie igual.
Lynn siempre fue callada.
Pero ¿da miedo o deprime
que desde los siete años ya seamos quienes seremos?
No creo que sea así. Uno progresa,
pero...
el carácter en general ya está ahí.
Ya está lo básico.
Sí, lo básico ya está.
¿Por qué creen que no han cambiado tanto?
Tal vez nunca lo sepamos. - Creo que tuvimos
siempre un ambiente y relaciones estables.
La misma gente de aquel tiempo es la que está hoy.
Si no ayudas a los pobres, se mueren
rápido, ¿no?
Algunos suertudos nacen en familias ricas.
No sé por qué tienen suerte y otros trabajan toda la vida,
pero no tienen ni la mitad.
No es justo.
He tenido las oportunidades que he querido.
¡Yo he tenido más! - Cómo no.
¿Ustedes, tres chicas trabajadoras, no resienten
que la sociedad
le dé a un estrato más oportunidades que a otro?
No.
Nada de resentimiento.
Claro que no.
No creo que pasemos pensando en eso, la verdad.
Mientras cada siete años no nos entrevisten para el programa,
ninguna de nosotras piensa en eso.
No me pongo a pensar:
"¡Vaya, aquel tipo nació en cuna de oro!".
"Ha tenido más opor...".
Ni me pasa por la cabeza.
Podríamos haber tomado el camino que nos pareciera
hasta donde podíamos.
Escogimos en qué trabajar.
Lo escogimos con total libertad.
Vivir cómodamente puede facilitarte las cosas,
pero en el programa se ha
visto que no siempre funciona así.
En ciertos casos
creo que
los chicos y Suzie
no tuvieron
tanta libertad como nosotras.
Tenían el camino señalado desde temprano.
Y tenían que cumplir.
Cuesta cumplir los sueños
de los padres.
Antes de tener edad para trabajar
voy a andar por ahí
para ver qué hallo.
Iba a ser estrella de cine, pero
ahora seré ingeniero eléctrico.
Es algo más real.
Paso diciendo que ahorro para sentar cabeza,
pero luego pienso mejor en comprar un carro.
Desde los 21 años
me casé,
tuve un par de hijos
y...
No creo que habría podido casarme con otra que no fuera Yvonne.
Ella es mi vida porque
vivimos juntos, tenemos hijos.
¿Qué te hizo enamorarte de Yvonne?
Su modo de ser.
Siempre pensativa,
menos cuando se ríe.
¿Tienes novias?
No muchas.
¿Qué piensas de las chicas?
No mucho.
Cuando decidieron tener cinco, ¿querían tenerlos seguidos?
Claro.
Porque al separar los niños, digamos que uno tenga 16 y otro seis,
con una brecha así no iban a juntarse,
no iban a crecer juntos, a conocerse.
¿Por qué tantos hijos?
No diría que son tantos.
Son bastantes en comparación con el promedio.
¿De veras?
Solo quisimos cinco.
Tuvimos exactamente los que queríamos, tres varones y dos hembras.
¿Planean tener más? - No. Son suficientes.
¿Los obligas a estudiar?
¿A los que ya van a la escuela?
No los obligo, los animo.
Cuando llegan a casa y yo llego por la tarde,
les pregunto qué han hecho.
Si han hecho algo malo, les digo en qué andan mal.
Y si...
necesitan...
¿cómo se dice? No que los anime, que los alabe
por lo que ha hecho,
los alabo si se han portado bien.
¿Te parece que van a ser más despiertos que tú?
Sí, hay un par que sí.
¿Qué harás al respecto?
Pues...
los mantendré a mi lado.
Dicen "¿dónde anda tu papá?".
Cuando es tu mamá la que trabaja y no tu papá,
nomás les digo que no tengo papá.
¿Cómo te afecta eso?
Creo que en nada porque
si no tienes algo, no lo extrañas.
Hace 20 años,
cuando nací como hijo ilegítimo,
la gente solo lo murmuraba.
A la gente
de aquel tiempo
no le gustaba eso, pero hoy
no es
algo grave.
Lo serio es quedarte con alguien o abandonarlo.
¿Qué quisieras darles a tus hijos que tú no tuviste?
Tienen de todo.
Tienen lo que yo nunca tuve,
así que...
Y eso ¿qué es? - Un padre, ¿no?
O sea que han tenido de todo.
Me dan ganas de meterme en las peleas.
A Simon lo criaron en una casa hogar.
Cuando cumplió 13 años volvió a vivir con su mamá.
Me gustaba la disciplina del internado.
Me daba una como libertad.
¿Alientas eso en tus hijos?
Sí lo hago. Se van a dormir siempre a la misma hora
y se levantan casi siempre a la misma hora.
Y se van a la escuela todos los días a la misma hora.
La disciplina y la rutina son buenas.
¿Y qué hay de tu vida? ¿Crees que ha sido muy rutinaria?
La verdad, no.
Otros podrían pensar eso, pero a mí me agrada
la rutina, saber dónde iba a estar después,
lo que iba a hacer después
porque eso como que me libraba de responsabilidad.
A los 21 trabajaba en un frigorífico en Salchichas Wall's en Londres.
¿Cómo ves el futuro en cuanto a trabajo?
No puedo quedarme para siempre en Wall's, va contra mi carácter.
No puedo quedarme tanto, se me moriría el cerebro.
¿Cuánto he estado ahí? Como ocho o nueve años.
A muchos los conozco desde que entré ahí.
He conocido mucha gente.
He estado tanto que conozco a casi todos los que han trabajado ahí.
No se me va a morir el cerebro porque hay mucho de que hablar.
Todos los días en el trabajo
sale alguien con un buen chiste.
Algún día
voy a ser como todo el mundo,
nada especial.
Me siento bien con solo vivir,
seguir adelante,
pero si quisiera, podría alcanzar algo.
Solo se ocupa una chispa para hacerlo.
Me agrada seguir ahí.
No creo que vaya a cerrar pronto, así que
mejor malo conocido, ¿no?
¿No te parece que deberías tener un mejor trabajo?
¿No vales más que esto?
Para ser sincero, no.
Supongo que me gusta el trabajo duro.
Pero...
la verdad no es
algo que me preocupe.
A lo mejor debería, pero no es así.
No me interesa ascender
socialmente.
¿Por qué?
No necesito la carga
de encargarme de algo o administrar algo.
Una vez soñé
que todo el mundo estaba encima de mí
y...
y todo se puso... y ya cuando estaba escapando
todo salió volando
y me cayó en la cabeza.
Todos empiezan igual.
Tienen un poco de materia gris
y todo depende de cómo la usen.
Y para qué la usen.
De si quieres ser como yo y tomártelo tranquilo.
O quieres ser alguien y llegar lejos y
tienes que esforzarte.
Si no lo haces, no lo lograrás.
Pero ¿de verdad quieres llegar lejos, esforzarte?
Pues...
yo no. Yo quiero ir por la vida silbando y cantando.
Simon y su familia viven en un apartamento en Southwold, Londres.
¿Qué piensas de los ricos?
Pues...
No mucho.
Háblame de ellos.
Creen que pueden hacer de todo, pero tú no.
Los ricos tienen muchas cosas,
tienen de todo, pero los pobres
no tienen nada y lo saben
y saben que les falta algo.
¿Qué te falta a ti?
Pues una bici,
una caña de pescar.
¿Envidias a la gente que tiene mucho dinero?
No. Tal vez antes, pero
ya no porque
tengo lo que quiero, así que
nadie me puede dar nada que me haga más feliz.
Puedo ahorrar meses y gastarlo en una noche.
Y no habría problema.
No me preocuparía de dónde sacar el próximo centavo.
Si no planeas, nada te sale bien.
Puedes tener millones y no saber qué hacer con ellos.
Si pasas gastando, tienes que saber en qué gastas.
Hay que acostumbrarse
a conocer gente negra
y los negros tienen que habituarse
a estar con los blancos.
Si los dos bandos no hacen bien las cosas,
a ningún bando le irá bien.
Son iguales, ¿no?
¿Es duro ser negro en Inglaterra?
Depende de lo que buscas, ¿no?
Si solo quieres vivir en la sociedad, no es difícil.
Si quieres pelear con la sociedad, sí es duro.
¿Has querido pelear con ella?
La verdad, no, no es necesario.
He ido al museo de Madame Tussauds con mi mamá.
Y al...
planetario.
¿Quieres ir al extranjero?
Pues...
sí.
Quisiera ir a Mallorca.
Alejarme de todo un par de semanas,
pasarla bien.
Puede que me guste salir del país,
tal vez de vacaciones.
Ir a algún sitio, adonde sea,
y después
pensar en
sentar cabeza en algún lado.
Podría haber hallado trabajo
en algún otro país,
trabajando para alguna compañía automotriz,
pero a la hora de la hora no quise mudarme.
En fin, es posible
que yo sea corto de miras
porque no me gusta viajar.
¿Te preocupa ser corto de miras? - ¿Preocuparme?
Siempre me preguntas si me preocupo. No.
¿Te importa, entonces?
Así es distinto.
La verdad, no me importa.
¿Qué quisieras para el futuro?
Ver crecer a mis hijos y cuando hayan crecido,
ver crecer a sus hijos, si se puede.
Por los primeros programas, parece que tu infancia fue triste.
No tenías padre y te faltaban muchas cosas materiales.
No diría que fue triste.
No fue como la alguien que lo tiene todo
o cree que lo tiene todo.
No importa tener
de todo, cosas materiales, quiero decir.
Igual no eres feliz porque en el camino siempre
querrás otra cosa.
Al final de su día especial en Londres,
de ir al zoológico y a la fiesta,
llevamos a los niños a un parque de diversiones,
donde podían hacer lo que quisieran.
Los de la guardería se pusieron a construir una casa.
Ese es Nicholas.
Y Tony.
Andrew.
Y Bruce.
John.
Suzie.
Jackie y sus amigas.
Denme un niño que ha cumplido siete años
y yo les daré al hombre.
Este ha sido un vistazo al futuro de Inglaterra.
N-Viral.com
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