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El incontenible poder de la Naturaleza siempre ha inspirado a los artistas.
�sta es "La gran ola".
Tal vez la imagen m�s conocida del arte del Lejano Oriente.
No se me ocurre otra imagen que tenga un atractivo tan extendido.
La obra original, la creada por la mano del artista, ni siquiera existe.
Como estampa, fue dise�ado para ser arte perecedero.
Sabemos cu�nto costaba exactamente una estampa de este tipo en el Siglo XIX,
costaba 20 Mon.
El equivalente de lo que costaba algo m�s de una doble raci�n de fideos.
Fascina no s�lo a los amantes del arte, sino tambi�n a los cient�ficos.
Yo la categorizar�a como una ola piramidal extrema en pleno volteo.
Lo que vemos en La gran ola,
es una ola que se eleva y est� empezando a romper.
Y est� justo al borde del caos.
�Estoy viendo una representaci�n del mundo natural,
una representaci�n del mar y la monta�a con el cielo de fondo,
o estoy viendo algo que hay en mi interior?
�Y qu� hay de las barcas y los remeros que est�n bajo la ola?
Lo que nos muestra son barcas r�pidas, como si fueran DHL o Fedex.
�Y desde d�nde estamos mirando?
�Desde otra barca, quiz�s, justo fuera del cuadro?
No estamos en el mar, somos como criaturas divinas
a las que se permite estar donde queramos, y estamos justo ah�.
Yo, de hecho, no nos veo en ning�n sitio.
Lleno de misterio y contradicciones,
la imagen ha acabado representando el arte y cultura japoneses por excelencia,
y ni siquiera es especialmente japon�s.
�sta es la historia de "La gran ola" de Katsushika Hokusai.
Una Traducci�n de Fry para Subs-Team
"La gran ola", o seg�n su nombre completo, "Bajo la ola de Kanagawa",
es una imagen que abarca dos culturas muy diferentes.
Aunque ha llevado una vida extraordinaria en Occidente,
sus or�genes est�n aqu� en Tokio.
Aunque su retrato de un desastre incipiente tiene m�s de 170 a�os,
parece hablar directamente a nuestro propio siglo
con sus miedos y modas.
Mi colegas investigadores siempre dicen
que soy muy afortunado por estudiar a Hokusai.
Yo les pregunt� por qu�, y me dijeron
"porque el objeto de tu estudio todav�a est� vivo".
Nunca consider� las imitaciones ni el uso de "La ola" como un abuso.
Yo aprecio cualquier forma que tome y cualquier modo en que se use.
La destacada dise�adora japonesa Hanae Mori
us� "La gran ola" en su colecci�n de 2003.
Parece estar en todas partes, a veces ben�volas,
a veces amenazantes.
Bueno, si la tienes encima, es una ola bastante amenazadora.
Si est�s haciendo surf sobre ella, es una ola bastante buena.
Parecen peque�as manos de c�mic porque suelen tener tres dedos, �no?
Parece que est� apunto de descender y agarrar algo.
Los dibujantes de c�mics a menudo han tomado la imagen para desvirtuarla.
ES UNA VIEJA RECETA JAPONESA.
Especialmente, es un regalo para los dibujantes pol�ticos...
Y otros la llevan a flor de piel.
Tiene tanto poder hoy como nunca en su historia.
Pero �qu� es exactamente este cuadro de "La gran ola"?
Como estampa japonesa, fue concebida como una obra modesta,
con un tama�o de s�lo 25 cm � 37 cm.
Est� compuesta de una serie de im�genes superpuestas en distintas capas.
Cada color se imprime de un bloque de madera distinto.
El creador de "La gran ola" fue Katsushika Hokusai.
Naci� en 1760 en Edo, o Tokio, tal y como se lo conoce hoy.
Probablemente fue adoptado por una familia de fabricantes de espejos.
Viv�an en una comunidad de artesanos de estrechas calles
y peque�as casas de madera.
Siendo adolescente, Hokusai se gan� la vida prestando libros puerta a puerta.
Despu�s se convirti� en cortador de bloques para estampas.
Aburrido con esto, se hizo aprendiz de un conocido artista;
y antes de salir de la adolescencia ya era dise�ador de estampas profesional,
en ocasiones, adentr�ndose en una de sus im�genes aparece una ola.
Durante los siguientes 50 a�os
Hokusai se gan� la vida decentemente con sus dibujos, pinturas e ilustraciones.
Era muy vers�til,
abordando cualquier tema, desde flores a ingenioso arte er�tico muy comercial.
En muchos de estos llamados "libros de almohada"
las modas eran tan importantes como la acci�n.
Hokusai cambiaba su estilo, su arte con extremada frecuencia.
Recuerda tal vez a Picasso en ese aspecto.
Reinvent�ndose constantemente,
al contrario que cualquiera de sus contempor�neos.
En concreto, sus cuadernos de dibujos publicados, iban a ser su legado
para el estudio de otros aspirantes a artistas.
Para la edad de 70 a�os, hab�a dejado un prodigioso volumen de trabajo:
miles de dibujos, pinturas y estampas.
Pero estaba agotado.
Pens� que era el momento de esperar a la ancianidad, la muerte o lo que fuera.
Pens� "mi trabajo ha terminado, se acab�."
Pero entonces ocurri� una secuencia de eventos
que crearon la necesidad de su obra maestra.
Su mujer muri�.
Entonces su nieto destruy� abruptamente sus esperanzas de una vejez pr�spera
perdiendo en apuestas todo su dinero.
Mi nieto se ha vuelto muy extravagante y comete todo tipo de malas obras,
su imprudente comportamiento es especialmente indecente.
Sumido repentinamente en la pobreza,
su situaci�n era tan extrema que �l y su hija tuvieron que dejar su casa
y encontrar alojamiento en un templo.
Esta primavera no tengo ni una moneda, ni ropas que ponerme ni nada que comer.
Hokusai tuvo que hacer un gran esfuerzo para salir de esa situaci�n,
as� que volvi� a lo que conoc�a mejor.
Todav�a siente que tiene energ�a e ideas en la cabeza
y de repente empieza a trabajar de nuevo con gran energ�a,
lo cual es bastante asombroso a la edad de 70 a�os.
En este nuevo arrebato de trabajo,
"La gran ola" jugar�a el papel estelar.
La imagen que cre� es extraordinaria.
Muestra una enorme ola a punto de arrollar a tres barcas.
En la distancia, casi disimulado como una ola, est� el Monte Fuji.
Los remeros est�n claramente en grave peligro.
Sientes casi como si t� mismo estuvieras en el mar
intentando sobrevivir igual que lo hacen los remeros, y sobre tu cabeza
est� esta angustiosa visi�n de una ola gigante suspendida en el espacio,
como una garra, lista para devorarte.
Para muchos en Occidente
es una de las im�genes m�s grandiosas de la implacable Naturaleza,
a punto de inflingir muerte y destrucci�n al fr�gil e insignificante Hombre.
Es muy hermosa, pero hay gente en esa barca
que obviamente est� a punto de morir,
es como la escena clim�tica de una pel�cula de Hollywood.
Est� representada de una forma casi animal�stica...
algunos ven garras en la cresta de la ola,
yo no. Yo veo algo animal-vegetal, algo entre ambos,
quiz�s algo parecido a un tr�fido,
algo que da miedo, pero irreal e inquietante.
Para muchos japoneses la narrativa es radicalmente distinta.
Es una imagen de valent�a y perseverancia,
porque los remeros tienen un trabajo que hacer.
Hay muchos remeros porque necesitan velocidad
y no les preocupan las olas en absoluto.
Las aceptan como algo normal.
Sea cual sea la interpretaci�n de la imagen que elijamos,
podemos decir que Hokusai cre� una de las im�genes m�s grandiosas
del poder del mar en el arte.
Pero no fue s�lo producto de su imaginaci�n.
Investigaciones actuales demuestran que 'grandes olas' como la de Hokusai
existen en la realidad.
Mucha gente asume que "La gran ola" muestra un maremoto, un tsunami.
Estamos seguros de que no es un tsunami.
Los tsunamis son olas generadas por movimientos s�smicos
que ocurren a menudo a gran profundidad.
En esos casos normalmente la ola tiene una cresta muy larga,
lo cual no es el caso en esta imagen.
Si no es un tsunami, �es posible decir qu� tipo de ola es?
Lo que tenemos en la imagen es una ola extrema,
una ola piramidal en pleno volteo.
La generaci�n de una ola de gran tama�o ocurre por superposici�n,
es decir, la acumulaci�n de muchas olas ya existentes,
las crestas se superponen unas a otras y se produce una ola extrema,
una ola que puede acabar convirti�ndose en una ola monstruosa.
S�lo relativamente recientemente
se han dado por ciertas las cr�nicas de marineros de fen�menos como �ste.
As� que Hokusai dibuj� una ola real y peligrosa que ocurre en la naturaleza,
imbuyendo su imagen con un dramatismo y magnitud extraordinarios.
Pero el misterio de d�nde tom� esta imagen el veterano artista persiste.
�De qu� parte de su imaginaci�n o experiencias surgi�?
Y la respuesta, parad�jicamente,
es que emergi� de una cultura que celebraba el mundo
de lo sensual, de la b�squeda del placer y el ocio.
Es una oscura imagen con origen en la luz y el placer.
Hokusai pas� la mayor parte de su vida
trabajando en una distintiva tradici�n del arte japon�s
que, desde finales del siglo XVII
y durante 200 a�os, no perdi� popularidad.
Era el estilo del "Mundo Flotante".
Las im�genes del "Mundo flotante"
eran im�genes de indulgencia y hedonismo sensuales.
Una novela describ�a c�mo la gente se abandonaba
a un modo de vida casi sin prop�sito:
"Viviendo el momento,
"centrando toda nuestra atenci�n en los placeres de la luna, la nieve,
"las flores del cerezo y el arce, cantando canciones, bebiendo vino,
"y divirti�ndonos simplemente flotando... flotando..."
El Mundo Flotante consiste disfrutar de cada momento de la vida,
y era el esp�ritu de la gente de la ciudad,
resumida perfectamente en este rollo que data aproximadamente de 1740,
y que muestra a gente divirti�ndose bajo un cerezo en flor,
emborrach�ndose, bailando y disfrutando de cada momento de la vida.
En la �poca la econom�a japonesa estaba experimentando un boom
as� que la gente de Edo - del viejo Tokio - se pod�an permitir relajarse.
Ten�an dinero que gastar.
Ten�an tiempo libre, as� que crearon su propia cultura,
la cultura de los ciudadanos, reflejada en el Mundo Flotante.
El arte del Mundo Flotante abarcaba tambi�n la literatura
en la forma de novelas y libros de pose�a ilustrados.
Y hab�a una gran demanda de im�genes de actores del popular teatro del Kabuki.
Eran baratas y se vend�an como si fueran p�sters,
colg�ndose a menudo en las paredes de las casas.
Tambi�n se coleccionaban �vidamente im�genes de hermosas mujeres y geishas.
Las cortesanas de las casas de placer eran las "pin-ups" del momento.
Las im�genes del Mundo Flotante ofrec�an una fugaz mirada a ese mundo que era,
bajo cualquier criterio, una sociedad cerrada.
Jap�n hab�a estado ampliamente aislado del mundo desde la d�cada de 1630.
Hab�a s�lo un puerto de entrada al pa�s,
Nagasaki, visitado por la East India Company holandesa.
A trav�s de este agujero en las defensas japonesas se filtr� arte occidental
que afectaron profundamente a un contempor�neo de Hokusai.
Se llamaba Shiba Kokan.
"Pintar la realidad es pintar todos los objetos
"exactamente como luce el objeto original.
"S�lo la t�cnica occidental logra esta sensaci�n de realidad."
Kokan estudi� grabados europeos e hizo sus propias versiones de ellos.
En el estilo h�brido que result� de ello,
empez� a producir obras originales de temas japoneses.
La imagen de Kokan del balneario de Enoshima, no lejos de Tokio,
fue ejecutada en �leo occidental, un medio in�dito para un artista japon�s.
En primer plano aparece una notable ola que se acerca a la playa
a la vez que toma una forma bastante amenazante.
Hokusai, entones en su mediana edad,
vio este cuadro cuando se expuso en un altar de Edo.
Parece que encendi� algo en su imaginaci�n.
En un par de meses, Hokusai crea una escena muy similar.
Produce una vista de la playa de Enoshima
con un grupo de damas de la ciudad vestidas a la �ltima moda,
y a�n m�s llamativa, una ola
mucho m�s exagerada y amenazadora en primer plano avanzando hacia la playa.
Estas peque�as olas marcan el verdadero inicio de "La gran ola".
Incluso experimenta con una forma m�s grande e indudablemente amenazante
en la forma de una roca.
Produce dos impresionantes estampas con olas que se elevan con gran inclinaci�n.
�stas son... indudablemente 'Grandes olas'.
Ya no estamos en la playa sino en mar abierto.
Y la ola se ha liberado por completo de la playa de Enoshima.
Tiene casi un estatus independiente.
�stas im�genes no son inherentemente japonesas.
Hokusai en muchos sentidos piensa a la europea en ellas.
Podemos ver c�mo estudi� la perspectiva occidental de grabados holandeses
y tom� notas en sus cuadernos.
Incluso escribe el t�tulo de las estampas horizontalmente.
La escritura japonesa normalmente es vertical, de arriba a abajo.
Tambi�n a�ade un borde decorativo alrededor de las estampas
imitando el marco de los cuadros occidentales.
Hokusai, al menos por el momento, hab�a creado su 'Gran ola'.
Las olas van y vienen por el arte de Hokusai durante los siguientes 30 a�os,
como si hubiera algo sin resolver que le consume por dentro.
Algunos no son m�s que estudios de olas inofensivas.
Pero hay otros enfoques m�s perturbadores
que no encajan con las confortables im�genes del "mundo flotante"
que le proporcionaban casa y comida a �l y a su familia.
Pero entonces lleg� la pobreza repentina que le oblig� a volver al trabajo.
Hokusai necesitaba una idea conceptual que le diese dinero.
Se reuni� con su editor
y decidieron hacer una serie de paisajes con el Monte Fuji como protagonista.
Por supuesto, hoy en d�a consideramos a Hokusai un artista.
Pero el concepto de artista no exist�a en aquellos d�as.
�l era un artesano.
El editor ser�a el encargado de vender las estampas terminadas
y se quedar�a con la mayor�a de los beneficios.
Sabedor de lo que vend�a, probablemente �l fue el que propuso
el t�tulo de la serie: "36 Vistas del Monte Fuji".
La serie completa est� conservada en el Museo Uki-oye de Matsamoto.
�sta es la obra maestra.
La serie muestra el Monte Fuji desde una variedad de puntos de vista
extremadamente amplia, en todas las estaciones y climas.
Hokusai y su editor ten�an un mercado muy claro en mente.
Las primeras d�cadas del Siglo XIX
experimentaron una explosi�n del turismo dentro del propio Jap�n.
La gente corriente de las ciudades,
a menudo con la excusa de peregrinajes religiosos,
viajaba a los lugares m�s hermosos del pa�s.
Estas estampas eran, de hecho, postales de una monta�a divina.
En aquellos d�as el Monte Fuji era considerado una deidad protectora
espectacularmente visible desde la ciudad,
mucho m�s que desde el Tokio actual.
Es una monta�a muy importante.
La gente teme las erupciones del volc�n
y al mismo tiempo est�n muy agradecidos al Monte Fuji
ya que las nieves de sus cumbres son su fuente de agua.
Con el tiempo, esta reverencia se convirti� en un culto al Monte Fuji
con elementos budistas y sinto�stas.
Hay evidencias de que Hokusai y su editor estaban conectados a este culto.
De hecho, una de las 36 vistas muestra a peregrinos escalando el inclinado
sendero hacia la cima de la monta�a
para experimentar el amanecer.
En cualquier caso, significar�a muchos compradores religiosos
adem�s de la gente corriente a la que tambi�n pudiera atraer la serie.
De hecho, otra caracter�stica que distingu�a las estampas de Hokusai
de las de sus rivales es que presentaba actividades cotidianas.
Vemos granjeros, pescadores, esposas, sirvientes...
Algunas de las vistas son muy abstractas,
el Fuji rojo, por supuesto, no tiene ning�n protagonista humano.
Pero casi todas las dem�s 36 vistas tienen alguna presencia humana.
De hecho, el mundo del trabajo de la gente corriente recibe gran prominencia.
Pero �por qu� introdujo Hokusai esta imagen extraordinaria
de muerte y destrucci�n inminentes
en una serie de vistas ben�volas e id�licas?
Quiz�s las creencias budistas de Hokusai
sobre la relaci�n entre el hombre, la naturaleza y Dios suger�an la idea
de que los remeros no lucharan contra la ola
sino que se dejaran llevar por el flujo de la vida.
Imprimi� gran parte de su propia personalidad en la ola.
De alg�n modo, es casi un autorretrato.
La imagen tambi�n podr�a expresar la obsesi�n de Hokusai
con la longevidad y la muerte.
Creo que hay un fuerte trazo de mortalidad en esta imagen
que podr�a provenir directamente del hecho que Hokusai estuviera pensando
sobre su propia situaci�n como hombre que se acerca al final de su vida.
�Quer�a Hokusai sugerir tambi�n que la vida como b�squeda del placer
del 'Mundo Flotante' era demasiado buena como para durar?
�Que siempre hay un desastre acechando a la vuelta de la esquina,
sea un terremoto, una erupci�n volc�nica o incluso un nieto ladr�n?
Independientemente del mensaje,
Hokusai debi� sentir que no hab�a tiempo que perder en publicar su serie.
En aquella �poca, hab�a probablemente m�s de 600 creadores de estampas
y m�s de 400 editores activos en Edo.
Para mantenerse un paso por delante de la competencia,
Hokusai y su editor dieron publicidad a algo que no era m�s que un truco:
un novedoso pigmento que no perd�a color f�cilmente.
Est� claro por el modo en que est� escrito el anuncio de los editores
escrito a finales de 1830, que las "36 Vistas" surg�an
con el nuevo pigmento de moda como protagonista, el 'azul de Prusia'.
Con una paleta de colores firmemente basada en este nuevo y vibrante color,
un fondo de im�genes de olas
y un deseo de representar la vida de la gente corriente
- a la vez que reflexionaba sobre la mortalidad -
Hokusai emprendi� la creaci�n de su gran obra.
La composici�n est� claramente basada
en sus teor�as estructurales sobre geometr�a.
Est� compuesta de un n�mero de c�rculos y tri�ngulos.
El estudio de Hokusai de la perspectiva occidental da aqu� tambi�n sus frutos.
Comprime la imagen como un acorde�n.
Creo que hay una sensaci�n de contracci�n del espacio en esta imagen.
El modo en que nos proyecta al interior de la escena
me recuerda a lo que ocurre cuando miras por un telescopio
y de repente te das cuenta que el punto de vista que ocupas
ha sido sustituido instant�neamente por algo muy lejano a donde t� est�s.
Con la composici�n firmemente fijada en su mente,
puede que a Hokusai le llevara s�lo unos minutos crear "La gran ola".
Cuando ya tiene la idea bien definida en su cabeza,
toma el pincel y el papel...
y sabe exactamente lo que est� haciendo
y lo dibuja de principio a fin, perfecto.
Los bocetos originales que sobreviven muestran
evidencias de haber sido dibujados bastante r�pido,
despu�s tal vez modific� la posici�n de algunas figuras o motivos del dise�o.
Esto se redibujaba despu�s en lo que se llamaba la copia-bloque,
un dibujo mucho m�s acabado
que de hecho reproduc�a cada una de las l�neas de la ilustraci�n final.
La copia final se pegaba entonces boca abajo en un bloque de madera de cerezo.
Una vez seca, el papel se retiraba dejando la imagen pegada a la madera.
El tallista, desde la parte de atr�s del dibujo, empezaba
a tallar la madera esculpiendo peque�os surcos que dejar�an la impresi�n final.
Con la "copia bloque" destruida en el proceso,
el dibujo original de "La gran ola" no ha sobrevivido.
Se imprim�an diversas pruebas para el artista
para que pudiera decidir qu� colores hab�a que imprimir en cada parte.
El tallista esculp�a entonces una serie de bloques distintos
probablemente uno para cada color.
�stos se transfer�an luego al taller del impresor
que las imprim�a entonces una a una haciendo coincidir los perfiles
para producir el dise�o acabado.
El negocio familiar del Sr Nagao contin�a con la tradici�n.
Es muy sencillo. Se lo ense�ar�.
Primero se imprimen las l�neas,
despu�s los colores claros.
En este caso hay un total de nueve bloques.
Si se comete un error en cualquiera de estas etapas, la estampa queda arruinada.
Las estampas finales se habr�an dejado secar de forma natural
antes de ponerse a la venta en la tienda del editor.
Entonces las vendemos lo m�s r�pido posible antes de que alguien las copie.
Probablemente ya saben que el estilo del Mundo Flotante es barato.
Nuestros compradores no son ricos.
Para publicitar la nueva serie de estampas,
hab�a que reconstruir la reputaci�n de Hokusai.
Pero hab�a un problema.
Como era costumbre, Hokusai hab�a cedido su nombre a su estudiante favorito
diez a�os antes.
Desde entonces hab�a usado un nuevo nombre, Iitsu.
Ahora ten�a que recuperar su nombre.
Claramente su editor quer�a utilizar su nombre m�s famoso, Hokusai,
como parte de la firma.
Especialmente despu�s de este periodo sin trabajar ni producir nada
muy poca gente le conoc�a,
as� que tiene que firmar su trabajo como "Antes se me conoc�a como Hokusai
"pero ahora soy Iitsu",
como si estuviera present�ndose de nuevo al p�blico.
Otra anomal�a curiosa est� en el t�tulo.
Ha habido muchos intentos de traducirlo.
'Bajo las olas frente Kanagawa'.
'En la profundidad de la ola frente a Kanagawa'
'Vista a trav�s de las olas frente a Kanagawa'.
�C�mo deber�a llamarse realmente?
El t�tulo en japon�s es 'Kanagawa oki Nami ura'.
La primera parte es entendible,
'Kanagawa oki' significa frente de la costa de Kanagawa, un lugar,
pero la �ltima parte es misteriosa.
No tiene sentido.
Pero si intercambiamos las palabras 'nami ura', entonces s�.
'Ura nami' significa olas marinas.
'Olas marinas frente a la costa de Kanagawa'.
Parece que la estampa corresponde a un lugar geogr�fico real.
Creo que la imagen muestra un lugar de la boca de la Bah�a de Tokio.
Se ve el Monte Fuji y tambi�n olas muy altas.
La imagen es una representaci�n bastante fiel de una gran ola real,
y esto resulta evidente si la comparamos con im�genes fotogr�ficas recientes
en las que podemos ver una ola piramidal extrema justo a punto de romper.
Es interesante adem�s que esta imagen fue tomada cerca de la costa de Jap�n.
Un t�pico lugar donde esto podr�a haber ocurrido
podr�a ser la entrada a la Bah�a de Tokio.
Incluso hoy, muchos barcos se van a pique en esta bah�a.
Hokusai confiri� realismo a su trabajo representando el tipo de barca especial
utilizado por los pueblos mar�timos de las provincias del este de Jap�n.
Los botes se usaban no s�lo para pescar, sino para transportar las capturas a Edo.
Y estos hombres no est�n pescando.
Es significativo que hay 8 remeros en cada barca.
Normalmente s�lo hay cuatro remeros
as� que creo que estas barcas est�n navegando por el mar muy r�pidamente.
Deben tener prisa por alguna raz�n.
Hay una pista en el cuadro:
la l�nea de nieve del Monte Fuji indica que estamos en primavera.
Y la primavera es la temporada del bonito.
Supongo que la pesca podr�a ser el primer bonito del a�o.
El primer bonito del a�o se consideraba una exquisitez muy especial en Edo.
Era muy valioso, algo por lo que val�a la pena
asumir un gran riesgo para llegar al mercado.
Por el primer bonito
los mercaderes ricos pagaban el equivalente
del salario de medio a�o de un trabajador.
Era una forma de ostentaci�n para los m�s ricos de la sociedad.
As� que era importante llevar el pescado al mercado r�pido.
Hoy el pescado se lleva por carretera
y podr�a parecer que incluso entonces, la ruta terrestre habr�a sido mejor.
Pero la ruta terrestre era cara
porque hab�a que hab�a muchos aranceles que pagar,
mientras por mar te evitabas todo eso.
Pero si examinamos la imagen con detalle nos dice
que estos hombres no pueden estar de camino al mercado...
van en direcci�n opuesta.
Si nos fijamos en la direcci�n en la que van las barcas,
parece que van en direcci�n a casa desde el mercado de Tokio.
La imagen tendr�a que estar al rev�s,
con las barcas viajando de izquierda a derecha.
Pero esto se ver�a menos dram�tico a los ojos de un japon�s
que tienden a leer de derecha a izquierda.
As�, mir�ndola de derecha a izquierda, lo que vemos es una ola de frente,
salpic�ndonos la cara, y eso le da un impacto m�s fuerte.
Tal vez �sa era la �nica raz�n por la que Hokusai nos muestra
a los remeros yendo a casa en semejante tormenta.
Un reciente post en internet ha llamado la atenci�n
sobre otra ola secundaria de la imagen.
Tiene una forma que resulta familiar.
Si examinamos el perfil del Monte Fuji desde la estaci�n Fuji,
el perfil coincide exactamente con el de la ola.
Se eleva por un lado, hay un peque�o bulto,
y despu�s est� la cima con un cierto �ngulo en su c�spide,
y al bajar hay otro bulto,
y otro m�s en la parte de abajo
y si ahora examinamos esta ola de la estampa,
Hokusai ha utilizado exactamente el mismo perfil.
As� que Hokusai dibuj� dos Fujis en la imagen.
Parece una especie de chiste visual
del que eminentes autoridades japonesas en Hokusai, como Seiji Nagata,
no eran conscientes hasta ahora.
Hokusai era muy ingenioso
as� que no es de extra�ar que lo hiciera como un chiste.
Podr�a ser algo interesante para nosotros los investigadores.
Yo lo voy a estudiar.
Cuando estuvo terminada, "La gran ola" fue un "best-seller".
Lo sabemos porque algunas de las estampas que nos han llegado
revelan claros signos de desgaste en los bloques de los que se imprimieron.
En el estampado japon�s tradicional no exist�a el concepto de edici�n limitada.
Los editores continuaban usando los bloques
mientras el dise�o tuviera vida comercial.
Utilizaban los bloques, literalmente, hasta que empezaban a desgastarse.
Puede que se imprimieran m�s de 5000 estampas de los bloques originales.
Podemos observar c�mo el bloque estaba ya bastante da�ado.
La parte m�s visible es aqu� en la l�nea del mar detr�s de esta barca.
Otro lugar da�ado es aqu� a la izquierda en el recuadro del t�tulo.
�Ven c�mo las l�neas se han desgastado?
Cuando quieres una buena impresi�n de "La gran ola", lo que buscas
es claridad, definici�n en la impresi�n,
y tambi�n un buen estado de conservaci�n de los colores.
Aqu�, el pigmento del cielo se ha desvanecido casi por completo;
mientras en esta impresi�n del Metropolitan Museum de Nueva York
conserva el color del cielo exactamente como tiene que ser.
Quedan muy pocas versiones de esta calidad
ya que muchas de ellas desaparecieron en fuegos, terremotos y guerras.
Pero aunque s�lo sobreviviese el mero perfil de la imagen de Hokusai,
seguir�a teniendo un profundo inter�s para los cient�ficos modernos.
En "La gran ola" podemos ver las estructuras universales de la naturaleza,
con su complejidad eternamente repetida.
Se pueden trazar paralelismos con estas im�genes generadas por computadora.
Se llaman 'fractales'.
Al analizar "La gran ola" podemos ver c�mo al avanzar
la ola rompe y se multiplica en multitud de olas que a su vez tambi�n rompen,
as� que es un hermoso ejemplo de un fractal.
Se repite a s� misma a escala cada vez m�s peque�a.
Y eso es un maravilloso ejemplo de fractal.
Ten�a un sentido instintivo de c�mo es el mundo natural,
un sentido instintivo de que una ola que rompe tendr�a una estructura fractal
un siglo y medio antes de que a nadie hubiera pensado en la idea de fractal.
Estas ideas son parte de la Teor�a del Caos.
Es el nuevo enfoque con el que abordamos el orden natural del Universo
en el que todo est� relacionado por muy aleatorio o ca�tico que nos parezca.
Incluso los eventos m�s insignificantes pueden provocar otros de enorme magnitud
como resume muy bien la idea del "efecto mariposa".
Si una mariposa bate las alas en China ma�ana cambiar� el tiempo en Nueva York.
No es dif�cil defender el argumento
de que "La gran ola" expresa esta teor�a de causa-y-efecto...
al menos no hay duda de que las ideas de caos y orden est�n muy presentes.
Es una situaci�n arquet�pica.
Es el caos rompiendo sobre la humanidad
pero al mismo tiempo hay un punto de estabilidad
con el que todos podemos identificarnos.
"La Gran ola" indica tambi�n que Hokusai entend�a la idea de congelar el tiempo.
Hay que darse cuenta de que cre� esta imagen d�cadas
antes de que a nadie se le hubiese ocurrido la fotograf�a.
Es una anticipaci�n de una forma de ver el mundo
que hoy en d�a damos totalmente por sentada.
A nuestra generaci�n le recuerda a una pel�cula de animaci�n.
Es un fotograma; la ola congelada en el tiempo antes de caer.
La fuerte din�mica de esta obra maestra llevaba poco tiempo entre el p�blico
cuando fue apropiada para otro prop�sito.
Cuatro a�os despu�s de que se publicara
ocurri� un gran terremoto en el Monte Fuji.
Las avalanchas causaron una gran p�rdida de vidas.
El dise�o fue adaptado para un peri�dico
que informaba de los terribles eventos a la gente de Edo.
As� que aqu� "La gran ola" se usa para mostrar el desastre
con la riada surgiendo de la monta�a y sepultando a la gente a sus pies.
No tenemos ni idea de lo que Hokusai pens� sobre este oportunismo.
Pero a pesar de todo sigui� creando numerosas olas m�s.
Su continua reinterpretaci�n de im�genes de olas
sugiere que nunca crey� haber creado algo definitivo con "La gran ola".
Como �l dec�a, a la edad de 70 a�os segu�a aprendiendo
y su mejor trabajo estaba por llegar.
En una emotiva nota de sus memorias, expresaba abiertamente sus sentimientos:
"Desde los 6 a�os he tenido la afici�n a copiar la forma de las cosas.
"Y desde los 50, mis dibujos se han publicado frecuentemente.
"Pero nada de lo que dibuj� antes de los 70 a�os es digno de atenci�n.
"A los 73, empec� a ser capaz de comprender
c�mo crecen las plantas y �rboles,
"y la estructura de p�jaros, animales, insectos y peces.
"As�, para los 80 a�os, espero haber progresado en este arte,
"y a los 90 ser capaz de ver mejor cu�l es el principio subyacente de las cosas.
"As�, cuando llegue a los 100 a�os, habr� alcanzado un estado divino en mi arte
"y a los 110, cada punto, cada pincelada parecer�n como si tuvieran vida propia."
"Aqu�llos de ustedes que vivan lo suficiente,
"sean testigos de que estas palabras m�as no acaben siendo falsas."
Despu�s firma aqu�,
"Antes conocido como Hokusai, ahora Iitsu, 76 a�os de edad.
"Un anciano loco por la pintura... Mangi."
"Mangi" significa longevidad.
Este hombre "loco por la pintura",
extremadamente activo y en una forma excelente,
conserv� su vista toda su vida y nunca necesit� gafas.
A los 80 a�os acept� una invitaci�n para pintar olas en Obuse,
a 240 Km al norte de Edo.
Hizo todo el camino andando.
Pint� una ola "macho" y una ola "hembra"
en el techo de una carroza del festival
que simbolizaban las fuerzas opuestas pero complementarias del Universo.
�sta fue una de las �ltimas representaciones de olas de Hokusai,
y para la gente del lugar, algo muy especial.
Muchos probablemente ni siquiera hab�an visto nunca el mar.
Para 1849, incluso Hokusai estaba cansado.
Ten�a 90 a�os.
En su lecho de muerte, se dice que dijo:
"Si el cielo me concediera otros diez a�os de vida...
"incluso s�lo cinco... podr�a convertirme en un verdadero artista."
"La gran ola" podr�a haber acabado en el anonimato
si no hubiese sido por los s�smicos cambios pol�ticos en Jap�n.
En 1883, cuatro a�os despu�s de la muerte de Hokusai,
el Comodoro estadounidense, Mathew Perry, se abri� camino hacia el pa�s.
En pocos a�os, Jap�n se vio obligado a abrirse al resto del mundo,
y todo tipo de productos japoneses inundaron Europa, incluyendo estampas.
Pero nadie conoc�a a�n los paisajes de Hokusai
porque en ese momento no eran populares en Jap�n.
La obra de otros artistas impresion� profundamente a la vanguardia parisina.
Edouard Manet compr� esta imagen del Mundo Flotante y la colg� en su estudio.
La us� como imagen de fondo en su retrato de �mile Zola.
�mile Zola declar� que los artistas del Mundo Flotante hab�an sido
"los primeros y m�s perfectos impresionistas."
El entusiasmo por todo lo japon�s lleg� a tal punto
que se acu�� una nueva palabra para la moda del momento "japonisme".
La influencia de las estampas de bloques de madera se ve por todas partes,
desde las perspectivas planas y los personajes de Lautrec,
al gesto �ntimo del cuadro de Mary Cassatt.
Pero �d�nde estaba "La gran ola"?
�La hab�a visto Courbet cuando pint� su ola en 1871?
Monet ten�a una copia, y tambi�n Van Gogh cuando pintaba olas en 1887.
Escribi� a su hermano Theo:
"Como t� dices, 'las olas son garras y las barcas est�n atrapadas en ellas'.
"�Puedes sentirlo!"
Pronto "La gran ola" empez� a ser vista por m�s gente,
y no s�lo pintores.
Claude Debussy trabajaba en su estudio con una copia en la pared.
Le rindi� homenaje en su composici�n de 1905, "La Mer".
Y as� continu� el auge y ca�da,
y de nuevo auge de la fortuna de "La gran ola".
Porque est� a caballo de las culturas oriental y occidental de una forma �nica,
ambas la han usado y explotado.
Influenci� los dise�os del Art Nouveau,
despu�s, tras la 1� Guerra Mundial, fue ampliamente olvidada.
Hokusai dej� de ser popular tanto en Europa como en Jap�n.
Con el auge del nacionalismo,
a Hokusai ya no se le consideraba como un h�roe adecuado.
Se le consideraba superficial, tambi�n por su asociaci�n con el arte er�tico,
que obviamente era inaceptable para las autoridades japonesas,
as� que "La gran ola" cay� en la indiferencia.
No fue hasta bien entrada la 2� Guerra Mundial que "La gran ola",
de alg�n modo, fue rehabilitada.
Y curiosamente, fue reclutada por los militares japoneses.
Para los imperialistas, el hecho de que
Hokusai hubiera tenido tanta influencia en el arte europeo
demostraba la innata superioridad de la cultura japonesa.
Y, de hecho, un libro clave publicado en 1943
muestra "La gran ola" como la estampa m�s caracter�stica del arte japon�s.
La imagen fue apropiada para un p�ster que exaltaba la virtud del trabajo duro.
�sta es nuestra represalia...
Durante los a�os del conflicto,
comprensiblemente hab�a poco inter�s por el arte japon�s en Europa o EEUU.
Incluso "La gran ola", por muy admirable que sea como obra de arte,
pod�a ser vista en el clima del momento como s�mbolo de la agresividad de Jap�n
y de todo lo que se ve�a como amenazante en esta extra�a cultura
tan lejana.
Despu�s de la guerra, mientras Jap�n intentaba reinventarse a s� mismo,
Hokusai segu�a siendo totalmente ignorado;
su trabajo se consideraba ahora demasiado plebeyo.
Despu�s, de forma bastante inesperada, en los sesenta
una nueva generaci�n de j�venes artistas se entusiasm� con la cultura popular.
Y una de esas fuentes populares eran las viejas estampas japonesas.
Hab�an estado circulando mucho tiempo y en gran cantidad,
eran baratas y hermosamente ejecutadas con gran econom�a de medios.
Warhol, Hockney y especialmente Lichtenstein
tomaron ideas de gente como Hokusai y reinterpretaron su visi�n.
Y en ese clima, "La gran ola"
creo que asumi� una importancia especial para ellos, les entusiasmaba.
En Jap�n el arte popular tambi�n regresaba por medio del p�ster,
muy en l�nea con el esp�ritu de Hokusai.
Un artista en particular, Tadanori Yokoo, us� "La gran ola"
y la combin� con iconos contempor�neos como el Tren Bala.
Desde entonces, las influencias se han cruzado de un lado a otro
entre Oriente y Occidente, como en este conocido anuncio de Guinness.
Conecta con "Los caballos de Neptuno"
pintado a principios de siglo por Walter Crane.
Se sabe que a Crane le fascinaba el arte japon�s.
Las olas aparecen de nuevo en un p�ster de Yokoo Tadanori, dise�ado en 1969.
Actualmente, en Occidente, una respuesta ante la Ola
es verla como si hablase a nuestro yo interior,
como una imagen con una moral oculta de c�mo hay que vivir la vida.
Nos dice algo sobre estar al borde del caos,
algo sobre c�mo vivimos nuestras vidas.
Necesitamos regularidad y orden pero si tenemos demasiado, es como estar muerto.
As� que nos dice d�nde est� la vida, nos dice algo sobre nosotros mismos.
Tenemos que aprender a vivir al borde del caos
y tal vez por eso esta imagen es tan apasionante.
Nos muestra un reflejo de c�mo es la vida en realidad.
Necesitamos cierto nivel de orden, tener los pies en el suelo,
pero tambi�n tenemos que ser capaces de reaccionar ante lo irracional.
"La gran ola" parece sin duda encajar en esta Edad de Inquietud
que est� floreciendo en nuestro nuevo siglo.
Es como si nuestro Mundo Flotante contempor�neo de b�squeda del placer
y gratificaci�n estuviera amenazado por un desastre inminente y oculto.
En una reciente interpretaci�n, la imagen apareci� como un mural apocal�ptico
en la pared de una casa de Camberwell, al sur de Londres.
Empezamos proyect�ndola en la pared durante la noche,
y pintando su perfil, y el fen�meno creci� como una bola de nieve.
Todo el mundo se sum� turn�ndose para pintar y as� emergi� esta Gran Ola.
En la estampa de Hokusai va de izquierda a derecha,
yo le di la vuelta para que fuera de derecha a izquierda
y as� la gente que est� en peligro
es la gente que pasa caminando,
porque parece que vaya a caer sobre ellos en cualquier momento.
Los puntos de la espuma representan los dedos
de la ola que acecha sobre la persona a la que va a engullir.
Va a tragarse a la persona que est� ah� abajo.
Parece como si intentara agarrar algo.
Para m�, "La gran ola" significa
algo muy primario, muy poderoso,
algo que surge de la naturaleza
y borra todo lo que est� a su paso,
y sin embargo no es m�s que agua
que un momento est� aqu� y al siguiente se ha ido.
Esa amenaza que acecha captura la atm�sfera actual:
ese sentido de fragilidad en nuestras vidas
y nuestra susceptibilidad a los peligros
que podr�an ser mayores de lo que nos tememos.
En estos momentos, �sa sensaci�n est� muy presente,
una sensaci�n de cat�strofe, de miedo.
Una sensaci�n de que en cualquier momento
podr�amos ser todos destruidos por alg�n cataclismo terrible
que "La gran ola" parece de alg�n modo simbolizar.
Subs-Team P r e s e n t � :
Una Traducci�n de: Fry
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