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UNA SERIE ORIGINAL DE NETFLIX
La hipótesis más firme es un ajuste de cuentas.
Ambos fueron asesinados a la misma hora.
Palacios recibió una puñalada mortal
en la puerta del geriátrico donde estaba internada su madre
y murió en sus brazos.
A veinte cuadras de allí, su esposa Betina
fue asesinada de un disparo en el interior de su vivienda.
¡Lucas!
La familia estaba a punto de emprender un viaje.
No se descarta que estuvieran huyendo.
Lucas Palacios, sobrino del matrimonio asesinado,
continúa desaparecido. La policía realiza rastrillajes.
¿Duele?
¿Qué te pasa cagón? ¿Querés que te vuelva a cagar a trompadas?
En cualquier momento me voy a tomar revancha.
Esto lo mandan del hospital, son unos remedios.
Okay.
Después pasate y controlamos esas vendas.
Hermano, bienvenido a casa.
-Tenés siete vidas nomás. -Pará.
-¿Escupiste la bala? -No. Al final la dejaron adentro.
Dicen que es al pedo sacarla.
-No pasás ni el escáner de la entrada. -Este boludo no me cree.
-Contale quién te salvó la vida. -Dice que te sacó a lo Bruce Willis.
De verdad me sacó este.
Viste que no miento. Me di cuenta que era todo una trampa.
-Si no nos mataban a todos. -La merca te hace crecer las pelotas.
Fue una cagada todo, ¿no?
Pero tiene su recompensa.
Ahora podés venir a nuestro pabellón.
¿Con ustedes? No, me voy al patio.
-¿Me estás despreciando? -No.
-¿Somos amigos o no? -Tengo que estar con los pibes.
Podés manejar la villa desde el pabellón.
No, por el negocio tengo que estar ahí. De verdad.
Me dijo Marito que tiene que hablar con vos.
-¿De qué? -Él no me deja mentir,
yo no tengo nada que ver con lo que decidieron.
-O no, ¿es verdad? -Es verdad.
-No entiendo nada. -Cosas que decidieron.
Pero que te diga Marito.
Yo no tengo nada que ver.
-Buen día. -Hola, buen día.
Perdoname que te invadí,
tuve que venir a este baño porque en el nuestro,
el de los celadores no hay agua caliente.
No hay problema. ¿Todo bien?
Sí, en mi mejor momento.
¿En tu casa tampoco hay agua caliente?
Que zorra que sos.
Mi mujer me sacó tarjeta roja.
No iba a ir a un hotelucho o a joder a la casa de mi hermano,
me vine a la oficina.
¿Qué pasó? ¿Qué hiciste?
Nada, boludeces.
Antes por lo menos disfrutábamos de las reconciliaciones.
Ahora ni eso.
-Chau. -Chau.
Pibe.
A vos te buscaba.
-¿Novedades? -Todo tranquilo.
Tengo un pálpito, le quiero jugar cien pesos a la quiniela.
-¿Qué número es la separación? -No tiene número.
-¿Cómo que no? -Te pongo el 17, la desgracia.
No, si lo que me pasa es justo lo opuesto.
Entonces vamos a las causas, el 78, la ramera.
Qué hijo de puta.
No, no pará.
Jugale cien pesos al doble cero.
-Porque tengo los huevos al plato. -Con esto me debe 370 pesos.
Pasá cuando quieras por la oficina.
Mario.
¿Qué hacés?
¿Qué hacés acá? ¿De dónde venís?
Los pibes anoche estaban de joda,
mirando televisión y con la música al palo.
Alta joda.
No quería quedar como un viejo pelotudo
entonces me vine a dormir al garchadero.
-Donde cogen los zánganos. -Por lo menos cogen.
-¿Por casa cómo andamos? -¿Por qué me mentís?
Los muchachos me contaron lo que hiciste anoche.
-¿Qué te dijeron? -Que te estás comiendo un travesti.
-¿Estás enamorado? -Me encanta.
Está bien. Disfrutalo.
-¿Te anda visitando la familia? -Sí, todo el tiempo vienen.
¿En serio?
Yo recibo el registro de las visitas.
-Entonces ya sabés. -Sí, ya sé.
Te preguntaba para ver si vos me querías contar.
No me di cuenta.
No soy tan inteligente.
¿Qué anda pasando? Hace un tiempo que no te visitan.
¿Vos los llamás?
Sí.
Pero afuera está más jodido que acá.
¿Qué querés decir?
Mi vieja está con una banda de quilombos.
Mis hermanos están en cualquiera. Dejaron la escuela. Venden merca.
Mi mamá se enteró y les dijo que se dejen de joder
pero los guachos no quieren hacer nada.
Encima están metidos con la cana.
Mi mamá está partida al medio.
¿Ustedes tienen papá?
Murió cuando éramos guachos.
¿Tu mamá tiene trabajo?
Limpia casas.
No le alcanza para nada. Encima ahora tiene a los mellizos.
Por eso no viene.
Vos los podés ayudar, incluso estando acá adentro.
No solo desde lo económico, sino desde la contención.
Por más que ellos no puedan venir, vos los podés llamar por teléfono.
Sí, ya sé.
Sos un pilar importante para tu familia.
Mirá si termino la escuela antes que mis hermanos.
Vas a ser un ejemplo a seguir.
Conozco gente que trabaja en tu barrio,
voy a hablar con ellos a ver si los pueden ayudar.
Qué linda que es.
-Hola. -Hola.
-Bienvenido. Otra vez. -¿Cómo estás?
-¿Cómo te sentís? -Bien.
¿Qué dicen los médicos?
Voy a estar bien. Un poco de dolor.
La bala está encapsulada así que no es más que eso.
¿Ya hablaste con tu abogado?
¿Con mi abogado?
No.
Está de viaje, ¿por qué?
Para ver qué dice.
Yo puedo avisarle que ya te dieron el alta.
¿Cómo es su nombre?
Fernando Palacios.
¿Sabés cuándo vuelve?
No.
Podrías hablar con alguien de defensoría oficial hasta que vuelva.
No entiendo de qué me hablás.
Te pueden dar perpetua, Pastor.
Mataste a otro interno. Es muy grave lo que pasó.
¿A quién maté?
¿Cómo a quién? A Morcilla.
Hacerte cargo de la muerte de Morcilla es un sacrificio,
pero a la vez me estás haciendo un favor.
Sos un integrante importante de la banda.
Te lo ganaste por derecho propio.
Por la conducta que tuviste en la movida.
Cuando uno pertenece a una familia,
tiene que pensar en todos los integrantes.
Y en este caso era cubrirme a mí.
No me pueden dar más años, ya estoy grande.
Me falta poco para salir de acá.
En cambio vos venís de hacer una cagada grande.
Reventaste gente.
Si no te consulté, fue porque estabas internado.
Estábamos apurados para decidir.
-¿Entendés que estamos agradecidos? -Sí, entiendo.
Pero va a haber una compensación económica importante.
Ninguna gilada.
Va a haber un dinero.
Qué cagada esto de la piba.
Cómo nos vendieron.
Lo raro...
es que yo la data del lugar
la tiré minutos antes de salir.
¿No viste nada sospechoso?
No.
Lo traicionaron a Jesús, no me van a cagar a mí.
La diferencia...
es que yo me voy a enterar pronto quién fue.
Y cuando me entere...
lo voy a agarrar y lo voy a colgar de los huevos.
Tratá de que no sea acá, así no le cargás otro fiambre a Pastor.
Quedaste resentido, Pastor.
No, Mario. Todo bien.
La procuración no objeta nada del expediente de Somoza.
-¿Entonces? -Entendemos que el interno
sufrió una crisis antes de recuperar la libertad y se quitó la vida.
Pero la fuga del interno Gustavo Sosa tiene aristas poco verosímiles.
Respecto a Sosa yo giré las actuaciones al juez de turno.
Y ordené un sumario administrativo.
¿Y la pelea que dejó un interno muerto y otro herido de bala?
Me pregunto si a usted le parece normal que haya armas dentro del penal.
Si fuera normal no tendríamos un herido en dos años.
Tendríamos diez muertos por día.
-Claramente fue un caso aislado. -Su actitud no ayuda mucho.
Debería simular que le importa la auditoría.
Me importa la auditoría. Soy un funcionario honesto.
De los funcionarios de la vieja guardia, soy el que mejor aplica
las nuevas técnicas penitenciarias. Estamos en una cárcel superpoblada,
pero no de presos. Superpoblada de maestros de pintura,
de psicoterapeutas, asistentes sociales, psicólogas sociales, psiquiatra.
Y yo soy de la vieja generación.
De cuando a los presos no se los llamaba internos.
Y los cagábamos a palos. Y nos tuvimos que adaptar a esto.
A los derechos humanos, a andar con cuidado, chas-chas en la colita.
Los presos van de un taller al otro mientras yo estoy acá 14 horas por día
intentando solucionar los quilombos que ellos arman.
No podemos disfrazar esto de lo que no es.
No es una escuela, ni un kindergarten, esto es una jaula humana.
Acá metemos lo peor de la sociedad. A los más hijos de puta.
Y se cagan a palos. Es lógico que alguna vez haya un problema.
¿Qué hacés acá vos?
¿No estabas en el pabellón de los poronga?
¿Quién te dijo eso? Estoy acá yo.
Bien ahí. En la villa está el agite.
-¿Qué hacés? -¿Qué hacés?
¿Vos te lo cargaste a Morcilla?
-Contá. -No hay nada para contar.
¿De dónde habrá sacado Morcilla el arma con que te disparó?
No sé. ¿Qué pasó con mis cosas?
A mí no me mirés.
Anduvieron rapiñando.
Te escuché.
Nosotros no somos ratas.
Acá tenés tus cosas. Te las guardamos.
Y te limpiamos la habitación.
Mucha salsa de tomate había.
Por favor, deje un mensaje después de la señal.
Al finalizar, podrá seleccionar más opciones.
Fernando, soy yo. Debés estar de viaje todavía.
No vuelvan. El traslado fue un desastre,
Lunatti nos cagó, me quiso matar.
Ese hijo de puta no va a parar hasta sacarnos del medio.
Tenés que tener cuidado, Fernando.
Cuidá a la familia.
Y cuidalo a Lucas.
Mandame un mensaje así me quedo tranquilo.
Yo de pibe era imparable.
Ni cuando caí por primera vez en cana me pudieron parar.
Lo primero que hice fue anotarme en un taller de carpintería.
Con tu viejo hicimos un placar de la concha de su madre.
Lo hicimos doble fondo, nos metimos adentro y nos escapamos.
No te la creo.
Posta, me lo dijo mi viejo.
Está en mi casa.
No seas boludo, claro que sí.
Se acabó la joda.
Todo el mundo fuera.
Necesito tener una reunión privada. Vamos.
Vía.
Vos también.
Dije privada.
-¿Yo también me tengo que ir? -Privada dije.
¿Qué carajo querés Lunatti?
Viste como es la vida, Borges.
A veces uno cree que se las sabe todas,
y viene alguien mucho más inteligente y lo deja a uno con las manos vacías.
¿Para qué carajo me llamás?
-¿No estamos a mano? -Puede ser que estemos a mano.
Estaba viendo fotos de amigos tuyos.
Para que te vayas grabando
la cantidad de gente a la que le jodiste la vida.
¿Este te lo acordás?
¿Lo ubicás?
Sosa.
Está durito en el asfalto.
Quedó bastante hecha mierda esa quinta en Chascomús.
Si algún boludo te la prestó, vas a tener que poner buena plata.
Lo importante es que Lunita está sana y salva.
Conmigo.
¿Cómo te enteraste del traslado?
Yo sé que vos te preguntás eso.
Tengo un pajarito que lleva y trae.
Que revolotea cerca tuyo.
Voy a preparar la gomera entonces.
Esperá que me están llamando.
Hola.
-Soy yo, Palacios. -Miguel, ¿cómo andás?
Estaba hablando con un amigo tuyo.
Son increíbles las casualidades Marito.
A este lo conocés, si caminás el penal te lo vas a cruzar.
Sería bueno que le escuches la voz. Lo voy a poner en altavoz.
Hablá, Miguelito.
Bueno, no importa. Ya te lo vas a cruzar.
Esa sonrisa te va a durar muy poco.
Acá el único que va a vivir cagado, sos vos.
Sí, tengo mucho miedo.
Ahora te voy a dejar porque la verdad es que tengo que ir al baño.
Me estoy cagando.
Chau, Lunatti.
-¿Cómo fue tu encuentro con Antín? -Previsible.
Le hablé sobre la sospecha que tenemos en la procuración
y se puso a teorizar sobre la vieja escuela.
¿Y qué te dijo sobre la supuesta fuga de Sosa?
Nada que sirva.
Yo pienso lo mismo que vos,
que fue una salidera. Que salió a afanar y nunca volvió.
Gracias.
Y si la mujer de Sosa está tan mal como decís,
lo más probable es que esté muerto.
Sí.
¿Y el otro caso? ¿Qué sabés?
Hoy volvió el interno herido de bala.
Pastor Peña.
Pero es raro.
Cuando hablamos de la muerte del otro interno,
reacciona como si recién se enterara.
Bueno.
¿Y si hablamos de lo importante?
Mirame, Ema.
¿Por qué no respondes mis mensajes?
Porque quedamos en que no íbamos a hablar.
Salvo por temas de trabajo.
Yo la estoy pasando mal.
Te extraño.
Mucho.
¿Cómo están tus chicos?
-¿Querés saber cómo están mis hijos? -Sí.
Bien. Están bien.
Haciendo lío como siempre. En el colegio ahora.
Bueno, me alegro.
Si vos estás tan bien sola como decís...
yo me puedo abrir si querés.
Bueno, esto está cicatrizando bien.
Igual te voy a limpiar. Te puede arder un poco.
Subí el volumen, por favor.
A una semana del brutal asesinato del abogado Fernando Palacios y su mujer,
el paradero del niño Lucas Palacios, sobrino de la pareja,
sigue siendo un misterio.
Los familiares de las víctimas se encuentran en la morgue para verificar
si el cuerpo encontrado a orillas del arroyo Soldati, pertenece al chico.
¿Qué dice la monada?
A mover las cachas.
-A bailar. -¿Qué hacés pelotudo?
-¿Qué pasa? -¿Por qué no te vas a joder por ahí?
-No estoy para que me joda nadie. -Yo no soy nadie, soy tu salvador.
Tenés que estar contento de contar el cuentito.
Dale una sonrisa.
-¿Qué te pintó, gil? -¿A mí me estás hablando?
Sí, a vos. Te voy a romper la cabeza.
Se me hace el picante. Mano a mano a ver si te la bancás.
Dale, puto.
Paren, al concha de la lora.
Pará.
¿Qué pasa acá?
No vale la pena. Pará.
¿Quién no vale la pena? ¿Yo no valgo la pena?
Lo defendés a este que se boquea conmigo
y te sale de representante.
Hacé rancho con estos giles, pero después no vengas a buscarme.
Salí, la concha de tu hermana.
Te re cabió.
Pará.
Al final Pastor resultó ser un pelotudo.
Recién llega y ya se hace la estrella.
Me parece que me equivoqué con él.
Yo lo defiendo en todas y cuando tiene que saltar por mí, no responde.
Vos te jugaste la vida por él, y ahora esperás otro trato.
Yo le salvé la vida. Estaba muerto el chabón.
¿Y cómo pensás que él te tiene que retribuir lo que hiciste?
No sé. Siendo...
más cariñoso.
No en sentido trolo. No es que me haya vuelto puto.
Pero si a vos te vienen a pegar y yo no hago nada
entonces no te estoy demostrando mi cariño.
Con los amigos me pasa igual que con las minas.
Me gustan los que no me dan bola.
No es la primera vez que me traes tus dudas sobre Pastor.
El otro día me hablabas de que lo viste pelear
y que él tiene una técnica como si estuviese entrenado.
Y me dijiste que te generaba dudas lo que te había contado de su familia.
¿Sabés la ficha que me está cayendo?
Que me estás dirigiendo el pensamiento hacia Pastor.
¿Querés que Pastor sea el malo de la historia?
No vas a parar hasta que lo diga.
Mirá.
Vos trajiste ese tema acá
y hablaste de tu confianza.
-Dijiste que te sentías traicionado. -¿Qué traición? Yo no dije eso.
Eso lo estás diciendo vos.
Estás diciendo boludeces.
Te conviene que yo piense que Pastor le llevó la data a Lunatti.
Otro que sabía la data eras vos.
¿Cuánto te pagaron, hijo de puta?
Ves, ahora sí estás paranoico.
¿Ahora sí estoy paranoico?
¿Y antes no estaba paranoico?
Realmente esto se está poniendo muy difícil.
Se está poniendo muy difícil atenderte.
Vos lo que tenés que saber es que lo que se habla aquí, queda aquí.
Es secreto profesional.
¿Cómo va la herida? -Bien.
Tengo una mala noticia para darte.
Tu abogado no está de viaje.
No lo pudiste contactar porque hubo una tragedia.
Sí, lo mataron a él y a la esposa lo leí en las noticias.
¿Tenías mucha relación con él?
Tenía.
Lo lamento mucho.
Es terrible lo que pasó, encima al hijito no pueden encontrarlo.
No es el hijo de ellos. Se llama Lucas.
Ellos lo cuidaban nada más.
Tendríamos que contactar un defensor oficial.
¿O tenés otro abogado que podamos llamar?
No lo pensé.
Entiendo.
Igual tenemos que pensarlo.
Si no vas a llegar a la audiencia con un abogado que no te conoce.
Disculpame.
-Hola. -Hola Ema.
-¿Pudiste hablar con la mujer de Sosa? -Sí, está viniendo para acá.
Tratá de convencerla de que haga la denuncia. Pasale mi número.
Es lo que pensaba hacer. Te aviso más tarde.
Ema, ¿te parece que pase por tu casa y hablamos tranquilos?
Disculpame.
La verdad, no me parece una buena idea.
Hola.
Necesito hablar con la Sra. Graciela.
No puede atender en este momento. ¿Quién le habla?
Un amigo de la familia. Es muy importante, necesito hablarle.
Yo soy la hija de Graciela. ¿Es de la prensa?
No soy periodista.
Soy Miguel Palacios, el hermano de Fernando,
me acabo de enterar de lo que pasó.
Necesito saber qué pasa con mi hijo.
Te acordaste un poco tarde de tu hijo, ¿no te parece?
No sé en qué andaban vos y tu hermano para que pase esto.
Por culpa de ese hijo de puta perdimos a Betina.
Tu hijo probablemente está muerto,
pero si se salvó, voy a rezar para que jamás lo encuentren
porque todo lo que tocan los Palacios lo convierten en mierda.
Pastor.
¿Estás por acá?
Sí, ¿qué querés?
-Mario quiere hablar con vos. -Decile que no puedo,
que no me encontraste. -No me gusta mentir.
Decile que me encontraste y que no puedo ir. Estoy ocupado.
-¿En serio? -Sí, en serio.
Decile lo que se te cante. No puedo ir ahora.
Lo que te puedo confirmar que tu marido
no está en ningún hospital.
Adentro del penal no hay ningún reporte de traslado o enfermedad.
¿El director me mintió? ¿Puede ser que mi marido esté muerto?
Eso no lo sé. Dicen que se fugó.
Yo estuve hablando con la gente de procuración.
Ellos quieren ayudarte. Si vos querés, lo que necesitan
es que algún familiar haga la denuncia para que todo sea más expeditivo.
¿Cuánto me va a salir eso? No tengo un mango.
Nada. No te preocupes. Yo te voy a poner en contacto con ellos.
Se escapó con otra.
Se escapó con otra.
¿Te parece?
No.
Gustavo no me haría eso.
No.
El sábado fue el cumpleaños de mi hijo.
Si se hubiera escapado, hubiera hecho todo para venir.
Bueno, por eso.
Tengo que volver a trabajar.
Pero si me autorizás, voy a pasar tu contacto para que te llamen.
Te va a llamar Gastón Belardo.
Es de mi confianza. Es una buena persona.
Va a hacer todo para ayudarte.
-¿Belardo? -Sí.
-¿Algo más en lo que te pueda ayudar? -No.
-¿Necesitás plata? -No, no se preocupe.
Cualquier información que puedas aportar a la investigación,
te pido que me llames.
Y no le comentes esto a nadie.
Ni que tu marido está faltando, ni que yo tengo información.
Nos vemos.
-Se lo tejí divino no me podés decir nada. -¿Se lo tejiste?
Sí yo se lo tejí.
Mirá quién está ahí. Mi prima Adriana.
¿Cómo andás?
Bien, Peña, por asumir la muerte del Morcilla.
Bien ahí.
Así se hace.
¿Por qué querías verme?
Necesito salir.
Necesito resolver un asunto afuera. Son 24hs y vuelvo. Te doy mi palabra.
¿Salir de la cárcel?
Sí.
¿El tiro te afectó la cabeza?
¿Salir? ¿Te creés que es un secundario pupilo que podés salir?
-Contame para qué querés salir. -Necesito hacer un ajuste de cuentas.
¿Tenés que matar a alguien?
Sí.
¿Dónde vas?
Tocá de acá.
Gato aflojá a la vitamina que es mía.
¿En serio es para mí?
Te la ganaste por haberme cerrado el orto.
Al final,
uno siempre termina confiando en la sangre de uno.
¿Viste? Diosito sabe.
Diosito sabe.
Me hubieses hecho caso al principio y hubiésemos recuperado la guita.
Agrandate ahora, pelotudo.
Pará, no maten al mensajero. Por favor.
¿Qué pasa?
Pastor dice que no puede venir. Está ocupado.
Bueno.
Tiene una vida social importante.
-Ese es tu amigo. -Mi amigo las pelotas.
Se está poniendo en forro.
Les abrís la puerta a estos muertos,
les abrís el corazón y así te pagan.
Yo ya no confío ni en mi sombra. Solo creo en la sangre nuestra.
Gracias por lo que me toca.
-Rajá de acá mensajero. -La concha de tu madre. Tomatelá.
Te dije que aflojes con la vitamina. Escupila.
¿Has evaluado el riesgo que implica para vos
que me hayas venido a ver a mí sin intermediarios?
No me van los intermediarios. Es un tema importante.
Prefiero hablar con el dueño de la pelota.
Mirá...
En la naturaleza,
los buitres,
intuyen, saben,
que el animal se va a morir
antes que el propio animal.
Antes que el león, se dan cuenta que se va a morir.
Y empiezan a revolotear.
Igual que las hienas, también tienen esa percepción.
Espera atenta y cuando se muere el león,
son las primeras que atacan y se dan el festín.
El que tiene mucha experiencia carcelaria,
se da cuenta que en la vida penitenciaria ese ciclo se repite.
Y que pasan los leones, las hienas y los buitres.
Quiero decir, yo lo adoro a Borges,
pero el fin del ciclo de Borges,
está ahí.
Quiero decir, yo a vos te ayudo,
te dejo salir las 24hs para hacer lo que tengas que hacer,
y vos me ayudás a iniciar el fin del ciclo Borges.
¿Sí?
Sí.
-¿Cómo andás, mi amor? -Acá en la lucha.
-¿Sí? -Sí.
-¿Y Diosito? -Por ahí anda.
¿Vos cómo andás?
Con una contractura que me tiene loca.
Escuchame una cosa, ¿qué carajo pasó con Lunatti?
Tanto tiempo perdido y el tipo nos viene a cagar.
Lo que te dije por teléfono, Gladys.
No tengo más noticias. No sé más nada.
¿Y lo vas a dejar así? Te están viendo cara de pelotudo.
Pará. Dejá de cagarme a pedos.
Pará un poco.
¿No ves que acá después no me respetan?
Te voy a meter un castañazo.
Dame pastafrola.
Esta que está acá, no me quiere pasar el secreto.
Nada que ver. Le dije todo de pe a pa.
-No le sale. -No me sale.
Estuve con mi prima acá a la vuelta en el bar, pero no llegó.
¿Qué prima? ¿Adriana?
-¿Y qué hacía en el bar? -Qué se yo.
Pero si el Panza no está. ¿Qué vino a hacer acá?
¿Cómo que el Panza no está?
-¿Le hicieron algo ustedes? -Pará.
El Panza quedó frito. Salió a laburar y no volvió más.
Pobre, ella se queda sola con los chicos.
Te voy a dar una guita para que le des así no arma bardo.
Quiero que le digas que nunca en la vida le va a faltar nada,
ni a ella ni a los pibes. Nosotros nos vamos a hacer cargo.
Y te voy a pedir algo,
no digan nada, ni vos ni aquella. Son dos cotorras.
Quiero que esto lo mantengan en secreto.
-¿Me entendiste? -Sí.
-¿Me entendiste? -Sí, te entendí.
Pastor. Tomá. Esto te lo mandan los Borges.
Para que veas que te tienen en cuenta.
Es la lista de mercadería que entró hoy.
Dice Mario que va como forma de pago. Un adelanto de lo que arreglaron.
Tomá la llave de la baulera.
Si necesitás ayuda avisá. Yo siempre al Morcilla lo ayudaba.
Te puedo decir quién te paga de una, quien te garca.
No necesito nada, gracias.
¿Qué hacés?
Vos no tomás.
César.
¿Cómo va? ¿Todo bien?
-¿Qué onda? -Todo en orden.
Probá. Mirá qué rico.
¿Qué hacés con esa llave?
Es de la baulera.
Mirá che.
No te ortivés como el gordo y empezá a hacer un descuento.
¿Qué hacés? Es amigo.
Tené.
Cuando unos acumulan más de lo que necesitan,
otros reciben menos de lo que merecen. Repartilo.
Pero, ¿qué onda? ¿Vos estás con fiebre amigo?
Lo único que te pido es que seas justo con los del patio.
Pero, ¿qué? ¿De callado?
No.
Lo que está ahí es mío.
Se te va a pudrir.
Que se pudra.
Dale con la merluza. Estamos ansiosos.
Nos está matando la abstinencia.
Apareció.
Vamos a hacer control de calidad.
Maso. Nada especial.
Mejor, así no te la tomás toda y nos queda para fraccionar.
Vos te la querés tomar toda.
¿Tu hermano?
Con la mujer. ¿Qué pasa?
Hay bardo. Los de la sub-21 se están repartiendo nuestras cosas.
¿La mercadería?
Deben haber reventado la baulera como con Morcilla.
Villeros de mierda, la concha de su hermana.
-Yo me encargo. -Pará.
Hablemos primero con Mario.
Está ocupado. ¿No escuchaste?
Repartí.
Repartí, loco.
-Para vos, tomá. -Gracias.
Tomatelá, el patio es nuestro. No vengas más.
¿Qué le pasa? Quiere las cosas gratis.
¿Qué onda? ¿No te alcanzó con la paliza que te pegué?
Vengo a terminar de hacerte concha.
¿Qué hacés, loco?
Pegá dale.
Dale vení.
Dale parate gil.
Con mi familia no, la concha de tu madre.
Esta cárcel es mía hijo de puta.
Al piso.
Al piso, negros de mierda.
La cabeza abajo.
Vamos.
Hijo de mil puta.
La cabeza abajo vamos.
Esta cárcel es mía, ¿sabías?
Bajá la cabeza, Borges.
-Hay que pedirle una ambulancia. -No me rompas las pelotas.
Te aviso. Tiene un puntazo profundo, se nos va a morir acá.
Qué ganas de cagarme el día.
No me tajeaban así desde los '90. Qué época de mierda.
Como si no tuviera suficiente con los de procuración
que no me dejan tranquilo.
Vos me armás semejante quilombo, con incendio y todo.
-Fue una llamita nada más. -Vos callate, pelotudo.
¿Qué te pasa? ¿Estás viejo?
¿No podés controlar tu propia gente?
No puedo dejar que me afanen mis cosas.
La mercadería era de Peña y la repartió a los pibes del patio.
Y te metiste al pedo.
Saltaste al pedo.
Y me obligaste a tomar una medida dura que no está en mí tomar.
¿Podemos hablar a solas?
Deja de mariquear.
-¿Conocés los pica piedras, Colombia? -No los conozco.
¿No lo daba allá?
Me gritás otra vez
y te armo un bardo que no te va a quedar un preso vivo.
-¿Me estás amenazando? -Te estoy amenazando.
¿O querés que te lo mande con letras de diario?
¿Por qué no me chupás un huevo?
Ponete en mi lugar.
El horno no está para bollos.
En tu lugar no me pongo ni en pedo. Mi negocio está en otro lado.
Terminemos con esto, ¿dale?
Amigos como siempre.
Si tenés ganas de hacerte el macho, gritale a tu gente.
Dale.
Pasá.
Vení. Sentémonos por acá.
Te mandé a llamar porque quiero aclarar alguna cosas.
Decime.
Yo hace muchos años que trabajo acá.
Conocí internos de todo tipo.
Gente culpable, gente inocente.
Gente que se arrepiente por lo que hizo, gente que no.
Tengo mucha experiencia, aunque vos me subestimes.
No te subestimo.
Con solo verte me doy cuenta que estás ocultando algo.
No sé de qué hablás.
Todo este tema de tu abogado te afecta más de lo normal.
¿Qué sería normal?
Tenés más información de la que decís.
Te quiero recordar que está en juego la vida de un nene.
-Si sabés algo más decímelo. -Ni idea de qué estás hablando.
Estuviste usando mi computadora.
Pude ver el historial.
Vi que buscaste información sobre los familiares de la mujer.
¿Para qué?
Podés confiar en mí.
Todo lo que me digas va a quedar entre nosotros.
Te lo prometo. -No.
Escuchame.
Te prometo que lo que me digas va a quedar entre nosotros.
Yo te puedo ayudar. De verdad.
Vamos, chicas. A enfermería.
Claro. Primero los VIP, después nosotros.
Tomatelá.
Me chupa un huevo, quédense acá si quieren.
Listo, tomatelá.
Dejanos en paz a nosotros. Estamos bien así.
-Rajá. Tomatelá. -Como quieran.
¿Qué se piensan que somos nosotros?
Me rio de ustedes. Mirá como cobraron. Yo no tengo nada.
Alto bardo se armó. ¿Vos estás bien?
Sí, estoy bien.
Vos te manoteaste lo tuyo también.
Te vi que te agarraste unas cositas.
Pero yo no tengo nada que ver con los pibes.
Aproveché la volteada.
Seguro.
En serio.
Yo soy un cero a la izquierda.
Los pendejos me participan cada vez menos.
El patio ahora es un quilombo. Antes con Morcilla
estábamos mejor.
Ahora está Pastor.
Sí, Pastor es buena madera. Es un amigo.
Pero últimamente está muy distraído.
Como en otra.
No sé qué le pasa.
Los pendejos no son boludos.
Se dan cuenta y aprovechan.
Yo podría colaborar con Pastor con lo que haga falta.
Por ustedes, por respeto a vos y tu hermano.
¿Te cruzaste bando?
¿Qué me rompes las pelotas? Estoy charlando nada más.
¿Querés más cachengue?
-¿Querés volver a enfermería? -Tu vieja va a volver.
¿Querés que te rompa la cabeza?
Pará. Estábamos charlando.
-¿Qué pasa? -Este me acusa de traidor
porque estoy conversando.
-Secretea con los Borges. -Yo también hablo con los Borges.
Pero este es un puto.
Comprate una cama y que te rompan el orto.
Yo puedo estar donde quiera.
¿Qué te pasa? Dejá de agredirme.
Callate la boca.
Volvé a la villa, villero.
¿Qué ves acá?
Lo mismo de todos los días.
Una mierda. Lleno de gente, todos apretados.
No se puede vivir así.
No, ya sé.
Pero los Borges se adueñaron de todo.
De la comida, del faso.
A nosotros no nos queda otra que aguantar. Como hoy.
Yo estuve preso muchas veces.
Antes por una monedita tenías tu cama y tu colchón.
Pero estos putos no quieren nada. Se quieren quedar con todo.
La culpa la tiene el de arriba.
Y no me refiero a Dios.
¿Y si te digo que el de arriba se cansó de que haya tanto privilegios?
¿Vos decís?
Yo digo que si ustedes se organizan y dejan de ser una banda de pendejos,
y dan señales de que son una banda de verdad.
Que se la banca, que tiene toda la villa por detrás.
Se pueden quedar con el patio.
Pero vos tenés que guiar a la monada.
Por eso te di para repartir lo de la baulera.
Tenés que ser pillo.
¿Entendés?
¿Quién carajo sos vos
para ir al patio de mi prisión
y regalar mercadería a los de la sub-21?
Sin permiso.
¿Quién te creés que sos?
¿Qué hacés escuchando? Salí.
-Tengo que terminar. -Salí. Después lo terminás.
Son todos rebeldes acá.
Bien, Peña.
Bien ahí.
No sé si fue tu intención hacerte el Robin Hood, pero se la comieron.
Esto me da margen para maniobrar.
Bien, Peña.
¿Dónde están las pomadas para las várices para mi mujer?
Acá están.
Le gustan más que el chocolate.
Lo nervioso que debe estar Borges.
Tené cuidado. Si lo presionas demasiado se puede poner bravo.
No, vos lo vas a controlar bien.
En este acto te constituyo en mi flamante socio.
Y te doy curso positivo a la autorización que me pediste.
-¿Sabés a lo que me refiero? -No.
Tenemos que arreglar los detalles, no sea que después te rajes.
No te entiendo de qué hablás.
Vos me pediste autorización para salir un día de la cárcel.
Yo te lo concedo.
Y te consigo lo que necesites.
Para que puedas salir y matar a quien tenés que matar.
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