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"Lorna Doone, una historia de amor en Exmoor. "
"Inglaterra, 1673."
"Si alguien se molesta en leer un cuento sencillo... "
"Yo, John Ridd, del municipio de Oare en Exmoor, que tomé...
parte en los acontecimientos, voy a narrarlos en su orden. "
"Con el permiso de la providencia"
"Con el permiso de la providencia. "
"Cuando mi historia comienza, el pueblo del Valle de Exmoor...
era gobernado por sir Ensor Doone y su familia,
"señores feudales de todas tierras del Valle".
"El castillo de Doone estaba en una montaña escarpada. "
"Tenía solamente una entrada. "
"Un puente levadizo sobre un abismo entre las montañas. "
"Dentro de aquel castillo se fraguó una ambición tan grande...
que incluso el Rey tuvo que pedir ayuda para reprimirla. "
"Ordenó al Lord de Wichelhalse una proclama contra los rebeldes. "
"Decretó, por estar conspirando contra la corona, con Cromwell,
que los Doone fuesen perseguidos y sus tierras requisadas. "
"Pero Charles II estaba en Londres. "
"Y aquí, los Doone gobernaban con codicia y mano de hierro. "
Ahora somos proscritos, Ensor, y mis hijos ya están preparados.
Con Cromwell vivo tendríamos el triple de tierra; y tú serías primer ministro.
Sí, consejero, nos hizo un flaco favor muriendo. Y a él mismo.
Con lamentos ni se soluciona ni ayudamos a los traidores.
¿Abuelo, qué es un traidor?
Es el que está contra el Rey, Lorna, querida.
¿Los campesinos no deben obedecernos?
El pergamino dice que no, Carver.
¿Qué haremos, Padre?
Sí hermano. Charleworth ha hecho una buena pregunta.
¿Nos defendemos, o huimos a Escocia?
Estoy muy viejo para eso. Y Lorna es muy joven.
Seremos proscritos en Exmoor. ¿Estás de acuerdo?
Los muros del castillo son fuertes.
Y las tropas del Rey están guerreando en Francia.
Seguiremos siendo señores de Exmoor, dentro o fuera de la ley.
"Decreto que sir Ensor Doone y los miembros de su familia...
sean perseguidos y sus tierras requisadas. "
Cuidado, Annie.
"Firmado, Wichelhalse. " - Por fin somos libres.
Labraremos nuestras tierras y tendremos nuestra cosecha.
Sí.
Sólo cambiamos de patrón. Ahora las tierras son del Rey.
Los impuestos de la corona son una gota de agua comparados...
con la sangre que los Doone nos sorbieron durante generaciones.
Sí. - Tiene razón.
Brindo por S. M. el rey Charles. - Por el rey.
¡Granjero Ridd, los Donne!
Granjero Ridd, ¿rechazas pagar el impuesto que nos debes?
No debo cosa ninguna a los Doone. Y salid de mis tierras.
¿Ahora son sus tierras?
Son tierras del Rey, pero yo las cultivo. Aquí no hay nada de los Doone.
Y habla en nombre de todos. - Sí, es cierto.
En ese caso, os quitaremos del ganado...
el equivalente al impuesto que debéis.
Coged diez cabezas del mejor ganado de Ridd.
Jan, trae mi mosquete.
¡John! ¡John! - ¡Padre!
"Y al día siguiente...
Jan Fry fue a Tibbertain a retirarme de la escuela. "
Aún no me has dicho por qué no ha venido a buscarme mi padre.
Necesitamos ayuda.
Tendrás que ser un hombre, y trabajar como un hombre.
Eso es fácil. Tengo once años y soy más de medio hombre.
Se llevaron dieciocho cabezas de mi mejor ganado.
Y la mitad de mis ovejas. No podré pagar al Rey.
Otros que perdieron mucho más.
Red, Snuffy, quietos. ¿Dónde está vuestro amo?
Padre, ya he llegado.
¿Madre, dónde está padre? ¿Qué hacen aquí los vecinos?
Cálmate, muchacho.
Está allá adentro.
Es mejor que entre, Sra. Ridd. - Sí, doctor.
Ve con tu padre, John.
Mamá.
Señor, estamos ante ti para que nos des consuelo...
y a éste tu siervo, cuyo cuerpo está en extrema debilidad.
¿Eres tú, John? - Sí, padre.
Siento no haber podido ir a buscarte esta vez.
Pero estás enfermo.
Bienvenido al hogar, muchacho.
Tienes manos fuertes.
Serán muy necesarias en la granja de Ridd.
Fue un asesinato, gobernador; asesinado a sangre fría.
Es una grave acusación.
Sr. Snowe, ¿cuál de los Doone disparó?
No conseguimos verlo. Había mucha niebla.
Entonces, me es imposible ayudaros.
La bala penetró en la niebla mejor que vuestros ojos.
Traedme pruebas, amigos. Pruebas consistentes.
¿No es prueba suficiente un hombre muerto?
Con este acto violento, ¿los Doone no desafían el poder del Rey?
Si nos ayudáis, pagaremos más impuestos.
Quiero ayudaros, pero tengo pocos auxiliares en Somerset.
Es preciso un ejército para tomar el castillo de los Doone.
No necesitará de ejército si podemos encontrar otra entrada
Existe una en las montañas.
La brecha tras la cascada. No hay hombre capaz de escalarla.
"Mi mente infantil fue espoleada por la intención de vengar...
a mi padre. "
"Jan dijo que ningún hombre podía escalar la cascada. "
"Pensé entonces que un niño podría hacer lo que un hombre no podía"
"Quedé inconsciente unas horas. El sol había secado mis ropas. "
Me has asustado. Creí que estabas muerto.
Yo también lo creí. Pero si tú estás viva, yo también estoy.
Estás viva, ¿verdad? - Claro que sí, majadero.
¡Tu mano! Está sangrando.
Es sólo un arañazo. Debí hacérmelo al resbalar escalando.
Debías saber que no se debe jugar en la cascada.
No jugaba. Escalé desde el valle hasta las rocas de la cascada.
Ahora, estás imaginando cosas. - No, es verdad, lo hice.
¿Lo juras por tu vida? - Por mi vida.
Era el único camino para llegar al castillo.
Debo ver a sir Ensor Doone.
Bien, yo te llevaré a ver a mi abuelo.
Mantén la muñeca inmóvil para que pueda hacer el nudo.
¿Tu abuelo? Entonces, tú... tú eres...
Lorna Doone. ¿Cómo te llamas tú? - John Ridd.
¿John Ridd? Es un nombre bonito.
Listo. Ahora los duendes no podrán chupar tu sangre.
No puedo quedármelo.
No te lo quites. Debes tener la muñeca cubierta.
Quítale las manos de encima.
Bien, habla, estúpido. Has venido a espiarnos, ¿no?
Sólo hablaré con sir Ensor Doone.
Éste necesita de una lección. - Ha venido al sitio adecuado.
¡De rodillas y pide perdón!
¡No le pegues!
¡Dale fuerte, Carver! - ¡No le hagas daño!
Muy bien, Carver. ¡Mátalo, Carver, mátalo!
No, Charleworth, no.
Carver está sangrando. Voy a matarlo.
¡Suéltame! - ¡Quietos!
Quietos. Basta, Carver. Levántate.
¿Quién eres tú? - Me llamo John Ridd.
¿El hijo del granjero? ¿Cómo has llegado hasta aquí?
Escaló la cascada para hablar contigo, abuelo.
Muchacho, admiro tu coraje, pero ¿qué quieres de mí?
Usted es un caballero, señor. Está obligado por su juramento...
a encontrar al hombre que mató mi padre.
¿Lo mataron?
Sí, y cuando lo encuentre, voy a desafiarlo y matarlo.
Espero que nuestros hombres no te oigan. Se asustarían, ¿verdad?
Hace muchos años que nadie apelaba a mi honor de caballero.
Y tal apelación no puede ser ignorada.
La entrada del castillo es nuestra medida para hombres.
Cuando puedas atravesarla, ven a proponerme tu desafío.
No lo olvidaré, por mucho tiempo que pase.
Mientras, hermano, ¿qué haremos con tan atrevido escalador?
Que se pudra en las mazmorras. - Abuelo, por favor, no lo permitas.
No lo voy a permitir, querida.
Creo que el padre del muchacho ya pagó su deuda.
Lorna, llévalo hasta el puente levadizo y que Gart lo lleve a su casa.
Y tú, muchacho, no vuelvas a acercarte a la cascada...
si quieres seguir creciendo.
Buenos días, señor.
Mi mano ha dejado de sangrar. - Puedes quedarte con mi pañuelo.
Gracias.
Devuélveselo más adelante, Ridd.
Cuando vuelvas por la puerta del castillo.
Así lo haré, Carver Doone; y espero que estés esperando.
"El muchacho se convirtió en hombre. "
"Y aunque en muchos años apenas nos vimos fugazmente... "
"no pude olvidarla. "
"Yo había envejecido, pero no mi memoria. "
"Y llegó el día en el que volví a casa, tras servir el Rey cinco años. "
"Un hombre. Maduro y adiestrado en las armas. "
Lo siento, señorita. La confundí con mi hermana.
¿Dónde aprendiste a besar primero y mirar después?
En el ejército.
¡Madre!
Gracias a Dios por devolverte a casa sano y salvo.
Estás más guapa que nunca.
Has aprendido a adular a las mujeres.
¿O lo dices porque hay comida al fuego?
Vengo para disfrutar de ese fuego.
Lo hemos mantenido encendido para ti, muchacho.
Pan fresco. Tengo que comer mucho para comenzar la cosecha.
Vi los campos al venir. - Nunca hubo cosecha tan buena.
Sí, por eso Parson Bowdens ha convocado una reunión para hoy.
Verás nuevas esperanzas en Exmoor, muchacho.
Señor, te damos gracias por esta generosa cosecha.
Espero que nos des fuerzas para combatir a los opresores...
y nos infundas valor para librarnos de nuestra servidumbre, Amén.
Amén.
Y ahora que has vuelto con los amigos y vecinos, John Ridd,
aprovecharemos bien lo que has aprendido en el ejército.
Vas a trabajar más duro de lo que imaginas...
o no me llamo Calvin Oates.
Muchos hombres buenos murieron defendiéndose de los Doone.
Tu padre fue el primero, pero no el último.
¿Y la ayuda del Rey?
El Rey está ocupado con sus guerras.
No puede enviar tropas para ayudar una pequeña aldea.
Su gobernador nos asusta y previene, pero no nos ayuda.
Pues llegó el momento de defendernos nosotros.
Sí.
Hay reunión en la granja de Ridd, ¿eh, Carver?
Vamos unirnos a ellos, Charleworth.
Y ahora que la cosecha va a devolvernos...
el dinero sangriento que nos quitaron los Doone...
hago esa propuesta:
que cada libra y chelín que sobre de la cosecha se emplee...
en la compra de espadas y mosquetes en Bristol.
Defenderemos nuestros derechos contra los Doone...
y no pagaremos más impuestos.
Y si hace falta, los sacaremos a la fuerza de su castillo.
Quizás queráis intentarlo ahora.
Acabamos de admirar los campos y praderas.
Lo justo sería compartir los beneficios de esa cosecha.
No es bienvenido, Carver Doone.
Nuestro amigo de la infancia ha vuelto de la guerra.
Llevas fuera mucho tiempo... ¿Has olvidado quién es el dueño de estas tierras?
Desarmadlo.
Recuerda que los Doone son aquí los únicos con derecho a llevar armas.
Y para que nadie tenga ninguna tentación,
puede que tomemos como impuestos los beneficios de la cosecha.
Antes dejaré que se pudra. - Yo enterraré la mía.
La quemaré y pagaré con cenizas. - No tiene derecho. Se acabó.
Bien, Sr. Ridd, trae usted consigo una plaga de desobediencia.
Habrá que curarla.
¿Has cambiado de idea respecto de la cosecha?
Diez azotes más.
La señorita Lorna dice que sir Ensor quiere verlo en el castillo.
Oídme bien.
El castigo que habéis visto será poco comparado con el que recibiréis...
si destruís la cosecha o compráis armas.
Cuando la cosecha esté en sazón, la recogeréis,
aunque tenga que llevaros a los campos a latigazos.
Será mejor que vaya contigo. Los campesinos están agitados.
Como quieras. - Llévate mi caballo.
¿Era Ensor quien quería verme o tú, querida?
Va a querer verte cuando sepa que cobras los impuestos a latigazos.
¿Entonces, me engañaste para que parara el castigo?
No. Engañé a tu furia para que no tengas problemas con el abuelo.
Deberías agradecérmelo.
¿Fue tu preocupación por mí por lo paraste?
Creo que sí.
Muy bien, querida.
No puedo discutir los motivos de la futura señora de Exmoor.
Un día, gobernaremos juntos.
Nuestras tierras abarcarán más de lo que alcance la vista.
¿No te parece un sueño absurdo?
Quizá no. Un rey puede devolver lo que quitó.
El rey no puede devolver el amor de la gente por los Doone.
Yo me conformaré si tengo el tuyo, Lorna.
"Las tiras del látigo aún me quemaban la piel. "
"La amenaza de robarnos la cosecha nos quemaba el corazón. "
"Debíamos acabar con el dominio de los Doone para siempre. "
"Nos reunimos en el bosque de Baggery en el silencio de la noche. "
Tomemos al asalto el castillo de los Doone.
De acuerdo, pero los Doone tienen cien soldados.
Nos segarán como al maíz.
Sin armas, no somos más que campesinos.
Ahora no somos un ejército, pero podremos serlo.
Tú, Oates, usas la guadaña mejor que un dragón usa el sable.
Tú, Walt Snowe, le sacaste un ojo al zorro que atacaba a tus liebres.
No hay granadero que lance una piedra con más tino que tú.
Ahora somos pocos.
Pero debemos cambiar las hoces por mosquetes y espadas.
Es cierto; pero, ¿dónde conseguiremos armas?
Pregunto lo mismo.
Hay muchas armas en este valle que están en las manos equivocadas.
Quizá podamos corregir ese error.
¿Llevas prisa, amigo? - Ahora no.
Muy bien. Si quieres seguir entero, entrega tu dinero.
No han mejorado ni tus rimas ni tu ocupación.
Guarda la pistola y quítate la máscara, primo Tom Faggus.
¡Oh, no! Eres John Ridd.
Vuelto de la guerra y aún oliendo a pólvora y humo.
¿Es tan pobre el botín que sacas en Londres que robas a tu familia?
El demonio me lleve si no voy hasta Dulverton y dejo...
que el verdugo me haga crecer otra cabeza.
Si quieres morir, hay una manera mucho mejor.
Dila, maestro John, que no hay nada peor que un ladrón con la bolsa vacía.
Y así llevamos mucho tiempo.
Ven a la granja. En adelante, sólo robarás a los Doone.
Puedo intentarlo, aunque tendré remordimientos...
por robar a ladrones.
Todas patrullas fueron atacadas, sir Ensor. Solo escapamos cinco.
Amenazas y azotes no mejoran la obediencia, Carver.
Siento haber sido benévolo. - ¿Reconociste a alguno?
No, consejero. Nos atacaron en todos los lugares del valle.
Parece un plan bien urdido. - Muy bien urdido.
Estaban más interesados en nuestras armas que en nuestras vidas.
Armas.
¿Quién está ahí? - Abrid.
Tom.
¿Interesan estas armas de los Doone? Las doy en buenas condiciones.
Entra antes de que se te caigan.
Soy un arsenal de la cabeza a los pies.
Los Doone se están quedando sin armas.
Sus hombres no me permitieron escoger. Hice lo que pude.
Perdón.
Es... Éste es un primo lejano. Tom Faggus.
Viajante, cobrador de impuestos.
Inspector de carreteras. Mi hermana, Annie.
Tu hermana.
Es un inmenso placer, querida Annie.
No sabía que teníamos un primo tan importante.
Debido a mi profesión, debo estar siempre en los caminos.
Para nosotros es una desgracia, señor Faggus,
no poder disfrutar su compañía.
De fracasos pasados no debemos lamentarnos.
Y por los éxitos futuros, no debemos arrepentirnos.
Sois un poeta, Sr. Faggus. - Querida Annie.
La presencia de la belleza nos convierte en poetas.
Una bandada de cuervos viene por el puente.
Buenos días, granjero Ridd. - Buenos días, Sr. Carver.
Perdón, no puedo levantarme más rápido.
No es necesario. Quédate dónde estás.
Siento que estés enfermo. Esperaba verte usando una guadaña.
Hoy no puedo ni con una hoz. - ¿Dormiste bien anoche?
Muy bien. Aprendí a dormir de lado.
¿Tienes pesadillas? ¿Sueñas con robos de armas?
¿Con caballeros cayendo de los caballos?
Sueño con ponerme bien para ayudar en la cosecha.
Excelente.
Buenos días, Sr. Ridd. No andes en malas compañías.
¿Creíste lo que dijo, Carver? - Ni una palabra.
Te atravesaría de un tiro, Carver Doone.
Tráeme un uniforme de los Doone.
"Pensaba que habría algún modo de atacar el castillo de los Doone...
por los peñascos de la cascada. "
"Sólo había un modo de averiguarlo. "
"Ahora, sabía que algunos hombres podrían cercar el castillo...
y atacar el puente levadizo por detrás. "
Siento haberos asustado.
Al ver el caballo, pensé que era un soldado de los Doone.
¿Cómo has llegado hasta aquí?
Por el mismo camino que una vez tomó un niño.
Si te atrapan, te matarán. - Por eso llevo ese uniforme.
Espero que me confundan con un Doone.
Los años no han cambiado el encono que nos tienes.
Ni los azotes de Carver.
Pero le agradezco, Lorna, que salvase lo que quedó de mi espalda.
No puedes seguir aquí. Los soldados te encontrarán.
Si me encuentran, no vivirán para contarlo.
¿No ves dónde te lleva ese odio que arrastras?
Por tu bien, líbrate de eso.
¿Sólo por mi bien?
Y por mí.
Esperemos a que pase la tormenta.
¿Y pasará la que hay dentro de nosotros?
Estoy aquí, guareciéndome de la lluvia. Podéis continuar.
Está bien, señora.
¿Me amas? - No puedo, John.
Tu corazón y tus labios lo dicen. - Lo sé, lo sé.
Nuestra tormenta no puede cambiar nuestras vidas.
La mía en el castillo y la tuya en el Valle allá abajo.
¿Existe algo más fuerte que el corazón?
Los planes que hicieron para nosotros antes de nacer.
Los dos tenemos un compromiso.
Yo prometí casarme con Carver Doone.
Te he visto en cientos de sueños, y nunca estabas con él.
Nuestras vidas no están hechas de sueños.
Por un momento, pensé que las nuestras sí.
La tormenta ha pasado. Despidámonos.
Rezaré para que vuelvas sano y salvo.
Sé el camino que debo seguir.
Adiós, John.
"Entonces, el destino quiso que yo,
responsable de la guerra contra los Doone,
luchase contra mi corazón. "
Veo que el perro de sir Ensor tiene nuevo amo en el castillo.
Aprecio el cumplido, gobernador.
Pero prefiero noticias del Valle...
y de los campesinos que desaparecen en la noche.
Son unos pícaros, mi querido señor. Unos miserables.
De día, trabajan como dóciles corderos...
¿Y cómo hacen para atacar a nuestras patrullas por la noche?
Os ruego que tengáis paciencia, creo que...
¿Hasta cuándo? ¿Hasta que nos roben todo y asalten el castillo?
No. Sólo hasta esta noche.
Las gentes del Valle no pueden pedirme que les ayude a robar armas.
Eso está claro. Pero me pidieron que asista a una reunión.
Quizá decidan usar esas armas ilegales en contra vuestra.
¿Y me va decir dónde será la reunión?
Amigo mío, puede contar con eso. Lo sabré más tarde.
Pero si alguien me sigue podría complicarse el asunto.
Un caballo blanco es fácil de seguir en un bosque oscuro.
Querido Carver.
He encontrado un camino entre los peñascos.
Vamos a usarlo y tomar el puente levadizo desde dentro.
¿Con ocho hombres? Se necesitaría un regimiento.
No, un regimiento fracasaría.
Sin embargo, ocho en la oscuridad, escalando con cuerdas por la cascada...
atacarían por sorpresa a la guardia del puente.
¿Seguro que podremos escalar? - Tanto como que yo estoy aquí.
Una vez nos apoderemos del puente, entrarán los hombres.
¿Están listas las armas? - Están en un carro de heno.
Bien amigos, es todo. Cuando llegue Tom, marcharemos.
Atacaremos esta noche.
Amigos, mi agradecimiento por confiarme vuestro secreto.
La ayuda que puedo prestaros consiste en estar oficialmente...
en otro lugar en el momento del ataque.
Si la ley no puede protegernos, que no estorbe.
El gobernador no abrirá fuego contra nosotros.
No dejaré el castillo mientras quede un solo Doone con vida.
Sí, hasta que muera el último. - Lo mismo digo.
Los mataremos a todos. - Estoy con vosotros.
"Sólo había un Doone en mi mente: mi amor. "
Ahí están los Doone. Nos han descubierto. - Intentaré despistarlos.
Si lo consigues, te espero en Castle Rock.
Ahí viene.
¿Cómo te fue, John?
No tardaste mucho.
Has salvado nuestros pellejos, John. - Nos has tenido preocupados.
Gracias a tu pericia en los caminos, Tom.
Sí, mi viejo oficio aún me sirve.
Tuvimos a los Doone muy cerca. No lo creo una casualidad.
Me parece que fuimos engañados. - Es posible.
Cuando llegamos, no estaban sus soldados.
Alguien debe haberlos avisado. ¿Quién pudo ser?
Estamos todos aquí.
Uno, no. Nunca me fié de los gobernadores.
Bueno, es posible que siguiesen al gobernador.
No podemos saberlo.
Pero evitaron el ataque de esta noche.
Vamos a escondernos y esperemos que no nos hayan reconocido.
Deben haber borrado los rastros.
Nunca encontraremos ningún rastro en la oscuridad.
¿Reconociste a alguno? - A los hermanos Snowe.
El granjero Snowe.
El granjero Sowe fue advertido, pero prefirió dar oído a otras voces.
Diles que no se dejen aconsejar por falsos profetas, Parson.
Todo profeta es honorable, salvo en su tierra.
Los de aquí perderán algo más que el honor.
Tengo una lista de los que faltan de sus granjas.
John Ridd, Walt y Jonas Snowe.
Calvin Oates, Todd Darcy, Gurney Platt y William Davis.
Esos tomaron las armas contra nosotros.
Tienen dos días para rendirse.
Vosotros, sus padres, aconsejadles que así lo hagan.
Por cada hijo en el bosque, aquí colgaremos a un padre.
Estaos quieta mientras tomo las medidas.
Gwenny... dame la cinta.
Pero Sra. Lacy, tenéis la cinta al cuello.
Agradecería que no hablases de cuellos...
mientras una horca se levanta en Exmoor.
Estuve en la aldea esta mañana, Srta. Lorna.
Está dispuesta la cuerda para ahorcar, balanceándose...
a merced del viento.
Si continúa hablando así, haremos una mortaja...
en vez de un vestido de novia.
Se dice que pronto habrán ahorcado a todos.
Y el joven Ridd más alto que ninguno.
Sra. Lacy, continuaremos con las medidas más tarde.
Pero el vestido no quedará listo para el día de la boda.
¿No puedes hacer nada para acabar con el terror de Carver?
Eso espero, Lorna.
Pero es más difícil apagar un fuego de lo que encenderlo.
¿Quieres intentarlo? Buenos días, querida.
¿Me has llamado?
El problema de Valle se nos va de las manos.
¿De qué manos? - De las tuyas, Carver.
Hay que detener esto.
Coloca este bando firmado por mí.
Prometo no tomar represalias si Ridd...
y sus hombres entregan pacíficamente sus armas.
¿Ésa es tu respuesta a la rebelión?
Tú la provocaste. Conozco esa gente.
Latigazos y horca no van a hacerlos obedecer.
- ¿Hay alguien en especial? - Lorna tiene razón.
Obedecerán si ven que hay firmeza y justicia.
Pero si usas el látigo y la horca, se rebelarán mucho más.
Tu "firmeza" nos ha convertido en proscritos, tío.
Si apretando más consigo que los rebeldes entreguen...
las armas, mañana por la noche, no perderemos nuestra autoridad.
Tiene razón, señor. A mi juicio, Carver está actuando de la mejor forma.
Pero no en la mía, consejero.
Erré mucho en el pasado y pretendo no errar más.
Nadie más será ahorcado en Exmoor.
Tú y Charleworth os quedaréis aquí.
Yo mismo leeré el bando para que la gente sepa quién manda aquí.
¿Y quién manda, tío?
¿Por qué no llamas a la guardia, a ver si te obedecen?
Lo haré.
Es inútil. La guarnición ejerció un antiguo privilegio como...
cuerpo de armas, y ha elegido un nuevo jefe.
Años de proscripción convierten a los cuervos en buitres.
Muy bien, Carver.
Apelo a otra antigua tradición de los Doone.
Abuelo, por favor, no hables ahora.
Llamaré al médico.
Bien, estamos en el jardín de la iglesia...
y enterraremos al granjero Snowe.
Son malas noticias, pero es mejor que lo sepáis.
Prendieron esta mañana el padre de Cal Oates.
Será el próximo.
Voy para Exmoor entregarme.
No Cal. Pagarías un precio más alto que la muerte de tu padre.
Si alguno de nosotros se rinde ahora...
no habrá más oportunidad de librarnos de ellos.
¿Y nos quedaremos escondidos mientras ahorcan a nuestros padres?
Eso no se discute. Tienes razón, John.
No. Debemos estar unidos.
Esos ahorcamientos nos dan fuerza para atacar.
Atacaremos el castillo esta noche.
Di que nos encontraremos en el camino de los Doone.
Abriremos la entrada del puente.
Bien. Estaremos allá y llevaremos las armas robadas.
Y espero que estéis allá para bajar el puente.
Puedes contar que sí.
Debes descansar.
Sí, debo descansar.
¿Recuerdas lo que te contaba sobre tus padres?
Que mi madre murió cuando yo nací.
Y en la guerra mi padre, tu único hijo.
No tuve hijos, Lorna.
Tu padre era el hijo de mi mayor enemigo en la corte...
el duque de Lorn.
Tú no eres una Doone. Tienes sangre real.
Eres prima de Su Majestad el Rey.
Pero, he vivido aquí toda mi vida.
No siempre.
Tenías un año, cuando mandé que te raptaran en el condado de Kent.
Teniéndote como rehén podría presionar al duque.
Pero no llegué a hacerlo.
Porque desde niña me robaste el corazón.
No puedo ni imaginarlo.
Después de tantos años, mi... nombre es falso.
Tu verdadero abuelo, Richard, duque de Lorn...
es ministro del Rey.
Iba a utilizar tu matrimonio para recobrar...
el favor de su Majestad.
¿Y Carver sabe de eso? - Sí, querida.
Pero el culpable soy yo.
Por envolverla en mis locas y endemoniadas ambiciones.
Perdimos la carrera, querida.
Estoy en el último asalto.
Toma.
Aquí está mi confesión completa.
Carver no podrá obligarte a casarte si se la entregas al duque.
Después de tantos años, ¿me creerá?
Te creerá cuando vea a tu madre al contemplar tu rostro.
Deprisa, ahora que Carver no está en el castillo.
Hay un túnel que sale a través del acantilado.
Ve a ver al duque de Lorn.
Date prisa.
No puedo dejarte con ellos.
Ni siquiera los Doone...
pueden importunarme...
ahora.
¡Abuelo!
El Sr. Carver ha ordenado no os dejen salir por el portón.
Hay otra salida.
Necesitaré de un caballo para llegar hasta el brezal.
Alguien de allá podrá proporcionárselo.
Si estás pensando en John Ridd, no, Gwenny.
Está en el bosque, entre nuestras patrullas y la horca.
Pero no podemos acudir a nadie más.
Debo ir a Londres. Allá tendré ayuda para el pueblo de Exmoor.
Srta. yo puedo pasar y llevar un mensaje para el Sr. Ridd.
A lo mejor alguien puede encontrarlo en el bosque.
Las probabilidades son mínimas.
Es la única esperanza.
Por favor.
¿Queréis escribir un mensaje?
He recorrido todo el valle. Los hombres están dispuestos.
Bien.
Annie me dio esto, dijo que Gwenny lo trajo del castillo de los Doone.
"Querido John Ridd: si quieres ayudarme, mira los dos nidos...
de grajos que hay en el árbol que está en...
la cima de la cascada. " Cuando los pájaros se vayan...
ven a buscarme al pantano.
¿Hay cuervos a la vista, John? - No, dos nidos de grajos.
Yo...
Annie... sabe la verdad sobre mi pasado...
ella y yo, bien... si lograse el perdón del Rey...
y colgase la máscara negra,
¿crees que yo podría esperar...? ¿Tener derecho a...?
Yo no puedo hablar, amigo.
Soy el último con derecho a hablar sobre el amor.
"¿Debí esperar una hora?"
"Mientras esperaba una señal...
supe que no tendría otra elección. "
"La voz de mi corazón es más fuerte que mi voluntad. "
¿Piensas ayudarla?
Sí, Tom. Voy a ayudarla.
No se puede luchar contra el corazón. Estoy contigo.
Los hombres están prestos.
Voy a atrasar el ataque una hora.
¿Una hora? Pero nos esperan en el puente a las nueve.
Y necesitamos tiempo para escalar la cascada.
Tiene razón. Si esperamos, podrían encontrarnos las patrullas.
¿Por qué el atraso? - Porque lo mando yo.
Me llevo tu caballo. - Bien.
No se debe mentir delante de los muertos.
No, señor. No he mentido. He contado todo lo que sé.
Eso ya lo sabíamos. - ¿Sabes dónde está ella ahora?
No lo sé.
Eso es todo, Gwenny. Por ahora.
Un día triste, viejo amigo. Hemos sufrido una gran pérdida.
Sí. Lo más triste es perder un hermano.
Mi noticias, aligerarán el peso de la tristeza.
Hay ocho granjeros escondidos en la cascada para atacar hoy.
¿A quién le importan esos? Lorna desapareció del castillo.
Las desgracias nunca vienen solas. Estoy consternado.
Pregunté a los guardias. Nadie salió por el puente levadizo.
Utilizó el túnel. Sin ayuda no podrá ir muy lejos.
La encontrará. El túnel sale a la base de la cascada.
Charlie, organiza una patrulla. Vamos a buscar en el bosque.
Tenía miedo... - ¿De que no viniese?
Tienes mucho que aprender sobre mí.
Pero dime, ¿por qué huyes de los Doone?
Sir Ensor ha muerto.
Debo llegar a Dulverton antes de que Carver me encuentre.
Te lo contaré todo.
Aquí estamos desamparados. Pueden matarme los Doone y los míos.
Es mejor buscar ayuda.
...y ropas de niña, que hay en el castillo de los Doone.
Sellado y firmado, Ensor Doone.
La prueba de mi historia. La confesión de Ensor Doone.
Si la entrego al Duque de Lorn, el Rey os ayudará a liberaros.
Ya habéis oído su historia.
Vamos a escoltarla hasta el camino de Dulverton.
Ella no va a ir, John. - Hablas como un majadero, Todd.
Necesita de nuestra ayuda, por eso la he traído.
No creo en una Doone, y no voy a ayudarla.
Ella no es una Doone.
Tu mente está envenenada por el odio, pero debes creerla.
¿Y confiar en un ladrón cómo su abuelo?
Sir Ensor no mentiría en su lecho de muerte.
¿Y quién garantiza que murió?
Olvídalo, ya nos has hecho perder mucho tiempo.
Sí. - Será una trampa de Carver.
Juro que no es una trampa. - ¿Y por qué lo jura, Srta. Doone?
¿Por su casamiento con Carver?
No huiría si pensase en casarse con él.
Quizá lo esté ayudando. Será nuestro rehén, por si falla el ataque.
Tiene razón. - No estoy de acuerdo.
Estáis equivocados. - ¿Ah sí?
Retrasaste el ataque para traerla aquí.
¿De qué lado estás, John? - ¿Qué significa ella para ti?
Mis sentimientos no tienen nada a ver con esto.
Ella lo tiene embrujado, o quizá se ha enamorado.
¿Qué contestas a eso, John?
Ya habéis contestado por mí. No lo niego. La ayudaré aun sin vosotros.
Atacaremos sin ti. La chica se quedará aquí.
No queremos un jefe que ama los Doone.
Amenazaremos a Carver con ahorcarla.
Su vida por la de mi padre.
Ahora habláis como los Doone. Apartaos.
No. Prefiero ser prisionera antes que motivo de enfrentamiento.
Nos vamos, Lorna.
Quietos.
John, vete.
Eliges a una Doone antes que a nosotros. Entrega tus armas.
No me hagas usarla, Walt.
No os mováis y soltad las armas.
La confesión de Sir Ensor. Debes llevársela al Duque.
Bien, Lorna, no esperaba encontrarte aquí.
Coged la espada de Ridd y maniatadlo.
A los caballos, idiotas. A por ellos.
Ojalá lo capturen.
Atadlos y llevadlos al castillo.
Gracias a John, nos colgarán a todos.
Ha dado la espalda a su gente...
por el amor de una Doone.
"Un sentimiento de culpa me acompañó. "
"Sacrifiqué a mi gente por Lorna. "
"Tenía que salvarlos, y a ella, encontrando al Duque de Lorn. "
Estaba con el Rey en Bristol.
Majestad, este documento firmado por Sir Ensor, prueba...
Pero lamentablemente, es la única prueba que el Sr. Ridd nos trae.
Jeffries tiene dudas de que Lorna sea realmente nuestra prima.
Pero es una confesión en el lecho de muerte.
Me parece poco, teniendo en cuenta los crímenes de los Doone.
Sire, si me permitís. - Adelante.
Lorn dice que te defenderás sin timidez y con firmeza.
Si tuviese dudas sobre lo que Lorna me contó, Majestad...
el retrato de su madre las disiparía.
La condesa es, sin duda, la propia Lorna.
¿Qué decís a esto? - Es posible, Sire, es posible.
Pero me informan que el Sr. Ridd es un hombre audaz.
Que toma la justicia por su mano y organiza revueltas en Exmoor.
¿Es eso verdad, Ridd?
Hice lo que pude para combatir a los Doone, Majestad.
Asesinaron a mi padre.
Nos sangran con impuestos y nos aterrorizan.
Y si puedo volver, lucharé de nuevo contra ellos.
El odie que siente es comparable al nuestro.
Si no me falla la memoria, hay gobernador en Dulverton.
Majestad, si esa confesión es verdadera, le advierto que...
el gobernador de Wichelhalse fue cómplice en el rapto de mi nieta.
Juro, Sire, que su complicidad con los Doone no terminó allí.
Por suerte, Sr. Ridd, la corona tiene al menos un leal defensor.
Estoy aquí porque fracasé, Majestad.
Mis seguidores están prisioneros o quizá muertos.
Quizá sea más honesto decir que fracasamos nosotros.
Fracasamos en proteger a nuestros leales súbditos...
de una caterva de ladrones proscritos.
¿Tiene alguna experiencia militar, Sr. Ridd?
Tuve el honor de ser sargento al servicio de V. M. durante cinco años.
Entonces, sugiero que dejemos en sus manos la liberación...
de nuestros súbditos y de nuestra prima.
Asistidle en todo lo que necesite.
Lástima que Bristol y Exmoor no estén unidas por un gran río.
Habríamos enviado el nuevo barco de guerra que acabamos de construir.
¿Miras el camino de Exmoor?
¿Sigues esperando visita, querida?
¿Dejamos de disimular amistad, Carver?
El fuego de tus ojos es realmente hermoso.
Me da más motivos para casarme contigo.
Tengo la certeza de que ya tienes motivos de sobra.
Como señora del castillo, le conseguiría el perdón del rey.
O quizá un título de caballero en la corte.
Sir Ensor me reveló tus intenciones.
No es verdad, yo siempre te he amado.
Además, tengo tu promesa.
La recibiste de una Doone, no de la hija del duque de Lorn.
Pésima noticia para los granjeros que gozan de la hospitalidad...
del castillo de los Doone.
¿Sabes?, pensaba convidarlos para nuestra boda.
A menos, querida, que prefieras verlos ahorcados.
Por la justicia del Rey.
Que los Doone vuelvan a reconciliarse con ella.
Buenas noches, gobernador.
Creía que habías huido de los Doone.
Muy difícil, estando vos en Exmoor.
Como gobernador de Su Majestad, no te permito...
¿Os habéis vestido para una boda? ¿De algún Doone, quizá?
Esto es humillante.
Como espía de los Doone, más os va a humillar acompañarnos donde vamos.
Gobernador, vuestro caballo ensillado.
Señores, siempre estoy dispuesto a ayudar, pero...
Lo haréis.
"Con los medios del Rey...
subimos las peñas para acceder al castillo.
¡Alto! ¿Quién va?
Decidle que abran el portón.
Abrid al gobernador de Su Majestad y a los invitados a la boda.
Es el gobernador. Abrid.
Podéis vivir dos minutos o dos horas, depende de vos.
Daos prisa, gobernador. Ya está todos. Llegáis tarde a la boda.
Guardias, prended a esos hombres.
Ahora es un gobernador honesto.
Rápido, metedlo en el cuerpo de guardia.
Primero, vamos a rescatar Lorna.
Recuerda, espera mi señal. Vigila y estate preparado.
Ojalá Ensor viviese para gozar de este día feliz.
Llevó mucho tiempo esperándolo.
Sólo falta la novia para que comencemos.
Gracias.
Espero que quiera unirse a la fiesta.
Acompáñala. Después, ese placer será solo mío.
¿Eres tú, Gwenny?
Carver se impacienta, querida.
Esperaba a Gwenny para que me ayude.
Todas las novias se ponen nerviosas y los hombres impacientes.
No le hagáis esperar más. - Me daré prisa.
Suelta la espada, John Ridd. - ¡Cuidado, John!
¡Guardias! ¡Mosquetes!
Coge mi pistola y dispara por la ventana.
Sí, John.
Disparad a través de la puerta.
Al jardín, rápido.
"Sorprendimos y capturamos a dos de los Doone. "
"Carver y Charleworth desaparecieron. "
"Si no les encontraba, lo lamentaría de por vida. "
Todo el castillo está rodeado por guardias.
Cuando se retiren, quizás podamos escapar.
¿Para Escocia? ¿O hacia la frontera de Gales?
Y reunir tropas.
¿De dónde? ¿Del cementerio?
Los Doone siempre hemos conseguido reunir seguidores.
Mientras tanto, no moriremos de hambre.
Somos ratones en nuestro castillo.
Escondidos y robando comida de la propia mesa.
Entrad, John Ridd, estábamos esperándoos.
¡Majestad!
Joven, no acostumbramos a esperar.
Pero Sire, no sabía que... - ¿Haríamos una visita?
Nosotros tampoco.
Quisimos ser testigos de la limpieza de este nido de víboras.
Y servir de protección a nuestra encantadora prima.
Me temo que aún faltan dos Doone, Majestad.
Qué lástima.
Pero nuestra preocupación inmediata es que nuestra prima...
no quiere abandonar Exmoor sin deciros adiós.
¿Adiós?
Mi abuelo quiere que vaya con él a Londres esta noche.
Richard, respecto de aquello...
Primero fueron las murallas del odio.
Ahora, son las del palacio.
Mi abuelo dice que soy la única en la corte en e3dad de casarse.
¿Qué hago?
Lo que debes hacer... ¡Señora!
No John, se lo diré.
No puedes cambiar los deseos de un Rey.
Tampoco los de mi corazón.
Me temo, querida, que Su Majestad quiere marcharse ya.
Noto que no tenéis mucha estima por la dignidad de la sangre real.
¡Majestad, yo...!
Al olvidar vuestro deseo de aspirar al afecto de una pariente real.
Si me permitís hablar... - Por supuesto que no.
Las mujeres hablan demasiado.
Sólo hay una forma de resolver esto. Richard, vuestra espada.
Arrodillaos.
Yo os nombro caballero.
Levantaos, sir John Ridd.
Y Recordad, muchacho, no existe nada bajo el sol...
que no esté al alcance de un caballero inglés.
Sí, Majestad.
Ahora, vayamos a Londres.
Nell Qwynn estrena un entremés nuevo.
Mi presente de boda para los novios es...
el castillo de los Doone y sus tierras.
Que así se cumpla, Richard. - Majestad.
Bien, es muy sencillo.
Vos os ponéis allí, y Lorna allá. Yo estaré ahí arriba.
Volved con vuestros amigos hasta que todo esté preparado.
Gracias, Parson.
John, todos queremos decirte... Qué Walt quiere decir es...
Ya lo sé. Gracias.
Se nos hará raro verte vestido así detrás de un arado.
Ahora que me prometieron el perdón del Rey...
todo lo que necesito para mi completa reforma...
es la respuesta justa de una linda muchacha...
a una pregunta honesta.
Es sí.
Aún no has oído la pregunta.
No seas bobo.
¿Qué crees que vas a preguntarme?
El halcón de los caminos se vuelve gorrión...
cuando la flecha de Cupido le atraviesa el corazón.
El boda está a punto de empezar.
Podemos ir a la base de la cascada.
Queridos amigos, estamos en presencia del Señor...
para unir a este hombre y a esta mujer en santo matrimonio.
El anillo.
Colocad el anillo en su dedo y repetid conmigo:
Con este anillo yo te desposo.
Con este anillo yo te desposo.
Y te hago partícipe de todos mis bienes.
Y te hago partícipe de todos mis bienes.
Amén. - Amén.
Carver, no. Si disparas nos prenderán.
Si disparo, sir John y su esposa...
tendrán su luna de miel en la tumba.
No te dejaré. Estate quieto. ¿Estás loco?
Oremos.
Padre eterno, creador y protector de los hombres,
dueño de la gracia espiritual, dueño de la vida eterna,
da tu bendición a tus siervos.
A este hombre y a esta mujer, a quienes bendecimos en tu nombre.
Puesto que consentía en uniros en sagrado matrimonio...
y en presencia de testigos...
habiéndoos dado palabra de verdad uno al otro...
y dado y recibido el anillo que une vuestras manos...
yo os declaro marido y mujer.
Amén.
Que el Señor os bendiga por los siglos de los siglos. Amén.
Derribad la puerta, todos juntos.
Hay un pasadizo secreto en este cuarto, en algún lugar.
Lorna me lo dijo.
Cubrid la salida al acantilado.
Vosotros dos, el puente levadizo. _Sí, señor.
John Ridd viene solo.
Tráelo hasta aquí. Yo me quedo esperando.
Estoy aquí, John Ridd.
"Durante semanas, Lorna estuvo al borde de la muerte. "
"Y yo esperaba, hora tras hora, la llegada de la crisis final. "
El médico dice que puedes verla, John.
No pensarías que era el final de la historia.
Es sólo el principio.
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