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Ven a mí.
Ven a mí.
Un ángel guardián.
Un espíritu de consuelo.
Espíritu de cualquier esfera celestial.
Algo.
Oye mi llamado.
Ven a mí.
TÚ.
Tú me despertaste
de una eternidad de oscuridad.
TÚ... tú...
No eres para el mundo de los vivos.
No eres para los humanos.
¿Serás una conmigo por toda la eternidad?
¿Lo juras?
Lo juro.
AÑOS DESPUÉS
Thomas.
¿Thomas?
¿Qué, mi amor?
¿Qué pasa?
Nada. Yo...
Soñé... yo...
Ven aquí.
No hay nada que temer.
La luna de miel fue muy corta.
Quítate los zapatos.
Ojalá pudiera quedarme, amor.
¿Qué hice para merecer a una mujer tan cariñosa?
Ellen, te dije que no la dejaras meterse en la cama.
Me llena de pelo todo lo que me pongo.
A Greta le encanta este lugar.
Ella también desea que te quedes.
Pero es un día de gran importancia para nosotros.
Un minuto más.
Me tengo que ir, en serio.
Adiós.
Ya tiene el trabajo.
Lo enviarán lejos.
Buenos días.
Disculpe.
ALEMANIA (1838)
KNOCK Y ASOCIADOS, AGENTES INMOBILIARIOS
Lo ha hecho esperar un cuarto de hora.
Disculpe, señor.
Le ruego me disculpe, Herr KNOCK, por mi tardanza.
Su demora es providencial, muchacho, providencial.
Adelante.
Sigo preparando el informe.
Y le agradezco, señor, que me considerara.
Cuando llegaron a mí nuevas de su matrimonio,
supe que era la providencia.
El casado casa quiere.
Es demasiado generoso, señor.
Permíteme extenderle mis felicitaciones a su esposa.
- Gracias, señor. - Es hermosa en verdad.
Sin igual.
Casi...
...una sílfide.
SÍ. Gracias, señor.
Estoy muy entusiasmado por proceder con lo que sea que solicite
y así estar completamente comprometido con la compañía.
Ciertamente.
La providencia.
Bueno, he entrado en negociaciones con un conde extranjero
de una línea de muy rancia nobleza.
Muy antigua y... excéntrica.
Desea adquirir una casa aquí, en nuestra Wisburg.
- ¿En serio? - Para retirarse.
Tiene un pie en la tumba, por así decirlo.
Será un gusto escoltar al caballero y recomendarle nuestras propiedades.
Ya seleccioné la mansión Grunewald.
Disculpe, señor, ¿pero no está... en ruinas?
Solicitó una casa vieja,
y pagará muy generosamente.
¿Me reuniré con él mañana, a las nueve?
Aquí está lo peculiar.
Está demasiado débil para viajar,
así que usted debe viajar hacia él.
Ya veo.
Vive en una pequeña región al este de Bohemia,
aislado en los montes Cárpatos.
Será una gran aventura, muchacho.
Ciertamente.
¿El conde no puede ejecutar el contrato cuando llegue aquí?
Ah, no, es demasiado urgente.
Insiste en que le enviemos un agente...
...en persona.
Lo recompensará con generosidad, muchacho, con generosidad.
Asegure esta cuenta, y se asegurará...
su posición oficial en la compañía.
Gracias, señor. Gracias.
No lo decepcionaré.
¿Cuál es el nombre del conde?
Orlok.
Deberé partir mañana,
ya que es un viaje de seis semanas.
Pero Harding accedió generosamente a cuidarte hasta que regrese.
¿Por qué mataste a estas hermosas flores?
- ¿Qué? - Nada.
- ¿De qué hablas? - Discúlpame.
Pongámoslas en agua.
Morirán en unos días.
- Tíralas. - ¿Qué?
¡Tíralas!
¿Qué...?
No puedes irte.
- ¿Qué es esto? - Debo contarte mi sueño.
Ellen, ya dejamos estas dificultades atrás.
- Debo hacerlo. - Por favor.
Basta de tus recuerdos de la infancia.
- Los doctores aconsejaron... - No.
Era nuestra boda.
Pero no dentro de los muros de la capilla.
Arriba, una nube borrascosa, impenetrable
que se extendía más allá de las montañas.
El aroma de las lilas era intenso bajo la lluvia, y...
cuando llegué al altar...
...no estabas ahí.
De pie, delante de mí, toda de negro,
estaba...
...la Muerte.
Pero yo estaba feliz.
Pero tan feliz.
Intercambiamos votos, nos abrazamos,
y cuando giramos...
...todos estaban muertos.
Papá y... todos.
El hedor de sus cuerpos era horrible.
Y ...
...Nunca había estado tan feliz...
...como en ese momento...
...)mientras tomaba la mano de la Muerte.
Nunca digas estas cosas en voz alta.
Nunca.
Es un sueño tonto e insignificante,
como tus pasadas fantasías.
Todo está bien.
Nos presagia algo espantoso.
Mira, cuando regrese,
finalmente tendré algo.
Nos compraré una casa bonita con una criada...
No necesitamos nada de eso.
Quiero que tengas todo lo que mereces.
No debes irte. Te amo demasiado.
Por favor, basta.
Nunca desde nuestros días de escuela, Tom.
- De mi abuelo, el mejor. - Ah, no.
- No debería. - Vale la pena para celebrar tu aventura.
Gracias.
Te envidio.
Yo te envidio.
Has tomado el lugar de tu padre.
Es increíble.
La maldita responsabilidad te aplasta, Thomas, te aplasta.
Claro que es impropio quejarse con todas las ganancias,
pero las exigencias del mercado crecen más rápido que el astillero.
Y mis dos niñas, dos, Tom.
Las amo... más que nada en el mundo.
Y... no le digas nada de esto a Ellen
0 a mi Anna, pero otro viene en camino.
Felicitaciones.
Siempre fuiste un chivo en celo.
Cómo la deseo.
¿Y ustedes para cuándo, recién casados?
Cuando ya no sea pobre.
Friedrich, cuando tenga dinero
finalmente te podré devolver
- el dinero que me prestaste. - Ni una palabra más.
Eh, ¿Friedrich?
Cuiden a Ellen.
Prácticamente me rogó que me quedara.
¿Y desperdiciar tu gran oportunidad?
Temo que su pasada melancolía regresa.
Claro. Su galante esposo le deja la cama fría.
Mis amores, es hora de dormir.
¡Papá!
¡No!
Escuchen a su madre.
Ya es hora. Basta.
- Vamos. Está bien. - Vamos.
¡No podemos! ¡Hay un monstruo en la habitación!
¡Papá!
Que no deje que me coma el monstruo.
¡Detento!
Discúlpennos, pero debo cazar un monstruo.
Y tú, un niño perfecto.
- Buenas noches. - Buenas noches.
A la cama. Vamos.
¡Papá, por favor, quédate con nosotras!
Me quedaré con ustedes hasta que estén bien dormidas.
¡Lo escucho respirar debajo de mi cama!
Perdóname.
Dejé atrás estas fantasías.
En serio.
Y nos tenemos el uno al otro.
Mi señor, se ha cumplido así como usted exigió.
En breve estará bajo su dominio,
y yo lo atenderé desde aquí,
¡cerca del objeto de su contrato!
Estoy orgullosa de ti.
Por favor, cuídate.
¿Tienes tan poca fe en mí?
Te acompañará toda la fe que tengo.
Me escribirás todos los días.
Lo haré. Lo prometo.
Recuerda, es todo por nosotros.
- Te amo. - Te amo.
Adiós.
Gracias.
Está bien.
Perdón. Perdón, no.
¿Qué son esos berridos?
¡Largo, gitanos asquerosos!
Traen verguenza a mi posada.
Y usted me trae problemas.
Discúlpeme. Sólo quiero quedarme una noche.
Tengo audiencia en el castillo.
El castillo Orlok...
Por el nombre de Cristo, nunca hable de ese castillo.
Regresa a tu país, extranjero.
¡Cállense la boca!
¡Que se los cargue el santo juicio divino!
Estoy agotado. Se lo ruego.
Váyase.
Le pagaré el doble por el hospedaje.
Te expulso, te expulso con ajo.
Por favor, por favor, no vaya.
Tenga cuidado con la sombra de él.
La sombra lo cubre a usted en la pesadilla.
Despierto, pero en un sueño.
No hay escapatoria.
Rece.
Bendice a esta virgen niña.
Bendícela.
Conduce a nuestro semental hacia el espíritu impuro.
¡El vampiro!
¡La tumba del vampiro!
¡El vampiro!
¡Encuéntrenle la cola!
¡Sus pezuñas hendidas!
¡Silencio!
¡Silencio!
¡Dios te haga que revientes!
¡No, por la gracia de Dios!
¿Hola?
¿Y mi caballo?
Llega tarde.
Ya pasó la medianoche.
Y todos mis asistentes se retiraron.
Perdóneme, conde.
Deje ahí sus cosas.
Saque el contrato y siéntese.
¿No desea aguardar hasta la mañana?
Deseo que haga lo que solicito.
Sí.
Claro, señor.
Lord.
Discúlpeme, señor.
Su lord.
Se dirigirá a mí
como el honor de mi sangre lo exige.
Sí, mi lord.
Discúlpeme, mi lord.
Le ruego...
...se siente.
Gracias, mi lord.
Estoy muy impaciente
por posar mis ojos en el contrato.
Y mi correspondencia
con su superior, Herr KNOCK.
Las he esperado mucho tiempo.
Claro, mi lord.
Beba.
Tengo, mi lord... tengo preguntas
sobre las raras costumbres de los campesinos
y los vagabundos errantes.
Anoche, vi...
o creo que vi un grupo de gitanos.
Ingresaron a un pequeño bosque de abedules y...
Anoche fue la víspera de su Sfântul Andrei.
La gente de nuestro pueblo dice
es la noche más oscura de brujería,
cuando la magia del Diablo hace que el lobo
hable la lengua de los hombres,
y cada pesadilla camina en esta tierra,
ascendente de la tortuosa tumba.
Me temo que mantenemos
muchas supersticiones por aquí
que pueden parecer retrógradas
para un joven tan educado.
Estos gitanos exhumaron un cadáver.
Es su sucio ritual.
¿Qué tipo de ritual...?
¡No vuelva a hablar de él!
Ansío retirarme
a su ciudad donde la mente es más moderna...
...y no saben nada
ni creen en estos cuentos de hadas tan macabros.
Coma.
¿Está casado, Herr Hutter?
Tenga cuidado.
No es nada.
Podría aliviar su herida.
Acérquese al fuego.
Su rostro muestra que no se siente bien.
¡Espérenme!
Cuidado, niñas.
Eviten ensuciarse.
¡Atrápame!
¿No sientes a veces como...
como si no fueras una persona?
- Bueno, yo... - Lo que deseo decir
es que no estás verdaderamente presente o viva,
como si dependieras del deseo de otro, como una muñeca,
y alguien o algo tuvo el poder de darte vida,
de moverte.
Claro que todos nos sentimos decaídos a veces.
No se trata de decaimiento. Es como... como si hubiera
algo en juego que es demasiado horrible o grave para explicar.
- Dios. - No, mi querida Anna.
YO...
Mira el cielo. Mira el mar.
¿Nunca te llama, invoca?
Algo está cerca.
Es Su poder.
Una brisa suave del cielo.
¡El destino!
Mi dulce romántica.
No estoy loca, Anna.
Leni.
Discúlpame.
Todo lo que digo suena tan infantil.
Tus palabras salen de tu corazón sincero.
Mi corazón está perdido sin mi Thomas.
¿Hola?
¿Conde?
Agregue su firma como abogado.
Qué descuidado de mi parte, mi lord.
El lenguaje de mis antepasados.
Claro.
Veo el detalle de un recuerdo.
¿Su esposa?
Exacto. Es... Sí.
¿Me permite?
Nos casamos hace poco.
A propósito, debo escribirle.
Debo enviarlas, si me permite.
Lila.
¿Cómo, mi lord?
Es afortunado de tener amor.
Es la providencia, como diría Herr KNOCK.
Su firma.
Le ruego...
...Me conceda su perdón.
No me atrevo a olvidar su comisión.
Herr Hutter.
Ahora somos vecinos.
Es mi buena fortuna, mi lord.
Disculpe la pregunta, mi lord,
¿pero por qué una residencia tan antigua como la mansión Grunewald?
El contrato está firmado.
Claro.
Bueno, le agradezco y felicito por su nuevo hogar.
Es tarde. Deseará retirarse.
Si me permite, mi lord, ser ligeramente poco sutil en mis formas,
deseo partir tan pronto como...
como sea conveniente y mis servicios estén prestados.
Estoy...
He tenido los sueños más irregulares.
Temo que estoy enfermo.
Es un presagio oscuro viajar enfermo.
Se quedará y descansará bien.
Debo objetar, mi lord.
Obedecerá mi consejo.
Ah, pero, mi lord...
¿Conde?
Tiene mi relicario.
Tu esposo está perdido para ti.
Sueña conmigo.
Sólo conmigo.
Sólo conmigo.
Los casos leves de sonambulismo, caminar dormido,
son causados por la congestión de la sangre.
Demasiada sangre.
Quizá estaba... quizá estaba oprimida
o ya estaba en una posición rara.
Sin embargo, ya ha tenido estos ataques antes.
- Nervios y demás. - Entiendo.
Si continúa, avísame, pero hasta entonces, no te preocupes, mi querido amigo.
Sí, claro.
Me inclino a recomendar que duerma con un corsé.
Alienta la postura correcta, calma el útero y revive la circulación.
Sí, muy bien.
Y si su inquietud escala, siempre puedes atarla a la cama.
Él viene a mí.
Viene.
Aumentaré el éter.
¿Nada de Thomas? ¿Nada?
No. No recibí nada de ningún tipo.
¿Ni siquiera... al astillero?
¿Y Herr KNOCK?
Aún no hay rastros de él.
Su firma está en un caos diario.
Nunca me agradó ese hombre. Nunca.
Debería ir a su oficina en persona.
- Frau Hutter, no. - Debo descubrir algo.
- ¡Por Dios! - Pero Thomas...
No puede ir sin compañía.
Soy sensible a su naturaleza apasionada
y no criticaré más este error de juicio.
Enviaré a alguien diariamente hasta que hallen a Herr KNOCK.
Thomas está bien.
Estoy seguro de ello.
Leni, casi anochece.
Deberíamos irnos.
¿Leni?
Un momento más.
Por favor.
Friedrich, no seas grosero, por favor.
No debes enroscarte es sus fantasías.
Toda la casa se centra en sus caprichos.
Estoy cansado de hablar de ella.
¿Crees que no tengo ninguna carga?
La amo.
No tiene la culpa de su dolencia.
Discúlpame, mi amor.
El Dr. Sievers le hará otra visita.
Por favor, hablemos de otra cosa.
¿Cómo está el pequeño Friedrich?
Con hambre como siempre.
Como su padre.
Friedrich, ¿en público?
No puedo resistirme a ti, mi amor.
¿Ellen?
¡Leni!
¿Paciente nuevo?
Sí, señor.
Lo dejamos abajo, señor.
He prohibido estrictamente el uso de las viejas celdas.
- Disculpas, señor. - No se discute.
Este es un hospital moderno, no una prisión.
Podrá parecer una pobre alma, pero juro que lo vi gritando y gimiendo.
Lo hallaron en el mercado de Navidad.
Mató a tres ovejas con las manos.
Y se las estaba comiendo crudas.
¡Crudas!
Buen día, mein herr.
Soy el Dr. Sievers.
¿Cuál es el problema?
Ningún problema.
Ningún problema.
La providencia.
Ya veo.
¿Puede decirme su nombre?
- Herr... - No soy nadie.
Soy su sirviente.
¿Y qué tiene ahí?
Vidas, obsequios,
conferidos sobre mí por su señoría.
Mire, este es bonito.
A su señoría le gustan más... los bonitos.
¿Su señoría?
Es el infinito.
Los ojos brillantes
como una diadema de joyas.
Y luego podredumbre.
Asfixia.
Y devoración.
Mi querido amigo, ¿por qué haría eso?
Está bien.
Nadie quiere lastimarlo, mi querido amigo.
Él viene.
¿Quién?
¿Quién viene?
Fue él quien me invocó.
Fui yo el elegido para servirlo.
Yo sé lo que desea.
Él arrojará sobre ustedes
maldiciones, confusión, aflicciones, reprimendas,
porque me han abandonado,
y él reinará
sobre todos sus cadáveres vacíos.
Devoración.
¡Devoración!
Harding, ayúdame.
Estos ataques de histeria le vienen por la noche
como un reloj.
- ¿Cigarro? - No, gracias.
Yo... lamento decirte esto.
Pero el empleador de Hutter, Herr KNOCK,
fue ingresado al hospital esta mañana.
¿Cómo?
¿Le hablaste de Thomas?
- Está loco. - ¿Loco?
Non compos mentis.
Y, Friedrich, el pobre hombre sufre alguna manía de tipo religioso.
Comparte un lema similar al de Frau Hutter.
«Él viene».
¿Cómo?
¿Dónde demonios estás, Thomas?
Lo que me trae al especialista.
Un hombre llamado von Franz.
- Suizo. - ¿Suizo?
Profesor Albin Eberhart von Franz.
Es la única persona que podría diagnosticarla.
Era un médico ilustre y un estudioso en Zúrich
cuando estaba estudiando, mi mejor maestro.
Envíale un mensaje a Zúrich entonces.
No, no... está aquí en Wisburg.
¿Aquí?
¿Aquí mismo?
¿Por qué no me había dicho, hombre?
- Bueno... - Son noticias geniales, maldición.
¿Por qué no se le ocurrió antes?
Verá, él... von Franz es el más instruido en el campo.
Su mente es asombrosa.
No escatimaré en gastos.
Me malentiende, Friedrich.
Me resulta difícil recomendarlo.
Lo echaron de la universidad,
se rieron de él en su propio país.
- ¿Cómo? - Me apena decirlo, pero...
se obsesionó con la obra de Paracelso,
Agrippa y otros por el estilo.
Trabajo con barcos, Sievers.
Alquimia.
Filosofía mística.
Lo oculto.
¡No! ¡Orlok!
En vida, fue un hechicero oscuro.
Solomonar.
El diablo preservó su alma,
su cuerpo puede volver a caminar en blasfemia.
Está perdido en su sombra.
No. No, debo irme.
Le prometí a Ellen.
Quédese aquí.
Su mal no puede ingresar en esta casa de Dios.
Prometí que me uniría a la compañía.
Vine aquí para venderle al conde una casa en Wisburg.
No puede irse de aquí.
- Irá a Wisburg. - No puede irse de aquí.
Él debe regresar a la tierra maldita
donde fue enterrado.
¡No! Busca a Ellen.
¡Lo sé!
Pronto ya no seré
una sombra para ti.
Pronto nuestra carne se abrazará
y seremos uno.
Naturaleza, aumenta tus truenos
y llévame con rapidez en las alas
de tus vientos bárbaros.
¡No he fallado, su señoría!
¡Su obsequio prometido espera!
¡La providencia!
La comunidad científica está en una cruzada
para probar que su trabajo lo enloqueció.
Le aseguro, Harding, el profesor podrá ser poco convencional,
pero sabrá la fuente de su dolencia.
¿Profesor von Franz?
Déjeme en paz.
Soy un antiguo estudiante.
¡Váyase! ¡Dije que se vaya!
Profesor, por favor, no quisiera importunarlo.
Profesor, por favor.
Casi había desbloqueado la clave final
del «Mysteriorum Libri Quinque».
Lo siento, profesor.
No. No importa.
Calculé mal las estrellas.
Hermes no convertirá mi azufre negro en oro esta noche.
Sí, no lo molestaremos más.
- Debemos irnos. - Sólo...
Buenas noches, profesor.
Nolite dare sanctum canibus.
Neque mittatis margaritas vestra ante porcos.
Mi querido joven Sievers.
¿O mis ojos moribundos me engañan?
Debí saberlo.
Abrázame, muchacho.
Estoy muy feliz de verte.
Sentí algo.
Me trajo a Wisburg hace varios años.
Sentí que ahora se aproximaba de manera inminente.
Pensé en una desgracia, pero debe haber sido tú.
Dime, ¿qué sucede?
Ah, ya veo, sí.
Una querida amiga suya tiene una dolencia rara.
Quizá una huésped, ¿sí?
Una joven mujer que exhibe
ataques largos de sonambulismo.
Se ve cansado, joven.
¿Schnapps?
¡Espere! ¡Aún no está bien!
¿Si
- Rápido, capitán. - Regresa al puesto.
Pero Vasilyev. Y ahora Redenko.
Capitán, es la peste. Tiene la peste.
¡Pongan en cuarentena a los enfermos!
¡El Diablo!
Nuestra carga está maldita.
¡Atrás! ¡Atrás!
¡Afuera! ¡Todos afuera!
¡Desaten a esta joven ya mismo!
Es todo lo que pude hacer para evitar que destruyera la habitación.
Desátela.
¿Es el doctor de quien Sievers habló?
¿Drogada?
Le estuve administrando opioides.
Debe descansar de día, ya que su cuerpo se es tres a
- toda la noche. - No puede estar nublada.
Háganse a un lado.
Mi querida criatura, sí, soy él, y vine a ayudarla.
¿Es de usted?
Greta.
No tiene amo ni ama.
Muy bien.
Le suplico me disculpe,
pero quisiera comenzar mi consulta de inmediato.
Verá, me da curiosidad.
El Dr. Sievers me cuenta que ha tenido estos hechizos
desde la infancia.
¿Me los describiría, por favor?
No siempre puedo recordarlos.
Como si mi espíritu se alejara.
Cuénteme lo que pueda desde el comienzo.
A veces era... es como un sueño.
Y sé cosas. Siempre supe qué me regalaban para Navidad.
Supe que cuando mi madre falleciera
mi padre me hallaría en nuestras tierras, en el bosque,
como si fuera su pequeña niña cambiada por otra.
Entiendo.
Pero a medida que crecí, empeoró.
Lo asustaba.
El tacto...
Estaba tan sola, que deseaba consuelo, verá.
Después una presencia, y las pesadillas,
las epilepsias, yo...
Le ruego continúe.
Finalmente, una vez, papá me halló acostada.
Estaba sin ropa.
Mi cuerpo, mi...
mi carne, yo...
«Pecado».
«Pecado”, dijo.
Me hubiera enviado a ese lugar. Yo... no iré.
No, no.
Todo acabó cuando conocí a mi Thomas.
De nuestro amor, me volví normal.
Sin embargo, estas visiones y paseos nocturnos han regresado.
Temo mucho por él.
Profesor.
Mi sueños se hacen más oscuros.
¿El mal sale de nuestro interior o viene de más allá?
Su estado de trance ha comenzado.
¿La has hecho sangrar para disminuir la congestión?
Por supuesto.
¿Y sus menstruaciones son también...?
Abundantes.
Demasiada sangre.
Una luz, por favor.
Su pupila está expandida.
No se contrae naturalmente con la luz.
- Imposible. - Una segunda vista.
Ya no está aquí.
Mi bolso.
Disculpen el tedio grotesco de esta demostración.
La aguja.
Sin embargo, debo insistirles
en que esta joven no está con nosotros.
Profesor, debo protestar.
Domine su protesta, pues no siente nada.
Ahora está en contacto con otro reino.
Atiende la herida, Sievers.
Ahora...
¿me escucha, muchacha?
¿Qué puede ver?
Le ordeno me diga lo que ve.
Tolerando la noche.
Un espectro de la muerte.
Él... extiende su sombra,
y él... él... él viene.
¿Quién? ¿Quién viene a usted, muchacha?
¿Quién? Maldición. ¡Hable!
¡Ríndase ante este talismán antiguo!
¡Profesor!
No la lastimaré.
Le ordeno, preste atención a mi voz.
Por la protección de Chamuel, Janiel y Zadquiel
cuénteme lo que tiene para decir.
En nombre de Eligos,
Orabas y Asmodeo,
cuénteme lo que tiene para decir.
Insistiré en unirme a ti cada noche. Primero, en sueños, luego en tus brazos.
Todo se mezclará con abominación
y estarán hasta las rodillas de sangre.
Todos llorarán.
No quedará nadie para enterrar a los muertos.
- ¡Estás prometida a mí! - ¿Prometida?
- ¡A su esposo! - ¿Prometida?
¡Ayuda!
Como lo temía.
¿Bueno?
¿'Bueno» qué, muchacho? ¿No lo ve?
¿Ver qué?
Que está maldita.
- ¿Maldita? - SÍ, maldita.
Esta querida joven criatura está poseída por algún espíritu.
Quizá un demonio.
¿Perdón?
Le aseguro, Harding, que el profesor lo dice como hipérbole.
- No, quiero decir un demonio. - Es broma.
¿Qué hay de sus propios descubrimientos
sobre patologías de alucinaciones macabras?
Esta no es una.
No es posible que se dé cuenta de cosas así.
¿Cómo pudo pasar le a Ellen?
Los espíritus demoníacos obsesionan más fácilmente a aquellos
cuyas funciones animales inferiores dominan.
A los demonios les agradan. Los buscan.
¿A qué se refiere?
Pueden encontrar a sus víctimas desde las montañas, o grandes océanos.
¿Aquellos con funciones animales inferiores?
SÍ. Los histéricos, niños, lunáticos.
Por cierto, Sievers,
tienes que presentarme a ese loco tuyo mañana.
Sí, por supuesto. Pero yo...
Los sonámbulos afectados por estas perversiones
regularmente tienen un don, como clarividencia.
No deseo debatirle, profesor, pero he visto mujeres
de constituciones nerviosas inventar todo tipo de ilusiones.
Esta no es una ilusión.
Creo que siempre ha sido gran conductora
de estas fuerzas cósmicas, de manera única.
Su lunático, quizás.
¿Entonces reconoce una conexión entre estos casos?
Esa es la cuestión.
Esto es magistral.
Le digo que es por la desaparición de su esposo.
No. Este demonio...
lo que sea, cómo se lo haya convocado,
desatado, no lo sé,
pero esta muchacha notable a la que se ha atado
está en grave peligro.
Debo hacer mis estudios.
Frau Harding.
Quédese con ella. Obsérvela.
Informe su comportamiento.
Sievers, no más éter.
Pero desvariará toda la noche.
Entonces que desvaríe.
Se está levantando una tormenta de terror.
Acabaré con esta peste. Este demonio.
- ¡Ayúdenme! - Ay, cielos.
Lo sacaré.
Tranquilo.
Ayuda.
Tranquilo.
- Escuche. - ¿Cómo?
Escuche.
Su señoría... ha venido!
La sangre es la vida.
Está aquí. ¡Está aquí!
¡Su señoría está aquí!
¡La sangre es la vida!
¡Está aquí!
¿Ellen?
¡Thomas!
¡No, no!
¡Thomas!
Thomas.
No te ha encontrado.
Temía que nunca volvería a verte.
Mi amor.
Tenías razón.
La tenías.
Él... él tiene tu relicario.
Thomas.
Thomas.
¿Qué rayos pasa ahora?
- ¡Thomas! - ¡Hartmann, la puerta!
Muy bien, señor.
¡Thomas!
¡Mamá! ¡Papá!
¿Es el monstruo?
¿Qué rayos es esto?
Son pasadas las 3:00 de la mañana.
Dios mío.
La peste. Es un barco con la peste.
Maldición.
Alerten a la autoridad portuaria.
- Y traigan al Dr. Sievers. - SÍ, señor.
Ahílo tiene, su señoría.
Ahílo tiene.
El agente vive.
Asfixiaré al recién casado, su señoría.
Puedo usarlo.
Le ruego...
Indíqueme.
Encárgueme. Úseme.
Le traeré
su bonita posesión.
El pacto exige
que ella debe renovar su voto por propia voluntad.
No puede ser robada.
Sí, mi lord.
Le suplico...
¡Silencio, perro!
Tus ruegos se vuelven insolentes.
No desearás nada de mí.
Mi lord.
Se aproxima el amanecer.
Pronto, las campanas del amanecer
repicarán con desesperación por mi llegada.
Y habré de saborearte.
¿Cómo está?
Me temo que no mejor de lo que todos me dicen que he sufrido.
Te ruego me perdones por todos los problemas que les he causado.
Sólo estoy contenta de que hayas vuelto a ser tú.
Parece un milagro.
Quizá el profesor Franz se equivocó.
Quizá solo era tu deseo de volver a ver a Thomas
y tu... tu...
¿Mi melancolía?
- YO... - Thomas ha visto
algo horrible.
Si pudiera hablar con el profe...
Calla. Sus pensamientos son muy raros.
El profesor Franz dijo un demonio.
Leni, por favor.
Por el bien de las niñas.
Se acerca la Navidad.
¿Por qué debes permanecer tan terca?
Porque estoy en lo correcto.
Sievers, solicité una reunión
con tu maníaco, no con un muerto.
Le ruego paciencia, profesor, pero esto es lo que me molesta.
Exhibe todos los signos de una peste de sangre.
Septicemia, secreción oftálmica.
Incluso mordidas flagrantes de roedores aquí y aquí.
Temo que este barco ha traído la peste a Wisburg.
Y lo confuso es que su cuerpo carece de sangre.
Mire esta curiosa marca aquí.
He visto alimañas enormes en nuestros canales,
pero dígame, profesor, ¿qué rata tiene la mandíbula de ese tamaño?
Que ángeles y demonios nos protegen.
¿Dónde está tu lunático?
Debes llevarme con él de inmediato.
¿No se enteraron, doctor, señor?
No.
Herr KNOCK se ha escapado.
¿Cómo?
Mató al portero de servicio anoche.
Este hombre debe ser hallado.
Señor, muéstreme la salida.
Sievers, busca a Harding.
Y vengan a mi residencia esta noche.
Esta no es una simple peste.
Sal.
Thomas.
- No puedo respirar. - Soy yo.
No puedo respirar.
¡Sal!
Hirudinea. La snaguijuela común.
Su impulso es alimentarse de lo que Mefistófeles llamaba
«el néctar más especial».
Mira cómo bebe.
- Sievers. - Por favor, profesor. ¿Qué es todo esto?
La plaga está presente en su forma más rápidamente letal, yersinia pestis.
Una salvaje infección de la sangre.
¿Ha leído el tratado de Glaser sobre las apariciones pestilentes
de las fronteras orientales del imperio de Habsburgo?
Se ha comprobado que eso es
una superstición degradante de los campesinos.
¿Nuestra sanguijuela es superstición?
No, pero... las sanguijuelas no salen de las tumbas, profesor.
Por favor, Sievers, explica lo que cuenta Glaser.
Una plaga arrasó con el campo.
La supuesta causa: Un cadáver andante
que parecía algo vivo
alimentándose de la sangre del corazón de los vivos.
Cada víctima sucumbió a la muerte.
Por favor, no nos dejes, mamá.
Les prometo que no dejaré que nada les haga daño.
Ningún monstruo. Nada.
Ahora, denme un beso y digan sus oraciones.
Ahora me acuesto a dormir.
Le ruego al Señor que cuide mi alma.
Anna.
Me asustaste.
Perdóname.
¿Ya regresó Friedrich?
Ah, ah, no. No.
¿Qué pasa, cariño?
¿Puedo...
quedarme contigo esta noche?
Nuestra amistad es un bálsamo precioso para mi corazón.
Perdona que te reprenda.
Gracias por amarme.
Puedes tomarlo si quieres.
Dios está con nosotros, Leni.
No puedo inclinarme a creer que somos perseguidos por un fantasma.
Ah, no, por favor. No.
No es un simple fantasma, pues puede manifestarse físicamente
y con la intención más infame.
Y dígame, ¿cuál es?
Como cualquier peste, su único deseo es consumir toda vida en la Tierra.
Esta criatura es una fuerza más poderosa que el mal.
Es la Muerte misma.
Hace días que no duermo.
Mi casa se ha convertido en un manicomio,
¿y me han vuelto a convocar
a esta morada sin Dios para esto?
¡No me diga que cree en tal brujería medieval!
No creo. ¡Lo sé!
He visto cosas en este mundo
que hubieran hecho que Isaac Newton regresara
arrastrándose al útero de su madre.
No nos hemos iluminado tanto
sino que nos ha cegado la luz gaseosa de la ciencia.
He luchado con el diablo
como Jacob luchó con el ángel en Peniel.
Y le digo que si vamos a domar a la oscuridad,
primero debemos reconocer su existencia.
Meine Herren...
aquí estamos en presencia del portador no vivo de la peste,
el vampiro... Nosferatu.
Tú.
Te sentí
arrastrándote en mi cuerpo como una serpiente.
No soy yo.
Es tu naturaleza.
No. Yo amo a Thomas.
El amor es inferior a ti.
Te dije que no eres para los seres humanos.
Es un malvado por decir eso.
Soy un apetito.
Nada más.
Durante siglos, como una bestia repugnante
yací en el agujero más oscuro.
Hasta que tú me despertaste, hechicera,
y me hiciste salir de mi tumba.
Tú eres mi aflicción.
No me importan nada tus aflicciones.
Sin embargo, aún ahora estamos destinados.
Tu esposo firmó su nombre
y te entregó a mi persona
por solo una bolsa de oro.
- Mentiras. - Por oro, absolvió su lazo nupcial.
No sabes nada de él.
Y la entrega debe ser completada por ti
por tu propia voluntad.
Eres un mentiroso.
Tú te mientes a ti misma.
Era una niña inocente.
¿Y creíste que no regresaría?
¿Creíste que no?
Tu pasión está atada a mí.
No puedes amar.
No puedo.
Sin embargo, no puedo estar satisfecho sin ti.
Recuerda cómo fuimos una vez.
Un momento. Recuerda.
Te aborrezco.
¡Mentira!
¿Deseas que pruebe mi hostilidad también?
Te dejaré tres noches.
Esta noche fue la primera.
Esta noche te negaste a ti misma,
y, por lo tanto, tendrás que aguantar
que desaparezca las vidas de aquellos a quienes amas.
¿Negarme a mí misma?
Gozas con mi tortura.
En la tercera noche, te entregarás,
o él, al que llamas tu esposo,
morirá por mi mano.
No.
Hasta que me invites a venir
verás cómo el mundo se convierte en nada.
¡No!
Dos noches más.
Nunca vi algo igual.
Se expande más rápido que el fuego desde la mañana de ayer.
Ya no podemos admitir más gente.
La tasa de contagio es demasiado alta.
Hablé con el burgomaestre para una cuarentena.
- La ciudad debe cerrarse. - No es cristiano.
Podemos hallar habitaciones, señor.
Llega el día del juicio final, señor. Piedad.
Debemos conservar la calma frente a esta peste.
Una sombra presionando.
Mi cuerpo se hunde.
Se hunde.
El olor a carne rancia.
Es asfixiante.
YO...
Me siento muy débil. Yo...
Me temo que nuestro pequeño Friedrich es muy fuerte,
tiene tanta hambre que come hasta agotarme.
¿Puedo... ver a las niñas?
Debo asegurarles...
Todo estará bien, mi querida.
Todo estará bien.
No me reconozco.
Ellen, dime,
¿qué es esta oscuridad insufrible?
YO...
Herr Harding, debe escucharme.
Hay algo.
La sombra, una criatura infernal.
- Ellen. - ¡Por favor!
Estos no son nervios.
Es como lo describió el profesor Franz... un demonio.
Frau Hutter, discúlpeme, pero preciso que usted y Thomas...
que ambos... regresen a su casa.
¿Qué?
Es por su propio bien.
Por favor.
Tenga piedad. Thomas está muy mal.
No sé qué...
Rezaré por Tom.
- Sabe que los quiero a ambos. - ¿Qué hay de Anna?
¿No la vio?
Esto no le incumbe.
Friedrich, debe escucharme.
Todos estamos en grave peligro.
Me inclino a sus pies.
Frau Hutter, por favor.
¿Por qué me odia?
¿Cómo se atreve a hablarme así?
Nunca le agradé. Nunca.
No sea impertinente, señora.
No me quedaré parada y fingiré ante su superioridad.
- No intercambiaré reproches con usted. - ¿Por qué no me oye?
¡Escúcheme, por favor!
He hecho todo lo posible para ser amable con usted todos estos meses.
Me ató.
Halle la dignidad de mostrarle respeto a su cuidador.
¿Cómo puede ser tan estúpido y cruel?
Hartmann le llamará un carruaje.
Y yo lo pagaré, claro.
Y por el bien de su esposo, ojalá aprenda
a comportarse con más deferencia.
Anna morirá.
Usted morirá.
¡Todos vamos a morir!
¿Por qué no me dijiste antes de esto?
Soy un tonto.
Claro que es Herr KNOCK.
Su consumo obsesivo de criaturas vivientes...
debe ser él.
No es el Nosferatu.
Pero debe ser hallado,
pues ha hecho un pacto con esta sombra.
Revisa todo.
Levanta la alfombra.
Solomonari.
Y su códice de secretos.
«Me paré sobre la arena frente al mar
y vi emerger una bestia de él.
La serpiente le dio autoridad a la bestia
para blasfemar grandes nombres.
La bestia tenía forma de leopardo,
pies de oso y boca de león.
¡Una bestia con siete cabezas y diez cuernos!
En cada cuerno una corona,
en cada cabeza un nombre blasfemo»..
Nuestro Nosferatu es de una maldad especial.
Es un archi-encantador, Solomonari,
el discípulo del mismo Satán.
- ¿Qué dice...? - Más aclaración lleva a la locura.
De ahí viene el hundimiento de Herr KNOCK.
Nuestra sonámbula y su esposo están en un peligro sin igual.
Debo verlos.
Los envié a su casa.
¿Cómo puede matarse esta perversión?
No sé. ¿Los mandó a su casa?
- ¿Qué? - ¿Los mandó a su casa?
No, no eso. Sí, eso hice.
¿No sabe?
Precisamente. Correcto.
No sé.
Nunca me encontré frente a frente con el Nosferatu.
No sabe.
¡Todas sus lecciones elegantes son solo regurgitaciones
de malditos libros!
Los medios para repeler y destruir
varían mucho de región a región.
Su eficacia es simplemente desconocida.
Sin embargo hay un hecho invariable
- que me interesa. - Siga.
En cada relato, el Nosferatu debe regresar
a la tierra donde fue enterrado
con el primer canto del gallo.
Debe dormir en su tumba de día.
¿Qué sucede si no lo hace?
Esa, mi querido Sievers, es la cuestión.
Ay, Dios.
Dios mío.
Me estoy desintegrando.
Me estoy rompiendo. Salgan.
- Har... Harding. - Salgan de inmediato. ¡Ambos!
Friedrich, por favor, no queremos...
¿No ven que hay una maldita peste real, caballeros?
Una epidemia real que está matando gente de verdad.
- Tenemos los hechos. - ¿Y qué hay de las heridas
- de los cuerpos en la morgue? - ¡Santo Cielo!
¡Esto no es un mago satánico o alguna otra fantasía humillante!
Con razón es usted el hazmerreír.
- Maldición, Harding. - ¡ruera los dos!
Lo siento, Sievers. Lo siento.
Frau Hutter está loca y debió haber sido encerrada hace mucho.
Y mi Anna...
...fue mordida por alimañas.
¡Ratas! Nada más.
Mañana, nos iremos de Wisburg.
La cuarentena, mañana cerraremos la ciudad.
No dejaré que su locura vana mate a mi esposa.
El demonio nocturno sorbió la sangre de su buena esposa
y regresará por el resto.
Váyanse.
Ay, Thomas.
Ellen, mi amor.
Debemos irnos.
Debemos irnos de la ciudad.
Estás en peligro.
- Lo sabías. - No podemos huir.
No, debemos hacerlo.
Debo decirte algo.
Algo muy repugnante, muy vulgar.
Nada de lo que puedas decirme me sacudirá,
hay un demonio en este mundo,
y lo he conocido, y él...
No puedo decirlo. Él...
Ha venido a Wisburg por ti.
Lo sé.
¿Qué?
Lo conozco.
¿Lo conoces?
Yo traje este mal sobre nosotros.
Jamás compartí mi...
secreto con ningún alma.
Buscaba compañía.
Buscaba...
cariño y lo llamé.
- ¿Qué quieres decir? - Al principio fue dulce.
- No había conocido tal felicidad. - Ellen.
Y se convirtió en tortura.
Me mataba.
Pero, Thomas...
...fuiste tú quien me dio el valor de liberarme de mi verguenza.
Tú.
¿Qué me dices?
¿No entiendes?
Te ruego me ayudes a hacerlo.
Él es mi verguenza. Él es mi melancolía.
Me tomó como su amante entonces, y ahora ha regresado.
Ha descubierto nuestro matrimonio y ha regresado.
Imposible.
Me acecha en mis sueños.
Todos mis sueños son sobre él, todas las noches.
- Ellen. - ¡No me toques!
No deben tocarme.
Dejaste de escribirme.
¿Qué?
Prometiste escribirme todos los días.
¿No pensaste en mí en ese castillo?
SÍ. YO...
Mentiras.
Después de lo que acabas de confesar, cómo...
Me dijo sobre ti.
Me dijo lo tonto que fuiste.
Cuán temeroso.
Cuán infantil.
Cómo caíste en sus brazos como una tonta dama obnubilada.
Ellen.
Me dijo cómo me vendiste por oro.
- No, yo... - ¡Nuestro amor debía ser sagrado!
- Ellen, por favor. - ¡Nunca escuchas!
¿Y dónde está?
¿Tu dinero? ¿Tu ascenso? ¿Tu casa?
¿Dónde está eso que es tan precioso para ti?
¿Le pagaste tu deuda al amable Harding?
¿Le pagaste con esta peste que infectó a su esposa?
Me fui por nosotros, por nuestro futuro.
¿Para qué? ¡Para estas cosas!
- ¡Por ti! - No importa.
No impor...
¿No lo ves?
Nunca debimos casarnos.
Ya estamos muertos.
Ellen, por favor.
¡Ellen!
Mandaré a buscar al Dr. Sievers.
¡No!
¡No! Por favor, por favor.
Me voy a portar bien.
Me voy a portar bien. Lo prometo.
Lo prometo.
Jamás pudiste satisfacerme como él.
¡Sí! ¡Tómame!
Por favor.
¡Por favor!
¡Sí!
Bésame.
Besa mi corazón. Mi corazón.
Déjalo ver. Déjalo ver nuestro amor.
Sin ti, me volveré un demonio.
Ellen. ¡Ellen! ¡Ellen!
Ellen, soy yo. Ellen.
Ellen, te amo. Te amo.
Estás a salvo conmigo.
Soy yo.
Aléjate de mí. Soy impura.
Nunca.
Te asesinará si no voy a él.
Nos destrozará, y el mundo será desesperanza.
No.
Lo mataré.
Sí, lo mataré.
Jamás volverá a hacerte daño.
Nunca.
Por fin.
«Vean, la hermosa doncella
ofreció su amor a la bestia
y con él yació en un abrazo
hasta el canto del primer gallo.
El sacrificio voluntario de ella rompió la maldición
y los liberó de la peste del Nosferatu».
Ella es el camino.
Ha pasado otra noche.
La noche de mañana, la tercera
será su última.
No despiertes.
¡Mamá! ¡Papá!
Friedrich. ¡Friedrich!
Friedrich, despierta.
Ya no puedo llorar. No tengo más lágrimas.
Debemos hablar con él.
Un momento más. Su pena es demasiado grande.
¿Me permite?
Morirán más.
- Estaba esperando un bebé. - Lo sé.
La parca empuña su pesada guadaña
con cada cambio del viento.
Profesor, debo hablar con usted.
Y yo hablaré con usted.
¡Saquen a esa canalla de este lugar!
- ¡Tu Mente enferma causó todo esto! - Por favor.
- Detente. - Detente, por favor. Es mi culpa.
No te metas ahora, Thomas.
- ¡Tu sola presencia... - Debes escucharnos.
...me hace mal!
¡Friedrich, estas pesadillas existen!
Existen.
Sin embargo, no muestra signos de la peste.
Las buenas hermanas intentaron reponer mi salud con su oración,
pero temo que no estoy libre de su hechizo.
Confía en Dios y tu fuerza.
El monstruo te entregó a los lobos y prevaleciste.
Harding.
Disculpen. No soy yo mismo. Yo...
Por favor, perdónenme todos.
Mi razón no puede aceptar... aceptar...
Fuerza, hombre. Fuerza.
Orlok tiene su ataúd dentro de la mansión Grunewald.
- Seguro. - Bajo nuestras narices.
Esta noche, destruiremos a la bestia.
- Déjenme ir con ustedes. - Claro que no, Ellen.
Debes estar lejos y a salvo.
Nos encontraremos en lo de Harding para ir a la mansión.
Por favor. La presteza es todo.
Santificaremos la tierra donde está enterrado
y destruiremos el sarcófago.
Entonces no podrá tener un santuario al cantar el gallo.
¿Y cuándo descubramos el cuerpo?
Le atravesaré una estaca de hierro frío.
- ¿Y si no funciona? - Debe funcionar.
Profesor, permítame acompañarlo a la puerta.
Sé... que debo ser yo, profesor.
Sólo soy un turista capaz en este mundo de lo oculto.
Usted nació en él.
Es un don raro.
Su atracción es muy poderosa,
muy terrible,
sin embargo mi espíritu no puede ser malo como el suyo.
Debemos conocer el mal para poder destruirlo.
Debemos descubrirlo dentro nuestro,
y cuando lo hayamos hecho, debemos crucificar el mal dentro nuestro,
O no hay salvación.
No preciso salvación.
No he hecho mal en toda mi vida, solo acaté mi naturaleza.
Entonces préstele atención.
Temo que Nosferatu es inmune a cualquiera de nuestras estacas de hierro.
Estoy convencido de que solo usted
tiene la capacidad de redimirnos.
Ellen, démonos prisa.
En tiempos paganos,
puede que haya sido una gran sacerdotisa de lsis.
Sin embargo, en este extraño y moderno mundo,
su propósito es de mayor valor.
Usted es nuestra salvación.
Gracias.
Mantendré a su esposo a raya esta noche.
Ahora vaya. Vaya a casa.
Atiéndalo, está resuelto a hacer esta falsa cacería.
Le pondrás un fin a todo esto.
Prométeme que no regresarás a mí hasta que él ya no exista.
- Prométeme que no regresarás. - Lo prometo.
No tiene poder sobre ti, Thomas.
Pongo toda mi fe en ti.
Te amo.
No temas.
Adiós.
¿No está aquí?
No, el Sr. Harding ha partido, señor.
¿Dónde pudo haber ido?
Tiene una pena pesada.
Lo esperaremos.
Aún hay tiempo hasta el amanecer.
No, debemos hallarlo.
No está bien, Sievers. Temo por él.
- ¡Harding! - ¡Harding!
¡Friedrich!
Clara.
Louise.
Mis niñas.
Anna.
Tu cama es muy oscura.
Muy pequeña.
Anna, mi amor.
Nuestro hijo.
Nuestro pequeño hijo.
Perdóname.
Jamás volveré a dormir.
Nunca.
Que tu tierno abrazo
me conserve en la dicha,
lejos del sueño eterno.
¡Friedrich!
Dios.
Llegamos demasiado tarde.
Debemos quemar sus cuerpos infectados.
Las llamas los santificarán.
Ya no lo tolero más.
Por favor, debemos seguir.
Pero Orlok... ¿no se habrá levantado ya? ¿No deberíamos regresar a nuestras casas?
No, no esperaré a la mañana.
Muy sabio, joven Thomas.
Siento su dominio sobre mí esta noche.
Que Dios tenga piedad de sus almas.
«En nombre de Jehová,
y por el poder y dignidad de estos tres nombres:
Tetragrammaton, Anexhexeton, Primematum,
arroja al desobediente espíritu Nosferatu
al lago de fuego
para que permanezca ahí hasta el día final
y para que no sea recordado ante la cara de Dios
quien vendrá a juzgar a los vivos y los muertos
y al mundo con fuego”.
Observa, la tercera noche.
Hay una capilla pasando el patio.
¡Deprisa, Thomas!
Estoy lista.
Te lo ruego, ven a mí.
Ahí yace.
Dios.
Continúa, Thomas.
Libera el cuerpo del demonio.
¡Thomas, no!
Herr KNOCK.
YO...
le cedí mi alma.
Debí ser el príncipe de las ratas, inmortal.
Pero solo le importa su linda prometida,
¿Ellen?
- Y ella es suya. - Monstruoso.
Golpea de nuevo.
Soy una blasfemia.
¡Muere, maldito malnacido del infierno!
Quemen todo.
Maldición, ha ido por mi esposa.
Debemos quemarlo todo.
Debemos destruir toda su morada.
Ningún santuario.
No, no hay tiempo que perder.
- Persigue a Ellen. - ¡Debe ser ella!
¡No puede resistir su sangre!
Es un loco.
Sabía que Orlok no estaría aquí.
Lo sabía esta tarde.
Tu esposa así lo quiere.
¡Esto no es moral!
¡Dios está más allá de nuestra moral!
¡En vano! ¡En vano!! ¡Corres en vano!
¡No puedes huir de su destino!
Su vínculo oscuro con la bestia nos redimirá a todos.
Cuando la luz pura del sol salga al amanecer,
¡habrá redención!
¡La peste se levantará!
¡Redención!
¿Aceptas esto por propia voluntad?
SÍ. Acepto.
Entonces el pacto está completo.
Tu voto, renovado.
Sí.
Cuando nuestros espíritus sean uno
nuestra carne también lo será.
Tú eres mía.
Más.
Más.
Ellen.
Perdónanos.
Vean, la hermosa doncella
ofreció su amor a la bestia
y con él yació en un abrazo
hasta el canto del primer gallo.
El sacrificio voluntario de ella rompió la maldición
y los liberó de la peste del Nosferatu.
Inspirada en el guion NOSFERATU de HENRIK GALEEN
y la novela DRÁCULA de BRAM STOKER
Spanish. - Latin
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