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No me apetece ir a trabajar hoy.
Joe Jack está haciendo una dieta absurda
y no para de preguntarme cómo le quedan los vaqueros.
- ¡Hola, esclavos de oficina! - Hola.
Mi jefe me deja trabajar en remoto.
¿Entendéis el concepto, estúpidos paletos?
Quiere decir "trabajar en casa".
Miradme, en batín, listo para trabajar.
Eso es ridículo.
El trabajo y el hogar se crearon para disfrutarse por separado.
Puedo verte en la cara que te mueres de envidia.
Bueno, ¡adiós, esclavos!
¡Adiós!
¡Pásasela a Hernández!
Pero ¿qué haces? ¡Pásasela a Hernández!
La única parte que me gusta del fútbol es cuando el comentarista canta un gol.
Te encantará este comentarista.
Solía ganarse la vida hinchando castillos hinchables.
Te apuesto algo a que dura 15 segundos.
¿Quince segundos? Qué locura. Acepto la puesta.
¿Y qué nos apostamos?
Mmm... El derecho a fanfarronear.
¿Qué es derecho a fanfarronear?
Es la capacidad aceptada de alardear de forma insufrible
durante un determinado periodo de tiempo.
¡Gol!
¡Siete segundos! ¡He ganado!
¡Soy el campeón!
Y creo que voy a ejercer mis derechos ahora mismo.
Oh, ¿sabes qué? Creo que me he lesionado el pie bailando.
Creo que necesito un médico, ¡ahora!
Y David, de Tecnología de la Información, es tonto de remate.
De remate.
Si no tienes otra cosa que hacer aparte de criticar a tus compañeros,
podrías ayudarme a limpiar.
- Mi padre viene hoy. - ¿Qué?
Creía que el general venía el fin de semana.
Tomó el control de la asociación de caseros antes de lo esperado.
Ha sido su primer golpe de Estado sin sangre. Se está portando muy bien.
Oh... Eso espero.
Me trata fatal, Minh, y en mi propia casa.
No lo hace a propósito. Es que él es así.
Además, nos avaló en la hipoteca, así que esta es su casa también.
Lo sé.
BIENVENIDO, GENERAL
¿Es cierto que el padre de Minh trabajaba para un dictador?
Para varios.
Y luego trabajó para una compañía telefónica.
¡Ahí está el taxi del general! ¿Estoy bien? ¡No tiréis basura! ¡Largaos!
¡Idos a otro lado!
Bienvenido, general.
Olvidaba lo apuesto que era.
¡Aparta, descendiente de pescadores!
- Pescadores... - ¡Papi!
- Estoy es para ti. - Qué tierno.
Lo pondré junto al elefante vestido como ninja.
- ¿Así que se te dan bien los ordenadores? - ¡Sí!
Entonces, ponle un MP3 a mi reloj. Quiero escuchar la radio y a Sinatra.
Bueno, eso no va así.
- ¡Hazlo! ¡Ahora! - Pero yo...
- ¡Ahora! - ¡Pero este reloj no es digital!
Tenías que haberte casado con Phoukon Vivarand.
Era vicepresidente de adquisiciones en Ingersoll Rand,
y ahora es vicepresidente ejecutivo.
Papi, te encanta fastidiar a Kahn.
Solo digo que Connie y tú estaríais mucho mejor
de haberte casado con Phoukon.
Eh... Yo no existiría si se hubiera casado con Phoukon.
¿Eso es lo que te ha dicho tu padre?
¡Kahn!
Tenéis que ayudarme. ¿Tenéis salsa Gallo Rojo para el general?
Se me olvidó comprarla y ahora está muy cabreado.
No sé muy bien qué me estás pidiendo.
¡Salsa picante, ahora!
Estoy sintiendo algo raro.
Creo que es compasión por Kahn.
- Te entiendo. - Sí.
- ¿Una birra? - ¡Sí!
- Suena bien. - Claro.
Sí, general, lo entiendo. No soy un hombre,
pero ¿la quiere picante, muy picante o esa en la que el gallo sale enfadado?
¿Hola?
¿El bar de al lado está bien?
BAR SABORES DE LAOS
¿Me estás empujando? Muy mal. La has cagado.
Mejor lárgate, porque soy un tipo duro.
Soy un tipo duro.
Llevo el cuello levantado. Retrocede. Apártate.
Te he dicho que te apartes. Peligro.
¡Sí, apártate! ¡Apártate!
¡Qué miedo!
¡Yo no me metería con ese tipo!
¡Ted, ha sido increíble!
A veces me gustaría que los tíos pudiéramos tener un matrimonio de amigos.
No sabía que te gustara el karaoke.
Cualquier cosa por escapar de mi suegro.
Es horrible tenerlo en casa.
¿Alguien te ha hecho sentirte como si no fueras un hombre?
¿Sentir?
Kahn, lo maravilloso del karaoke es que es un descarga emocional,
pero nos permite mantener la distancia apropiada.
Por favor, guárdatelo para el escenario. Es catártico, créeme.
LIBRO DE CANCIONES
Eh... La número 128, supongo.
¡Otra!
- ¡Otra! - ¡No, lo siento!
Tengo que ir a ver a mi suegro.
Que le den.
¿Quién quiere más Kahn?
¡Hola, familia feliz!
¿Dónde están mis salsas?
Lo siento, general. Están en el bloody mary de todos.
He triunfado en un bar de karaoke del Pequeño Laos.
¡El público me adora!
Hasta me hicieron una foto y la colgaron en la pared de la fama.
- ¡Hala, papá! ¡Qué guay! - Sí.
Me recuerda al rebelde con peluca y camisa de lentejuelas
que conocí en una disco de Laos.
¡No estés tan feliz contigo mismo!
Solo cantaste las canciones de otros. Para eso no hace falta talento.
No como la poesía.
Voy a recetar un poema que escribí mientras esperaba ser juzgado en La Haya.
Tanto depende de la barbarie y la muerte.
No debemos olvidar, pero no podemos recordar.
Muerte, no seas orgullosa.
Entonces ¿quién?
Y cuando terminaste la canción, ¿destrozaste tu guitarra imaginaria?
Lo siento, Connie.
Debemos respetar a nuestros mayores y escuchar su poema.
Por favor, general, continúe.
Luego te contaré cómo salté encima del público.
Así lo hago yo.
Guardas una carga en un casquillo.
- Aunque el cañón podría ser caro. - Hola, Hank Hill.
He recibido tu correo por accidente.
Oye, llevo años esperando los catálogos de esa tienda.
Sí, lo sé.
Llevo años recibiéndolos.
Normalmente los tiro, pero hoy he pensado: "Qué leches".
¿Qué te pasa, Kahn?
Desde que voy al karaoke, ya no me molesta nada.
Ni el general ni vosotros... Nada.
¿Queréis venir a verme cantar?
Os pondré en mi lista de invitados.
¡Estoy en una lista!
BAR SABORES DE LAOS
Ja, Kahn debe ser bueno en esto.
Jamás había visto a tanta gente contenta por verlo.
Cinco personas se han referido a él como el tío de "The Morning After".
Sí, es muy popular aquí.
Es popular entre los perdedores.
Eso lo convierte en el perdedor número uno.
Steve, buen Elvis.
John, tu Spandau Ballet me ha hecho llorar.
Bob, tu Freddie Mercury está mejorando mucho.
Natasha, no has estado tan mal.
Cada paso que des, te estaré observando.
Y, recordad, si pedís alitas picantes,
lavaos las manos antes de tocar el libro de canciones.
Ey, amigo.
Déjate de cháchara.
Hoy voy a cantar sin ayuda.
Veo que sois un público maravilloso.
Ey, Kahn.
Minh, él es mi compañero David, del que siempre te hablo.
Es imbécil, pero majo.
La verdad es que veníamos a reírnos de ti,
pero, tío, eres la leche.
Esperamos verte por la oficina. No deberían obligarte a teletrabajar.
¿Me obligan?
No pasa nada, tranquilos.
Kahn ha cambiado mucho de actitud, Peggy.
Ahora es... tolerable.
Ay, no le durará mucho.
Kahn es agradable cuando tiene éxito, pero es un imbécil cuando fracasa,
y, en el fondo, él se considera un fracasado.
Kahn volverá a ser un imbécil esta semana.
¿Quieres que nos apostemos algo?
No, espera, no puedes apostar sobre un ser humano así,
aunque se trate de Kahn.
Vamos, Hank, así son los vínculos entre madre e hijo.
¿Y si subimos la apuesta?
El ganador tendrá derecho de fanfarronear a la inversa.
No sé qué significa eso, pero acepto.
Significa que el perdedor, tú, tendrá que alagar al ganador, yo.
Hecho. Y cuando gane,
quiero que te dirijas a mí como "su majestad".
¡Kahn, anoche estuviste maravilloso!
Me hiciste sentir escalofríos.
Bueno, si te gustó, pásate por la noche de karaoke
en el club Nueve Ríos.
Me han pedido que cante en este evento para pagar el último.
¡Mirad! ¡Soy cabeza de cartel!
¡Mirad esto! ¡Estás antes que Dith Prou Non!
¡Sí!
Va a ser una gran actuación para mí.
Vendrá el general y Minh dice que no esperará en el coche esta vez.
Me alegro por ti, Kahn. Nos morimos de ganas de verte.
¡Kahn! ¡Necesito que vengas a lavarme la ropa!
Está empezando a coger el olor de tu casa.
Lo siento, general, pero estoy hablando con mis amigos.
¿Por qué no se la lava usted?
Oh...
Bien hecho, Kahn. ¿Quieres una birra?
CLUB NUEVE RÍOS
NOCHE DE KARAOKE
Llevo cuatro grabadoras pegadas para grabar las actuaciones de Kahn.
Voy a ganar un pastón en el mercado de agricultores de Laos.
Kahn, derrochas energía en el escenario.
Por favor, cuéntanos tu estrategia para el karaoke.
En el karaoke hay que dominar la canción.
- Debes... - ¡Kahn! Quiero cantar.
Pero ya tenemos un programa.
- Y también un horario aproximado. - No.
No pasa nada, Michel. ¿Qué te parece esto?
No haré bis, y el general me hará de telonero.
Debéis decirle a la canción: "Yo soy el jefe".
Un momento. ¿Eso no es...?
¡No! ¡Es la canción de Kahn! ¡Le está robando la canción a Kahn!
En el mundo del karaoke,
robarle a un hombre su canción es como dormir con su mujer
y hacer que escuche mientras otros miran y vitorean.
Bueno, Kahn, el desafío está servido.
Y, ahora, nuestro cabeza de cartel: ¡Kahn Souphanousinphone!
No puedo creer que me robara la canción.
Es un monstruo.
Y lo peor es que le dejé.
Podría haber subido al escenario y vencerlo, pero no lo hice.
- Soy un inútil. - Asombroso.
El general usó a Maureen McGovern como instrumento de tortura.
Es un imbécil, olvidadlo. Además, no se quedará para siempre.
Sí, en algún momento se irá, pero yo seguiré siendo un fracasado.
Eso no es cierto.
Volverás al escenario y saldrás de esta como un atleta... que canta.
- ¡Kahn! - Tengo que ir.
Estamos presenciando nuestro propio Behind the Music.
Es solo un programa hasta que te pasa a ti.
Maldita sea.
Tenemos que hacer algo.
Probando el micrófono.
Probando el micrófono.
Hola, Kahn.
Boomhauer tenía esto en su dormitorio. Ven a echarle un vistazo.
¡Por favor, Kahn! ¡Tienes un arcoíris en la boca!
¡Ábrela para el mundo!
Vale, mamá.
Solo tienes un día para que Kahn vuelva a ser el mismo de siempre.
Ahora quizá parezca un hombre derrotado,
pero pronto volverá a ser un idiota.
Cuando gane, solo quiero que sepas
que me gustan los cumplidos de cuello para arriba.
BAR SABORES DE LAOS
¡Sí!
¡Muchas gracias a todos!
- ¡Bien hecho! - ¡Así se hace!
Kahn, ¿otra vez meditando?
Oh... ¿Quieres comer?
Déjame caer la comida sobre la cara.
Oh, Kahn.
No importa que papá cantara tu canción. ¿Qué más da?
Quizá para ti no importe, Minh, pero era mi canción.
Papi, Kahn está dolido.
Tienes que hacer algo.
No me interrumpas cuando Geldorf Muller remolca.
Qué pena que no haya un concurso del hombre más débil
porque Kahn no tendría rival.
Es mi esposo y el padre de tu única nieta.
Tienes que hablar con él y arreglar las cosas.
Por favor, siéntate, hijo.
Sé que he sido duro contigo.
Pero quiero que sepas que eres un fracasado.
Eres un perdedor, un donnadie.
Soy mejor que tú en todos los sentidos y puedo destruirte cuando me apetezca.
Ahora bien, si aceptas eso, como eres el marido de Minh,
me marcharé y te permitiré que laves tu nombre
frente a ese patético grupo de patanes frustrados.
¡Me vale!
Kahn, yo te felicito por tu éxito en la vida.
Estás casado con mi hija y ambos tenéis un vástago en común.
Has logrado... cosas.
Ahora me voy en taxi.
¡Enhorabuena, Kahn!
Me alegra verte de buen humor otra vez. ¿Quieres una birra?
Me tomaré una cerveza...
...pero una importada de mi nevera de lujo.
No una salida de la nevera portátil de unos paletos.
Vaya.
Pues parece que nos sobra una cerveza.
- Ajá. - Sí.
¿Qué te parece tu sándwich, Bobby?
Es el mejor sándwich que me he comido en mi vida.
- Esta carne parece besada por Dios. - Sí.
Cuando estaba preparándolo, ya me pareció que estaría muy bueno.
¿Cómo me ves?
Tienes la piel radiante y el pelo sedoso.
Mis amigos me tienen envidia por tener una madre tan perfecta.
- ¡Hazlo! ¡Hazlo ahora! - Pero yo...
Traducción: Mireia Alcover Delgado
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