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Menos mal que está lleno de avisos,
este anticongelante tiene una pinta deliciosa.
Peggy, mira.
Hank, no vamos a comprar una tele HD.
Son demasiado realistas.
Luanne pasaría el día entero tropezando con ella.
No, mira a Bobby. Está viendo el fútbol.
Es el momento de Batarinsky...
Está demasiado cerca de la pantalla.
- Será mejor que... - No. Déjalo.
...cruzando la línea.
Al principio pensé que solo estaba admirando los colores.
Pero luego animó al equipo.
Te felicito, Hank. Ya tienes una vida perfecta.
Venid mañana a ver el partido de los Cowboys.
Tengo que aprovechar.
Si no, acabará volviendo a jugar con esas muñecas trol.
Ya, tío, ese rollo de Troleo y Julieta...
Es muy desagradable, tío.
Vaya jugadón, ¿verdad, hijo?
¿A que ha sido una pasada?
¿No te dan ganas de pasar el día entero viendo fútbol?
- Tranqui, Hank. - Estoy tranqui.
Sí, ha estado guay.
Señor Dauterive, ¿me pasa las patatas?
¡Bill, pásale las patatas!
¡Se han acabado! ¡No hay más!
No pasa nada, vamos a la cocina a por más.
Bobby, tú quédate aquí viendo este partido
que tanto te está gustando.
Se le ve interesado.
Hay que cerrar el tema cuanto antes, llevemos al chaval a un partido.
Sí, tío. Este año tenemos campeonato de los 12 grandes en Houston.
Texas contra Nebraska. Es perfecto.
Un gran partido, un viaje al Rose Bowl y una intensa rivalidad.
Bobby podrá sentir de primera mano ese odio que hace tan grande al fútbol.
Hijo, ¿recuerdas cuando descubriste que se podían hacer tartas con helado?
Pues hoy será un día aún mejor.
Hala.
Sí que va a ser un gran día.
Hank, te he marcado la ruta
con menos distracciones para Bobby.
Sin parques de atracciones, centros comerciales ni tiendas de magia.
Si se me ha escapado algo, puedes usar esto.
Solo te dará tres minutos,
- así que úsalo con cuidado. - ¡Tío Hank!
Te he preparado una cinta para el viaje.
No pongas la cara B o te enamorarás.
Allá vamos, Bobby.
Alamo Field.
Así que esto es el fútbol...
APARCAMIENTO VIP 25 DÓLARES
¿Veinticinco dólares? ¿Dónde está el aparcamiento normal?
No hay. En Alamo Field todo el mundo es VIP.
Hala, qué de cosas chulas.
¿Quieres un recuerdo? Ve a comprarte algo.
Si quieres, podemos redecorar tu habitación.
¡Mira, papeleras!
- Dale, ¿tienes las entradas? - Sí. La tuya, la tuya y la tuya.
¿"Texas contra Nebrasky"? ¡Imbécil, has comprado entradas falsas!
Imposible.
Bien jugado, Octavio.
¿Y ahora qué hacemos?
Habrá que buscar a un reventa, tíos.
¿Reventa?
Boomhauer, eso es ilegal.
RECUERDOS DE TEXAS
Ya me encargo yo.
Hola. A mi hijo le está empezando a gustar el fútbol
y necesitamos entradas para el partido.
Normalmente juega con muñecas trol y cosas que vuelan...
El precio de la entrada y 100 más.
¿Cien?
Gracias por traerme las entradas que había olvidado, colega.
Menos mal que he podido devolverte el dinero que te debía de otra cosa.
Tía Peggy, ¿por qué no vas tú al partido?
Digamos que mi entusiasmo
no es compatible con la nueva normativa del estadio.
¿A eso le llamas lanzar una moneda?
Estoy mareado.
Nos ponen tan arriba por culpa de esos malditos palcos.
Le quitan la gracia al fútbol. Y puede que también al béisbol,
no sabría decir.
Mira, ese palco está vacío.
Podrían estar disfrutándolo aficionados de verdad.
Qué susto.
Papá, los pájaros no me dejan ver el partido.
¿Crees que se apartarán si les tiro palomitas?
Bill, tira tus palomitas a los pájaros.
¡Me han costado 12 dólares!
Papá, tengo sed.
¿Puedo ir a por un refresco?
Claro, nada como una bebida fría para disfrutar del partido.
Toma, uno de diez.
Mejor de 20.
Bobby necesitará algo más que un puesto de comida para aficionarse.
A ver si los Longhorns ponen algo de su parte.
¡Ni un mísero placaje!
Pero si no la tocan.
Ni una triste patada.
Menos mal que Bobby no está para ver este desastre.
Sí.
Espera. ¿Bobby conoce a algún millonario o príncipe saudí?
Porque está sentado en un palco.
¿Qué?
¿Bobby?
- ¿Bobby? - ¡Papá, ven a ver esto!
Puedo ver el partido y cuidar mis lumbares al mismo tiempo.
¿Qué haces, Bobby? No puedes estar aquí.
Dijiste que deberían usarlos aficionados de verdad,
y me di cuenta de que yo soy un aficionado de verdad.
¡Mira qué cerca estamos del campo!
Desde aquí se huele la hierba.
El árbitro ha tirado una especie de pañuelo
y Nebraska ha tenido que retroceder cuatro o cinco líneas.
Bobby, sé que te gusta estar aquí, pero no podemos quedarnos.
Tenemos que irnos. ¡La han interceptado!
Estos palcos son carísimos, Bobby.
¡Mira cómo corre!
¡Corre!
¡Toma ya!
Bueno, supongo que tenemos que irnos.
Sí, tenemos que irnos.
¡Adelante, Horns!
¡Adelante, Horns!
¡Adelante, Horns!
¡Adelante, Horns!
¡Adelante, Horns!
¡Adelante, Horns!
¡Adelante, Horns!
Tenemos que irnos.
¡Bien, otro primer down!
Igual deberíamos quedarnos.
Los Longhorns iban fatal
y empezaron a jugar bien cuando llegamos aquí.
Estamos en racha.
¿En racha?
Es un momento mágico y frágil.
Ocurre cuando complaces al Dios del fútbol
y este decide derramar su brillante fulgor sobre tu equipo.
- Pero si le haces enfadar, desaparece. - ¡Estamos en racha!
¡Los Longhorns tienen que ganar! ¡Como sea!
¡Lo deseo con todas mis fuerzas!
Yo también, Bobby. Yo también.
¡Hank!
¡Estábamos preocupados!
- Y esos asientos eran lo peor. - Vaya.
Esto es de lo más elegante.
Cerveza gratis. ¡Perritos gratis!
¡Y cajones gratis!
¡Eh, tírame el balón!
¡Tírame el balón!
¡Dale, basta ya!
No hagáis el tonto o nos echarán de aquí.
Si nos echan,
adiós a la buena racha, perderemos contra Nebraska.
Y, si perdemos, Bobby odiará el fútbol y tendrá una vida frustrante.
Y, al final, morirá.
Hank, tío.
Igual le das demasiadas vueltas.
¡Agárrense el sombrero, vaqueros!
¡Los Longhorns avanzan rápidamente!
- ¡Eso es! - ¡Toma!
Voy a ponerme más cómodo.
¡Hasta nunca, cretino!
¡Los postres!
¿No está aquí Jake Middleton? Este es su palco.
¿Jake Middleton? ¿El quarterback de Nebraska?
¿Uno de los mejores jugadores de la historia?
¿Este palco es suyo?
Sí.
Sí, está aquí. Un momento.
Somos sus familiares.
Ned Middleton. Encantado de conocerle.
¿Por qué animan a Texas?
Por ironía.
Jake está ahí con un niño de la fundación Pide un Deseo.
Y el chaval desea no ser molestado.
Y también desea comerse todos los postres. Pásenle la factura a Jake.
Puede dejar aquí el carrito, gracias.
¡Pero derríbalo, inútil!
¿Tengo que ir yo y enseñarte a placar?
¿Eh?
Deberían fingir que se la pasan al tío que corre
y pasársela al tío que recibe.
Eso se llama pase de acción en juego.
Bobby, acabas de ganarte una cerveza.
No puedo dejar que te la tomes, pero disfruta el aroma de la mía.
¡Touchdown!
No, sigue oliéndola.
Cuando te toqué el hombro y oliste la cerveza, Texas marcó.
Es verdad.
Pero ¿vas a sujetarla bajo mi nariz el resto del partido?
Una vez vi todo un segundo tiempo con un rollo de cinta en la cabeza.
Y solo era la pretemporada.
¡Hoy nos jugamos el Rose Bowl!
¡Defensa!
¡Defensa!
¡Defensa!
Esto huele como a vómito.
Aguanta diez segundos más.
¡Abajo, listos, vamos!
¡Mira, Nelly! ¡Han noqueado al entrenador de Nebraska!
El segundo, Will Benton, tendrá que hacerse cargo del equipo.
Creo que no está preparado.
Se ha puesto a llorar.
Si aguantamos un ataque más, iremos al campeonato.
...y entra Panamá.
Qué curioso.
- Ay. - No, tío.
¡No! Podría ser cualquiera.
Vale, yo lo cojo.
Si la cosa se tuerce, fingiré que soy una máquina de fax.
¿Diga?
Espere, por favor.
Hank, tienes una llamada.
¿Quién me va a llamar aquí?
El segundo entrenador de Nebraska.
- ¿Qué? - Eres Jake Middleton.
Este es su palco. Suerte.
- ¿Sí? - Menos mal, Jake.
Necesito una jugada.
No sé qué hacer, los aficionados me van a matar.
Me atropellarán con sus tractores.
Dame un segundo.
Nebraska quiere que Jake Middleton les indique la jugada.
¡Toma ya!
Piensa en cualquier idiotez para que ganen los Longhorns.
¡Eso es, Hank! ¡Haz que ganen los Longhorns!
No puedo hacer algo así. Sería trampa.
Puede que hasta sea ilegal.
Sí, podríamos meternos en un lío. No lo hagas, no está bien.
Pero tampoco veo qué tiene de malo ayudar a que gane Texas.
¡Nada! ¡Dios bendiga a Texas!
¿Sabes cuántas leyes has quebrantado hoy
solo para que a tu hijo le guste el fútbol?
¡Adelante, Horns!
¡Adelante, Horns!
Sí, aquí Jake Middleton.
Creo que tenéis... que tenemos que hacer lo siguiente.
Que el quarterback se la pase al central
y patada rápida a la esquina.
¿A la esquina? ¡Es como regalarles el balón!
Por eso es una buena jugada, Texas jamás esperaría algo así.
Claro, porque es una ridiculez.
Oye, me has llamado tú.
Si no quieres que Middleton te indique la jugada,
no deberías haberme llamado.
Sí, señor.
Ya está hecho.
¡Papá, ya vuelven!
¡Defensa!
Qué emocionante.
Hank, deberías venir a verlo.
Es un momento desesperado.
¡Sesenta y nueve, vamos!
La envía a la izquierda. Y ¿la patea?
Los Longhorns están perplejos. Corren hacia el balón.
Texas solo tiene que empujarlo para ganar el partido.
¡Santo cielo! ¡Se le ha escapado!
¡Y Nebraska gana!
¡No!
Papá, ¿por qué?
- ¡Hank! - Oye, Hank.
¿Qué ha pasado? ¿Hemos ganado?
Vamos a jugar la Rose Bowl, ¿verdad?
¡Despierta! ¡Hemos perdido!
Tú has perdido.
No...
Casi lo conseguimos.
¿Es normal que se me hayan quitado las ganas de vivir?
Sí, Bobby, es normal.
¿Por qué? ¿Por qué a mí?
¡Soy una buena persona!
¡No uso las etiquetas gratis que mandan las ONG!
¿Por qué?
Enhorabuena, entrenador.
Esa patada rápida fue una genialidad.
Todo el mérito es de Jake Middleton.
Él me la sugirió.
¿Qué? Yo no te sugerí ninguna jugada.
Mi avión se retrasó, acabo de llegar.
¿De verdad? Claro, no tenía sentido.
Pues el mérito es de los de ese palco.
Madre mía.
Solo se me ha visto un poco.
Creo que no podrán reconocerme.
Bigfoot, el monstruo del lago Ness, Jack Ruby...
Todos cazados.
¡Cuando los hinchas de Texas nos pillen, nos arrancarán la piel a tiras!
Tenemos que salir pitando.
Pero que Bobby no se entere.
Si nos dan una paliza, odiaría el fútbol para siempre.
He encontrado más pastelitos, ya se me va quitando el disgusto.
¿Por qué estáis en el suelo?
Es una tradición. Fingimos ser toros.
Pastando tranquilamente después de un disputado partido.
Suena divertido.
Y después de pastar, hacemos la estampida del toro.
Salimos a toda prisa del estadio y corremos hasta el coche.
¿Preparados? ¿Listos? ¡Estampida!
¡Esperad, tengo que ponerme el cinturón y los zapatos!
Solo tenemos que llegar a las escaleras mecánicas y...
¡No, el camarero!
Puedo reconocer con seguridad al tío que indicó la jugada.
Pero nadie me lo ha pedido.
SOLO EMPLEADOS
¡Deprisa, por ahí!
¡Lo conseguimos, somos libres!
¡La violencia sí que es la respuesta!
Estamos en la boca del lobo, Hank.
Que sepas que puede que te traicione antes de que acabe el día.
Ahora iremos todos juntos hasta la furgoneta. En silencio.
A mí se me caen los pantalones.
Dicen que el tío era un hincha de Nebraska
que secuestró a uno de Texas y le robó la camiseta.
Yo he oído que criaron a un bebé de Nebraska en Texas
para que pudiera pasar desapercibido.
Llevaba una camiseta clásica.
¡Como esa!
Ay, Dios.
¡A por él!
Papá, ¿por qué pegan a ese hombre?
Es otra tradición, Bobby.
Una pequeña riña sin importancia, como las de los cachorros.
¿Ves? También se muerden.
Tío, tienes que quitarte esa camiseta.
Papá, estas camisetas son de Nebraska.
Así es, Bobby.
Esa es la esencia del fútbol.
La deportividad.
Es un símbolo de buena voluntad.
¡Adelante, Huskers!
Vamos, entrad.
Salgamos de aquí.
¡Vamos!
¡Vamos!
Mira, estos se van.
Venga, ya casi están.
El niño está en la sillita. Vamos.
Ahora sí.
¡Métete en el maldito coche y sal!
¿Es a mí?
¡Claro que es a ti, estás bloqueando la salida!
- ¡Muévete! - Mira el de Nebraska, poniéndose chulo.
A ver si sales del coche y nos lo dices a la cara.
¡Ahí hay un hueco, arranca!
No me dejan salir.
¿Qué vamos a hacer?
Amigos, uníos al convoy.
Arranca, Dale.
Siento lo del partido, Bobby.
No siempre son así.
- ¿No? - No, te lo prometo.
Qué pena.
Pero a veces sí, ¿no?
Con carreras, gritos y todo eso.
Podremos ir más veces, ¿verdad?
¡Claro que sí!
Los Longhorns no jugarán la Rose Bowl,
pero quizá jueguen la Gator Bowl, la Peach Bowl
o, Dios no lo quiera, la Pacific Life Holiday Bowl.
Si vamos a ir hasta Nebraska, yo necesito parar.
Disculpe.
Quiero comprar una tele nueva. La nuestra ha dejado de funcionar.
¡Gatito!
¡Ven, gatito!
¿Le importa si abro la ventana y dejo entrar al gatito?
Una que no tenga tanta definición.
¡Pero derríbalo, inútil!
Traducción: Marah Villaverde
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