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EL REY DE LA COLINA
¿Cómo vamos a presentarnos a los vecinos si nunca salen de su casa?
Ya han pasado tres semanas.
Si no lo hacemos pronto, solo nos quedarán los saludos incómodos
y a evitar el contacto visual hasta que alguien se muera o se mude.
¡Ay, no! ¡Mira, han salido!
¡Hola! ¡Hola, vecinos!
¡Soy Peggy Hill! ¡Quiero daros la bienvenida al...!
Es horrible que ninguno de nosotros les haya dado la bienvenida al vecindario.
A las tres semanas,
ya le habíamos regalado a Kahn algo para su casa
y empezábamos a odiarlo.
Espera, ¿aún no conoces a Lila y Jim?
Les exterminé las plagas del ático sin cargo alguno.
No hay nada mejor para dar la bienvenida que un saco lleno de ardillas muertas.
¿Ya los conoces? ¿Ya has matado animales para ellos?
No deberías tenerles miedo.
Son muy amables,
y me dejaron usar su baño sin hacer preguntas.
Tío, no te llevará más de un segundo.
Solo diles "bienvenidos al vecindario" y listo, tío.
Sé cómo recibir a los nuevos vecinos, Boomhauer.
¡Hola!
¿A quién saludas tú?
Ni siquiera los conoces.
¡Peggy!
Hank, ¿quieres la última galleta de las que nos hizo Bill?
- ¡Mía! - Caleb, era para los invitados.
Ese niño es muy independiente.
Sí, es muy precoz. ¿Solo tiene diez años?
Vaya, es tan alto como Bobby.
Oye, Bobby, ¿por qué no juegas a la pelota con Caleb?
Vale.
Bobby no ha calentado.
¿Qué se te ha olvidado comprar?
Dale, hay ardillas muertas encima de mi queso fresco.
La culpa no es mía, sino del Ayuntamiento.
Han subido sus tarifas,
así que tengo que guardar los cadáveres para ahorrar.
No las quiero ahí, Dale.
Supongo que tampoco querrás a este chicarrón en el congelador, ¿no?
"Taxidermista".
Oye, tengo muchos animales muertos.
Ganaré una fortuna rellenándolos después de ganar una fortuna matándolos.
Más te vale que sean sobras, Dale.
Déjame sacarlo.
Caballeros, ¿quién quiere quitarse las compras de Navidad de encima?
¡Diablos, Dale! Quita esas cosas asquerosas de la nevera.
Ahí guardamos las cervezas, por favor.
Tranquilo, Hank.
Están hervidas, talladas, deshuesadas, empolvadas y rellenadas con algodón.
Están más limpias que Bill.
La del medio me está mirando.
Dale, iremos a caminar dos minutos.
Cuando volvamos,
quiero que esas cosas hayan desparecido y que la nevera esté desinfectada.
¿Esto lo has hecho tú, Dale?
Ya sé que es horrible.
No, para nada, me gusta.
Solo creo que necesita más... alma.
¿Quién era esta ardilla?
¿Le gustaba trepar, saltar, correr riesgos...? Ya está.
Ahora hay una historia que narrar sobre su pequeña bellota.
Dios mío.
Estaba así exactamente el día que la maté.
Oye, tengo un cuervo descongelando. ¿Te gustaría echarle un vistazo?
Después de ti.
¿Qué está construyendo?
Caleb, no sabía que estabas ahí.
Estoy haciendo una balda para mis latas de pintura.
Gracias por preguntar. Bobby nunca muestra interés en...
Ten cuidado con eso, Caleb.
Es un instrumento de medición, no un yoyó.
Si doblas la cinta, luego no se podrá guardar.
¡Trueno!
Escúchame, chaval.
Este es un sitio para trabajar, no para jugar, ¿vale?
Si quieres que te enseñe a usar una sierra correctamente,
lo haré con mucho gusto.
Mira, Caleb, al serrar madera....
Vale, no te preocupes. Los accidentes pasan.
Cogeré unas toallas.
No, Caleb.
Tienes que absorberla.
Así la estás esparciendo. Tienes que levantar la toalla.
¿Sabes qué, Caleb?
Olvídalo.
Ya me encargo yo de limpiar este desastre.
Hasta luego.
Hola, Caleb.
¿Qué está haciendo?
Regando el césped.
Caleb, no.
No se hace eso en el césped, sobre todo cuando está mojado.
Me gustan los apodos. Llámeme Unidad C.
Eh... Vale, Unidad C.
¡Sí! Ahora necesitamos un apodo para usted.
¡Ya lo tengo! ¡Huesos viejos! ¡Sí!
Creo que señor Hill es lo más adecuado.
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
¿Polvo verde?
¿Huesos viejos llenos de polvo verde?
¿Qué clase de apodo es ese?
Me parece bastante siniestro, considerando que hay mucho de qué hablar.
¡Hola, viejo!
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
¿Os parece gracioso?
No, pero tiene gancho.
No lo entiendo.
¿Por qué le ha dado conmigo?
Dale lleva una zarigüeya muerta encima del hombro
y Caleb no le ha hecho caso.
- ¡Toma! - Pero ¿qué...?
¡Caleb, ven aquí!
Dios, acababas de abrir la cerveza.
¿Vas a llorar, huesos viejos?
¡Espera! ¡Reconozco eso!
Se mete contigo, arruina tus cosas...
¡Es un acosador! Es tu acosador, Hank
- ¿Qué? - ¡Camiseta blanca!
¿Por qué tu camiseta es tan blanca, Camiseta blanca?
Sí, y es un acosador raro, además.
Así que eso lo hizo tu acosador.
No es mi acosador.
Soy un adulto.
A un adulto no lo intimida un niño de diez años.
Te haces mucho el chulito cuando Caleb no está cerca.
¡Tío! ¿No vas a decir nada?
Coged un trapo y ayudadme a limpiar, anda.
Vale.
Es precioso.
Absolutamente precioso.
Peggy, eres las Hemingway de los dioramas de la taxidermia.
Ay, gracias.
Y tú, Dale, eres el Mozart de ese aparato de succión
que saca todas las entrañas.
¿De verdad crees que es bueno?
Creo que es así de bueno.
CONDADO DE HEIMLICH
CONCURSO DE TAXIDERMIA
ACCESORIOS PARA CAZA AL
Disculpe.
¿Son aquí las inscripciones para el concurso de taxidermia?
Así es, señora. ¿Es esa su pieza?
Señor, está delante del primer premio.
Conque el primer premio, ¿eh?
Antes de inscribirse, vea al ganador del año pasado.
¡Jesús!
Para sostener a esa cosa, han usado algo más que limpia tuberías.
No tenemos oportunidad.
Claro que sí.
Dale, debes encontrar un animal más grande.
Tienes que estar de broma.
¿Quién va a lamer un sello con la imagen de Bill Clinton?
Yo solo te digo lo que se comenta.
Caleb, eso no se hace cuando dos adultos están hablando.
¿Por qué no juegas con eso en otra parte?
En fin, volviendo al tema,
¿por qué no ponen a Dale Earnhardt en un sello?
Ha ganado siete copas Winston.
Oye, Caleb, voy a contar hasta tres.
Uno, dos...
¡Tres!
Tres.
Hank, yo mejor me voy yendo. Hasta luego.
Hola, Hank.
Esperamos con ansias tu barbacoa.
Me gustaría hablar con vosotros sobre Caleb.
Digamos que no para de... provocarme.
Es su forma de demostrarte lo bien que le caes.
Ya.
De hecho, es más que provocar. Digamos que me hostiga.
Es su forma de ponerte a prueba. Ya sabes cómo son los niños.
Es muy listo.
Cuando actúe así, simplemente no le hagas caso.
Bueno, es difícil no hacerle caso
cuando se pone a golpear una pelota roja al lado de tu cabeza.
Caleb...
Hola, Peggy.
Qué bien, ya has vuelto.
¿Qué has conseguido?
Nunca hay disponible un animal grande y muerto cuando lo necesitas.
Tres marmotas y...
- ¿Qué demonios es eso? - Media marmota.
Eh, papá, ¿puedo darle la vuelta a mi hamburguesa?
¿Estás seguro? Recuerda lo que pasó con aquella tortita.
Ah, sí.
Caleb, ¿quieres una hamburguesa?
¿Dónde están tus padres, por cierto?
¡Dame esa gorra, viejo!
Pero ¿qué estás...?
Caleb, por favor, deja de intentar quitarme la gorra.
Es propiedad de Propano Strickland.
¡Lila! ¡Jim!
- ¡Mía! - ¡Diablos, Caleb!
¡Dame mi gorra!
Demasiado lento, huesos viejos.
No estoy jugando, Caleb. ¡Devuélveme la gorra!
¡Ahí va!
Ese niño es insoportable.
¡Ahí va!
- Sí. - ¿Qué demonios haces, Bill?
Lo siento, me he dejado llevar.
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
- ¡Huesos viejos! - Ay, mira, Lila.
Caleb ha compuesto otra canción.
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
Es tan creativo...
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
BIENVENIDOS AL VECINDARIO
¡Baila, viejo, baila!
¡He hecho ruido! ¡Soy un superhéroe!
¡Soy el hombre explosivo!
¡Te has pasado de la raya, jovencito!
¡Necesitas aprender buenos modales!
Caleb, baja de la bici.
Cuando aprendas lo que es el respeto, te la devolveré.
Bueno, ya he arreglado la situación con Caleb.
Admito que casi pierdo el control,
pero he entendido que es solo un niño y que necesita mano firme.
Al menos algo está saliendo bien. ¿Cómo lo has hecho?
Le he quitado la bicicleta y la he guardado en el garaje.
Sí, Caleb aprenderá una gran lección
cuando tenga que venir a pedirme su bicicleta,
y tendrá que hacerlo con respeto.
Espero que sus padres lo acompañen para que aprendan cómo se educa a un niño.
Qué bien, seguro que son ellos.
Quiero mi bicicleta.
Pues tendrás que pedirla con educación, Caleb.
¿Ah, sí?
Ahí está, agentes. No tiene ni un solo arañazo.
Yo solo quería darle una lección.
¿Robándole la bicicleta al niño?
Se cree muy duro, ¿verdad?
Intente quitarme algo a mí, grandullón.
No, están equivocados.
Aquí la víctima soy yo.
Ese niño está fuera de control y sus padres no hacen nada al respecto.
Agentes, ¿pueden darnos la bici? Queremos olvidar todo este asunto.
Sí, señor. ¡Dele su bici al niño!
Toma, Caleb.
Con lo bien que le caías...
Hank, no puedes esconderte aquí siempre.
Sal a tomarte una cerveza con nosotros.
No me estoy escondiendo, Bill.
Hank, eso es mentira y ambos lo sabemos.
Vamos, sal.
Si Caleb te ataca, huiremos todos juntos.
No estoy preocupado por Caleb, solo es que...
Estoy retapizando el sofá.
Claro, Hank.
Cuando decidas que has terminado de retapizar, avísanos.
¡Viejo mojado!
¿Sabe que es un delito usar un buzón para otra cosa que no sea el correo?
Señor, soy Kelly Slater. Señor.
Señor.
Oye, ¿os gustaría ganaros cinco dólares?
Solo tenéis que darle un susto a un niño puñetero.
No hay problema.
Si puede llevarnos a la gasolinera, nos encargaremos del resto.
Asegúrese de que la alarma de su casa esté desconectada.
- ¿Eso es un ciervo? - No, Dale.
No, es la señal de un ciervo, otra vez.
No me lo puedo creer.
Tres niños sordos han cruzado por aquí y ni uno solo ciervo.
Lo siento, Peggy. La he vuelto a fastidiar.
No soy digno de trabajar con una genio como tú.
Te diría que me rellenaras, pero solo te darían una mención honorífica
- No, Dale. - Lo siento, Peggy.
Te he fallado.
Siempre le fallo a Hank, pero no a ti.
Dale, esto no es culpa tuya. Yo te he puesto en una situación incómoda.
Hemos buscado en los sitios equivocados.
No deberíamos buscar fuera. Deberíamos buscar aquí dentro.
Vamos, Dale. Tenemos un concurso que ganar.
Sí.
Sí.
No sé qué hacer respecto a Caleb.
Me siento impotente.
No puedo detenerlo físicamente.
Sus padres me harían arrestar, y con toda la razón.
Él es un niño y yo un adulto.
Pero alguien tiene que ponerlo en su sitio.
Si fuésemos pequeños, entonces, sería una pelea justa.
¡Bobby!
¿Que quieres que haga qué?
Mira, detesto pedirte que libres mis batallas por mí,
pero no me queda otra opción.
¿Lo harás?
Veo que necesitas mucho mi ayuda, papá, pero no creo que pueda hacerlo.
No está bien.
Sé que va contra todo lo que te he enseñado, Bobby,
pero sé que puedes hacerlo.
Ahí está, Bobby.
Ahora acércate y haz exactamente lo que te he enseñado.
Puedo hacerlo.
Puedo hacerlo.
¡Dios!
- ¿Qué pasa? - ¡Sigue bailando, abuelo!
Bobby, ¿qué estás haciendo?
¡Eh, Bob...! ¡Vas a lastimar a alguien!
¡Por favor, para!
¡Que todo rebote, incluyendo su bote!
¡Eh!
¡Para ya, Bobby!
¡Mía!
Hola, Jim y Lila.
- ¿Qué os trae por aquí? - ¡Tu hijo está fuera de control!
Sí, Bobby es muy inquieto.
¿Inquieto? Nos ha volcado la basura en el jardín y encima ha atacado a Jim.
Bueno, creo que le caéis bien.
Pues creo que no es forma de demostrarlo.
Yo en vuestro lugar no le haría caso
porque cuando Bobby decide que alguien le gusta, nadie lo para.
Si estás intentando comparar a Bobby con nuestro Caleb, estás muy equivocado.
Bobby es un alborotador.
Caleb tiene un sentido precoz de la aventura.
Es expresivo. Va a un colegio para superdotados.
Me alegro por él, pero yo no subestimaría a Bobby.
Creo que está a punto de expresarse.
¿Qué tienes en esa pistola, hijo?
Eso solo lo sé yo, pero Jim y Lila van a descubrirlo.
¿Queréis descubrirlo?
¿O preferís decirle a Caleb que deje de ir en bici por mi jardín?
Caleb, no montes en bici por el jardín del señor Hill.
¿Te refieres a huesos viejos?
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
¡Huesos viejos llenos de polvo verde!
¡Estoy hablando en serio! ¡Sal del césped!
BIENVENIDOS, TAXIDERMISTAS
Caballeros, prepárense para ver algo increíble.
Voilà!
La firma de la Declaración de Independencia.
Se llama No hay taxidermación sin representación.
Esto les va a encantar.
Miren lo que pasa cuando al cometa de Ben Franklin lo alcanza un rayo.
Mis más sinceras disculpas por esto.
Y por esto también.
¿Polvo verde?
Traducción: Mireia Alcover Delgado
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