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EL REY DE LA COLINA
Bueno, me voy a la tienda de mascotas.
Resulta que no resolví el problema de las ratas,
pero sí la plaga de hámsteres.
Y yo voy a ser jurado.
Yo no me quedo atrás.
Tengo que ir a la oficina para trabajar en mi presentación para Buck.
Quiero convencerlo de construir un nuevo patio
para que los clientes prueban las barbacoas.
Es más probable que la gente escuche tus ideas si estableces contacto visual
y dices su nombre.
Hank.
¡Estúpida lotería! ¿Qué estoy haciendo mal?
Vivo en un barrio de paletos,
compro décimos en la parte fea de la ciudad.
Comprar décimos de lotería es como comprar un seguro médico.
Es para los tontos.
¿Y cómo escapo si no de esta mediocre existencia?
Ya intenté casarme con una mujer rica. Mihn me mintió.
Oye, Kahn, yo conozco el secreto del éxito.
Trabajar duro.
Ya me he rebajado a eso.
Ya lo creo.
El trabajo duro es para vosotros, paletos, pero yo estoy hecho para cosas mejores.
Necesito números nuevos.
Eh, Dauterive. ¿Qué día te abandonó tu mujer?
Yo lo cojo.
No contestes.
Para eso tenemos identificador, para detectar a los indeseables.
"Fuera del área".
Mala suerte.
- ¿Puedo no coger la próxima llamada? - Claro.
Tengo que contarle esto a Nancy.
He acabado con la industria del telemárquetin tal y como la conocemos.
Vaya, quizá no esté en casa.
Pero su coche está en la entrada.
Oh, ahí está.
Te acaban de ignorar.
PROPANO STRICKLAND
Así que, como puede ver, podemos usar los beneficios del invierno
para construir un patio de pruebas.
Supongo que, en vez de solo ver fotos de barbacoas,
los clientes podrían vivirlas.
- ¿Dónde lo he perdido? - ¿Qué?
Ay, lo siento, Hank.
Hoy no tengo la cabeza para negocios.
Anoche salí con una de mis amigas
y el camarero me preguntó que qué quería beber mi nieta.
Antes me preguntaban que qué quería mi hija.
Tal vez necesita aclarar la mente para una decisión de este calibre.
Esta noche iré al autolavado Scrubby para una noche de crucero.
Siempre lo paso bien allí. ¿Le apetece venir?
¿Aún hacen eso?
La última vez que estuve ahí fue
cuando mi primera novia vomitó en mi Mustang.
¡Me apunto!
El tonto de mi jefe me ha obligado a hacer horas extra otra vez.
Sé que sigue cabreado porque intenté limpiarle un lunar
a su mujer en la fiesta de Navidad.
No es culpa tuya, Kahn.
Todos creían que era salsa barbacoa.
La vida es tan injusta...
Es mucho pedir que, cuando la gente me vea, diga:
"Qué suerte tiene ese tipo. Lo odio".
¡Dinero!
- Minh, sube el volumen. - ¿A quién le gusta el dinero?
Filete y langosta otra vez. ¿Ya me he cansado? ¡Claro que no!
Amigo, tú también puedes ser rico como el doctor Dinero
y tomar champán para desayunar y darle caviar a tu gato.
¿Cuánto quieres ganar por tu inversión? ¿Un 100 por cien? ¿Un 200?
Escucha bien y agárrate al sofá: ¡un 400 por ciento!
Y todo con solo abrir el buzón.
Aunque ir hasta al buzón no es fácil cuando tienes una mansión tan grande.
AUTOLAVADO SCRUBBY HOGAR DE LOS CRUCEROS DEL LOS VIERNES
Eh, Bob. ¿Te ayudo a darle cuerda a esa cosa para que puedas llegar a casa?
Muy buena, Hank.
Porque lo hago.
Vale, Hank, no apures más la broma.
Hola, señor Strickland. Me alegra que haya podido venir.
Nos estábamos burlando del coche de Bob Choate, por si quiere apuntarse.
¿Choate está aquí? ¡Diablos! Me acosté con su mujer.
Oye, bonito coche. A ver si me das una vuelta un día.
Cuando quieras, guapa.
Hola.
Ni siquiera han mirado mi coche de reojo.
Hoy me he quedado encerrado en el ascensor seis horas.
El mejor día de mi carrera.
Ay, Kahn. Claramente tienes una grave depresión.
- Tendrías que consultar a un doctor. - ¿Qué? ¡Oh!
Felicidades, futuro millonario.
Antes de empezar, baja las persianas y cierra las cortinas
para que solo tú te beneficies de mis secretos para hacerte rico.
Dime, ¿qué prefieres hacer?
¿Trabajar mucho toda tu vida por nada o hacerte rico haciendo esto?:
ser dueño de una operación a punto.
¿Qué es una operación a punto, doctor Dinero?
Gracias por preguntar, Amber.
Una operación a punto es un negocio que se gestiona solo
mientras tú recibes los beneficios por no hacer absolutamente nada.
Doctor Dinero, ¿crees que yo podría tener una operación a punto?
Absolutamente, Rio. ¡Esto es EE. UU.!
Solo tienes que hipotecar tu casa, coche o cualquier otro bien
para obtener un préstamo para el anticipo.
¡Claro! Una operación a punto. Tenemos que encontrar una.
¿Por qué Nancy no me coge el teléfono?
Soy su mejor amiga y ella es una de mis amigas.
Quizá no le apetece hablar.
¿Nancy? Por favor. Bla, bla, bla. Quizá se haya enfadado conmigo por algo.
Pues pregúntale.
Ya, claro, que no te coge el teléfono.
Solo hay una alternativa.
Nos esconderemos fuera de su casa y la espiaremos.
Desearía ser un coche clásico para que todo el mundo me quisiera
y me lavaran con una esponja.
Deseo concedido.
¡Sí! Contemplad mi 1969 Plymouth Barracuda en perfectas condiciones, chavalería.
Y vuestra belleza le va perfectamente a la belleza de mi coche.
¿Queréis dar una vuelta?
Me pregunto si esas líneas conquistaron a la mujer de Bob Choate.
¡Eh, tío!
Diablos, Kahn. Tienes que respetar la cola.
¿Estás insinuando que actúo como si fuera el dueño de este sitio?
Bueno, pues adivina qué. ¡Lo soy!
Mira, necesito ser rico
y cuando descubrí que vosotros los paletos pagáis a otro para que os lave el coche,
supe que había encontrado mi mina de oro a punto.
¡Eh, vosotros! ¡No quiero vagos!
Esto no es una cafetería. Pagad, lavad el coche y largo.
Vámonos de aquí.
- Vamos, tío. - Sí, vámonos.
¡Volved pronto!
No lo entiendo, Kahn.
¿Cómo leches has acabado comprando este autolavado?
Pues no haciéndote caso.
Crees que el trabajo duro es la clave del éxito,
pero el doctor Dinero no piensa lo mismo.
He hipotecado mi casa para tener capital
y luego busqué al dueño de un negocio con problemas.
Seis martinis después, era dueño de Scrubby.
Ahora mi vida es fácil.
¡Te lo mostraré!
No hay atajos, Kahn. Créeme.
- Vas a ver... - ¿Qué, Hank?
No puedo oírte con el ruido del éxito.
Oh, Minh, ven aquí.
¿Alguna vez has hecho el amor con un futuro millonario
sobre un lecho de monedas?
No, pregúntamelo otra vez mañana.
¡Mira todas estas monedas, Minh! ¡Ya estamos en camino!
¿Qué vamos a comprar primero?
- ¿Tomografías de cuerpo completo? - ¡Sí!
Y un anuncio en la Super Bowl para mandar a cagar a mi jefe.
Esta cama llena de monedas es genial, pero ¿nos hará felices en realidad?
Sí, tienes razón. ¡Necesitamos más monedas!
Así que quieres amasar más dinero.
Bueno, ¡pues coge un atajo!
¡Un atajo, sí! Hank Hill es un idiota.
PROPANO STRICKLAND
¡Dale, Buck!
Vale, cuando te de la señal, marcas.
Luego Joseph verá el identificador y dirá que soy yo.
Entonces, Nancy dirá: "¿Peggy? No quiero hablar con ella por X razón".
No sé, mamá, y, además, no creo que podamos oírlos.
Tienes razón, esto no va a funcionar.
Así que entraremos.
¡Eh, Minh! ¡Menudo atajo!
Hemos reducido el rociado a la mitad.
Mitad de tiempo, doble de dinero.
Costará cinco dólares aspirar ese asiento.
Cabeza, tórax, rodillas y pies. Rodillas y pies.
¡Eh, paletos!
¡Cubos no! ¡Habéis pagado para rociar! ¡No vais a usar agua gratis!
- ¡Eh! - Kahn, ¿qué diablos estás haciendo?
¡Quien no vaya a hacer gasto que se vaya largando!
¡Solo nos das dos segundos de rociado por 25 centavos!
Sí, y la máquina de cambio solo da tres monedas por un dólar.
No hay jabón y el agua está fría.
Lo siento, no hablo idioma.
Sí que lo habla.
Diablos, Kahn. ¿Quieres que te denuncien en la Oficina del Consumidor?
Moneda, moneda.
¡Adiós, gorrones!
- ¿Esto sirve de algo? ¿Un poco? - No.
Nuestro atajo ha ahuyentado a nuestra base de clientes paletos.
Vamos a perder nuestra casa.
¡Ay, Minh! ¡No puedo vivir en un mundo donde Hank Hill tiene razón!
Maldito Kahn.
He gastado todo el champú de Nancy solo para lavar el capó.
¿Qué leches ha pasado en el autolavado?
No había nadie a quien enseñarle mi nuevo cacharro.
Bueno, señor Strickland,
lamento informarle de que mi vecino Kahn ha comprado el autolavado.
Son tiempos muy duros.
Justo cuando el sol empezaba a brillar otra vez,
alguien me echa un saco por la cabeza y me atiza con un tubo.
Sí, es solo cuestión de tiempo que Kahn tenga que cerrar el negocio
y destruya la noche de crucero para siempre.
¡Leches! Voy a tener una charla de negocios con ese tal Kahn.
Me pregunto si Kahn entenderá lo de despacito pero sin pausa
o lo del trabajo duro tiene su recompensa. Siempre dice esas cosas.
Mirad eso.
Buck le está impartiendo a Kahn un MBA de tres minutos.
Hasta se pueden aprender cosas solo viéndole la nuca al señor Strickland.
Se están dando la mano.
Bésalo.
Bésalo.
No, parece que solo se estrechan la mano.
Bueno, muchacho, está todo controlado.
¡Bien!
Esto se merece una cerveza.
Sí. No te acuestes muy tarde, Hank.
Mañana tienes que estar en autolavado bien temprano.
¿Cómo? Pero...
Así es. Scrubby ahora es parte de la familia Strickland.
He logrado convencer a Kahn y ahora ambos somos dueños.
Pero ¿cómo?
¿Recuerdas el cenador de pruebas ese que querías?
El patio, sí.
He usado ese dinero.
¡Hola, Hank Hill! ¡Mi nuevo empleado!
¡Más te vale no llegar tarde!
No me lo puedo creer.
Hank, es una locura.
No puedes trabajar para Kahn. Apenas podéis compartir una valla.
Bueno, aunque no me haga gracia,
no voy a empezar a dudar de Buck Strickland.
Todos creían que estaba loco cuando pintó las bombonas de propano como vaca
y ahora no sabría si es primavera sin ellas.
Espero que tengas razón.
¿Aún tienes la llave extra de la casa de los Gribble?
¿No? Vale.
Paleto, cuando termines con la basura, ve a comprarme un batido de mango.
Eso no es parte de mi trabajo.
Nuestro trabajo es trabajar duro para poner este sitio en orden.
Tu trabajo es trabajar duro.
Mi trabajo es sentarme en una oficina y reservar un viaje a México con mi mujer.
¿Ves lo que consigues con eso de lento y constante?
¡Trabajas para mí!
Tú espera y verás.
Buck sabe lo que está haciendo. Su plan es...
No tengo tiempo para esto. Voy a desatascar las cañerías.
Sí, hazlo, y rapidito,
pero, de ahora en adelante, me llamarás gran jefe.
Ni lo sueñes.
Vale, que sea algo informal.
Jefe está bien. Ahora limpia mi mina de oro, mono.
¡Mono malo!
Este Martini está rico.
pero quizá estaría mejor si lo agitara Hank Hill.
Y yo puedo hacerlo posible. ¿No es una pasada?
Es como siempre dice el doctor Dinero: "Si tienes un sueño, duplícalo".
Espera, el doctor Dinero no dice eso.
¿Dónde lo has oído?
Ah, creo que me lo he inventado yo.
Oye, ¿por qué no vendemos vídeos de tutoriales?
Somos asiáticos, tenemos una cámara.
Hola, soy el doctor Monedas.
¿Estás cansado de ser un hámster que no va a ninguna parte con su rueda?
¿Te mueres por mandar a tu jefe al infierno?
Bueno, ¿a qué estás esperando?
Compra mi vídeo y aprende el secreto del éxito.
¡Corten! ¿Qué pasa, chicas?
El doctor Moneda está sacudiendo al mundo.
Que se note.
¡Acción!
Yo no nací como el doctor Moneda...
Diablos, Kahn, estoy intentado trabajar.
- ¡Corten! - ¡No, sigue grabando!
Sí, estás intentando trabajar, lo que nos lleva a la lección número uno:
conseguid vuestro propio mono trabajador. El mío se llama Hank Hill.
Podéis llamar al vuestro como queráis.
Mirad, no sé que estáis haciendo, pero tengo clientes esperando.
Y vosotros también, si compráis mi sistema de edificación de riqueza.
¿Qué leches estáis haciendo, chicas?
No coqueteéis con el mono, sino con el doctor Monedas.
Bien, vamos a necesitar una distracción. ¿Alguna idea, Bobby?
Bueno, en clase de Historia, vi algo sobre la Guerra Civil...
¡Lo tengo!
No sé cómo, pero sigo pensando que has sido tú.
Quizá lo he hecho con mis poderes, los cuales aún no sé que tengo.
¡Mamá, es la señora Hill!
Ay, cielos. No puedo hablar con ella ahora.
Ahí viene.
Me prestó su suéter y no lo he llevado a la tintorería.
¡Lo sabía! No está enfadada conmigo, solo se siente culpable.
¿Sabes qué? No estoy actuando como una adulta.
Voy a llamarla.
¿Qué hacemos?
¡No lo cojas! ¡Quítale las pilas!
¿Qué demonios hacéis vosotros dos en mi armario?
Bueno, mi suéter no está aquí, Bobby.
Me llevaré esto hasta que aparezca.
El lugar está de maravilla, Hank.
Kahn realmente está sacando lo mejor de ti.
Cállate. Dale.
Buen trabajo, muchacho.
Hola, chicas.
Sé que no soy muy atractivo, pero tengo mucho dinero.
¿Estás cansado de ser un paleto que apenas llega a final de mes?
Compra mi vídeo y aprende a cambiar tu vida para siempre.
Kahn, mira, he trabajado mucho para recuperar a los clientes.
No los ahuyentes de nuevo.
Ve a ojear tus catálogos o a hacer lo que sea que hagas en tu oficina
y déjame hacer mi trabajo.
Quieres librarte de mí, ¿verdad?
¿Estás tratando de robarme? ¡Vacía los bolsillos!
No voy a vaciarme los bolsillos.
Estás ocultando algo, ¿verdad?
Kahn, no me toques.
¡Una moneda! ¡Lo sabía! ¡Ladrón!
Esa moneda es mía. ¡La he traído de casa!
¿Cuántas monedas más tienes ahí?
¡Diablos, Kahn! ¡Para! ¡Te voy a patear el culo!
¡Dale!
¡No me atraparás, paleto!
¡Ayuda!
Tienes que aprender a tratar a los clientes,
¡y deja de llamarme mono!
¡Maldita sea, Hank! ¡Para ya!
Lo siento, señor, pero ya no lo soporto más.
Dejé Jeans West para trabajar para uno de los empresarios más admirados de Arlen,
Buck Strickland.
No para un holgazán idiota que no sabe lo que está haciendo.
Si no sé lo que hago,
¿cómo es que he hipotecado mi casa para comprar un lavadero?
¿Por qué uso una chaqueta de monedas?
¿Y por qué tú trabajas para mí?
Ya no, se acabó.
Hank, este autolavado es parte de la familia Strickland.
Si renuncias, también renunciarás a Strickland.
Si usted lo dice, señor.
¿Quién lo necesita?
No sabe cómo duplicar sus sueños. Es mi secreto para hacerte rico.
No está mal, pero yo tengo mi propio secreto:
no mates a la gallina de los huevos de oro.
Gallina, ¿eh?
Un negocio prospera complaciendo a los clientes y con mucho trabajo,
y él es el tipo que te da eso.
Hank es la gallina de los huevos de oro.
Tal vez Hank pueda ser gallina y mono.
Espera, Hank. ¿Qué me dices, muchacho?
¿Estás listo para volver a vender propano?
Sí, señor. Lo estoy.
Pero ¿y qué pasa con el autolavado?
Bueno, venderé mi parte.
Has hecho que el negocio tenga éxito, no tendré problemas.
- Espera un momento. - Te lo quito de las manos.
He estado buscando una operación a punto desde que vi un anuncio en televisión.
Hecho. Ahora eres dueño mayoritario.
Parece que ahora trabajas para mí.
Yo soy más un hombre de ideas.
¡Muévete!
Escucha. El lunes, a primera hora,
quiero que empieces a trabajar en ese patio de pruebas.
Te lo has ganado.
- Gracias, señor. - No, gracias a ti, muchacho.
Todo este negocio del autolavado hizo que me reencontrara con la mujer de Bob.
Bésalo, bésalo.
Traducción: Mireia Alcover Delgado
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