Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Hola, Boomhauer.
¿Qué tal en Houston?
¿Qué hiciste?
Nada, cosas.
Reuniones con conferencias,
y eso, lo típico.
¡Mentira!
Enséñaselo, Hank.
Un muñeco oficial de los Houston Texans.
Si vas a dejar tirados a los Dallas Cowboys a escondidas,
no le pidas a su fan que te recoja el correo.
Fuiste a su entrenamiento, ¿no?
Me das asco.
Jo, Boomhauer.
Que los Cowboys lleven una mala temporada, o dos, o cinco
no quiere decir que haya que abandonarlos, ¿no?
Aunque si apoyamos a los Texans
podemos seguir apoyando a los Cowboys.
Juegan en ligas distintas.
El problema es cuando jueguen en la Super Bowl.
Una Super Bowl de Texas.
Que así sea.
Peggy, ¿dónde está la lista de cajeros automáticos de Houston?
Los chicos y yo vamos el fin de semana al campo de los Texans.
¿Este fin de semana?
Tenemos reserva en That's Amore el sábado por la noche.
Te lo dije. Reservé la mesa de la cocina.
¿La mesa del chef?
¿La conseguiste?
Sí, recuerdo que lo dijiste.
Tardé dos meses en conseguir la mesa.
Le subí la nota a un estudiante
porque su padre les reparte la carne.
Vale, cenaremos en la cocina de un restaurante.
Puede que tomemos el postre en el baño.
No me entiendes, Hank.
Cuando hago planes lo consulto contigo,
pero luego se te olvida
y haces otros planes sin consultarme.
Vale, te lo consultaré todo.
Peggy, voy a por un vaso de agua.
Pero primero iré andando hasta la nevera.
Debería llevarme a Bobby.
No voy a llevarte.
Solo me vengaba de tu padre.
He estado pensando en lo que dijiste
y te enfadaste conmigo con razón.
Quiero compensártelo,
así que...
¡Tachán!
¿Adivina quién se viene a Houston?
No te preocupes, los chicos lo saben.
Irás de copiloto
y no compartiremos habitación con Bill.
Así que decidiste que iré a Houston este fin de semana
y a qué equipo debo apoyar.
¿También has escrito cómo animarlos?
No.
No me lo puedo creer.
No soy una botella de propano para que me des órdenes
y hacer lo que mandes.
Es tu día de suerte, Bobby.
Papá te compró una camiseta.
- ¿De verdad? - No.
Peggy no me deja ir a Houston.
¿Tenéis problemas?
¿Diferencias irreconciliables?
Como soy el único felizmente casado,
os aconsejo que vayáis a la consulta del Dr. Tim Rast.
"Con Tim Rast, matrimonio feliz verás".
Me inventé el eslógan durante una sesión
mientras Nancy hablaba por los codos.
¿Vas a terapia de pareja?
¿Por qué?
Es genial, un hombre hecho y derecho.
Siempre me apoya.
Sabe quién firma sus cheques con el nombre de Nancy.
¿Entonces yo voy
y le dice a Peggy que tengo razón y ella no?
Aunque diga tonterías, él asiente.
Si le dice a Peggy que llevo razón,
no pasa nada.
No sé cómo decirlo, Peggy,
y tampoco hay tarjetas para eso.
¿Qué pasa?
Creo que deberíamos ir
a un profesional sobre relaciones.
¿A un consejero matrimonial?
Al que van Dale y Nancy.
Al Dr. Tim Rast.
Por favor, necesito un lugar seguro
y desahogarme.
No te preocupes, yo me encargo.
Pediré cita mañana.
Ya lo hice, el viernes a las 16:30.
Pediste cita sin consultarme.
Ya sabemos de qué hablaremos primero.
CONSULTAS ARLEN
Tiene nicotina hasta en los codos, no reconoce que es calvo,
y no para de llorar después del sexo.
Llorar es bueno para desahogarse.
Gracias, doctor.
Ya es la hora.
Pero antes de iros,
os dibujaré algo para que os lo llevéis.
Es un mapa del tesoro.
Cada vez que penséis
que la felicidad está en otra parte,
mirad el mapa
porque os llevará al tesoro
que os hará ricos para toda la vida.
¡Dámelo!
TIM RAST, CONSEJERO FAMILIAR
El Dr. Rast es buenísimo.
Yo era la que resolvía los problemas,
así que tomaré nota.
Lo que pasa
es que ella quiere comer en la cocina de un restaurante.
Lo sé, tampoco lo entiendo.
Y yo quiero cómo entrenan a los Texans.
¿Qué piensa?
No se trata de ver a los Texans,
sino de ir a clases de comida china,
de llevar ropa a juego.
¿Sabes que no tenemos jabones perfumados
en toda la casa?
Hank se cree el jefe.
No deja que pague ni la factura del teléfono
porque no le gusta cómo escribo los sietes.
Hank, quiero que veas a los Texans
y te olvides de Peggy.
Suena muy egoísta cuando lo dices en voz alta.
Juguemos a la varita mágica.
¿Eso qué es?
Un juego de parejas.
Lo vi en una conferencia en Reno del instructor de Goldi Hawn.
No me han informado bien.
Me voy de aquí.
Siéntate. Fue idea tuya.
Te va a gustar el juego, Hank.
Juguemos.
Tienes una varita.
¿Qué cambiarías de tu pareja?
No cambiaría nada.
Respuesta incorrecta.
Dame la varita, lo haré bien.
Los dos queréis el control.
Quiero hacer una cosa que se llama Terapia Máquina del Tiempo
o TMT.
Voy a matar a Dale.
Imagináos a vosotros mismos en el futuro.
Jubilados, sin trabajo, sin niños...
Rápido, ¿dónde te imaginas?
Eso ya lo sabemos.
Compraremos unas motos
y viajaremos por América, salvo California.
Sigue.
¿Qué siga?
La libertad de la carretera.
El mantenimiento que quiera.
Coleccionar cucharas de cada estado.
Conocer gente pintoresca,
como camareras de paradas de camiones y sherifs locales corruptos.
Tenemos una cuenta de ahorros
y llevamos la mitad de nuestro objetivo.
Más aún si nuestro hijo no va a la universidad.
Os voy a recetar algo
que os ayudará con vuestro problema.
¿Una moto?
Doctor, si mira sus notas,
solo hemos ahorrado la mitad.
Sí, aquí lo pone.
Pero con la mitad podeís comprar una moto
y tendréis algo que compartir
los dos por igual.
Pero si no queréis una moto,
os lo podeís gastar en otras cosas.
En más terapia, por ejemplo.
HARLEY DAVIDSON
- ¿Somos nosotros? - Ahora sí.
¡Arranca, papá!
Es increíble que comprárais una moto.
Evel Knievel tenía Harley y capa
y un palo de joyas.
Era un bastón, y tenía la cadera rota.
Y una capa.
No lo veo bien con tanta saliva.
¿Qué imbécil usa tinta borrable para dibujar un mapa?
Aquí mismo.
Empieza a cavar, Bill.
¿Puedo quitarme la venda?
No quiero tu tesoro.
Me gusta pasar tiempo contigo.
A mí también.
Por eso no te amordacé.
No, Bill.
Me limpiaré la cabeza antes.
No.
Rodamos en cinco minutos, Gran H.
Me tengo que enfundar.
Hemos hecho bien.
No necesitábamos terapia,
sino una moto.
Cuando vamos a la ferretería
me da un abrazo de 20 minutos
y yo consigo ir a la ferretería.
HARLEY DAVIDSON
Qué sexy estás con ese casco.
Entonces no me lo quito.
Bésame como quieras.
¿Tus partes están curadas?
¡QUEMA ESTA!
¡O ESTA!
Mira a esos dos.
Moteros de verdad.
Tenemos que comprar cosas de moteros
para encajar.
Mira esta cartera.
Con esto no se cae del pantalón en los baches.
¿Lo añades a nuestra lista de boda?
No sé si está a mi nombre, Sue Pepperoni,
o al del novio, Lumpy.
Por eso los dos
sois como una pareja de recién casados.
Enhorabuena.
Gracias. Llegas diez años tarde.
Vamos a renovar los votos.
En la primera boda me regalaron unos pantalones sin culo
y una botella de tequila.
Viajamos a cinco estados en tres días con los pantalones y la botella.
¡Menuda luna de miel!
Sí, nuestro país es precioso
sacando los pies por la ventanilla.
Bien dicho, tío.
La parienta y yo
vamos a Dakota del Sur a casarnos.
Sí, Semana de Moteros en Sturgis,
como la primera vez.
Le damos mucha importancia a la tradición.
Por eso pasaremos la noche de bodas
bajo el mismo futbolín y el mismo bar que la otra vez.
¿Habéis estado en Sturgis?
Es un fiestón, 800 000 moteros,
y Robbie Knievel saltando trece camiones
en un concierto de Styx.
Una semana de música gratis, bailes
y concursos de lamer pepinillos.
Deberíais venir.
Parece que las parejas se divierten mucho.
Queremos hacer un viaje más largo.
¡"Vive para montar, monta para vivir"!
Dales una invitación para la boda.
Si queréis regalarnos algo,
también tenemos lista en la licorería.
Si vamos a ir a Sturgis
necesitamos protector solar.
Voy a comprarlo.
Buena idea, Mamá Motera.
VISITA DAKOTA DEL SUR
"¡Vive para montar, monta para vivir", vacas tontas!
No voy a poder dormir más.
¡Es genial conducir la Harley!
Tengo bichos en la boca
por no parar de sonreír.
Me pasaré el hilo dental.
Bobby se despertaría si la arrancaras.
¿Y qué? Ya duerme bastante.
¡Quita, es mía!
¿Qué es?
Un gato momificado.
Será del faraón.
Sr. Botas.
Era tu gato, Dale.
Imposible.
El Sr. Botas era blanco y suave, inquieto y animado.
Esto es un esqueleto.
Un momento.
Nancy dijo que se escapó.
Patata, patata, patata.
Patata, patata, patata.
Patata, patata, patata.
Patata, patata, patata...
ARLEN
Disfruta en casa del abuelo Cotton.
Vale, pero no me bañaré más con ese bebé.
Es humillante.
Alejaos de la moto
para hacer un círculo.
No lo alargues más.
¡Venga, vete!
- ¡Monta a ese cerdo, chica! - Tráeme un vaso de chupito.
OKLAHOMA. CIUDAD DE OKLAHOMA. TEXAS, DALLAS.
Has conducido toda la mañana.
Descansa un poco.
Puedo llevarla un rato.
Estoy bien, gracias.
En la próxima parada.
BIENVENIDO A KANSAS
En Kansas me toca.
Pondré patas arriba este estado.
Cambiaremos cuando pasemos Kansas.
No quiero que te pierdas el trigo.
- ¿Hank? - No.
Todavía estoy como una rosa.
BIENVENIDO A DAKOTA DEL SUR
Casi estamos. No tentemos a la suerte.
¡Sonríe!
BIENVENIDO A STURGIS
Sonríe, Peggy.
Estoy harta de que des órdenes.
Déjame conducir y sonreiré.
Te lo dije en Nebraska.
El peso desequilibraría la moto.
El forense podría hacernos una foto
tras rebotar en la carretera como muñecos de trapo.
Qué tonterías.
Yo conduzco.
Peggy, la cuestión es
que las parejas moteras no son así.
A Lumpy y Pepperonie Sue les va genial
y ella no conduce nunca.
De hecho, el asiento
del copiloto se llama...
El asiento de la "zorra".
¿Cómo?
Entonces soy tu...
¡No!
Es un término motero.
Creo que no se escribe igual.
Olvídalo.
¡Madre mía!
Era mejor la terapia.
Vamos a parar en la tienda de souvenirs
a por una camiseta que diga "Mi marido controló el viaje
y me conformé con esta camiseta asquerosa".
Sería una buena foto para el Dr. Rast.
Deberíamos comprar una moto
con un asiento para tres personas.
Así el Dr. Rast analizaría nuestro matrimonio.
Genial.
Agárrate. Nos vamos.
No vamos a ningún sitio.
Claro que sí.
BIENVENIDO A STURGIS
¡Yiiija!
¡Enseñadlas!
Venga, Hank. Míralas.
Porque al paso que vas,
no verás las mías en mucho tiempo.
Además de vulgar también eres egoísta.
- Suelta la palanca de freno. - No.
La palanca está en mi lado
y la apretaré lo que quiera.
Vale, la aparcaremos aquí.
No me importa.
Puedo ver la carrera de taburetes motorizados.
Voy a la estación Greyhound
a comprar un billete a Arlen.
Podré sentarme en cualquier asiento del autobús.
En el del conductor no.
No puedes ni hablarle.
Deja de quejarte, anciana.
Llevo sujetador.
¡Dejad paso al taburete!
Perdone, agente.
Para terminar,
este mapa os llevará a un tesoro que...
Soy rico.
Y dejad de culparos.
JOYERÍA
JOYERÍA STURGIS
- ¿Tiene arreglo? - No.
¿Cómo sabes la talla de un aro para el pezón?
¿Pepperoni Sue?
¿Quién eres?
Es el viejo motero que iba con su novia loca.
Ah, sí.
Perdona por querer pegarte.
Nervios de la boda.
Mira el anillo de calavera que me ha comprado Lumpy.
Es sonriente.
Porque sé hacer que sonría.
Esto sí que es un festín.
¿Cómo llevaís la Semana Motera?
Peggy y yo no nos hablamos.
Se enfadó porque no la dejé conducir.
Prefiero que me maten a que conduzca ella.
Y no se lo pediría.
Por eso nos va tan bien.
Límites.
- ¿Quién sabe su lugar? - Yo.
- ¿Quién sabe su lugar? - Yo.
- ¿Quién sabe su lugar? - Yo.
¿Quién sabe su lugar?
¿Estás bien?
Parece que chupaste un pepinillo rancio.
Pepperoni, enséñale las gemelas.
Están un poco chafadas del viaje.
Estoy bien, gracias.
SOLO APARCAMIENTO PARA AUTOBUSES DE STURGIS
¿Y tus gafas?
¿Crees que afeminan al hombre?
Si es así, se lo diré a Larry Hagman.
Para tu información,
me atropelló un taburete y las rompió.
Coge la moto y yo iré en autobús.
Déjate de tonterías.
Sube, yo conduzco.
Pero entonces tendré que ir
en el otro lado.
Detrás.
No seas quejica y sube.
No soy quejica.
- ¿Se te agarrotan los brazos? - Un poco.
Los pondré un rato aquí.
¡Culebra muerta!
Buena maniobra.
Hay un alce bebiendo en el lago.
¿Un alce? ¿Un lago?
- ¿Tiene los cuernos grandes? - Son enormes.
Vamos a acercarnos.
Ya lo veo.
Es precioso.
Lo es, Hank.
¡Te quiero, Peggy!
¿Un sándwich?
Hay uno en la alforja.
MOTEL CAFETERÍA ROY
- Tenía la cadera rota. - Y una capa.
Traducción: Noelia Vázquez Núñez
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.