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EL REY DE LA COLINA
PROPANOS STRICKLAND
Y aún mejor que la churrasquera Vogner King Superiore
es la churrasquera King Imperiale.
Vogner es una empresa fantástica.
La sede está en El Paso.
Ingenio estadounidense y mano de obra tejana en cada producto.
Ya lo sé. Compré la Imperiale aquí hace ocho años.
Creo que me la vendiste tú.
Llevo predicando las bondades de Vogner durante 20 años.
Me cuesta recordar las caras.
Cariño, disculpa que te moleste, pero tengo una crisis de propano.
Ahora mismo vuelvo.
¿Qué necesitas? ¿Un depósito?
¿Una comprobación? ¿Una limpieza?
Me he comprado un hidromasaje, pero ni hidro, ni masaje.
¿Se podría conectar al propano?
¿Un hidromasaje?
Mira, Nancy, el propano es un gas muy familiar.
No sé si me parece bien que se utilice para otros estilos de vida.
Hank, por favor, es mi regalo de aniversario para Dale.
¿No podrías devolverlo a...
California para que lo arreglen?
Quiero darle una sorpresa esta noche.
Es nuestro primer aniversario...
desde que no lo engaño con John Redcorn.
Podría echarle un vistazo.
Podría adaptar la unidad que usamos en la planta de escaldar cerdos.
Es vuestro aniversario.
Debo admitirlo, Nancy,
nunca he hecho una cosa así y me parece muy raro.
La válvula de aguja va clavada y no atornillada.
Los reguladores están por detrás.
A ver si consigo que funcione.
¡Viva!
Lo he logrado.
Deja que ocupe el asiento del conductor para llevármelo de paseo.
Recomiendo que te sumerjas del todo.
Así podrás comprobar la homogeneidad de la temperatura.
Estoy en la gloria.
Hank, eres un hacha.
Bueno, qué le voy a hacer.
¡Maldita sea!
- Ha llegado Dale. - Feliz aniversario.
Gracias por elegir Propanos Strickland.
¡Feliz aniversario, cariño!
¡Hala! ¡Una bañera del amor!
FELIZ ANIVERSARIO
Ese era tu regalo.
Créeme si te digo que ha sido la reparación de calentadores
más emocionante de mi vida.
Hank, ya sabes cómo me pone esa actitud tan optimista.
Es martes por la noche.
Lo siento, Peggy.
Tengo la mente ocupada en otra cosa: una bañera de hidromasaje a propano.
Buena idea, Hank.
Guárdatela para mañana.
Ya verás qué maravilla.
¿Cómo quieres la hamburguesa? ¿Tierna o poco hecha?
Tierna, cariño.
Muy bien.
Así me gusta.
Las hamburguesas te salen deliciosas.
Gracias.
El mérito es de la churrasquera King.
Bobby, ¿qué te apetece para desayunar?
Me da igual. Cualquier cosa.
Fruta no.
Tus huevos, Hank.
No los podemos llamar McMuffin, pero apenas notarás la diferencia.
No te imaginas el sueño que he tenido esta noche.
Lo mismo que yo.
¿A quién matabas?
A nadie. Era un buen sueño.
Un sueño fabuloso.
Ojalá me acordase de algo. Parecía muy importante.
¿De qué trataba?
Preparaba una barbacoa.
De hamburguesas.
Ya nos lo has contado antes, papá.
Esta vez no eran hamburguesas gigantes.
Había algo más.
Estaba en el jardín y me sentía bien.
Bobby, ¿por qué no te llevas mis huevos y te los comes en tu habitación?
Antes de que cambies de idea.
Peggy, no te lo vas a creer.
Estaba desnudo.
Preparaba hamburguesas desnudo.
¿Qué te parece?
Cuando la hamburguesa estaba en su punto, la metía en un bollo
y se la daba a...
Claro, me la dabas a mí. ¿Qué más?
Te la comías y te encantaba.
Oh.
DEPORTES
- Al director Moss. - ¿Cómo?
Mataba al director Moss, Hank.
En lugar de nombrarme nueva directora,
me designaban reina del distrito escolar.
Con corona de esmeraldas y todo.
Hola, John Redcorn.
Hank.
Mira, John Redcorn, ayer por la noche tuve un sueño.
¿Podemos hablar?
Pasa, te prepararé una manzanilla.
La mujer que aparecía en mis sueños,
la que iba desnuda, no era mi mujer.
No hará falta que te diga que no era el sueño que pretendía tener.
Mi pueblo cree que el subconsciente
trata de resolver nuestros problemas.
¿Te ha pasado algo raro?
No.
Todo sigue igual desde que tengo memoria.
Sí. Igual que siempre.
¿Será que despues de 20 años de matrimonio
te has cansado de tu mujer?
¿Cómo? ¿Qué locura es esa?
Seguimos siendo tan románticos como de recién casados.
No hemos cambiado nada.
Nuestra rutina es magnífica.
Si estuviese aburrido de Peggy, mis sueños tratarían de estar aburrido,
no de hacer barbacoas con la mujer del vecino.
Minh.
No.
¿Nancy?
¿Mi Nancy?
¿Has tenido sueños eróticos con mi dulce Nan Nan?
¿Te has comprado un chaleco nuevo?
Nancy quería que me lo dejase puesto mientras hacíamos el amor.
- ¿Lo quieres? - Ay, Dios.
Toma. Quédatelo.
Hank, ponte el bañador.
Vamos a bañarnos con los Gribble.
Toma, una pinza para la nariz.
Hola, Nancy.
Quería darte las gracias, cariño.
A Dale le ha encantado.
Ya...
Me lo imagino, pero no estoy de humor para darme un baño relajante.
¿No tienes ganas?
Hank, no puedo decir que no. Ya nos han invitado.
Quedaríamos mal.
Perdonad, cariños, pero no sé a dónde habrá ido Dale.
Quizá esté en el piso de abajo, pero no me gusta entrar allí.
Hola, Nancy.
Ya veo que has traído queso.
Lo compro en lonchas y lo divido en cuadraditos.
No me gusta echarle la culpa a mi uretra estrecha,
pero no creo que pueda quedarme demasiado rato.
¿No os imagináis así París?
¡Qué calentita!
Sí, 39 grados.
Una vez llegué a tener 39 de fiebre.
Se me pasó con unas aspirinas.
Hablando de calor, ayer Hank tuvo un sueño erótico.
- Peggy. - No seas así.
Come algo de queso.
Hank soñó que hacíamos una barbacoa desnudos en el jardín.
¿No te parece romántico?
El queso americano no tiene punto de comparación.
Nancy, sal de la bañera.
¡Tostadora eléctrica!
¿Qué diantre haces?
Ya lo sé todo de tu sueño erótico con mi mujer.
- ¿Cómo? - Exacto.
John Redcorn me lo ha contado todo.
Él sí que es un buen amigo. A diferencia de ti.
¿Estábamos desnudos Nancy, tú y yo?
¿Tú?
En el mundo erótico de Hank no había sitio para ti.
¿Seguro que no era yo con una careta de Nancy?
Lo siento.
Hank, no te muevas de ahí.
Voy a por tu alargadera.
Hank, no te lo pregunto como mujer celosa, sino como educadora intrigada:
¿te sientes atraído por Nancy?
Por supuesto que no.
Ya sabes que no me van
las mujeres sexis.
No ha sido más que un sueño, y la única razón para no decírtelo
es que, ya sabes...
Este tipo de cosas me incomodan.
Se lo has contado a John Redcorn, y ya sabes lo que habla ese.
En eso te doy la razón.
Hablar con John Redcorn ha sido un error.
¿Por qué no pasamos página?
Quizá podríamos hacer una cosita ahora que no estoy distraído.
Lo siento, Hank. Tendrá que esperar.
¿Recuerdas las seis semanas después de nacer Bobby?
Seguro que sí.
- Tierna, ¿verdad? - Sí, por favor.
Pues tiernecita.
Cumple todos los requisitos del Ministerio de Agricultura.
Hank, ¿qué pasa?
¿Otra pesadilla erótica?
No, he oído quejarse a Ladybird.
Ya sabes lo mal que le sienta el agua del retrete.
Laaadybird...
Despierta, bonita. Yo me quedo contigo cuando tienes pesadillas.
ARLEN
No ha sido más que un sueño.
No le des importancia.
Ayer tuve una agarrada con Hank y lleva seis horas paseando a Ladybird.
Cariño, pídele perdón.
Ah, y Dale no quería que dijese nada,
pero avisa a Hank antes de encender la cortacésped.
¿Quién es una buena chica?
Hank, quiero pedírte disculpas y lo voy a hacer.
Hemos intercambiado unas palabras y me he pasado de la raya.
Lo siento mucho.
No merece la pena pelearse por un sueño de nada.
Tienes razón. No ha sido más que una tontería.
Ya sé que te atraigo.
Así que, para demostrarte que te perdono y soy generosa,
creo que deberíamos acostarnos y hacer las paces.
De acuerdo.
Me ha encantado, Peggy.
Me lo imaginaba.
¿Compartimos una cerveza?
¿Como nuestra primera vez?
Estás hecho un romántico.
¿Hola?
Vamos a cocinar, cariño.
- Nancy. - ¡Hank!
¿Peggy?
Eso mismo, Peggy.
¿Te quedas dormido en pleno acto y empiezas a soñar con ella?
¿Otra vez?
Peggy, créeme, si pudiese volver atrás y permanecer despierto
mientras lo hacíamos, lo haría.
Pero no puedes, porque te has aburrido de mí.
No, te aseguro que podría seguir con lo mismo de siempre toda la vida.
Ya sabes lo que me gustan los preliminares.
¡No me siento amenazada por ti!
Ay, cariño.
¡Basta ya de "cariños"!
¿Cómo osas arrebatarme a mi Hank?
¿Tan insegura te sientes?
Ay, Nancy.
Hank ha vuelto a tener el sueño.
Le aburro.
Oh, cariño.
Dime cómo lográis tú y Dale mantener viva la llama de la pasión.
Y hables de "comunicar",
porque con Hank es imposible.
Yo he tenido suerte.
Dale y yo nos tomamos un descanso de 14 años mientras veía a John Redcorn.
Ahora hemos vuelto al principio.
Yo no puedo permitirme una pausa de 14 años.
Para entonces ya existirán los robots sexuales.
No está aburrido de ti, Peggy.
Solo de las cosas que hacéis juntos.
¿Se te ha pasado por la cabeza hacer algo más atrevido?
Quizá podría ponerme el uniforme de la banda de música.
Algo es algo.
Anda, mi buen amigo Hank, ¿o debería decir "el traidor"?
- Dale. - ¡No!
Ya no es momento de hablar.
Ahora te voy a aniquilar con una mezcla de tai chi, ba gua
y krav maga.
Agárrame del brazo: una mano en la muñeca y otra en el codo.
Que sea en el codo, o no funciona.
Créeme, recibir una paliza no te hará sentir mejor.
¡Ponme la mano en el codo!
Tranquilizaos un poco.
¿Quién no ha tenido un sueño erótico inocente con la mujer de un amigo?
Tienes razón.
Hank, eres mi mejor amigo. Sé que no te acostarías con mi mujer.
Acepta mi mano y también mi codo como gesto de disculpa.
¿Hola?
¿Peggy?
¿Qué haces?
Hago que se cumplan tus sueños.
¡A desnudarse!
Peggy, ¿qué haces?
Estás desnuda.
Esta era mi segunda mejor camisa.
Venga, Hank.
Agarra las pinzas de barbacoa y quítate los pantalones.
No quiero desnudarme para hacer una barbacoa.
Sin delantal, puede ser.
Pero solo eso.
¿Con Nancy sí, pero conmigo no?
Aquello era un sueño y tampoco me apetecía mucho.
Espera un momento. Oigo algo entre los arbustos.
Hank, quieres ganar tiempo.
No gano tiempo, le pongo punto y final.
Hay alguien entre los arbustos. ¡Oye, tú!
Por culpa de tu imaginación estamos metidos en este lío.
¿Quieres ponerles fin a estos sueños?
¡Maldita sea, Bill!
Ya me voy.
No soy ningún exhibicionista.
Eso es ilegal.
Seríamos el hazmerreír de la prensa.
Siempre buscan la manera de criticar al propano.
De acuerdo.
Alquilaremos una pista de hielo.
Mejor aún, vamos a la cala Paradise.
Nada de playas nudistas.
Ni siquiera me gustan las fotografías de desnudos.
Pues iremos al amanecer.
¿Me lo puedo pensar?
¿Quieres pensártelo?
¿No sabes si quieres salvar nuestro matrimonio?
Vale.
¿Con manoplas?
¿Como en el sueño?
- No. - Entonces no.
CALA PARADISE ROPA OPTATIVA
En la tienda de la esquina hay que llevar camisa y zapatos,
pero aquí en el paraíso te permiten despelotarte.
¿Seguro que es la única manera?
¿No sería mejor...?
¿Un psicólogo?
No sabía si en tu sueño aparecían cebollas bermuda o vidalia,
así que he traído las dos.
Vidalia.
Vale, voy a encender la barbacoa.
Quítate el albornoz.
Manos en el cinturón.
Me lo desabrocho.
Ya tengo el torso al aire.
A cámara lenta.
Qué sexi.
Acelera.
Así que estar desnudo al aire libre era esto.
No me gusta.
Eso te pasa porque la fantasía aún no está completa.
Toma las hamburguesas.
Venga, rápido.
Normalmente, no las apretaría, pero las circunstancias lo requieren.
¿Cómo te sientes?
Mejor les doy la vuelta.
Van tomando color.
Tengo que admitir...
que me lo estoy pasando bien.
Te he dicho que olía a barbacoa.
Ay, Dios.
¿Hamburguesas a las siete de la mañana?
A alguien le ha entrado el apetito.
No tenemos hambre.
Salvamos nuestro matrimonio.
¿A qué habéis venido?
Jugábamos al voleibol
y me ha dicho que le olía a carne.
¿Por qué su barbacoa huele mucho mejor que la nuestra?
Seguramente usáis carbón vegetal,
así que notaréis el olor de la carbonilla o del alcohol.
Esta es una barbacoa de propano, por eso huele a carne, no a combustible.
Parece que le gusta churrascar.
¿Por qué está tan blanco?
Es la primera vez que vengo,
pero hace 20 años que me dedico a las barbacoas.
Hank Hill, encargado de Propanos Strickland.
- Mandy. - Becky.
Peggy Hill.
Hank, vámonos a un lugar más íntimo.
No creo que tu fantasía se cumpla con tantas mujeres desnudas.
Peggy, estoy ocupado.
Esta es la churrasquera King Vogner.
Vogner es una empresa de primera.
Tienen sede en El Paso,
así que el ingenio americano se conjuga con la maña tejana.
Con solo seis años, Charles Emerson Vogner
construyó su primera churrasquera con un trozo de reja y una palangana.
Adiós, compañero.
Adiós, Mandy. Adiós, Becky.
Llamadme al volver de Tucson.
Tu hamburguesa.
La querías tierna, ¿verdad?
Si quieres le doy otra pasada.
Ya no me deseas.
Deseas a otras mujeres.
Más jóvenes e igual de guapas.
¿A otras mujeres?
¿Te refieres a esas clientas?
Quieren instalar propano en su casa flotante.
¿No es genial?
Hablamos de calefacción, refrigeración y motores fueraborda.
Espera.
¿Te excita el propano?
Claro que sí.
Imagínate las posibilidades: barbacoas, hidromasajes, casas flotantes...
Ay, Dios mío.
El sueño no trataba de Nancy y tú.
Era sobre la churrasquera y tú.
No te aburro, Hank.
Estabas aburrido del propano.
Eso es.
Había caído en la rutina: barbacoas, depósitos, barbacoas, depósitos.
Siempre me he imaginado al propano como a una señora elegante.
Pero no solo es una energía limpia.
También puede ser una chica mala.
Así que me lo puedo ahorrar.
¿Qué tal si nos vestimos, nos vamos a casa, nos desvestimos
y volvemos a nuestra rutina?
Oh, Hank.
Sí.
El queso estadounidense no tiene comparación.
Traducción: Tomás Costal
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