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Abuela, has devuelto las galletas al desayuno.
Madre mía, qué tarde es.
Salgo de excursión en una hora
y no recuerdo ni una canción para cantar en el autobús.
¿Cómo era esa de "para ser conductor de primera"?
"Acelera, acelera".
La gente no suele saberse el resto.
Lo siento cielo, pero no tengo tiempo de prepararte el desayuno.
Toma. Prométeme que te tomarás dos boles.
- Es la comida más importante del día. - Vale.
Te adoro, abuela.
Buenos días, hijo.
¿Te ha preparado tu madre el desayuno antes de marcharse?
- No. - Santo Dios.
¿Hay cereales?
Creo que sí.
¿De qué son, de avena?
Yo le pondría un poco de azúcar.
Como todos sabéis, se acerca el Día de la Madre.
Podría ser divertido hablar
acerca de las madres más famosas de la historia que...
Tuvieron esclavos.
No.
- Lo que iba... - Iba a decir.
Sí.
- Lo que... - Iba a decir.
Ya hemos visto el avance, queremos ver la peli.
- Bobby. - ¡Bobby!
- ¡Bobby! - ¡Bobby!
- ¡Bobby! - ¡Bobby!
- Vete a la enfermería. - ¡Vale!
Sr. Hill, le he diagnosticado a su hijo un trastorno por déficit de atención.
- Seguramente lleve años con él. - ¿Qué?
¿Cómo no se había dado cuenta nadie hasta ahora?
Muy poca gente tiene acceso a los folletos que yo sí tengo.
Tome, aquí tiene uno.
He notado que su mente divaga cuando le estoy regañando.
Un trastorno mental lo explicaría.
Personalmente, le recomendaría suministrarle
uno de los muchos medicamentos disponibles para el TDA.
No me gusta la idea de suministrar medicamentos a mi hijo.
¿No existe algún tipo de operación?
La otra opción es enviarlo a un colegio especial en la otra punta.
Tendrá que llevar uniforme. ¿Sabe abotonarse la camisa?
Malditos miserables.
Ritalina, pemolina, imipramina, desipramina...
A mí me suenan todos a psicotrópicos.
¿Y si todo esto es mi culpa?
Una madre debe estar con su hijo cuando tiene problemas,
no en la otra punta de la ciudad.
Pero claro, soy una gran maestra sustituta.
A veces no tengo tiempo ni para prepararle el desayuno a mi hijo.
Dijo que se llamaba trastorno por déficit de atención.
A lo mejor no está recibiendo suficiente atención.
A veces creo que debería dejar mi trabajo
y dedicarme a ser madre a tiempo completo.
¿Qué estoy diciendo? ¿Dejar mi trabajo? Eso es una locura.
Un momento, Peggy. "Locura" es una palabra muy fuerte.
Estás pensando en voz alta.
El que está loco es Bobby.
No podría darle la espalda a mi carrera así como así.
Peggy, mi madre nunca trabajó en su vida.
El hogar, eso era lo único que le importaba.
Se dedicó a protegerlo hasta el día en que se divorció.
Ahorraría un poco si dejo las apuestas de fútbol con los maestros.
Y podría esperar un año más para cambiar de gafas.
Podríamos intentarlo por el bien de Bobby.
Hank, si tú me apoyas en esto, lo haré.
Lo principal es no preocuparse.
Lo que tienes es...
Técnicamente, es una enfermedad.
¿"Una enfermedad"?
Pero no una enfermedad normal, como las que afectan al cuerpo.
Es una enfermedad rara en el cerebro.
Hemos hablado muchas veces de que no debes probar las drogas,
pero a partir de ahora, tomarás medicación después de cada comida.
¿Me la fumo, la esnifo o qué?
Es una pastilla, Bobby.
Entonces me la trago y ya está.
No te la tragarás. Te la colocarás en la boca.
Bobby, ¿sabes quién soy?
Soy Luanne, ¿te acuerdas?
Tiene TDA, Luanne.
No le ha golpeado un coco en la cabeza.
Toma, angelito mío.
Sin trabajo, tengo tiempo para prepararte tortitas.
Y también huevos y beicon.
Dispuestos con tres expresiones faciales en función de tu humor.
Yo me quedaré con el contento.
Porque estoy contento de tener este desayuno familiar.
Será mejor que me vaya o perderé el autobús.
Vaya, pero he preparado...
Bobby, es la hora.
Tómate tu primera pastilla.
Dentro de media hora, notarás mucho interés por cosas
que normalmente te aburrirían a más no poder.
Gira, gira y gira la pastilla. Cuando la ingiere, nadie interfiere.
- ¿Qué tenemos aquí? - Trágate la pastilla, Bobby.
¿Notal algo ya?
Estoy empezando a...
Y cuando se fue al colegio, hizo unos cuantos mandados
y aún me quedó tiempo de enviar una frase del día a mi revista favorita.
Algunas personas son trabajadoras como las abejas,
pero yo quiero ser trabajadora como una superabeja.
Me preocupa tener demasiado tiempo ahora.
Eso puede ser un problema, Peggy.
Yo me dedico a cortar cupones.
Creo que nos volveríamos locas sin los cupones.
Qué gracioso.
Hay 96 resaltes en cada ficha, salvo en esta.
Juegos en familia, me encanta.
¿Qué tal tu día, Peggy?
He comprado una cubitera.
Y luego la devolví.
Creo que voy a coger la guitarra
y a cantar una canción en familia como ya hicimos una vez.
Tengo que ir a la tienda de Earl y ponerle cuerdas nuevas a Betsy.
¿Vas a salir?
No hace falta que vengas, Peggy.
Habrás tenido un día muy largo. Quédate aquí y descansa.
¡Vamos!
GUITARRAS EARL
Qué curioso. Nunca pensé que Peggy fuera de quedarse en casa.
Ahora tiene dos empleos a jornada completa: esposa y madre.
Echa más horas y gana menos, pero no me escucharás quejarme.
En serio, nos encanta.
CLASES DE GUITARRA
¿Te sabes ya algunos acordes?
¿Eh? Sí.
Mi marido me enseñó algunos.
¿Eso es un tatuaje?
- ¿Te gusta? - ¿Que si me gusta?
Madre mía.
¿Por qué quieres aprender a tocar la guitarra?
Mi marido y yo hemos tenido que decidir entre nuestro hijo y mi carrera.
Y ahora tengo tiempo que matar.
Tiempo que matar.
Es lo que creía que hacía yo cuando empecé a tocar la guitarra.
Pero resultó que buscada una voz para poder gritar.
No creo que a mi esposo le guste que grite en la casa,
pero ya veremos.
Puede que tenga que acostumbrarse.
Hay leche en la nevera que está a punto de echarse a perder.
Ya lo ha hecho.
Ojalá me recetaran esas pastillas para ser más lista.
Si Peggy sigue horneando pasteles, no habrá ni una ventana en la casa
donde no haya uno enfriándose.
Los valores de la familia han vuelto a la casa de los Hill.
Eres un hombre afortunado, Hank.
Mi exmujer se dedicó a su carrera,
y un día tuve que decirle:
"Cielo, o yo o la industria de los pósteres motivacionales".
Ojalá me hubiera estado callado.
Sabes cuál es la raíz del problema, ¿no? El feminismo.
Gloria Steinbrenner, ella lo empezó todo.
Gerald Ford debió matarla cuando tuvo la oportunidad.
Busco la casa de los Hill.
¿La casa de Hank Hill?
La casa de Peggy Hill. Soy su profe de guitarra.
Justo ahí en frente.
¿No decías que los valores familiares habían vuelto a tu casa?
Sí, Hank. No creo que esa chica apoye a los de provida.
Un tema para practicar Do y Sol. ¿No quería temas con letras fuertes?
Sí, pero nada de insultos ni de matar a policías.
Lo siento, me educaron así.
Quizá debas componer una canción, Peggy.
Una mujer en tu situación tendrá mucho que decir.
¿En qué situación?
Tener que renunciar al trabajo de tu vida para facilitarle las cosas
al resto de tu familia.
Sí, una situación como esa podría llevarme a cantar.
Por cierto.
Ayer, una curiosa canción me vino a la cabeza.
Es una tontería, pero...
Dime si crees que puede tener potencial.
Érase una vez una tortuga
Que vivía en su caparazón
El caparazón era su hogar
Y también su prisión
Hay algo ahí.
¿En serio? Gracias.
Tenía el presentimiento de que era buena.
Todas las bandas de chicas merecen apoyo, lo recordaré.
Tu profesora de guitarra parece interesante.
Y por interesante quiero decir "rara".
Es rara, y por rara quiero decir "interesante".
- La he invitado a cenar mañana. - ¿Qué?
¿Cómo se te ocurre hacer algo así?
Porque tiene un tatuaje, Hank.
¿No crees que a una chica así le viene bien un plato caliente?
Emily, Hank también toca la guitarra.
Tiene una Guild de 1963.
Vaya. ¿Y por qué practicas con esa guitarra tan mala, Peggy?
No se me ocurriría tocar a Betsy.
- ¿Le has puesto Betsy a tu guitarra? - Sí.
Es una de mis posesiones más valiosas.
Qué curioso.
¿Cuándo me toca la próxima pastilla?
Después de cenar, cielo.
Voy a echar una cabezadita.
Prestar atención todo el día es agotador.
Emily, Peggy me ha dicho que le estás ayudando a componer música,
trabajando con ella y metiéndole ideas en la cabeza.
Estuve pensando en tu canción de la tortuga.
Si amplias la letra,
podrías cantarla en mi recital del Día de la Madre.
¿Delante de gente?
Echo de menos actuar.
Eso es una maestra, una gran intérprete.
Por eso los niños adoran el cole.
El recital es algo muy sencillo.
Mis alumnos y yo nos reunimos en la trastienda de Earl,
bebemos vino, tocamos algunos temas y criticamos un poco la festividad.
¿Por qué iba nadie a criticar el Día de la Madre?
Es un poco excéntrico, ¿no crees?
Las empresas de tarjetas de felicitaciones inventaron la festividad en 1914
y ahora todo el país celebra otro estereotipo
de lo que debería ser una mujer.
No estás casada, ¿verdad, Emily?
¿A qué hora es ese recital?
No contestes.
Ya tenemos planes para el Día de la Madre.
Peggy ha iniciado una apasionante nueva vida como ama de casa,
y para celebrarlo organizaremos una comida.
Esa comida puede ser a cualquier hora, ¿no?
Es lo que tiene de mágico una comida.
Pero no solo será una comida.
Pasaremos un día en el que no tendrás que mover un dedo.
Nosotros nos ocuparemos de todo.
Así no tendrá que usar la cabeza.
Exacto.
Qué curioso.
Bobby, te toca la pastilla.
La tortuga se asustó
Y se quiso esconder
Metió la cabeza
Y oculta se quedó
Hank, te quejas con cada línea que canto.
¿En serio? Perdón.
¿Te gusta mi canción?
A decir verdad, no sé si la entiendo.
No hay nada que entender. Es una canción sobre una tortuga.
Ya, pero creo que sé algo de música ya que he escuchado mucha.
Y te diré una cosa, necesitas añadir algo optimista.
¿"Optimista"? Eso no funcionaría en esta canción.
Claro que sí.
Añade algo al final donde todo funciona.
Por ejemplo, la tortuga hembra podría conocer a una tortuga macho y enamorarse.
Así la canción tendría un significado.
¿Lo ves?
Por favor.
Eso está pasado de moda, Hank.
Sí, pasado de moda, pero bueno.
Luanne ya está en casa.
No entiendo por qué tienes que seguir cantando esa canción deprimente.
Yo tampoco, Hank, pero aquí estoy.
Me siento muy rara últimamente.
Anoche, soñé que teníamos 20 hijos.
Peggy, ya sabes que no puedo darte más hijos.
Tengo la uretra estrecha.
Hank, no creo que ese sea el significado.
Perdón, pero ya no entiendo nada.
Creía que habíamos acordado dar un salto al pasado juntos.
Pero parece que prefieras tocar música punk con tu amiga jipi
en el aburrido Día de la Madre.
Es mi día.
Debería poder hacer lo que me dé la gana.
No lo que te dé la gana.
No puedes matar a un hombre.
Acabarías en la cárcel.
Y con esa actitud, te pondrían en aislamiento.
Feliz Día de la Madre, mamá.
Ojalá estuviera allí para estrecharte la mano.
¿Dónde almorzaréis hoy? ¿En Luly's? ¿Joe-Bo's?
No haremos almuerzo, mamá.
Peggy ha preferido ir a un concierto de rock.
¿El Día de la Madre? ¿Por qué?
No lo sé.
Supongo que Peggy no es como tú.
Tú dedicaste toda tu vida a criarme
y, seamos sinceros, disfrutaste de cada instante.
En realidad, Hank, trabajaba cuando podía
para poder salir de casa.
¿No recuerdas el año que conduje un taxi?
No. Un momento.
Recuerdo que tenías un coche amarillo cuando era pequeño.
Hank, tengo que dejarte.
Ha llegado Gary con mi regalo del Día de la Madre.
- Espera, mamá. - Yo también te quiero, cielo.
Te dejo.
Espero que te guste. No puedo devolverlo.
He intentado estudiar para mi examen, pero no he logrado concentrarme.
Luego he intentado averiguar por qué y...
Y me he aburrido.
Te habrás contagiado de mi TDA. Y también sé cuándo.
La vez que te estornudé en la cara.
No recuerdo eso.
Estabas dormida.
Bobby, tengo un examen mañana por la mañana,
o por la tarde, o por la noche...
Bobby, necesito esa pastilla.
¿Qué pasa, Hank?
¿Te acuerdas de esta señora?
Desde luego. Feliz día de la madre, Sra. Boomhauer.
Escúchame, Hank.
He venido hasta aquí solo para almorzar con este muchacho.
Parece que eduqué a mi chiquillo bien.
Es el mejor día del año.
PROFESORA DEL MEJOR ESTUDIANTE DE LA ESCUELA TOM LANDRY
RECORTAR CUPONES
RECITAL DEL DÍA DE LA MADRE
GUITARRAS EARL
Conocí a un muchacho en la clase de boxeo
Y me acosté con él Antes de darle para el pelo
¡Eso es!
Un público exigente.
Recuerda, Peggy. Estás aquí porque tienes algo que contar.
Y podría ser algo complejo.
Las tortugas son muy complejas.
Pero cuando dices algo de corazón, siempre es acertado.
Esa es una frase para la memoria, amiga mía.
- Hola, mamá. - Bobby.
¿Qué haces aquí?
Hemos pensado que hoy era un día especial para ti.
Y ya que cantarás una canción especial,
hemos pensado que la toques con una guitarra especial.
¡Betsy!
Os pido un fuerte aplauso para la siguiente artista, Peggy Hill.
Peggy ha venido a cantar una canción sobre lo que una mujer siente
cuando el mundo le dice quién tiene que ser.
No, en realidad cantaré una sobre una tortuga
atrapada en su caparazón.
Y me gustaría dedicársela a mi marido.
Había una tortuga Que vivía en su caparazón
El caparazón era su hogar Y también su prisión
La tortuga se asustó
Y se quiso esconder
Metió la cabeza Y oculta se quedó
Pero luego llegó un momento De dudas espantosas
Y al querer salir El agujero no halló
- Líbrate de ese manipulador. - ¡Peggy!
¡Déjalo!
Enfréntate a la opresión del hombre blanco.
Creía que la canción solo hablaba de una tortuga, papá.
Yo también.
Lo siento.
Estoy un poco nerviosa.
Espabila, mujer. Di lo que piensas.
- Mira lo que te está haciendo. - Tengo un número para...
Tú puedes, Peggy. Desde el corazón.
Pero un milagro la salvó
Antes de que su corazón se apagara
El amor mágico de una tortuga llamada...
Hank
Gracias.
Eso es.
Cómo ha escurrido el bulto al final, ¿no?
Así se compone una canción.
Quizá el problema sea que haya una gran madre en tu interior.
Continúa.
Mi madre tuvo suficiente con un hijo, pero tú eres distinta.
Si no educas a 20 o 30 chicos a la vez,
empiezas a perder el control y eso no ayudará al muchacho.
- Podría volver a dar clase. - Sí.
Mientras tanto, seguiremos medicando a Bobby.
Hoy he notado una mejoría en su comportamiento.
Hoy no me he tomado mis pastillas.
- ¿Qué? - ¿Por qué no, cielo?
Porque Luanne las necesitaba mucho.
Además, no soporto estar todo el día acelerado.
Es como si todo fuera superrápido y estuvieras un poco bebido.
Bienvenidos. Preparé el almuerzo, puse tu coche a punto,
arreglé el cortacésped y me comí el almuerzo.
Deberíamos estudiar más a fondo ese medicamento, Hank.
No estaría de más.
Ya lo ha hecho.
Traducción: Mateo Montaño Tenor
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