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Vale, un momento.
Ahí, se ha movido una hoja.
La has movido con la boquilla, Bill.
Eso te pasa por comprar un soplahojas japonés.
Está diseñado para soplar bonsáis y los cerezos en flor.
¡Por el amor de Dios, son las 05:30!
¡Apagad ese aparato del demonio!
Es un soplahojas, abuelo.
Funciona con un novedoso dispositivo llamada motor de gasolina.
¿Y qué de malo tiene usar un rastrillo?
Pandilla de vagos.
¿Un rastrillo?
Nunca he visto un rastrillo. ¿Tú sabes lo que es, Bill?
No, debe de ser de antes de nuestra época.
Sí, tío. Le diré algo, tío.
Vi un rastrillo en el museo Smithsoniano,
junto al sombrero de Lincoln y la silla de Archie,
en la sección de los cavernícolas,
No me hables así, Jimmy Dean, o te achucharé a mi perro.
¡Adiós, abuelo!
Siga viendo Tocados por un ángel.
EL REY DE LA COLINA
Aquí llega el enfermo.
Tiene suerte.
El médico dice que la varicela a los 12 años puede causar esterilidad
en los niños débiles.
Mi Joseph no puede ser estéril.
Necesito que mi semilla se prolongue.
Ciertos planes que tengo en mente requieren de más sangre Gribble.
Bobby, estoy orgulloso de ti.
Superar la varicela es todo un hito y, para celebrarlo,
puedes hacer lo que quieras.
¿Podríamos ir al centro de diversión familiar?
Eso, el centro de diversión familiar.
Tienen karts, tiro al blanco y... minigolf.
Me encanta su aparato para tomar la tensión.
¿Podemos ir, papá?
Oh, leches, ya está otra vez ese grupo de rock.
Eso no es rock.
Vale que solo sepan tres acordes, pero, demonios, tocadlos en orden.
Ese ruido lleva provocándole jaquecas a Nancy toda la semana,
y ayer tenía toda la espalda llena de arañazos.
Bueno, iré a hablar con ellos para dejarles las cosas claras.
Dios.
¿No habrá sido esa música lo que ha secado el césped?
Amigos, ¿podríais prestarme un poco de atención?
¡Hala, Cane Skretteburg!
Eres el chaval del bachillerato que puso todos esos carteles.
- Paz. - Hala.
Chicos, me llamo Hank Hill y soy el capitán del barrio.
No es que no me guste vuestra música, es solo que no...
No me gusta la música.
Oye, para ya con eso.
Esto es serio.
Por el amor de Dios.
Tenéis cinco aparatos en el mismo enchufe.
¿Tu padre sabe que tienes esto así?
Mi padre está muerto.
Vaya, lo siento.
No lo sabía. Mis condolencias.
¿Tu madre sabes que tienes esto así?
Mi madre está en la cárcel por cargarse a mi padre.
Vale, ya lo pillo. Me estás tomando el pelo.
Bueno, yo tengo sentido del humor. Me encanta Tony Danza.
Pero, si no es una broma, me siento mal y te pido perdón.
Me encanta Tony Danza.
Muy bien, se acabó.
Voy a contar hasta tres.
¡Uno, dos, tres!
¡No estoy de broma!
¡Por suerte para vosotros, no tengo tiempo para esto ahora!
¡Venga, Bobby! ¡Vamos al centro de diversión familiar!
Centro de diversión.
CHUCK NORRIS PATADA MORTAL
Por favor, papá, ¿podemos jugar al paintball?
Esperad un minuto.
A ver, dan pistolas a los niños y permiten que se disparen entre sí.
Vale, bien.
Los chavales estarán ahí una hora o dos. Podremos disfrutar y relajarnos.
Recogepelotas.
Papá, unos chicos nos han arrinconado y nos han acribillado y también...
Nos han obligado a comer hojas.
¿Qué?
¿Quién ha sido?
Cane Skretteburg.
Sí, soy cantante.
Tengo mi propia banda.
Tocamos la semana que viene en el parque de atracciones.
Vaya.
Sales muy bien.
¡Eh, tú! ¿A ti qué te pasa? ¿Por qué molestas a los niños?
¿Te gustaría que alguien más grande y fuerte que tú te disparara, chavalín?
A Cane Skretteburg jamás le han disparado.
- Claro. - Exacto.
Y el primero que lo haga no será un oficinista gordo.
¿Oficinista?
Yo era deportista en el instituto
y me pasé cuatro años metiendo a chavales como tú en váteres.
Me da igual cuánta gente hayas metido en el váter.
- Tendrás que vencernos. - ¿Qué me decís?
¿Queréis enseñarles a estos mocosos un poco de respeto?
Claro.
Muy poco.
Bien, el objetivo es capturar esa bandera azul que hay allí
y traerla hasta aquí.
Si os dan, estáis muertos.
Vale, chicos, pintemos unos culos.
Creo que los estamos cercando.
Hablad solo si tenéis algo importante que decir.
Vale.
Eh, hoy he recibido una notica importante.
¿Sabíais que, gracias al Valle Colonial,
puedo tener un seguro de vida por una miseria al mes?
Me alegro de haber abierto esa carta.
¿Y vas a contratarlo?
Claro que sí.
Ha llegado la hora. Todos agachados.
Escuchadme, quiero mano dura con ellos.
Sus padres ya se equivocaron una vez.
¡Eh, están aquí!
¡He oído rajarse los pantalones del calvo!
Soltad las armas o pagaréis las consecuencias.
¿Qué? ¿Hemos perdido ya la partida?
Moveos, prisioneros.
Un momento.
Nadie dijo nada sobre prisioneros. ¿Dónde está el maldito árbitro?
Alto. ¡Atención, golfistas!
¡Hemos capturado a vuestros camaradas!
- Hola, Hank. - Venga, vosotros a lo vuestro.
Aquí no hay nada que ver.
Solo les estamos dando una lección.
Ese es mi padre.
De rodillas, prisioneros.
Son las reglas.
¿También sois unos tramposos?
Esta clase de juegos sube y baja como el baloncesto.
Ahora van ganando, pero vamos a remontar.
¡Eh, tío!
Un momento.
No podéis ejecutar a mis hombres de esta forma.
Adiós, abuelo.
¿Abuelo?
Dios, qué humillante.
Adiós, abuelo.
Buenas tardes, chicos.
¿Quién quiere una birra?
¿Quieres una birra?
Tengo birras aquí.
Están frías.
Sí que están frías.
Tenía que haberme traído los guantes.
Sí.
Sí, mis viejos guantes, tío.
¿Cuánto más vamos a seguir con esta absurda pantomina?
¿Pantomina? Tío, se dice pantomima.
Necesito una birra.
¿Quieres una birra? Toma, una birra.
Toma, una birra.
Toma, una birra.
¿Ya estáis contentos? Ya no queda birra para mí.
Abre los ojos, amigos. Tienes una en la mano.
Ah, ¿a esto lo llamas birra?
¿"Guatemalica"?
- ¿Quién ha comprado esto? - Yo no.
Claro que no.
No necesitas hacer eso teniendo amigos que te apoyan.
Sí, claro, muy buenos amigos.
Cuando mi esposa me dejó por ser un vago dependiente,
¿alguien intentó buscarme otra?
- No. - ¡Basta ya!
¡Parad, no soporto las peleas!
Sí, lo sabemos. Nos dimos cuenta en el paintball.
¡No soy un cobarde!
¡Lenore!
¿Que no? ¿Y eso qué es?
¿Qué estás haciendo?
Ayudando a Bobby a que se parezca a Cane.
Es superguay.
Dijo que podía ser groupie de los Stubborn Stains.
Se dice "roadie", Bobby.
Quiso decir roadie, al menos eso espero.
Hank, por el amor de Dios, ponte las gafas, anda.
Solo los viejos necesitan gafas para leer.
Yo uso las mías para conducir, correr y saltar.
Hank, te estoy mirando fijamente.
Vale.
- ¡No! - ¿Qué?
¡Hank!
¿Qué te pasa?
Esos niños... No lo soporto más.
Pues ve a decirles que se callen.
¿Quién? ¿Yo? Yo...
No puedo, ya me he puesto el pijama.
Quizá deberías ir tú.
Hank, cielo, ¿has olvidado quién eres?
Eres el maldito Hank Hill,
el hombre que ganó la Llama Azul al Valor de la Asociación de Gas Propano.
El hombre que ha ahuyentado mapache tras mapache
de nuestro desván armado solo con un palo de escoba y una almohada.
El hombre cuyo esperma luchó para cruzar esa angosta uretra suya
para crear un hijo maravilloso.
Así que sal ahí fuera y pídeles la revancha.
¿Crees que podremos vencerlos esta vez?
Conozco a varios mapaches que jurarían
que Hank Hill siempre consigue lo que se propone.
¿Cualquier cosa?
¡Papá, los mapaches han vuelto!
¿Una revancha?
Pensaba que no volveríamos a hablar de los horrores
que vimos en los campos de la muerte del centro de diversión.
Esto no puede quedar así.
No somos perdedores ni cobardes.
Esas bolas de pintura duelen, ¿verdad?
Solo estoy diciendo lo que todos piensan, ¿verdad?
En mi opinión, atravesamos un momento crítico.
¿Estamos empezando a convertirnos en esos viejos raros del barrio
que no pueden abrir la puerta de su casa
sin toparse con la gamberrada de algún mocoso?
¿No vamos a luchar?
- Sí, lucharemos. - Vamos a por ellos.
¡Les vamos a dar bien duro!
¡A por ellos!
Revancha, mañana, al mediodía.
Si tenéis agallas, estaréis allí.
Lo siento, abuelo. Se me ha averiado el coche.
Revancha, mañana, al mediodía.
Si tenéis agallas, estaréis allí.
- ¡Eso es! - ¡Vamos!
¡Os vais a cagar!
Bueno, al menos esta vez uno de nosotros consiguió disparar.
Lo siento, Bill.
Sí, amigo.
Sí.
Sí.
Sí, señor.
Entonces, está decidido: somos viejos.
Os acostumbraréis.
Estáis en la última pendiente de la vida.
Con Valle Colonial recibiréis 40 000 dólares de cobertura médica
solo por firmar.
Eso son migajas.
Sí, y no te niega la cobertura independientemente de lo que comas.
Bueno, será mejor que le eche un vistazo.
Nunca es demasiado pronto para pensar en la muerte.
¿Quién ha pedido un retoque?
Malditos mocosos.
Dijimos que éramos viejos, ¿qué quieres de nosotros?
Son solo niños intentando divertirse.
No intentéis comprenderlos. No se puede.
Simplemente agitad el puño así.
Así ya no volverán.
¡Eh, da la vuelta! ¡Creo que quieren otra mano!
¡Tomad, señoras!
¿No decías que no volverían?
Si entendiera a los adolescentes, no me tirarían el buzón todas las semanas.
Tal vez esa sea la solución.
¿De qué se trata?
Si no queremos acabar débiles e indefensos como el abuelo,
debemos hacer lo que él nunca hizo:
entender la mente de los adolescentes,
observar sus hábitos y aprender sus patrones.
Solo así venceremos a esos mocosos.
- Sí. - Eso es.
Sí.
¿Quién es el abuelo ese?
ÚNETE AL EJÉRCITO
"Los adolescentes pueden ser muy crueles".
Venga, granudo, a la silla.
Buckley, voy al concierto de Cane como invitada, no como su novia.
No sé, ese tío no me da buena espina.
Pues si tanto te preocupa, ven conmigo.
Cane me ha dicho que invite a un amigo para el batería.
¿Va en serio?
Ay, mi reponedor, hace falta azúcar en el pasillo tres.
¡Leches!
"Los adolescentes son torpes cuando están cerca de una chica".
Oye, capullo, has echado veneno en mi taco de verdura.
"Los adolescentes no respetan a la gente que lleva uniforme".
Oye, abuelo, ¿cómo has sabido dónde encontrarnos?
Bueno, es día de clase, ¿no?
¿Listo para otra mano de pintura?
Parecéis muy seguros de vosotros mismos.
Quizá os apetezca apostar algo.
¿Y qué tienes en mente?
Apostemos algo importante para todos.
Tú apuestas tu amplificador y nosotros el soplahojas de Bill.
Vale, trato hecho.
¿Chicos?
Chicos, ¿dónde estáis?
Me he torcido el tobillo.
¡Tiempo muerto!
¡Tiempo muerto!
Chavales, en serio, me rindo.
No disparéis.
Por favor.
Tenías razón, Bill. Los adolescentes son crueles.
Se ensañan con el más lento y gordo, pero lo importante es que tú estás bien.
No sé por qué he tenido que ser el señuelo.
Te iban a eliminar igualmente.
Ya.
Hola, soy Luanne. ¿Cómo estás?
¿Quién? ¿Yo?
Deja tu mensaje después de la señal.
Señal.
¡Señal!
¡Señal!
¡Tío, ten cuidado de adonde disparas!
No hace falta que me ataques como si fuera un viejo.
No puedo evitarlo. Me han entrenado demasiado bien.
Soy la máquina de matar más letal que se haya podido fabricar.
Tres bajas.
Solo falta uno.
Oye, ¿has visto pasar corriendo a un viejo gordo con gafas de perdedor?
Sí, ha ido por el arroyo para cubrir su rastro.
Ah, y, jovencito...
...tú pierdes.
Oiga, su helado es más grande.
Creo que te gustará el mundo de la acústica.
¡Esto apesta!
¿Y ahora quién es?
¡Dios! ¡Podría provocar un incendio!
¿Qué está pasando?
Ha pisado la bolsa, abuelo.
Y está llena de caca de perro, ¿no?
Claro que sí, abuelo.
Claro que sí.
¡Papá, los mapaches han vuelto!
Traducción: Mireia Alcover Delgado
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