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PARQUE PÚBLICO DE ARLEN
Tengo frío.
¿Por qué no compramos las lombrices en la tienda de cebos?
Las lombrices de las tiendas de cebos son lombrices de granja.
Las tienen en jaulitas toda su vida. Nunca pueden correr con libertad.
Es muy triste. Los peces notan la diferencia.
¿Por qué no compras el pescado?
Bobby, creo que no lo entiendes.
No pescamos por los peces en sí.
Lo que más me gusta de este deporte es
sentarme en un bote durante cinco horas sin hacer nada.
Y la guinda del pastel es cuando Dios te sonríe y pescas uno.
Y cuando intentas sacarlo, todo lo demás no importa.
No piensas en impuestos, el tráfico,
o en las jóvenes que intentan llegar antes que tú,
o en quién cuidará de ti
cuando tu madre y yo estemos viejos y enfermos.
Solo existe un hombre, su caña, el lago y un pez,
y todo empieza con una lombriz estadounidense recogida a mano.
Papá, ¿y quién va a cuidar de mí?
Pero ¿qué leches...?
¡Alguien me está robando la camioneta!
¡Eh, sal de ahí!
¡Eh, tío, suéltame!
No vas a ir a ninguna parte. Quedas detenido bajo arresto ciudadano.
No puedes hacer eso.
¿Quién leches dice que no?
¿Quién leches lo dice?
Esa boca, Bobby.
Como ciudadano de este país, tengo la autoridad de detenerte
hasta que llegue un agente de policía.
Y también tengo la autoridad para patearte el culo,
cosa que, obviamente, tu padre nunca hizo.
TRIBUNAL DEL CONDADO DE ARLEN
Billy Ray Walters, se le ha declarado culpable.
¿Le han informado de sus derechos?
¿Derechos?
Espero que no sea uno de esos jueces que nombró Carter.
No, es el juez Rowland McFarland.
Ha salido en la prensa por sus sentencias originales.
Oh, genial.
Antes de dictar sentencia,
quiero expresar mi agradecimiento al señor Hank Hill...
Oh, calla, Peggy.
...por haberlo detenido y haber arriesgado su integridad física.
Tuvo suerte de que no lo matara.
Espero que encierren a ese criminal y tiren la llave.
Ese criminal es mi novio.
¿Novio?
Muy bien, muchacho, esto es lo que vamos a hacer.
Como te gustan las camionetas,
durante los próximos tres meses, vivirás en una.
- Pero ¿qué...? - Si te mando a prisión,
allí solo aprenderás a ser un mejor ladrón de camionetas,
así que pasarás los próximos 90 días dentro de una, importada.
Por fin un juez con un poco de sentido común.
DEPÓSITO DE VEHÍCULOS
- ¿Hill? - Sí, Hank Hill.
Confiscaron mi camioneta como prueba.
Tengo una foto, por si le sirve.
Ah, sí, ahí está, en el espacio G-26.
Pero ¿qué...?
¡Ay, Dios! ¿Qué le habéis hecho a mi camioneta?
Déjame ver. Como el ladrón allanó su vehículo,
por ley tuvimos que registrarla en busca de drogas.
Estaba en la parte delantera.
No creo que escondiera droga en las bujías.
Sí, eso ya lo sabemos, señor Hill.
Como no me vaya al lago, me va a dar un ataque.
Cielo, por favor, cálmate.
Si te da un infarto, ¿quién me ayudará a cuidar de Bobby?
Tío Hank, tengo el diagrama de la camioneta
y ya he ordenado todas las piezas.
Papá, ¿qué estás buscando? ¿Quieres un trozo de pollo?
Lo tienes aquí.
Estoy buscando mis tijeras para pescar.
Hank, relájate. Toma.
Nancy me ha dado un poco de té de ginseng que le dio John Redcorn...
¿Ginseng?
¿Qué intentas, colocarme?
Yo a veces me estreso en el Instituto de Belleza
con la política, los peinados... Así que practico yoga.
Puedo ponerme la pierna detrás de la cabeza. Mira.
¡No!
Deja las piernas debajo de la cintura, por el amor de Dios.
Lo único que necesito es ir al lago y pescar.
MEGAALQUILERES
LAGO ARLEN
Escuchad este silencio.
¿Alguna vez habíais escuchado tanta tranquilidad?
Boomhauer, te cambio uno de mis anzuelos con olor a ajo
por uno de esos eléctricos.
¿Por qué no llamáis a las cosas por su nombre? Cebos de tramposos.
Tú y tus lombrices estáis pescando en el pasado, Hank.
En la época de la tele en blanco y negro y de un congreso elegido democráticamente.
¡Ha picado uno!
¡Es enorme, tíos!
¡Mirad qué dientes tan afilados!
¡Es como una especie de taco relleno!
Leches, Boomhauer, es una belleza.
Venga, una sonrisa.
Ahora hay que liberarlo y que vuelva al agua.
Muy bien, amigo. Listo.
Diles a tus amigos que hay más y que vengan a por ellos.
¡Toma ya!
Mirad esto.
Hank dice que es cebo de tramposos, pero a mí me encanta el ajo.
Ingrato.
Oye, Hank, quizá deberías sacar tú las fotos,
así tendrías algo que hacer.
Aunque vosotros estéis atrapándolos,
yo soy el único que pesca como Dios manda, con lombrices.
¿Sabéis de qué me he dado cuenta? De que Hank no ha pescado ni uno.
¿Acaso te apetece nadar un poco, Bill?
No. ¿Y sabéis de qué más me he dado cuenta?
De que esta es la primera vez que alguien pesca más que Hank.
Vamos, Bill, no eches sal a la herida.
¡Otro, tíos! ¡Soy el mejor!
Bien, nos vemos en la farmacia
para comprar la pomada para las quemaduras para Bill.
Luego os alcanzo.
Voy a la tienda de cebos a comprar...
...anzuelos.
TIENDA PARA CEBOS
Cielos, Ray. ¿Qué ha pasado?
¿Has hecho otro descuento especial para pescadores de truchas?
Estoy al borde de la quiebra, Hank.
No puedo competir con Megamercado.
Detesto el Megamercado.
La gente compra allí para ahorrar unos centavos
y están arruinando a media ciudad.
Sí. Bueno, ¿qué necesitas? ¿Una caña, cuerda...? Dime.
De hecho, estaba pensando en probar uno de esos cebos aromáticos.
Quizá la de vainilla.
¿Has renunciado a las lombrices, Hank?
Me han defraudado, Ray. Hoy no he pescado nada.
Bien, ¿qué te parecen las huevas de salmón,
los malvaviscos o la sangre de sapo?
Ya los he probado, y no superan a las lombrices.
Ya, lo sé. Oye, ¿no conoces a Jack?
Cuando iba al instituto, conocí a un tal...
No, este tío nunca ha estudiado.
Se crió en las montañas, pero escribió un libro de cebos caseros.
Claro está, tiene muchas faltas de ortografía porque nunca estudió.
- ¿Dónde tiene la tienda? - No tiene, Hank.
Se pone con su camioneta en la esquina de la Sexta con Woodmont.
Muchas gracias, Ray.
Mañana me paso a recogerte la bombona de gas.
Gracias, pero mejor llama antes.
Hola, tronco, ¿qué quieres? ¿Qué necesitas? ¿Quieres comprar?
Sí, quiero comprar... ¿Tú eres Jack?
Así es, soy Jack.
Verás, estuve hablando con Ray de que me gustaría probar algo nuevo.
- ¿Qué necesitas? - Bueno, siempre he sido de lombrices,
pero Ray dice que tienes unos cebos...
¿Cebo? Lo llamas "cebo". Eso me gusta. ¿Cuánto quieres gastarte?
Pues 20 pavos.
Por 20 pavos, te doy el cebo que necesites.
Ahí va.
Frascos para conservar. Esto no lo encuentras en Megamercado.
CEBOS DE JACK
Vamos, Hank, pesca o bájate del bote.
Un segundo.
¿Cómo leches pueden pescar con esta basura?
Me gusta la cerveza, Hank.
¿No te gusta la cerveza?
Porque a mí me flipa.
- La cerveza es... - ¡Tengo uno!
¡Eso es! ¡Toma ya, he vuelto!
¡Qué rapidez, tío! ¡Hank el Pescador!
¡Eres un mago de la caña, tío!
Muy bien, cabeza roja, vuelve a casa.
Creo que hoy tienen hambre de lombrices. ¿Me pasas una, Hank?
¿Qué pasa?
¿Se le han acabado las pilas a tu caña eléctrica?
Oye, Hank, ¿qué tienes ahí? ¿Sangre de sapo?
Dale, Hank solo pesca con lombrices.
Cualquier otra cosa sería como hacer trampa.
Vaya. Parece que nuestro amigo es un hipócrita.
Parad el carro. Es cebo natural.
Hecha en EE. UU.
Hank, por mucho que lo niegues y cuentos que nos cuentes,
la cuestión sigue siendo la misma:
- ¡queremos probar ese cebo! - ¡Sí, tío!
- ¡Vamos! - ¡De acuerdo, calma!
Os daré un poco.
¡Bingo!
- ¡Sí! - Amigos, esto es asombroso.
Es el mismo pez que acabo de liberar.
Vamos, pequeño, al agua.
¡Vamos, suelta mi anzuelo!
¡Lárgate, vamos!
¡Largo!
Tío, tendré que volver a ponerme protector solar.
Os lo juro.
He atrapado más peces hoy que en los años 80,
y en esos años gobernaba Reagan.
Que alguien llame a Ripley
porque es el único que va a creerse cuántos peces he pescado esta mañana.
¿Eso estabas haciendo?
Por el amor de Dios, Hank.
- Acaba de amanecer. - No es verdad.
El sol ha salido a las 04:57,
una hora después de que 12 enormes y apetitosas truchas picaran mi anzuelo.
Te lo juro. Es como si se pelearon por el milagroso cebo de Jack.
¿Qué cebo estás comprando, papá?
Me dijiste que todo empezaba con una lombriz recogida a mano.
No, verás...
Sí, así es como empieza,
pero muchas cosas no terminan como empezaron.
¿Recuerdas cuando empecé a construirte una casa para tu club
y acabé construyendo un nuevo cobertizo?
Luanne, ¿cómo va la camioneta?
Tengo malas noticias, tío.
He tenido que pedir una bomba nueva.
Les dije que era urgente, así que me la enviarán por UPS.
Si no hubiera ido ya a pescar, eso me hubiera fastidiado mucho.
De hecho, me está fastidiando.
Sí, ya me ha fastidiado.
Mejor me voy al lago.
Te lo juro, Hank, estoy ansioso por volver a usar ese cebo.
¿Mi cebo?
Verás, me gustaría darte más, pero ya me queda muy poco.
No pasa nada.
Se necesita muy poco para pescar con esa maravilla.
Ya.
Es una lástima que se me haya acabado.
Has dicho que te quedaba un poco.
Sí, pero la he usado y...
No nos mientas, amigo,
porque cuando lo haces, te estás burlando de ti y de mí.
No quieres compartir tu cebo, tío.
Acabo de recordar que le he prometido a Bobby que iríamos a pescar.
Él y yo solos.
Hasta luego.
Me conformaré con el chicle.
Estoy cansado.
¿Qué ha pasado con eso de estar cinco horas sin hacer nada?
Muy buena, hijo.
Despierta, Hank, nos están robando.
Ve con Bobby, yo iré a ver qué pasa.
Veamos cuánto cebo le queda en realidad.
¡Tú, suelta esa caja!
¡Tranquilo, Hank, soy yo, Dale Gribble!
¡He dicho que sueltes la caja!
Bueno, ya he terminado la inspección.
Enhorabuena, no tienes termitas.
¿Puedo ponerme más mantequilla en las tortitas?
¡He terminado! ¡Me voy a pescar!
Vamos.
Venga, picad el cebo.
Es vuestro preferido.
¿Adónde vas? No es una lombriz.
Este es cebo del bueno.
Oh, el cebo milagroso.
¿Para mí? Espera, ¿qué pasa?
Ya no funciona. lo peces ya no lo quieren.
Lo escupen como si fuera veneno.
No lo entiendo.
Yo sí lo entiendo.
Como graduado en la Academia de Exterminadores de Plagas,
te diré que has introducido un nuevo elemento en su ecosistema.
El problema es que ya se han dado cuenta.
La solución: necesitas algo más fuerte.
Cebo matacucarachas.
Oye, no te lo tomes a mal, Jack.
No estoy criticando tu producto y, por consiguiente, a ti.
Sí, lo entiendo, tío. Necesitas algo más fuerte.
Exacto.
Lo has entendido.
¿Qué estoy diciendo? Claro que lo entiendes, eres pescador.
Quiero lo mismo que él.
¿Dale?
¿Qué haces aquí? Te he seguido.
En cada recta y en cada esquina.
Por cierto, tendrás que seguirte para volver a casa.
¡Alto! ¡Las manos donde pueda verlas!
TRIBUNAL DEL CONDADO DE ARLEN
Es todo culpa mía.
Yo te preparé el té de ginseng
y con tu tendencia a las adicciones, tenía que suceder algo así.
Te lo juro, Peggy, pensaba que era cebo para pescar.
No me mientas, Hank.
No soy tonta.
Soy profesora sustituta, no uno de tus amigos adictos al tabaco.
Señor Hill, lo del cebo de pescar no dará resultado como defensa.
¿Abusaron de usted siendo niño?
¿Qué? ¡No!
¿Está seguro? Eso conmovería al jurado.
Quizá debería atarle esa coleta suya a los pelos del culo y tirarlo a la calle.
¡Ya le he dicho que no soy drogadicto!
Tranquilo, señor Hill.
Todos consumimos drogas, incluso el presidente.
El mío no, yo voté por Dole.
Lo único que él consume son aspirinas y está justificado.
Siguiente caso: señores Gribble y Hill. Me alegro de volver a verlo, señor Hill.
Debo suponer que arrestó a este ciudadano.
Bueno, no es así.
Se trata de una pequeña equivocación, su señoría.
Espere un momento.
Señor Gribble, quítese la gorra en mi tribunal.
No reconozco la autoridad de un tribunal que ondea la bandera británica.
Una bandera con bordes dorados es una bandera de una corte del almirantazgo.
Una corte del almirantazgo significa una corte marcial de la Armada,
y no seré juzgado dos veces.
Eso es todo,
- Además... - Tápele la boca.
Esto debe de ser un error.
Señor Hill, nunca hubiera imaginado que usted pudiera ser drogadicto.
Objeto, señoría.
Mi padre no es drogadicto.
Lo único que necesita para ser feliz es salir a pescar.
He dicho.
Así es, señoría.
La sustancia más fuerte que he tomado es una simple aspirina.
Solo he adquirido sustancias ilegales accidentalmente una o dos veces,
pero las he usado como cebo para pescar.
¿Cebo para pescar?
- Culpable. - Se lo dije. Se lo dije, señoría.
Ya me tienes harto. Estás despedido.
Señoría, le juro que no estoy mintiendo.
No soy un criminal, solo soy un pescador.
Señor Hill, no me gusta su historia,
pero lleva el corte de un hombre honorable.
Le daré la oportunidad de demostrar que no miente.
¿Asegura que utiliza esa sustancia como cebo?
Así es, señoría.
Verá, yo también soy aficionado a la pesca.
Así que mañana usted, yo y su amigo calvo iremos al lago
y me demostrarán como pescan una lubina con una sustancia ilegal.
Bueno, espere un momento.
Los peces ya no pican el cebo. Hemos alterado su ecosistema y...
He tomado una decisión.
O pesca un pez mañana o ambos pasarán los próximos 24 meses
fabricando matrículas para el estado de Texas.
Siguiente caso.
Aseguradora Fidelity contra la Tienda de Cebos de Ray.
Hill, llevamos aquí seis horas.
¿Está dispuesto a admitir su delito?
No, señoría.
Estamos haciendo progresos. Puedo sentirlo.
Eh, esperad. ¡Tengo uno!
¡Ha picado uno!
¡Sujétalo bien, Dale, que no se escape!
Oh, gracias a Dios.
Vaya.
Estos hombres decían la verdad después de todo.
Gribble, este pez está congelado.
Pero lo he pescado, ¿no?
Es obvio que lo has comprado en una tienda.
Si vuelve a intentar algo así, duplicaré su sentencia.
Dale, eres un imbécil.
Si ibas a hacer trampas, ¿por qué no descongelaste el pescado?
Se me olvidó.
Vale, les doy cinco minutos más.
Esta noche tengo que supervisar una inyección letal.
Levanta el culo de ahí, Duke. Su señoría quiere algo dulce.
Hank, no lo hagas.
Ya hemos intentado engañarlo.
Nos duplicará la sentencia.
No es un engaño, Dale,
pero utilizar cebo para tramposos sí lo fue.
Fui avaricioso.
Eso prueba que no soy mejor que ese chaval que intentó robarme la camioneta.
Aceptemos la realidad: vamos a ir a la cárcel
y solo nos quedará soñar con la última vez que salimos de pesca.
No sé tú,
pero yo quiero recordarlo haberlo hecho con una lombriz recogida a mano.
Bueno, se acabó el tiempo. Empieza a remar.
Ahí tienen a un hombre que ama pescar.
Me da mucha pena tener que enviarlo a prisión.
No es gran cosa, pero es una lubina.
Quedan en libertad.
Es el mejor pez que he pescado nunca, de eso no hay duda.
Sujétalo bien, Hank.
Es digno de un cuadro.
Sí, señor.
¡Ye he terminado! ¡Me voy a pescar!
Traducción: Mireia Alcover Delgado
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