Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
MAESTRA SUPLENTE DE 1996
RESEÑA CAPÍTULO UNO
- ¿Peggy? - Estoy en mi oficina.
¿Peggy?
Peggy, tengo un problemilla.
Hank, ¿otra vez la espalda?
¿Por qué no te pones el cinturón que te regalé en Navidad?
No es un cinturón, es una faja.
Quítate la camiseta.
Voy a por la crema con efecto frío-calor.
¡Qué frío!
¡Qué calor!
Vamos allá.
Eso es.
Hola.
Peggy, delante del niño no.
Necesito que me firméis este permiso escolar.
De acuerdo.
¿Para qué es?
¿Para jugar al fútbol?
Aún no tienes edad para ello.
¿Una prueba de tiña?
¿Qué? ¿Educación sexual?
¿De dónde has sacado esto?
Te lo he dicho, del cole.
Creíamos que no tendríamos que preocuparnos hasta noveno curso.
No, no.
El director quiere enseñarnos un tema
de una asignatura que han preparado en Washington.
¿Washington?
Bobby, vete a tu habitación.
¿Qué vamos a hacer?
Esto es lo primero que voy a hacer.
Ya está.
No hace falta que le enseñen a Bobby nada sobre sexo
cuando no puede hacer nada ni con su edad
ni con sus atributos.
No es problema del Gobierno de EE. UU.
enseñarle a Bobby las cosas de la vida.
Eso es cosa de sus padres.
Estoy de acuerdo.
Si alguien tiene que enseñarle a nuestro hijo... eso,
deben ser sus padres.
Un tema como ese debe abordarse en casa.
Donde vive.
Desde luego.
Bien dicho.
Tú eres la experta.
Maestra suplente de 1996, si recuerdo bien.
Hank, también soy una mujer respetable.
La espalda me está matando, Peg.
Me gustas Eres mi amigo
- ¿Bobby? - Si quieres
Seré tu amigo
Bobby, cielo.
¿Qué sabes sobre las relaciones sexuales?
No sé.
No mucho.
Me preocupa un poco ser una zorra.
Bobby, tú padre y yo hemos decididos, como tus padres que somos,
que tú y yo hablemos del tema.
Estoy segura de que te habrás percatado
de que hay grandes diferencias entre los chicos y las chicas.
Seguro que lo sabes.
Físicamente, los chicos son... diferentes.
Tienen algo que las chicas no tienen.
Ya.
Ya sabes, algo...
¿Te refieres al pene?
A mí no me enseñaron educación sexual en la escuela.
Vamos, Boomhauer, si vas a podar, poda.
Todo lo aprendí en el ejército. Y en cuatro idiomas.
¿Queréis saber cómo pillar a una bailarina en Filipinas?
La cuestión es que mi hijo no aprenderá las cuestiones básicas del romanticismo
con algún manual escrito por algún burócrata.
"Tu-mai-ho", o algo así.
Y, Dale, va por tu Joseph también.
Si fuera tú, rajaría ese permiso.
Haré eso y algo más.
Esto de la educación sexual viene de esferas más altas.
Se trata del mismo invento para controlar la población
que la ONU viene probando desde hace años.
Te diré algo.
Esta rama está lista... Se va...
¡Cuidado, muchachos!
Quieren menguar la población para no poder tener un ejército estable.
Y entonces nos invadirán los chicos.
Yo solo pido que el Gobierno no se meta en los asuntos de alcoba.
Enseñarle a mi hijo las cosas de la vida es mi trabajo.
- Bien dicho. - Así es.
Hank, no me salían las palabras.
No la habrás mandado a ella a hacer el trabajo de un hombre, ¿no?
- Pues... - Deja que Boomhauer
le enseñe lo que sabe.
Te diré una cosa.
Explícale cómo funcionan las máquinas de condones.
Les echas 50 centavos,
te buscas un sitio,
echas un kiki y hablas de sus necesidades.
No, mejor que no.
Lo haré yo mejor.
Mi padre me enseñó las cosas de la vida
cuando tenía la edad de Bobby y me ha ido bien.
¿Por qué lloras, muchacho?
Esto es un espectáculo.
Un espectáculo de verdad.
Sí.
Así fue también como me enseñó a pagar impuestos.
Por aquí había una granja de vacas.
Ahí está.
Gracie, este es el Sr. Hill.
Ha traído a su hijo para enseñarle las cosas de la vida.
Pues ha venido al lugar ideal.
Llamamos a esta máquina la Apareadora 500.
Bobby, vas a llegar a un momento de tu vida en el que vas a empezar
a sentir cierta ternura por las chicas.
Necesitarás saber qué significa lo que sientes
y qué hacer al respecto.
¡Santo Dios!
¿Dónde está el trozo que falta del permiso?
Seguro que lo harán bien en el colegio.
Los maestros son profesionales formados.
Sigue buscando.
Hank, yo no me preocuparía por eso de la educación sexual.
¿Por qué?
Solo te diré que me he ocupado del asunto con una llamada telefónica.
Hola, Peg.
Era el director de la escuela.
Un loco de derechas ha llamado a la maestra
la amenazó y ha dimitido.
Vaya.
Seguro que era algún loco inofensivo.
¡Me cago en...!
¡Joder!
Mira el lado bueno. Como no hay nadie para el curso de Educación Sexual,
podemos olvidarnos de este asunto incómodo.
No, Hank. Han encontrado a alguien.
Han encontrado a la maestra suplente del año.
¿De 1995?
1996.
Madre mía.
Santo cielo.
Por el amor de Dios.
Las tareas de la academia de belleza son complicadas, tía Peggy.
¿Tía Peggy?
Disculpa, Luanne. No estaba prestando atención.
Escucha el título de este tema.
"Las 14 fases de la excitación".
Y luego pasas las páginas y...
¡Madre mía!
¿Este es C. Everett Kopp?
Ese libro estará anticuado, porque ahora hay 18 fases.
Dios mío.
¿Cómo voy a decir esto delante de toda la clase?
Déjame ver.
"La autoexploración es una práctica natural durante la pubertad".
¿Dónde está el problema?
Luanne, dime, ¿cómo es vivir sin pudor de ningún tipo?
¿Te sientes bien?
Sí, desde luego.
Siento un poco de envidia.
Era muy diferente cuando era una niña.
Cielo, estás en ese momento especial de la vida.
El momento en el que una niña se convierte en una mujer.
Y comienzas a recibir una visita mensual.
¿De quién? ¿Del tío Joe?
Mi madre me dio esto y ahora yo te lo doy a ti.
El encanto de la mujer.
Aquí solo hay fotos de flores.
No besé a un chico hasta que tuve 20 años.
Y ahora está muerto evidentemente.
Aquí hay un tema sobre comunicar tus necesidades a tu pareja.
¿Qué clase de basura lees?
Es el libro de Educación Sexual de la tía Peggy.
¿Cómo?
Déjame que le eche un vistazo.
¿Qué narices...?
Esto es el interior de un útero.
El útero de una mujer.
Mi hijo no verá el interior de un útero.
Lleva fuera de uno solo 11 años.
Necesito un poco de agua.
¿Quieres mi Chandler o mi Ross?
¿Puedo dispararle balines?
- Vale. - Entonces Ross.
¿Seguro que no lo quieres?
Ya no necesitaré más mis juguetes.
Después de aprender educación sexual, estaré ocupado teniendo citas.
¿Con quién?
No lo sé.
Con quien quiera tener relaciones sexuales conmigo.
¿Qué os parece?
¿Unos centímetros más?
Pues sí, no dejará de crecer.
Mi llamada fue inútil.
¿De qué hablas?
Encontraron a otra ramera depravada que enseñara Educación Sexual.
- Dale... - No te preocupes, Hank.
Conozco gente que se ocupará de esa mujer,
no sé si me pillas.
Esa mujer es mi esposa.
Creía que tu esposa era Peggy.
Dale, creo que se refiere a que Peggy es la nueva maestra de Educación Sexual.
Sí. ¿Qué?
- Nada. No he dicho nada. - Nada de nada, Hank.
No tiene nada de malo un poco de educación sexual.
No, señor. Seguro que Peggy lleva ideas nuevas a la alcoba.
- ¡Dale! - Solo digo que una mujer que sabe
es la clienta más complicada.
Quizá debas estudiar también.
¿Qué narices os pasa?
Nada, Hank. Piénsalo.
Estarás casado con una mujer que lo sabrá todo sobre el sexo.
Nunca he estado con una mujer así.
Salvo, evidentemente, las bailarinas.
No quiero decir que Peggy sea una bailarina ni nada de eso.
Pero sabrá lo que una bailarina sabe.
En la escuela está pasando algo gracioso.
Quieren que enseñe Educación Sexual a nuestros chicos.
Pero no sé si podré sobreponerme
a la vergüenza paralizante que heredé de mi madre.
Sabemos que no.
He estado diciendo que Peggy Hill no es una de esas maestras
que antepone las chorradas intelectuales a la decencia.
A veces, un poco de intelectualismo es algo bueno.
Todas crecimos sin saber cómo se llamaban
la "pilila" o el "chochete" y aquí estamos.
A mí me enseñó mi madre.
Me dio un libro maravilloso, El encanto de la mujer.
Ese libro es una bazofia.
A mí me sirvió mucho.
Cuando mi marido se me echaba encima de noche
y hacía sus cosas,
yo cerraba los ojos y pensaba en flores bonitas.
Bonnie, pobrecilla.
Bobby, tu madre va a enseñar Educación Sexual.
Ya lo sé.
Vamos a verle las tetas.
¿Y?
Bobby, te toca.
Vamos, Bobby.
Tu padre se ha quedado sin curro.
¡Corre, Bobby! ¡Corre!
¡Corre, vamos!
¡No te pares en la primera base!
¡Sigue avanzando, Bobby!
¡Sigue avanzando!
¡Sí! ¡Sigue avanzando, pervertido!
¿Diga?
No sabes quién soy, pero sé dónde vives.
Si das esas clases de Educación Sexual, te juro por Dios que...
Dale, ¿eres tú?
Oh, Hank.
¿Puedo hablar con Peggy?
Peggy, es para ti. Es Dale.
Hola, Dale.
No sabes quién soy, pero sé dónde vives.
Deberías haber oído a Bonnie hoy.
Esa mujer ha tenido una vida amorosa lamentable.
EL ÓRGANO SEXUAL MASCULINO
Madre mía.
Hank, ¿te importaría ponerme crema de pies y manos en la espalda?
¿Pero no es para los pies y las manos?
Principalmente.
Pero puedes usarla en otras partes.
Paso.
¿Quieres que te ponga en los codos?
Te los hidratará y exfoliará.
Mis codos están bien.
Nunca te has quejado de ellos.
Es que es muy agradable y refrescante.
Te dejará los codos suavecitos.
¿Qué? ¿Para qué necesito tener los codos suaves?
Cielo, pensé que te gustaría que más adelante
estuviéramos suaves.
No quiero ser descortés, pero paso.
Hank Hill, yo no he pedido dar esas clases.
Pero soy maestra suplente.
Eso significa que debo estar preparada para acudir donde haga falta una profesora
a cualquier hora del día o de la noche, y enseñar lo que haga falta.
Desde gimnasia a manualidades.
Hice un juramento, por Dios.
Disculpa.
Si empiezo a ponerme quisquillosa, el sistema se viene abajo.
No te importó ser quisquillosa
cuando tenías entradas para Randy Travis.
Esos pobres niños se quedaron sin hacer sus ceniceros de barro.
Pues ahora sabrán las 18 fases de la excitación
porque Peggy Hill va a dar esa clase.
Este es un diagrama de la va...
Vamos, tía Peggy.
Tú puedes.
De la va...
Estes es el pe...
SEXO
MAESTRA SUPLENTE DE 1996
¿Qué te parece?
Bien despejadito.
Pero creo que Sigmund Freud tendría un par de cosas que decir
al respecto.
¿Qué?
Oh, no.
Despene
Des-pene.
Des-pene.
Des-pene.
Pene.
¡Lo conseguí!
Ovarios.
Úvula.
Útero.
¡Vagina!
- Hank, acabo de decir... - Ya te he oído.
Todo el barrio ha oído tus improperios.
No es un improperio, cielo. Es un órgano que nos dio Dios.
Lo es si es una parte del cuerpo
que está destinada a estar tapada por ropa interior.
Hablas de órganos de los que nadie quiere saber nada.
Bobby necesita saber sobre ellos.
No queremos que crezca tan reprimido como nosotros.
Claro que sí. Esto se acabó, Peggy.
Mi hijo no aprenderá estas porquerías.
Aquí dice
que no puede asistir a la clase sin permiso de ambos padres.
Un momento.
¿Estás insinuando que no sirvo para enseñarle a mi propio hijo?
Si uno no está de acuerdo, no tiene que firmar.
Y yo no lo estoy.
Autorización denegada.
¡Puta cinta adhesiva!
Vamos, Bobby.
Te vienes al trabajo conmigo.
ESCUELA SECUNDARIA TOM LANDRY
Vaya.
PROPANO STRICKLAND
No, Sr. Hudson.
No aconsejamos usar propano para llenar los globos de una fiesta.
Sí, es un gas.
Pero se encuentra en estado líquido.
Sí, pero querrá soplar las velas.
Le llamaré más tarde.
Bobby, eso es mi trabajo.
Estate quieto, ¿vale?
¿Qué crees que mamá les estará diciendo?
No lo sé. No quiero saberlo.
Intenta no pensar en ello.
Vale.
¿Qué le estará diciendo mamá?
Te he dicho que no pienses en ello.
Piensa en otra cosa.
Vale.
Papá, ¿tú tienes relaciones sexuales?
Vamos, Bobby, ¿no puedes pensar en algo agradable?
¿Qué crees que Mamá les estará diciendo?
Buenos días a todos.
Hoy vamos a hablar de las relaciones humanas.
También conocidas como...
relaciones humanas.
Soy la maestra suplente.
Mi nombre es Peggy Hill.
Muy bien.
¿Alguna pregunta de momento?
- ¿Papá? - ¿Qué?
Solo quiero decirte que no tienes que preocuparte por mí
porque nunca tendré relaciones sexuales.
Bobby, no digas eso.
Creía que era lo que querías.
Sí, si fueras mi hija.
Pero eres mi hijo.
¿Por qué no está bien para las chicas pero sí para los chicos?
Se llama doble moral. No te quejes.
Nos ha tocado la mejor parte en eso.
Ya veo.
Por eso mamá es mala, por hablar de sexo.
Bobby, que tu madre haya estado usando esas palabras
no significa que sea mala.
Solo trata de hacer su trabajo.
De enseñarles las cosas por su nombre a los alumnos.
Imagina lo difícil que debe ser para tu madre
tratar de enseñar a una clase de niños de 11 años
la diferencia entre las partes de un chico
y una chica.
Esa mujer tiene agallas, no lo dudes.
Soy la Sra. Peggy Hill.
H-l-L-L.
Podéis llamarme Sra. Hill, o Peggy, o Peggy Hill.
Venga, vamos, Peggy Hill.
Tú puedes.
Bien. El tema de hoy...
Toma asiento.
Estoy convencido de que tu maestra sabrá enseñarte lo que necesitas.
Tengo entendido que fue la maestra suplente de 1996.
Bueno, chicos, comencemos.
Hoy hablaremos de Educación Sexual.
Es un tema complicado.
Pero si lo abordamos con sentido común,
seguro que aprenderemos algo que enriquecerá nuestras vidas.
Antes, dejad las autorizaciones encima de mi mesa.
Y aquellos a cuyos padres no han autorizado,
podrán pasar una hora leyendo en la biblioteca.
- Lo siento, Peggy. - Lo siento, Sra. Peggy Hill.
Parece que solo quedamos nosotros, mamá.
Está bien, hijo.
Empecemos con la diferencia entre chicos y chicas.
¿Te refieres al pene?
Sí, el pene.
¿Hola?
¿Bobby?
¿Luanne?
¿Hay alguien en casa?
¿Dónde está todo el mundo?
He mandado a los chicos a una doble sesión de cine.
¿Me concedes este baile?
Qué codos tan suaves, Peg.
Creo recordar que te gusta echarte hacia atrás.
Hank.
Cuidado con la espalda.
Estoy perfecto.
¿Estás bien?
Ya que estamos aquí abajo...
Hank.
Hola.
Ha llamado a la casa de los Hill.
Deje su mensaje después de la señal.
No sabes quién soy,
pero sé dónde vives, maestra de Educación Sexual.
Más vale que lo dejes si no quieres problemas.
Y, Hank, hemos cambiado el partido de golf a las 15:00.
Hasta luego.
Traducción: Mateo Montaño Tenor
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.