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(Tos)
(Sollozos)
(Sirena de ambulancia)
Eh, mírame.
Eh. Mírame.
No te duermas. Háblame.
¿Cómo te llamas?
Clara.
¿Clara?
Tranquila, Clara. Te pondrás bien, ¿vale?
Tú conmigo.
Ya casi hemos llegado.
¿A qué te dedicas?
Soy inspectora de policía.
¿Inspectora de policía?
¿En serio?
No, no, no, no, no, no.
¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!
¡Más deprisa, joder!
Clara, mírame.
(Sirena de ambulancia)
(Música Intro)
(Música Intro)
(Música Intro)
Aquí tiene.
Aquí tiene.
Buenos días.
Buenos días.
Gracias.
Hola. Buenos días.
Aquí tiene.
Gracias.
(Música de tensión)
(Música de tensión)
Mamá.
¡Mamá!
No, el precio no importa.
Quiero que luzca bien frente al altar, en el medio.
¡Mamá!
¡Mamá!
Eso es.
Y luego otros dos más pequeños que los quiero en los laterales.
Y ponga también media docena de centros variados.
Rosas y crisantemos.
Sí.
Ah. Y luego, en la entrada, quiero un par de jarrones grandes.
Con lirios.
(Música emotiva)
(Música emotiva)
(Teléfono)
Eh... No me imaginaba a la nueva tan joven.
Solo espero que sepa fregar el suelo, que necesita un buen repaso.
Cojones. Es una compañera. Eso está por ver.
Una cosa es que te regalen un titulo y otra que seas inspectora.
Calla, que viene.
- Muy bien, Clara. Aquí están sus compañeros.
Los inspectores Olmo,
Flores.
Y aquí está el inspector Urbieta.
Señores,
consideren la presencia de Clara Montesinos
como un momento histórico en esta comisaría.
Espero que estén a la altura y sepan ayudarla en lo que proceda.
Ya le he contado sus cometidos.
Por ahora.
La redacción de informes, la gestión
del archivo, el orden interno.
Pasar la fregona.
¿Algo que decir, Olmo?
No, no, comisario.
Menos mal, creía que nos habíamos levantado graciosetes esta mañana,
ya sabes tú que a mí los graciosetes...
Me tocan las pelotas.
¿Algún voluntario para enseñarle la casa?
Pues dale.
Una cosa más, Montesinos.
Cualquier problema. Ahí está la puerta de mi despacho.
Gracias, señor comisario.
Un poco más alto, que aquí no nos comemos a nadie.
¡Gracias, señor comisario!
Está bien. Flores, toda tuya.
El resto, a la faena.
(Puerta)
Sigue al teléfono pidiendo flores.
Es muy fuerte esta señora.
Gema, no lo vuelvas a tener con ella. También lo está pasando mal.
Además, así se entretiene.
Es el funeral de mi padre. No un cóctel en el club de campo.
Ya.
Por cierto. ¿Has visto mis pantalones azules? Los vaqueros.
¿Buscas esto?
Gracias. Es incienso de sándalo.
Y yo Carmen Polo de Franco.
¿Tú te crees que no sé lo que es el hachís?
¿Tú no tienes ni idea de donde vivo yo?
Se empieza como un porrito y se acaba en una cuneta.
Berta, por favor, sé perfectamente lo que hago. Esos son cuentos.
No ves lo que veo todos los días en mi barrio.
Es un porro de vez en cuando para el estrés de los exámenes.
No le digas a mi madre y ya está. Por favor.
¿Sabes cuántos años tenías cuando vine aquí a servir?
Pues yo que sé. Cinco, seis.
Siete años.
Siete años tenías.
Eras un cielo de niña.
Eras incapaz de mentir a nadie.
Y ahora me estás mintiendo a mí. Y me pides que mienta tu madre.
¿Quieres que mienta a tu madre?
Buenos días.
Buenos días.
¿Todo bien? Sí, señora. Todo en orden.
Me voy a la facul.
Bueno.
Chao.
Pues esta va a ser tu mesa.
Cuídala bien, porque vas apasar más tiempo en tu casa.
Ya te lo digo.
Eso lo puedes dejar en el cajón, aquí dentro no te va a hacer falta.
Bueno, pues vente conmigo, que te enseño el garito.
Estos son los vestuarios.
Obviamente.
Son solo de hombres,pero mira, ven.
Hemos preparado un sitio para ti
para que tengas unpoco más de intimidad.
Este es el almacén de Decomisos.
Aquí guardamos pruebas de casos.
Material incautado.
Como puedes ver, tepuedes hacer una idea.
Como ves, está muy ordenado.
Esto no es muy interesante.
Vente, seguimos con el tour.
Y esta es la salade interrogatorios
con su falso espejo y todo.
¿Había visto alguna vez alguna?
Solo enlas películas.
(Música emotiva)
(Música emotiva)
(Puerta)
Estas caritas sonasiduas a la casa.
Agitadoras delbarrio que les gusta mucho el lío. ¿Verdad, Reme?
¿Es la abogada de oficio?
Me quiero quejar de las chinches, que son como este puño de grandes.
No, no soy la abogada.
No me toques las narices hoy. Te lo pido por favor.
Soy inspectora de policía.
(SILBA)
(Gritos)
(SE QUEJA)
¿Y ella?
Mara, detenida por robo.
¿Cómo te encuentras, Mara?
¿Vienes a ayudarme?
Por favor, estoy muy mal. Basta. Calma.
Ya sabes cómo funciona.
Cuando te tomendeclaración, te puedes ir.
Por favor, me estoy muriendo.
¿No deberíamos llamar al médico? No podemos hacer nada.
Está muy enferma.
Es que son las normas de aquí.
Por favor, llama a alguien, me estoy muriendo. Por favor.
Por favor.
¡Por favor!
(Portazo)
Gracias.
Toma.
- Aquí tenéis. - Gracias.
- Chicas. - ¿Qué pasa?
Vale.
Votáis a favor y os vais a estudiar.
¿Para qué? La huelga no sirve para nada.
Yoli, sirve para presionar
y que readmitan a los compañeros que dieron la cara por nosotros.
Mario.
Hasta luego.
(RÍEN)
Venga, que empieza la asamblea.
Vamos.
Hola.
Dámela. Va.
La devuelvo si me dices en qué fábrica trabaja tu papá. Obrera.
No, no, no.
¡Ni se te ocurra, puto facha de mierda!
¡Dame la puta pancarta! ¡Puto facha de mierda!
(Teléfono)
Disculpe, señor comisario.
Hay una detenida que necesita servicios médicos.
¿Qué le pasa? No sé. Tiene un virus o algo.
Está con temblores ysudores y con mucho dolor.
Y está como agresiva.
Tranquila. Me parece que de ese virus tenemos mucho por ahí.
Tú a lo tuyo, Montesinos.
(SUSPIRA)
Soy la inspectora Clara Montesinos.
Necesito contactar con el médico forense de guardia. Por favor.
Mira, esta se la compré en Londres en el 72.
Igual ahora está un poco pasada de moda, claro.
La Iglesia no hace distinciones. Son todos bienvenidos.
Y más si son como estos, que son de calidad.
Este está como nuevo.
Igual le vale a tumarido. ¿Qué te parece?
¿Eh?
Me voy a casa de Yoli a estudiar, que mañana tenemos examen.
No me esperes despierta. ¿Vale? Pero ¿vas a volver sola?
Yoli vive aquí al lado, pero bueno, si quieres pillo un guardaespaldas.
Bueno, pero cenemos juntas. ¿Vale?
Tú dedícate al funeral, que tienes muchas cosas que hacer. Seguro.
Chao, Berta.
Chao.
¿Te lo quedas?
Sí.
Buenas tardes, señorita Gema.
Vamos.
Es aquella.
Ahora parece tranquila, pero estaba fatal.
¿Por qué no me dijiste que tiene síndrome de abstinencia?
- Dame algo o te juro por mis muertos que le mato.
Tranquila. Dame eso. ¡Cállate, puta!
Dadme algo.
¡Dadme algo! ¡Que me deis algo!
¿Qué hostias pasa aquí?
Tranquila, tranquila.
Si no pasa nada, de verdad que no.
A mí este me da igual, no pasa nada. Hija de puta.
Hija de puta.
¿Ahora qué?
¿Ahora qué dices?
"Suéltame, suéltame".
¿Te suelto ahora o qué?
(MARA LLORA)
(Música de tensión)
Pero ¿a ti qué coño te pasa? ¿Eh?
¿A qué has venido aquí?
¿A jodernos la vida a los demás?
Yo solo... Que te calles.
¿Por quién nos has tomado?
¿Crees que si esa colgada necesita un médico no se lo vamos a dar?
¿Tú eres tonta o qué te pasa? Urbieta.
Que te calles, coño, que es a ti a quien ha burreado.
¿Qué te ha dicho?
¿Qué te ha dicho Flores?
Que no me metiera. Que no te metieras.
¿Y tú qué has hecho? Meterte, como hacen las tías.
Meterse en lo que no le llaman, coño.
Pensé qué... ¡Que no hables!
(Puerta)
- ¿Se puede saber qué carajo está pasando aquí?
- La novata, que por su culpa casi rajan al matasanos.
- ¿Algún herido? - No.
Pues asunto zanjado.
¡No me jodas!
No me jodas nada.
Arreando.
"Inspectora".
(RÍE)
Es un placer conocerle, inspector.
He estudiado varios casos suyos en la Academia.
Sabes escribir a máquina. ¿Verdad?
Dedícate a pasar a limpio las denuncias
y así le vas pillando el tranquillo a este sitio.
(Música triste)
No oigo el "tiqui, tiqui".
(Música triste)
(Gentío)
Hola. Buenas tardes, señora.
¿Cómo estamos?
¿Qué tal?
¿Tengo que estar así? Que si.
Si llego a saber esto me habría
quedado en el bar tomando unos vinos.
Estate quieto, coño, que te está cogiendo el bajo.
- Es que no sé ni para que te molestas.
Las limosnas a la parroquia.
Ay, no sea quejica.
Es un regalo.
De un muerto.
Si es tan generosa.
¿Por qué no te regala su nevera?
¿Qué?
Que te queda fetén.
¿Tú crees? Sí, sí.
Pues disfruta de la vista, no me lo vas a ver puesto más.
¡Qué cabezón eres! Por favor.
¿Tú sabes lo que cuesta?
Ni lo sé ni me importa. Mira, pruébatelo.
Y si algún día quiero saberlo, será porque me lo puedo pagar
con mi trabajo, como cualquier currante.
Y ese día vas a estar muy orgullosa de tu Pepe.
(Teléfono)
Coge el teléfono. No, no.
Dígame.
Ah, sí, sí, sí.
Estate quieta.
Sí, sí, sí que me acuerdo.
Sí que me acuerdo. Sí, de acuerdo.
Allí estaré.
Ahí estaré.
Vale. Vale. Adiós.
Estate quieta.
Mateo.
Que hay una convención de médicos en el Palacio de Congresos.
¿Y vas a ir? Hombre, cariño.
Entre coger el taxi
y meterme contigo en la cama calentito,
está claro lo que me apetece.
Pero tendremos que ahorrar para comprarme un traje nuevo.
Anda, que estás tú bueno.
Quita, que te hago un bocata.
Voy.
Joder...
Quieto.
Escalera.
¡Puto cabrón!
(RÍE)
¡Que cabrón!
- Escalera. - Súbete. Una especial.
A ver si se te corta la racha.
- Dame un besito. - Quita, cojones.
No empecéis sin mí, ¿eh?
(Música)
Pili.
¡Osito!
Otra.
Gracias.
(Gentío y música)
(Música romántica)
# Desde hace algún # tiempo te siento distinto.
# No sé que será, # pero no eres la misma.
# Tus gestos son más elocuentes,
# al menos son signos
# de tu indiferencia # por todo lo mío,
# y más si mi afán # es hacerte feliz.
# ¿Qué fue lo que pasó?
# ¿Dónde estuvo el error?
# ¿Qué no pude entender?
# Aunque sé que no # es fácil decir la verdad,
# no la digas jamás.
(Música sentimental)
# Siento que
# te estoy perdiendo.
# Siento que te estoy perdiendo.
# Siento que te estoy perdiendo.
# Perdiéndote. #
(Música sentimental)
Comprueba. Por favor, que los datos son correctos.
Flores.
¿Sabes algo de la chica de ayer, Mara?
Sí, está con el juez.
No te preocupes.
Esta noche está de patitas en la calle.
Perdóname, que estoy un poquillo liado con esto.
¿Tú todo bien? Sí.
¡Ey!
Ayer le echaste narices, guapa.
Eso es de agradecer. Muy bien.
Qué va. Fue un error de novata.
El error fue hacerte poli, princesita.
Nos vemos.
- Etiquetad todo lo decomisado y almacén.
Travolta, ponte guapo, que eres el rey del guateque.
Quiero llamar a mi abogado.
Y yo unas vacaciones, tira.
¿Necesitas algo, Montesinos?
(Música de intriga)
Ya casi esta, señora.
¿Le gustó a tu marido el traje?
Sí, sí, le gustó mucho.
Me ha pedido que le diera las gracias.
Déjame. Luego sigues.
Me voy al examen.
Espera, doña Prisas.
¿Qué te parece?
Es precioso. ¿No?
Ese nunca te lo había visto.
Para ti.
Para que te lo pongas mañana en la misa de papá.
Venga, pruébatelo.
Para la parroquia donde llevas los trajes, chao, mamá.
Gema.
Gema.
¿Dónde vas con eso?
Termina a plancharlo.
Pero si... Que lo termines de planchar.
(Portazo)
Habla.
No, lo siento.
No entiendo lo que te pasa a ti,
que me tienes hasta los cojones.
Un gitano de mierda, que es que te voy a reventar.
Déjamelo a mí, Juan Antonio.
Si es que sí que hasta huele.
El hijo de puta este, venga, coño.
Espera, espera.
Venga.
Escucha. Eh.
Mírame, ¿quién te provee a ti?
- Si lo hago no pasó de mañana. Joder, me ha reventado cara.
- No, coño, te vamos a proteger. ¿A que sí?
- Si, la poli protegiendo un menda como yo.
- Menuda guasa. - Dice que tenemos guasa.
Verás. Ven aquí, ven aquí.
Ven aquí.
(Música dramática)
¡Espera!
- ¡Urbieta! - ¿Qué?
(Música dramática)
(Portazo)
Necesito que me redactes el informe de la detención de Montoya.
El detenido perdió el conocimiento al intentar escapar.
¿Vale?
¿Cómo? Lo firmas.
Y se lo das al comisario por el visto bueno. ¿De acuerdo?
¿Algún problema?
Bueno, si, es que yo no estaba presente.
Ya, ¿y?
Que no quiero firmar nada que no haya
visto, no quiero meterme en líos.
Acabo de llegar.
Tú sabes que nadie me dijo nada al comisario de tu cagada de ayer.
¿Sabes porque?
Porque aquí somos compañeros.
Los compañeros se ayudan.
¿No crees?
(Máquina de escribir)
Esto va sin firmar.
Urbieta y Olmo son los inspectores que
están con el detenido. Señor Comisario.
Podías haber firmado tú.
Esto es un mero trámite.
Es que ni había informe previo ni presencie los hechos.
(Resopla)
Entiendo.
Espera un momento.
- Romero. - Voy.
Romero.
Voy.
La inspectora Montesinos reporta que no
firma el acta de detención de Montoya.
¿Quién te pidió que lo firmaras?
Urbieta, jefe.
¿Y no te fías de él?
No sé si el detenido intento fugarse o no, porque no lo vi,
pero lo que sí vi es que aplicaron violencia desmedida, injustificada
en el interrogatorio, saltándose el reglamento policial.
Yo me encargo.
(Música)
Josito, ponme dos botellines, anda.
¡Ey!
¿Eres el hijo de la Charo, no? El que iba para abogado.
Oye, Marcos, como está...
- Mario. - Ah, si. Mario. Cómo está tu madre?
Bien, bien.
- Cualquier cosa que necesite. Ya sabes dónde estoy.
Gracias, señor Rufo.
- Sin formalismos, coño, estás como en casa.
A este lo que necesite. Está invitado.
(RÍE) Muy bien.
Bueno, Marcos, le das saludos a tu madre.
La chica más guapa de Madrid.
- Sabes que si mi madre me ve aquí me mata.
¿Verdad?
Pues mañana la traemos aquí.
¿Tienes mil pelas?
Si.
Ven.
Ven.
¿Qué pasa, Dimas?
- ¿Qué pasa, abogado? Te veo bien.
Pues ahí voy, luchando.
¿Tienes costo?
Dabuten.
Pásame un taleguito, anda.
Goma de Oklahoma.
Calité.
Y esto para que os deis un homenaje.
¿Eso qué es?
Regalito de la casa.
¡Qué guapo!
- Heroína. - Del diez.
Pues no.
- No me vas a rechazar un viaje con los gastos pagados.
¿Tú qué dices?
Eso, Mario.
¿Tú qué dices?
No, pasamos.
Tú mismo.
Abogado.
- Vámonos. - Si.
- ¿Sabes por qué lo hemos detenido, no?
Pues adelante con la ley.
Léele la cartilla.
A ver,
la cosa no pinta bien.
Posesión, tráfico de heroína y resistencia a la autoridad.
Todo el lote no baja de nueve años de cárcel.
Eso lo sabes. ¿No?
Y también sabes que no tenemos interés en que eso sea así.
Pero tienes que ayudarnos.
Tú dices quién te suministra
y nosotros hablamos con el juez para que lo considere atenuante.
¿Lo entiendes?
¿Entonces?
Joder, menudo piquito tiene la paya.
Si la chupa igual que habla lo tenéis que pasar bien.
(RÍE)
¿Sabes qué decía mi viejo?
Que ser bueno es fácil. Lo difícil es ser justo.
Mira,
no hay un solo agente que no se sepa el reglamento de cabo a rabo.
Ni uno, hasta donde va la última coma.
Y porque lo han leído, saben que normalmente
la justicia no va de caricias, abrazos o palabras bonitas.
¿Sabes? De lo que va es de Pim.
Pam.
Así es.
No menees la cabeza. ¿Sí o no?
Sí, jefe.
Les dan una placa y se creen policías.
Vale ya.
La ha cagado, sí. Pero ha visto un problema y le ha echado huevos.
Respeta eso, al menos.
¿Y con este qué hacemos, jefe?
- Lo que haga falta hasta que suelte prenda.
Esta vez cerrad la puerta.
(Música dramática)
Lo dicho.
Lo que no le interese, lo tira,
se lo da al trapero, lo que considere.
Muchas gracias, señora.
Y el aviso de la misa había pensado en colgarlo ahí.
Claro.
Es que no he tenido tiempo de avisar a todos los vecinos.
(Música de intriga)
No sé si voy a aguantar aquí.
Vicky, te lo digo en serio. No digas tonterías.
Acabas de empezar.
Estás en Madrid y con Romero. Es lo que querías.
Con la que he liado igual me cambia de destino.
No sabes cómo se ha puesto conmigo.
Tú al menos tienes algo que contar.
Yo llevo 12 horas en la comisaría de Vigo haciendo pasaportes.
Fuiste la mejor de la academia.
Es cuestión de tiempo que esos cazurros vean lo que vales.
Eso espero.
¿Tu piso está bien?
Si es, bastante acogedor.
El mío es súper grande, tía.
Qué suerte.
Me alegro mucho.
(Puerta abriéndose)
Hola, mamá.
Me muero de hambre.
¿Que hay para cenar?
¿Sigues mosqueada por lo del vestido?
Me mosquean otras cosas.
Como por ejemplo los chicos con los que te besas frente al portal.
¿Ahora me espías? ¿Quién es?
Es mi novio.
¿Ahora tienes novio?
Se llama Mario. Estudia Derecho.
Tiene un año más que yo y vive en Vallecas.
¿Contenta?
No, no estoy contenta.
¿Por qué no?
Pues mira, porque soy tu madre y lo
quiero saber todo sobre el tal Mario este.
Vale, pues no te preocupes.
Mañana le conoces y le interrogas lo que quieras.
¿Como que mañana?
Parece mentira que lleves 3 semanas organizando
el funeral de papá y no sepas cuándo es.
¿Cómo?
¿Pero qué estás diciendo?
Ni en broma vas a entrar tú en la iglesia con el tal Mario.
Con quien yo vaya es cosa mía.
Quien vaya a funeral de mi marido es cosa mía y de nadie más.
¿Y por qué no va?
Porque no me da la gana. Y una mierda.
Te da vergüenza que tus amigos pijos nos vean juntos.
Esos amigos tan pijos me han ayudado
mucho con todo lo de tu padre.
Y a mi Mario, que no te enteras. Haces lo que yo te diga.
O te vas de esta casa, ¿te enteras? Pero te vas para no volver.
¿Te queda claro?
Menos mal que no está papá para ver
lo asquerosa que te has vuelto.
Mañana te pones el vestido.
(Música dramática)
(Música)
(Motor)
(Música de tensión)
Es un almacén de chatarra en una
zona de poco jaleo entre dos calles.
Y según ha cantado Montoya, con media docena de mamones armados
hasta los dientes.
Así que mucho ojo, señores.
Y por supuesto, vamos a hacerlo con discreción,
que no estamos invitados a la fiesta.
Nos vamos a dividir en dos unidades
para los dos únicos accesos que hay.
¿Alguna duda?
Si. ¿Vamos a ir solos?
¿Quieres invitar a tu suegra?
No, lo digo por los GEOS, jefe.
- No querrás que otro se lleve la medalla.
- Y menos un cuerpo que se acaban de sacar de la manga.
Nada más. Vamos a por ellos, señores.
Vamos, vamos, vamos, vamos. Montesinos.
Ve cogiendo tu bolso. Te vienes con nosotros.
¿Perdón? Lo que oyes.
- Dale un poco de cuartelillo. No lleva ni dos días.
Es una inspectora entrenada.
Y para este operativo necesito a todos los agentes disponibles.
¿Qué dices, Montesinos?
Pues... Lo tomaré como un sí.
Es tu agente, tu responsabilidad.
Procura que vuelva enterita.
Yo conduzco.
Gracias.
Gracias.
Ana, mi amor. Macarena.
Mucho ánimo, cariño.
Nos tienes para lo que haga falta.
Lo sé.
Yoli, que alegría verte.
Lo siento.
Hasta ahora.
¿La niña no ha venido?
No, señora. ¿Quiere que vaya a mirar fuera?
No, no, no salgo yo.
¡Antonio, qué alegría!
(Motor)
Ven.
Te quiero.
(Claxon)
(Música dramática)
- Vámonos. - ¿Qué?
Que nos vamos.
¡Arranca!
¡Que arranques!
(Motor)
(Música melancólica)
¿Que pistola llevas? La STAR.
¿Has disparado?
En las prácticas de tiro.
O sea, no. Guarda eso.
Estás más ligera y de menos calibre.
Si tienes que disparar en plena acción, no te dislocarás el hombro.
(SUSPIRA)
Tranquila, no te separes de mí.
Todo irá bien.
Respira hondo.
Mirada al frente y pistola arriba.
¿Lista?
¿Eh?
Vamos allá.
(Música de tensión)
(Metal chocando)
Quieto o te reviento. Suelta eso
(Música de tensión)
(Disparos)
Dentro.
¡Alto, policía!
(Disparos)
(Disparos)
(Disparos)
Quieto.
¿Donde vas? Las manos arriba.
Ahí.
(RESPIRA ACELERADA)
(Disparo)
Montesinos.
¿Bien? Sí.
El ojo.
No te muevas de ahí.
Me cago en Dios!
¿Dónde estáis?
Las armas al suelo.
¡Quieto!
(Gritos)
¡Manos arriba, coño!
¿Montesinos?
(SOLLOZA)
Vamos, rapidito, que no tengo todo el día.
¡Hijoputa!
- Jefe, les hemos pillado, pero bien.
Y había por lo menos cinco kilos.
¿Qué le pasa?
Yo me encargo de ella.
Te quedas al mando.
Haz inventario de todo esto.
Venga.
- Nadie puede con la sudeste. - Claro que sí, hombre.
Buen trabajo, señores. Flores.
En el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo.
Podéis sentaros.
Ana.
Si eres tan amable.
Muchas gracias a todos por venir.
Gracias por vuestro apoyo.
Hoy hace tres semanas que Daniel nos dejó.
Él siempre decía que el tiempo lo cura todo.
Pero cuesta.
Vaya si cuesta.
Me hubiera gustado que mi hija.
Nuestra hija Gema, estuviese hoy aquí para hablar de él.
A ella se le da mucho mejor que a mí.
Va para abogada, pero
se ha despertado con fiebre muy alta y
por mucho que ella quisiera, no, no podía dejarla venir así.
Me ha dejado una nota
para que la comparta con vosotros.
Os la leo.
(Música emotiva)
Querido papá.
Todavía no puedo creerlo.
No creo que nunca lo haga.
Solo quiero decirte que te quiero.
Que te echo de menos.
Que no hay un solo día que no piense en ti.
Pero estate tranquilo.
Ahora mamá y yo estamos más unidas que nunca.
Donde quiera que estés.
Te vas a sentir muy orgulloso de nosotras.
Tu niña.
(Música emotiva)
Madre mía.
Madre mía.
Que desastre.
(Teléfono marcando)
Buenas tardes. Soy Berta Lancho.
Estuve el otro día con mi marido viendo las neveras.
Sí, sí, el taxista.
Bueno, es que al final nos hemos decidido. ¿Para cuando la tendrían?
Vale. ¿Y costaba?
Vale, bueno, se nos va un poco de presupuesto.
Pero vale, nos la quedamos.
Gracias.
Hola.
(Puerta)
Berta.
¿Qué ha pasado aquí?
¿Berta?
¿Qué ha pasado ahí?
Está todo empantanado.
Porque no tenemos nevera.
Bueno.
No te preocupes, porque yo
he tenido mucha suerte con el taxi.
Así que
compra la nevera que quieras,
la mejor.
¿Vale?
Madre mía.
Cómo está todo esto.
(Conversaciones de bar)
Montesinos.
¿Seguro que no quieres que nadie te lleve a urgencias?
Es menos de lo que parece.
No te puedes quejar de tu estreno, cinco kilos de alijo
y una bonita cicatriz.
También podríamos llamar a nuestro médico.
Aunque gracias a ti, esta de baja el muy cabrón.
Y no tiene nada.
¿Por qué me ha hecho participar en el operativo?
Sabía que no estaba preparada.
Nos ha jodido.
Pero detrás de una mesa no se aprende este oficio.
Ni aplicando métodos ilegales a un detenido.
Te enfrentas a tu inspector jefe, delatas a tus compañeros.
Todo en menos de dos días.
Pero olvidas que si llegamos a seguir tu método,
esa heroína, en lugar de estar en el depósito,
se estaría vendiendo en la puerta de un colegio.
¿Tú qué dirías que es más ilegal?
Lo reconozco, Montesinos,
tienes madera, pero te falta lo más importante para ser poli.
Experiencia. No.
Meterte en la mollera que tus compañeros son los buenos
y que gracias a ellos hoy este barrio
más justo y bastante más seguro.
¿No crees que tu padre opinaría igual?
Prefiero no hablar de él.
Y lo respeto.
Pero quiero que sepas que nunca me he creído la versión oficial.
Eran otros tiempos. Otra policía.
Y a él le tocó pagar el pato.
Y también sé, porque de mi gente sé hasta el número que calzan.
Que por él te hiciste policía.
¿Correcto?
Sí.
Pues pa arriba.
Me voy a escuchar el aburrido discurso de la victoria de Calderón.
Pero tú deberías ir a una farmacia.
Que te miren eso.
Por si crees que me estaba tirando el pisto.
Calzas un 36.
(Conversaciones de bar)
- Que vaya bien, Montesinos. - Adiós.
(Música)
# Reina, te puedo # dar la paga, mamá,
# porque esta noche # voy a rocanrolear.
# Sábado noche.
# Con mi chica voy a salir.
# Cogeré el coche.
# Díselo a papá. # Que nadie me espere.
# No vendré a cenar. # Fin de semana.
# Voy. Voy a reventar.
# Cuando Dios hizo la noche,
# sabia que lo que se hacía
# estaba escuchando un rocanrol.
# ¡Mamá!
# ¡Mamá!
# Nada. # Nada va a pasar.
# ¡Mamá! ¡Mamá!
# Nada.
# Nada va a pasar.
# Y tú estarás en casa.
# Viendo televisión, # y papá dormido en el sillón.
# Me voy de casa.
# Yo no lo puedo aguantar.
# Voy a beber hasta reventar,
# como si mi vida se acabase ya.
# Porque mañana # no tengo que ir a currar.
(Música)
# ¡Mamá!
# Nada va a pasar.
# ¡Mamá!
# Nada va a pasar.
# ¡Mamá!
# Nada. Nada va a pasar.
# ¡Mamá!
# ¡Mamá!
# Nada, nada va a pasar.
# ¡Mamá!
# ¡Mamá! #
(Música)
(Grito)
¡Ayuda! ¡Policía!
¿Mara? ¡Me roban!
Tranquila, tranquila. No te acerques que te rajo.
Vale, vale, vale.
Deja que te ayude, por favor. Te vas a arruinar la vida.
Que no te acerques, joder. Dame el cuchillo.
Mara, corre.
(Música de tensión)
(RESPIRA NERVIOSA)
¡Ayuda!
(Conversación distante)
(Música dramática)
Oye, te pillo pasta para un libro de penal.
Pero si es la princesita.
No vamos a parar hasta que el que le vendió
la droga a tu marido esté en la cárcel.
Me encantaría prometer que voy a dar con los culpables.
- El tito Rufo. - ¿Que pasa, sobri?
Si quisiera invitarte lo habría hecho.
Ata corto a tu marido.
Tengo que irme.
¿Y Romero? Dile que estoy en la armería.
Uno me ha salido rana.
- La está vendiendo sin pasa por caja. ¿Como se llama?
"El rata".
Pásate medio gramo.
¿Y las 40.000 que me debes? Vas a vacilar
a tu puta madre. Mañana quiero la pasta.
La has cagado.
¿Te crees que todo lo que te has puesto es de los 4 duros de tu madre?
¿Has estado hurgando en el joyero en mi dormitorio?
Es ese edificio de ahí.
Es donde se pilla. ¿Cómo se llama el camello?
Fijo que es de tu vieja.
A ti no te importa.
- Mira la gatita cómo se saca las uñas.
Full. De jotas y reyes.
(RÍE)
Te he dejado jugar bastante. Ahora te vas con tu mujer.
No me jodas estoy en racha.
Di con Brete y me ha traído a la calle Acanto,
donde vive el camello que vendió la heroína,
le conocen como "el rata".
Hija de puta.
¡Me cago en la puta de oros! Como le pase algo, te crujo.
¿Adónde vas, Joaquín?
Buenas tardes. (GRITA)
¡Hijo de puta! No os mováis.
¿Ahora qué?
¿Ahora qué?
Tengo un recadito pa ti de Rufo.
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