All language subtitles for The.Terror.Of.The.Tongs.1961.1080p.BluRay.x264-[YTS.AM]-spa

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Original subtitles

Una ciudad en pleno crecimiento

pero escondido entre sus miles de habitantes

había una organización que prosperaba

a costa del vicio, el terror y la corrupción

El Dragón Rojo Tong

Gracias. Buenas noches, Maya.

Buenas noches, Su Yen.

- ¿Su Yen? - Sí, soy Su Yen.

¿Qué quiere?

No tengo dinero. No tengo nada para tí.

No tengo nada. Mi bolsa está vacía.

No hay nada.

Te enseñaré a respetar al Dragón Rojo, Su Yen.

¡Socorro!

Socorro.

Los Tongs.

¿Más café, capitán?

No, gracias, Confucio. Quitarás la mesa después.

Gracias, capitán.

¿Más brandy, Mr. Ming?

No, gracias, capitán. Ya he tomado bastante.

He vivido en Hong Kong los últimos 15 años.

Tendría que ser sordo y ciego para no haber oído hablar de los Tongs.

Pero no estoy de acuerdo conn usted sobre su importancia.

¿Juzga la importancia de las cosas sólo si le afectan personalmente?

Sólo quería decir que exageran.

Existen sociedades parecidas en todo el mundo.

Bandas de forajidos y maleantes que sólo afectan a una parte de la población.

Incluso en una comunidad relativamente bien organizada como la de Hong Kong...

...los Tongs afectan a la vida del 70 % de la población china.

No, Capitán Sale. No estoy exagerando.

Cito los hechos.

El vicio, el terror, la corrupción, esas son las armas de los Tongs.

Y gracias a ellas son cada día más fuertes y poderosos.

Hay una fuerza de policía en Hong Kong.

La policía, aunque lo intenta, no puede hacer nada.

Un testigo que teme hablar no es un verdadero testigo.

Pero ya veo que no le convenzo.

Espero que no se vea obligado a cambiar...

...de ideas por una cuestión puramente personal.

No creo que fuera muy agradable.

Debería ir a hacer las maletas. Hoy termina nuestro viaje.

Ha sido usted muy amable, capitán Sale.

La travesía ha sido un placer.

Nos ha gustado tenerle a bordo.

Gracias.

Por favor, acepte este pequeño regalo para su hija.

Es un clásico de la poesía china.

Aunque no espero que sea capaz de entenderlo todavía, este libro es...

Es muy hermoso. Gracias.

Quizás quiera cenar con mi hija y conmigo...

...cuando termine sus negocios.

Será un honor, capitán.

Confío en que mis negocios no me lleven mucho tiempo.

Estupendo, y espero que sean provechosos.

Yo también lo espero, capitán.

Lo deseo mucho.

Has aspirado profundamente la pipa de los sueños...

...y tu cuerpo ha sido liberado de los deseos terrenales.

Ha llegado el momento de que partas.

Toma esto, el guante ceremonial.

Y el hacha sagrada del Dragón Rojo.

Cuando mates, deja que todos sepan quién eres y te teman.

Destruye a quien quiere destruirnos.

Destrúyelo antes de que el mensaje que lleva...

...llegue a quien puede hacernos daño.

Toda tu vida te has estado preparando para este momento.

La marea subirá esta noche.

Sí, ha estado muy alta durante toda la semana.

Buenas tardes, capitán. ¿Tiene los papeles?

- Los tiene el primer oficial, Mr. Beamish. - Gracias, señor.

Hola, capitán Sale. Confío en que haya tenido un viaje sin incidentes.

- Sí, gracias, señor. - Tenía unos asuntos en el muelle 14.

Pensé que podría darle la bienvenida.

Un honor, señor. Oh, Mr. Ming.

¿Puedo presentarle a mi pasajero? Este es Mr. Ming.

Mr. Harcourt, supervisor de la Compañía de las Indias Orientales.

¿Tuvo un viaje agradable, Mr. Ming?

Ha sido muy agradable gracias al capitán Sale.

Y ahora, capitán, he de decirle adiós y gracias de nuevo.

Adiós, Mr. Ming. Y no olvide la invitación a la cena.

Todavía vive.

Bien. La policía querrá hablar con él.

Perdone, por favor, soy médico. Permítame.

Este hombre está muerto.

No podemos dejarle aquí.

Vosotros dos, llevadlo al depósito.

El doctor.

¿Qué estás haciendo?

Este es mi hermano, señor.

Vino de la ciudad vieja a visitar a nuestra familia.

Le ruego que nos deje llevarle a casa.

Supongo que es correcto. Pero comuníquelo a la policía.

Lo haremos. Lo haremos inmediatamente.

Nuestra familia le bendice, señor.

Ordenaré que le den su equipaje.

- Haré un informe para la policía. - No, váyase a casa.

- Me ocuparé de todo. - Bien...

No, no, capitán. Es una orden.

Ha estado fuera demasiado tiempo como para perderlo aquí.

- Venga a verme mañana. - Gracias, señor.

Anna, eso duele. ¿Qué te pasa esta tarde?

- Estás nerviosa. - Lo siento, Miss Helena.

Estoy nerviosa porque el señor vuelve a casa.

Ha estado fuera mucho tiempo.

Sujétamelo aquí. Estoy harta de él.

Bien, déjeme hacerlo.

Es él. Mírame. Estoy horrible.

Ve y dile que iré en un momento.

No le dejes entrar aquí. Estoy horrible.

Muy bien, Miss Helena, de acuerdo.

Gracias.

- Hola, Anna. - Bienvenido a casa, Capitán Sale.

La casa ha estado vacía sin su presencia.

Gracias, Anna. ¿Dónde está Miss Helena?

Oh, está en su habitación.

Se preocupa por su aspecto ante su padre. No tardará.

Las maletas están fuera. Iré a por ellas.

Muy bien, señor.

Hola, niña.

- Oh, ¿No podías esperar? - ¿Debería hacerlo?

Vivo aquí. Soy tu padre, ¿recuerdas?

Necesitas afeitarte.

Eh, ¿quién te dijo que te recogieras el pelo?

Ya tengo 16 años. ¿Qué llevas ahí?

- Un regalo. - Déjame verlo.

Cuando yo era joven, las cosas se pedían por favor.

- No estoy seguro de que te guste. - Por favor.

Así está mejor.

Oh, es precioso.

¿Dónde lo has conseguido?

Oh, son poemas clásicos en chino antiguo. Me temo que no me gusten mucho.

Yes, he said it might puzzle you.

- ¿Quién lo dijo? - No importa.

De todos modos, no es mi verdadero regaldo. Es este.

Papi, me encanta.

A ver, póntelo.

Oh, gracias, papá.

Gracias, gracias. ¿Y puedo llevar el cabello recogido?

¿Me harías caso si te dijera que no?

Anna dice que si fuera china ya estaría casada y con hijos.

Gracias a Dios eres inglesa.

¿Tuviste buen viaje? ¿Cuánto tiempo estuviste en Singapur?

- Quiero que me lo cuentes todo. - En la cena.

Quiero echar una ojeada al jardín. Le dije a Wong que hiciera algunas cosas...

Hagan sus apuestas.

Hagan sus apuestas, caballeros.

Es el momento.

Full para la casa.

La casa gana.

Hagan sus apuestas, caballeros.

- Full para la casa. La casa gana. - Full para la casa. La casa gana.

Gracias.

¿Por qué a todos los occidentales les gustará tanto divertirse...

...de la misma forma que viven, llenos de ruido y vulgaridad?

Es una suerte que seann tan indulgentes con sus vicios.

Eso nos da la oportunidad de satisfacerlos.

¿Y bien?

Ha muerto en el momento en que bajaba del barco.

¿Y el documento que traía?

Cogimos el cuerpo, registramos sus ropas y su equipaje. No había nada.

¿Lo buscásteis? ¿Estás seguro?

No dejamos ningún sitio sin registrar.

Quizá memorizó los nombres o entregó el papel antes de desembarcar.

Si los nombres estaban en su cabeza no tenemos que preocuparnos.

Pero soy de la opinión de que entregó el documento antes de desembarcar.

- ¿A alguien de la tripulación? - No.

Era un pasajero. Debía de relacionarse con los oficiales.

Comenzarás por el primer oficial y luego el capitán.

- Sí, señor. - ¿Y si no encuentran nada?

Entonces lo intentaremos con la tripulación.

Hay que encontrar ese documento.

Pase.

El capitán Sale está aquí, señor.

- Jackson. - Hola, Bob.

¿Qué pasa?

No.

Mal asunto, ¿no?

¿Es Wingarde, tu primer oficial?

Sí.

- ¿Vivía a bordo? - Sí.

¿Aquí, en este camarote?

No, no, este es mío.

Bueno, aquí es donde le encontramos.

Y mira todo esto.

Quienesquiera que fueran, buscaban algo.

- ¿Sabes qué? - No.

¿Qué podrían buscar en este barco...

...que fuera tan importante como para hacer esto?

No tengo ni idea.

Hay otra cosa.

Mira.

Los dedos. Es un asesinato Tong.

¿Quién eres? ¿Qué es lo que quieres?

¡Mi padre! ¡Anna!

¡No! ¡Oh, no, no!

¿Helena?

¡Helena!

- ¿Ha registrado toda la habitación? - Señor.

- ¿Alguna huella? - No, señor, nada.

Vaya al jardín.

Empiece por la ventana que han forzado.

Huellas, sangre, lo que encuentre.

Muy bien, señor.

Me temo que tengo que hacerte algunas preguntas, Jackson.

Jackson, ¿me estás escuchando?

Sí, Bob. Lo siento.

No me percaté de que estaba aquí.

Le pedí que viniera. Puede ayudar.

Ahora nadie puede ayudar.

- ¿Te das cuenta de que fue un asesinato tong? - No había pensado en ello.

Tu primer oficial, Wingarde, en su camarote.

Y ahora Helena.

Estan buscando algo. Y creen que tú lo tienes.

- ¿Y qué es? - No tengo la menor idea.

Piensa, hombre. Debe haber algo.

Ya te lo he dicho. No hay nada. Eres tú el que dice que es un crimen tong.

Pues haz algo. Ve tras los Tongs.

- ¿Sabes quiénes son los Tongs? - Sí, por supuesto que lo se.

Es una sociedad secreta, Jackson.

Tan secreta que prácticamente no sabemos nada sobre ellos.

Sabes que existen.

Los médicos saben que el cáncer existe.

Supuestamente representas la ley y el orden.

- ¿Por qué no haces algo? - Capitán Sale.

El inspector ha pedido mi colaboración porque durante mucho tiempo...

...he estado intentando ayudarle en su trabajo contra los Tongs.

Como sabe, nuestra compañía cuenta...

...con cientos de empleados chinos.

Y los Tongs actúan en ese ambiente.

Pero no por mucho tiempo, si es cierto lo que me ha dicho.

Créame, lo es.

He colaborado siempre que he podido...

...cuando han ocurrido cosas como ésta.

¿Por qué no colabora usted?

¿Piensa que no quiero? Mi hija ha sido asesinada.

Encuentra a quien hizo esto, Bob. Si no lo haces, lo encontraré yo mismo.

- No he oído nada. - No me importa.

Dices que no sabeis prácticamente nada. Eso quiere decir que no podeis hacer nada.

¿Qué debo hacer? ¿Dejar que el asesino quede libre?

Si no quieres ser acusado tú mismo.

No me importa.

Vete, Bob. Déjame solo.

- Jackson, yo... - ¡Fuera! ¡Déjame solo!

- ¿Se acabó? - Sí, señor.

Muy bien, vámonos.

¿Anna Chang vive aquí?

Esta es su dirección, entiendo.

Soy el capitán Sale. Anna trabaja para mí.

¿Puedo ayudarle? Me temo que el viejo no habla inglés.

Sí, estoy buscando a Anna Chang. Trabaja para mí.

Puede verla, pero...

- ¿Cuándo ocurrió? - Anoche.

¿Ha sido avisada la policía?

No hay motivo para llamar a la policía.

- Sabemos quién ha sido. - Los Tongs.

Aquí sólo hay un Tong, mi hijo.

¿Qué sabe de ellos?

Todos los que vivimos aquí conocemos a los Tongs del Dragón Rojo.

Mire la inmundicia y la miseria a su alrededor.

Mire a los niños desnutridos y sucios.

Y pregúntese cómo es posible esto si sus padres trabajan y ganan dinero.

¿Por qué no comen los niños?

¿Por qué la gente no vive en hogares decentes?

¿Por qué los enfermos mueren por falta de medicinas...

...cuando es tan fácil obtener opio?

Hágase todas estas preguntas y encontrará la respuesta:

El Dragón Rojo.

Nuestros enemigos son muy cuidadosos.

Es un documento muy preciso.

Estamos todos nombrados.

Si esta lista hubiera llegado a manos de los autoproclamados libertadores...

...habríamos sido borrados de Hong Kong.

¿Hay alguna prueba de cómo se confeccionó la lista?

Los maestros encontraron ell cuerpo de uno de los nuestros.

Había sido torturado.

Y antes de morir enseñó...

...esta lista a quienes lo mataron.

Eso fue lo que nos llevó hasta el mensajero.

Ahora ya no puede hacernos daño.

¿Hemos eliminado a todos los que pueden haberla leído?

El mensajero está muerto.

La mujer que sacó el papel del libro está muerta.

¿Y el inglés, el padre de la chica?

¿El capitán Sale? No, él no pudo leerlo.

La mujer, Anna, debió sacar la lista de la casa...

...antes de que nadie advirtiera su existencia.

Fue una lástima lo de la chica.

Sí, lo fue. Pero ahora ya no podemos hacer nada.

Traerá problemas. Era inglesa.

La policía está investigando.

¿La policía? La policía ha sido ineficaz cientos de años...

...y, sin duda, continuará siéndolo.

Ya hemos dedicado bastante tiempo a este papel.

¿Y el opio?

El próximo cargamento llegará al puerto mañana a las 9.

Ya se ha organizado la distribución como siempre.

El segundo oficial está pidiendo más dinero.

Nos desharemos de él.

¿Sí?

Algunos comerciantes se retrasan en el pago por la protección.

Hacedles ver que están cometiendo un grave error.

Seis nuevas chicas han llegado.

Tres pueden quedarse aquí, las otras tres irán a la casa de King Street.

Watson, de la Compañía de las Indias Orientales, ya no sirve.

Su adicción al opio le ha convertido en alguien en quien no se puede confiar.

Nos ha sido útil mucho tiempo.

Tenemos suficiente cobertura en esa compañía.

Hacedle una visita.

He recibido una orden de Pekín.

Los grandes maestros quieren que aumentemos las remesas...

...en una cuarta parte.

Resultará difícil.

Lo saben. Pero necesitamos más recursos...

...si vamos a luchar contra aquéllos que nos dañan...

...los auto proclamados libertadores.

No debemos cometer errores, el grupo de compiló la lista...

...está adquiriendo más poder cada día.

Está incorporandose gente de todo el continente.

Aquí no tenemos nada que temer.

Pero debemos obediencia al Dragón Rojo de Pekín.

Ellos nos están pidiendo que aumentemos los envíos.

Muy bien, lo haremos.

Cualquier orden debe ser rigurosamente cumplida.

Hemos tenido ligeros problemas en los últimos días.

Pero ahora que esa lista ha sido destruida...

...no hay nada que deba preocuparnos.

Continuad cumpliendo vuestros deberes...

...seguros de que los Tongs del Dragón Rojo...

...continuaremos siendo invencibles.

- Maya, he venido a decirte... - Lo he oído.

Esta misma mañana. Todavía no puedo creerlo.

La semana pasada estuvo aquí la pobre Miss Helena.

Le mostré este pequeño netsuke.

Necesito tu ayuda, Maya.

Pase y siéntese, capitán.

Le daré un poco de té.

Siéntese ahí, capitán.

Le serviré un poco de té.

¿Cómo puedo ayudarle? El dolor es algo muy personal.

Gracias. Está bien.

Pero lo que quiero saber es qué sucedió.

Me he pasado la mañana haciendo preguntas.

Sin obtener respuesta.

Por eso está aquí.

Maya, nos conocemos hace 15 años.

Tengo que preguntártelo.

¿Qué puedes decirme del Dragón Rojo?

Sería necesario mucho valor para responder a esa pregunta.

Y ese valor no lo tengo.

Haría cualquier cosa para mitigar su dolor.

¿Pero qué está buscando?

Ojo por ojo, diente por diente.

En eso, no puedo participar.

¿Estás diciendo que debo dejarlo?

Oh, no, capitán.

No podría decirle eso.

Todo lo que digo es que no puedo ayudarle.

E incluso si pudiera, no lo haría.

No voy a dejarlo, Maya.

Puedes quedarte al margen si lo deseas.

Pero hay cosas que un hombre no puede olvidar.

Lo entiendo.

Dios quiera que nunca tenga que lamentarlo.

¿Fue un accidente?

- Capitán Sale, me está asustando. - ¿Qué le ha sucedido en la mano?

No le pasa nada a mi mano. Oh, eso.

Sucedió hace mucho tiempo. Ya está olvidado.

- ¿Qué sucedió? - El accidente.

- ¿Qué clase de accidente? - Ya se lo he dicho, señor, está olvidado.

Entonces te lo recordaré. Lo hicieron los Tongs del Dragón Rojo, ¿verdad?

- No se de qué me habla. - Estás mintiendo.

No estoy mintiendo.

Por favor, capitán Sale, no debe...

Quiero información sobre los Tongs del Dragón Rojo.

- ¿Quién te hizo eso? - No puedo decírselo.

¡Dímelo!

No, espere.

Entiéndame, capitán.

Hemos oído lo de la muerte de su hija.

Lo sentimos mucho.

Pero no sabemos nada de eso.

No sabemos nada de ningún Tong. No sabemos nada.

Lo siento. Discúlpenos, por favor.

Debemos volver a nuestro trabajo.

Eh, vosotros, basta de charla.

A trabajar.

Le conozco desde hace 15 años.

Es un hombre de gran integridad y valor.

Y al parecer muy ignorante.

¿No se da cuenta que si sigue así...

...muy pronto estará muerto?

Se lo he dicho. Pero no quiere dejarlo.

Quizá nos sea útil.

Todos estamos trabajando por el mismo fin...

...la destrucción de los Tongs del Dragón Rojo.

Lo que esperábamos se ha perdido con la muerte de Anna.

Pero creo que los Tongs han cometido su primer gran error...

...al asesinar a la hija del capitán Sale.

¿Puedes arreglarlo para que venga aquí a cierta hora?

Sí, eso creo.

El cobrador de los Tongs vendrá mañana.

Tang Hao, un malvado y un cobarde.

Enfréntalo a Sale, pero mantente al margen.

¿Has comprendido?

Será mejor que el capitán encuentre lo que busca por sí mismo.

Me gustaría que sucediera con Tang Hao.

Le he pedido que viniera hoy, capitán...

...para pedirle disculpas por mi comportamiento de ayer.

- ¿Disculparse? - Sí.

Fuí cobarde. Y le fallé.

Oh, olvidé darle esto.

Es el pequeño netsuke que miss Helena quería comprar.

- Oh, gracias, Maya. - Oh, perdone.

He venido a decirte que tus pagos se han incrementado en un cuarto.

No pidas nada ahora.

Te lo explicaré si vuelves más tarde.

No estoy aquí para recibir explicaciones.

Estoy aquí para decirte que tu contribución se incrementa en un cuarto desde hoy.

Por favor, haré el pago, pero ahora tengo que pedirte que te vayas.

No me toques, mujer.

Esta noche en Ling Too. Y recuerda, una cuarta parte más.

Por favor, vete.

Te he dicho que no me toques.

Es un honor, señor.

¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?

Mi nombre es Tang Hao, Capitán Sale.

¿Cómo sabes quién soy?

Me he ocupado muchas veces de cargar y descargar...

...su barco en el muelle.

¿Trabajas para la compañía?

Soy el supervisor del puerto.

- Debo irme ahora. - Espera un momento.

¿Qué negocio te traes con Maya?

Asuntos personales, capitán.

¿Dónde está Ling Too?

Lo siento, no conozco ese lugar.

¿Qué son esos pagos? ¿Qué es lo que quiere?

Nada, capitán, nada.

Tengo que irme.

- Eres un Tong, ¿verdad? - ¿Tong?

Trabajas para los del Dragón Rojo.

Soy supervisor del puerto.

Eso es, el Dragón Rojo.

¡No! ¡No, basta!

Se lo diré, capitán. ¡No!

Muy bien, habla.

El Dragón Rojo es un tong. El tong más poderoso.

¿Y bien?

Es una sociedad secreta china, no es de Hong Kong.

Hong Kong es británica.

- No me mientas. - No estoy mintiendo, capitán.

Es un tong, un poderoso tong.

Eso ya lo sé. Dime lo que no sepa.

Por favor, no puedo hablar.

Por favor, no me haga esto. Soy un hombre enfermo.

Capitán, un vaso de agua, por favor, rápido.

Subestima la mentalidad oriental, capitán.

El teatro chino es el más antiguo del mundo.

Lee, ve a por los tongs, rápido.

Tú, mujer, ponte a su lado.

No tendremos que esperar mucho.

Pronto sabrá lo que desee sobre el Dragón Rojo.

Aprenderá lo estúpido que es para un occidental...

...meterse en asuntos que no le conciernen.

Obviamente sólo te conciernen a tí.

Tiene razón.

Tengo el honor de ser miembro del Dragón Rojo.

En mi condición de supervisor del puerto, presto a los Tongs un valioso servicio.

Y ellos están muy agradecidos.

Valioso servicio.

Aterrorizar a mujeres, asesinar a muchachas indefensas.

Ya no puede hacernos daño, así que puedo contarle lo que quiera sobre los Tongs.

Un porcentaje de cada cargamento que llega...

...va directamente para los Tongs.

Lo registramos concienzudamente en los libros de la compañía.

Una compañía tan estúpida como usted.

Más que eso.

¿Sabía que a través de Hong Kong...

...el Dragón Rojo maneja el mayor mercado de esclavos del mundo?

Un negocio muy lucrativo, capitán.

Luego está el opio. Llega aquí en bruto.

Luego lo partimos y lo distribuimos por todas las partes del mundo.

Verá, no es conveniente usar barcos chinos...

...porque están sujetos a fuertes controles en todos los puertos del mundo.

Pero no ocurre así con los de Hong Kong.

Hong Kong es británico, como usted.

Hong Kong es de confianza.

De manera que ya ve, usted sólo jamás podría...

Le ha pegado muy fuerte.

- Lo bastante fuerte, espero. - Tenemos que sacarlo de aquí.

Arreglaré eso, tengo amigos.

- ¿Estás segura? - Bastante.

Ahora debe irse.

No iréis a dejarme aquí. Me matarían por esto.

Tiene razón.

Cuando acabes con él, llévala a mi casa.

- Toma la llave. - ¿Dónde va?

Ahora tengo cosas que hacer.

Maya te llevará a mi casa.

Espera allí hasta que yo llegue. ¿Entendido?

Gracias, capitán Sale.

Eh, el dinero. Una guinea.

¿Qué puedes decirme sobre el Dragón Rojo?

Me has oído. ¿Qué hay del Dragón Rojo?

- ¡Arriba! - Arriba, arriba.

Que nadie se mueva.

Quedáos donde estais.

Supongo que debo darte las gracias.

No importa. ¿Qué estás haciendo aquí?

- Algunas preguntas. - ¿Conseguiste alguna respuesta?

- Nada que te pueda interesar. - Espera un momento.

- ¿Qué es esto? - Te lo dije, olvídalo.

Estás jugando con algo que desconoces.

Es cierto, pero voy aprendiendo, Bob.

Quizás, pero cada cosa que aprendes es un paso más que te acerca...

...al día que te recojeré en el puerto con el cuello roto.

- ¿Cómo sabías que estaba aquí? - Recibí un mensaje

Pero no confíes en que la policía pueda ayudarte la próxima vez.

- Si confiara en la policía, no estaría aquí. - No me hables en ese tono.

Y mira bien lo que haces.

Bien, ¿qué pasó?

La policía llegó a tiempo. Luego se fueron.

Unos minutos después, se fue el capitán Sale.

Bien. Regresa a Ling Too.

Ya lo sabía, el Dragón Rojo cometió un error...

...cuando asesinó a la hija de este hombre.

Todavía podemos triunfar, aunque Anna y Ming hayan muerto.

No me gusta utilizarle para conseguir nuestros fines.

Sabe lo que está haciendo. Perseguimos el mismo fin.

Sólo hay una diferencia:

Él busca aniquilar al asesino de su hija, un hombre.

Nosotros buscamos aniquilar todo el Tong, un grupo de unos 100 hombres.

Si Anna y Ming hubieran pasado el mensaje...

...podríamos haberlo conseguido.

Ahora, con el capitán Sale, tenemos una cuña.

Con él podremos llegar hasta el fondo y acabar con el Dragón Rojo...

...y toda la maldad e inmundicia que hay en ello desaparecerá para siempre.

La cuña está puesta. El próximo golpe debe ser suyo.

¿Y si no sabe nada del fumadero de opio?

Tiene a la chica.

¿Por qué golpeaste a aquél hombre?

- Iba a matarte. - Pero yo no soy nada tuyo.

- Él es menos que nada. - Te envió por ayuda.

Todos sabemos lo que hiciste, pero ¿adónde te mandó?

- No se lo diré. - No estoy jugando, jovencita.

- ¿Adónde ibas? - No se lo diré.

Si se lo digo, irá usted y le matarán.

¿Y qué más te da si me matan?

Si le matan, no tendré donde ir.

Bueno, por lo menos eres sincera.

Ahora le prepararé algo de cenar.

Su cena, capitán.

Gracias.

No sé lo que le gusta.

- Espero que esto sí le guste. - Sabes...

...este argumento de que no sabes a donde ir, no me ha convencido.

No puedes quedarte aquí.

Bueno...

Bueno, puedes quedarte esta noche. Hablaremos de eso por la mañana.

Buenos días, capitán Sale.

El práctico me dijo que podía encontrarle aquí.

- ¿Qué puedo hacer pos usted? - Bueno, he conseguido información interesante.

Es muy inquietante. Creo que debería conocerla.

Vayamos mejor a mi oficina.

Beamish está allí. Quiere decirle algo.

- Buenos días, Mr. Beamish. - Buenos días, señor.

- Siento mucho lo de su hija, señor. - Gracias.

Ahora, capitán, ¿qué puedo hacer por usted?

Mr. Harcourt, ¿Se ha dado cuenta de que un porcentaje...

...mayor del 5% de cada cargamento que llega al muelle es robado?

Lo sé. Sucede en todos los puertos del mundo.

No me refiero a pequeños hurtos. Quiero decir robos sistemáticos, organizados.

No veo mucha diferencia.

Todos los contratos prevén esa pérdida del 5% de la mercancía.

Incluso algunos llegan al 7%

Sí, pero ese 5% va directo a los bolsillos del Dragón Rojo.

- ¿Qué? - Los Tongs del Dragón Rojo.

- Es una sociedad secreta... - Sé lo que es, capitán.

Pero me sorprende que usted preste oídos a esos cuentos de hadas.

¿Cómo supone que ese mítico 5% llega a los Tongs?

Encontré a un tipo llamado Tang Hao.

Ronda por aquí. Es supervisor de los muelles.

Se lo dirá si le obliga.

Tang Hao,¿eh?

Bueno, gracias por su información, capitán Sale...

...Tang Hao fue encontrado por la policía anoche.

- Estaba muerto. - ¿Muerto?

- Pero si no... - ¿Si no qué, capitán?

No importa.

¿Sabe si consiguieron arrancarle alguna confesión antes de que muriera?

No tengo la menor idea. Pero lo dudo.

Considerando que le sacaron del agua con la garganta cortada.

Ven y siéntate, Lee. Tengo algo que decirte.

- Tang Hao está muerto. - ¿Tan fuerte le dí?

No, no le mataste. Sucedió más tarde.

Por supuesto, los Tongs.

¿Los tongs? ¿Por qué dices eso?

Habló contigo.

Estoy encantada de que haya sucedido.

¿Era tu marido?

No me hubiera casado con él ni muerta.

- Pero vivías con él. - Le pertenecía.

- Él me compró. - ¿Te compró?

Mi madre me vendió cuando tenía 15 años.

Éramos tres hermanos.

No era realmente china,como mis hermanas.

Soy mestiza. Soy chee-chee.

Y tan pronto como pude entenderlo...

...supe, también, que sería vendida.

Así que en mi 15º cumpleaños, Tang Hao llegó y me llevó consigo.

He odiado mi vida desde entonces.

- Podrías haber escapado. - ¿Adónde?

Si tienes un perro o un caballo y se escapa...

...lo atrapas y lo golpeas hasta que no vuelva a hacerlo de nuevo.

- Pero no eres un animal, Lee. - Eso es lo que era para Tang Hao.

Él me compró y yo le pertenecía.

Así podría cuidar de su casa, cocinar su comida y calentar su cama.

Es difícil para usted entender estas cosas, capitán Sale.

Usted es occidental.

Ustedes no quieren pensar que aquí, en Hong Kong, una colonia británica...

...un niño o una niña puedan ser comprados o vendidos como animales.

Creen que porque la bandera inglesa ondee sobre nuestras cabezas...

...tenemos las costumbres de los ingleses.

No lo somos y nunca lo seremos.

Usted me tomó de Tang Hao, así que ahora le pertenezco.

Tú no perteneces a nadie. Puedes hacer lo que quieras.

- Entonces me quedaré aquí, con usted. - Eso no es precisamente lo que pensaba.

No daré problemas. Cocinaré para usted. Cuidaré de usted.

No, Lee. Tenemos que encontrar algún lugar para tí.

Aunque hubiera alguno...

...querría quedarme con usted.

¿Por qué?

El día que Tang Hao me envió a Lee Chung...

...sabía bien que no debía hacerlo.

- ¿Qué ocurre? - Lee Chung.

Por favor, no dije eso. No vaya.

- ¿Qué es Lee Chung? - Es un café, no tiene importancia.

¿Por qué no quieres que vaya allí?

- Le matarán. - Escúchame.

Los Tongs mataron a mi hija. ¿Lo sabes?

Lo sé, pero usted no puede hacer nada.

- Nadie lucha con los tongs. - Nadie lo ha intentado.

Si lo hubieran hecho, Helena no habría sido asesinada.

Alguien tiene que ir tras ellos.

Los tongs han asesinado y torturado a miles de chinos.

- ¿Eso no le perturba? - No sabía nada de eso.

Incluso si lo hubiera sabido, no habría habido ninguna diferencia.

Vamos, vaya a Lee Chung. Déjese matar.

No me importa.

Mr. Jackson. Capitán, sí que me importa.

Por favor, tenga mucho cuidado.

Son hombres inteligentes y peligrosos.

- Mr. Harcourt, es un honor. - Buenas noches.

- ¿Señor? - No, no me voy a quedar.

- Sólo he venido a advertirle. - ¿Sobre el capitán Sale?

Sí, ¿Cómo lo sabía?

Mi obligación es saberlo.

Esa cuestión debe ser resuelta. Será eliminado.

- ¿Cuándo? - Hoy o mañana.

Con un hombre como el capitán Sale debemos extremar las precauciones.

Le aconsejo que no espere demasiado. No es tonto.

Es un hombre peligroso y va tras usted.

Fue una idiotez envolverle en esto.

Un muy desafortunado accidente, Mr. Harcourt.

Ahora que me ha dado a conocer su mensaje...

...y nos ha demostrado su impagable fidelidad, ¿le gustaría acompañarnos?

Acaban de llegar tres nuevas chicas.

- No tienen experiencia, por supuesto. - Creo que entonces me quedaré.

Hagan sus apuestas, caballeros.

Quien ama el placer cae en sus garras.

Dos pares, la casa gana.

Mahoma ha venido a la montaña.

Ha llegado el momento de poner fin a los festejos.

Pregúntale que desea antes de dejarnos.

- ¿Señor? - Brandy, por favor.

Enseguida.

- ¿Cuánto es? - Un chelín, por favor, capitán Sale.

- ¿Me conoce? - Todo el mundo le conoce, capitán.

Es un honor, capitán Sale. Un gran honor.

Soy Lee Chung, el propietario del lugar.

Siéntese, Lee Chung. Quiero hablar conn usted.

Estamos muy ocupados, como puede ver.

- No creo... - Siéntese.

Como quiera.

- Ahora, ¿qué puedo hacer por usted, capitán? - Bien, para empezar puede...

Quiero saber donde puedo...

¿No se encuentra bien, capitán?

Hace calor aquí.

- Aire fresco. - ¿Puedo ayudarle?

Váyase. Déjeme solo.

Estoy bien.

Bienvenido, capitán Sale.

Tengo entendido que ha estado buscándonos.

Fue una suerte que nos visitara. Nos evitó el problema de encontrarle.

Se ha metido en problemas que no le conciernen.

Ha estado hurgando en los negocios del Dragón Rojo...

...sin ningún otro motivo que la venganza personal.

Fue una desgracia lo de su hija.

No se burle.

Una gran desgracia. Pero lo hecho, hecho está.

Ahora, ya no podemos hacer nada.

Cuando el dedo del destino escribe un nombre...

Aún hay otra cosa que debe saber antes de que terminemos con usted...

Criminal...

¿Esperaba otra respuesta, capitán?

Si alguien juega con fuego, acaba por quemarse.

La gravedad de la quemadura depende de la fuerza del fuego.

Usted ha elegido un fuego muy vivo, y grande ha de ser el castigo.

Y aunque sus investigaciones hayan sido ineficaces...

...eso no cambia nada.

Sin embargo, usted me contará...

...todo lo que ha visto y oído...

...desde que se embarcó en esta peligrosa aventura.

No, no pensaba que lo hiciera sin usar alguna forma de persuasión.

Así que debemos intentar persuadirle.

Se ha convertido usted en un problema...

...que estoy convencido que podemos resolver.

Su muerte, cuando llegue, se deberá a causas naturales.

Una sobredosis de opio.

Pero esto no tendría consistencia...

...si su cuerpo presentara señales de violencia.

Así que resulta necesario utilizar métodos persuasivos que no dejan huella.

¿Le han perdorado alguna vez los huesos, capitán?

Es doloroso en extremo, puedo asegurárselo.

Estas agujas son muy finas, diseñadas para penetrar en la carne...

...dejando un pequeño orificio de entrada casi imperceptible.

Pero si son utilizadas por una mano experta...

...pueden penetrar en el hueso hasta la médula.

Ingenioso, ¿verdad?

Se lo pediré una vez más, capitán Sale.

Me dirá con quién ha hablado y qué es lo que ha oído.

Muy bien.

Dejadle aquí.

Démosle tiempo para pensar, y se dará cuenta...

...que no hacemos esto para divertirnos.

Continuaremos mañana.

Intente caminar.

Por aquí, rápido.

Déjemelo a mí, capitán.

¿Quién es usted?

- ¡Capitán! - ¡Cuidado!

Venga. Por aquí.

No se mueva, Mr. Jackson.

Quédese quieto y no le dolerá mucho.

¿Cuánto tiempo...?

¿Qué es todo esto?

El doctor dijo que tiene una herida muy grave.

- Ha sufrido un corte. - ¿Corte?

¿Cuánto tiempo llevo aquí?

Le han dejado en la escalera esta mañana temprano.

Ahora son las 4 de la tarde.

- Debo levantarme. - No podrá levantarse en una semana.

Y sólo durante algunas horas.

Déjame ir, Lee.

- No tengo fuerzas para apartarte. - Lo sé.

Y no le dejaré irse.

Te dije que no te quedaras aquí.

¿Y quién me va a echar? ¿Usted?

¿Qué le han hecho, Mr. Jackson?

- ¿Le hicieron mucho daño? - Sí, mucho.

Pero es afortunado. Está vivo.

- Le prepararé algo de comer. - No quiero nada.

Pero el doctor dijo que le sentaría bien comer.

No tengo hambre. Sólo quiero levantarme.

Sólo es una semana, como dijo el doctor.

De acuerdo, comeré algo.

No debe incorporarse.

- No puedo comer tumbado. - Sí que puede.

Yo se lo daré.

- No puedes quedarte aquí, lo sabes. - Lo sé.

Ahora, coma.

- Buenos días. - ¿Quién es usted?

Soy el doctor Fu Chao. He venido a ver al capitán Sale.

Usted no es su médico.

Por desgracia, el Dr. Letts no ha podido venir hoy.

Por eso estoy aquí.

El capitán está en su cuarto. Todavía duerme.

Intentaré no molestarle demasiado.

Oh, lo siento.

- Estoy muy cansada. - Sí.

- ¿Puedo pasar? - Sí, por supuesto.

- Prepararé el té. - Eso será estupendo.

Mr. Jackson.

Por favor, perdóneme, pero estaba muy cansada.

Debería haberlo imaginado. Yo le dejé entrar.

Si le hubiera matado, habría sido culpa mía.

Puede echarme si lo desea.

No te preocupes, Lee. No voy a echarte.

Cianuro.

- Es un hombre afortunado, Jackson. - La suerte es cuestión de grado.

Si Helena no hubiera sido asesinada, nada de esto habría ocurrido.

Si hubieras hecho lo que te dije, nada de esto hubiera ocurrido.

Bueno, admitirás las pruebas. Estoy llegando a alguna parte.

Depende de dónde estés apuntando, Jackson.

- Los tongs o el individuo. - Son lo mismo, ¿no?

Bueno, probablemente sí.

Pero si hubiéramos atrapado al sujeto que mató a Helena...

...¿habrías continuado tu cruzada contra los tongs?

- No puedo responder a eso, no sucedió. - No puedes responder a eso, es todo.

¿Puedes contarme algo más sobre tu visita al cuartel de los Tongs?

Te he contado todo lo que sé. Me drogaron y me llevaron a aquél sitio.

- ¿Tienes alguna idea de dónde estuviste? - Ninguna.

Pero el propietario del café sí lo sabe.

Capitán Sale, es un honor. Confío en que se encuentre mejor.

Eso no te importa. ¿Dónde me llevaron?

Capitán, no le comprendo.

Vamos, dímelo. ¿Dónde, dónde, dónde?

Quiero saberlo todo.

Te he advertido insistentemente que tenemos que mover nuestros cuarteles.

Este capitán Sale no es imbécil. No tardará mucho en venir aquí.

Muy pronto, el capitán Sale no podrá ir a ninguna parte.

Ya dijiste eso antes.

En mi opinión, con el capitán Sale debemos abandonar las precauciones.

Se ha corrido la voz de que nos ha desafiado y su muerte debe ser ejemplar.

Haremos un sacrificio ceremonial.

Oh, eso sólo traerá más problemas.

Nunca me han gustado los sacrificios ceremoniales.

Son demasiado espectaculares para ser eficientes.

No es necesario que le gusten, Mr. Harcourt. Son tradicionales.

Y en cuanto a que son espectaculares, esa es su intención.

Como dijo un famoso juez británico:

La justicia no sólo debe hacerse, también debe verse.

Y eso se consigue con un sacrificio ceremonial.

Hijo mío, el momento se aproxima.

Esta noche, llegarás a la cumbre del placer.

Se te dará todo lo que desees.

Amor, bebida, la pipa de los sueños.

Para que mañana, cuando abandones este lugar...

...todas las pasiones se habrán disipado, y tu espíritu será puro y radiante.

Cuando ese hombre salga de aquí, Mr. Harcourt...

...estará lleno de opio.

Y disfrutará del máximo placer durante las mejores 24 horas...

...de toda su miserable y triste existencia.

Un pensamiento, y sólo uno, ocupará su mente:

Matar a Jackson Sale.

Diez balas no bastarían para detenerle antes de que consiga su objetivo.

- Ahora, su parte en este negocio. - ¿Mi parte?

Se las arreglará para que el Capitán Sale esté en el muelle 13...

...a las 10 de la noche de mañana. ¿Puede hacerlo?

- Eso creo, sí. - Bien, entonces eso es todo.

Sólo una cosa más, Mr. Jackson. Sea valiente.

Bien, vamos, Lee, date prisa. El suspense me está matando.

Sabe que le quiero mucho.

- Lee... - No.

Déjeme decirlo.

No espero que usted me ame.

Es sólo que estoy enamorada de usted.

Nunca había estado enamorada y no le pido nada.

Sólo su permiso para quedarme y servirle.

- Pero yo no... - Nunca estuve ligada a nadie.

Y ahora siento que le pertenezco.

¿Me deja quedarme?

Muy bien, Lee. Puedes quedarte.

Yo iré.

- ¿Quién era? - No tiene importancia.

- Quizá no, pero ¿quién era? - Un mensajero.

¿Bien?

- Se lo dije, no tiene importancia. - Lee, ven aquí.

- Acabas de decir que me quieres. - Sí, le quiero.

¿Entonces por qué mientes?

Me dijo que te diera esto.

- ¿Está todavía aquí? - No.

¿Dijo algo? Lee, ¿qué dijo?

Dijo que te esperaría en la tienda de Maya esta tarde.

No irás.

Jackson, no puedes ir.

- Sí, por su puesto, iré. - No debes hacerlo.

Sólo conseguirás meterte en más problemas.

El asesinato de tu hija ha sido vengado.

Esto se ha acabado para tí.

El hombre que te dió este anillo salvó mi vida.

Lo hizo porque quería aprovecharse.

Te están utilizando para combatir a los Tongs.

No se interesan por tu persona.

Yo sí, Jackson, y te pido que no vayas.

- Tengo que ir, Lee. - Por favor.

¿Qué tienes que ver con los Tongs?

Jackson, escúchame.

Escúchame.

Ya le he dicho que lo que hice por usted...

...nada tuvo que ver con mis sentimientos personales.

Nunca creí eso.

He pasado la mitad de mi vida combatiendo a los Tongs.

Shanghai, Calcuta, San Francisco, ahora aquí.

Y tengo que utilizar cualquier arma que encuentre.

Así que me ve como un arma.

Le mentiría si le dijese lo contrario.

Bueno, fue una suerte para mí. De otro modo, estaría muerto.

Hemos conseguido que los Tongs pierdan el equilibrio.

Ahora, lo que necesitamos es el último empujón que los derrote totalmente.

Y piensa que puedo ayudarle a dar ese empujón.

Los tongs pretenden asesinarle ceremonialmente esta noche.

No me pregunte cómo lo sé, tenemos medios.

Usted ha visto uno de esos crímenes.

Mr. Ming, en el muelle. Sí.

Ming nos proporcionaba información para combatir a los Tongs.

Ya vió la forma en que lo mataron...

...está diseñada para causar terror en todo aquél que ha visto u oído algo.

Y lo consigue, sin duda.

Se lo digo, capitán Sale, porque quiero que usted...

...se mantenga alejado del puerto esta noche.

Al menos, le debemos eso.

Tal vez sería mejor ir.

Su nombre se ha extendido entre la población china de Hong Kong...

...como un hombre que ha desafiado a los Tongs y sigue vivo.

Por esa razón, los Tongs quieren...

...que haya una reacción violenta a su muerte.

Tienen a sus asesinos con hachas en cada rincón del muelle.

Si tienen éxito matándole...

...y al mismo tiempo consiguen que lo vea mucha gente...

...su poder habrá sido completamente restaurado.

- ¿Tengo elección? - Una muy simple.

Márchese de Hong Kong.

Se olvida de algo, mi hija.

No lo he olvidado.

Pero la venganza personal nunca es una buena razón.

Le pido que actúe con sentido de justicia.

Recuerde todo lo que ha visto de los Tongs.

La maldad, la codicia, la corrupción de todo lo que tocan.

- Y deme una respuesta. - Mi respuesta es sí.

Entonces estará en el muelle a las 10 esta noche.

El verdugo aparecerá e irá a matarle.

Debe protegerse usted mismo, nosotros no podemos ayudarle.

Y si falla...

...allí habrá otro hombre de los Tongs para matarle.

Creo que en ese momento...

...mis hombres y los nativos pueden atacarle.

Podemos enfrentarnos a los Tongs...

...y eso les hará perder la única arma de que disponen, el miedo.

No hay garantía de que la gente se enfrente a ellos.

Ninguna.

Cien años de terror son difíciles de olvidar.

- ¿Y entonces? - Nos despedazará.

Sí, estoy seguro.

Pero estaré allí.

Toma esto, el guante ceremonial.

Y el hacha sagrada del Dragón Rojo.

Toda tu vida te has preparado para este momento.

Nuestros corazones están contigo.

Buenas noches. ¿El capitán Sale?

Lo siento. El capitán Sale no está aquí.

¿No está? Bueno, ¿dónde está?

¿Le conozco a usted?

¿Dónde está, mujer? Es muy importante.

- Lo siento. No puedo decírselo. - ¿Dónde está? ¿Dónde?

Suélteme la mano.

Ha bajado al muelle, y se lo diré cuando...

Yo le conozco. Pertenece a los Tongs.

Le ví una noche con Tang Hao.

Usted es Harcourt de las Indias...

- Buenas noches. - Buenas noches.

Esté preparado antes de que suba la marea.

Bien.

Jackson. Mi Jackson.

- ¿Has visto al capitán Sale? - Está a bordo.

- ¿Quiere que le llame? - No, no, no importa.

Muy bien, señor.

No.

Harcourt.

Tong.

Oh, mi Jackson.

Es la banda del Dragón Rojo.

Matémosles. Muerte a los Tongs.

Iré tras Harcourt.

Tenemos que irnos. ¿No veis lo que está pasando?

Vienen a por nosotros. Llegarán aquí.

Mr. Harcourt, no se puede hacer nada.

¿Qué estás diciendo?

Coge todo el dinero que tengas y corre.

Como todos los occidentales, es incapaz de aceptar lo inevitable.

Vamos, hombre, muévete.

Puedes esperar aquí sentado a que llegue esa muchedumbre, pero yo no.

Dame una parte del dinero que te he ayudado a ganar.

Quiero mi parte, y la quiero ahora.

¿Dónde está?

Muy bien, te daré lo que pides.

Eso está mejor. Y hazlo rápido.

No.

Estás loco. ¿Qué estás haciendo?

Teniendo en cuenta que elegiste unirte a nosotros...

...sólo podemos tratarte con arreglo a nuestras normas.

No, aléjate de mí.

¡Sale, Sale!

El Dragón Rojo no ofrece recompensas por el fracaso, Mr. Harcourt.

¡Ayúdame, Sale!

¡Socorro!

No.

Ahora es demasiado tarde para eso.

Tira ese cuchillo y déjanos.

Haz lo que he dicho.

Enhorabuena, capitán.

Ha probado usted ser un digno rival.

Le deseo lo mejor.

Puede que mis ancestros me estén esperando.

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