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UNA HISTORIA REAL
Después de la secundaria, tuve un sueño.
Corría. Estaba entusiasmado, pero no sabía por qué.
Solo necesitaba llegar a ese auto.
Del auto salía la mujer más hermosa que había visto.
Y la niñita más hermosa del mundo.
Entonces, sucedió.
Nunca me habían abrazado así.
¿Quién era esa niñita?
¿Quién era esa mujer hermosa?
¿Y yo?
Desperté preguntándome qué significaba todo eso.
Pasaron diez años, y ahora vivo ese sueño.
Pero ese sueño no me preparó
para que esa niñita
también fuera insoportable.
Chicas, ¿tienen el cinturón?
Ya vuelvo, bellezas.
¿Qué haces?
No puedes conducir.
¿Ves? No sabes...
¡No hace falta tener 16 para conducir!
¡Cuidado, mundo! ¡Allá va Kennedy!
¡Detén el auto!
- ¡Ayúdenme! - ¡Soy buena!
No... ¡Chicas!
¿Chicas?
Cielos.
¡Kennedy!
¿Qué pasó?
Soy buena.
No es buena. ¡No es nada buena!
¿Condujiste?
¿Cómo pudiste?
No vuelvas a hacer eso.
- ¿Cuál es tu problema? - ¡Tiene muchos!
Sí, Kennedy sabía lo que quería y fue ambiciosa desde chica.
Kennedy...
Bum, wacka, wacka Bum, wacka, wacka...
Ser porrista.
- Perdón. - Está bien.
PARA BRETT DE KENNEDY HANSEN
Tener una cita.
"Cuando tengas 16, me gustaría salir contigo.
Te amo, Brett.
Con amor, Kennedy".
¡Brett!
¡Corre! ¡No mires atrás!
Y su otro sueño era conducir.
Le encantaba que la llevara a pasear en mi camioneta.
No.
Papi...
Para Kennedy, el deporte era muy importante.
Le permitía valorar los sentimientos ajenos.
¡Muy bien! ¡Buen tiro! ¡Sigue!
Una chica de otro equipo jugaba sucio.
Se sabía todas las trampas.
¡Réferi! ¡Mire eso!
¡No, a ella!
¡Atrás! ¡Protege el arco!
¡Vamos, eso fue falta! ¿No lo ve?
Muy bien, chicas.
Kennedy, ven aquí.
Tienes que enfrentar a esa chica.
Hazle frente, sé agresiva.
Así se enfrenta a los violentos.
Pero papá...
¿No es mejor quererla?
¿No es mejor quererla?
Creo que nuestra hija es la mezcla de Gandhi y la Madre Teresa.
Por fin, una de las nuestras
enfrentó a la malvada y la derribó.
Muy bien.
¿Qué hace?
Creo que por fin le dirá lo que merece.
- ¿Estás bien? - Sí.
¡Muy bien, Gandhi!
¡Deedee!
¡Vamos, chicas!
NUEVE AÑOS DESPUÉS
- ¿Estás bien? - Sí.
- ¿Puedes seguir? - Sí.
Ve por ellas. Muy bien.
Muy bien, chicas.
¡Muy bien, chicas! ¡Suban!
¿Hola?
Voy para allá.
Mi amor, ¿estás bien?
¿Qué pasó?
Soy una torpe.
No eres una torpe.
Lo siento mucho.
Son unos moretones.
Se le curarán pronto.
Bien. Perdón.
Pero tienen que saber algo más.
Señor y señora Hansen...
¿Kennedy se pelea en la escuela?
No.
Perdón, pero debo preguntar...
¿Alguno le pegó a Kennedy alguna vez?
¿Habla en serio?
Claro que no le pegamos. ¿Qué pasa?
En las imágenes oculares de Kennedy hay traumatismos...
...que solo he visto
en casos de golpes fuertes en la cabeza.
Sí, ha tenido caídas, pero sin gravedad.
En serio, no somos nosotros.
¿Qué significa esto?
Solo sé que es grave, y fuera de mi especialidad.
Los derivaré a un centro de ojos de Salt Lake.
También deben saber
que el deterioro de la vista de Kennedy es grave y veloz.
Me...
Me pasa algo, ¿no?
Estás perfecta, cielo.
Pero tenemos que ver qué les pasa a tus ojos.
Está bien.
Jesús me curará los ojos cuando vaya al cielo.
Esa manera de hablar era normal en Kennedy.
Había tenido experiencias espirituales desde muy pequeña.
La mamá de Heather murió cuando ella tenía 15.
Nos dieron la mecedora donde acunaban a Heather de niña,
y ahí meció a Kennedy ella también.
La mecedora ya estaba vieja y era ruidosa.
Yo quería comprar otra, pero Heather no quería saber nada.
Todas las noches, oía la mecedora
crujir y tocar su música mientras nuestra hijita se dormía.
Una noche, yo no podía dormir.
Heather, mientras mecías a Kennedy,
tuve la sensación de que tu mamá estaba aquí.
Me dejó pensando.
No mecí a Kennedy.
Creí que tú la mecías.
Qué raro.
Tengo que ir al parque. Si tú traes a las chicas,
yo haré las compras.
Compraré todo para esta noche.
- ¿Te parece? - Genial.
Bien.
¡Hola!
Buen día. ¿Dormiste bien?
¿Sabes por qué?
Anoche me vino a mecer la abuela Mona.
¿Quién te meció anoche?
La mamá de mamá.
La mecedora cobró más importancia aún.
Se volvió sagrada.
De niña, Kennedy nos decía que había visto a la abuela Mona,
o que ella la había mecido o visitado.
Sí, va a salir todo bien.
Bum, wacka, wacka.
Bum, bum, wacka, wacka.
Bum, wacka, wacka.
Bum, bum, wacka, wacka...
¿Familia Hansen?
Por aquí, por favor.
Pasamos años visitando a todos los especialistas de la zona.
Y entonces...
¿Qué enfermedad?
La enfermedad de Batten.
Solo existen algunos miles de casos
en todo el mundo.
Es un trastorno que impide que las células eliminen sus desechos.
A medida que se acumulan grasas y proteínas,
las células ya no funcionan con normalidad.
¿Y qué hacemos?
El paciente no solo pierde la vista,
sino su capacidad mental,
y suele sufrir ataques.
No tiene cura.
No conozco una persona mejor.
Nadie merece más felicidad que ella.
¿Y pasa esto?
Vamos a luchar.
No dejaré que le pase esto a mi hija.
Cuando murió mamá...
No sé.
Quizá sea parte del plan.
Parte del plan.
Quiero ver una copia de ese plan.
Deedee...
¿Entiendes lo que te decimos?
¿Lo que dijo la doctora?
¿Segura?
Papá...
¿Podemos salir a pasear?
¿Ahora?
¡Viva papá!
¡Sí!
¡Viva nosotros!
¿Papá?
¿Cuánto me queda de vida?
No sé, Deedee.
Espero que vivas 80 años más.
Sea lo que sea, será una gran vida.
¿Adónde quieres ir?
¡A tomar algo!
Podemos hacer eso.
¡Kennedy!
Kennedy, ¡detente!
¡Detente!
¡Claro que no!
¡Muévete!
Muévete.
¿Cómo se te ocurre?
- ¡Te engañé! - ¡Apenas ves!
¡Eres una chiflada!
Una chiflada adorable.
Por lo que sabíamos,
Kennedy era la única en Utah con la enfermedad de Batten.
Pero a través de una red nacional,
llegamos a otra familia de Utah cuyo ángel también la padecía.
Se llamaba Charlee.
Cuando abrimos la puerta,
nuestro hogar se llenó de una sensación indescriptible.
Charlee había quedado totalmente ciega.
Hacía dos meses que no decía ni una palabra.
Hola.
Hola.
Soy Kennedy. Somos iguales.
- Qué adorables. - Lo sé.
Esta canción es sobre nosotras.
Nacimos
Como Nefi en la antigüedad
De padres buenos
Que aman al Señor
Conocemos su plan
Y nos prepararemos
Que todos los dignos
Salgan a compartir
Somos
Como el ejército de Helamán
Aprendimos en nuestra juventud
Y seremos
Misioneros del señor
Para enseñarle
Al mundo su verdad
CHARLEE, ERES MUY ESPECIAL Y SIENTO TU CORAZÓN
Cuando fue hora de partir,
Kennedy le escribió una nota a Charlee.
"Charlee, eres muy especial
y siento tu corazón.
Seremos mejores amigas
en la Tierra y en el cielo.
Con amor, Kennedy".
- ¡Nos vemos! - ¡Adiós!
- ¡Gracias otra vez! - ¡Gracias!
¡Adiós, Charlee!
Qué familia increíble.
Los quiero.
Adiós.
Oye, Deedee...
Con papá te compramos una cosa.
¿Una vara?
No, no es una vara.
¿Un palo de golf?
Creo que está bromeando.
¡Lo sabía!
¡Qué tonta!
Qué tonta.
La salud de Kennedy se deterioraba,
pero ella estaba entusiasmada por su próximo paso en la vida.
¡La secundaria!
¡La secundaria!
¡Yo, animaré...
...los partidos!
¡Bum!
¿Anotaste?
Sí.
¡Vamos, Lobos!
¡Vamos, Lobos!
Bum, wacka, wacka
Bum, bum, wacka, wacka
Bum, bum, wacka, wacka
Si bien a Kennedy la entusiasmaban la escuela y los bailes,
no iba a ningún baile.
Anna la invitaba, pero ella no quería ir.
Pero cada noche que había baile,
Kennedy la esperaba pacientemente
junto a la puerta.
Vamos a dormir.
¿Por qué no quieres dormir?
¿Estás esperando?
Ya falta poco.
Vamos a la cama.
Adiós, ¡gracias por traerme!
¡Adiós, Anna! ¡Nos vemos!
¡Cuéntame de los chicos!
¡Vamos!
Bueno, primero bailé con Eldon.
¡Sí! Y Ryan no paraba de mirarnos.
- ¿Es lindo? - Superlindo.
No hablen de chicos...
...¡sin mí!
- ¡Vamos! - Haz lugar.
Mamá, no sabes lo que pasó.
Bailé con Eldon.
- ¡Apuesto! - ¡Anna!
¡Tu mamá!
- El apuesto Eldon. - El apuesto Eldon.
Qué asco.
- ¿Qué? - ¿Qué importa?
¡Chicos!
¡Mami!
¡Mami!
¡Los monstruos!
- ¡Monstruos! - Aquí está mamá.
Tranquila, Kennedy.
- Aquí está mamá. - Aquí estamos.
Aquí estamos.
Estaba pensando cuando, en segundo grado,
fue la única de su clase
a la que no invitaron a un cumpleaños.
Cualquier otra niña se habría puesto muy mal, ella no.
Deedee no.
Y un mes después, ¿recuerdas?
Cuando fue su cumpleaños,
pidió invitar a la niña que no la había invitado.
No es normal, Jase.
No es una chica normal.
Siempre piensa en los demás, nunca en sus necesidades.
Supongo que por eso tardamos en detectar el problema.
Insistía, iba a la escuela,
decía que debía ser un virus.
Pero no.
Era mucho peor.
Hola, Deedee.
EDUCACIÓN VIAL ¡INSCRÍBETE!
Cielo...
¿Querías hacer esto?
¿Sacar la licencia de conducir?
Mi amor, sé que quieres manejar,
pero hay cosas que habrá que reconsiderar.
Soy buena.
Claro que sí,
tenemos que ver qué más puedes hacer.
Algún día, el Padre Celestial me arreglará los ojos.
No sé qué más hacer.
Me quedaré con ella esta noche.
Por favor...
Dale a Kennedy las mismas oportunidades este año
que a los otros chicos.
Ayúdala a sentirse normal.
Te pido estas bendiciones para ella.
Ya vuelvo.
- Hola, papá. - ¡Hola! ¿Te estás divirtiendo?
Sí. ¿Y Kennedy?
La buscaré.
Hola, Deedee.
Ven, vamos a bailar juntos.
Sí, qué divertido.
- No puedo. - Sí que puedes.
Deedee, eres una buena bailarina.
Y hay chicos.
No.
Ningún chico quiere bailar conmigo.
- Claro que sí. - No.
- Obispo. - Hola, Jason.
¿Y Kennedy?
En la cocina.
No solo debe lidiar con su enfermedad,
sino que todos los chicos la rechazan.
Y la entiendo.
Si no le dan el tiempo...
¡Hola!
¡Me encanta esta canción!
Hola, Cooper.
- ¿Cómo estás? - Bien, ¿y tú?
Gracias.
Hola.
Tenemos muy buenos jóvenes en este sector.
Y tú tienes una jovencita maravillosa.
- Deedee, soy Nathan. - Hola, Nathan.
Deedee.
¿Bailas conmigo?
¡Sí!
Sí, papá.
Muy bien.
Te amo. Siempre te amaré.
Yo también, papá.
Pero ¿y los chicos?
Bueno, Cooper.
Al día siguiente, me tocaba dar la lección.
El Espíritu me dijo que invitara a Kennedy
para que hablara ante los jóvenes.
Cuando entró, con ella entró el Espíritu.
EJÉRCITO DE HELAMÁN
Gracias por venir.
Están ahí.
Sí.
¿Lista?
Bien.
Creo
en el Padre Celestial y en la Iglesia.
Hay que hacer lo correcto
para volver a estar con él.
Lo veremos
y lo abrazaremos.
Los voy a...
Los voy a extrañar a todos,
muchísimo.
Lo que hicieron anoche...
Ustedes...
- Diles tú, papá. - Bueno.
Quiere agradecerles a todos por haber bailado con ella,
pero no lo puede decir.
Le dije que igual no importa porque son todos feos.
¡Papá!
Muy bien, Kennedy.
Estoy orgullosa de ti.
Cuando se fue, hablé yo.
Les dije que Kennedy pronto se iría a casa.
El ambiente en la sala era increíble.
Mientras pensaba en cómo ayudarla,
oí una voz:
"Llévala al partido de fútbol este fin de semana".
No tenía idea de por qué,
pero luego descubriría que había alguien más
que también necesitaba sanar a sus chicas.
LOBOS PLATEADOS
Jill, ¡no es justo!
¿Por qué Jordyn y Megan pueden, y nosotras no?
¡Estamos en cuarto!
¿Eso qué importa?
Todas pasamos las pruebas para el equipo.
Y sabes que...
¡Basta! Yo decidiré.
Váyanse a casa y cálmense.
¿Calmarnos?
¡Vayan!
Qué ridiculez.
- No nos escucha. - Siempre lo mismo.
Muy buenas noches, amigos. ¡Bienvenidos a nuestro campo!
El número 29, Austin Bolos, la tiene.
La lleva por la izquierda.
¡Vamos, Lobos!
¡Lobos!
¡Lobos!
¡Lobos!
¡Vamos, Lobos!
Cállala, papá.
- ¡Lobos! - ...se la pasa a Morgan.
¡F, H, S!
¡Vámonos!
Creo que nos vamos a pasear.
¿Adónde vamos, Kenners?
¡Fremont! ¡Lobos plateados!
¡Fremont! ¡Lobos Plateados!
Kenn, no podemos pasar. ¿Qué hacemos?
¡Fremont! ¡Lobos Plateados!
¡Lobos!
¡Vamos, Lobos!
¡Vamos, Lobos!
¡Fremont! ¡Lobos Plateados!
¡Vamos, Lobos!
Hola, ¿cómo te llamas?
- Kennedy. - Qué lindo nombre.
Yo soy Jordyn.
Veo que te gusta animar.
¡Lobos!
- ¡Vamos, Lobos! - ¡Vamos, Kennedy!
¡Jordyn!
Me tengo que ir, pero fue un gusto.
¡Abrazo!
Adiós.
¡Lobos!
¡Vamos, Lobos!
Tú también, papá.
¡Más!
- Eres un lobo enfermo, papá. - Gracias, Kenn.
¿Qué opinas, Jill?
Ayudaremos como desees.
Quizá sea lo que necesitamos.
Hagámoslo.
¿Hola?
Sí.
Eso sería maravilloso.
¿En serio?
Sí.
Quizá podría decírselo usted.
Muchas gracias. Adiós.
¡Jase!
No lo vas a poder creer.
Que tengan un lindo día.
- Te quiero, mamá. - Te quiero.
- Kennedy... - ¿Sí?
Hoy será un gran día.
Como siempre.
Pero hoy será diferente, porque la señorita Scho...
¿Qué le pasa a Beau?
Siempre le pasa algo a Beau.
Lexi, ¿quién es la chica del bastón?
Ni idea.
Patético.
¿Podemos hablar con Kennedy?
Kennedy, soy Jill Schofield.
La entrenadora de las porristas.
Me dicen que eres muy talentosa.
Sí.
¿En serio?
Soy buena.
Resulta que necesitamos
otra porrista,
¿te gustaría ayudarnos?
¿En serio?
Kennedy, soy Jordyn.
Sí, de verdad.
Para ti.
Nos encanta tenerte en el equipo.
Le enviaremos el uniforme a tu mamá.
Adiós, Kennedy, ¡te queremos!
¡Soy porrista!
Perdón.
¡Porrista!
Qué emoción.
Sí, es increíble.
Pero, Heath...
¿No te preocupa lo que pueda pasar?
Bueno, un poco.
Cree que es la mejor porrista del mundo.
Y lo es.
Vamos, es un sueño hecho realidad para todos.
¿Después del dúo?
Eso dijo Tyler.
Pero oí otra cosa.
¡Kennedy!
¡Vas a estar genial!
Sí.
Nos vemos después,
haz lo que practicaste.
¿Sí?
¡Listas!
¡Fremont!
¡Todos arriba, vamos a gritar!
¡Deletreémoslo!
L-O-B-O-S
- ¡Lobos! - ¡Sí, Lobos!
P-L-A-T-E-A-D-O-S
Plateados
Somos Lobos
Lobos Plateados
¿Qué hace esa chica? Se perdió.
Lo está arruinando.
¿Por qué la dejaron salir a escena? Es malísima.
L-O-B-O-S
Lobos
¿Pueden decir "Lobos"?
P-L-A-T-E-A-D-O-S
Plateados
- ¡Lobos! - ¡Lobos!
¡Plateados!
¡Somos los Lobos Plateados!
- ¡Sí! - ¡Lobos!
Disculpe, señora.
Quería avisarle
que la chica a la que le costaba bailar
es nuestra hija, Kennedy.
Usted preguntó qué hacía ahí.
Hizo lo que pudo.
Es ciega y está perdiendo su motricidad
a causa de una enfermedad terminal,
pero estamos muy orgullosos de ella.
Lo siento, no quería...
Está bien, no sabía.
Lo siento, no sabía.
No estoy molesto.
Estoy bien.
Estoy bien.
Kennedy, ¡estuviste genial!
¡Kennedy!
¡Kenners!
Kennedy, ¡estuviste genial!
¡Estamos muy orgullosos de ti!
¡Increíble! ¡Muy bien!
Kennedy, estamos muy ansiosas por lo de hoy.
¡Vamos, Fremont!
¡Vamos, Fremont!
¡Lobos!
¡Kennedy!
¡Vamos, Ken!
Emily, ¿estás bien?
No, me duele mucho.
¿Puedes pisar?
¡Vamos, Lobos!
Hay que remplazar a Emily.
- ¿Qué pasó? - Se torció el tobillo al bajar.
¡Oren!
Tú.
¡Ora!
Querido Dios,
esperamos que Emily se cure
y que no nos lastimemos.
Amén.
¡Amén!
¡Buena oración!
¡Vamos, Lobos!
¡Vamos, Lobos!
¡Vamos, Lobos!
Ya vuelvo.
¿Está todo bien?
Emily se lesionó.
¿Está bien?
¿Qué pasó cuando hicieron la ronda?
Sí...
Rezamos.
No deberían rezar en la escuela, ¿o sí?
Me tengo que ir.
Eso dicen las Escrituras.
¿Por qué dirán eso?
¿Por qué dirán eso?
No tiene sentido.
Lo escribieron hace siglos.
- Ahora es diferente. - ¿Quién habla?
- Jaden. - No pueden esperar
que mantengamos esos estándares tan estrictos.
El mundo cambió.
Jaden era alumno estrella, muy popular.
- Un gran partido. - Entiendo que Dios no cambie,
pero no tiene sentido.
¿Cómo se ve?
¡Anna!
Es rubio,
tiene ojos marrones y es musculoso.
¿Musculoso como yo?
No, nadie podría ser tan musculoso.
En fin, le gustan los deportes y...
¿Es lindo? ¡Es lindo!
Sí, ¿no? ¿No?
¡Jaden!
¡Amo a Jaden!
Jaden es mi...
Desde ese momento, solo importaba Jaden.
Seré tu novia.
¡Jaden!
¡Novio!
¡Novio!
Jaden, en la clase...
Hablaba de él hasta que se iba a dormir.
Es inteligente...
Creo que oí el nombre de Jaden
mil veces antes de conocerlo.
Cielos, ¡ya basta!
¡Jaden!
Estoy entusiasmada, mi vestido es hermoso.
- ¿Cuándo es? - El 29. Qué ansiedad.
Kenners, ¿invitarás a un chico al baile de chicas?
¡Deberías! ¿Tienes a quién invitar?
Quizá.
Chicas, hoy hay mucho que hacer.
Al suelo.
Escúchenme bien.
Primero, ya no toleraré la impuntualidad.
No nos manejamos así.
¿Jill?
La verdad, estamos ocupadas,
y algunas, con buenas razones.
Quizá algunas nos quieran contar qué pasa.
Vamos.
Cada una me dirá qué las distrae de sus obligaciones.
Vamos, Megan.
Mi mamá me está presionando mucho
por mis calificaciones, así que tomé más clases...
A veces no es fácil estar en casa.
Mi papá...
Mi papá...
Me mira y...
¿Sabes lo que dices?
Y es...
Cambié de acondicionador,
y a veces cuesta llegar al resultado buscado.
Hay que enjuagar, hacer espuma, repetir...
No siempre es mi culpa, a veces no hacen
lo que dicen que harán.
Y es frustrante...
Kennedy, ¿qué desafíos tienes?
Ninguno.
Creo que no entendió.
Kennedy, ¿qué desafíos tienes?
Ninguno. Yo...
Soy porrista.
Y las quiero a todas.
Ninguno.
Interesante.
¿Quién sabe por qué Kennedy no tiene desafíos?
No los considera desafíos.
Creo que, con una palabra,
Kennedy nos enseñó mucho sobre desafíos.
¿No les parece?
¿Y si dejan de lloriquear y se ponen a entrenar?
- Hola, Deedee. - Hola.
¿Mamá?
¿Puedo invitar...
...a un chico al baile?
Sí, sería genial.
A que ya sé a quién invitarás.
¡Dilo!
Vamos, Deedee, ¡dilo!
¡Jaden!
Espera.
Tienes que pensar en algo bueno para invitarlo.
Ya se nos ocurrirá algo.
Será fabuloso.
Sí.
LAZARILLO
¿Entiendes?
¿Sabes quién te lo envió?
Una chica ciega del seminario.
¿ME GUÍAS AL BAILE?
¡Qué lindo!
Tienes que ir.
Me encanta cómo estás.
- Estás preciosa, Kenners. - ¡Lo sé!
Espera. A ver si te gusta.
A tu papá también le gusta.
Te pondré un poco.
¿Y si no le gusto a Jaden?
¡Vamos!
Eso es imposible.
¿Y si le encanto?
- El famoso Jaden. - Hola.
Ven aquí.
Por fin te conozco.
Es un honor estar aquí. Su hija es increíble.
Gracias.
Pasa, te presentaré a todos.
Hola.
Ya conoces a Anna.
La mamá de Kennedy, Heather.
Hola, Jaden.
Y el pequeño es Beau.
Tenías razón, Kennedy, es lindo.
Qué vergüenza.
Para ti.
¡Gracias!
Por una noche,
Kennedy no fue una chica que sufría la enfermedad de Batten.
Era una chica que había salido con un galán.
Y por esa noche, siempre querremos a Jaden.
El año académico se pasó volando.
De repente, era hora del acto de fin de año.
Kennedy estaba en un mal momento
y no se sentía como para ir.
- ¿Qué pasa, amor? - Quiere ir.
¿En serio?
Vamos, entonces.
Salió del estado casi no reactivo en el que se encontraba,
se lo aguantó y animó.
El señor Belnap me dejó hablar.
Mi esposa, Heather, y yo amamos esta escuela,
los queremos a todos
por lo que hicieron por nuestra hija, Kennedy.
Muchas cosas van y vienen,
pero este año, estos momentos que le dieron a Kennedy...
...no los olvidaremos jamás.
Esperamos que ustedes tampoco.
Sé que Kennedy
no será porrista en un año,
ni siquiera va a...
No lo olviden.
Nunca lo olviden.
Gracias por todo lo que hicieron
para darle a Kennedy un gran año en la escuela.
¡Los queremos!
¡Los queremos!
Kennedy nos dijo que un mes después de su muerte,
ocurriría un milagro.
Nos decía que soñaba con el cielo
y que el Padre Celestial la quería en su casa.
Mientras aún entienda...
...tienes que llevarla a dar un último paseo.
Últimamente, no podía hablar con claridad,
pero cuando la llevé a la camioneta, me dijo, sencillamente...
Papá...
Si toda la familia
sigue eligiendo bien,
estaremos juntos para siempre.
¿Estás bien, Beau-Beau?
Ven aquí.
¿En qué estás pensando?
¿Y si papá y tú se enferman y mueren?
No.
Eso no pasará.
Papá...
¡Hola, chicas!
Qué bueno que vinieron.
Hola.
- Hola, Megan. - Hola.
Las está esperando. Pasen.
Las demás llegarán en un rato.
Gracias.
Ya no puede hablar,
pero sabrá que están aquí,
y lo que aún funciona
son las preguntas con respuesta sí o no.
Si les aprieta la mano una vez, es que no.
Dos veces es que sí.
Bien.
¿Segura?
¿Totalmente segura?
- Megan, pregúntale otra vez. - Bueno.
¿Jaden te parece lindo?
¿Jaden te parece el chico más lindo del mundo?
Kennedy... ¿tienes miedo?
Es muy buena.
No tiene nada que temer.
Está cerca del Padre Celestial.
Kenn...
¿Puedes ver a Jesús?
Siento que él está aquí.
Chicas, ¿podemos pasar?
Hiciste más por nosotras
de lo que podríamos haber hecho por ti, princesa.
Da muy lindos abrazos.
Cuando la abrazas, sientes la bondad
y la belleza que lleva por dentro.
Te quiero, Kennedy.
Todo el equipo le cantó "Libre soy".
No andaba bien.
Tú me ayudaste a ver...
...lo que importa de verdad.
Tres patitos se fueron a nadar
Por la colina y más allá
Mamá pata dijo: "cuac, cuac, cuac"
Y solo un patito vio regresar
Mamá me cantaba esa canción.
Se fue...
...y ahora te toca a ti.
Kennedy Ann Hansen...
...por el poder de Jesucristo...
...impongo mis manos sobre tu cabeza...
...y te digo...
...que inicies el proceso...
...para liberarte de todas tus preocupaciones mundanas.
Hay quienes esperan...
...que los abraces.
Unas horas después, falleció.
UN MES DESPUÉS
Espera, élder, ¿no dicen que ese tipo nos detesta?
No. No, élder...
Por lo general, los mentores
protegen a sus acompañantes júnior.
No los hacen hacer esto.
Cuando sea mentor, mi júnior me adorará.
- ¡Por fin! - Genial.
- Jase, teléfono. - Gracias.
¿Hola?
Sí, Lance.
Será un gusto ayudarte.
Nos vemos el viernes a las 19:00.
¿No sabes por qué vinimos?
¿Cómo están?
¿Están bien?
Vamos paso a paso.
Nos cuesta imaginar lo que estarán viviendo,
pero esperamos que lo que les diremos
les dé algún consuelo.
Lexi tiene algo que decirles.
Bueno...
Nuestra familia no es creyente.
Siempre respeté a Kennedy porque se notaba que era...
Que conocía a Jesús.
Esa noche, cuando falleció Kennedy
y todo el equipo la fue a despedir...
...sentí algo muy intenso...
Algo que nunca había sentido.
Cuando me tocó despedirme,
la abracé y le dije:
"¿Elegiste esto?".
Y Kennedy me contestó:
"Sí".
Si bien había estado casi inconsciente todo el tiempo,
lo dijo con claridad.
Y pensé que, quizá,
le dijo a Dios que estaba bien que le pasara esto a ella,
y no pude parar de llorar.
Cuando volví, me fui a mi habitación
y me acosté a llorar.
Y lloré como una hora.
Y entonces... ella entró.
Sentí que se sentaba en mi cama.
Sentí su mano sobre la mía.
Lexi...
¿Quién te visitó?
Kennedy.
Y entonces, sin decir nada, me habló.
Lexi, vendrán unos misioneros, y los tienes que escuchar.
Debes tener fe y ser fuerte.
Sobre todo, tienes que ayudar a tu papá.
Y sentí que la presión abandonaba mi cama y mi mano.
Creí que se había ido.
Pero estaba ahí.
Lexi.
Sé fuerte.
Cuando volví a mirar, se había ido.
Me quedé dormida llorando.
Y a la mañana...
...entró mi mamá.
¿Cielo? Cielo.
Kennedy falleció.
Pero yo ya lo sabía.
Me daba vergüenza contarlo
pero no podía dejar de pensar en eso.
Y un tiempo después...
Los mentores suelen cuidar a sus compañeros júnior.
Cuando sea mentor, mi júnior me adorará.
¿Los puedo ayudar?
Somos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Quisiéramos compartir un mensaje con usted.
¿Hay alguien más en casa?
No podemos pasar si solo hay una hermana.
- Están mis hijas. - ¿Podríamos pasar?
Claro.
Sepan que mi marido nació en una familia creyente,
pero dejó la fe hace mucho.
Le pasaron cosas
que no solo lo alejaron de la Iglesia,
sino que lo enojaron con ella.
Si llegara, ustedes tendrían que irse.
No sería la primera vez que nos pasa eso.
Lance, escucha lo que quieren decir.
Ya sabes lo que pienso de esto.
Entiendan que me gustaba salir de fiesta.
Unas semanas antes de eso,
había vuelto a casa con un dolor de estómago muy raro.
Resulta que tengo cáncer de páncreas.
Eso mató a mi abuela...
...y también a mi mamá.
El médico dijo que un trago más podía matarlo.
Con todo lo que me pasó, ¿encima tenía cáncer?
Estaba enojado con Dios.
Y pensé: "¿Cómo puede existir Dios?".
Y con esa actitud volví a casa...
...y encontré misioneros bajo mi propio techo.
Y les dije lo que sentía.
Ya fui a la iglesia e hice todo eso.
Y Dios, si es que existe...
...me dio la espalda.
No puedo creer.
Y no entiendo cómo ustedes pueden decir que creen.
Yo creo que está enojado con Dios
y trata de convencer a otros de que lo dejen.
Creo que el adversario lo tiene a usted como quiere.
Ese comentario me dolió.
Pero lo que dijo después me tocó el corazón.
Sepa, hermano Velasquez,
que no salimos a tocar cualquier puerta.
En nuestra misión, no nos permiten hacer eso.
Nos enviaron aquí,
a esta casa, a usted.
Dios tiene planes para usted y su familia.
Papá, la noche que murió, Kennedy me dijo que pasaría esto.
Tenemos que escucharlos.
Dejaba a las chicas en la escuela
y veía a Kennedy.
Vi su deterioro.
Me atraía, y no sabía por qué.
Ahora todo empezó a tener sentido.
Así que queríamos saber si nos quieren acompañar
en nuestro aprendizaje de las lecciones.
Kennedy había predicho un milagro un mes después de su muerte.
Es esto.
Nos preguntan cómo toleramos perder a nuestra hijita.
Necesito contarles una cosa más.
Una mañana, cuando Kennedy seguía en la primaria,
parecía un día normal
y la familia seguía su rutina
de estudiar las escrituras, orar y desayunar.
Los chicos se fueron a la escuela y Heather se fue al gimnasio.
Cuando empecé a rezar, me di cuenta.
- Gracias... - Apenas empecé, ¡bum!
Empecé a temblar.
Me invadió un espíritu cálido, reconfortante, pero muy serio.
Al día de hoy, no sé si oí la voz solo en mi mente
o si resonó afuera,
pero esto oí:
"La necesito en casa, hijo mío. La necesito en casa".
Volví a rezar.
Padre Celestial...
Y entonces recordé toda la vida de Kennedy.
Nuestra vida.
Mi pequeña familia.
Lo revivía en mi mente como si fuera una película.
Estaba confirmado.
"La necesito en casa".
No sabía cuándo ni cómo...
Pero ese día recibí lo que había pedido.
Pude ver una copia del plan.
Era una jovencita,
pero había cumplido sus metas:
ser porrista...
...salir con chicos.
Incluso pudo conducir...
...o algo así.
Los Velasquez fueron algunos de los miles, o quizá millones,
KENNEDYS HUGS EL ÚLTIMO PASEO
que Kennedy cambió para bien.
Si llego a los cien años,
no podré hacer tanto bien como hizo Kennedy en sus breves 16.
Ahora tengo otro sueño recurrente.
Pero este sueño lo tengo despierto.
Y no puedo esperar.
Papá...
Su vida fue como una carta de amor para todos nosotros.
La familia Velasquez.
integrada por Lexi, Alyssa y Lataschia, fue bautizada el 10 de agosto de 2014.
Lance sigue combatiendo el cáncer.
La abuela Mona y la mecedora.
Charlee Marcella Nelson murió dos meses antes que Kennedy.
El élder Jaden Loftus hoy sirve
en una misión de la Iglesia en Chihuahua, México.
Si bien no veía,
te decía que estabas linda.
O te tocaba el pelo y te decía que estabas linda,
o te tomaba la mano si estabas junto a ella.
Y se notaba que te quería,
solo por estar cerca de ella, te sentías feliz.
Nunca perdió la capacidad de saber
que su Padre Celestial la amaba.
Nunca dudó de su fe.
Ni de que algún día,
en plenitud,
volvería a vivir con él.
El Padre Celestial me advirtió
que la perderíamos, que él la necesitaba en su casa.
Y sí,
es la peor pesadilla de todo padre,
pero en nuestro caso,
me ayudó a prepararme para enviarla a casa.
Si no hubiera tenido esa preparación,
no sé si habría podido aceptar...
Creo que me habría resistido.
En vez de que fuera una pesadilla,
se convirtió en una travesía maravillosa y milagrosa.
Incluso cuando empezó a perder la vista,
su mamá, Heather,
entraba a su habitación
a ayudarla con las plegarias
y ella ya había empezado.
ABUELA DE KENNEDY
Y decía: "Padre Celestial,
no estoy enojada por estar perdiendo la vista.
Necesito que me ayudes en esta transición.
Necesito tu ayuda
y te amo muchísimo".
Y...
¿Qué más podía enseñarme?
Empezamos a tomar las lecciones de los misioneros,
y las llevamos de nuestro hogar
al de los Hansen y...
...las tomamos ahí,
y el espíritu de Kennedy en esa casa
y el amor de la familia por la Iglesia
y por Dios en general
nos estremeció totalmente.
No sé por qué vino a mí.
No éramos tan amigas.
Quizá yo la necesitaba más.
Nunca fuimos muy creyentes.
Mi papá siempre estuvo muy enfermo,
y con la enfermedad
desarrolló un odio muy fuerte por Dios.
Y Kennedy cambió todo eso.
Dijo lo que teníamos que hacer
y, cuando lo hicimos, él mejoró.
Al escuchar a Jason,
sabía que no estaba aprendiendo
a lidiar con mi situación,
sino que estaba aprendiendo a morir.
Y creo que Kennedy me enseñó eso,
con su...
...dignidad.
Lo siento.
Me afectó así.
Y creo que con los mensajes de Dios...
Que Dios me envió a Jason ese día a que me hablara y...
...me enseñara
y me explicara qué le pasaba a mi espíritu.
Íbamos a casa, todos dormían,
eran las 2:30 de la mañana.
Manejaba por la 4000 sur...
VECINA
...y vi una gran luz que salía
de detrás de la Iglesia, e iluminaba la casa de los Hansen.
Y lo primero que pensé
fue que eran cámaras.
Y me di cuenta de que no,
era otro tipo de luz.
Y el espíritu...
El espíritu me dijo que Kennedy se iba a casa,
que los ángeles se la llevaban a casa.
A la mañana siguiente,
vi en Facebook que Kennedy había fallecido.
Gracias a esta familia, sé que...
...la fe me guiará
y me hará superar todo.
Y antes no creía eso.
Esa creencia no estaba ahí. Ahora sí.
Aunque mi diagnóstico no es muy optimista,
por lo agresivo de mi enfermedad,
me siento en paz con la muerte.
Y sé que va a salir todo bien
porque mi familia
ahora tiene cientos de miles de miembros
de la Iglesia que la va a cuidar
y proteger por mí.
Cooper C. Smith y Levi Musselman
bailaron con la verdadera Kennedy esa noche.
Regresaron hace poco de sus misiones.
SANTIAGO, CHILE Y PUEBLA, MÉXICO
OTRAS VÍCTIMAS DE LA ENFERMEDAD DE BATTEN
PARA AYUDAR O SABER MÁS, VISITE BDSRA.ORG
ESTA PELÍCULA ESTÁ DEDICADA A TODAS LAS VÍCTIMAS DE LA ENFERMEDAD,
Y SOBRE TODO A KENNEDY ANN HANSEN.
Bum, wacka, wacka Bum, bum, wacka, wacka
Bum, wacka, wacka
¡Oye, Kennedy!
- ¡Kennedy, para! - ¡Detén el auto!
¡Kennedy!
Bum, wacka, wacka Bum, bum...
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