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- Me has mentido toda la vida. - No lo culpes.
- Me has mentido toda la vida. - No lo culpes.
¡Culparé a quien yo decida! Sois iguales los dos.
Hicimos lo que creímos mejor.
Así que lo mejor fue ocultarlo esperando que no lo descubriera.
- No pensamos que fueras a ser famosa. - Mejor habla por ti.
No imaginamos que fuesen a venir a indagar.
Y por eso me lo contáis ahora, ¿porque habéis sido descubiertos?
¡Qué dos héroes!
¿Qué puedo hacer?
No hiciste nada cuando te decían: "Oh, George, tiene tus ojos,
tu sonrisa, tu sentido del humor".
- Quería creer que era cierto. - ¡Y yo creer en los unicornios!
Sigo sin entender por qué me lo ocultaste.
Pensé que si sabías...
que no era tu padre,
te perdería.
Pues así ha sido. Marchaos, por favor.
Bien. Tema tortitas.
Vamos a ponernos en marcha.
Yo ya estoy en marcha.
¿Vamos a empezar sin Sophie?
Ya llegará.
Disculpe, señor.
¿Puedo hacerle una pregunta un poco estúpida?
Llámame Dennis, y no hay preguntas estúpidas.
¿Cómo consigues que la gente y los muebles se vuelvan pequeños
para poder meterlos en el televisor?
Me encanta.
- Siempre lo engaña. - Sí.
No lo he podido evitar.
Yo aún no sé cómo lo consigue.
- ¡Soph! - Hola, Soph.
Buenas.
Necesitamos una tortita. Bill, por favor, ¿nos dejas tu boina?
No la meteré en esa mugrienta sartén.
Necesitamos algo.
Ah, esperad.
- Voilà. - ¿Cómo?
¿Por qué llevas unas bragas en el bolso?
Siempre hay que ir preparada. ¿A que sí?
- Oh, nos estáis tomando el pelo. - ¿Veis?
Mi madre siempre decía: "Lleva siempre unas de repuesto. Nunca se sabe".
¿Tu madre te lo decía?
Mi tía.
Te puede pillar un terremoto o que te caiga un rayo.
Sí, claro, ¿y se te caen las bragas?
Bueno, cosas más raras pasan.
¡No me digas!
Sophie, ¿podemos comentar la escena?
El té está preparado desde hace una hora. Está fuerte de narices.
Podría ser cualquiera.
Si no es mi padre, ¿quién soy en realidad?
No sé quién soy.
Perdona.
Perdona.
No hay necesidad de hacer esto hoy.
No, vamos, Dennis.
Hay mucho que hacer.
Venga, chicos, empecemos. ¡Es el día de las tortitas!
Bien, estás con la sartén en una mano y la plancha en la otra,
y Barbara te recuerda...
¡No olvides lanzarla!
Sí, pero tú lanzas la plancha y te cargas su lámpara favorita.
Ella entra con una toalla en la cabeza y dice...
¿Va todo bien?
¿Te pongo nata?
¿Funciona?
No está mal.
Creía que no vendría hasta esta tarde.
Ted es nuestro jefe supremo.
Oh, ya veo. Qué gran elección. "Soy el jefe de la tele y soy muy serio".
En la vida real. El jefe de Light Entertainment.
Sí, y ella es Greta Walker.
Encantado, Greta.
Es todo un placer, su ilustrísima.
Bien, pues seguid.
Estoy un poco confundido. ¿Cuál de las dos va a ser la seria?
Ninguna de las dos lo es.
No estoy seguro de que al público le guste eso.
¿Dos alocadas?
No hemos tenido cambio alguno.
- Hago una llamada a las armas. - ¡Sí!
Que quede muy claro: esto es un llamamiento a que votéis,
no a que disparéis, Susan.
Si estáis de acuerdo con ir a la huelga, ¡manos arriba!
¡Sí!
Ah, hola.
¿Qué es esto?
Es una comunicación de rescisión laboral.
¿Qué?
Dice que estoy despedida. Vaya.
Esto no me lo esperaba.
Ay, Dios.
Oh, cielos.
Señorita Sykes...
Sí, bueno...
Si creen que pueden silenciarnos al silenciar a nuestra delegada sindical,
se equivocan.
Así que, a pesar de eso,
seguiremos en la lucha en nombre de nuestra valiente líder,
- la seño... No sabemos su nombre. - Minky.
¿Minky?
Caramba. Bueno.
En nombre de nuestra valiente líder, la señorita Minky Sykes.
- ¡Por ella! - ¡Sí!
Mujeres de todas partes están alzando la voz,
así que unámonos a su lucha y marchemos hacia Trafalgar Square.
- Aquí tiene. - Gracias.
¡Anda, hola! ¿Qué haces aquí?
Pues espero poder invitarte a una copa
y que me des tu versión de los hechos.
¿Mi versión de los hechos sobre qué?
Ya sabes. Sobre tus orígenes.
Soy Barbara Parker de Blackpool. Todos saben que cambié de nombre.
Sí, pero no saben tu nombre real, real.
Aún.
¿Eres tú?
Charlamos tu madre y yo.
No tienes ningún derecho a hablar con mi familia.
Habrá sido duro acarrear esa humillación tantos años.
Bueno, ¿qué? ¿Nos tomamos un trago?
Me hace falta.
En la calle Fleet no suelen servir a las mujeres.
¿A las mujeres o no te sirven a ti?
¿Por qué vas a por mí?
El público tiene derecho a saber la verdad sobre una estrella como tú.
Te ven como la chica de al lado. Y eso es mentira.
Como quieras. Tienes mi número. Llámame.
Preferiría oírlo de tus labios
que tener que atar los cabos yo.
Hola, June.
¡Hola! ¿Cómo te ha ido el recreo con tus amigos?
Diferente con la vuelta de Bill.
¿Por qué?
Pues no sé. Me entiendo con Soph. Me...
Me he dado cuenta de que puedo escribir chistes sin Bill.
¿Tú estás bien?
- ¿Tone? - ¿Qué?
Cuando me preguntas eso, creo que te lo preguntas a ti.
¿Estás bien?
Sí, sí, sí, sí, sí.
No. No lo estoy, la verdad.
He vuelto a pensar en el futuro
y me siento...
¿Sudoroso? ¿Inquieto? ¿Al borde del infarto?
¿Y si todo esto del bebé...?
Espera, ¿vamos a tener un bebé?
Muy buena réplica.
No, ¿y si es...?
A ver, ¿y si es algo que no sé hacer?
Mira, un día de estos un bebé me va a salir de dentro,
y lo vamos a hacer lo mejor posible, se haga como se haga eso.
Y si no funciona, buscaremos cómo hacerlo.
Eres maravillosa.
Eso no voy a discutirlo.
Cariño, pero ¡qué alegrón! ¡Qué placer más inesperado!
Hola, Pea. ¿Qué tal en el juzgado?
He estado defendiendo a unos mafiosos implicados en un tiroteo.
¿Y por qué aún llevas la toga?
Ah, es que he tenido una tarde de apasionante sexo con Charlie.
Le pone muchísimo que la lleve.
Las hay con suerte.
- Hola, ¿qué hay? - Hola, Charlie.
- Hola. - ¿Qué tal?
¡Vaya!
No hay que cosificar el cuerpo masculino, pero ¡ñam! ¿A que sí?
Mira, ya estoy mejor.
Bien, Dios sabe lo que me gusta una fiesta improvisada,
pero estáis tan alegres como un grupo de plañideras novatas
en un funeral de tercera. ¿Qué os pasa?
¡Orden! ¡Orden! ¡Orden!
Sentaos.
Esas quejas patéticas de una en una, por favor. Sophie.
Tu amiga Lynda Jay pretende escribir un artículo sobre mis padres,
y dice que si no le doy una entrevista en exclusiva,
será peor.
Si lo publica, estoy acabada.
Esa chupatintas no es amiga mía.
Yo puedo acabar con esa Lynda Jay si quieres, Soph.
Eres un amor, Charlie, pero nada de violencia.
Aunque un buen rodillazo puede mandar un mensaje sumamente certero.
- ¡No! - ¿No? No.
No. No, no, no.
Por Dios.
Entonces habría que actuar.
Actuar. Pero ¿cómo?
Escribirlo antes que ella.
Si conociéramos a una buena periodista...
- ¿Yo? - ¡Sí!
¿Por qué estamos esperando
a que Lynda Jay suelte una bomba sobre la vida de Sophie
cuando Diane podría publicar una exclusiva?
Pero ¿qué dirías?
Yo no diría nada.
Lo dirías tú.
Y Diane le daría forma y estilo.
Exacto.
Pero publicando ese artículo también me pueden despedir.
Ese riesgo lo tenemos que correr.
Pero así tú estarías contando la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.
Hagámoslo.
- Genial. - Bien.
Mis palabras y a mi manera.
¡Así me gusta!
Bueno, Sophie, ¿quieres encontrar a tu padre?
¿Saber quién eres?
Puede que algún día lo busque.
Pero, no sé, quizá...
deba centrarme en la familia que he tenido y no en la familia que pude tener.
Vayamos al punto de partida.
Estábamos en guerra. Gloria y yo éramos novios.
Mi regimiento entró en combate.
Llegaron los americanos.
Los soldados parecían estrellas de cine,
ya sabes, con una paga y una libido excesivas.
Así que tu madre cayó rendida a sus pies.
Yo volví a casa para casarme con mi amor.
Y estaba embarazada.
Bueno... El soldado se desentendió. Tenía esposa en casa.
El escarnio público la habría destruido.
Pero el amor tiene estas cosas.
Empieza siempre como un cuento de hadas,
y érase una vez...
la amé.
Pero ya ves... Ella nunca dejó de buscar algo más
y acabó dejándome.
Sophie, cuando la gente lea esto, podría juzgarte.
Podría incluso hasta indignarse.
Así que ¿por qué hablar?
- He decidido hacerlo porque yo... - Porque hay una revolución en marcha.
Porque tenemos que alzar la voz.
Hola. Hola. Soy Marjorie Harrison de zapatería,
y si Sophie viniera con nosotras a esta marcha por la igualdad salarial,
entonces la gente seguramente se pararía a escuchar.
Marjorie, no interrumpas.
No, tiene razón. Hay una revolución en marcha.
No voy a vivirla como mi madre:
con miedo a que la descubran, escondida del mundo.
Esta historia es mía y no consentiré que la cuenten por mí.
CONOCE A LA AUTÉNTICA SOPHIE STRAW
Tenga cuidado, esa tragaperras es un barril sin fondo.
¡George! Mira esto.
Este artículo te abre las puertas de Hollywood.
¿Tu padre era soldado?
Eso significa la doble ciudadanía de forma instantánea.
Yo creo que no estoy preparada para ir a Hollywood todavía.
¿Sigues empeñada en hacer esa seriecita?
Eso si a Ted Sargent no le da un ataque y la cancela.
¿Ha visto esto?
Ay, Dios. ¡No! ¿Esta chica intenta acabar conmigo?
No. Yo creo que es maravillosa.
Necesitaremos más fruta.
Esta plancha pesa.
- Me he dado de lleno. - ¿En la barriga?
En mi fabricabebés.
Eso es bueno.
Oh, sí.
Eso, un poco de jazz.
Con un violonchelo de medias.
¡Oh! Adiós cuerda.
Normal.
Bien. Solo falta acabar el episodio.
- Ay, Dennis... - Es bueno.
¡Ay, madre! Lo siento. Tengo que irme.
¿Adónde?
No preguntes eso a una mujer. Igual te lo dice.
Permíteme.
Gracias.
Buen artículo. Estoy orgulloso.
Gracias.
Perdona.
- Hola. - Ah, hola.
He visto el periódico. Creo que has sido muy valiente.
Oh, bueno, pues gracias.
Contar tu historia a tu modo sin permitir que alguien te marque el paso.
Reconozco que te prejuzgué.
Lamento que todo haya sido tan molesto.
Conocí a Dennis en la universidad.
Fue el segundo hombre al que besé y el primero al que amé.
Éramos unos críos.
Claro, lo entiendo. Sigue siendo tu marido.
Yo quiero explicarte
que si estoy poniendo trabas no es por capricho.
¿Tú qué es lo que quieres?
Yo...
solo quiero que sea feliz.
¡Hola! Perrera de Battersea.
Sí, sí, sí, no se preocupe, yo se lo digo.
¿Tone?
Era del hospital.
Al parecer, June ha roto unas aguas.
- Chicos, en marcha. - Sí. Vamos, Tone. Vamos, Tony.
- ¡No! - Tone, vamos. Hay que irse.
¡Venga!
Oh, esperad, necesito mi máquina.
¡La máquina! Adiós, Greta.
¡Ay, Dios!
- ¡Abran paso! - ¡Rápido!
¡Vamos a tener un bebé!
¡Perdone!
¡Paso! ¡Abran paso!
¡Taxi!
¡Ay, por Dios, Dennis! ¡Dennis!
- Rápido, al St. Joseph. - ¿Llega un bebé al mundo?
Y también una serie.
- No puedo salir. - Tony, ¡sal! ¡Sí, sí!
- ¡Por Dios, Tony! - ¡Venga, adentro! Llega el bebé.
Vale, interior, día.
- Barbara está en la cocina. - ¿Y si está teniendo el bebé?
¿De qué hablas? Barbara no está embarazada.
¡Yo estoy hablando de June!
- ¡Calla! - Tony, calma. Respira hondo, anda.
¿Qué queremos? Igualdad salarial. ¿Cuándo la queremos? Ayer.
- ¿Qué queremos? - Igualdad salarial.
- ¿Cuándo la queremos? - ¡Ya!
No, ayer.
- ¿Qué queremos? - Igualdad salarial.
- ¿Cuándo la queremos? - Ayer.
- Igualdad salarial o dimitimos. - Eviten Trafagar Square,
donde un gran número de mujeres se están manifestando.
Cuando lleguemos al hospital, mi hijo ya irá al colegio.
- Igualdad salarial o dimitimos. - Igualdad salarial o dimitimos.
Oh, pare, por favor.
- ¿Qué queremos? - Igualdad salarial.
- ¿Cuándo la queremos? - Ayer.
- Tony, buena suerte. - Oh, gracias.
Y dale un besazo a ese bebé de parte de la tía Sophie.
- ¡Sube, Dennis! - Ve. ¡Vamos!
¡Por el amor de Dios, Dennis!
Pensaba que no vendrías.
No tenía un lugar mejor donde estar.
- Vamos, ¿lista? - Sí.
- ¿Qué queremos? - Igualdad salarial.
- ¿Cuándo la queremos? - Ayer.
Ayer, claro.
Igualdad salarial o dimitimos.
IGUALDAD SALARIAL YA
IGUALDAD SALARIAL
Igualdad salarial y lárguese.
Chicas, por favor, atended.
¡Mostrando su apoyo a la causa, la única e inigualable,
desde la puñetera tele, Sophie Straw!
¡Igualdad salarial!
Recordad que el objetivo de esta marcha es mantenernos unidas.
Así que levantad vuestras pancartas. Y recordad que es una protesta pacífica.
Sí, no usemos las pancartas para pegar a ninguno.
A menos que no nos apoyen. Como ese tipo.
Venga, démela.
¡No! Venga, vamos, era en plan sarcástico.
Eh, compañero, venga.
Esta es una protesta pacífica, ¿verdad? ¿Verdad?
Bueno, a ver...
¿Qué queremos?
Igualdad salarial.
- ¿Cuándo la queremos? - Ayer.
Lo superaremos...
¿Está bien?
- Me he tragado una mosca. - Oh.
Lo superaremos.
Venga, todas, cantad conmigo.
Lo superaremos.
Lo superaremos
algún día.
En el fondo de mi corazón,
creo de verdad...
Sí, he hecho un guiso. ¿Para quién? ¿Para ti? Para mí.
Así que esta es la famosa sala de ensayos. Tu universo alternativo.
Edith.
¿Estás bien? ¿Pasa algo?
En realidad, sí. Me han hecho una oferta.
En la CBC, como corresponsal de arte.
Es una oportunidad maravillosa.
¿La Corporación Canadiense de Radiodifusión?
Sí. ¿A que es brutal?
- ¿Quieres un té? - Sí, por favor.
Entonces, ¿emigras a Canadá con Vernon?
A Canadá, sí. Con Vernon, no.
Siento que he regresado de algún tipo de alucinación.
Lo siento mucho, Dennis.
¿Qué parte?
Pues todas.
He hecho muchas tonterías
por Vernon Whitfield.
Creo recordar que me dijiste que...
Vernon era un gran intelectual que te hacía sentir como Afrodita.
Vernon es absolutamente tonto del culo.
Supongo que me halagaba que quisiera oír mis opiniones.
Aunque realmente quería oír sus opiniones repetidas por mí.
¿Puedo...?
Bueno, adelante.
Supongo que has venido hasta aquí
para leerme la cartilla por lo que he dicho,
que es la verdad, e iba a salir igualmente.
No, vengo para agradecértelo.
He vivido bajo el peso de la vergüenza
desde el día que os abandoné a ti y a George.
Y, bueno, yo misma me lo busqué.
La gente es tan dañina...
que tus palabras...
me han liberado.
Perdona, me tengo que arreglar.
También quería decirte que...
Quería decirte cuánto te admiro, en serio.
- Has conseguido tanto... - Quizá demasiado.
¿El perfume se estropea?
¿Estás bien?
¿Qué?
Nada. Yo...
Oh, cielo.
No quiero saber quién es, pero ¿lo sabe?
Nadie lo sabe.
Aún me cuesta creerlo.
Está casado.
Y el divorcio aún puede tardar unos tres años.
Yo... lo he estropeado todo.
Incluida mi carrera. Me despedirán si se enteran.
He pensado que lo mejor que puedo hacer es estar lo más lejos posible
de mis devotos padres.
Volver a empezar donde nadie me conoce, despedir a señora Mahindra
y saludar a la sencilla Edith Claybourne-Featherstone, soltera.
¿Qué opinas?
Edith...
¿Me estás concediendo el divorcio?
Tú no empezaste esta guerra.
Y esa chica te quiere mucho.
Sé que esto no es asunto mío, pero...
los tiempos ahora han cambiado.
Y si esto no es lo que quieres, no tienes por qué pasar por ello.
Yo te ayudaré. Estaré junto a ti,
si me lo permites.
Lo amas, ¿verdad?
Pues díselo.
No es un camino fácil
y, aunque ojalá hubiera actuado de otra manera,
no me arrepiento.
Lo mejor que hice fue tenerte.
¿Dennis?
- Hola. - ¿Qué hay, Sophie?
¿Te parece bien si pasamos texto?
Sí, sí, claro. Claro.
Bueno, yo digo:
"Hola, yo vengo por la habitación que alquilan.
Me gustaría verla, por favor".
Y entonces yo digo: "¿Cómo sabes que alquilo una habitación?
Porque aún no la he 'aluniado'. No. Aún no la he 'agusniado'.
Aún no la he anunciado".
Ay, Dios mío, lo siento.
Es como si hubiera comido merengue, tengo la boca pegajosa.
¡Dennis!
- Hola. - Greta.
Sí. Estamos repasando.
Esperaba poder hablar en privado con...
- Oh, ya, claro. - Yo también.
- Dennis... - ¿Barbara?
¡Oh, Barbara! Sophie. Barbara. Barbara, Barbara, Barbara.
Pido perdón si molesto.
Quería decir que leí el artículo de tu amiga Diane.
Oh, gracias por decir esas cosas tan bonitas.
Hice lo que pude.
Al alejarte, sentí que me habían extirpado algo.
Un riñón o el hígado, un cálculo biliar o el bazo.
No sé lo que estoy diciendo.
Estoy como un pollo sin cabeza desde que lo leí.
Oh, ven aquí, boba.
- Ya está. - Vale.
Bueno, mi única objeción al artículo ha sido la descripción de mi sombrero.
Vaya.
El que llevaba cuando nos conocimos era el segundo mejor que tenía,
- pero esta noche... - Esta noche te pareces a la reina.
- Ay, nena, ¿de verdad? - Sí.
- Dennis. - Sí.
Quería que...
Flores para la señorita Straw del señor Mark Allen desde Los Ángeles.
Barbara, son preciosas.
- Las voy a poner aquí. - ¡Sophie!
- Hola. - ¡Tony! ¿Qué?
¡Que tengo una ahijada!
- ¿Ya tiene nombre? - Sí, la llamaremos Bill.
- No, no haremos eso. - Enhorabuena, Tone.
- Dennis. - Enhorabuena, Tony.
Gracias. Sí, soy el padrino.
Soy la tía de Barbara.
Dennis. Tengo que contarte algo.
- Tengo... - Tengo que repasar. Repasar.
Esta para usted.
- Señoras y señores... - ¡Es la hora!
Ay, madre.
Es la hora.
Bienvenidos a Compis de piso.
Gracias por venir. Gracias.
Oh, ha venido el vicario.
En fin, esta es una nueva comedia de situación.
Y se basa un poco en mi vida.
Llegué aquí sin un penique en el bolsillo ni un plan en mi mente.
Yo solo quería hacer reír a la gente.
Y a hacer eso me animó un hombre en particular,
ya que me hacía reír todos los días.
Has sido siempre mi apoyo y el padre que necesitaba.
Oh, mejor dejemos esto o me cargaré el maquillaje.
Bien, vamos allá, ¿no? Que lo disfruten.
Todos en posición, por favor.
Estamos listos.
- Y buena suerte, estudio. - Buena suerte, estudio.
Cinco, cuatro, tres...
SILENCIO, POR FAVOR
- Vamos, Greta, puedes hacerlo. - Preparada, cámara 2.
¿Quién pone pimienta en una tortita?
- Yo la pongo. Cuidado. - Oh, perdón.
Déjame, se me da bien girarlas.
Pinchando cámara 2.
- ¡Oh, vaya cagada! - ¡Vaya cagada!
El puñetero casero. No debo tener inquilinos. ¡Escóndete!
Buenos días, Marcia.
Vengo a hacer mi revisión semanal de braguitas. Digo, averías.
¿Paso?
- ¿Ahora? - Sí.
¡Es como un museo!
Hay alguien más en el piso.
Ya conoces las reglas sobre las visitas masculinas.
Espero que no haya habido ninguna clase de magreos.
Oh, no, señor Travis. No, nada de eso. Es solo... Es mi madre.
¿Madre?
Pues me gustaría mucho conocer a tu madre.
Sí.
¿Tu madre? Podías haber dicho tu hermana.
¿Y ahora qué le digo?
- Aftershave en los huevos, hecho. - Es francesa.
No habla nuestro idioma, no creo que vayan a poder hablar mucho.
Hola, cariño mío. ¿Cómo está mi peluchona?
¡Tan mona!
Enchanté.
¡Es usted bellísima!
Oh, no me bese, señor Travis.
¿Por qué no le da un beso a nuestra Marcia?
Hace años que no la besan.
Perdón, perdón.
¿Greta le acaba de dar un tortazo a Rodney?
Madre mía. Está desbordada.
No sé qué ha pasado.
- Haz que me das, pero sin pegar. - Vale.
Bien, ¿pode...? Dennis, perdona, ¿podemos repetirlo?
- Sí. Repetimos, por favor. - Atenta cámara 3, voy contigo.
Hace años que no la besan.
Oh, señor Travis, no le haga caso a mi madre.
Le ha dado al tinto y está como una cuba.
¿Como una cuba? Es el momento de llevaros a bailar.
Mamá no baila por lo de... su pierna.
- ¿Qué le pasa a su pierna? - Pues...
No se acuerda.
Mierda.
- ¿Qué le pasa? - Pues que...
¿Esto está en el guion?
Que está... poseída. ¡Tiene una pierna poseída!
¿Una pierna poseída?
Ahora no sigue el texto. Es una pobre aficionada.
Y Soph se ha sacado una pierna poseída de la manga.
Me voy. Volveré para revisar las bragas. Digo, las averías.
¡Y pensar que he llegado a creer que tenías una inquilina ilegal!
Y qué lástima que no pueda probar las tortitas.
- Oh, azúcar, limón... - Ahí va.
¿A que está rica?
Váyase, señor Travis, o ese fantasma irá a por usted.
Adiós, señor Travis.
Lo has hecho muy bien.
Bien. Preparemos siguiente escena.
¿Ha dicho la siguiente escena? ¿La siguiente?
Tengo que salir. Necesito un momento. ¡Un momento!
¿Qué pasa? ¿Adónde va?
Greta, ¿qué ocurre?
Te estoy decepcionando. No soy actriz.
No, no, no, no me estás decepcionando.
No tienes que ser otra persona, solo tú. Eres brillante.
No lo soy. Todos deben de pensar:
"¿Por qué le ha dado el papel a esta camarera? ¿Qué hace aquí?".
No sé, pensé que sería más fácil.
¿Estás bien?
Sí. Ese aftershave es...
Damas y caballeros, en unos minutos continuaremos con la grabación. Gracias.
¿Estás mareada?
¿Soph?
¿Estás...?
Ay, Dios. Vale, tú tranquila.
Tranquila. No lo voy a contar, lo prometo.
Vamos a grabar. ¡Es lo nuestro!
Porque somos las mejores, nena.
Vamos a grabar. Todo irá bien. Todo va a salir bien.
- Estamos juntas. - La hacemos juntas.
- Vamos. - Venga.
¿Qué pasa? ¿Todo en orden?
Llevo cinco minutos apretando el culo de la agonía.
Dentro música, por favor.
Muy bueno.
Creo que se puede considerar un completo éxito.
- ¡Ted! - Felicidades.
No podría haber ido mejor, de verdad.
Posiblemente el mayor éxito de mi carrera. Y de la tuya.
Debemos seguir apostando por esta serie.
Es una fórmula ganadora.
No, no quiero. Gracias, Ted.
Pensaba que era abstemio.
Es una ocasión especial.
¿Sabes? Cuando acepté el cargo,
imaginé muchos momentos con champán.
Lamentablemente, han sido contados.
Dos cosas. Primera, buen trabajo.
- Has estado... maravillosa. - Gracias.
Y segunda,
Edith ha accedido al divorcio.
Ted.
Bueno, os dejo a lo vuestro.
Es genial lo de Edith, pero... Den...
¿Sophie?
Voy a tener un bebé.
Vamos a tener un bebé.
¿Vamos a tener un bebé?
Vamos a tener un bebé.
Ni pensarlo. No puedes tener un bebé.
Las reglas corporativas
prohíben que en la tele salga cualquier mujer soltera en estado.
Oh, no, un momento.
- ¡Bill! - La bebé Bill duerme.
- Hola, Dennis. - Aquí está.
- Has estado increíble. - Gracias.
Gracias.
- Hola. - Has estado fantástica.
Atención.
Quiero daros la enhorabuena a todos.
Primero, por el éxito.
¡Vamos!
Segundo, por los muy pronto casados señor y señora Mahindra.
- ¡No es verdad! - ¡Sí!
- ¿Es una broma? - ¡Toma ya!
Y una cosa más, una cosa más.
Por su inesperado pero muy bienvenido futuro bebé.
¿Qué?
¡Oh, Soph!
- No. - ¿Estás...?
¿Dennis va a ser papá?
- Enhorabuena. - Den.
Dennis, ¿cómo de pronto podéis casaros?
Puedo pedirle a Eunice que lo organice con el del registro.
No, no, no. Atención, atención. ¡Un momento, un momento!
Dennis, te juro que te adoro.
Pero debe ser nuestra decisión.
No tenemos que ser el señor y la señora nada
solo para que la corporación esté contenta.
En ese caso, lamento decir
que haremos la serie sin ti.
- Oh, venga ya, hombre. ¿Qué? - Eso no puede ser.
Eso no es justo.
- No... - Compis de piso fue idea de ella.
Y de Bill, y del otro.
Hay que joderse.
La escribió con nosotros, Ted.
La mayoría de las frases y situaciones ingeniosas son suyas.
Está su alma en todo.
Ted, esto es una fórmula ganadora. Lo ha dicho usted.
Imagine lo genial que sería
formar parte de una gran sitcom femenina pionera
sobre el embarazo, sobre madres solteras y sobre amistades
como Greta, Diane, Marj, Bill, Tony y todos los que no encajamos en el molde.
Una serie que la gente rememore algún día y diga:
"Esa serie cambió nuestra vida".
¿Quieres que cambie las reglas?
No, lo que quiero es que las rompa.
Subtítulos: Carolina García
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