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911, ¿cuál es su emergencia?
Hay un policía herido de bala cerca del 484 Westrum.
No creo que sobreviva.
¿Usted está en el lugar?
Muéstrame una ruta especial a la escena del crimen.
CUEVA DE LA GARRA DEL TIGRE
¡ES REAL!
¡Sí! ¡Me encanta!
Pregúntale si puede ayudar.
Cuando fuiste a la cárcel la primera vez,
alguien preguntó: "¿Qué hace alguien como tu hermano ahí?"
Respondí: "Lo que le dé la gana".
-¿Quién era esa persona? -Creo que fue mamá.
¿Cómo estás?
Te ves bien, hermano.
Tampoco te ves nada mal.
Vamos, tomemos una cerveza.
¿Dónde está Claude Bolton ahora?
Me estaba preguntando lo mismo. Su agente de libertad condicional
dice que pidió permiso para salir del estado,
para visitar a su hermano en Tennessee.
Un pueblo llamado Cecil, cerca de Chattanooga.
He estado ahí.
Hay un restaurante, dos bares y un montón de cuevas.
Esto es lo que pienso hacer hoy, yo sola, si es necesario.
Si esta...
entidad, el tal Coco, está en el proceso
de convertirse en Claude Bolton
y según su información, está en ese pueblo,
iré allí e intentaré aislarlo.
¿Aislarlo de...?
Del peligro. De la culpa.
Porque, cuando comience a matar,
el ADN de Claude estará en las víctimas.
Puedo ser la testigo que lo proteja de una acusación
y que llame la atención a la existencia de esa cosa,
porque un ser humano no puede estar en dos realidades a la vez.
Cuando descubrieron ese video de Terry
a cien kilómetros de donde supuestamente, mató a Frankie,
la cosa tuvo que correr, porque sabía
que se volvería a investigar.
Debe quedarse en un lugar varias semanas después de matar,
para recuperar fuerza y completar la transformación.
Pero tuvo que huir, antes de estar listo
y estaba muy débil para defenderse.
Por eso, convirtió a Jack en su esclavo.
Entonces, si puedes demostrar el paradero de Claude,
antes de que vuelva a atacar,
y la policía comience a buscar otros sospechosos,
volverá a huir.
Más desesperado que antes y aun más débil.
Debo seguir presionando.
Para que se descuide y se revele.
Hasta que espero se exponga ante el mundo.
Dices que debes presionarlo, pero tengo una pregunta.
Después de que deje de ser Claude,
¿cómo sabremos en qué se convertirá?
Se está convirtiendo en Claude, así que estar cerca
antes de que comience a matar, es el primer paso.
¿Cómo sabes que no ha empezado a matar ya?
Debido al lapso de tiempo entre las muertes,
aún no tiene la fuerza para completar la transformación.
Puedes ir hasta allí a ser su coartada,
pero creo que si tú...
si él tuviera más testigos de su paradero...
Lo que quiero decir es que quisiera ir contigo.
Tengo unos días libres. También quisiera ir.
Yo no puedo.
Si pudiese, iría.
-Bien, entonces... -Iré.
¿No deberías estar trabajando con ellos?
Creo que sí.
-Será grande este año. -Siempre lo es.
-Renunciaste a Ass Crack, ¿no? -Peach Crease.
Peach Crease.
Jamás podría dejar un empleo como ese.
Bueno, como dicen, si Dios de verdad te odia,
te concede tu mayor deseo.
Si tú lo dices.
Sentí que si no dejaba ese lugar,
si no dejaba esa ciudad, algo muy malo me iba a pasar.
¿Como qué?
No puedo dormir, últimamente.
De noche, me levanto media docena de veces.
Reviso los cerrojos de las puertas y las ventanas.
Es como si hubiera alguien conmigo en el apartamento.
O alguien tratando de entrar.
¿Has sorprendido a alguien?
No.
Es como en la prisión. Sabes que algo va a suceder,
pero no sabes qué, dónde o cuándo.
Solo sabes que será de lo peor.
Sí, te entiendo.
Disculpa, hermano.
-Cuidado con el capataz. -¡Sí!
Ese era mi capataz.
Pasarán unas horas para que todos estén listos.
Y unas más, para llegar adonde vamos.
Y otras más aún, para encontrarlo.
Si crees que el tiempo es tan importante,
deja que llame para que lo detengan hasta que lleguemos.
Nada como una celda para probar su paradero.
Sí. Gracias.
-¿Quieres ir conmigo? -Creo que mejor con él.
Andy, ¿vienes conmigo? Contemos historias de guerra.
Sí.
No me digas que me perdí otra reunión de AA.
Por Dios. ¡Ralph!
-¿Estás loco? -Tal vez.
A veces, me preocupas, ¿sabes?
Me halagas.
No, estoy siendo sincero.
De todos modos,
Glory por fin me autorizó para demandar a todo el pueblo,
menos la perrera.
¿Me traes un citatorio?
Te salvaste, amigo.
Vine a decirte que Jeannie y tú no tienen que preocuparse,
cuando comiencen a rodar cabezas.
No entiendo, ¿por qué tengo tanta suerte?
Ella cree que tú eres el que puede limpiar el nombre de Terry.
Ten cuidado, adonde vayas.
¿Estás yendo solo para complacerme?
-Claro que no. -Entonces, ¿por qué vas?
Porque, si tuviese otra pista,
no iría.
-No vayas. -¿Por qué no? ¿Qué?
Porque eres ciego.
No crees en esto,
lo que significa que no eres capaz
de verlo por lo que es.
¿Te imaginas entrar a una batalla con los ojos cerrados?
J, no habrá una batalla.
La habrá.
Y no sobreviviría si te perdiera también.
Es en un galpón de acero. Alfa 31, almuerzo está aprobado.
Betty 12 los cubrirá hasta las 1300 horas.
Atención a todas las unidades, alerta para John "Jack" Hoskins,
blanco de 42 años, detective de Cherokee City.
Buscado por dispararle a un civil,
con intención de matar.
Conduce un Dodge Ram 1500 negro, de cuatro puertas,
matrícula de Georgia, HM11202.
Sospechoso considerado armado y peligroso.
Si lo ven, avisen a la central y esperen refuerzos.
No se acerquen sin refuerzos.
Demonios.
Solo para que sepas,
parece que Jack volvió al pueblo esta mañana.
Entró a la fuerza a su casa y robó su propio auto.
¿Dónde estaba la policía?
Buena pregunta.
Sabes,
Jack...
me contó una vez, después de muchos tragos,
que lo único que quería hacer de niño,
era usar su destreza como cazador para ser un francotirador.
Entonces, se alistó a los 18 años e hizo el entrenamiento básico,
donde fue el mejor tirador de su clase,
lo que lo califica a la escuela de francotiradores,
donde también es el mejor.
Su sueño de toda la vida se hace realidad.
Está esperando para ver adónde será enviado.
Solo le falta someterse a una última evaluación psicológica.
-Por favor, no me digas. -Sí.
Le asignaron un trabajo de oficina en las Islas Aleutianas.
Ya sabes, al final de Alaska.
Él decía que "se podía nadar a Rusia y volver en una hora".
Con razón el Coco lo quería.
Supongamos que me has convencido
con respecto a lo del Coco.
¿Qué quiere?
Lo que quiere todo organismo,
perpetuar su existencia, sobrevivir.
A toda costa.
¿Convirtiéndose en otra persona, hasta con su ADN,
torturando y matando niños, destruyendo familias,
incriminando a inocentes
y luego, desapareciendo?
¿Solo para reaparecer y repetir todo en otro lugar,
veinte días después?
No es como ningún otro criminal que conozca.
No es un criminal.
Ni siquiera es humano.
Sabía que ibas a decir eso.
-Despacio. Ahora, cruza. -Hazlo, viejo.
-¡Ahí va! -¡Dale!
¡Eso es!
Hogar, dulce hogar.
¡Bien!
Rayos.
¡Demonios, Seale!
No has cambiado nada desde que murió papá.
No, esa butaca es nueva.
¿Sigues haciendo rompecabezas?
Todo niño necesita un pasatiempo.
-¿Qué es? -Quién sabe.
-¿Qué foto hay en la caja? -Me enorgullece no mirar.
¿Cómo sabes dónde van las piezas?
He ahí el desafío.
Eres increíble.
Demasiado tiempo libre.
¿Eres creyente?
-¿En qué? -El Coco.
Creo en Holly.
"Donde quiera que tú fueres", y todo eso.
-Entonces, ¿están juntos? -¿Juntos?
-No quiero entrometerme. -No hay problema.
Sí, eso espero.
Ella es una persona singular.
Sí, lo es.
Supongo que estás al tanto de algunos de sus dones.
Sí, me ha hecho algunas presentaciones.
¿Sabías que puede entrar a un lugar lleno de gente
y seleccionar a los que pronto morirán?
-Claro... -Es en serio. La he visto.
Cuando ella sabe que tú tiempo se acerca,
primero no te puede quitar la mirada
y después no puede ni mirarte.
Lo mismo con sus manos. Primero, las extiende
y luego, las retira como si fueras radioactivo.
No se ha comportado así contigo, ¿verdad?
¡Eres un maldito payaso, a lo "Dimensión Desconocida"!
Lo siento, disculpa.
Lo siento, amigo. Yo...
¡No me aguanté!
Caí, por un segundo. Me tenías preocupado.
Más bien, como diez.
¿Por qué viniste?
Por lo mismo que tú. Busco respuestas.
Algunos detectives que conozco,
cuando un homicidio los afecta
y se dan contra la pared todo el tiempo,
recurren a cosas tan desesperadas y locas,
que después, no le cuentan a nadie,
por temor a que los sacarán del equipo a risas.
-No me digas. -Así es.
Y ahora, estás tan desesperado por resolver el homicidio
de Frankie Peterson y el de Terry Maitland,
¿que te has rebajado a investigar al Coco?
Sí, algo sí.
Sé que aún lo estás resistiendo.
Entiendo.
¿Por qué no habrías de hacerlo?
Exacto.
Pero, por alguna razón...
me siento más centrada contigo,
que con los demás.
Es un gran misterio.
Desafías todo lo que digo.
A veces, necesito eso más que a gente que me crea.
43 KILÓMETROS
¿Cuánto tiempo me puedes hospedar?
Es tu casa también.
Y tus sesiones para manejar la ira, ¿sigues yendo?
No. Debo decir algo gracioso,
como que renuncié porque me enfurecía.
Pero la verdad es que me ayudan mucho.
Tal vez vuelva a anotarme.
Qué bien.
Creo que he mejorado mucho en ese aspecto.
Mírala, amigo.
No veía el momento de volarlo en pedazos.
La familia Bolton.
Mantente a doscientos metros de distancia.
Danos un segundo, hermano.
-¿Adónde vas? -A Burger King.
Tráeme papas fritas.
Demonios.
¿Qué demonios?
¿Puedo preguntar cuál es el problema?
Recibimos una queja.
¿De qué? Con todo respeto, yo no...
Sr. Bolton, necesito que salga del auto.
Está bien donde está, póngale el seguro, y acompáñenos.
Está bien.
Ha hecho esto antes, ¿no?
Sigo esperando saber por qué me arrestaron.
Señores, les diría que conozco mis derechos,
pero la última vez que le dije eso a un policía,
recibí un gancho de izquierda junto a esos derechos.
¿Puedo, por lo menos, hacer mi llamada?
Si no es demasiado problema.
Gracias.
Yo...
Me da un poco de vergüenza decirlo,
pero no sabía lo de tu hijo.
¿Sabes qué? Tengo una buena para ti.
Tengo una buena para ti.
La noche que nació mi hijo,
volvía del hospital a mi casa,
para buscar algunas cosas de Jeannie,
que estaba en el hospital y mientras conducía,
comencé a hablar con mi mamá, en la cabeza.
Cosas como: "Ojalá pudieras verlo".
"Es un niño hermoso y ojalá pudieras
cargar a tu hermoso nieto, solo una vez..."
Ella había muerto quince años antes,
cuando yo tenía 16 años.
Y su último día en la Tierra, que recuerdo muy bien,
estaba en casa, en la cama.
Y comenzó a hablar de una canción
que le gustaba cuando era adolescente.
Era un viejo tema de jazz, con banjo,
llamado "Washington Square", de The Village Stompers.
Mientras ella hablaba,
me pareció recordar haberlo visto entre unos discos, en el sótano.
Bajo corriendo, busco entre sus viejos discos.
No me demoré más de diez o quince minutos,
pero cuando subí, había fallecido.
Entonces, fui a la sala, tomé el tocadiscos,
lo llevé al cuarto,
me senté en la cama y se lo toqué, de todos modos.
Y...
después de eso, llamé a mi papá a darle la noticia.
Eres un buen hijo, Ralph.
Gracias, pero...
Espera. Este es el asunto.
Solo oí esa canción la vez que la toqué para ella.
Y después de eso, no la oí en quince años.
Hasta la noche que estaba manejando,
hablando con mi mamá
sobre mi hijo y, ¡sorpresa!
En ese mismo instante,
"Washington Square" comienza a sonar en la radio.
Quince años.
Quince años.
Entonces,
¿qué opinas de eso?
Parece una casualidad.
¿Eso es todo?
Porque...
demonios, a mí, me pareció tremenda anécdota.
Sí, de hecho, estuvo buena.
Cielos.
A mi mamá le hubiese encantado.
Había una chica que bailaba para nosotros,
Princesa Sheena... ¡Dios mío!
Renunció para ser mariscal de las Gatitas de Kansas City
en la liga de fútbol americano, Sugar and Spice.
¿La qué?
Te lo digo, jugaban en tanga y ligueros.
Con hombreras y casco, claro.
Claro.
¡Mentira!
En serio, amigo.
Esa chica tenía tremendo brazo.
-¿De qué lo acusan? -Tranquilo, Seale, tranquilo.
-¡Baja la voz, Bolton! -¿De qué lo acusan?
Si no lo quieres acompañar en la celda, sugiero que...
¿Qué?
¿Qué demonios me vas a hacer, Handy?
¡Maldito idiota con cara de Forrest Gump!
¡Tranquilo, Seale! No hay problema.
Te lo pediré una última vez.
Baja la voz y respeta aquí dentro.
-¿En serio? -¡Demonios!
Si de verdad querías molestarlo, Bolton,
debiste llamarlo Barney Fife.
Porque Forrest Gump es mi ídolo.
Cállate.
Primero, arrestas a un inocente sin motivo.
Y después, atacas a otro por detrás con electricidad,
porque no te gusta que te lo cuestione.
Para mí, eso los convierte a todos en unas nenas cobardonas.
De verdad prefieres estar preso, ¿no?
Cállate.
Tienen que oír esto, es genial. Es genial.
Dice que, en una de las cuevas, hallaron las huellas
de un tigre diente de sable, de hace 35 mil años.
Esa debe ser la Cueva del Diente de Sable.
¿Cómo sabías?
Y hay un agujero por el que debes pasar.
Es tan pequeño que lo llaman el esfínter.
-Trata de atravesarlo, Sam. -No te preocupes, lo haré.
-Disculpa. -¿Qué?
Pásalo para atrás.
Necesito comer.
Acabas de comer.
Estaba lleno de cáncer.
Ya no tiene que preocuparse por eso.
Necesito comer.
¿Qué le vamos a decir?
La verdad no.
Jamás te creería.
Así es. Y si te creyeran,
saldrían huyendo.
Entonces, ¿qué le decimos?
La verdad.
¿Cómo está, agente?
Vinimos por Claude Bolton.
-Nadie me lo ha comentado. -Hola, Claude, ¿cómo estás?
-¿Quién es este? -Te sacaremos pronto.
Teniente, no tiene jurisdicción en Georgia.
-¿De qué se le acusa? -Nos mandaron a detenerlo...
Los mandó el capitán Becker
de la Oficina de Investigación de Tennessee?
-Sí, señor. -Él le va a explicar.
No, señor, es el agente Drayton Council en Cecil.
Sí, capitán, él está aquí.
Claude.
¿Solo yo?
¿Y mi hermano? No me iré sin él.
Agresión a un policía.
No te toqué, viejo.
Tú fuiste quien me atacó por detrás.
Así responden ante cualquier pregunta que se haga aquí.
Como dije, no me iré sin él.
Lo vamos a necesitar.
¿Por qué no fuiste con ellos?
Como te dije antes, Howie, el trabajo.
Porque cuando las personas comenzaron a ofrecerse a ir,
sentí un gusto a cobre en la lengua.
¿Cómo así?
Cuando estaba en Irak y teníamos que patrullar,
era como si tuviera la boca llena de monedas de cobre.
Eso fue hace catorce años.
Esta mañana, cuando ella arengó a las tropas,
por primera vez,
desde entonces...
volví a sentir ese sabor.
Así que...
no haré más patrullas a pie, viejo.
Tengo que quedarme en casa esta vez.
¡Demonios!
Bienvenidos a Cavestock. ¿Tienen una reservación?
Sí, señora.
Me gustan tus pendientes.
Están en la fila seis, puesto número doce.
¿Sabe dónde queda la Cueva del Diente de Sable?
Aquí hay más de cien cuevas,
así que solo puedo decir que en alguna parte.
¡Disfruten!
Pude comprar mi propia cueva por este precio.
Gracias, supongo, por esa porquería.
Ustedes lo mandaron a arrestar, ¿no?
¿Para qué demonios?
Tenemos que ir a alguna parte a hablar.
Al demonio con eso.
Tenemos que ir a alguna parte a hablar.
Amigos, no es un pedido.
Sé que lo que les acabo de contar parece una locura.
Es mucho más que una locura.
¿Cómo te has sentido, últimamente?
Bien.
Mal.
¿Como si alguien tratara de meterse en la cabeza?
La cabeza, la casa.
Y el espejo que me está mirando.
Demonios. ¿Esa cosa se está transformando en mí?
Parece que sí.
Esperen un momento. Me están tomando el pelo, ¿no?
Es una broma pesada.
¿Cómo te metieron en esto?
Está muy mal lo que me quieren hacer pensar.
Mandamos a arrestarte para protegerte.
Al estar detenido, tendrías una coartada.
Por eso debemos quedarnos contigo,
hasta hallar la forma de protegerte.
Esperen. ¿Quedarse aquí?
A menos que quieras volver a Cherokee City.
¡Olvídenlo! No volveré.
Es donde todo comenzó.
No los necesitamos.
-Puedo ser su coartada. -¿Con tu historial impecable?
Vete a casa.
No es solo lo que decía tu esposa de que nos estorbas.
Si no logras creer, realmente, en esta cosa,
no solo eres un obstáculo, sino un peligro para todos.
No respondo a ultimatos.
Tienes que aflojar y dejar que llegue ahí a mi ritmo.
Que es lo que intento hacer.
Si no es suficiente para ti,
puedo irme del estado ya.
¿Qué te parece?
Esfuérzate más.
¡Convéncete más rápido!
Por favor.
-Podemos ir por aquí o... -Tengo hambre.
-Ve. -Quiero ver esa cueva.
Claro, amiguito, ve.
-¿Tomamos una cerveza? -Está bien.
Linda decoración.
Seale no quiso arreglar, porque le recuerda
a no limpiar armas en la casa.
¿Y los otros dos huecos?
-¿No te gustan los rompecabezas? -No me gustan los elefantes.
¿Qué sucede?
Debí ir con ellos.
Debes estar bromeando.
Holly está arriesgando el pellejo
¿y yo tengo demasiado miedo para protegerla?
En cuanto a su protección, la acompañan tres policías
con cincuenta años de experiencia combinada.
Si te les unieras,
tal vez te arrestarían por no tener licencia.
Sé que tienes razón.
Pero no puedo evitar...
pensar que la abandonamos.
¿Sabes?
Quiero a esos malditos fuera de aquí.
¿Cuánto piensan quedarse?
No mucho.
Él está listo para aparecer y dejar suficiente de tu ADN
para que te incriminen.
Solo tenemos que estar contigo cuando eso suceda.
Solo puedo hospedar a uno y en mi sofá de porquería.
Los demás tienen que buscar otro lugar para dormir.
¿Dónde más van a ir, Seale?
Todo está lleno por Cavestock.
Este agradable porche está bien para mí.
-Tampoco me molesta. -Van dos.
Puedo dormir en el auto.
¿Estás seguro?
No será la primera vez.
¿Adónde vas?
Quiero verificar algo que vi al llegar. Vuelvo pronto.
Supongo que me toca el sofá de porquería.
Seale, ¿qué hay de ese viejo colchón?
Perdí la máquina para inflarlo. Lo siento.
Deb, después de quince años viniendo aquí,
puedo decirte con toda confianza,
que, oficialmente, me muero de aburrimiento.
-Es para los chicos. -Creo que también les aburre.
Sam no.
Deb, sabes que adoro a Sam,
pero tienes que reconocer que es medio nerdo.
-¿Buscas algo específico? -Una cueva.
Eso ayuda.
Tiene las huellas de un tigre diente de sable
de hace 35 mil años.
Esa no la conozco, pero hay una cueva
con marcas prehistóricas de garras en el techo.
¿De qué animal?
De osos.
En los tiempos de los diente de sable,
los osos medían entra tres y casi cinco metros.
El doble del tamaño de los que tenemos ahora.
Lo sé. Lo leí en un libro.
Hay una cueva en la que los osos se paraban
y afilaban las garras en el techo.
Es impresionante. Deberías verla.
-¿Quieres que te la enseñe? -Claro.
Vamos.
¡Dios mío!
Cielos.
Creo que tendré que espantar a esos chicos.
Si lo haces, no te volverá a hablar.
He ahí el dilema.
Esa es una máscara genial.
Está buenísima.
¡Sam!
¿Adónde vas con él?
¡Tiene a mi hermano! ¡Alguien!
-¡Aléjate de él! -¡Deténganlo!
-¡Que alguien ayude! -¡Auxilio!
¿Qué sucede?
¿Es su hijo?
-¿Qué está haciendo? -¡Deténganlo!
¡Llamen a la policía!
¿Estás bien?
¿Estás bien?
Sí.
Aquí no está pasando mucho, así que...
No tienes que...
No sé por cuánto tiempo.
Claro, si nada sucede, entonces...
Cariño, te devolveré la llamada.
Agradezco tu hospitalidad, pero si pudieras esperar
hasta que nos vayamos...
Demonios, solo es hierba. Hasta está en la Biblia.
¿Sí?
Demonios, sí.
Cuando encontraron las tumbas del rey Salomón,
¿adivina qué hallaron junto a él?
Tenemos que hacer unas compras.
¿Puedo usar tu auto? Es el único que hay.
-Adelante. -Gracias.
¿Quieres una fumada?
¿Qué?
Vuelvo en un momento.
IGLESIA VUELA DERECHO CASA DE DIOS
¿Cómo está esta noche, jovencita?
Bien, gracias.
Qué bueno verte aquí.
Pensé que eras católico.
En una tormenta, cualquier puerto sirve.
Sí.
Dios mío, estoy agotada.
Muchas gracias, Mike. Te llamaremos.
-Gracias. -¡Suerte, muchachos! Gracias.
Wanda.
Hola, Wanda. Soy el detective Hidalgo.
Él es el detective Healy.
Mucho gusto. Siéntate.
EVIDENCIAS PERTENENCIAS
No nos demoraremos, solo le haremos unas preguntas.
¿Se siente bien?
Han venido muchos policías a esta casa en todos estos años.
Pero ninguno pasó la noche.
Quería documentar la ocasión.
Por Dios.
¿Qué?
¿No quieres pagar por una habitación?
¡Dios!
Nunca conocí a un policía que no fuera tacaño.
-Increíble. -Sí, es increíble.
Malditos policías.
¿Cómo pasaron la noche los dos tórtolos?
-Idiota. -Hijo de perra.
Mucha gente aquí, ¿no?
Sea lo que sea, no lo hice.
¡Qué bien! Buscamos a tu hermano Claude.
-¿Para qué? -Solo queremos hablar.
-Buenos días. -Buenos días.
Entren y dejen que nos ocupemos.
-¿Podemos entrar? -Hablemos aquí.
Lo que sucedió anoche,
cuando alguien intentó llevarse a un niño en el festival...
puedo garantizar, personalmente, que Claude Bolton estaba aquí,
conmigo, desde la tarde de ayer, hasta ahora.
¿Qué está pasando?
Dios mío.
Él está aquí.
¿Perdón?
Eso está aquí.
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