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Original subtitles

No entiendo por qué no puedo ver a mi hijo.

Señora, cálmese. Ya le dije, va contra las normas.

A su hijo lo están interrogando.

¿Interrogando? ¿Quién lo está interrogando?

Un detective. Le avisarán cuando el interrogatorio haya terminado.

Haz algo. No puedo seguir hablando con este idiota.

- ¡Señora! - Tranquilízate, Yulia.

¿Cómo quieres que me tranquilice?

Te estoy pidiendo que hagas algo.

Viktor.

Hola, Yulia. Vamos a solucionar esto.

Cálmate.

Vamos.

Hice algunas averiguaciones.

El detective Sinelnikov se ocupa del caso de Alex.

No tengo contacto directo con él. El tipo es un descarado, pero firme.

Se lo respeta mucho, no es un policía común,

así que déjame hablar a mí.

No te metas, así no arruinamos las cosas.

Bien.

Adelante.

Buenos días. Tomen asiento. ¿A qué debo la visita?

No hace falta, ya lo sé.

¿Él es su asistente?

No, es el padre del sospechoso, es muy amigo mío.

Hablemos como colegas.

Lo escucho.

Quiero que me cuente los detalles del caso.

Hoy a las 3:30, apareció el cuerpo de Micheev Roman Andreevich,

alias Mikhey, en Krutinskiy Lane 8.

Mikhey era traficante.

Se lo juzgó dos veces por posesión con fines comerciales.

Junto al cuerpo, estaba su hijo con un arma en la mano.

Todavía no ha llegado el informe de balística,

pero a juzgar por la posición del cuerpo y la herida de bala,

no es difícil suponer que es el arma homicida.

También le confiscamos a su hijo más de 600 gramos de marihuana.

Las pruebas son bastante convincentes.

Ahora estamos buscando el móvil del hecho.

- ¿Qué dice Alex? - Nada.

- Hasta ahora no dijo nada. - Necesito verlo.

Hoy o mañana su hijo irá a declarar.

Por eso, dada la gravedad del delito cometido,

por el bien del caso, el sospechoso quedará incomunicado.

El único que tiene permiso para hablar con él es su abogado.

Entiendo.

Gracias por echar luz sobre el caso.

Vamos.

Usted tiene 45 años, fuma demasiado.

Es soltero. No tiene hijos ni los tendrá.

Ama a las abejas más que a las personas

y dudo mucho de que sea imparcial

en la resolución del caso de mi hijo.

Mi hijo es inocente y lo probaré.

¿Cómo sabe de mis colmenas?

Así que usted es el famoso "Olfateador".

Qué interesante.

Si descubre algo nuevo, bienvenido sea.

Iré al departamento. ¿Cuál era la dirección?

Espera. No hagas locuras.

Mañana haré que me reasignen el caso.

¿Qué lograste? Solo hiciste enojar al detective.

Ahora hará que Alex declare antes.

Necesito llegar a ese departamento lo antes posible.

¿Vienes conmigo?

Lo que quieres hacer es ilegal.

Tomaré el caso mañana y luego...

Al demonio, vamos.

- ¿Cómo está? - No nos dejaron ver a Alex.

- Solo puede verlo un abogado. - No te preocupes, Yulia.

Haré que mañana me reasignen el caso.

- Muy bien. - Contrataré a un abogado.

No, gracias. Yo lo resolveré. Tú...

Yulia, espera.

No gastes saliva.

No sabía que llevabas un equipo para ladrones aficionados.

Deberías ver mi equipo para estafas aficionadas.

Cinta de papel.

Está hecha de papel blanco.

Está pegada con pegamento de silicato.

Precisamente, el que le dan a los policías.

Usas vapor y se despega.

Esto no es pegamento de silicato.

Es dispersión de acetato de polivinilo en agua o, simplemente, PVA.

Lo principal es que sale con el vapor.

A partir de ahora, estamos al margen de la ley.

Sinelnikov. Sinelnikov.

Detective. Soy Zotov Ivan Fedetovich,

el vecino de Mikhey, el hombre asesinado.

Qué extraño. Alex estaba en el suelo y sí tenía un arma.

Nuestro amigo el detective, dos médicos

y por el olor del polvo

que se usó para tomar muestras de las huellas digitales, un criminólogo.

Me falta algo.

Otro hombre de entre 35 y 37 años. Tenía un arma.

Un desconocido con un arma. ¿Se disparó el arma?

No lo sé, pero es otra arma.

No la que tenía Alex. ¿Podría ser el asesino?

No necesariamente. Podría haber sido otro policía.

Necesito examinar a todo el grupo.

Así podré determinar si era el asesino u otro policía.

Aquí se almacenaba diacetilmorfina, heroína.

Mucha. Por lo menos, tres kilos.

- Eso es grave. - Un motivo perfecto para un asesinato.

Y un buen motivo para quitarle el caso a la Policía.

Tres kilos no son broma.

El allanamiento de morada puede servir

para que triunfe la justicia.

Felicitaciones. Nuestro primer allanamiento de morada fue un éxito.

Si los forenses dicen que el arma que se disparó fue la de Alex,

eso significa que es el asesino.

- No saques conclusiones precipitadas. - ¿Dónde consiguió Alex el arma?

No tengo idea de quién es mi hijo,

no conozco sus pasatiempos, a sus amigos, la música que escucha,

si tiene novia.

Todo esto es mi culpa.

Ser parte de la vida de tu hijo

no es lo mismo que ser un buen padre, créeme.

El mío, por ejemplo, se emborracha tanto que...

Ojalá no lo hiciera.

Ve a descansar.

Hablaré con el general en la mañana para tomar el caso.

- Llámame cuando lo hayas hecho. - Muy bien.

Y cuando se fueron,

el que llevaba el maletín

volvió a pegar la cinta de la Policía en la puerta.

Se quedaron frente al edificio un rato

hablando de algo y luego se fueron.

¿En qué auto iban?

El que tenía el maletín se subió a un auto verde

y el otro, a uno rojo.

- ¿Sabe de qué marca eran los autos? - Eran importados.

Sí, dos autos importados. Uno verde y el otro rojo.

Todo está limpio, coronel.

Bien, vayan al auto, yo cierro.

- Detective, ¿qué pasa con esto? - Me van a ahogar aquí.

No se preocupe, Sr. Zotov. Nos ocuparemos de eso.

Quiero que trate de recordar si hubo algo extraño...

Sí, hubo algo.

El que tenía el maletín olfateaba todo,

como si fuera un perro.

- ¿Olfateaba todo? - Sí.

¿Por qué no lo dijo antes?

¿Estos son los hombres que vio?

Sí, son ellos.

- ¿Este era el que olfateaba? - No, el otro.

¿Está seguro de que no se confunde, abuelo?

En serio, era él, detective.

Hola, Sveta. Quería hacerte una pregunta. ¿Te gusta el cine?

- Como arte, sí. - ¿Y como para ir a ver una película?

¿Invitas así a todas las mujeres?

No, tú eres la primera y espero que, también, la última.

Muy bien, lo pensaré.

También quería decirte algo.

No puedo creer lo bellos que son tus ojos.

Sigues buscando mis ojos en los lugares equivocados.

Obviamente, tienes problemas graves. De vista.

- ¿Él está? - Sí, y se muere por verte.

Sveta, deja de coquetear. Lebedev, a mi oficina.

¿Cómo va el caso de los cajeros automáticos?

Los estamos buscando, general. Tenemos que descubrir

cómo deshabilitaron las cámaras y el dispositivo de seguimiento.

¿Así que los están buscando?

¿Dónde estabas anoche, entre las siete y las diez?

¿Buscándolos?

Ayer, general,

entre las siete y las diez, estaba en el bar tomando una cerveza.

Tengo testigos. Estaba viendo el partido.

Ayer no hubo ningún partido.

Entonces, solo tomaba cerveza.

Los testigos son los mismos, naturalmente.

El vecino te vio entrar al departamento de Mikhey

ilegalmente y sin una orden judicial ni un permiso.

Y me tengo que enterar de esta manera.

- General... - No quiero que me digas nada.

¿Te queda chico el uniforme o qué?

¿Quieres jugar a ser 007?

Informo sobre el éxito de la Operación Rehenes

y me entero de esta porquería.

Pero hay tres kilos de heroína.

Es grave.

Lebedev, olvídate del caso. Olvídate de que existe.

Después de lo que has hecho, nunca tendremos este caso,

ni aunque haya una tonelada de heroína.

Una cosa más. Te prohíbo que sigas metiendo la nariz en esto.

General...

Te prohíbo que metas la nariz en esto.

Es una orden. Cúmplela.

¿Puedo irme?

Sí.

- No tendríamos que habernos apresurado. - Nunca te pedí que me siguieras.

En realidad, sí,

pero ese no es el punto. Tenemos que ver cómo seguir.

No sé. ¿Cómo voy a examinar al grupo ahora?

Pensaré en algo. Dame unos días.

¿Unos días?

¿Y qué hago? ¿Me siento a esperar en esta casa?

Mi hijo está en prisión y no sé cómo está.

Alex está bien.

Lo interrogaron dos veces, pero no dijo nada.

- ¿Cómo lo sabes? - Lo sé.

Viktor, ya no sé qué hacer.

Trataré de resolver esto lo antes posible.

Lo siento.

No, te entiendo.

No te preocupes, lo entiendo.

¿Qué hago con este... condón?

Tíralo en algún lado.

Gracias a Dios, por fin. Ya me estaba volviendo loca.

¿Cómo está?

¿Cómo que no lo vio?

¿Se niega?

No me importa el anticipo.

¡Váyase al diablo, basura!

¡Idiota!

¿Sí?

¿Sí?

¿Vas a abrir tu elevador de alta tecnología

o debo decirlo primero?

Elevador, ábrete.

Se abrió.

Genial. Sobredosis de calmantes.

¿Cómo hiciste para llegar aquí?

Miren al Sr. Sabelotodo. Nuestro genio.

Necesitas dormir un poco.

Solo tú puedes dormir mientras tu hijo está en prisión.

A ti no te importa nadie.

No te importaba antes ni tampoco ahora.

- Iré a ver a Alex. - Espera.

¿Qué sucede?

El abogado se negó a representar a Alex.

Te traeré un poco de agua.

Adelante.

Hola.

Hola.

¿Decidió entregarse? ¿Viene arrepentido a confesar?

¿Dónde está su cómplice? ¿No pudo venir?

Seamos adultos. No estamos en jardín de infantes.

¿Adultos? ¿Qué tal si lo encierro y le hace compañía a su hijo?

¿No vino para eso?

¿Qué estaba haciendo allí? ¿Quería limpiar lo que hizo su hijo?

Mi hijo es inocente.

Trabajo en esto hace 20 años

y aún no he visto a ningún padre admitir la culpabilidad de su hijo.

¿Encontraron la heroína en el departamento de Mikhey?

- ¿Qué heroína? - Había un paquete.

Tenía tres kilos de heroína que desaparecieron después del asesinato.

¿A dónde está? Es obvio.

El verdadero asesino tomó la droga y le tendió una trampa a Alex.

Deme la posibilidad de examinar al grupo que estuvo en la escena del crimen.

- ¿Examinar? - Bueno, oler... Odio esa palabra.

¿Para qué?

Había otro hombre con un arma en el lugar.

Podría ser alguien de la unidad de respuesta,

pero creo que es el verdadero asesino. Déjeme examinar al equipo.

Encontraré al asesino, se lo prometo.

- ¿Está seguro? - Completamente.

Lo pensaré. Mañana habrá una reunión.

Les contaré esto a mis superiores.

Gracias por entender. Adiós. Espero su llamada.

Buena suerte.

Esta mujer está loca.

Completamente desquiciada.

Maldición.

¡Yulia!

Está demente.

Necesito pedirte un favor.

Necesito averiguar quién estaba en el lugar del asesinato de Mikhey.

¿Mañana?

¿Antes no?

Está bien, esperaré.

¿Quién demonios viene?

¿Qué quiere?

- ¿Con quién hablo? - Hable, lo escucho.

Tenemos que hablar de una cosa.

- ¿De qué? - ¿Su hijo está en prisión?

Espere un minuto.

Adelante.

- Hola, amigo. - Lo escucho.

Su hijo le manda saludos. Estábamos encerrados juntos.

Supongamos que sí.

Conozco a un hombre que sabe quién mató a Mikhey.

Usted tiene dinero y no parece una persona tacaña.

Le daré la dirección.

No pido mucho, solo mil dólares.

Espere aquí.

Aquí falta algo, amigo.

El vaso de plata que tiene en el bolsillo cuesta unos cien dólares.

Así que está todo.

La dirección. Deme la dirección.

Claro. Aquí tiene.

Novecientos cincuenta mil rublos en dos días.

¿Quieres contarme tu historia de éxito?

Escucha, genio de las computadoras, te meteré en un cuarto

durante diez largos años y no será cómodo como aquí, créeme.

Tampoco tendrás una computadora. ¿Entiendes?

Un segundo.

Te doy 21 horas para que reflexiones.

Dígame.

¿Qué? Voy para allá.

Tuvo una leve conmoción cerebral.

La cabeza está intacta y no se rompió la nariz,

pero perdió mucha sangre, tuvimos que taparle la nariz.

- ¿Eso le afectará su...? - No sé.

No tuvimos otra opción. Ahora necesita descansar.

Nada de estrés, ni físico ni psicológico.

Aquí está.

- ¿Cómo estás? - Perfectamente, ¿no lo ves?

Identificamos al visitante. Qué bueno que le tomaste fotos.

Quien te visitó esta mañana no es otro que Nail.

¿Nail?

Gvozditskij Fyodor Ignatievich, nacido en 1960.

Un estafador, dos veces detenido.

Se vio envuelto en un caso con Mikhey el año pasado.

Es él.

Lo visitaré en su casa. Tomaremos té y pasteles.

Sin órdenes judiciales ni testigos. Me dirá quién lo mandó, confía en mí.

- Voy contigo. - No.

Me temo que no te gustarán

los pasteles que pienso llevarle.

Me comunicaré contigo en cuanto sepa algo.

Muy bien.

No inclines la cabeza.

Parece que alguien se me adelantó.

¿Nail?

Tranquilos, muchachos, soy uno de ustedes.

Llevo la placa en el bolsillo interno de mi chaqueta.

Sí.

Más arriba.

Sigue irritado, pero se detuvo la hemorragia.

Eso es bueno.

¿Puedo irme?

Diez días en cama, por lo menos.

Que te mejores. Te veré mañana.

Maldición.

¿No te lo advertí, Lebedev?

- Así es, general. - ¿Y me escuchaste?

¿Ahora trabajas por tu cuenta? No me importa,

pero envíame una carta de renuncia y vete al diablo.

¿No tienes nada que decir?

Escúchame bien, Lebedev. No te protegeré más.

A partir de hoy, tomarás una licencia de dos semanas.

Sin salario.

- Entrega tu placa y tu arma. - Sí, señor.

Ya basta de farsas. Entrégalas según las normas.

Si te quedas en la ciudad o intentas entrometerte

nuevamente en el caso,

te echaré del SBI,

sin posibilidad de apelar la decisión.

Retírate.

¿Puedo irme?

Retírate.

Maldito farsante.

Yo tampoco tengo buenas noticias.

Balística confirmó que el arma homicida

es la que le encontraron a Alex.

Maldición.

¿Y qué pasó con la heroína?

¿Estás seguro de que desapareció después del asesinato?

Tal vez no tiene nada que ver con la muerte de Mikhey.

Ya no estoy seguro de nada.

Entonces, ¿qué tenemos? Nada.

Tengo vacaciones forzosas y sin arma.

Tú estás en el hospital y sin nariz.

Estoy a punto de recibir la información

sobre los primeros policías que estuvieron en el lugar,

pero ya no sirve para nada porque perdiste el olfato.

Hola, Kolya. Tomo nota.

¿Eso es todo?

¿Estás seguro?

Gracias.

Sinelnikov nunca estuvo en la escena del crimen.

¿Qué quieres decir?

¿Y su olor en el departamento de Mikhey?

Otro detective estuvo en la escena del crimen

con su arma de servicio.

Entonces, ¿qué hacía Sinelnikov en el departamento?

He sido un idiota.

- No eres el único. - No entiendes.

Fui a ofrecerle mi ayuda, soy un imbécil.

¿Dónde crees que oculta la droga?

En su casa no, eso es seguro.

Un momento, tiene colmenas. ¿Podría ser allí?

Haremos que nos lo muestre. Es hora de tomar el toro por las astas.

¿Dónde dijiste que estaban las colmenas?

El olor era de miel, flores y tréboles. Hay un campo cerca.

Tranquilo, deja que este trabajo lo haga un policía, a la antigua.

Maxim.

Necesito un favor.

- ¿Quién es este hombre? - Un genio de las computadoras.

Vino con una idea para robar dinero de los cajeros automáticos.

Si sale bien, tú también podrías destrozar los cajeros automáticos.

Lo atrapamos y ahora trabaja para mí.

Primer disfraz de ladrón.

Segundo disfraz de ladrón. Este es mío.

- ¿Me parezco a Tolstoi? - Más bien pareces un vagabundo.

Excelente.

Nina.

¿Dónde conseguiste estos bellos trajes?

Hay una boutique exclusiva en el bazar de Birulevo.

A propósito, me debes 200 rublos.

- Esto no me gusta nada. - ¿Tienes una idea mejor?

Esto es maravilloso.

- ¿Por qué gritas? - No grito, llamo la atención.

La vecina atenta. Ve a buscarlo, Sr. Cómplice.

Aquí están las abejas.

¿Cómo entraremos? ¿Por la puerta o por la ventana?

Ya intentamos entrar por la puerta.

Muy bien.

Por Dios.

Andrey Vasilievich, soy Vera, su vecina.

Una no funcionó.

Vamos, Stepanich.

Maldición.

- ¿Se lo creyó? - Claro que sí.

Con el vidrio roto, se convenció.

Ya lo llamó.

Soy Vera, su vecina.

Le están robando. Es una banda.

Un genio de las computadoras, realmente.

- Pero tenemos un problemita. - ¿Qué sucede?

La cámara de la casa no se activó.

Por fin. Estaba esperando. Qué bueno que llegó.

Fue terrible. Era toda una banda. Casi me muero.

Vera Alekseevna, cálmese. Yo lo resolveré.

¿Necesita testigos? Yo me ofrezco.

Puede ser peligroso. Vuelva a su casa.

Vuelva a su casa.

Ahí está. Miren qué nervioso está.

¿Y si la droga está en la casa?

No, al parecer, no.

Genial.

¿Qué clase de miel producirán esas abejas?

Acerca la imagen.

¿A dónde va?

- ¿Lo grabaste? - Claro que sí.

El tigre está enjaulado. Terminemos con esto.

¿Qué pasó? ¿Qué se llevaron?

Nada en especial. No se preocupe, eran unos vagabundos.

Probablemente, buscaban vodka.

- ¿Vio para dónde se fueron? - Para allá, hacia el lago.

- ¿El lago? ¿Hace cuánto tiempo? - Hace unos veinte minutos.

Estoy sola aquí. No volverán, ¿verdad?

No, no se preocupe.

¿Y ahora qué?

Tenemos que recoger las cámaras.

Luego llamaré a un equipo para que lo atrapen.

Se acabó, payasos. Quiten las manos de los bolsillos.

- ¿Y ahora qué? - Ahora los mataré.

Los enterraré junto con los equipos.

- Eres un imbécil. - Es culpa tuya.

Nail te advirtió que no metieras la nariz en asuntos ajenos.

Muy linda charla, pero es tarde y debo ir a trabajar.

Nariz por nariz.

Una bolsa de plástico llena de polvo blanco,

pesa unos tres kilos. Supuestamente, heroína.

- Firme aquí. - No firmaré nada.

¡No tienen derecho! ¡Tendrán que responder por esto!

Claro que lo haremos. Necesito que firmen los testigos.

Lo haré.

Hace mucho que sospechaba algo así. Qué horror.

Esto te da buena suerte.

Cuando Tatyana Aleksandrovna lo vea...

Hay otra persona que te está viendo ahora.

Malditos artistas.

Desobedeces órdenes directas, ¿no?

Para nada, general.

Cumplo órdenes. Estaba descansando en el campo.

Tus vacaciones se terminaron. Te quiero en mi oficina a las nueve.

Y quiero un informe completo en mi escritorio.

Felicitaciones por tu bautismo en combate,

pero sigues bajo supervisión.

¡No tienen derecho a hacer esto sin una orden judicial!

¡Me quejaré con el fiscal!

Viktor, ¿trabajabas sin la orden judicial?

Te la olvidaste ayer en mi escritorio.

Mire, aquí está. Firmada y aprobada.

Llévenselo.

¿Quién era el artista?

Sinelnikov recibía sobornos de los traficantes.

Mikhey le pagaba habitualmente.

Todo iba bien, hasta que Mikhey comenzó a hablar con la gente equivocada.

Sinelnikov decidió quitarlo de la escena

y ganar un dinero extra.

Esperó hasta que Mikhey recibió

un nuevo cargamento de droga y luego lo mató.

¿Y Alex?

Sinelnikov planeaba involucrar a quien visitara a Mikhey.

Había muchos, pero parece que Alex llegó primero.

¿Sabes qué es lo peor?

Si tu hijo no hubiera estado allí,

nunca habríamos atrapado a Sinelnikov.

- Papá. - Alex.

¿Por qué fuiste solo a lo de Mikhey? ¿No habíamos acordado otra cosa?

No quería que te involucraras.

Encontré el paquete que mamá ocultó y decidí devolvérselo.

Alex, Alex.

Mi niño.

Por Dios, bajaste mucho de peso.

Gracias por todo.

Por favor,

perdóname.

Ya pasó todo.

Vamos a casa. Gracias, Viktor.

Si bebiera, hoy me emborracharía.

Eso es lo que yo pienso hacer.

No lo corones con una hamburguesa.

Subtítulos: María Eugenia Roca Rodríguez

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