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Después fuimos a su casa.
Ella quería ducharse porque habíamos sudado mucho en la clase.
La idea era salir a tomar algo, pero a ella le dio pereza.
Sacó algo para beber y nos quedamos charlando.
¿Y después?
Se quedó dormida en el sofá.
Se quedó dormida. Así porque si...
Bebió más de la cuenta.
Respire hondo.
Señor Lizardi,
¿En algún momento puso alguna sustancia en la bebida de la señora Isabel Díaz,
con el fin de dormirla?
Ya le dije,
bebió más de la cuenta.
¿La obligó a beber?
Los dos bebimos más de la cuenta.
No está respondiendo a mi pregunta.
¿Usted obligó a beber a la señora Isabel Díaz?
No, no la obligué.
Bien.
Dígame entonces, ¿qué ocurrió después de que la Señora Isabel Díaz se quedara dormida?
Le robé.
No le escucho.
Le robé.
Mientras ella dormía usted le robó.
¿Qué le robó?
Joyas.
Joyas...
¿Qué joyas? ¿Cuántas joyas?
No sé.
Agarré lo primero que encontré en un cajón y me fuí.
Lo primero que encontró....
Un reloj de dama Tressa suizo de oro de 18 kilates.
Un solitario de platino y brillantes.
Un anillo rubí de oro 18 kilates,
y un brazalete de plata de 2 líneas con 35 perlas.
Eso es lo que encontraron los agentes de policia en el momento de su detención.
¿Todas las joyas eran de la señora Isabel Díaz?
¿Algo más?
¿Dinero?
¿Tarjetas de crédito?
¿Objetos de valor?
Sólo las joyas.
Sólo las joyas.
¿Esa fue su intención, Señor Lizardi?
¿Mi intención?
Sí sí, su intención.
Desde el comienzo su intención fue la de engañar, emborrachar,
y robar a la señora Isabel Díaz?
No, no fue esa mi intención.
¿Está seguro, señor Lizardi?
Sí señor, estoy seguro.
No fue esa mi intención.
Entonces, ¿cual fue su intención?
¿Por qué lo hizo?
600
700 por la pulsera.
DÍA 1
Permiso...
¿Cómo le fue esta noche?
¿Tuvo suerte?
No me suena de haberla visto antes por acá.
Casi siempre somos los mismos.
Yo tampoco vengo muy seguido, no crea...
Solamente vengo cuando tengo el palpito que voy a ganar.
Como hoy, por ejemplo...
Esta mañana,
nada más abrír los ojos, me he dicho:
Ricardo...
no sé que tendrás pensado hacer hoy, pero
hoy es tu día de suerte.
Vete y juegá unas monedas.
Avanti.
Y acá estoy.
con muchas ganas de invitarla
a festejar los frutos del palpito.
No hay nada más hermoso que festejar lo que la suerte nos trae.
¿No le parece?
¿Tiene planes?
Bueno,
si quiere que la noche nos sorprenda,
ya sabe con quien contar.
Siempre fuiste una porquería.
Desde chico se veía que eras una bosta.
Pensabas que no lo sabían, ¿eh?
Suplicaban para que no fueras a visitarlos.
Estaban hartos de que les quitaras todo lo que tenían.
No te podían ni ver.
Sacarle la pensión a tu viejo.
No tienes escrúpulos.
Escoria.
¿Y? ¿Qué te parece?
No está mal.
Sí, no está mal.
Un segundo pedido de 3.500 pares para como están la cosas...
Bueno,
¿qué te trae por acá?
Me cagaste.
Tu sabías muy bien cuando te vendí la fábrica,
que yo estaba pasando por un mal momento.
Creo que ya hablamos de esto...
Sí,
lo hablamos,
lo hablamos, sí.
¿Y?
Me cagaste.
Tendrías que compensarme de alguna manera.
No lo puedo creer.
¿Sabes qué?
Si no te saco de acá a las patadas,
es por el respeto que le tengo a tu viejo.
Andate.
Lo que puedas darme,
cualquier cosa me sirve.
Andate.
Hola Marcos.
Sí, sí, ya están listos.
Hola...
Sí, buenos días.
Llamaba por los cursos de Yoga.
No sé usted cual me recomienda.
Sí, la primera vez.
54
Yoga vital para principiantes.
Bien.
Este grupo, ¿estaría formado por gente joven, mayor,
hombres,
mujeres?
Perfecto!
No por nada...
Simplemente evito la gente joven.
Así es, joven por dentro.
Bien,
De 19 a 20:30.
Perfecto.
Germán.
Ropa cómoda, sí.
Bien.
Ahí estaré.
No me de la dirección, ya la tengo.
Lentamente,
acercamos las palmas de nuestras manos,
y frotamos.
Cuando sientan calor en las palmas de sus manos
acerquenselas lentamente hacia la cara,
comenzando por la frente,
y descendiendo suavemente hacia el cuello.
Inhalo,
y al exhalar,
llevo las palmas de las manos hacia las rodillas.
Abrimos lentamente los ojos,
estableciendo nuevamente conexión con este espacio
y con mi compañeros,
y mis compañeras de práctica.
Elegimos a alguien para el siguiente ejercicio.
Disculpe señora,
Está sentada en mi máquina.
¿No me escuchó?
Le dije que está jugando en mi máquina.
¿Dónde dice que ésta máquina es suya?
Esta máquina está ocupada.
Siempre está ocupada.
Cuando yo vine acá no había nadie.
No había nadie porque fui a fuera a fumar un cigarrillo.
Y por si no se dio cuenta,
acá está mi campera colgada en la silla.
Tengamos la fiesta en paz, ¿si?
Acá está lleno de máquinas libres.
Busquese otra.
Busquesela usted.
Ahora estoy jugando yo y no pienso moverme.
Si no deja ya mismo mi máquina,
le rompo todos los dedos como si fueran los huesos de un pollo.
Ya me escuchó.
Con haberme invitado a una copa hubiera sido suficiente.
Se ve que hace tiempo que no trata con una dama.
Buena chica. Buena chica.
¿Señor Lizardi?
¿Quién es?
Diana Carrizo, la sumariante.
¿Quién?
Diana Carrizo la ayudante del fiscal Prieto, de la policía judicial.
Necesito hacerle algunas preguntas.
No me agarra en un buen momento.
Le hemos citado dos veces y no se ha presentado.
Sí, si... Es cierto. Estuve muy ocupado.
Paso mañana. Gracias.
Señor Lizardi, no se complique más.
Abra por favor.
¿Señor Lizardi?
¿Si?
¿No va abrirme la puerta?
No tengo por qué hacerlo.
Señor Lizardi, está obligado a presentarse a cuanta citación se le envíe.
Sí.
ya le dije antes que me olvidé.
Anduve con muchas cosas.
Su celular está sonando.
Sí, lo escucho, sí...
¿No va atender?
No, si no espero la llamada, no.
A partir de ahora lo va a tener que hacer.
Le recuerdo que debe estar disponible las 24 horas.
Ese es mi número. Agendelo por favor.
Quiero ayudarle, Señor Lizardi.
He pensado mucho en usted.
Creo que sé como ayudarlo.
Está bien.
Quiere ayudarme...
Bueno,
se lo agradezco.
Sé cual fue su intención.
Los dos sabemos porque le robó a la Señora Isabel Díaz.
No tuvo otra opción.
¿Opción?
Ya no tiene a quien pedirle dinero.
Ya no sabe de de donde sacar dinero.
No pudo hacer otra cosa que lo que hizo.
Por lo tanto, no tuvo opciónes.
Usted dijo que venía hacerme unas preguntas.
Bueno, ¿qué quiere preguntarme?
Hemos tenido casos como el suyo.
¿Qué hace acá?
¿Qué quiere?
Ayudarle..
Ayudarme, ¿a qué?
A que deje de jugar, Señor Lizardi.
Sé como ayudarlo.
Usted no sabe nada de mí.
Ahora si me disculpa,
tengo que ir a una reunión importante.
La próxima vez no voy a venir a avisarle.
No seré tan condescendiente con usted.
Asegurese de presentarse a las citaciones.
Acá le dejo la próxima. Ya sabe.
Los muchachos de la fábrica te mandan saludos, viejo.
Siempre me preguntan que cuando vas a ir a visitarlos.
Ya les dije que ni bien presente último pedido,
vamos a pasar el día.
3.500 pares.
Para como están las cosas es una bendición.
Si sigo así voy a tener que contratar más gente, viejo.
3.500 pares...
Mirá...
Costura inglesa,
como los de antes.
¿Te acordás viejo?
Cuando se le deshinchen un poco los pies le traigo un par.
Bueno, voy a tomar un poco de agua...
Cuando se le deshinchen un poco los pies le traigo un par.
Zorra!
Bueno,
la verdad que está para quedarse un rato más, pero el laburo es el laburo.
Acuerdate viejito, un día de estos te paso a buscar y vamos a la fábrica.
Adiós Viejo.
Adiós Elena.
Lo puse ahí para que nadie se siente y toque a tu niña.
Pensé que por cuidarte la gallina de los huevos de oro,
podrías tener una atención conmigo.
No sé...
Tal vez invitarme a una copa de lo que estaba tomando.
Esto ya no es lo que era.
Antes se respiraba glamour.
Era tan agradable ver a los hombres bien vestidos,
elegantes,
con sus copas y sus habanos.
Siempre había tiempo para una atención.
La copa de una dama jamás estaba vacía.
Era una verdadera fiesta cuando alguien ganaba.
Era tan fácil hacerles felices.
Ahora no hay más que mirar...
Lleno de viejas gastándose la jubilación.
Deberían prohibirles la entrada.
¡Salud!
Darío...
Darío...
Darío...
Ven.
Te estoy esperando.
Aquí estoy...
Hace tiempo que te estoy esperando.
Eso es, ven.
Ven.
Ven.
Dame la mano.
Quiero que me cuentes todo.
Quiero saber que has hecho todo este tiempo sin mí.
Perdón.
¿Por qué?
No cumplí.
Señor Lizardi,
quiero que presentarle a Francisco,
un amigo de la casa.
Creo que lo puede ayudar.
Ya le dije que yo no necesito ayuda de nadie.
Franciso, por favor...
Mucho gusto.
Soy Francisco,
un jugador en recuperación.
Llevo 7 años,
4 meses,
y 2 días, sin jugar.
Pensé que nunca lo lograría,
que no sería capaz de hacerlo.
Pero acá me ve...
Cada vez más lejos de la adicción,
y con la confianza de que va a ser para siempre.
No sé como habrá sido su comienzo señor Lizardi,
pero me imagino como todos.
Yendo al casino con unos amigos para pasar un buen rato.
Al principio me divertía,
Si tenía dinero jugaba y si no,
tomaba unos tragos.
Me divertía ver a la gente jugar.
Una noche fui con unas monedas de más
En menos de 15 minutos lo perdí todo.
En menos de 15 minutos lo perdí todo.
No lo podía entender.
Los billetes que hacía unos segundos estaban en mi bolsillo,
ahora los tenía esa maldita máquina.
Al día siguiente lo único que quería era volver allí
y recuperar lo que era mío.
Y así lo hice...
Volví esa noche,
y la siguiente
y la siguiente
y la siguiente.
Ese fue el comienzo de mi infierno, señor Lizardi.
¿Usted está casado?
¿Tiene hijos?
Yo cuando empecé a jugar estaba casado,
y tenía una nena de 3 años.
Estuve 17 años haciendo lo imposible para que no se enteraran
de que lo estaba perdiendo todo.
De que les estaba dejando sin nada.
Francisco,
¿Estás bien?
Sí, gracias.
Luego señor Lizardi, la historia es para todos igual.
Las deudas son cada vez mayores
y el dinero tiene que salir de algún lado.
Pero la vida siempre nos da otra oportunidad.
Por eso,
yo estoy acá contádole esto muy orgulloso de saber que mi experiencia
puede ayudar a otros,
que están pasando por lo mismo que yo pasé.
Nos gustaría mucho
que usted se acercara al grupo a una de nuestras charlas.
No tiene de que avergonzarse.
Todos pasamos por lo mismo.
Le va hacer bien.
Esto puede ayudarle.
Creame.
Señor Lizardi, no tiene opciones.
Cada 3 semanas deberá presentarnos el certificado de asistencia.
Tu puedes.
Hazlo por él.
Están casi nuevos.
Forro y suela de cuero. Tacón de madera. Y costura inglesa,
como los de antes.
¿Número?
43
Estoy seguro que conoces a alguien que le pueda interesar.
Es pelo virgen,
no procesado. Puro pelo italiano.
No compro pelucas.
No es cualquier peluca.
No hay nada mejor que esto en el mercado.
Es hasta mañana. Mañana la paso a buscar.
Hazme el favor. Me conoces.
800
¿800?
Me estás jodiendo. Cuesta mucho más.
800
Mañana la paso a buscar.
100
200
300
400
500
600
700
800.
Dicen que no hay que pensar en el juego mientras se juega.
Que eso trae buena suerte.
No sé si será tan cierto, pero...
Conmigo funcionó.
¿A ti cómo te fue?
Te voy a ser franco porque
no quiero perder el tiempo.
La vida es demasiado corta para eso.
A ti te gusta jugar,
y a mi me gusta divertirme.
No sé por qué, pero...
Desde que te vi me gustaste.
Me excitaste.
Pienso que podríamos ser buenos amigos.
Me llamo Leonardo.
Cuando te quieras divertir,
no tienes más que llamarme.
Lo vamos a pasar muy bien.
Toma.
Toma
Atrévete.
Lo más que puede pasar es que no me llames.
Toma.
Un placer.
¿Ya te vas?
Sí, es tarde.
¿Qué hora es?
No sé,
pero es tarde.
¿Por que no te quedas?
No puedo.
Quédate con migo.
No me quiero quedar sola.
No puedo.
Cuando una dama pide que no quiere quedarse sola,
no se le puede decir que no.
Mañana te invito a comer.
Hace tiempo que no como con un hombre.
Otro día.
No hagas que te lo suplique.
Además...
Me lo merezco.
¿O no crees que me lo merezco?
Hay que hacerse la vida más fácil.
Por eso yo voy y vengo.
Si me gusta el casino y hay buenos clientes,
me quedo.
Si no, pruebo otro.
Eso es lo bueno de estar sola
y no deberle nada a nadie.
Deberías probar otros casinos.
Vente conmigo.
Estoy segura que encontrarás una buena máquina.
¿Y dejar a Ailén?
No, por nada del mundo.
Yo no soy de esos que van por ahí
de máquina en máquina,
esperando a ver cual es la primera que suena.
No tienen ni idea de que va todo esto.
Se creen que por poner una moneda,
ella les va a dar todo lo que tiene adentro.
Estúpidos. Estúpidos.
La máquina,
La máquina sabe quien tiene al frente,
La máquina te escucha,
te siente...
Sabe perfectamente quien la trata bien
y quien la trata como una mierda.
Esto no tiene nada que ver con la suerte.
La suerte
hay que trabajarla.
La suerte hay que trabajarla.
Cuanto más conoces a tu máquina, más cerca estás de la suerte.
Lo demás es esperar.
El secreto de la suerte es conocer bien a tu máquina
y saber esperar.
¿Y además de serle fiel a Ailén?
¿Qué haces?
Tengo una fábrica de zapatos.
Que bueno.
¿Y...?
¿Alguna mujer dando vueltas?
De eso no hablo.
De eso no hablo.
Haces bien. A nadie le importa.
Si algo aprendí de mi negocio es a no meterme en la vida de los demás.
Ese no es mi business.
Si alguien quiere desahogarse conmigo, encantada,
acá tienen mi hombro.
Soy una tumba.
Opinar,
Jamás.
Ese no es mi business.
Ese no es el business de nadie.
Por la suerte.
Bisutería.
Todo es bisutería.
¿Cómo bisutería?
No puede ser, revisalas de nuevo.
Ya te he dicho, bisutería.
Algo deben valer.
Yo no compro bisutería.
Prueba en otro lado.
Estamos seguros Laura de que todo va a salir bien,
de que vas a salir adelante.
Pero ya sabes,
paso a paso,
día a día.
También sabes que no estás sola.
Todos juntos,
te vamos ayudar para que vuelvas a tener a tu hija a tu lado.
El 7 de mayo van hacer 2 años que no la tengo conmigo.
Ya no puedo vivir más sin ella.
Es mi nena.
Quiero que me devuelvan a mi nena.
Quiero que me la dedevuelvan.
Todos sabemos lo que nos ha sacado el juego.
Todos hemos perdido algo en este camino.
Hermanos,
amigos,
padres,
hijos.
Ellos son un buen motivo, un motivo importante para querer salir,
para seguir luchando.
Bien...
Hoy es nuestro primer día!
Hoy es el día uno!
Prrueba en otro lado.
como les comenté al inicio del encuentro,
hoy está aquí el Señor Lizardi,
quien nos acompañará
en la reunión del grupo de los jueves.
Cuando quieras,
te escuchamos.
Podés empezar diciéndonos
hace cuantos años que dependes del juego y la razón por la que estás aquí.
No sé cuanto hace que estoy jugando.
Dinos cuantos años tienes
y a que edad comenzaste a jugar.
Tengo 54 años
y empecé a jugar cuando tenía 19.
Bien.
Cual es tu nombre
y la razón por la que estás aquí?
Mi nombre...
Me llamo Dario.
Bienvenido Darío...
Bienvenido Darío.
Y la razón por la que estás aquí.
A ver Diana,
ayudémosle.
Soy Diana.
6 años jugando,
y estoy acá porque soy adicta al juego.
Soy Cristian, tengo 53 años ... Soy Laura, tengo 30 años...
Soy Estela, tengo 56 años ... Soy Diana, tengo 51 años...
Soy Francisco, tengo 62 años ... Soy Gerardo, tengo 47 años...
Soy Cristian, tengo 53 años ... Soy Laura, tengo 30 años...
Soy Estela, tengo 56 años ... Soy Diana, tengo 51 años...
Soy adicto al juego.
No puedo.
Perdón...
No puedo.
Cagón.
Ok...
Soltamos los brazos, soltamos las piernas...
soltamos todo el cuerpo...
Ok.
Que toda nuestra energía,
recorra todas y cada una de las partes de nuestro cuerpo.
OK?
Acumulamos esa energía,
a la cuenta de tres la soltamos con un grito liberador.
OK?
Acumulamos energía 1.
Acumulamos energía 2.
Soltamos energía 3!
Eso es... Ok.
Una vez más.
Acumulamos energía 1.
Acumulamos energía 2.
oltamos energía 3!
Eso muy bien.
Muy Bien.
¿Qué pasa Fabián?
No escucho tu grito.
Sigo sin escucharte.
¿Fabián?
El grito...
Hay que gritar para soltar la energía acumulada.
OK.
Cagón.
¿Está jugando?
Disculpe,
¿puedo jugar yo?
Estoy sentado, no me ve.
Si,
Cagón.
De hecho hace tiempo que lo estoy mirando.
Si no juega debe dejar libre la máquina.
Son las reglas.
Búsquese otra.
No quiero otra. Quiero esta.
Estoy esperando
a que me traigan las putas monedas!
Feelings...
Por nosotros.
Supongo que estás incómodo.
Mi consejo sería...
Dejarte ir,
soltarte.
¿Te puedo hacer una pregunta?
¿Alguna vez te acostaste con un hombre?
Lo suponía.
La tensión se sentía desde la cocina.
El sombrero no!
Está bien.
El sombrero queda como está.
Pero,
podrías
desabrocharte la camisa.
Tendría que pr eparar el baño.
El agua caliente,
la espuma,
pueden ayudar a soltarnos.
El alcohol,
también te puede ayudar a desinhibirte.
Tengo ganas de bañarme.
De bañarte?
O bañarnos?
Quiero que prepares el jacuzzi y me esperes.
Me voy a sentir más cómodo si nos encontramos ahí.
Yo creo que también
nos vamos a sentir más cómodos.
Ya está bien...
Ya pasó...
Es normal
el fuego....
Ya está bien...
Ya pasó...
Es normal
el fuego....
Espacio abandonado...
Señor Lizardi, soy Diana.
Abra por favor.
Señor Lizardi, no podemos salir solos de esto.
Yo, ayudándole a usted,
usted me ayuda a mi.
¿No lo entiende?
¿Qué?
¿Eso es todo?
El reloj es de oro.
¡Todo!
Vamos a mostrarles quienes somos a estos estúpidos.
3.500 pares...
Hola,
soy Darío,
tengo 54 años y
hace 35 que soy adicto al juego.
Bienvenido Darío.
Como muchos de ustedes,
en todo este tiempo de adicción,
fui perdiendo todo lo que tenía y
lo que más quería.
Perdí mi fábrica,
mis viejos,
a mis amigos...
Perdí a mi mujer Ailén...
Y te perdí a vos.
Tu eres
la causa y el motivo
para recuperarme de mi adicción.
voy a luchar para recuperarte.
3.500 pares...
Pero, como decimos siempre:
Hoy es nuestro primer día.
Hoy es el día uno.
!Estúpidos!
!Estúpidos!
!Estúpidos!
¡Cumplí!
¡Cumplí!
¡Cumplí!
¡Cumplí!
Señor Lizardi,
hemos dado la orden de prohibirle la entrada a todos los casinos
o salas de juego de la provincia de Córdoba.
Mientras tanto está obligado a asistir a terapia individual y grupal
presentando en esta sala los respectivos certificados de asistencia.
Estos los presentará cada 15 días, señor Lizardi.
¿Entiende?
Antes de que se retire señor Lizardi,
quiero que vea esta foto.
¿Lo conoce?
No me mire a mi señor Lizardi, mire la foto que le estoy mostrando.
¿Conocía o no, al Señor Leonardo Javier Vega.
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