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Sally quizás sea la menos deseada de las tormentas atlánticas actuales.
El huracán Paulette está sobre Bermudas, y René,
Teddy y ahora Vicky giran sobre aguas abiertas.
Primitivo, destructor y cada vez más peligroso cada año.
Un huracán representa una fuerza enorme de la madre naturaleza.
Por supuesto hay que respetarlos.
Sally se convirtió en huracán esta mañana con vientos de 90 millas por hora.
En la costa de Florida, una pila de rocas y una campana de barco,
¿qué revelan sobre cómo grandes tormentas forman el pasado de Estados Unidos?
Es víctima de un huracán.
Y los huracanes son unas de las fuerzas más violentas
que ocurren en la Tierra.
Si este huracán no hubiera ocurrido,
Estados Unidos se vería muy, muy diferente.
¿Y cómo una masa de vagones de metro hundidos
nos da esperanzas de resistir huracanes futuros?
Pasaron cosas épicas en el lecho marino.
Los vagones de metro se habían rotado, movido, corrido o destruido completamente.
SECRETO EN LOS OCÉANOS
EL HURACÁN DEL DESASTRE
Lidiar con huracanes es muy demandante emocionalmente,
pero es parte del precio de vivir en esta parte de la costa del Golfo.
Cada año, los huracanes azotan las costas este y sur de los EE.UU.
Han sido una amenaza durante siglos.
Destruyen, perturban y hasta cambian el curso de la historia.
DRA. DELLA SCOTT-IRETON ARQUEÓLOGA
Hay muchos naufragios en nuestra bahía,
pero siempre esperamos encontrar los más antiguos.
El sondeo de naufragios de Pensacola fue una creación del Dr. Roger Smith.
Roger era un arqueólogo marítimo legendario, especialmente aquí en Florida.
Sabía que la bahía de Pensacola tenía tanto potencial
porque, a principios del siglo XVI,
había exploradores españoles que exploraban la zona
en busca de bahías y puertos.
Jim Spirek, Chuck Hewson y yo
siempre esperábamos encontrar algo de evidencia
de estos primeros exploradores españoles.
A veces buceábamos en estos sitios que nos mostraban los pescadores
o los camaroneros y era basura.
Carrocería, pilas de neumáticos, ¡una vez encontramos un horno para pizza!
Pero siempre estaba la esperanza de que en el próximo buceo
aparecería algo increíble. Así que seguíamos intentando.
Nunca imaginé, sabes, que encontraríamos algo
tan importante en términos históricos y arqueológicos.
En el otoño de 1992, estábamos estudiando
este lugar en particular y encontramos unos objetivos
y la primera vez creo que encontramos un pedazo de bote camaronero.
La segunda vez, creo que era carrocería. Un Volkswagen Beetle o algo.
Y entonces, la tercera vez que buceamos nos tocaba a Chuck y a mí
así que nos preparamos y saltamos al agua
y Jim estaba en el bote por seguridad.
El agua es muy oscura aquí, no podías ver a cuatro metros de distancia.
Estaba de rodillas sosteniendo el ancla en el fondo de la línea de boyas.
Chuck nadó hacia afuera en círculos, no encontró nada y salió unos metros más.
En ese entonces ya no estaba en mi campo de visión.
Unos minutos después, vuelve nadando por la línea
y me mira y hace esto.
Sus ojos estaban muy grandes, sabía que había encontrado algo interesante,
así que lo seguí hacia abajo por la línea hasta esta gran pila de rocas.
Aquí en Pensacola no tenemos rocas así que ocurran naturalmente.
La capa superior eran ostras, conchas de ostras.
Generaciones y generaciones de ostras vivieron
y murieron en esta pila de rocas.
Y él comenzó a mover esta capa superior de rocas,
y había más rocas, más y más abajo
de todos estos distintos tamaños de guijarros de río redondeados.
Entonces nos emocionamos,
porque este tipo de roca se usaba como lastre
en los navíos antiguos para estabilizarlos mientras navegaban el océano.
Una vez que llegamos al fondo de la capa de roca,
encontramos abajo de ella esta hermosa madera tallada.
Y entonces tuvimos la certeza de haber encontrado un naufragio.
Recuerdo hablar por teléfono con Roger
y decirle: "Roger, debes venir a ver esto".
No teníamos idea de su edad, pero parecía
que era un naufragio histórico, así que cambiamos nuestras prioridades
del estudio de la bahía de Pensacola a enfocarnos en este sitio
que tenía el potencial de ser algo muy viejo e importante.
Uno de los negocios locales de Pensacola nos donó
una pequeña barcaza de madera que podíamos anclar al sitio
y dejar ahí para usar de plataforma de excavación.
Pero tenía pérdidas y se hundía de vez en cuando.
Así que no haríamos mucho trabajo hasta que pudiéramos mover la barcaza.
Pues, Jim, ¿cuál es el plan de hoy?
Habíamos encontrado la estructura de madera
y no era solo un pequeño pedazo aislado o un trozo de madera,
esto era un armazón principal de la estructura interna.
No teníamos idea de su edad real en ese momento.
Así que entonces dijimos: "Pues, movámonos un poco".
Y sucedió que bajamos justo donde la base del mástil
se une firmemente con el casco del barco.
Encontrar esta estructura de madera fue muy importante para nosotros,
y esa carlinga del mástil era un clásico del siglo XVI.
En ese siglo es cuando realmente comienza la exploración europea de Norteamérica,
antes de los asentamientos de los peregrinos o ingleses en Jamestown.
Este barco data de esa época, pero ¿de dónde venía?
¿Y quiénes estaban a bordo?
Comenzamos utilizando la draga de inducción,
que es como una aspiradora subacuática para bajar por capas
y recuperar cuidadosamente cualquier artefacto que encontremos.
Empezamos a ver artefactos increíblemente conservados.
Cosas como trozos de cuerda, sogas de cáñamo, hasta suelas de zapatos.
Recibí una llamada donde me invitaron a Florida
para actuar como el curador de este barco y cuidar los artefactos.
DR. JOHN BRATTEN CONSERVADOR PRINCIPAL
Tratábamos de encontrar tantas pistas
como sea posible para poder identificar el origen del navío.
Cada día, sabes, aparecía algo distinto en excelentes condiciones.
Encontramos alfarería realmente sencilla, sin esmaltar,
era loza de barro cocido áspera, las llamábamos vasijas de oliva.
Encontrar las vasijas de oliva fue una
de las primeras grandes pistas de que se trataba de un naufragio español
porque sabemos que los españoles llevaban olivas en ellas.
España establece su primer asentamiento permanente
en San Agustín, Florida en 1565.
Pero los artefactos del barco señalan a la década de 1550.
SUELA DE CUERO - BOLA DE CAÑÓN SUJETADOR - ENCHAPADO
MUNICIÓN ARMADURA
¿Pueden ser estos los vestigios
de los primeros colonizadores europeos en el continente americano?
En un lado del barco, mientras excavábamos,
no había más estructura del casco.
No había nada más,
el armazón y las vigas del barco estaban destrozados.
Encontramos cientos y cientos de los pequeños clavos
que usaron para unir
el entablado al armazón del casco y estaban esparcidos en el naufragio
y casi todos estaban torcidos.
Incluso muchos estaban rotos.
Era obvio que el barco se golpeó moviéndose de arriba a abajo
y finalmente se partió en dos y se abrió así.
Lo que haya causado este naufragio fue un suceso violento y catastrófico.
¡Como un huracán!
Solo podíamos pensar en una expedición de colonización en la década de 1550
que naufragara en la costa del Golfo.
Todas las pistas que comenzamos a reunir nos hicieron pensar:
"Quizás sea Luna".
Según los registros históricos, un explorador español,
Don Tristán de Luna Arellano, funda un asentamiento en algún lugar
de la costa del Golfo de México en 1559.
Solo duró dos años…
antes de desaparecer sin dejar huella.
Los registros españoles de los intentos de colonización en el Nuevo Mundo
son amplios, voluminosos y están generalmente bien conservados.
Siempre amé la arqueología…
DR. JOHN WORTH ARQUEÓLOGO
…la emoción de explorar y descubrir,
pero los documentos brindan muchos detalles y lo hacen más personal.
La expedición de Luna fue el intento mejor financiado,
y sin dudas el más ambicioso,
de establecer un punto de apoyo español en Florida.
La búsqueda del lugar donde cayó Luna ha sido constante
durante años y años en Pensacola.
Siempre bromeábamos que encontraríamos una tabla tallada
con la frase "Luna estuvo aquí".
Luna llegó en 1559 con una flota y descargaron a 1500 personas,
quinientos soldados y mil colonos adicionales.
No tenía manera de saber que venía un huracán.
El naufragio muestra clara evidencia de haber sido llevado hacia la orilla
y eso coincide bastante bien
con una carta que escribió Tristán de Luna
al Rey de España,
donde explica que golpeó una tormenta a las cinco semanas.
TORMENTA
EN LA NOCHE DE 19 DE SEPTIEMBRE
El huracán llegó de noche y durante las próximas 24 horas
los vientos soplaban en toda dirección.
Dijo que los barcos se desprendieron de sus anclas…
PÉRDIDA DE MUCHOS MARINEROS
…se desplazaron hacia la orilla donde se abrieron y se destrozaron.
DAÑOS IRREPARABLES A LOS BARCOS
Pero si este era un barco de la expedición de Luna, surge una nueva pregunta.
Sabemos que Luna perdió siete barcos en esa tormenta.
¿Dónde están los demás?
CENTRO DE SERVICIOS MARINOS
Recibimos una gran beca del Estado de Florida
para continuar el estudio y tratar de encontrar otros barcos
y confirmar que encontramos la flota de Luna.
Así que compramos un magnetómetro de última tecnología.
Empecé después del huracán Iván…
DR. GREGORY COOK ARQUEÓLOGO
…mi primer huracán en la Universidad.
Antes, hacía estudios de detección remota
y esa es parte de la experiencia que traje al programa.
Los magnetómetros pueden detectar metales ferrosos, generalmente hierro,
en un naufragio y así es cómo los encontramos.
Parecía lógico, si el primer barco estaba en esta zona,
sigamos buscando cerca de él con el nuevo magnetómetro.
Ahí fue donde tuvimos suerte.
Con un magnetómetro nunca puedes saber
qué tienes hasta que haces bajar a los buzos.
En realidad, buceamos sobre las anomalías en la detección
para descubrir qué son.
Y cuando empezamos a encontrar los trozos de vasijas de oliva,
el enchapado de plomo en el casco,
ahí se encendieron las luces.
Encontramos pequeños pedazos de vasijas de oliva
que, en el segundo día, estábamos convencidos de que era
un barco de Luna asociado con el primero.
Un barco en la bahía se puede explicar como algo al azar,
pero dos barcos, uno cerca del otro,
eso es un descubrimiento increíblemente importante.
En mi mente confirmó que, sin dudas, era la flota de Luna.
Significaba que no solo teníamos más naufragios por encontrar,
sino que también
teníamos el asentamiento y debía estar cerca.
Durante casi diez años, el equipo buscó la ubicación
del asentamiento perdido de Tristán de Luna
y no encontró nada.
No teníamos evidencia arqueológica alguna
para ubicar dónde estaba el asentamiento.
En otoño de 2015, un antiguo alumno informó
que había encontrado artefactos españoles
en un lote despejado recientemente y quería que echáramos un vistazo,
pensaba que podían ser del siglo XVI.
Mi reacción inicial fue: "Bien, genial", sabes,
muchas personas informan muchas cosas,
pero algo en el fondo de mi mente despertó mi interés por el hecho
de que era un terreno particular en un barrio particular
justo donde creíamos que se encontraba Luna.
Resulta que era idéntico al tipo
de vasija de oliva que se había encontrado en los naufragios.
El equipo que investigaba los naufragios españoles del siglo XVI
espera que los trozos de cerámica encontrados en la costa
los lleven al asentamiento perdido de Tristán de Luna.
Llamamos a alumnos antiguos y actuales,
todo el personal y el cuerpo docente,
cualquiera que podamos encontrar.
En cinco días de intenso trabajo de campo encontramos
literalmente cientos de trozos de vasijas de oliva.
Personalmente, me emocioné mucho, creía que lo teníamos.
Una de las primeras grandes expediciones para colonizar lo que hoy son los EE.UU.
Cuando los vecinos se dieron cuenta
la importancia del sitio, comenzaron a llamarse a sí mismos
"El primer vecindario de Estados Unidos".
Básicamente hicimos el trabajo de un año de pruebas de pala
y excavamos más de 900 pruebas de pala a lo largo de más de 50 acres.
BAHÍA DE PENSACOLA
La evidencia indica que este asentamiento era el más grande jamás intentado
en la Florida del siglo XVI.
Básicamente estamos excavando una ciudad efímera.
La escala del asentamiento confirma
que la corona española equipó la expedición
con todo lo necesario para sobrevivir en el Nuevo Mundo.
Pero un huracán grande es una fuerza que pocos europeos habían experimentado.
Cuando llega, la colonia está indefensa.
He vivido en Florida desde 2001
y he pasado varios huracanes,
he visto suficientes para saber
que esta tormenta debe haber sido completamente devastadora.
Sabemos por los documentos que el huracán los atrapó
en medio de la construcción y como resultado,
realmente no habían comenzado a usar el depósito para almacenar alimentos.
Y así, el huracán no solo borró la flota
sino también los alimentos que almacenaba.
Y la tormenta tardó 24 horas en pasar por completo.
Luna, sin dudas, vio que su flota estaba devastada
y no quedaba nada más que restos de barcos rotos,
mástiles y montones de suministros, barriles, cajas y cajones.
La expedición de Luna pudo haber cambiado el curso de la historia en el continente.
Pero de la noche a la mañana, los colonos pasaron de ser parte
de las expediciones coloniales más ambiciosas
y mejor financiadas que España montó en Norteamérica,
a ser refugiados hambrientos.
Algunos colonos decidieron tirar la toalla y volver a casa.
Otros, incluido Luna, resistieron durante casi dos años.
Pero a la larga abandonaron el sitio.
De no haber ocurrido este huracán, Estados Unidos se vería
muy, muy diferente hoy.
Es totalmente posible, hasta probable,
que como los españoles hubieran tenido un apoyo muy sólido
en el sureste de Norteamérica una generación entera
antes de que los colonos ingleses llegaran a Jamestown,
Norteamérica podría haber sido Norteamérica Española.
En cambio, ingleses y franceses vinieron para dominar gran parte del continente.
Los asentamientos en Florida, como San Agustín,
a la larga cayeron bajo control inglés.
San Agustín sigue siendo la ciudad más antigua habitada ininterrumpidamente
en los Estados Unidos,
y víctima de incontables huracanes desde su fundación.
Han ido y venido barcos
en San Agustín durante más de 450 años.
Al mismo tiempo, siempre ha tenido un acceso traicionero.
Hay mucha seguridad laboral si eres un arqueólogo subacuático…
CHUCK MEIDE ARQUEÓLOGO
…en San Agustín porque hubo tantos naufragios a lo largo de los años.
Sabemos que hay mucho ahí afuera, pero encontrarlo es lo difícil.
Tenemos una operación que realmente puede salir y encontrar naufragios,
al menos hasta que los huracanes acortan la temporada de buceo.
DR. SAM TURNER ARQUEÓLOGO MARÍTIMO
Fue al final de la temporada de campo,
así que todos estábamos bastante cansados y teníamos este libro
de los distintos objetivos que teníamos y dijimos: "Vayamos a este,
tiene una firma magnética que parece interesante".
Estamos bendecidos con pésimas condiciones de buceo aquí en San Agustín,
es bastante negro ahí abajo.
Hacemos todo lo posible para determinar la ubicación exacta y luego sondearemos.
Despejé una zona y luego comencé a palpar con los dedos.
Podía sentir cosas grumosas e irregulares, como piedras.
De inmediato supe que no eran un tipo de piedra natural,
sino lo que llamamos concreciones.
Objetos de hierro incrustados con óxido.
Sentí una tabla de madera.
En este momento, mi corazón… late.
Ahí abajo, solo, en la oscuridad, realmente supe
que realmente no podía ser otra cosa.
Tenía que ser un naufragio.
Subimos a Chuck de nuevo en el bote y decía:
"Tenemos un naufragio".
¡Comienza el proceso, tenemos algo!
Yo digo: "¡Realmente son buenas noticias!"
Realmente era la manera perfecta de terminar una temporada de campo.
Hay una vieja broma en la arqueología, es casi un hecho,
que se hace el gran descubrimiento en el último día.
Terminamos por el verano.
Septiembre trae el apogeo de la temporada de huracanes en Florida,
lo que hacía que excavar fuera imposible.
Pero para los arqueólogos,
el clima agitado es tanto una maldición como una bendición.
Luego de un periodo de actividad de las tormentas,
tuvimos la oportunidad de salir y echar un vistazo al sitio,
lo que podemos llamar un buceo de monitoreo.
Era una hermosa mañana,
yo estaba en el primer equipo de buceo
y eran condiciones totalmente hermosas,
cristalinas y miro hacia adelante
y es esta oscuridad azul, pero un azul muy rico y hermoso.
Así que avanzamos y miro esta oscuridad azul
y luego veo algo que emerge de la oscuridad azul.
Y digo: "Eso es un cañón".
Vuelvo a mirar y junto al cañón
hay una campana…
y no lo puedo creer.
Es como… Simplemente no lo registro, es decir, eso es un cañón
y eso es una campana y digo: "¡Miren esto!"
Así que nadamos alrededor y era…
era casi un naufragio totalmente distinto, ¿sabes?
Aparecieron luego de un periodo relativamente corto,
y Sam sacó el regulador de la máscara y dijo:
"Hay tres metros de visibilidad".
Eso hizo que todos prestaran atención en el bote de inmediato.
Aun no habíamos visto nada del naufragio.
Habíamos estado ahí sin poder ver, sabes, hacíamos arqueología con Braille.
Y luego, lo siguiente que dice es: "Y hay cinco cañones
y la campana de a bordo está ahí en la superficie".
Entonces, sabes, nuestra primera reacción fue: "¿Es broma?"
Y digo: "No, hombre, es broma".
Y podía verlo en sus ojos, le digo: "No estás bromeando".
Me dice: "No, no es broma, hay cañones
y una campana ahí abajo".
Sí, creo que probablemente es el mejor buceo que he hecho jamás.
Una campana de a bordo, es el santo grial para un buzo arqueólogo.
Eso podría darnos el nombre del barco y el año cuando lo botaron.
Así que teníamos este suceso, invitamos a todo tipo de personas,
buenos aperitivos y tragos.
Y nuestra curadora estaba empezando a limpiar la campana,
y la idea era que tendríamos este asombroso evento
donde revelamos el nombre del naufragio.
Ella limpió la campana y no tenía nombre alguno,
era una campana totalmente en blanco.
Los secretos del barco no iban a caer sobre nuestro regazo.
Necesitábamos obtener más información.
La arqueología es como una investigación del lugar de un crimen.
Tratamos de reconstruir un escenario, un suceso, del pasado.
En nuestro caso, es muy antiguo, se remonta cientos de años.
Algo que era evidente desde el principio,
la disposición del material y las armas en particular
en el lecho marino no era lo que yo llamaría normal.
Los cañones, si están ubicados como armas,
puedes esperar encontrarlos distribuidos de manera uniforme,
apuntando hacia las afueras del naufragio.
La campana suele estar en el campanil, una parte particular del barco.
Quizás utensilios de cocina, cosas así, donde se ubicaba la galera
o la cocina del barco.
Definitivamente teníamos un escenario distinto.
Estaba claro que algo sucedía.
Uno de los objetos que noté era este largo y extraño
objeto cilíndrico y era todo de plomo, completa y totalmente de plomo.
Tenía unido un pedazo de plomería o tubería.
Esto era una bomba de cubierta.
Al operar el asa de la bomba, se bombea agua marina limpia
para fregar la cubierta o combatir un incendio.
Entonces, la bomba era un modo
de obtener agua marina a bordo del navío para varios fines.
Lo subimos, lo llevamos al laboratorio y un miembro del equipo con buena visión
notó que había marcas de hacha en el plomo.
Teníamos más de una parte de la plomería con cortes limpios.
Y luego nos dimos cuenta qué había pasado.
Alguien tomó un hacha y la cortó para sacarla del barco.
Esto es un equipo costoso.
¿Por qué lo inutilizarías a propósito?
La respuesta que creemos tiene sentido es que fue un intento frenético,
desesperado por arrancar esta bomba del casco de la nave
donde estaba instalada.
Nos parece bastante claro que fue un intento de aligerar el barco.
Tiene sentido si un barco ha encallado
y debes intentar salvar el barco echando el cargamento pesado por la borda.
Estos artefactos cuentan la historia del intento desesperado del capitán,
la tripulación y los pasajeros para intentar salvar el barco.
Si puedes lograr que el barco flote por encima del banco de arena,
entonces puedes llevarlo a la orilla y salvas el navío.
Habíamos encontrado la campana, los cañones, la bomba de cubierta,
pero solo encontramos una tabla de madera.
No había casco, no había restos de la estructura misma del barco.
¿Es posible que el barco haya escapado?
Con la esperanza de resolver el misterio de la suerte del barco,
la investigación examina más de cerca
los artefactos de metal encontrados cerca de la costa de San Agustín.
Cuando tienes un objeto de hierro inmerso
en agua de mar durante siglos, sufre varios cambios químicos.
El óxido se convierte en incrustación, se convierte en un recubrimiento.
Es grueso, grumoso e irregular y las conchas se quedan pegadas,
a menudo tendrás más de un artefacto
cerca de otro y se oxidan juntos
formando lo que puede ser una masa amorfa.
Una vez que comenzamos a examinar las concreciones,
a hacerles radiografías y encontrar
los objetos más pequeños dentro de ellas,
ahí es cuando surgió la historia completa de lo que realmente pasó.
Lo que los rayos X pueden hacer, si subes mucho la potencia,
es ver a través del carbonato de calcio.
Encontramos muchos artículos pequeños, objetos personales, utensilios de cocina,
muchos platos, cucharas, hebillas de zapatos,
monedas, así que realmente obtuvimos la imagen
de que muchas de las cosas que la gente llevaba consigo
terminaron en el fondo del mar.
Cuando encontramos la pistola de chispa,
artículos pequeños y caros que no tirarías por la borda
en ningún caso, eso nos contó la historia
de que estaban tan atorados en la arena que nunca salieron.
Parece bastante concluyente que este barco
no podía salvarse y tenemos el cementerio de este navío
y todos los artículos que estaban a bordo.
Lo que los arqueólogos realmente queremos es contar la historia.
¿De dónde era? ¿Cuándo naufragó? ¿Por qué sucedió?
Así que nuestra historia evolucionó desde pistas muy pequeñas.
Había muchas cosas.
Encontramos la base de una copa de vino que sabíamos databa del siglo XVIII.
Encontramos una cuchara de estaño, lo mismo.
Todo lo que encontramos parecía mover la fecha
hacia la segunda mitad e incluso finales del siglo XVIII.
A medida que acotamos el rango temporal, había un suceso en particular
que parecía prometedor.
SAN AGUSTÍN
En diciembre de 1782 comenzaba el final de la revolución estadounidense.
Las 13 colonias son un lugar peligroso para quienes aún eran leales a la corona.
Entonces, en docenas de barcos,
huyen a Florida, que se mantiene leal al Rey Jorge III.
Esperan encontrar refugio en San Agustín, pero no todos alcanzan la seguridad.
Este podría ser un candidato, uno de esos barcos.
Todo parecía apuntar en esa dirección.
Debatimos acerca de qué artefactos podríamos encontrar realmente,
que fueran definitivos. Y luego sucedió.
Encontramos el artefacto.
Era un solo botón.
Un pequeño botón de estaño, luego de limpiarlo,
pudimos ver grabadas las letras RP con una corona arriba que nos dijo
al instante que había lealistas a bordo.
Porque RP significa "Provinciales reales",
es una unidad del Ejército Británico
está formada por estadounidenses leales al Rey Jorge.
Es emocionante.
Leer algunas cartas o algunos de los recuentos
que se escribieron
acerca de este suceso en particular,
es una parte muy importante del proceso.
Elizabeth Lichtenstein Johnston era una lealista de Georgia.
Había evacuado y terminó en San Agustín
y entonces fue testigo de estos naufragios.
Dieciséis navíos pequeños se perdieron en el banco de arena o cerca de él, dice.
Eso significa que encallaron en el banco de arena.
Estos barcos transportaban personas, pero también sus esperanzas
y sueños de comenzar una nueva vida
en este duro momento de sus vidas
y solo están esparcidos en los bancos de arena.
No sabemos con seguridad qué hizo que estos barcos naufragaran,
pero sabemos que hubo un huracán
apenas dos meses antes de que esta flota se fuera a pique.
No sabemos exactamente cuál fue su impacto en Florida,
pero un representa una fuerza enorme de la madre naturaleza.
Cada vez que pasaba un huracán,
el canal cambiaba, las arenas se movían.
El banco de arena movediza significa que los barcos
no tenían idea de dónde estaba el canal seguro.
Es posible que los huracanes en efecto causaran estos naufragios.
En un sentido muy real, es debido a los huracanes
que este acceso es tan peligroso.
Estas tormentas han cambiado la historia a lo largo del tiempo.
Y los efectos de un huracán bajo el agua
pueden ser tan dramáticos como en la costa.
Millones de personas en la costa de EE.UU. o cerca de ella
viven bajo la amenaza de huracanes.
Pero entre todos los peligros que traen estas tormentas monstruosas,
los más grandes vienen de las marejadas ciclónicas,
las grandes cantidades de agua empujadas hacia la orilla por la tormenta.
Las marejadas pueden causar inundaciones devastadoras, hasta mortales.
Claro que a todos nosotros en todo el país nos preocupa
el posible impacto del huracán Sandy.
REDBIRD REEF A 25 KM DE DELAWARE
Esperamos una gran tormenta
con impacto en una zona muy grande.
Cuando vimos que Sandy venía hacia nosotros, dejamos todo.
Recuerdo llamar al director de operaciones marinas
y decirle: "Necesito subir a ese bote".
DR. ART TREMBANIS GEÓLOGO, OCEANÓGRAFO
Soy geólogo costero y mi misión principal
es tratar de anticipar
cómo y dónde la marejada ciclónica golpeará las zonas pobladas.
La gente cree que hay que buscar en el cielo
las pistas del daño que causará un huracán,
pero para mí, las respuestas están bajo el agua.
Realmente debemos entender qué sucede en el agua
y el lecho marino si queremos entender cómo se desarrolla una marejada ciclónica.
Sí, se ve bien.
Cuando les digan que evacúen, deben evacuar.
Mientras todos los demás se preparaban para irse,
nos dirigíamos a 25 kilómetros de la costa
hacia la tormenta que se avecinaba.
Necesitábamos aprovechar el momento para intentar capturar
una imagen del lecho marino justo antes de la tormenta
y ver cómo esa tormenta evoluciona y cambia.
Eso nos daría una imagen increíble de cómo el lecho marino,
el océano y el cielo interactúan,
algo que rara vez se ha hecho, si se hizo alguna vez.
Y el mejor lugar para hacerlo es Redbird Reef.
No es una parcela común en el lecho marino.
Es el arrecife artificial más extraño.
Hay cientos y cientos de vagones de subterráneo de Nueva York
en el lecho marino.
Dos metros y medio, nos estamos acercando.
Para mí el sitio del Redbird Reef se ha vuelto
un gran laboratorio natural para entender mejor los huracanes
y su impacto en las costas.
Necesito un poco más, me están tirando.
Eso es, justo ahí, sí, aparece en la esquina.
Realmente es un paisaje increíble.
Filas y filas de vagones de subterráneo en varias disposiciones y orientaciones.
Suelo reírme con mis amigos arqueólogos y decir:
"¿Cómo interpretarías esto dentro de 100 años?
¿Qué clase de batalla extraña ocurrió aquí?"
DR. CARTER DUVAL OCEANÓGRAFO
Hemos estudiado Redbird Reef durante más de una década.
El elemento que faltaba era una tormenta.
Sandy significaba que nos daría
la oportunidad de ver por primera vez cómo una sola tormenta
podía modificar el lecho marino.
Veamos cómo se ve aquí, ¡bien!
Quería estar cuatro días en el sitio.
Podíamos comprimir un día para hacer todo.
Es decir que debíamos hacer un mapa del sitio, desplegar los instrumentos
y luego debíamos salir de ahí antes de que Sandy llegara.
Vemos vientos con fuerza de tormenta tropical
a lo largo de la costa, a partir de esta noche.
Una de las últimas cosas que hicimos fue desplegar
un marco de instrumentos en el lecho marino,
que se quedaría ahí durante la tormenta
y mediría las olas y las corrientes.
Mientras nos íbamos, pensaba:
"¿Volveremos a ver ese paquete de instrumentos?"
Las olas creadas por esta tormenta
cubrieron una zona de 3,5 millones de kilómetros cuadrados,
por lo que esta fue una tormenta enorme para la cuenca atlántica.
Es inconcebible, pensar en los miles de millones de dólares
en daños causados por la tormenta.
Una vez que Sandy había pasado, volvimos a recuperar los instrumentos.
No sabíamos qué esperar cuando llegamos ni sabíamos si tendríamos instrumentos
para recuperar.
Comenzamos a tirar de las líneas y, a medida que subía la cuerda,
vi este enredo de metal en la línea y sentí un vacío en el pecho.
Volteé y miré a Art
y soltó este suspiro exasperado de: "Cielos. No queda nada".
Resulta que era un pedazo de uno de los vagones,
posiblemente un marco de puerta o de ventana.
La tormenta lo había arrancado y lo enredó en la línea
con las idas y venidas de la marea y la corriente.
Así que seguimos tirando y de repente,
veo el marco del paquete de instrumentos a través del agua,
y cuando sale a la superficie, fue un momento eufórico.
Mi pensamiento final fue: "Espero que hayamos grabado todo".
Mientras buscábamos en las grabaciones,
se nos salían los ojos.
Justo ahí, en Redbird Reef,
medimos olas de dos pisos de alto con un periodo de 16 segundos.
Cada 16 segundos, otra de esas olas monstruosas
y gigantescas pasaba y generaba corrientes de tres nudos
en el lecho marino, treinta metros bajo el agua.
Las corrientes generadas por la tormenta eran asombrosas.
En ese momento supimos que nuestra apuesta había funcionado.
Pero para medir realmente el poder de esas corrientes,
debíamos medir el impacto de la tormenta justo en el lecho marino.
Es decir que debíamos hacer un mapa del sitio para ver cuánto se dañó.
Uno de los activos más valiosos de nuestro arsenal de investigación
es el pequeño submarino sin tripulantes, totalmente autónomo,
lo que significa que debemos planificar sus misiones, lo encendemos
y se sumerge por su cuenta
para navegar en este misterioso mundo subacuático.
Estamos pintando un cuadro tridimensional,
de muy alta resolución y precisión,
para tener cada bache y terrón del lecho marino.
Comenzamos a ver, parte por parte en cada segmento
del sitio de Redbird Reef, antes y después de Sandy.
Sí, mira la socavación alrededor de algunos vagones.
Podíamos ver zonas enteras donde la arena superficial
se movió y erosionó.
Era evidente para nosotros que grandes cosas
sucedieron en el lecho marino,
porque de repente había zonas donde los vagones habían desaparecido
o estaban volteados hacia un lado, o destruidos.
Había vagones que se habían girado,
desplazado, o destruido por completo.
Hablamos de vagones que pesan cerca de 35 000 kilos,
destrozados por las corrientes de ahí abajo,
lo que demuestra el poder
y la cantidad de energía transmitida en el lecho marino.
La estructura más grande e impresionante en el arrecife artificial
es el antiguo USS Arthur Radford.
Era un destructor de la armada y es el objeto más grande del arrecife
en cualquier parte de la costa este al norte de Florida,
más de 150 metros de largo.
Pero cuando fuimos a estudiar el Radford,
ahí fue cuando mostró que esta tormenta
llevó las cosas a un nivel completamente nuevo.
Está en aguas más profundas y es una estructura más grande.
Sabíamos que el Radford estaba en tres partes antes de la tormenta.
Cuando salimos a hacer el mapa después de Sandy,
era increíble notar que toda la sección central
había sido recogida y girada más de 30 grados.
Hablamos de un enorme destructor de la armada que se movió
más de 60 metros, treinta metros bajo el agua.
Me impactó mucho, me sorprendió ver
cuánto cambió el lecho marino.
Nunca había visto algo de esa escala y magnitud.
Ahora sabemos cuánto afecta una tormenta al lecho marino.
Pero la interacción se da en ambos sentidos.
El movimiento del agua se ve afectado por el relieve del lecho marino
a medida que la tormenta va hacia la tierra,
y las condiciones iniciales determinan el comportamiento de una marejada,
y, en última instancia, dónde y cómo golpea. Es información vital.
Sabes, en retrospectiva, podríamos haber perdido todo.
Cientos de miles de dólares en equipamiento.
Pero si no corríamos ese riesgo,
no tendríamos esta mina de oro de información
acerca de cómo cambia el lecho marino durante una tormenta.
Ahora tenemos la tecnología para monitorear mientras pasa la tormenta.
Podemos alimentar con eso nuestros modelos de marejadas
y predecir dónde y cómo ocurrirá la próxima marejada ciclónica.
Habrá más tormentas, habrá tormentas más fuertes.
Y necesitamos toda la información posible para combatir las pérdidas que generan.
Aquí, por primera vez en la historia de los huracanes,
tenemos al fin un arma para ayudarnos
a luchar contra lo peor que tienen para ofrecer esos huracanes.
Subtítulos: Ignacio Simeone
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