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Original subtitles

[Teresa] Epifanio, grandísimo hijo de la chingada.

Cuando menos se lo espere, Epifanio, ahí voy a estar

lista para chingármelo.

[Epifanio] Esta pinche vieja tiene más vidas que un gato.

A mí me refuerza la seguridad, a como dé lugar.

- [mujer en radio] ...La hora gris... - ¿Escuchaste? Lo que hablamos en Lima.

[Teresa] La hora gris. Tienen que ser ellos.

- Nos están dejando una pista. - [Oleg] ¡Taxi!

- ¿Paloma? - [Paloma] ¡Sofía!

[Sheila ríe]

- [Oleg] ¡Fedor! - ¡Papá! ¡Papá!

[Teresa] ¡Sofía!

- ¿Vas a tener al bebé? - [Sheila ríe]

Si no actuamos ahora, vamos a perder una oportunidad.

¿De qué habla? ¿Qué oportunidad?

Vargas y Kozar van a tener una reunión para formar su alianza.

Hablaron también sobre una reunión con la senadora Kozar.

[Epifanio] ¿Cómo va lo de la cena con la senadora Kozar?

Solo puede hablar con los de la embajada.

[Ruiz] ¿Teresa Mendoza en Bogotá? ¿Desde cuándo?

[Charlie] Así es. Y la presión por atraparla es cada vez más fuerte.

Así que hagamos lo que tenemos que hacer.

[Charlie] Su nombre real era Pablo Astudillo.

Trabajaba para el Servicio Secreto Mexicano.

A él le dimos de baja en Nicaragua.

Otra que también murió fue Rocío Aljarafe.

Era la mujer de Sánchez Godoy.

- ¿Encontraron su cuerpo? - Mi padre me contó.

También me dijo que usted la mató.

Rocío Aljarafe.

La mujer de un narcotraficante,

uno de los más buscados en tu país,

aliada de Teresa Mendoza, otra criminal prófuga de la justicia.

¿O qué? ¿Me tengo que sentir culpable?

¿O me tengo que asustar?

No se lo dije para asustar.

Muy bien.

¿Continuamos?

Es que no entiendo por qué Faustino tenía que meter al padrecito en esto.

Mateo, que no fue Faustino, que fue Margarita.

- ¿Quién es Margarita? - [Paloma] La monja, la prima de Faustino.

Le daba miedo venir sola con el dinero

y le pidió ayuda al padre Gonzo.

Nosotros no lo sabíamos, nos enteramos justo cuando lo detuvieron.

- ¿Y sabes dónde lo tienen? - Sí, en una unidad de la Fiscalía.

Con esos muertos, los que nos quedan son...

Teresa Mendoza,

Sofía Dantés, Oleg Yasikov,

Fedor Yasikov, Faustino Sánchez Godoy,

Paloma Aljarafe, Mateo Mena...

Hemos logrado llevarle ropa,

y Faustino estaba intentando ayudarle para que se fugara.

[Fedor] Pues ya está, ahí está la solución.

No, no, es que el padre no va a aceptar eso.

Mateo, eso no lo sabes.

Mateo tiene razón. Nos ha pedido que no lo ayudemos.

- [Sofía] ¿Entonces? - ¡Pues, nada!

- Se jodió el padre. - A ver, Mateo...

Mateo, espérate, ¡Mateo!

El cura.

El amigo de Mena, es nuestra única pista.

[tema musical]

♪ Por América del Sur ♪

♪ De Colombia hasta Bolivia ♪

♪ A Perú y Argentina ♪

♪ Todo por su libertad ♪

[campanadas]

[Teresa] Si queremos vengar a los nuestros,

tenemos que empezar por quienes dieron la orden.

Pues yo me paro en la raya, pero yo no puedo aceptar eso.

Mira, Faustino, de verdad,

nosotros tampoco queremos aliarnos con Palermo.

Bueno, pues entonces, no lo hagan, reina.

[Oleg] Tenemos que hacerlo.

Solo con su ayuda podemos acabar con Vargas.

¿Y yo qué, mijo? ¿Ah?

Yo no me metí esta vuelta para ser parcero

en las gonorreas que mataron a la Vampirita, nada.

A la Vampirita no la mataron por una orden,

la mataron por gonorreas.

Por culpa de esa porquería, el tal Charlie Velásquez,

Yulia, mi mujer, murió.

Y te aseguro que si me lo encontrara,

yo mismo lo mataría, con mis propias manos.

Y haría lo mismo con Palermo, por lo que le hizo a Jonathan.

Pero tenemos que pensar en lo que nos conviene ahora.

Además, nos consta que Palermo ya no está asociado con Charlie.

No, no, la chimba, yo no puedo creer

lo que estoy escuchando ahora, mejor dicho, pobrecitos.

[Teresa] No es que lo estemos defendiendo, Faustino,

Palermo es un hijo de la chingada, punto.

Pero hay que ser prácticos,

y por lo menos ya demostró que está de nuestro lado.

¿Y el senador ese, es de confianza?

Bueno, pues lo que te puedo decir

es que si no es por él, nos morimos en esa cueva.

[ríe] No, hombre.

No, pues, qué chimba. Hicieron nuevos amiguitos, ¿no?

Acá no.

[chasquea la lengua] Yo sabía que esto no iba a ser fácil.

[Oleg suspira]

¿Tú sabes quién podría ser, los aliados de tu marido?

No. No, no tengo la menor idea.

Pero lo vas a averiguar, ¿verdad?

Sí.

- ¿No me vas a regañar por eso? - [resopla] No.

Si ganara algo con eso,

lo haría, pero me di cuenta que es en vano, no sirve de nada.

Mira, Susana, no me va a pasar nada.

Tengo consciente que tengo a un hijo,

y que lo tengo que cuidar y me necesita, ¿entendido?

- Me voy a cuidar. - Eso me deja tranquila.

- Bueno, tengo un trabajo que cumplir. - Bien.

Con permiso.

[Genoveva exhala]

[Danilo] Susana se arriesgó mucho siguiéndolos, ¿no?

[Genoveva] Sí. Cambió de opinión y decidió ayudarnos.

[Genoveva chista]

- Tiene llave. - Entonces, vamos.

Vamos.

¿Tú sabes algo acerca de esa reunión

que va a tener Epifanio con la senadora Kozar?

No. No, Delio no me dijo nada, simplemente, me pidió que notificara

que Estados Unidos le quitó el veto a Epifanio.

Y le han descongelado todas las cuentas.

Ya...

Como quien dice, Epifanio anda de luna de miel,

con los que, supuestamente, deberían de ser sus peores enemigos.

¿Podrías encargarte de sacarme información de esa reunión?

Sí. Sí, pues, veré qué puedo hacer.

Perfecto.

A ver, parcerito,

de corazón, siento mucho lo que pasó con el cura.

No me imagino cómo la está pasando.

- Lo peor es que no podemos ni visitar. - Sí, eso lo sé.

Parce, es que de todos él era el que menos tenía que estar ahí, ¿no?

No hizo nada malo.

A veces, los inocentes son los que pagan los platos rotos.

Y no es ni tu culpa, ni la de nadie.

- ¿Lo dices así nada más? - A ver, no estoy diciendo que esté bien,

simplemente, que la vida no es justa, pero es la vida.

A ver, parcerito, yo le voy a decir una cosa,

a lo bien, yo al curita ya le tenía hasta cariño.

Pero ese hombre es muy terco,

es más raro que un perro de cuadros, no se deja colaborar.

Le juro que yo estaba dispuesto a hacer lo que fuera por sacarlo de ahí.

[chasquea la lengua] Sí lo entiendo.

No solo importa lo que uno haga sino cómo lo haga.

¿Qué tal que nosotros por ir, vayan y maten a uno de nosotros? ¿Eh?

¿O que uno de los tombos salga herido? ¿Qué vamos a hacer?

Y ya, lo sé, la vida es injusta, y el mal le hace al que no se avispó.

Ey, calma, Mateo, yo solo quiero ayudar.

Ahí vienen.

No, no, no. Ahora sí se me dañó el hijo de puta día.

[Jay] Buenos días, estamos buscando a...

Va, yo sé, yo sé, mijo, a quién vienen a buscar.

Bueno, si sabes, entonces llámala para hablar con ella,

- [en inglés] o apártate del camino. - [en español] El piro.

¿Y a usted quién le dijo que me podía dar órdenes o qué?

Ya, Faustino, cálmate.

[suspira] Señores, por favor. Es importante que hablemos con ella.

Escúchame, mal parido,

vos sabés jugar lotería, ¿sí o qué? Me imagino que sí es cierto.

Pues te digo que ya te ganaste media balita en esa hijo de puta cabeza.

Y si sigues chimbeando, te vas a ganar la otra.

¿Así que qué vas a hacer, gonorrea?

Y no te lo digo en inglés, porque no sé decir gonorrea en inglés.

Señores, por favor.

[Delio] Esa es la lista de los invitados de nuestro lado, general.

Los nombres de los que vienen de Estados Unidos

los vamos a saber hasta mañana.

No entiendo por qué no

se reúnen solamente los que van a participar

de la tal alianza.

Bueno, fue una idea de la senadora.

Ella quiere que esto pase como una reunión entre empresarios de distintos lugares,

es como si no solamente participaran los directamente implicados.

Hasta que no definan el sitio de la reunión,

no podré establecer cuántos hombres voy a necesitar.

De la embajada quedaron en definir el sitio lo más pronto posible.

Pero...

Hace falta una cosa, general,

su nombre.

En esta lista.

El presidente quiere que usted esté allí.

Licenciado, yo hubiera preferido que el presidente

se hubiera olvidado de mi nombre.

[Delio suspira]

- ¿Puedo hacerle una pregunta, general? - Las que quiera, licenciado.

¿Qué piensa usted de esta alianza?

Me preocupa.

Pero más me preocupa lo de la subasta.

- ¿Él se lo dijo? - Sí.

Y pienso que el presidente está equivocado de cabo a rabo.

Yo he tratado de convencerlo.

De que no lleve a cabo esta alianza, pero no me hace caso.

- No me escucha. - Licenciado, no pierda su tiempo.

- El presidente no lo va a escuchar. - Tenemos que hacer algo.

¿No teme usted que cuando todo esto explote,

usted y yo terminemos salpicados?

[Palermo] Todos los que están en esta foto

son empresarios muy importantes de Estados Unidos.

- [Batman] ¿Empresarios de qué o qué? - De todos los sectores.

Industria petrolera, banca, empresas farmacéuticas,

lo que ustedes quieran. Todos millonarios.

¿Y cuál es la relación de Kozar con todos ellos?

[Palermo] Bueno, me queda claro que Kozar

se reporta a ellos, y les teme mucho, que es una cosa muy inusual para ella.

Bueno, en lo poco que pudimos ver en esos discos duros

hablaban de un montón de empresas,

a mí se me hace que estos son los dueños.

Si logramos demostrar que ellos están involucrados

en las actividades clandestinas de la DEA, Kozar cae de inmediato.

Bueno, todavía nos falta descifrar quién es el tal Uriel,

porque tanto en Bolivia, en Perú,

en Argentina nos dijeron que ese era el verdadero poder detrás de todo esto.

- [Palermo] Sí. - [Mateo] Es que ese es Uriel.

¿Qué dijiste?

El que está ahí, ese es Uriel.

- [Batman] ¿La pinche senadora? - [Mateo] No, no, no, la estatua.

- Es el arcángel, así se llama, Uriel. - [Jay] ¿Cómo lo sabes?

[Mateo] Lo sé porque me crio un cura, y si algo sé es de misa, santos y ángeles.

Y ese es.

[Batman] Hombre, pues si esto no tiene ni una lógica.

¡Pero claro que tiene lógica!

[exhala] ¡El nombre es nada más la pinche tapadera!

No hay nadie por encima de estos.

Estos cabrones ni colaboraron, ni trabajaron para Uriel,

¡ellos son Uriel!

¡El capo, pues, el capo!

Quien maneja la droga en todo el continente.

Por el que han matado un chingo de gente, torcido políticos.

Todas esas porquerías que vimos en las pruebas,

¡Ellos son! Son ellos mismos.

- [Teresa resopla] - [en inglés] No lo puedo creer.

[Palermo resopla]

- [Teresa suspira] - [Jay resopla]

[en español] No. No, no, no tengo idea de cómo va a ser el menú.

- [mujer] Pero ¿aún no saben nada? - Supongo que comida mexicana.

El embajador es vegetariano.

Yo no tengo la culpa de que tu embajador sea vegetariano, ¿sí?

- Solo téngalo en cuenta, por favor. - Sí.

Pero no te preocupes, yo me encargo de eso.

Bueno, gracias.

Lo que necesito saber en este momento es dónde va a ser el sitio de la reunión.

Eso lo que necesito saber. ¡En este momento!

- Ya no puedo esperar, ahora mismo. - Confirmo y lo llamo de vuelta.

Te doy cinco minutos.

- Correcto. - ¿Solo cinco?

[suspira] Estos pinches gringos

son capaces de volverle a uno la vida de cuadritos.

Entre él y el presidente, me van a volver loco.

- ¿Para qué soy bueno? - Ah, bueno, me dijeron

de mi oficina que me necesitas para redactar un comunicado

que al presidente ¿le descongelaron las cuentas?

Oh, bueno, sí. Le dijeron el comunicado, lo notificaron, pero...

Pero no lo hicieron público. Entonces, el presidente quiere

que nosotros seamos los primeros en dar la noticia.

No, pues qué raro, ¿no?

¿Por qué cambiaron de opinión o qué pasó? ¿Qué?

Para el informe. Tú sabes que siempre tengo que poner algo.

- ¿Por qué cambiaron de opinión? - Ajá. Porque todo fue un error.

Claro. Qué tonto, por supuesto... Eh...

Me dijeron que tienes otra reunión, otra fiesta, ¿necesitas prensa?

- Tú sabes que puedo mandar... - No, no. Es un evento privado.

- ¿Un evento privado? - Ajá.

¿De qué es? Lo digo porque tú sabes, es prensa, Delio.

La prensa siempre se filtra, y tengo que estar prevenido.

Sí, sí. Si alguien de la prensa hace una puta pregunta,

sí, le dices que es una reunión de empresarios entre un país y el otro.

- Para estrechar los lazos comerciales... - Ajá...

Todas esas mamadas. Solamente si la prensa pregunta.

- [suena teléfono] - Claro. Claro, no te preocupes, yo...

- Discúlpame. ¿Sí, dime? - [mujer] Señor, la reunión se va a llevar

a cabo en el Club San Isidro, ¿de acuerdo?

Correcto, muy bien.

- Luego hablamos. - Permiso, Delio.

En esa videoconferencia, Vargas le propuso a Kozar asociarse,

y exigió que ese pacto se cerrara en México, con ella y con el resto.

¿Hablaron de alguna fecha? ¿Lugar?

Vargas dijo que está dispuesto a hacerla en casa del embajador americano,

pero no concluyeron nada.

En cuanto a la fecha, yo sé que está apurado por cerrar el pacto,

así que me imagino que será cuestión de días.

Bueno, pues si queremos dejar al descubierto

quiénes son Kozar y los demás, tenemos que ver la forma de...

infiltrarnos en esa reunión.

- ¿Infiltrarnos quiere decir ir? - Bueno, no nada más ir.

Sino tenemos que mostrarle a la gente

lo que están haciendo estos hijos de la chingada.

¡Por Dios! ¿Qué estás diciendo, Teresa?

Epifanio quiere matarte, ¿y tú quieres ir? ¿Te has vuelto loca, mexicana?

Y oye, ¿cómo vamos a ir? ¿Qué vamos todos, venga, así a tiro?

Senador, ¿cómo está su puntería? Porque la mía está regular, ¿eh?

Ay, no, no, de verdad.

Por favor, Oleg, pon un poco de cabeza aquí, hazla entrar en razón.

Creo que Tesa tiene razón.

- [Sheila] ¿Cómo? - No hay otra forma.

¡Claro que tiene razón! Es más, ¡yo le entro!

Es la oportunidad que estaba esperando, ¿ah?

¿Qué estás diciendo, Batman?

Tranquila. Ahorita hablamos de esto en privado, mi amor.

No, yo no tengo nada de qué platicar. Están locos.

No, a ver, espérame, Sheila... Bueno, yo jalo, ¿eh? Ahorita vengo.

¿Cuándo creen que debamos de hacer este viaje?

Pues si Palermo tiene razón y Epifanio tiene prisa,

no podemos correr el riesgo de perdernos esa reunión.

Viajamos hoy mismo.

- [en inglés] ¿Qué? - Creo que tiene razón.

No lo sé.

[en español] ¡Sheila, Sheila! Por favor, Sheila.

Aguanta tantito, vamos a platicar. ¡Por eso!

Pero estamos chupando tranquilos, vamos a platicar.

Espérame tantito a que platique contigo.

Bueno, ¿aquí sí podemos? A ver, nada más no...

No me estoy contradiciendo, Sheila.

¡Claro que sí! Claro que te estás contradiciendo.

¿Cómo me voy a contradecir? Yo dije que iba a estar contigo siempre,

toda mi vida. Y eso, lo voy a cumplir.

"Sí, pero ahorita vuelvo,

luego de que me peguen dos tiros, mi Sheila".

- ¡Órale, ya! - "Y te deje viuda y con un hijo".

¡Ya! ¡No eche la sal, no eche la sal!

- Ten palabra, César, ten palabra. - ¡Tengo palabra!

Sheila, a ver, ¿por qué dices que no tengo palabra?

Yo juré que iba a matar a Epifanio Vargas, ¿no?

Y lo voy a cumplir. Ahí está, ¿no tengo palabra?

¿Aunque me dejes viuda?

No te voy a dejar viuda, Sheila.

¡Por favor, entiende! Voy a regresar sano y salvo.

[suspira] Esto...

no te lo voy a perdonar, César.

¿Qué quieres decir?

¿Te estás echando para atrás?

No. Yo sí tengo palabra. Lo que digo, lo cumplo.

Ese crío lo voy a tener.

No sé si le voy a dar una familia o solo una madre.

Tú, vete, ¡vete! Y así me das tiempo de pensarlo.

[Oleg] Usted encárguese de coordinar el transporte.

Y nosotros prepararemos las cosas que vamos a necesitar.

Perdón, pero me preocupa mucho la poca información que tenemos.

No sabemos ni cuándo, ni dónde va a ser esa reunión.

No, pues a mí también me preocupa, pero ni modo, es lo que hay.

Así es que con eso vamos a tener que apechugar.

Y ya una vez que estemos en México, pues, ahí vemos los detalles.

[en inglés] Esperen un momento.

[en español] Hay una persona que posiblemente esté dispuesta a ayudar.

El único problema que tengo... que no sé quién es.

¿De qué está hablando?

Del informante del general Garrido.

Garrido nunca quiso decirme quién es el informante dentro de Palacio.

Pero estoy seguro de que es alguien muy cercano al presidente.

Entonces, debemos encontrar pistas sobre ese informante.

Esa persona debe tener más datos sobre la reunión.

[Jay] Muy bien. Yo iré coordinando lo del avión.

Tan pronto tenga una pista segura para poder salir, les aviso.

[en inglés] Vámonos.

[en español] Susana, mira, Güicho me tiró todo el jugo.

- Le tengo noticias de Danilo. - ¿Sí? ¿Qué?

Ah, no, no, no se preocupe. Su marido está en el despacho,

y por lo que sé él va a tardar mucho tiempo.

- Uh, Danilo... - ¿Qué pasó?

...ya tiene el lugar de la reunión de mañana.

- Ya está confirmado. - ¡Qué bien!

¿Sabes con quién?

No, aún no, pero...

en cuanto yo tenga la lista de...

de la gente, se la hago llegar, señora.

Perfecto.

¿Susana?

¿Por qué siempre me miras así?

Porque...

la verdad es que no...

no dejo de pensar en el beso.

Soy muy mala para mentir,

soy muy mala para actuar, esa es la verdad.

Pero bueno... [suspira]

Ya pasó.

¿Estás segura que ya pasó?

Señora, la verdad es que...

me gusta demasiado.

Me vuelve loca, señora, me vuelve loca. Y ya no me lo puedo callar.

Me encanta verla, me encanta...

admirarla.

Me encanta... me encanta su piel.

Me encantan sus ojos.

Ay, y sus manos.

Me encantaría poder quererla y cuidarla.

Y quererla muchísimo y darle lo que se merece.

Susana.

[Fedor] Según el directorio de la Secretaría de Defensa Mexicana,

la oficina del general Garrido estaba aquí.

¿Podrías localizar alguna cámara de seguridad que esté cerca?

Lo más cerca posible para que podamos ver quién frecuentaba el lugar.

Para eso voy a necesitar ayuda y criptomonedas.

¿Y cómo? ¿En quién estás pensando?

En el jáquer que nos ayudó en Buenos Aires.

Bueno, pues, págale lo que sea, ¿eh?

¿Y qué se supone que tenemos que buscar en las cámaras?

[Oleg] Alguien que pertenezca al equipo de Presidencia.

Alguien que por su cargo, sea cercano a Vargas.

Es muy posible que alguno de ellos sea el informante de Garrido.

Pues, necesitaremos un organigrama

y las fotos de los que trabajan en la presidencia.

- Sí, tienes razón. - Vale, yo me encargo.

Voy a ver si doña Isa me deja trabajar con su ordenador.

Va.

- Vale, yo también me retiro, chicos. - Va.

- [Oleg] Muy bien. - [suspira] Oleg.

- Gracias. - ¿Por qué?

Pues porque el plan,

[carraspea] pues, básicamente, no es plan

y no has dicho nada.

Quizás porque me estoy acostumbrando a que siempre logras lo que quieres.

- Ojalá esta vez no sea la excepción. - No...

no lo va a ser.

[Sofía] Por favor, estás loco, eso no puede ser.

Yo solo te digo lo que he visto.

¿Y si fue un gesto de amistad solamente?

- [pitido] - Mira, ahí está mi amigo Skywalker.

[Sofía] ¿Qué le estás diciendo?

[Fedor] Le mando las coordenadas de la oficina de Garrido.

Él me localiza la cámara más cercana y me abre acceso a ella.

¿Así de fácil?

[ríe] Bueno, parece fácil pero no lo es.

Ni barato.

Y, con respecto a lo otro,

creo que sé diferenciar entre un gesto de amistad y lo que vi.

Y te digo yo que ahí hay algo más.

¿Eso te incomoda?

Bueno, nunca me había gustado pensar que podían tener algo.

Pero también es cierto que eso era antes de conocer a tu madre.

Ahora no sé.

A mí me cuesta trabajo imaginármelos en otra cosa que no sea en plan de amigos.

[Sofía ríe]

Lo que sí que hay una cosa que me preocupa un poco.

En plan, si ellos dos tienen algo, ¿entonces nosotros dos qué?

¡Ya, bobo!

No, en serio, no me gustaría que eso me fuera a inhabilitar.

¿Inhabilitar?

Claro, piénsalo, mi padre con tu madre,

- y yo contigo... - ¡Ya!

- ...es un poco raro. - ¡Ya deja de jugar, Fedor!

¿Qué seríamos entonces? ¿Seríamos como hermanos...?

Aquí está lo primero que encontró Paloma.

Una lista con los trabajadores más cercanos al presidente y sus fotos.

Mira, parcera, aquí está lo que me pidió, cámaras y micrófonos.

Espero que les funcione y les sirva, ¿bueno?

¿Cómo que les funcione y les sirva?

Nos funcione y nos sirva, querrás decir.

Reina, vea, sabe que usted me va a disculpar,

y créame que no es por falta de cariño porque,

usted sabe, que amor es lo que hay entre los dos, ¿sí o no?

Pero esta vez no le voy a copiar.

Yo no voy a ir a ese viaje, y creo que no es necesario que le diga por qué.

Mira, Faustino, a mí, la verdad es que Palermo me cae en la punta de los ovarios,

- pero pues el güey nos ha ayudado. - Reina, ¿sabe qué?

A mí no me importa lo que usted me diga en estos momentos.

Yo en ese hombre no confío.

Y me voy a sentir traicionando a la Vampirita. Y sí, yo sé

que esa gonorrea no le disparó, pero es como si lo hubiera hecho.

Mira, yo, la verdad es que si no estuviera segura

de que el tipo es indispensable, te juro que no lo hubiera incluido

- en nuestros planes. - No, no, yo estoy seguro de eso, reina.

Es que usted no se equivoca, usted la tiene clara.

Pero ¿sabe qué? Prométame una cosa.

No le va a quitar los ojos de encima al gonorrea.

Porque yo estoy seguro,

espero equivocarme, que los va a traicionar.

- Te lo prometo. - Venga.

Y nada, por las cuñadas y los pelados, no se preocupe

que yo me encargo de ese jardín infantil, ¿bueno?

- Y tú te cuidas. - Hágale pues, Dios la bendiga.

- Igual. - Cuídese.

Ven, siéntate conmigo.

Susana.

Yo no podría hacerte daño, ¿sabes?

Es que tú no podrías hacerme daño nunca en la vida.

Si tan solo me dieras una oportunidad, a lo mejor te darías cuenta...

Escúchame.

Yo te agradezco todo lo que has hecho hasta el momento por mí.

Te respeto, te quiero muchísimo, pero yo no puedo corresponderte.

- Amorosamente hablando. - [Susana solloza]

Yo, el poco o mucho amor que tengo hoy

es solo para mi hijo.

Dime una cosa, ¿te arrepientes del beso que te di?

No.

No, claro que no.

Pero es que yo no puedo hacer que esto sea un escape,

¿me entiendes?

Yo no lo hago por mí, yo lo hago por ti, Susana.

Yo no puedo ilusionarte

con algo que jamás va a pasar.

Entiendo.

Lo entiendo muy bien, señora, muchas gracias por...

por ser así de sincera.

Perdón. Perdón por todo esto que hice.

Y le prometo que...

a partir de hoy va a tener una gran amiga.

Que la va a cuidar siempre,

y que va a estar ahí, al pie del cañón, pase lo que pase.

Se lo prometo. Gracias.

- Te quiero mucho. - [suspira]

Yo también.

- Ven. - [Susana solloza]

Y si no se puede, pues no se puede.

- Ya habrá otra oportunidad. - No, no, se va a poder.

Si no, tenemos que ver la manera de entrar, ¿eh?

¿Y tú? ¿Qué esperas? Ven acá.

Propongo que esta vez no nos despidamos.

¿No te has dado cuenta que siempre que nos despedimos

no trae buena suerte? Ni cuando nos prometemos cosas,

ni cuando nos hacemos recomendaciones.

Y, ¿entonces? Yo no me voy a ir sin abrazarte.

Bueno. Imagínate que esta vez te vas al súper,

y que en menos de una hora ya estás acá.

Está bueno, pues.

Nada más dime qué quieres que te traiga.

Nada. Que no te tardes.

Está bueno.

No me voy a tardar.

Y bueno, ¿dónde está Sheila? ¿Mateo?

La Sheila ni siquiera se quiso despedir de mí.

Dijo que se iba a salir dizque a caminar.

Y Mateo también se fue a caminar.

Pues es una pena, me hubiera gustado despedirme de ellos.

[Teresa] Prima.

[bullicio]

Todavía sigo pensando que no me iba a pasar nada en México.

Y también sigo pensando que ese hijo de su chingada madre

tiene que pagar por lo que le hizo a mi familia.

Bueno, pero que no tú te habías ido y...

- pero si hace cinco minutos decías que... - Vengarme de Epifanio Vargas...

ya no es lo más importante en mi vida.

Sigue siendo importante, pero...

pero ya no es lo más importante.

Antes, desde que me despertaba hasta que me acostaba,

nada más pensaba en cómo me iba a vengar de ese güey.

Hasta soñaba con eso.

Pero de un tiempo para acá...

como que ya no le doy tantas vueltas al asunto, ¿me entiendes?

De un tiempo para acá, ¿desde que estoy embarazada?

Porque si es así, no me vale.

No. Desde antes. Desde mucho antes.

Desde que te conocí.

Tú y solo tú.

Eres lo más importante para mí.

¿Más importante que vengarte por lo que ese demonio te hizo?

Y no, no, no, no, Batman, no me respondas todavía.

Piénsalo bien porque quiero la verdad.

Mucho más.

[Sheila ríe]

Me preocupa que vayamos a necesitar a Batman.

Pues sí, a mí también, pero pues ni modo.

Además, bueno, si la idea es entrar a esa pinche reunión,

es mejor que seamos poquitos, para no llamar tanto la atención.

No puedo creer que después de todo lo que ha hecho

- haya renunciado a venir con nosotros. - [carraspea]

A mí en el fondo me da gusto por Sheila. No, bueno, también por él.

Pero yo conozco a mi amiga y yo sé que ella nunca

le hubiera perdonado esto.

¿Alguna vez te has planteado renunciar?

Un chingo de veces.

Pero tú sabes que no puedo.

Mi vida, o más bien, la parte que no me gusta de mi vida,

siempre por alguna razón

ha estado ligada a Epifanio.

Y ya estoy hasta mi madre de eso. Se tiene que terminar, Oleg.

Y tú, ¿has pensado en renunciar?

Yo digo porque cuando empezó todo este desmadre te dije,

pero también puedes renunciar todavía, estás a tiempo, yo no te voy a juzgar.

Un ruso jamás renuncia a las grandes emociones.

Si tú tienes que terminar esto, yo lo voy a terminar contigo.

Está bueno. ¿Entonces?

Vamos a terminar esta pinche historia.

Ningún juez le va a autorizar eso.

¿Cómo justifica usted que va a allanar la casa de un cura?

Un hombre que se gana la vida rescatando drogadictos, señor.

¡Exactamente, Ruiz! Drogadictos.

Solo tenemos que decir es que los jóvenes

estaban traficando con drogas y ya.

¿Usted de verdad piensa hacer eso?

[ríe] ¡Carajo, Ruiz!

Solo necesitamos que agarren a dos o tres jóvenes.

El tiempo suficiente para que el cura se dé cuenta y recapacite.

Escúcheme bien, no, yo no me presto para eso.

[Charlie resopla]

A ver, Ruiz, usted no está entendiendo, ¿verdad?

Yo sé que usted cree que el cura es una buena persona.

Y tal vez lo sea, pero está encubriendo a un narcotraficante.

Un criminal. Un hombre que ha matado

a no sé cuantas personas ¡en tu país, cabrón!

¿Por qué carajos te tiemblan las patas?

[suena teléfono]

Ruiz.

¿Quién? ¿Seguro?

Sí, sí, pásemelo.

- [Mateo] ¿Aló, agente Ruiz? - Sí, él.

Soy yo. Mateo Mena.

- No sé si se acuerda de mí. - Sí lo recuerdo.

Me imagino que ya sabe que al cura lo detuvieron.

Sí, yo sé.

Pues era para decirle que él no tiene nada que ver, que lo dejen libre.

Ustedes a quienes buscan es a mis compañeros y a mí.

Mateo, no es tan fácil, él los estaba encubriendo, ¿no?

- ¿Mateo? - [inaudible]

¿Usted dónde está?

¿Mateo? ¡Ey!

- ¡Ey, Mateo! - ¿Y si les propongo un trato?

¿De qué trato me está hablando, Mateo?

Ustedes dejan al cura libre, yo me entrego.

También les brindo la información que necesitan.

Ya sé que tú eres el informante

que tenía el general Garrido adentro de Palacio Nacional.

¡Ay, Genoveva, ni siquiera sabes qué está planeando ella!

[Genoveva] Lo que tenga en mente, yo le voy a ayudar.

Es mi última oportunidad y no puedo dejarla pasar.

Es ahora o nunca.

¿Estás consciente que hay decisiones en la vida que ya no tienen revés?

Que cuando uno la caga, la caga para el resto de la vida.

No entiendo por qué me dices eso.

No sé qué viste o qué escuchaste, pero te prometo que todo era en broma.

- [Sheila] Léelo. - [Sofía] De Mateo.

¡Es que tiene que decírmelo a mí!

[Paloma] Te lo ha dicho, te ha dicho lo que siente.

¿Sabe ella que yo soy la informante?

Buenos días.

Genoveva, ¿qué está haciendo aquí?

¿Ustedes ya tienen todo listo?

Esto tiene que hacerse viral

- en cuestión minutos. - Sí, lo haremos.

[Charlie] Agente Ortega, la entrada es suya,

desde este momento, nadie sale y nadie entra.

[tema musical]

♪ Este corrido empieza ♪

♪ Con la mera que regresa ♪

♪ La Reina del Sur, Teresa ♪

♪ Luchando por libertad ♪

♪ Han pasado cuatro años ♪

♪ Que en Australia la encontraron ♪

♪ Y arrestaron frente al mar ♪

♪ Apartada de Sofía ♪

♪ En el bote gringo habita ♪

♪ Cuando llega una visita ♪

♪ Misteriosa y sin igual ♪

♪ Deja un libro conocido ♪

♪ Con mensajes escondidos ♪

♪ De un escape magistral ♪

♪ Ha llegado la hora gris ♪

♪ Se ha fugado la invencible ♪

♪ Cruzando el río Bravo ♪

♪ A su México natal ♪

♪ Ahí la espera el presidente ♪

♪ Su padrino Epifanio ♪

♪ Que aún sigue maniobrando ♪

♪ Un plan que no tiene igual ♪

♪ La misión no es imposible ♪

♪ Pero es bien descabellada ♪

♪ Teresita es la indicada ♪

♪ Pero sola no estará ♪

♪ Con sus cuates a su lado ♪

♪ Y el chantaje denegado ♪

♪ Se comienzan a marchar ♪

♪ Por América del Sur ♪

♪ De Colombia hasta Bolivia ♪

♪ A Perú y Argentina ♪

♪ Con el fin de derrotar ♪

♪ A un enemigo en común ♪

♪ La odisea contra la DEA ♪

♪ En las manos de la Reina ♪

♪ Todo por su libertad ♪

Subtítulos: Gabriela Pérez

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