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-[hombre] ¿Y usted acá? -[hombre 2 murmura]
Ya los estoy viendo.
[golpean la puerta]
[Teresa] Necesitamos que nos ayudes a entrar a la cárcel.
Teresa Mendoza.
[mujer] Estoy haciendo este video porque quiero que la gente sepa
quién es Helena Bocanegra o más bien Teresa Mendoza.
[hombre] Está por todos lados.
No sabes lo agradecido que estoy de que estés aquí.
-Oye, ¿y Montaño? -Lo mandé a remover
a ese hijo de la chingada.
El día de hoy escuché a Epifanio hablar con una...
senadora americana.
[traductora] La senadora dice que tiene buenas noticias.
Que tras pensarlo mucho, ha decidido aliarse con usted.
¿Y cómo ve la seguridad ahí en la cárcel?
[hombre] Si Teresa Mendoza y su equipo quieren entrar...
no les costará trabajo.
Hay caras que pasan desapercibidas.
Delegados del gobierno para la jornada de vacunación.
Lo único, que tendría que ser hoy en la tarde.
Sabemos que alguien va a venir, pero no vamos a hacer nada.
Es que sí vamos a hacer.
Vargas ayer de la nada firmó un convenio con Nicaragua.
¡Aquí están!
[Charlie] Míralo, tan tranquilito que se ve.
Si tan solo supiera que lo vienen a rescatar.
¿No has pensado que existe la posibilidad de que no venga?
No.
Van a venir.
Teresa Mendoza se veía muy decidida.
Una cosa es estar decidida
y otra venir hasta acá.
[bufido]
Sí supiste que sobrevivieron la trampa que tú y tu patrón le pusieron, ¿verdad?
Van a venir.
Esos cabrones son capaces de todo.
¿Cómo está la gente afuera?
Aburridos.
Pero haciendo guardia.
Okay.
No le quites los ojos de encima.
Si me traes agua.
Estoy que me deshidrato.
[risa]
Agarra el suero del viejo.
[tono de llamada]
¿Qué pasó?
[Charly] ¿Cómo va la cosa allá afuera?
[Andrés] Sin novedad.
[Charlie] Okay, en diez minutos te mando relevo.
Entendido.
[Teresa] ¿Y ahora qué hacemos?
[Pablo] Yo sin mi padre no salgo de aquí.
[Teresa] Estoy de acuerdo.
Yo tampoco.
♪ Por América del Sur ♪
♪ De Colombia hasta Bolivia ♪
♪ A Perú y Argentina ♪
♪ Todo por su libertad ♪
¡Muy bien!
Tenemos que preguntarle a Fico el medio médico cuándo tienes que dejar
de tomar la medicación, eh.
-Me cuidas más que mi mamá. -[risa]
Bueno, tu mamá te ha cuidado muy bien también.
-A pesar... -[Vivian] Perdón.
Pero es que, de verdad me cuesta mucho trabajo creer
todo lo que dicen de tu mamá.
De hecho...
lo que más me ha impresionado fue lo de las niñas de Bolivia.
Pues así fue.
Lo que no es verdad es todo lo que está diciendo la policía.
Eso te lo juro.
No tienes que jurar.
Yo sé en carne propia lo que es que uno...
[exhala]
¿Qué te pasa, mujer?
¿Estás bien? Siéntate, siéntate.
-[puja] -Ven. Aquí.
[puja]
Ahí.
Creo... creo que rompí fuente.
¿Qué quieres que hagamos? A ver, ¿dónde está tu bolsa?
Tenemos que llevarla a la clínica.
No, no, no, clínica no. Clínica no. Yo lo pienso tener acá.
¿Aquí? ¿Estás segura?
[Vivian] Sí, segura. Por favor, busca a Fico.
Si no está en la cigarrería... uf.
Tranquila, respira.
[exhala]
[Sheila] Muy bien.
[ambas exhalan]
Si no está allá, pregúntale al dueño. Él te dice dónde lo puedes encontrar.
Okay, okay, no te preocupes, yo, yo lo encuentro, ya vengo.
-[puja] -Con cuidado, Sofía.
Bueno...
¿y dónde lo vas a tener?
En mi cuarto, ayúdame.
[Sheila] Claro, qué pregunta, en tu cuarto.
[exhala e inhala]
-[Sheila] ¿Estás bien? -[Vivian] Estoy bien, sí.
[presa] No, suélteme, no, suélteme, que yo no pertenezco acá, no.
Despacito que me está lastimando, imbécil, ¡no!
Acá no hay... ¡no! Aquí... ¿por qué aquí?
No, acá solo hay hombres. ¡Suélteme!
¡Suélteme!
Oye, oye, trátala... oye, aquí no hay delincuentes,
hay seres humanos, por favor.
¡Respeto!
Y tú no deberías estar aquí metida. Este no es tu lugar, ¿oíste?
[preso] Descansa.
¿Cómo le va, padre?
Aquí le envían sus amigos para que coma.
-No, tranquilo, yo ya comí. -Usted coma.
Yo le voy a ayudar a salir de aquí.
Ahí hay cuatro pepas para que se las tome esta madrugada.
Son laxantes fuertes, muy fuertes.
Y cuando le empiece a doler el estómago, pida llamar al médico.
Y si le toca gritar, grite.
Nosotros, luego, como no tenemos médico aquí, lo vamos a llevar al centro médico
donde llevan a todos los detenidos.
Y allá van a estar esperándolo sus amigos.
Espérate, espérate que no entiendo nada. Esto es una locura.
¿De qué amigos me está hablando?
Usted sabe cuáles son.
Y ahorita le voy a traer ropa y le voy a traer una toalla para que
se aliste cuando lo vayan a sacar.
Oye, oye...
[música de suspenso]
[hombre por altavoz] Los que ya vacunaron a sus celdas que esta no es hora de patio.
Siguiente.
[música de suspenso]
[Teresa] Charlie Velázquez está aquí.
[Oleg] ¿Qué?
-[sonido de afirmación] -[Oleg] ¿Dónde?
[Teresa] Está en la enfermería, está cuidando ahí al papá de Pablo.
Seguramente les dijeron que veníamos para acá.
-[Oleg] ¿Palermo nos ha vendido? -[Teresa] No, no, no.
Palermo sospechó algo. Y le habló al senador para que me avisara a mí.
[Oleg] ¿Y Landero?
[Teresa] Landero está hablando con los tipos
de afuera para ayudarnos a salir.
[Oleg] ¿Tan pronto?
Eso no es lo que habíamos planeado.
[Teresa] No, ya sé, pero no nos queda de otra más que improvisar.
[suena la alarma]
[música de suspenso]
Costado occidental.
Este lado tiene más vigilancia.
Pero ¿se puede o no se puede?
Espero que sí.
Pero nos va a tomar un poco más de tiempo.
¿Y Ortiz qué dice?
Ortiz, ¿cómo están las cosas por allá?
Solo hay un guardia, no creo que sea difícil.
Procede.
Cuando estemos en posición le avisamos.
Okay, perfecto.
Sí, hay que estar muy atentos, ¿entendido?
[Oleg] Gracias.
Siguiente.
Oye, hay un par de enfermeros en el patio principal.
¿Se dice algo sobre ellos en los registros?
[Andrés] No.
Yo sí vi las carteleras que decían "día de jornada de vacunación".
¿Por qué?
¿Pasa algo?
[Charlie] No, me parece todo normal, pero...
[suspiro] Prefiero verificar por mi cuenta.
Te mantengo al tanto.
[música de acción]
[música de acción]
[Charlie] ¡Ey!
Ustedes, enfermeros.
Quisiera ver sus registros.
[música de suspenso]
A ver.
-¿Qué te inyectaron? -[Oleg] Prepárate.
Este hijo de puta me conoce.
Les estoy hablando.
Ortiz, ya estamos terminando.
-¿Cómo vas? -Listo.
[Charlie] ¿No me están escuchando?
Quiero ver sus registros.
[pitidos de la bomba]
-[alarma] -[gritos]
[hombre en inglés] ¡Peligro, peligro!
[Oleg en español] Vámonos.
[Charlie en inglés] ¡Vamos, vamos, ya!
[en español] Ya sabía que iban a poner objeciones, así que...
la cosa no va a ser tan fácil.
Bueno, pero tampoco es cosa del otro mundo, compadre.
A ver, un momento. ¿A qué le llamas del otro mundo?
Pues, ellos lo que quieren es el armamento para los militares, pues.
Para la policía judicial, para la policía municipal y ya sabes.
[Delio] Si de eso se encarga la secretaría de defensa.
-Así que... -[Epifanio] Pásale, pásale.
Ahí tenemos al general Arismendi, no va a haber ningún problema.
La cuestión es que no entiendo para qué aumentarlas.
Ah, porque también quieren que hagamos un comunicado,
que digamos que vamos a ir en contra de todos los narcos.
Que vamos a hacer una guerra frontal
contra todos los cárteles del narco, compadre.
-A ver, compadre... -Porque, espéreme, compadre,
es que la senadora necesita, pues, cortar cabezas.
Para poder dar resultados, pues.
-¿Qué? -¿Qué va a pasar con la ley
de sometimiento? ¿La vamos a echar para atrás en el congreso?
-¿Eh? -No, no.
Sus cuates se van a poner muy cabrones, se van a encabronar, compadre.
Ya sé, hombre. No tienes que hablarme de eso, chingado.
Además, la ley de sometimiento va a seguir, compadre.
Lo único que va a cambiar es que, bueno, pues nos vamos
a ir en contra de nuestros enemigos.
Los que no estén con nosotros.
Porque la senadora lo que necesita es dar resultados.
Y para eso, necesita el cuello de varios peces grandes.
¿Entiendes? ¿Te queda claro?
Entonces, que se moche con más lana. Va a ganar la exclusividad.
-Así, de eso se trata tu subasta. -Exactamente, compadre.
Así que ve tirando ese buscapiés para que sepamos de qué lado masca la iguana.
Quién está con nosotros y quién se queda callado.
Estás jugando con fuego.
Bueno, pero para eso te tengo a ti, ¿no?
¿O vas a dejar que me queme? Abusado compadre.
Ah, y otra cosa, te van a hablar los gringos.
El embajador va a hacer una cena allí en su casa.
Con la Kozar para...
pues, la Kozar y todos sus amigos.
¿Lo dejo en tus manos?
Bueno, cabrón.
En tus manos está el futuro de México, cabrón.
No, es que no, no, no. Lo que no logro entender es cómo Epifanio
le logró dar la vuelta a todo.
Hace una semana la DEA lo quería entambar y ahora ¿qué?
Resulta que ya está aliado con la senadora, no.
Quizá todo esto tiene algo que ver con Teresa Mendoza.
¿No?
Digo, recordemos que ella estaba buscando pistas para comprometer a la DEA.
Alguna información sensible para tumbarlos.
Quizá tuvo éxito, quizá encontró algo, quizá lo logró.
Sí, tienes razón.
Pero es que ¿qué información es esa?
¿Cuál es esa información que encontró Teresa Mendoza?
-¿Tú sabes? -No, no lo sé.
Pero sin duda es algo muy importante, porque Epifanio
está chantajeando a los gringos.
Bueno, eso es lo que yo voy a investigar.
Ay, coño, Genoveva, ¿para qué?
¿Cómo que para qué?
¿Cómo que para qué? ¿A ti se te olvidó lo que me hizo a mí?
¡Pues es que ya se te debería olvidar!
¿Cómo? A ver, espera, ¿qué me estás diciendo?
Que ya no tiene solución, ¿no te das cuenta?
No tiene solución. Okay, si encuentras información,
¿a quién se la vas a dar? ¿A Garrido?
[riendo] A la DEA obviamente ya no le importa...
-Se la voy a dar a quien le importe. -¿A quién?
-[Genoveva] No sé, no sé a quién. -Okay, pues cuando encuentres
a quien le importe, te recuerdo que tu marido es un hijo de la chingada.
Jamás en la vida pierde, nunca.
Y si te descubre,
creo que no tengo que decirte lo que puede pasar, ¿verdad?
Perdón.
[respiración agitada]
¿Qué? ¿Tú también?
Ah, bueno, faltaba más.
[suspiro]
[Vivian] Ya empezaron las contracciones.
Aguanta. Aguanta y respira.
Que ya debe de estar a punto de llegar el medio médico.
Dime una cosa, ¿dónde hay sábanas limpias y el resto de cosas?
Busca en los cajones de allá.
Rafa tuvo que haber dejado todo en su sitio.
[exhala] Él es el organizado en esta relación.
[exhala]
No puedo creer que ya llegó la hora de conocer a mi hijo.
¿Y lo dices así? Tan tranquila.
¿Y cómo más quieres que lo diga?
[Sheila] Pues no sé. Con miedo, con miedo.
[suspiro]
Mira,
yo también estoy embarazada.
Casi estoy de 14 semanas.
No sé si quiero tenerlo.
[respiración agitada]
No... no tengo la edad ni las circunstancias
de traer un crío al mundo.
Para tener un hijo hay que estar un poco loco, la verdad.
Rafa y yo lo sabemos.
También creemos que a este mundo le falta locura.
Mira,
yo nunca conocí a mis papás.
Apenas nací me abandonaron.
Nunca supe quiénes eran.
Y pasé de orfanato en orfanato por muchos años.
Nadie me quería adoptar.
[exclamación] Perdóname.
O sea, tú a punto de parir y yo haciéndote hablar de cosas tristes.
-Perdóname. -No, no, no, al contrario,
me distraje.
Ya me ves.
Y aquí estoy a punto de conocer la carita de Emiliano.
Así se va a llamar.
¡Qué bonito nombre!
No sé qué se metió este güey, pero no reacciona.
Ni siquiera sabe quién eres tú.
¿Qué hago? ¿Qué hacemos?
[música de acción]
[alarma]
No es posible que nadie haya visto nada, chingada madre.
Cállense ustedes, chingada madres.
[gritos]
Ya mandé a cuatro hacia ese lado.
Entiendo, pero dile a Gutiérrez que se venga...
-[susurra] -[Pablo] Vamos.
¿Están seguros que nadie salió de ese lugar?
Seguro, ellos estaban de este lado cuando eso explotó.
¡Carajo! Es que de la garita alguien tuvo que haber visto algo.
[hombre] Ah...
[Teresa] Espero que no haya nadie adentro.
[canción de salsa]
[Charlie] ¿Qué pasó...?
Los hombres dicen que afuera todo se ve normal.
¡Chingada madre! ¡Carajo!
[música de suspenso]
[respiración agitada]
Papá.
Pa.
-Papá. -Eh...
Pablo.
¿Eres tú, hijo?
[risa] Eres tú.
[llanto]
Vamos a sacarte de acá.
[gritos]
Si quieren pedimos apoyo a la policía, ellos no son muchos, pero cuando vienen...
[explosión]
[alarma]
Vamos a sacarte de aquí.
[música de acción]
[Pablo] Ya vamos a salir de aquí, tú no te preocupes.
[murmullo]
¿Qué carajos hay de aquel lado?
Pues es el pabellón C, allá están los más peligrosos.
-[suena celular] -¿Qué pasa, Gutiérrez?
[guardia] ¿Para dónde van?
Vamos al hospital, lo tenemos que llevar.
¿Ustedes no son los de la vacunación?
[Teresa] Sí, sí somos, pero nos pidieron ayuda.
¡No, quédate allá!
¿Qué carajos pasa?
Asturi ya no está en la enfermería,
se lo llevaron. ¡Puta madre!
[Teresa] Después de la explosión, el señor quedó muy mal herido.
Este hombre no puede estar en la explosión.
Es el mexicano que estaba en la enfermería.
La furgoneta ya está lista, vámonos.
Que nadie entre ni salga de este lugar. ¿En dónde queda la entrada?
-Derecho por este pasillo. -[Charlie] Vámonos, corran.
[música de acción]
[Pablo] ¡Vamos!
Si no hago esto, van a sospechar.
[habla en ruso] Lo siento.
[Teresa en español] Ahí vienen.
[música de acción]
[en inglés] ¡Mierda! Vamos, vamos, vamos.
[Rafa en español] ¿Cómo así que trabado?
¡Sos mucho huevón!
No, ya terminamos.
El problema es que...
tenemos que recoger todo y seguro hay mucho trancón.
Listo.
Sí, mi amor, te amo.
Dile a Emiliano que lo amo mucho.
Que los amo a los dos, que...
su papá ya va para allá.
Dale. Te amo, chao.
Muchachos, nos tocó volar.
¿Qué pasó?
A Vivian le dieron los dolores y nos toca irnos ya.
Subamos todo como caiga.
-Pero ¿y si no llegamos? -Sheila y Sofía la pueden acompañar
al hospital mientras llegamos, ¿no?
No podemos llevarla al hospital o si no la cogen presa.
Sí, lo mismo que a tu peladita.
¿Por qué crees que decidí ayudarte cuando me contaron lo que estaba sucediendo?
¿Por qué están buscando a Vivian?
Ahora les cuento en el carro.
Rafa y yo participamos en las primeras manifestaciones.
Salíamos con tambores a animar a la gente hasta que llegaba la policía.
Y en una de esas grabé un video de un policía dándole una patada
a una compañera que por poco la mata.
Cuando fuimos a poner la denuncia, me enteré que un fiscal me había
abierto cargos por terrorismo y rebelión.
Dizque por pertenecer a una estructura armada.
Si me expongo a ir a una clínica, me meten presa.
Y yo no pienso tener a mi hijo en una cárcel.
O esposada a una cama.
[Sheila] No, eso no va a pasar.
Por encima de mi cadáver.
Lo vas a tener aquí. Sofi, nos toca a nosotras.
[Vivian] ¿Segura?
Segura.
Porque ese no nos sirve ni para hacer un caldo de hueso.
Pero ¿tú ya lo has hecho antes? ¿Has asistido un parto?
-Sí, ya... -Una vez en Mililla hace muchos años.
Una compañera tuvo a su niño en casa.
-[Sofia] ¿Y lo atendiste tú? -No, yo me desmayé.
Pero luego la que la atendió me lo explicó todo.
Como si yo hubiera estado allí.
Además,
oye que hay un montón de mujeres en el mundo todavía
que van a parir sus hijos al río.
¿Qué pasa?
¿Que tres mujeres como nosotras no vamos a ser capaces de traer un crío al mundo?
¿Eh? ¿No vamos a poder?
[Sofía] Ándale, pues.
Sí, sí, sí. Tienes razón.
[suspiro]
[Pablo] Vas a recuperar muy pronto, vas a ver.
[risita]
Yo todavía no lo puedo creer.
[Pablo] Pues créelo.
Eres libre.
Y vamos pasar mucho tiempo juntos.
Ay, hijo,
esas cosas
es mejor no decírselas sino a Dios porque luego se estropean.
[Teresa] Yo no los veo, eh.
No van a tardar en aparecer.
¿Ustedes en dónde van?
Ah, okay, perfecto, vamos para allá.
Dos hombres ya llegaron al punto de encuentro,
los otros tres van para allá, ¿okay?
¿Crees que el papá de Landero va a soportar?
La verdad es que no se puede ni levantar de la cama.
No, acá nos dicen que el cordón hay que ligarlo y cortarlo.
Acá nos explica todo, pero para eso necesitamos hilos y tijeras desinfectadas.
Yo creo que eso lo dejó Rafa en la cocina.
Sí, estaba todo.
[suspiro] ¿Y Fico?
Pues se ha quedado dormido encima de la mesa.
Oye, yo creo que tú tendrías que irte quitando ya el pantalón, ¿no?
Para que tengamos acceso al bebé.
Y ya está, y luego pues te me vas acostando, eh.
[Oleg] ¿A cuánto estamos?
Estamos muy cerca.
¿Estás segura de que este es el camino?
Sí, sí, sí, este es.
[Pablo] Te quiero, a la vieja.
Qué bueno verte en persona.
[Asturi] Ay, hijo.
Oye, ¿y esas fotos y todas esas notas eran para ti?
Bueno, así supe que seguías vivo.
La ubicación exacta me la dieron hace unos días.
[risa]
Ahí los tenemos.
[Teresa] Hijos de la chingada.
Acelera que nos van a alcanzar.
Voy lo más rápido que puedo, pero esto no da para más.
¡Puta madre!
Pablo, prepárate, nos van a atacar.
[Sheila] ¡Ay, no, no! Espérate, espérate que te ayudo.
[Vivian se queja]
[Sheila] Tranquila, tranquila. Ahí.
[puja]
Ahí va, ¿estás cómoda?
[se queja]
¡Muy bien, muy bien! Respira, respira, respira, ahí...
Dale, dale, puja.
Teresa, vas.
-¡Muy bien, muy bien, muy bien! -[Vivian puja] ¡Ya no puedo más!
¡Ya no puedo más! ¿Dónde está Rafa?
-[grito] -¡Ay, Dios mío, ayúdanos!
[música de acción]
[gritos]
¡Aquí lo veo ya!
-[Sheila] ¡Ahí lo tengo! -[grito]
[llanto]
[Sheila] ¡Ay, qué precioso!
Aquí está tu bebé.
Mira.
Eso, mi amor.
[Pablo] Papá.
¿Estás bien?
¿Y tú, estás bien?
Te arriesgaste un chingo, hijo.
[Pablo] Ah, no te iba a dejar pudrir en esa cárcel.
Rezaba mucho por ti.
Le pedía a Dios y a la Virgen de Guadalupe que te guardaran.
[risa]
Yo no me llevo mucho con ellos.
Pero hice lo que pude para sacarte de ahí.
[Asturi] Yo salía mucho.
Sí.
Y cuando...
cada vez que...
el encierro me agobiaba y me sentía así como desfallecer,
salía, en mi memoria.
Fuimos a muchos lados juntos.
-[Pablo] ¿Verdad que sí? -[Asturi ríe]
Hace poco tiempo estuve en Potosí y recordé la historia de la...
de la fogata y del hilo de plata.
[risa]
[Pablo] ¿Sabes cómo descubrieron que el cerro Rico estaba lleno de plata?
Según la leyenda, un indígena para pasar la noche hizo fuego,
al día siguiente cuando despertó
se dio cuenta que en el suelo había hilos de plata fundida por la fogata.
Y lo que me gustaba era contarte esas historias
y verte comprender que todos somos historias.
[risa]
[Teresa] No sabía que te gustaba la historia.
Pues de niño viajaba mucho, ¿sabes?
Y antes de viajar, mi papá me obligaba a estudiar todo lo que pudiera
del lugar al que fuéramos.
Bueno, pues eso ya es un gran avance.
Digo, saber que tienes papá.
[Asturi] Nuestro mayor logro será que se cuenten nuestras vidas.
Por eso te pedía que las memorizaras,
no por mí sino por ellos.
Para hacerlos inmortales.
Gracias, hijo.
Por venir por mí.
[Pablo] Hubieras hecho lo mismo.
Sí, aunque me hubieran matado.
[Pablo] Ya, pero eso no va a pasar.
Aún te queda mucho.
Nos queda, hijo.
[risa]
[suspiro]
¡Enhorabuena! Es un bebé precioso.
-¿Ella está bien? -Sí, muy bien.
Ha sido muy valiente. Ve.
[exhalación]
Perdón por llegar tarde.
[risa]
[llanto del bebé]
[Vivian] Pensé que no lo ibas a lograr.
De no haber sido por ellas,
de verdad que...
Muchas gracias.
No sé cómo voy a pagarles todo esto.
Ya nos pagaste y bastante.
Fue lo más emocionante que he visto.
[risa]
[música de acción]
[Charlie] Detente, detente, detente.
Deténganse, deténganse.
-Llevan demasiada ventaja. -Súbete, súbete, súbanse.
Súbete. ¡Ahora!
[en inglés] Vamos, vamos, vamos.
[Pablo en español] Detente aquí, atraviesa el carro.
Hay que defender esta posición.
Figuereo, sube a cubrir la retaguardia, anda.
[gemido]
No vienen, ¿dónde están? Regrésate, regrésate.
¡Carajo!
Hay que darles tiempo para escapar.
[bufido]
Ahí están.
Pablo.
¡Vámonos!
¿Qué tienes? ¿Qué pasa?
Dale rápido, que no se nos pueden escapar.
Los que van a adelante,
necesito que me digan si tienen visión del objetivo.
¿Alguien ha visto la ambulancia? Copien.
Arenas, no te despegues, tenemos al objetivo cerca.
¿Estás bien?
-No digas nada. -¿Cuándo fue eso?
-Váyanse. -Yo te puedo ayudar.
-Pablo, vámonos. -No, no, no.
Teresa...
[gruñido]
No te vamos a dejar aquí.
-[Pablo] Váyanse. -Pablo, no te vamos a dejar aquí.
-[Oleg] Teresa, no podemos hacer... -¡No lo voy a dejar aquí!
¿Esta mierda no puede ir más rápido o qué?
¡Dale, dale, dale!
Así que váyanse. - Vamos, Tesa, no podemos...
- No, no, no. - [Oleg] ¡No podemos hacer nada!
No lo podemos dejar aquí, carajo.
Llévenlos al punto de extracción.
-No, no, no... -Tesa, por favor,
-tenemos que irnos, Tesa. -El punto.
-Llévenlos al punto de extracción. -[hombre] Como ordene, mi coronel.
-No, no. -[hombre] Vámonos, vámonos.
Ven, por favor.
Llama a Edmond Dantés.
Es el nombre de código de mi banquero en Suiza.
Él sabrá lo que hacer con mi viejo,
te va a pedir una clave, es tu cumpleaños.
¿Mi cumpleaños?
Sí.
No te puedo dejar aquí.
Váyanse.
[música triste]
Gracias por todo.
Cuídala.
Todos estén muy atentos, pueden estar cerca.
[Charlie] ¡Tienen que estar cerca!
Vámonos, por favor, Tesa. Vámonos.
[hombre] Fue un honor, mi coronel.
[música de suspenso]
[Asturi] ¿Qué está pasando?
[Oleg] Nada, nos vamos.
¿Y Pablo?
Él... también se va.
[música de suspenso]
Jamás pensé que volvería a verlo.
[suspiro]
Mejor...
no hubiera venido.
[Teresa] Lo único que le importaba en la vida era verlo a usted libre.
Y por eso arriesgó absolutamente todo.
Y cumplió su promesa.
[Teresa] Si a él le hubieran dado a escoger entre...
vivir 100 años
o verlo a usted libre,
aunque sea unos minutos,
así como lo hizo.
Él jamás hubiera dudado en venir, nunca.
[Teresa] No sé qué hay después de esta vida...
[suspiro]
...si hay algo o no y la verdad es que...
la verdad no me importa a estas alturas de mi vida.
Lo que sí le puedo decir
es que hoy...
Pablo fue feliz.
[sollozo]
[sonido del arma]
Entrégate.
Ya no hay nada que hacer.
Ven a buscarme.
Nadie haga nada.
[Teresa] Si la gente de Vargas tiene el teléfono de Faustino,
¿entonces qué pasó con nuestros hijos?
¿Qué pasó con Faustino y con todos los demás?
[Charlie] A Teresa Mendoza la voy a atrapar.
Ahorita mismo voy para Colombia.
Sé que ella se va a juntar con su hija en Bogotá.
[mujer] No solo la Navidad está cerca, también lo está la hora gris.
¿Escuchaste? La hora gris. Lo que hablamos en Lima.
Muy bien, la hora gris.
Tienen que ser ellos. Nos están dejando una pista.
[Oleg] Taxi.
[mujer] Hablaron también sobre una reunión con la senadora Kozar.
¿Qué no escuchaste? Están declarando la guerra.
Que nos declaren la guerra los cabrones, hombre.
¿De qué hablan? ¿Qué oportunidad?
Vargas y Kozar van a tener una reunión para formar su alianza.
Teresa Mendoza en Bogotá, ¿desde cuándo?
[Charlie] Así es, y la presión por atraparla es cada vez más fuerte.
Así que hagamos lo que tenemos que hacer.
Esta pinche vieja es una rencorosa, hombre.
¿Quién chingados está ahí?
No quiero que me caiga por la espalda.
[balazo]
♪ Este corrido empieza ♪
♪ Con la mera que regresa ♪
♪ La Reina del Sur, Teresa ♪
♪ Luchando por libertad ♪
♪ Han pasado cuatro años ♪
♪ Que en Australia la encontraron ♪
♪ Y arrestaron frente al mar ♪
♪ Apartada de Sofía ♪
♪ En el bote gringo habita ♪
♪ Cuando llega una visita ♪
♪ Misteriosa y sin igual ♪
♪ Deja un libro conocido ♪
♪ Con mensajes escondidos ♪
♪ De un escape magistral ♪
♪ Ha llegado la hora gris ♪
♪ Se ha fugado la invencible ♪
♪ Cruzando el río Bravo ♪
♪ A su México natal ♪
♪ Ahí la espera el presidente ♪
♪ Su padrino Epifanio ♪
♪ Que aún sigue maniobrando ♪
♪ Un plan que no tiene igual ♪
♪ La misión no es imposible ♪
♪ Pero es bien descabellada ♪
♪ Teresita es la indicada ♪
♪ Pero sola no estará ♪
♪ Con sus cuates a su lado ♪
♪ Y el chantaje denegado ♪
♪ Se comienzan a marchar ♪
♪ Por América del Sur ♪
♪ De Colombia hasta Bolivia ♪
♪ A Perú y Argentina ♪
♪ Con el fin de derrotar ♪
♪ A un enemigo en común ♪
♪ La odisea contra la DEA ♪
♪ En las manos de la Reina ♪
♪ Todo por su libertad ♪
Subtítulos: Krishna Ortega
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