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[Lorenzo] ¿Qué pasa?
No me digas que mis tres amigos lograron intimidarte.
¡Juguemos!
- [Teresa] Bueno, pues salud. - ¡Salud!
[Pablo] ¿Qué fue? ¿Qué pasó?
[Teresa] No, pues pasó que sí iban a cachar que no sé jugar póquer.
Pero cariño, la próxima vez, no sé, no seas tan salvaje.
[Pablo] Entrar a la computadora de Julieta no ha servido de nada.
[Teresa] Tenemos que sacarle toda la sopa a Julieta, y la única forma
que puede ser es que tú sigas con tu juego de seductor.
O tal vez, podamos darle una ayudadita.
[Faustino] ¿A qué horas vendrá el tal Eloy?
[hombre] Quietos, carajo. Voltéense y al piso. ¡Rápido!
[Epifanio] Ese culero del Cárdenas, no me ha apoyado todavía.
[Genoveva] Bueno, ¿tú quieres que yo sea amiga de Cecilia?
Solamente con la condición de Wicho.
Está bueno, pues. Voy a traerte al Wicho mañana.
[Matos] ¿Y ustedes quiénes son? ¿Qué están buscando?
[quejido]
[voces al unísono]
[quejido] [gruñidos]
[quejido] [relincho]
- No voy a disparar si nos ayudan. - Ese es Eloy.
- Que sí, ya ha llegado. - [Eloy] ¡Estamos listos!
[Faustino] Bueno, listo mijo. Llegó la hora de abrirnos de aquí.
- [Oleg en ruso] Solo sígueme. - Claro, no te preocupes.
[automóvil deteniéndose]
[puertas abriéndose]
¡Buenas, buenas!
- ¡Eloy Bravo! - ¡Emir y Emilio! Mucho gusto.
- [Eloy] Y, ¿Matos? - [Oleg] Se acaba de ir.
[Eloy] ¿No dejó nada para mí?
[ollas cayendo al suelo]
¿Nos vamos?
Sigan a la camioneta.
Yo ya los alcanzo.
Este maricón, párate.
Párate, maricón. ¿Qué estás haciendo?
¡Quédate ahí, pues!
Si no le importa, prefiero no perder el tiempo.
Y aceleramos esto.
¿Mucho afán?
Vengo a trabajar, no de turismo.
Estoy seguro de que su jefe piensa lo mismo.
Pensaste, pues, gonorrea, ¡ah!
¿Te meto un pepazo en la cabeza? ¿O qué, mijo?
Prefiero irme ahora y organizar todo antes de que anochezca.
¡Vámonos!
[encienden los motores]
¡Acá!
[automóvil avanzando]
[música tensa]
[tema musical]
♪ Por América del Sur ♪
♪ De Colombia hasta Bolivia ♪
♪ Al Perú y Argentina ♪
♪ Todo por su libertad ♪
- [Willy] ¡Compadre! - ¿Qué pasó?
¡Ay! Pinche compadre, estás cabrón, ¡eh!
Qué buen olfato tienes, güey.
Y ahora, ¿qué hice bien? ¿O qué?
Hombre, nuestro amiguito, el diputado Cárdenas.
¡Ajá!
Los del CNI me pasaron el historial de las denuncias.
¡Ajá!
Es un depredador, el hijo de la chingada.
Le encantan los chavitos.
Es un experto en desaparecer los expedientes,
mantener calladitas a las víctimas, y a los de la prensa, mira, puro billullo.
¡No mames!
Compadre, ya no hay moral, compadre. ¿Dónde quedaron los valores, güey?
Así son los conservadores, compadre.
Conozco a varios, hipócritas, cabrones,
que no rompen ni un plato, que no andan con nadie,
que no fuman, que no toman,
que siempre están preparaditos para la foto, ahí con la familia.
¡Ah! Pero que no apaguen la luz, compadre. ¡Eh!
Porque todos contra la pared, luego, luego.
[risas]
Oye, y vas a...
¿A sacarle los trapitos al sol?
No, cómo crees, compadre.
Son tiempos de tolerancia,
lo que importa...
Lo que más nos importa ahorita, es la reelección. Y, ¿sabes qué?
Ahora sí va a trabajar para mí.
¿Qué piensas hacer?
Luego te digo, compadre.
[música tensa]
[aves cantando]
[motor de automóvil]
[automóvil alejándose]
¿Seguro que es aquí?
Coincide con las indicaciones que me dio Faustino.
Pues entremos.
[Sofía] ¡Faustino!
[rechinido]
[zumbido de moscas]
[graznido de patos]
[música tensa]
[Mateo] ¿Y esto qué fue?
¿Faustino?
[graznido de patos]
[Paloma] ¿Faustino?
[Faustino] ¡Ay! Que no llegan.
[palabras ahogadas]
[Sofía] ¿Este era tu problema? ¿Tu inconveniente?
[Paloma] ¿Qué pasó? ¿Qué has hecho?
[Faustino] Muchachos, qué pena por el desorden,
pero las cosas se salieron de control.
[Sofía] ¿Y Oleg? ¿Y Antón?
[Faustino] ¡Ah! Nada. Ellos están bien.
Se fueron con Eloy para el campamento,
Oleg se está haciendo pasar por el arqueólogo.
¿Ustedes trajeron todo lo que yo les pedí?
[Sofía] Acá está.
¿Qué hacemos?
[Faustino] Pues lo único que podemos hacer,
limpiar todo para que parezca que no hubiera pasado nada.
Vea, vengan para acá.
Aquí a tres minutos en la loma están los carros. Tráiganlos.
Los espero para que me ayuden a limpiar todo este mierdero. ¿Listo?
Apúrense pues. ¡Hágale!
[Matos] ¡Sofía! ¡Sofía!
¿Qué pasó? ¿Qué pasó?
¡Ven para acá, muñeco! ¡Este hombre es un puerco!
¡Por favor! ¡Por favor!
Usted no se parece a los arqueólogos que han venido antes.
No sabía que los arqueólogos se parecen.
Los que han venido son más jóvenes.
Eso significa que saben menos que yo.
Pero aguantan más.
Ojalá ustedes aguanten.
[en ruso] Un ruso aguanta más que 20 soldados alemanes.
[en español] Yo no entiendo alemán. ¿Qué dijo?
Dice que los alemanes aguantamos lo que sea.
Pues dígale que los peruanos no nos quedamos atrás.
[en ruso] No somos los únicos que no hablan alemán.
Eso nos puede servir.
[en español] ¿Falta mucho?
Unas dos horas, y el camino se pone peor.
¡Nos fuimos!
[enciende motor]
[música tensa]
[Julieta] ¿Cuál es el problema, Gallardo? A ver, no entiendo.
¿Cómo? No ves el problema, Julieta.
Borraron las cámaras de seguridad.
Eso no es un trabajo de principiantes.
No, pero bueno, Elena Bocanegra tiene sus aliados por lo visto.
¿Aliados? ¿Una extranjera?
¿Qué extranjera tiene ese tipo de aliados acá?
Una extranjera millonaria, cuando tienes plata
conseguís lo que querés.
No sé qué te sorprende.
Esto es muy raro. Estos son todos muy raros.
No me cierra, la, la... La mujer de Luciano, también.
- ¿Qué pasa con la mujer de Luciano? - ¿Cómo qué pasa?
Desaparece Luciano, que es el marido y ella...
No hace la denuncia y ese mismo día se muda.
¿Habrán tenido una crisis?
No sé, Gallardo, puede ser una casualidad.
Te estás poniendo muy paranoico. No entiendo qué te pasa.
Aquí hay algo raro. Que no me cierra, que no me gusta nada.
Mira, Elena Bocanegra está ayudando a nuestro jefe.
¿Por qué lo hace? ¿Cómo lo hace? [suena el teléfono]
No tiene por qué ser nuestro problema.
Tengo un llamado.
Te dejo, después seguimos charlando.
Hola.
¿Sí?
[Pablo] No me aguanté las ganas de llamarte.
¿Has pensado en mí?
Claro que sí. Y, ¿vos?
Bueno, si te dijera la cantidad de veces
que me he imaginado lo que dejamos pendiente.
No te lo creerías.
Me muero por saber tus fantasías.
Bueno, si me dices un lugar...
Te puedo enseñar lo que estoy pensando en este momento.
Ojalá fuera antes, que no me aguanto.
Bueno, estate atento al celular entonces,
porque te voy a mandar un número de una habitación.
Perfecto. Mientras tanto te mando un beso.
Un beso para vos.
¿Teresa?
¿Teresa?
Yo bien miedos y usted con los ojos abiertos. No, mijo.
Así se ve mejor.
Todo listo, mijo. Tenemos que abrirnos.
¿Qué vamos a hacer con él?
¿Cómo que qué vamos a hacer?
Pues llevarnos a esta boa, necesitamos que abra la jeta.
No lo podemos dejar acá.
Y, ¿después de eso?
Nos ha visto a todos, y sabe perfectamente quién es Sofía.
Le van a hacer lo mismo que a los otros manes.
¡Ay, este hombre! Yo qué voy a saber.
Sí colabora, no. Si se porta bien, pues no.
Y si no, él ya sabe. ¿Sí o no?
Pase lo que pase, ¿nosotros no iremos a hacer eso?
A ver, un momentito, mijo. ¿Qué parte no entendió?
Que tenemos que irnos de aquí, antes de que llegue alguien.
¿Qué? ¡Ah! ¿Se lo dibujo en un tablerito para que haga planitos? ¿O qué?
¡Vámonos, pues!
Venga para acá, Piroberta.
¡Mírala!
Vas para arriba, sin boleto.
[música tensa]
Don Rubén es un hombre serio, que si no lo saben llevar,
pierde la paciencia fácilmente.
No le gusta que hablen de más y menos que pregunten.
Él hace las preguntas.
Y más vale que respondan lo que es.
Por nada del mundo se les ocurra decirle una mentira.
Don Rubén las huele todas en el aire.
[Oleg en ruso] Tal vez, hay muchos guardias.
[Eloy] Aquí es de mala educación hablar en otro idioma
cuando la gente no entiende.
Y, ¿ahora qué dijo?
He dicho que todo esto es muy impresionante.
[Eloy] Y aún no han visto nada.
Felizmente, don Rubén entiende algo de alemán.
Con él sí van a poder hablar tranquilos.
[música tensa]
Vayan bajando y esperen aquí.
Ahora mismo hago que llamen a don Rubén, para presentarlos.
[música tensa]
[en ruso] Rubén se va a dar cuenta de que no hablo alemán.
Alguna palabra tienes que saber.
Saludar, los números del 1 al 10 y algunos colores.
Deberíamos empezar a correr.
Con tanta seguridad no llegaríamos lejos.
Don Rubén no está, tuvo que salir a resolver un asunto urgente.
Caminen y los instalo mientras él llega.
[solloza]
[Cárdenas] ¿Para qué?
Si algo quedó claro en la cena es que el señor presidente y yo
no tenemos absolutamente ningún punto en común.
Lo bueno de la política es que se puede tener una agenda nueva
todos los días.
Seamos honestos, diputado.
Ser amigo del señor presidente
es algo que a cualquiera le conviene.
¿No será más bien al revés?
Mire, yo conozco perfectamente la agenda del señor presidente.
Y también sé para qué le sirvo.
Y, ¿para qué le sirve?
Esa supuesta amistad tiene nombre,
y se llama reelección.
Y le voy a ser franco, yo no tengo ninguna intención en apoyarlo.
Escuchar, escuchar, no apoyar.
Le propongo esto,
que se reúnan usted y el presidente a solas.
Su agenda conservadora, moralista,
no tiene muchos partidarios en estos tiempos,
pero imagínese que el presidente decide volverla su bandera.
A lo mejor hasta nos salva a todos del infierno.
¡Ah! Yo creo que eso le gustaría, ¿no?
Está bien.
Pero que yo vaya a esa reunión no significa que vaya a cambiar mi postura.
Escuchar, solamente escuchar.
[vibra celular] No se va a arrepentir, se lo prometo.
¡Ah! Discúlpeme. Ahora vuelvo.
[arrastra la silla]
¿Así de fácil?
[Delio] No, no dije que fue fácil, solo dije que aceptó.
¡Eso, cabrón! Yo sabía que podría confiar en ti.
Pues yo estoy más que listo para hacer lo que me toca.
Y ahora, ¿crees que...
Danilo quiera hacer la suya?
Nos va a ayudar, nada más que él no va a saber que nos está ayudando.
[gente platicando]
Señor presidente.
¿Qué pasó con el mejor jefe de prensa de todo México?
¡Gracias! ¿Pasó algo?
Pues, siempre pasan cosas.
Pero para eso te tengo a ti. ¿No? Para que me saques de cualquier problema.
¿O me equivoco?
[campana del ascensor]
[música sensual]
♪ Palomitas sin palomar ♪
♪ La Plaza de Mayo no es buen lugar ♪
♪ Porque nunca se sabe cuándo ♪
¿La conseguiste?
¡Hum!
♪ Va a desbandarlas el temporal ♪
♪ El Palacio Color de Rosa ♪
♪ Cambia de humor como el mar ♪
¿Hola?
[Batman] Me extraña que siendo araña, no te sepas esa maña, Sich.
Yo te dije que la iba a conseguir, ¿no? Batman siempre cumple lo que promete.
¿No quieres tomar algo antes?
¿Antes? No. Después.
♪ Palomitas que amigas son ♪
♪ De niños y viejos que toman sol ♪
Ahí está, la dosis exacta.
♪ Reconocen que no es lo mismo ♪
¿Y funciona?
Mi contacto me dijo que sí funcionaba, la droga zombi.
♪ Gente con bombo que con tambor ♪
[gemidos]
♪ El timbal de los granaderos ♪
Yo no le quiero hacer nada, solo quiero que pierda las ganas.
[Batman] Tranquilo.
No te preocupes, yo confío plenamente en mi contacto.
Bien, nos vemos al rato.
[Batman] Vale.
[gemidos]
[Faustino risas] Vean a este bobo.
No va a soltarse, no amigo, no se desgaste,
que de aquí no escapa ni un mago, ¿oyó?
[respiración agitada]
¡Ah!
¡Ey, parcerito! Deje esa vuelta así, que ahí quedó bien.
- ¿Algo más? - No, nada. Nos vamos.
¡Ey! Tranquilo, hombre.
Que sueñe con los angelitos. ¿Oyó? Cuídese mucho.
Vamos.
¡No, no! ¡No!
¡No!
[solloza]
[Sofía] No podemos dejarlo ahí.
¿Cómo así? ¿Por qué? ¿O qué?
[Sofía] ¿Y si se escapa? ¿Qué tal que los vecinos lo oigan por el ruido que hace?
[Faustino] No, es que eso no va a pasar. Ese hombre no se va a soltar.
Y si hace ruido, pues no lo van a escuchar afuera.
¿No ves que las paredes de estas casas son muy gruesas?
Y, además, ¿no ves que tiene la jeta amarrada? Tranquila.
Ahora, ¿qué? Y ustedes, ¿qué? ¿No tienen hambre?
- [Paloma] Yo no puedo comer nada. - [Mateo] Yo menos.
¡No! Yo sí necesito que me tiren un huesito, aunque sea,
porque yo me muero de hambre y no duermo.
Y, ¿a Matos? ¿Le vamos a dar algo de comer y beber?
No, no, no, no. Necesito presionarlo.
A ver si afloja esa jeta, ¿no?
- ¿Hasta cuándo va a estar ahí encerrado? - [Faustino] Pues no sé.
Hasta que Oleg y Anton lo decidan y solucionen sus cosas.
¡Ey! ¡Ey! Un momentico, un momentico.
Yo como que tengo que aclararles que todo eso que ha pasado
a mí no me parece una belleza, no es que me guste.
Nadie ha dicho eso Faustino.
Bueno, nosotros estamos cumpliendo una misión,
¿para qué? Para estar tranquilos de todo.
Y en el camino, pues pasan cosas que uno no se espera, ¿sí o no?
Y esos muertos de hoy,
bueno les digo, esos muertos son unas gonorreas.
Y Matos es del mismo combo, es igual que ellos.
Y yo entiendo que es difícil para ustedes todo lo que vieron,
y tener que enterrar a todo el muñeco, lo sé.
Pero entonces, ¿no somos un equipo?
Yo necesito que se pongan la camiseta conmigo, pues porque yo solo no puedo.
Entonces, la pregunta sencilla es,
cuñadita, ¿está firme? ¿O qué?
- Tú sabes que sí. - Eso.
La otra cuñadita... ¿Qué dice?
Sí.
Muy bien.
¿Usted, parcerito? ¿Qué dice?
¿Se acuerda de lo que le dije cuando veníamos a cruzar la frontera?
¿Se acuerda?
- Sí, sí me acuerdo. - Y, ¿entonces?
Aquí estoy, aquí me voy a quedar.
Eso es otra cosa.
[en ruso] Tengo el frío metido en los huesos.
Al menos deberían servir vodka.
[hombre en español] Siguiente, rápido.
[en ruso] Vamos para allá.
[hombre en español] Rápido.
[en ruso] Me parece que no les gustas.
Oye, pero yo no llego a los cincuenta, así que les gusta todo.
¿Por qué hay tanta vigilancia?
Supongo que todos ellos están aquí obligados.
[en español] ¿Qué tal duermen?
- Provecho. - [hombre] Rápido.
Acabo de hablar con don Rubén,
les manda decir que lo disculpen.
- Que hagan lo que tengan que hacer. - ¿Eso quiere decir que no va a venir?
Entiende bien el español.
Pensaba que nuestra visita era importante para él.
¿Tiene hijos?
Entonces va a entender lo que le voy a contar.
Don Rubén ve por los ojos de su muchacho,
pero, el joven es medio volado del genio, igual que el papá.
Cuando algo no le gusta, agarra el arma y pa, pa, pa, pa, pa.
Descarga el tambor al que no le caiga bien,
sobre todo, al que lo derrota en los naipes.
Y como el muchacho es el engreído del padre, pues nunca le dice nada.
Pero esta vez se le fue la mano, y ya lleva dos muertos en menos de un mes.
Así que don Rubén se lo llevó para que la gente no se alborote.
- Entonces, ¿cuándo va a venir? - Sabrá Dios.
Usted preocúpese por hacer los análisis y las pruebas que necesite,
yo me encargo de que no se demore mucho acá.
De todos modos, aquí nadie se hace el vivo.
¡Okey! ¿Te dijo que se iba a comprar un departamento precisamente
donde vivís vos?
No, me dijo que está buscando casa.
¿Y eso que tiene de raro?
¿Qué va a tener? Nada, nada de raro. Si ella va a traer sus negocios,
va a necesitar donde quedarse. Para mí, es apenas normal.
Pues a mí lo único que me parece raro es que le guste el barrio donde vivís vos.
Anda, si te morís por vivir en mi barrio.
¿Yo? No.
¿Por qué no le pedís un aumento a tu papi?
No te metas con el tacaño de mi viejo, ¡eh!
[risas]
[Julieta] ¿Qué tan abierta es?
- ¿De qué hablas? - De tu relación con Elena.
Tanto como para que no me pregunte con quién pasé la noche.
¡Guau! Me cae muy bien tu esposa.
Prometida.
¡Hum!
[vaso sobre la mesa]
¿Va a venir? ¿Dijo que venía?
No, no me dijo. No me dijo, pero...
Seguro, seguro que va a bajar.
Ella sabe que tiene una partida pendiente con ustedes.
Yo no la vi con muchas ganas de jugar, la verdad.
¡Hum! Qué boludo, este.
Qué, tiene apetito de ganar, el señor juez.
¿Vos qué decís? ¿Qué ella se cortó para evitar perder con vos?
¿Sabes qué? Ahora mismo voy a llamar a Julieta,
para decirle que la busque y la baje.
- Pensé que no se podía usar el teléfono. - No.
No, los boluditos no pueden usar el teléfono,
el dueño sí. [risas]
[suena celular]
[Pablo] ¿Qué sientes?
Nada.
[suena celular]
Ignóralo.
¡Julieta! Sabes que quiero que me respóndas cada vez que te llamo.
Me da mucha bronca dejarte un mensaje en el buzón y lo sabés.
¡Vístete!
Hagamos una cosa, si quieren ustedes vayan entrando al salón.
¿Sí? La voy a buscar yo mismo.
Mira, si no quiere bajar no la obligues tampoco.
Sí, va a bajar.
Y mientras ustedes sufren, yo gozo.
Está bien. Vayan preparando "entre otras cosas"
la chequera. ¿Está bien, chiquis?
Goza, goza, dale.
Vamos.
Ya. Ya la tengo lista.
[Teresa] ¿Por qué tardaste tanto? Estábamos preocupados.
Bueno, no fue tan sencillo como pensé.
Después te explico.
Pues vamos a darle, órale.
[Pablo] Julieta, dime.
Julieta.
Dime, ¿qué sabes de Gregorio Ocampo,
Samuel Gravíer y Hugo Dorfman?
Son amigos de Lorenzo, clientes del casino y del hotel.
[Pablo] No, me refiero a sus trabajos.
[Julieta] Samuel trabaja en la bolsa, Gregorio es juez y...
A ver, ¿a alguno de ellos le dicen el Jinete Bayo?
No, no que me acuerde.
¿Sabes si alguno tiene contactos con la DEA?
No.
¿Quién es una tal Estefanía Oliveros?
[Julieta] Una mesera del hotel.
[Pablo] ¿Qué pasó con ella?
Ya no trabaja acá.
¿Sabes qué? Sácate información de los archivos de esa mujer.
¿Qué relación tiene ella con Hugo, con Gregorio y con Samuel?
Ellos la violaron.
¿Cuándo fue eso?
Hace diez meses.
¿Nos quieres contar cómo ocurrió?
Habían ido al casino, tomaron de más,
coquetearon con Estefanía,
la subieron engañada a su habitación y ahí la violaron.
Después le pegaron. Ella quedó muy mal.
No me digas que le dieron dinero para que no los denunciara.
Sí, entre los tres le dieron plata.
Lorenzo se ocupó de todo.
Podemos agarrar a la mesera como carnada.
Pero tampoco deberíamos hablar de los planes delante de Julieta, ¿no, oye?
No, no, no. Esa morra no se va a acordar de nada.
[Pablo] Carnada, ¿para qué?
[Batman] Sí, fíjate. Les podemos meter un calambre,
les decimos, si no confiesas que eres el jinete, contamos todo.
Bueno, si le pagaron seguro borraron las pruebas.
Es la palabra de ella contra la palabra de ellos tres.
Bueno, eso también puede cambiar, ¿eh?
[Fedor] Efectivamente.
Estefanía Oliveros fue despedida hace menos de un año.
Y...
Aquí aparece la dirección del lugar donde vive.
Mierda, me estoy quedando sin batería.
Batman, puedes ir a buscarme un cargador a la habitación.
- [Batman] Ahorita vengo. - Gracias.
[Batman] Ahí va Batman.
¡Qué buen guardaespaldas! Estaba a punto de tocar a la puerta.
[Batman] Sí, ¿verdad? Pues, estaba por salir.
[Lorenzo] ¡Hum!
¡Eh! Necesito a su jefa.
[Batman] No está.
¡Ah! ¡Hum! Juraría que acabo de escuchar su voz.
Mi madre ha salido hace un momento, lo que estabas escuchando sería
un video que le estaba enseñando a Lupita.
¡Ah! ¿Y salió sin su guardaespaldas?
Salió con el señor Felipe, tenía que platicar algo en privado.
Ya sabe.
[Lorenzo] Bueno, entonces cuando regrese
dígale que la estoy buscando.
[Sheila] Sí, señor. Yo le digo.
[música tensa]
[sonidos del ascensor]
[bip]
[bip] [se abren puertas del ascensor]
Anda.
Tú callada.
Pues, te juro que voy a seguir cada uno de tus consejos, y ya sabes,
si un día quieres explorar un nuevo campo, Elena y yo
encantados de tenerte trabajando con nosotros.
[Leo] Julieta, buenas noches.
- [Pablo] Contesta. - Buenas noches, Leo.
Ya sabes lo que tienes que hacer con ella.
No te preocupes, va con el mejor.
Perfecto.
[enciende motor]
¡Oleg! Vos estás metido en la boca del lobo.
¿Por qué no se van?
Es que no tiene sentido que se queden ahí, si el tal Rubén no está.
Una vez adentro, no es fácil salir.
El lugar está muy vigilado, y Eloy no nos va a dejar salir hasta qué...
[se entrecorta la llamada]
Oíste, no te escucho bien. Decime qué es lo que necesitas
antes de que se cuelgue, ruso.
Necesito que interrogues a Matos,
para que te diga exactamente qué es lo que iba a hacer aquí
el arqueólogo en el campamento. El arqueólogo, ¿qué pruebas iba a hacer?
¿Pruebas?
Eloy habló de unos análisis y unas pruebas.
Necesito saber cómo usar el equipo.
Análisis y pruebas, listo. ¿Qué más necesitas?
Trata de sacarle todo lo que sepa sobre Rubén y su hijo,
dónde viven, qué casas tienen, cuáles son sus rutinas, lo que sea.
Te tengo que dejar, mañana hablamos.
Vamos a quitarle esta marica a este hombre, ¿verdad?
Para que abra la jeta, ahí, le suelto la jeta, mijo.
Oiga, y no se le ocurra gritar, porque el único que lo va a escuchar soy yo
y a mí no me gustan los gritos, pavo. ¿Entendió?
De usted depende que esto se complique o sea facilito.
Si usted colabora y me dice lo que quiero saber, va a ser sencillo, si no,
vas a estar en la inmunda, mijo.
Necesito agua, por favor. Tengo mucha sed.
- ¡Ah! ¿Sí? - Necesito ir al baño.
A no, no. Es que eso lo podemos negociar. Depende de usted.
¿Quiénes son ustedes, realmente?
¿Qué mierda quieren?
¡Ah! No, no, no. Aquí las preguntas las hago yo.
Y ahí va la primera, sencillita.
¿Qué hijo de putas hace ese arqueólogo en el campamento?
¿Analizar qué?
Oye, no sabes en lo que te has metido.
Rubén... Rubén no les va a perdonar que hayan matado a su gente.
¿De verdad? Ay, marica. ¡Qué susto me dio!
¿Por qué no les dices que les va a pasar?
No les va a pasar nada.
¿No? Sí, sí, sí, sí. Sí, les va a pasar, huevón.
Y mucho.
- Y va a ser por tu culpa, huevón. - Respóndame lo que le pregunté.
Rubén los va a buscar,
los va a encontrar y antes de matarlos,
se va a dar el lujo de divertirse mucho con ellos.
Sobre todo, con las chiquitas.
Y todo eso va a ser por culpa tuya, imbécil de mierda.
[quejido]
Te lo dije, maricón.
Vea, de usted depende que yo sea una gonorrea,
o que esto tenga un final feliz, usted decide.
- Claro, deje le amarro otra vez. - No, no, no, no.
- No, por favor. - Quieto, mijo.
Calladito se ve más bonito.
- Este, los ojos también. Claro. - No, no.
Venga, venga, peruanito. Déjese consentir, mijo.
Y, ¿qué pasa si Estefanía ya no vive ahí?
Bueno, pues entonces algún vecino sabrá algo.
- ¿Seguro que no quieres que vaya contigo? - Segura.
[Pablo] Hmm.
- ¿Pasa algo? - No, no pasa nada.
¿No? Ese no, tiene cara de sí. ¿Qué pasa?
Pues mira, la verdad.
Me parece que fuiste demasiado lejos yéndote a la cama con Julieta.
Nada más tenías que drogarla y ya.
- ¿No que no eras celosa? - No, si no es por celos.
Es que te pasaste de lanza.
Mira... Teresa... Yo no tuve otra opción.
Apenas abrí la puerta y...
¿Sabes qué? Yo solo quiero asegurar este plan.
No me digas que tú no has pasado por las mismas.
¡Ah! No, y mucho más cabronas, ¿eh?
- Yo no me las doy de santa. - Yo no me sentí ni bien ni mal.
Apenas hice lo que tenía que hacer. [tocan la puerta]
[Sheila] Teresa, cariño. Ya estamos aquí.
[suspira] Bueno, pues ya llegaron.
¡Órale! A chambear.
[Faustino] ¡Ah! ¿Cómo hará esa gonorrea para aguantar tanta presión?
Espero ustedes hayan dormido mejor de lo que yo.
No, yo no podía pegar ojos.
Eso que ese hombre lleva 24 horas sin comer y sin tomar un sorbo de nada.
Me tengo que ir ya.
Yo no entiendo para qué vas a ir.
Si es que está claro que el profesor no va a ir.
Sí, tiene que ir, para no levantar sospechas.
Pelada, cualquier cosa me las cantas, cualquier brisa, ¿me oyó?
Está bien, yo lo hago.
- [Mateo] Cuídate mucho. - [Sofía] Cuídate tú.
Ya pronto va a acabar esto. Nos vemos al rato.
Cuídese.
Faustino, si Matos se muere de hambre,
no va a tener como decirte lo que necesitas saber.
Vea, mijo, le voy a contar una historieta.
Era una vez un mancito al que le decían Ghandi. Está bien.
El mancito aguantó 21 días de ayuno y, ¿sabes qué le pasó?
Nada. ¿Entonces?
[Paloma] ¿Tú crees que va a decir algo?
Como no. Necesitamos que diga algo.
Porque, Antón y Oleg están en mucho peligro.
Suponiendo que podemos refabricar las pruebas de que estos tres cabrones
violaron a la mesera. Luego, ¿qué sigue?
Bueno, tendría que ser una prueba contundente.
Bueno, eso es obvio, o sea, es mi pedo. ¿No?
La cosa es si vamos a saber usarla,o no.
[Batman] Pues está sencilla la jugada.
Aplicamos la del mensajito, ya sabemos que eres el jinete,
o confiesas, o le decimos a todo el mundo que eres un pinche violador.
¡Ah! Sí claro, eso sonó bonito, sí.
A ver, dos de los tres no son el jinete.
No tienen nada que confesar.
Esos van a hacer algo.
Lo mejor sería tenerlos a los tres juntos y ahí confrontarlos.
Si, ya pero, ¿con qué excusa?
Ellos siempre han estado al pendiente de volver a jugar conmigo.
Ahora, que si hacemos eso, pues va a tocar citarlos en algún otro lugar,
no en el casino.
[Pablo] Bueno, eso sí sería muy sospechoso.
Además de que nos arriesgamos a que algunos no acepten, ¿no?
Bueno, pues supongo que tienes una idea mucho mejor a la mía, ¿no?
Digo, porque el secuestro, pues no es opción, porque tienen mucha seguridad.
Bueno, eso sí es verdad.
Y aunque no fuera la seguridad, con lo importantes que son,
tendríamos a la policía detrás de nosotros en 5 minutos, fácil.
Y qué tal si fuera Mortati a citarlos
y a ponerlos en alerta sobre lo de Estefanía.
Bueno, pues eso no suena tan mal.
La cosa es que Mortati se quiera prestar para hacer eso.
Bueno, de eso me encargo yo.
Bueno, pero si te vas a encargar tú, tienes que...
Es mi pedo, como dices tú. ¿No? Tú solo encárgate de la prueba.
¡Ah! Pues ya rugiste.
Nada más espero que no te tardes tanto como la vez pasada.
Nos fuimos.
¿Todo bien, compa? ¿Hay pedos o qué?
Calladito te ves más bonito.
[conversación indistinta]
Yo creo que dentro de los compromisos que tenemos agendados,
debemos de encontrar el de menos riesgo.
Lo que tenemos esta semana es la inauguración del parque del sur.
[Genoveva] No, no, no, no. No creo que sea conveniente,
en eventos al aire libre ponen doble vigilancia.
Tiene que ser en otro momento.
¿Y si la disfrazamos y la sacamos disfrazada del palacio?
Susana, ¿cómo crees? Aquí hay millones de cámaras.
Además, Wicho no va a pasar desapercibido.
Bueno, ¿qué hacemos? Esperamos a ver los eventos que
tenemos la próxima semana y operamos, ¿no?
[Danilo] O, podemos aceptar uno de los eventos que ya tenemos.
¿Como cuál?
Señora, a usted la invitan a muchísimas entrevistas y muchísimos programas
quieren contar con su presencia.
De los que más han estado insistiendo
es el canal 67, aquí está.
Es un programa que se hace en vivo, un matutino, una revista matutina.
Está controlado el acceso al público, y, por lo tanto, también está controlado
el acceso a la seguridad. Lo podríamos manejar nosotros.
Es una muy buena idea.
No, no, no. Epifanio no va a querer que yo vaya.
Lo tiran demasiado, muy duro. No, no creo.
O bueno... A menos que...
¿Tú crees que el canal esté dispuesto a invitar a la señora Cárdenas?
¿Que vaya conmigo?
Esa sería una gran idea, señora.
Y sin duda su esposo aceptaría que usted fuera al programa.
Él está tratando de sumar votos con el licenciado Cárdenas,
y si usted lleva a su esposa al programa sin duda le dirá que sí.
¡Ay! Mi amor, precioso. Cómo te extrañé, ya llegaste, mi amor.
[besos] Déjame verte. ¡Ay! Estás bien guapo y bien gordo.
¡Ay! Mi amor.
Te extrañé demasiado, bebé.
[Teresa] A mí se me hace que es aquí.
[Sheila] ¡Ay! Teresa, a mí estos lugares me traen recuerdos de la niñez.
Ya sé, a mí también.
Ustedes tranquilas, no digan miedo
hasta ver pingüinos, vienen con el Batman.
Venga, vamos.
[suena el timbre]
Hola, ¿Estefanía? ¿Estefanía Oliveros?
¿Qué quieren?
Bueno, yo soy Elena y ella es Lupita.
Y queríamos hablar contigo de algo que puede ser un poco delicado.
Tiene que ver con Samuel Gravier.
Espérate, espérate. No, no nos cierres. Por favor, no cierres.
No queremos hacerte ningún daño, ni lastimarte de ninguna manera,
todo lo contrario.
Yo no tengo nada que hablar con ustedes ni con nadie.
[Teresa] Sabemos lo que te hicieron...
Por eso estamos aquí y queremos hacer algo al respecto.
[Estefanía] ¿Ustedes quiénes son?
[Teresa] Somos personas que podemos ayudarte, eso te lo juro.
Nada más necesitamos que nos escuches.
Y si no te gusta lo que venimos a decirte,
nos vamos y no vuelves a saber de nosotras.
¿Nos dejas pasar?
[música tensa]
[Faustino] Aquí el que tiene que entender, soy yo.
¿Qué tiene que ver Rubén con la DEA? Dígame, pues.
[Paloma] Yo tampoco estoy a gusto con todo lo que está pasando.
Pero tienes que saber quiénes son los malos.
[Mateo] Si hacemos lo mismo que ellos,
¿me puedes decir quiénes son los buenos y quiénes son los malos?
Cuando he abierto la foto me ha dado acceso a área de sus contactos.
[Sheila] Ojalá Mortati no se dé cuenta de que le hemos clonado el teléfono.
[Lorenzo] No sé a qué viniste, pero esto va a terminar mal.
Yo solo quiero que me paguen lo que me corresponde por lo que me hicieron.
Mortati es demasiado hábil, la va a acabar.
Bernardo jamás había faltado a clases sin avisar con anticipación.
[tocan la puerta] [Paloma] Es Ana.
[Faustino] ¡Ah! No, no, no. A mí no me la chimban.
[Paloma] ¿Qué vas a hacer Faustino?
Estamos buscando a Lorenzo Mortati.
¿Elena, Felipe? ¿Qué hacen ustedes acá?
- Revísenlos. - A mí nadie me toca.
[tema musical]
♪ Este corrido empieza ♪
♪ Con la mera que regresa ♪
♪ La Reina del Sur, Teresa ♪
♪ Luchando por libertad ♪
♪ Han pasado cuatro años ♪
♪ Que en Australia la encontraron ♪
♪ Y arrestaron frente al mar ♪
♪ Apartada de Sofía ♪
♪ En el bote gringo habita ♪
♪ Cuando llega una visita ♪
♪ Misteriosa y sin igual ♪
♪ Deja un libro conocido ♪
♪ Con mensajes escondidos ♪
♪ De un escape magistral ♪
♪ Ha llegado la hora gris ♪
♪ Se ha fugado la invencible ♪
♪ Cruzando el río Bravo ♪
♪ A su México natal ♪
♪Ahí la espera el presidente ♪
♪ Su padrino, Epifanio ♪
♪ Que aún sigue maniobrando ♪
♪ Un plan que no tiene igual ♪
♪ La misión no es imposible ♪
♪ Pero es bien descabellada ♪
♪ Teresita es la indicada ♪
♪ Pero sola no estará ♪
♪ Con sus cuates a su lado ♪
♪ Y el chantaje de legado ♪
♪ Se comienzan a marchar ♪
♪ Por América del Sur ♪
♪ De Colombia hasta Bolivia ♪
♪ Al Perú y Argentina ♪
♪ Con el fin de derrotar ♪
♪ A un enemigo en común ♪
♪ La Odisea contra la DEA ♪
♪ En las manos de la Reina ♪
♪ Todo por su libertad ♪
Subtítulos: Vianey Herrera
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