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Ayúdame.
- [Antonio] Agárrate. - No estoy bien.
Estás bien drogada, chamaca, ¿pues qué te dieron?
[cámara toma foto]
[Teresa] No podemos entrar a un lugar así a ciegas.
No sabemos cómo se ve por dentro, es muy arriesgado.
[Sofía] Cuando pensamos que nos descubrirían,
la gente de la DEA dejó de revisar la casa y levantó el operativo.
Lo levantaron porque se enteraron
que yo estoy acá en Bolivia.
El plan de reencontrarnos sigue en pie, ¿verdad?
Claro que es el plan.
[Margarita] No saben a dónde van a llegar,
no saben ni siquiera si el sitio es peligroso o no.
No, pues qué aventura tan emocionante aquí para el caballerito.
No me quiero ir con ellos.
[Montaño] Patrón.
Plan cumplido.
[Antonio] ¡Vanesa, despierta! ¿Qué ibas a decirme de mi hija?
¡No está muerto!
¡A ver, Susana, por favor!
[exhala]
[exclama]
[en inglés] Mierda.
[escupe]
[Charlie en inglés] Oye.
¿Qué?
Mira.
¿Dónde carajos está?
A dos cuadras.
¿Por qué?
¿Estás cansado?
- Me matará. - [Charlie ríe]
[en español] Exacto.
Por eso estate atento y seguilo a donde sea que vaya.
Bueno, pero para eso te estoy pagando, y bien, ¿o no?
[Rojas] No, tranquilo, por el trabajo no te preocupes, yo te cubro.
Nadie va a notar tu ausencia.
[Rojas] ¿Y ahora qué, Sierra?
Perdón, hay unos señores que quieren hablar con usted.
¿No puedes atenderlos? Tengo un montón de trabajo que resolver.
Preferimos hablar con usted personalmente, capitán Rojas.
[Palermo] Es importante.
Agente Ernie Palermo de la DEA. Mi compañero.
Charlie Velasquez.
¿De la DEA?
[Palermo] Sí. Estamos aquí con el permiso de la Interpol.
Hace tiempo que no veo un agente de la DEA por acá.
¿Y?
¿Qué puedo hacer por ustedes?
Según la Interpol, ustedes tienen información de primera mano
sobre una persona que estamos buscando.
Necesitamos que nos ayuden a encontrarla.
[tema musical]
♪ Por América del Sur ♪
♪ De Colombia hasta Bolivia ♪
♪ En las manos de la Reina ♪
♪ Todo por su libertad ♪
[médico] Sería bueno que pueda comer aunque sea un poco.
Le hace falta.
Si llega a sentir un ligero mareo, no se preocupe,
son los efectos de la medicación.
La presión está muy bien.
¿Alguna otra indicación aparte de la comida?
[médico] Reposo en lo posible.
[Epifanio] Muy bien.
Por aquí.
[médico] Gracias.
Espero que no se le haya pasado la mano, doctor,
porque la quería calmada, no muerta.
Hice todo lo que me pidió, señor presidente.
La dosis que le suministré es justa para tenerla tranquila, pero sin dormirla.
Me parece perfecto porque tiene muchas cosas
que hacer la primera dama el día de hoy.
Si me permite insistir, yo creo que la prioridad de la señora
en estos momentos es hacer reposo absoluto.
Doctor, no insista, la primera dama no se puede quedar hoy en la cama.
[Epifanio] Tiene muchas obligaciones.
¿Mmm?
Montaño, ¿acompañas, por favor, al doctor?
[Montaño] Claro que sí, señor.
Doctor, muchísimas gracias, eh.
Gracias, cualquier cosa me avisa.
[Epifanio] Sí, claro que sí. Adelante.
¿Qué pasó, compadre?
Publicaron toda la información tal y como lo acordamos.
[exclama]
Muy bien.
Espero que hayas sido discreto.
Ya saben que en cuanto a filtrar información
no hay quien me haga sombra, compadre.
Oye, ¿y qué pasó? No dice nada de Vanessita.
Esa es la cereza del pastel, compadre.
¿Dónde?
¡Guau! ¡Qué bombonsón!
Digo, la verdad, hay que reconocer, era un bombón.
Pero traidora la cabrona, se lo merecía.
Viejas siempre habrá mejores, compadre.
Y muchas, compadre.
[ríen]
¿Qué? ¿Nos vemos en la noche con Celia?
Dale.
[Danilo] "Según testigos, el jefe de la oposición
salió del hotel Quinta de Lagunas
ubicado en la carretera hacia Cuernavaca
acompañado de Vanessa Burgos, su pareja sentimental
desde hace varios meses.
Y que se desempeñaba en la oficina
de prensa como periodista en la presidencia".
¿Cómo? Vanessa Burgos, ¿no era más bien amante de...?
[Danilo] Parece.
Claro que lo era.
No estoy entendiendo nada, Susana.
Esto es algo muy raro.
No sabía ni siquiera que se conocían los dos.
[Danilo] "Las autoridades viales
concluyeron que Antonio Alcalá conducía a gran velocidad
y perdió el control del vehículo".
[inaudible]
[Garrido] No sé, Antonio, no me parece prudente que vayas.
Se me hace muy raro que surja una reunión así de ultimo momento.
[Antonio] A mí también me parece raro
se trata de mi hija, ¿qué quieres que haga?
No la puedo exponer a que le pase algo.
[Garrido] Cuidate, mantenme informado.
[Antonio] Sí, claro.
[Antonio] Mira, Garrido, mi hija tiene mucho miedo.
Está muy desolada.
Yo, la verdad estoy perdiendo el tiempo siguiéndole el juego a los de la DEA.
[Palermo] Y gracias que ustedes contactaron
a la Interpol por lo del pasaporte,
supimos de la captura de Teresa Mendoza.
Que a todo esto, es su nombre real.
Bueno, en sentido estricto,
no fue una captura, fue solo un interrogatorio.
¿Pero nunca sospechó de ella?
Claro, por eso la trajimos.
Pero bueno, cuando llegó la documentación expedida por el mismo consulado de México,
no había por qué dudar.
En el tiroteo que estaban investigando,
¿no había nadie más implicado?
Sí. Sí, sí.
Eh, Rogelio Tejada.
Contrabandista. Trabaja para Abel Quispe.
¿Abel...?
[Sierra] Quispe.
- ¿Quispe? - [Sierra] Sí.
Minero que hemos estado investigando hace tiempo.
[Rojas] Pero a ver, dígame,
no veo qué relación tiene él o Tejada con esa mujer.
¿Al menos saben a qué vino a Bolivia?
Sí. Está buscando un antiguo informante de la DEA.
¿Informante?
¿Y qué tipo de informante?
[Ernie ríe]
Uno que desapareció hace diez años pero aparentemente ahora
está operando aquí en Bolivia.
Mmm.
Entiendo.
¿Y cuál es el plan?
Por el momento, vamos a analizar la información que ustedes tienen.
Interpol está trabajando también en ello.
Si necesitan un espacio
está vacía ahorita la sala de reuniones y por nosotros no creo que haya problema,
¿no, capitán?
[Sierra] ¿No, capitán?
Claro. Pueden instalarse.
Gracias, capitán Rojas.
[Sierra] Los llevo.
Me llevo prestada su pluma.
[Karen] Freddy.
[Rojas] ¿Aló?
Ay, por favor, dime que tienes noticias.
[Rojas suspirar] Más de las que quisiera.
Primero dime cómo te fue con el perro.
Uf, la verdad es que lo encontré muy asustado.
Pero creo que logré tranquilizarlo un poco.
[Rojas] Eso nos conviene.
Por aquí las cosas se están complicando más de la cuenta.
Ay no, por favor, no me digas eso, ¿más?
Llegaron dos agentes especiales de la DEA buscando a la mexicana.
Resultó ser una prófuga.
[Karen] ¿Una prófuga? ¿Qué está haciendo aquí?
Está buscando un antiguo informante de la DEA.
¿De la DEA?
No entiendo.
¿Por qué después de tantos años?
Ademas,
¿ella qué tiene que ver con esto?
Lo mismo me pregunto yo.
Creo que lo mejor es largarnos en cuanto antes,
antes de que todo esto explote y me perjudique.
Abel ya salió de Potosí.
Mi hombre quedó en informarme apenas sepa dónde va.
[Karen] Bueno, por lo menos algo está funcionando.
Ni bien tenga la información de dónde se detuvo,
te aviso para que te largues de ahí, ¿okey?
Espera, ¿y el perro?
[Rojas suspirar] El perro, bueno, la mexicana casi lo agarra.
Que lo agarre ella o la DEA, realmente no es nuestro problema.
- Pero, Freddy-- - [Rojas] Karen...
...nosotros nos concentramos en el oro, ¿okey?
El perro que se las arregle como pueda.
No se te ocurra decirle que lo tienen en la mira.
Ay, chiquita, tal como me la recetó el doctor.
¿Qué mira?
Ay, a esa turista sí le ando dando un recorrido por Culiacán, eh.
Oye, ¿qué te pasa?
- [Batman] Oye, ay... - No estamos de paseo.
Oye, te tengo una propuesta.
Hoy en la noche, tú y yo en la camioneta.
Cuando todos se duerman le ponemos Jorge al niño.
Sin cámaras ahora sí, eh.
¿Sí? ¿Qué?
¿Qué dices? Ahora no, déjate de tonterías.
Oye, oye, tú nunca te has negado a una cochadita conmigo, ¿qué pasó?
Siempre hay una primera vez, ¿no?
Oye, no. Oye, ya me estás asustando, dime la neta.
¿Qué? ¿Ya no te gusto o qué?
[suena celular]
Son ellos.
Dime, Teresa.
Dejame fija...
[Sheila] Sí, ahora.
Son cuatro, ¿verdad?
Vale, ahora te llamo.
[gemido]
[susurra] Oye.
[Sheila] A ver, Batman, usa tu intuición.
¿A cuál le caemos?
Pues al que viene en la pendeja con su celular, ¿no?
Ah, eso mismo pensaba yo.
Dale.
Oye, pero ¿y en la noche qué?
Sheila.
[hombres charlando]
En ahora o nunca.
Dame el mapa.
Vas con todo, mija, yo voy atrás de ti, eh.
[hombres platican]
Buenas, buenas.
Buenas, buenas.
¿Qué tal, señores? Perdonen que les interrumpa
pero es que tengo una discusión aquí con mi primo.
¿Primo?
Sí, primo, siéntate.
Pues es que él dice que ustedes no son de aquí.
Claro que somos de aquí.
¿Ves? Ya se lo decía yo.
[Batman] Ah, no, pues no sabía.
Pues verán, entonces me van a poder ayudar.
Resulta que nos hemos perdido.
[Sheila] Pues como buenos turistas que somos
nos hemos puesto a caminar, a caminar, y estábamos por aquí,
y ahora resulta que estamos yo no sé, por aquí, ¿no?
[hombre] Pues mire, con mucho gusto le puedo ayudar.
Pero tiene el mapa al revés.
Ay, qué tonta.
Claro, así me he perdido.
Pues mira, nosotros tenemos que llegar al centro de Sucre.
- [hombre] ¿Al centro de Sucre? - [Sheila] Ajá.
[hombre] Uta, está un poquito lejos, pero mire,
- usted está aquí. - Ajá.
Tiene que llegar hasta acá y coger el micro.
Ajá, oh, el micro.
Qué acento tan bonito que tienen.
El suyo también es bien bonito.
Claro, es que yo soy andaluz, ¿sabe?
Eso es como ser español pero el doble de bueno.
- Ah. - Sí.
- ¿Y él? - ¿Qué pasó, compa?
¿Qué? ¿Me viste las patas chuecas o qué?
No, yo soy puro Sinaloa, compa.
Fierro, pariente.
[Batman] ♪ Desde Navolato vengo, Dicen que nací en el Roble ♪
Bueno, pues ya sabemos, a dónde vamos.
Lo que a mí me gusta más de Bolivia, los bolivianos.
[Sheila] Gracias.
Está chevere, ¿no?
[risas]
Y si así la coge el primo, la coge uno.
[Garrido] Antonio Alcalá está muerto por culpa de ustedes.
Espero que lo tengan claro.
Además, no sé por qué chingados me están llamando.
Porque supongo no es para darme el sentido pésame.
[Palermo] Sí, general, la noticia nos golpeó duro.
Pero aclaro, Alcalá nos buscó a nosotros.
Él ya había empezado la conspiración contra Vargas.
Sí, pero de ustedes fue la fabulosa idea de presionar a la tal Vanessa.
Era obvio que esa mujer no servía para ese trabajo.
Y me imagino que está tomando precauciones, general.
Puede que esté en peligro también.
Pues como no sea a través de ustedes, porque de mí no hay cómo sospechar.
Yo nunca hablé con Vanessa.
El jefe de seguridad del museo donde me veía con Antonio,
es un exmilitar.
[Garrido] Leal a mí.
Bueno, entonces doblemos la pagina y continuemos con lo que sigue.
[Garrido] ¿Lo que sigue? No, aquí no sigue nada.
No, general, nosotros vamos a ayudarlo. Por favor, escúcheme.
Yo no soy Antonio, yo no creo en promesas.
- [Palermo] Nosotros podemos... - ¡Nosotros nada!
[Garrido] Cuando me demuestren con hechos
que están haciendo algo para tumbar a Epifanio Vargas,
ese día me hablan, ¡antes no!
[motor de vehículo]
[en inglés] ¡Mierda!
[Charlie] Supongo que no lo tomó bien.
¡No, no lo tomó bien!
Perdón.
No te preocupes, ya sé que es un tipo duro.
[Sierra en español] Perdón, perdón por interrumpir.
Encontré algo que creo les puede interesar.
[Sierra] Es una pista que nos puede llevar talvez a la tal Teresa Mendoza.
Ya van a venir.
[Batman] Nombre, si ya te quiero ver cómo te hubieras puesto si yo te presento,
"ay, aquí esta una amiga".
Una amiga, ni la conozco, vas a ver.
[Batman] Próximamente me preguntan, ni conozco a esta amiga.
Bueno, pues ya se armó el tochi, eh.
[Batman] Aquí la prima los distrajo muy bien.
¿La prima?
Ay, sí, luego te cuento.
Ahora, esperemos que funcione.
No, tiene que funcionar.
Vamonos. Vamonos con los demás.
[motor de vehículo]
[Sierra] Este es el numero de la placa, AF84B51.
¿Estas son la placas que usted y el capitán siguieron?
No, no, no. Estas son de otro vehículo.
A ver, perdón, Sierra, no estoy entendiendo.
A ver, ellos cambiaron sus placas originales por estas placas
y están en este vehículo.
¿Y cómo puedes estar seguro de eso?
Porque al hombre que le robaron las placas denunció el robo de su vehículo,
¿y donde estaban las placas originales?
En el mismo lugar que encontramos estas placas.
Bueno, entonces lo que tenemos que hacer ahora
es anunciarle al mundo que comience la búsqueda.
Eso mismo estoy haciendo ahorita.
Estoy comunicando ya toda la unidad.
- Oh, ¿en serio? - ¿En serio?
Sí.
- [Charlie] Muy bien, Sierra, muy bien. - Muy bien.
- [en inglés] Gracias. - [Charlie] ¡Muy buen trabajo!
[Mateo en español] ¿Ustedes piensan esconder todo eso acá?
Con lo que cabe en el santo,
eso mejor dicho nos alcanza y nos sobra para el viaje.
Le voy a dar un poquito allá a la prima,
y otro poquito a usted, ahí como para los dulces.
[Sofía] El padre Gonzo no va a aceptar ese dinero.
[Faustino] No, pues es que precisamente le estoy diciendo para que lo convenza.
Primero lo convenzo que deje de ser cura.
Ay, pero es que ustedes lo necesitan o, ¿qué creen, pues?
Faustino, el cura y yo sin el dinero vamos a estar bien.
Aquí lo que me preocupan son ustedes.
Usted relajado, mijo, ¿usted no escuchó a Sofía?
Ahí donde la ve, ella se sabe cuidar más que todos nosotros juntos.
- Ja, cuando le diga... - Hágale, que puedo.
Pero sí deberían aceptar el dinero, lo van a necesitar.
[Faustino] Claro.
[monja] Dale, dale.
Ave María, este muchachito sí.
Ja, vea, yo le cuento pues.
Este va a ser futbolista.
Dale para allá. Espérate, yo me meto por acá.
[risas]
[monja ríe] ¡No!
Ay, qué tan bueno Ray, dale, dale.
Dale, dale.
Aquí te traigo algo.
[Paloma] Muchas gracias.
[Margarita] Los vamos a extrañar a todos.
Ay, pero sobre todo a Ray, va a dejar un vacío.
[Margarita] ¡Vamos, Ray, vamos!
Miralo, como los tiene corriendo y buena falta que les hace.
¿Y si se queda?
En esta casa siempre va a haber un lugar para vos y para tu hijo.
No, yo no. Ray.
Si se queda solo Ray.
[Margarita] ¿Y tú?
A mí seguro que me están buscando.
Y si me quedo aquí,
sería exponerle a él y a ustedes.
Yo me iría con Faustino.
[Paloma] Necesitan ayuda.
Si vas a hacer esto por vengar la muerte de tu hermana, yo...
No, no, hermana, es mucho más que eso.
No es por Rocío.
Es por mi hijo.
Mira la madre de Sofía, está luchando para que se acabe esta pesadilla.
[Paloma] Yo también quiero vivir con mi hijo en paz.
Pero te vas a arriesgar demasiado.
Lo sé.
Pero no hay otra opción.
[Paloma] No quiero hacer lo que hago siempre.
Que es no hacer nada, esperar a que alguien venga
y opine por mí o que mi hermana venga y me defienda.
Esta vez estoy sola, Rocío no está.
Soy yo la que tiene que defender a alguien.
[Paloma] A Ray.
Hermana, dígame que lo va a cuidar.
[Genoveva solloza]
[solloza]
Vamos, vamos.
[Epifanio] Ven, Vevita, por acá.
[Genoveva] Ahora no.
¿Qué es eso?
Son, son los periodistas.
- No, es que yo no puedo. - Mi amor, tienes que salir.
Tienes que salir.
No voy a poder, Epifanio, por favor.
- Tiene que haber otra salida. - A ver, mi amor.
¡Ey!
Controlate, vas a salir conmigo.
- Epifanio. - Ven, ven, ven.
[Epifanio] Hola, buenas.
Perdón. Perdón, perdón.
Perdónenme, perdónenme,
pero la primera dama está muy afligida por la muerte de su padre.
No creo que pueda dar declaraciones en este momento.
[Epifanio] Pero sí quiero decirles
que me gustaría llamarle la atención de verdad a los periodistas,
no a todos los periodistas, pero sí a mis adversarios
que están usando esta noticia
con un morbo y ventanear o sacar al aire
cosas de mi suegro que son privadas.
Y como ustedes saben, el señor era viudo.
Así que él tenía el derecho de tener cualquier tipo de relación.
No les quiero permitir
de ninguna manera que le falten al respeto a su memoria y a mi familia.
Ustedes saben también que el gobernador y yo teníamos diferencias políticas,
pero eso no le quitaba ser el padre de mi mujer,
ser el abuelo de mi hijo,
y él y yo llevábamos más allá de nuestras diferencias políticas
éramos muy amigos y eso quiero que quede muy en claro.
¿Te sientes mal, mi amor?
¡Permítanme, permítanme!
La primera dama se tiene que ir.
Llévense a la primera dama, por favor.
- [Epifanio] Llévensela. - [Montaño] Vamos.
Quiero aprovechar también
para recordar a Antonio, recordar sus palabras,
invitarlos a la reflexión, a la concordia,
a que los mexicanos nos unamos más allá de los colores políticos,
para que todos juntos tomados de la mano
podamos hacer progresar a esta nación
tan hermosa que tenemos, que es México.
Muchísimas gracias, con permiso.
[Teresa] ¿Es la información que estaba en el celular?
[Jonathan] Pues, en parte.
Así se ven los códigos de las aplicaciones,
la contraseña y el acceso a la información.
¿Cómo vas ahí pinche novato?
La aplicación sigue trabajando.
¿Trabajando en qué?
[Jonathan] En romper la protección del programa.
- ¿Qué programa? - [Jonathan] Pues el de las cámaras.
Y recen para que no pidan muchos requisitos.
Bueno, ¿y qué tal si sí los piden?
Pues ahí sí nos podríamos tardar un chingo.
¿Y un chingo para ti sigue siendo qué?
- Pues depende, pues ser dos horas-- - Vale, ya está.
[Fedor] Tenemos acceso.
Pinche novato.
- Te cedo los honores. - Órale.
Venga.
Estamos dentro.
[Teresa] Esa es la fabrica.
[Oleg en ruso] Buen trabajo.
[Pablo en español] Ahora sí entiendo por qué tanta seguridad.
Eso es donde Abel guarda todo su contrabando.
Esa es su central de distribución, ¿no?
A ver, ¿qué es eso? ¿Lo puedes ampliar?
Claro.
[Teresa] Hijos de la chingada.
Es que no tienen madre.
¿Ya vieron cuántas son?
Sí, y aquí está el Jinete Negro.
[Teresa] Ahí está el pinche Jinete Negro.
Oye, ¿que esa no es la esposa de Abel?
¿Qué demonios hace la esposa de Abel en Sucre?
[Margarita] Cristo bendito, ¿pero qué esta cantidad de platita?
Yo sé que usted va a hacer maravillas con eso, prima.
Los pobres te lo van a agradecer muchísimo.
Con esa platita vamos a hacer feliz a más de uno, muchas gracias.
No, pues, ¿cómo?
Usted ya sabe dónde está el resto del billete.
Por si de pronto no regreso, solo tumbar el muro y listo.
[Margarita] ¿Pero qué bobadas estás diciendo?
Tú vas a regresar porque regresas.
Te tienes que cuidar y te tienes que cuidar mucho.
Ay, prima, a mí la verdad es que me importa cinco
lo que pase conmigo en estos momentos.
¿Y fue que vos te embobaste?
Rocío no te mejoró la vida para esto.
[Margarita] Y mucho cuidado con traicionarla.
No vas a volver a las andadas.
A lo que sí tienes que volver,
y quiero que vuelvas, es a ser ese primo que le alegraba la vida a todo el mundo.
No, está muy difícil.
Que ese dolor que yo siento en estos momentos, que está aquí adentro,
no se me va.
Y no se va a ir por mucho tiempo, primo.
Esto va a parar hasta que un día tú perdones y te perdones
por la muerte de ella.
No te castigues más.
Que ella se haya muerto no significa que tú te des una vida triste,
que tú arruines tu vida.
[Gonzo] Vamos a revisar que todo esté completo.
[Margarita] Ande, pues.
El habito sí hace al monge.
Madre, muchísimas gracias, le quedó muy bien .
[Faustino] ¿Dónde está el mío?
¿Y Paloma?
Se está despidiendo de Ray.
[Paloma] Que a gusto estás aquí, ¿verdad?
No sabes cuanto me alegra el corazón verte así.
Mamá se tiene que ir ya.
Te he contado la historia de cuando naciste, ¿verdad?
[Ray] Sí.
[Ray] Cuéntamela otra vez.
[Paloma] Claro.
Pues yo tenía una barrigota grande grande, tú estabas aquí dentro
y te movías como un chimpancé.
- Así. - [Paloma ríe] Día y noche.
Y yo te cantaba,
y te hablaba,
y de repente un día,
saliste de mi barriga y te vi por primera vez.
Tan guapo.
[Paloma] Con esos ojitos tan curiosos.
Ese día,
me di cuenta que yo no iba a ser la misma.
Gracias a ti iba a ser mejor persona.
Vas a estar bien, ¿verdad?
¿Me lo prometes?
Mamá, ¿por qué lloras?
No, no estoy llorando.
Son lagrimas de cocodrilo,
como en el cuento, ¿te acuerdas?
El cocodrilo que lloraba y no podía parar de llorar y llorar
y sus lagrimas hicieron el mar.
¿Cuándo vuelves?
[Paloma] Lo más pronto que pueda, te lo prometo.
Si me necesitas, ¿qué haces?
[Ray] Te llamo.
- ¿Cuándo? - Siempre.
A ver, pues, esto dice analgésicos, espero que te sirva.
A ver.
Se tiene que ser muy hijo de la chingada para tener a tantas chamacas metidas ahí
en jaulas como si fueran animales.
Encima de todo, son un chingo.
Sí, eso complica más las cosas.
Y, además, vamos a tener que hacer algo por ellas cuando las liberemos.
No, si ya le dije a Sheila
que nos ayude con eso y ya dijo que sí.
Oye, no chilles como niño chiquito, aguántese como los machos.
No, ¿sabes qué?
Yo creo que ya fue suficiente.
- Créeme. - ¿Cómo crees?, si acabo de empezar.
Sí, si te dejo terminar quizá no sobreviva.
- ¿Okey? - Me estás insultando.
- ¿Mmm? - No.
No.
Solo creo que habrá cosas mejores para aprovechar el tiempo
y pues, tus manos.
Tú no das paso sin huarache, ¿verdad, cabrón?
[quejido]
¿Y eso quiere decir qué?
Quiere decir que te duermas.
- ¿Ah, sí? - Sí.
Y, además, ¿sabes qué?
Tampoco hay que acostumbrarnos tanto, ¿no?
Porque esto ya se va a acabar y pues, cada quien va a jalar para su lado.
Si lo tenemos tan claro, ¿por qué no disfrutar el momento, qué te asusta?
No, si no es susto.
[Pablo] ¿Mmm?
Lo que pasas es que está toda la muchachada aquí,
- como que no es el lugar, ¿no? - Pues entonces decídete.
¿Es el lugar o es para que no nos acostumbremos?
¿Sabes qué? Agarra la respuesta que quieras, güey.
O sea, la que mejor te acomode. Yo ya me voy a dormir.
Ah, y si quieres otro masajito,
¿por qué no le echas un Whatsapp a tu abuelita?
[lluvia y truenos]
[Margarita] La calle, mira que no haya nadie.
- Ya voy. - [Faustino] Amen, amen.
[Margarita] Hágale pues. Que Dios me la bendiga.
- [Faustino] Prima, cuídese mucho. - [Margarita] Faustino, mucho cuidado.
[Gonzo] Hermana, muchas gracias.
- [Margarita] Que Dios lo acompañe. - [Gonzo] A usted también, hermana.
[Margarita] Vamos, vamos.
[Margarita suspira]
[Margarita] Tranquila.
No te preocupes que en menos de lo que crees vas a a estar aquí
de regreso cuidando a tu muchacho.
Cuídelo mucho.
Por favor, hermana.
Le estoy dejando mi vida.
Y háblele de mí, que no me olvide.
Él nunca, nunca te va a olvidar.
Claro que te lo voy a cuidar con mucho amor.
Gracias.
[Margarita] Que Dios te bendiga.
[Jonathan] Ey.
Con lo que tenemos que hacer mañana
deberías estar durmiendo.
[gotas de agua cayendo]
Pasé cuatro años en una celda,
[Teresa] en completo aislamiento...
...mira, escucha.
[Teresa] Tic, tic.
[Teresa] Ese sonido me acompañó durante cuatro años.
Y a mí me hizo tan feliz sacarte de ahí.
[Teresa] Te debo dos.
Ese rescate...
...y que hayas salvado a mi chamaca.
- Bueno, de hecho, te debo tres. - Ey.
¿Qué?¿Las estás contando?
[exhala]
[suspira]
¿Tú piensas mucho en el futuro?
Pues, pues sí.
[aclara garganta]
Como todos, creo, ¿no?
A veces me clavo pensando en dejar de correr,
[Jonathan] de estar huyendo.
Irme a una playa y aburrirme como una persona normal.
[Jonathan] Ya estuvo.
No más ruidos.
A descansar.
[Sierra] Disculpe, capitán,
pero yo no veo nada de malo en ayudarles a ellos, ¿no?
¿O ya no quiere atrapar a la mexicana y a los otros?
[Rojas] Claro que quiero atraparlos
pero eso no significa que tengamos que salir a darle a la DEA
- toda la información que tenemos. - ¿Por qué no?
¿Por qué? Por eso, porque es la DEA.
[Rojas] La DEA no tiene autorización para trabajar en suelo Boliviano.
Pero tienen el aval de la Interpol y trajeron la cartita y...
¿Qué?
Eso no quiere decir que sean confiables.
[Rojas] Para mí que tienen su propia agenda.
¿Qué agenda?
Por Dios, Sierra, no tengo todo el día para explicarte cada cosa.
Está bien, capitán, pero usted dígame
a partir de ahora cómo quiere que yo vaya a proceder, ¿no?
Mira, Sierra, tengo que resolver un asunto.
Me cierras la puerta al salir, ¿sí?
[la puerta se cierra]
[Rojas] Vamos, carajo.
[hombre] Ya, no va a pasar nada.
Vas y sacas la puta cuando quiera.
No me jodas.
Chochudo, eres un chochudo.
[hombre] Buenas, jefa.
¿En Yungas?
[Rojas] Abel pasó la noche allá.
Una cabaña campesina.
[Rojas] Dice que viajó con un solo hombre.
Eso quiere decir que está confiado, que no tiene más seguridad que esa.
Eso es bueno.
Es bueno, pero ¿dónde está lo que sabemos?
[Karen] Tu hombre lo vio.
Mi hombre dice que hay varias cajas de madera,
que son grandes.
- Tenemos el oro, Karen. - [Karen] Ay, ojalá, Dios mío.
Ojalá.
De verdad espero que así sea.
Oye, Freddy,
¿estás seguro que el viejo no se ha dado cuenta
que lo andaban siguiendo, no?
No, mi hombre es prudente, trabaja con inteligencia. Tranquila.
Chao, mamita.
Anota las coordenadas.
Va.
Al sur son 16°, 12°, 49°
y al oeste 67°, 45°, 43°.
[exhala]
Ya nos vemos.
[Rojas] Nos vemos.
[Sheila] Si las mujeres fuéramos más solidarias entre nosotros,
otro gallo cantaría.
Por muy maltratador que sea el tal Abel, no debería ayudarle en su negocio,
y menos tratándose de chiquillas, por Dios.
A ver, por ahora he contado 20 niñas y están vigiladas por tres hombres.
[Sheila] Mira, ah.
Siempre que oía hablar del Jinete Negro me imaginé así un hombre guapetón,
[Sheila] pero, ay, sorpresas que se lleva uno en la vida.
Por ahora, diez hombres en la bodega sin contar con estos de aquí.
¿Qué estás haciendo con tantas imágenes tan rápido, chiquillo? Me estás mareando.
Edito y almaceno los videos que vamos a necesitar.
¿Necesitar? ¿Para qué?
Ya lo verás.
Cuánto misterio.
- [Teresa] ¿Abrió? - [Batman] Sí.
[Batman] Pues ahí está.
Ya deberían de haber llegado, ¿no?
¿No nos habremos equivocado de lugar?
Nombre, ¿cómo?
Si Fedor y Jonathan estuvieron checando y rechecando las guías de los--
de los camiones, tiene que ser aquí.
Ah, no, si esos batos lo hicieron, esos son unas chuchas cuereras
que jaquean cualquier cosa, ¿no?
Yo por eso no tengo cuenta en el banco. [risas]
- [Batman] Oye, Teresa. - Ey.
Te iba a preguntar de la Sheila.
¿Tú sabes qué le pasa?
¿Qué de qué o qué?
Pues no sé, está rara, ¿no?
Está muy rarita.
¿Rara cómo?
No, ha de estar estresada, ¿no? Pues, con todo lo que estamos viviendo.
No, pues todos andamos así, pero ella anda como rara pero
más rara conmigo.
Ah, pinche Batman.
Si la Sheila te adora, hombre.
No sé ni por qué chingados te adora, pero te adora.
[Teresa ríe]
[Teresa] Y pues bueno, si tienes tanta duda,
agárrese los huevitos, ¿no?, y pregúntele usted.
Bueno.
- [pitidos de radio] - [Anton] Se está aproximando un camión.
A ver pinche ruso, ¿camión de qué o qué?
Aún no lo veo todo.
Sí es nuestro, estén listos.
Señor, qué pena, ¿nos podría ayudar, por favor?
[hombre] Mal lugar para que se le estanque el auto.
Sí, caray, pésimo.
[hombre] ¿Qué les pasó?
[Teresa] Pues no, no sé pero algo con el motor, yo creo.
Mmm.
Sí. ¿Usted cree que nos pueda ayudar a reiniciarlo?
Le daré una propinita, eso sí.
Siendo así, si me ayuda para mis cafecitos, yo le ayudo.
Gracias.
Lo primero sería que sacara...
[Jonathan] Lo primero es que te quedes quieto, cabrón.
Quieto.
Girate, girate.
Ya.
No se preocupe, hombre.
Si nos ayuda, yo le prometo que no le va a pasar nada.
Yo le doy mi palabra.
Eso, quietito.
Shh, shh, tranquilo, tranquilo, bato.
[Batman] Tranquilo, compa, porque si no vamos a explotar todos, eh.
[Gonzo] Es que mamás como tú hay pocas.
No, no, sí, mira, escúchame.
Tú te alejaste de él para protegerlo, para salvarlo.
[disparos]
[Teresa] Tranquilo, tranquilo.
No te vamos a hacer nada, pero suéltala.
No, pues entonces déjenme ir o le vuelo la cabeza.
[Genoveva] Yo no sé qué estás haciendo aquí.
[Garrido] Escúcheme.
Yo la voy a ayudar pero necesito que me de un nombre.
[Garrido] Alguien en el que pueda usted confiar.
¿Está todo bien?
- [Teresa] Quieto o te mueres. - Puta madre.
¿Qué quieren?
Ahora mismo te vamos a decir.
[tema musical]
♪ Este corrido empieza ♪
♪ Con la mera que regresa ♪
♪ La Reina del Sur, Teresa ♪
♪ Luchando por libertad ♪
♪ Han pasado cuatro años ♪
♪ Que en Australia la encontraron ♪
♪ Y arrestaron frente al mar ♪
♪ Apartada de Sofía ♪
♪ En el bote gringo habita ♪
♪ Cuando llega una visita ♪
♪ Misteriosa y sin igual ♪
♪ Deja un libro conocido ♪
♪ Con mensajes escondidos ♪
♪ De un escape magistral ♪
♪ Ha llegado la hora gris ♪
♪ Se ha fugado la invencible ♪
♪ Cruzando el río Bravo ♪
♪ A su México natal ♪
♪ Ahí la espera el presidente ♪
♪ Su padrino Epifanio ♪
♪ Que aún sigue maniobrando ♪
♪ Un plan que no tiene igual ♪
♪ La misión no es imposible ♪
♪ Pero es bien descabellada ♪
♪ Teresita es la indica ♪
♪ Pero sola no estará ♪
♪ Con sus cuates a su lado ♪
♪ Y el chantaje denegado ♪
♪ Se comienzan a marchar ♪
♪ Por América del Sur ♪
♪ De Colombia hasta Bolivia ♪
♪ A Perú y Argentina ♪
♪ Con el fin de derrotar ♪
♪ A un enemigo en común ♪
♪ La odisea contra la DEA ♪
♪ En las manos de la Reina ♪
♪ Todo por su libertad ♪
Subtítulos: Melissa Ledezma
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