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Zulu
Ya. Si
te sientes triste y todo,
debes de ponerte siempre a pensar.
Si tú eres la persona que me ayudará.
Es nuestro destino el que nos apoyará.
Aunque tú y yo, amigos por siempre,
encontremos así un final.
Eres alguien en quien confiar.
Vamos juntos.
Vamos buscando la felicidad.
Ven y acércate un poco más.
Amigos por siempre. Hacia ti.
Por la libertad.
Perdóname por haberte presionado.
Lo que sucede.
Es que cada momento que pasa
doy cuenta de que lo.
Te amo, Salvador.
¿Como?
Como Nunca podré amar a nadie.
Con esta carta contrato que estés firmando.
El taller pasa a mis manos.
Ahí van todos los pagarés que me firmaste.
Estamos a mano, Javier.
Ya puedes irte.
No quiero verte en mi propiedad.
Escúchame bien, Gálvez.
Nunca hablamos de los coches de mis clientes.
Te voy a meter en un problema.
Hablamos del taller con todo lo que tuviera dentro.
Y ya vete, Porque si no, el licenciado va a hablar con la policía
para que te saque por invasión de propiedad privada.
¿Esperas?
Lárgate.
Nunca me había sentido enamorado.
Como ahora.
Nunca. A ver qué siente Salvador.
Cuéntame que sienta
que tengo muchas ganas de correr y al mismo tiempo de estar quieto.
Nada más mirando.
A veces siento muchísimas
ganas de llorar, pero de alegría y a veces de carcajearse
y de muchísimos temas cantarte.
Los aludidos.
A veces siento muchas ganas.
De estar en un bar
contigo.
Nada parece ser.
Yo sin todo,
como si mi piel fuera distinta,
como si cada parte de mi cuerpo fuera distinta.
Te miro, Salvador, y
mis ojos cambian.
Tomas de la mano y mi mano es otra.
Todavía no sé cómo.
Pero voy a solucionar.
Todo para que tú y yo
podamos disfrutar de este amor tan maravilloso.
Si hiciera falta.
Volvería a nacer
para encontrarme contigo. Si.
No te conté porque se supone que era un secreto.
Pero a mi tío se le ocurrió que podíamos hacer un periódico en la escuela.
El Natividad.
¿Qué padre? No. Yo.
Ya ni me cuentes, porque me da más coraje.
¿De plano ustedes los están tratando muy mal, verdad?
Como siempre, pero mucho peor.
Qué lástima.
Deberías hacer un reportaje del castigo que Neftalí nos va a poner mañana.
Estoy seguro que va a estar horrible.
Tienes que pensar en cosas bonitas, Pedro.
Es la única manera de aguantar lo que te está pasando.
Así hacías tú antes de conocerme. No
me la pasaba sola y
callada o tocando el piano todo el tiempo.
Y cuando estaba triste o me castigaban, no me importaba.
¿Por qué
cerraba los ojos?
Para pensar en mi mamá.
Me acordaba de sus canciones y de
cómo me acariciaba antes de dormirme.
Tu mamá ha de haber sido la mejor mamá del mundo.
Yo creo que sí.
¿Sabes?
Mamá nunca tiene tiempo para mí y menos me va a contar cuentos.
Pero tú siempre tuviste a mi tío Salvador muy cerca de ti.
Eso sí, mi papá es como si fuera también mi mamá.
¿Te lo imaginas como mujer?
¿Sabes, Ana?
Nunca te he dicho que estar contigo me hace sentir súper bien.
Gracias, Ana.
Estoy segura que mi mami desde el cielo
está bien contenta cuando nos ve juntos.
Perdón.
Tengo que seguir.
Apúrate.
Así, cuando ensayemos la canción, ya no
vas a tener que estar preocupado por la tarea.
Hoy tú sigue tocando.
Es que así me inspiro.
Mejor. Sí.
Tomen esto.
Es mi canción para entrar en el concurso.
Mira primero. Buenas noches.
Y segundo, lo siento, pero el concurso ya se cerró.
Bueno, pues que se vuelva a abrir.
A ver cuánto cuesta.
No es cuestión de dinero, niñito.
Todo es cuestión de dinero.
Sí, maestra. Es.
A ver.
Es para un cheque.
Que la señorita te diga cuántos ceros les tienes que poner.
Bueno, Vaya.
Se ve que estás acostumbrado a comprar todo con dinero.
Pero esta vez no se te va a ser niñito.
A ver. ¿Por qué?
Mira, tengo algunos defectos, pero corrupta no soy.
Así es que con tu mordida a tu lado, un niñito.
Señorita.
Si te interesa seguir en tu puesto,
yo te recomendaría que aceptes una contribución de tu bolsillo
y dejes que concurse la canción de mi jefecito.
Ni de chiste.
Y se me van ahorita porque estoy muy ocupado.
Es tu última palabra.
Por supuesto que vas a repetir.
Te vas a arrepentir.
Lo más importante es que lo aceptemos
y lo queramos tal y como es.
Pero nada.
Nada.
A partir de este momento te olvidas de tus caprichitos y de tus bromas.
Renata, No quiero volver a enterarme de algo como lo que hiciste
con los recados de la radio. Sí, papá.
Y quiero que te portes muy bien
para que el señor Vidal no tenga ningún problema en la escuela.
¿Tú quieres que se quede él como director?
Bueno, pues si la maestra Julia le dio la oportunidad.
Yo creo que todos debemos de apoyarla.
¿Jaimito, Quién te entiende que ya no eres amigo de Francisco?
Eso no tiene nada que ver, nena.
No, que si gana. Salvador, pierde. Francisco.
Mira, nena, lo único que quiero es que mis hijos
sean los mejores alumnos del instituto, sea quien sea el director.
Ay, pero Ernesto, tú nos habías dicho que Francisco.
No hay pero que valga. Por Dios.
Tú y Renata deben acatar mis órdenes.
Sin discutir.
Niña, Van a hacer exactamente lo que estoy diciendo.
De acuerdo.
Bueno,
o por lo menos no me tocó a mí el rey del rebaño.
Es un caso perdido.
Mi papá ya ni se esfuerza contigo.
Ay, Remigio. Ay.
Que si uno gana.
El otro pierde.
Pero el que pierde es amigo de Ernesto.
Quiere que el otro gane.
Ay, Dios.
¡Mío!
¿Por qué serán tan caros los hombres? ¡Ay!
Si el
que gana nos va a ayudar para que Rafa pueda ganar el concurso.
¿Podrías enseñarme?
Pues claro que sí. ¿Verdad?
Nos vamos a divertir muchísimo.
Ya llegó papá.
Papá.
Cuando
vayas a dormir.
Ven, Carlitos.
Te voy a leer un cuento.
Quieres que te.
¿Prepare algo de cenar?
Gracias.
No tengo hambre.
Javier,
por favor,
cuéntame qué te pasa.
Mira, a lo mejor no puedo ayudarte, pero.
Pero a veces es bueno desahogarse con alguien. No.
Sí, Sí.
No tengo nada.
Estoy cansado.
Bueno, Salvador.
¿Y quieres que regrese a trabajar al instituto o no?
¿Qué piensas?
Yo no te voy a volver a presionar en toda mi vida.
Decide tú lo que quieres hacer.
¿Pero tú quieres o no quieres?
No importa lo que yo quiera o no, yo siempre te voy a apoyar en lo que tú decidas.
Ay, Salvador, es que estoy tan acostumbrada
a que me digan lo que tengo que hacer que me pone muy nerviosa tener que decidir.
Es la primera vez en la vida que me tratan como
alguien que puede pensar sola.
Luisa,
tú eres tan inteligente,
tan capaz.
Que jamás me atrevería a meterme en tus decisiones.
Salvador.
Salvador, ni te imaginas lo que siento por ti.
¿Desde que te conozco, empecé a vivir en serio?
Yo siento lo mismo.
Gracias.
Muchas gracias por existir.
Necesitaba tanto
esa fuerza para seguir adelante.
Adiós.
Adiós.
¿Qué hacías con ese hombre?
Ay, mamá.
En este momento no puedo ni tengo ganas de aguantar tus enojos ni tus berrinches.
Buenas noches.
Mi. ¡Ay!
Cuando nos damos un gran equipo, la
gran.
Lo tengo, jefecito.
Ya sé cómo hacer para meter la canción en el concurso.
¿Y ahora qué? ¡Gran idea! ¿Se te ocurre?
¡Ah, no! Si me dice así, no le digo nada.
Si no me lo dices en este momento.
¿Te vas al gimnasio? Sí.
Levantamiento de pesas. Más.
Es un chiste de jefecito. ¿Cómo cree?
De ahí le va.
Comuníquese con su señor padre y pídale que compre la estación de radio.
Claro.
Eso es
ya como dueño de la estación, cambia las reglas del concurso,
corre a locutor y es más.
Y hasta me deja ser el ingeniero de audio que ya vi.
Cómo me gustan esas cosas.
Ah, no, ni sueñes con dejar de ser mi sirviente.
Cuando yo quiera, te corro, no cuando se te antoje.
¿Entiendes?
Buenas noches.
Amanda.
Amanda, permíteme un minuto.
Necesito hablar contigo.
Es importante porque estoy muy cansada.
Es muy importante.
Muy bien.
Te escucho.
Amanda, es necesario que hablemos tú y yo muy seriamente sobre nuestra vida.
Más concretamente, sobre nuestra vida en pareja.
Ay, qué bueno que sacas el tema.
Porque déjame decirte que hoy mismo compré una casa para que podamos irnos de aquí.
¿Qué compraste? ¿Una casa?
Pues sí,
ya que nos vamos a quedar en México, por lo menos quiero vivir en mi propia casa.
No, no, no.
Tú te quieres regresar a Corpus Christi.
Mira, antes que nada, soy una mujer realista.
Y como veo que tú estás empecinado en que nos quedemos, pues nos quedamos.
No puedo creer.
De todos modos, no te preocupes porque no quede endeudada.
Lo está El dinero que depositó Luján en la cuenta.
¿Gastaste ese dinero o qué?
¿Lo querías para otra cosa? ¿Pero cómo es posible?
Lo quería para regresárselo a Amanda.
No puedo cumplir con ese contrato.
Pues a ver cómo le haces, querido, porque el contrato ya se cerró.
¿Lo hiciste para que no pudiera renunciar, verdad?
Para obligarme a renunciar.
¿Y qué querías que me quedara tan tranquila después de enterarme de que
te enamoraste de esa tonta?
Que. Se propuso.
Vamos a entrar con la fuerza de la amistad.
Nada nunca nos separará.
Jamás.
Todos juntos vamos a estar
con la fuerza de la amistad.
Todos juntos.
Siempre. Hasta el final.
Verás,
es la única manera de poder llegar a
Solo por la amistad.
No nos separan.
Juntos hasta el final.
Hasta poder llegar
sólo con la amistad.
No nos separará.
¿Tú crees que está claro?
Está todo claro.
Solo con la amistad.
¿Qué te pasa, amigo?
No, es que me duele tantito.
El estómago debe ser de hambre, mijo.
Toma, toma.
No, mejor ahorita vengo.
Voy al baño.
No vale la pena que te hagas el sorprendido.
Las mujeres tenemos 1/6 sentido que nos permite detectar cuando.
Nuestro hombre anda con otra. ¿Sabes qué, Amanda?
¿Sabes qué?
No tengo por qué negarte nada.
Sí, estoy absolutamente enamorado de Melisa.
Así pues,
yo no voy a permitir que nuestra relación se vaya al traste por esa mosquita muerta.
Nuestra relación está muerta desde hace muchísimo tiempo.
¿Lo dirás por ti?
Porque yo he sido tan enamorada como siempre.
Y no voy a permitir que un amorcito provinciano
nos separe.
No te voy a dejar que hagas lo que quieras.
Ni lo sueñes.
Me gustas como todas las cosas.
Sí. Puede quedarse en su casa o en su camita, por lo menos, amigo.
Porque el Servicio.
Meteorológico anuncia para hoy fuertes lluvias en.
Todo el territorio del país.
Javier, es muy temprano.
¿Dónde vas a esta hora?
Tengo muchas cosas que hacer.
¿Pero a qué se debe tu cambio de opinión?
Hoy extraño mucho el Instituto Maestra.
Y si usted me lo autoriza, me encantaría regresar a mi biblioteca.
Pero por supuesto que lo autorizo.
Gracias. Nada más.
Mira, yo quiero saber si lo que extrañas son los libros.
O alguien más.
Bueno, las dos cosas.
A por lo que veo, has estado pensando mucho y ya tomaste una decisión. No.
Supongo que también me vas a pedir
que te deje ayudar a Salvador en su trabajo con las niñas.
Bueno, si usted me lo autoriza.
Claro que lo concedo también.
Pero te advierto una cosa.
No quiero que lo que está pasando entre tú y mi.
Hijo.
Interfiera para nada en las tareas del instituto.
Gracias, maestro.
Así es, Salvador.
Ya sabe que estoy al tanto de sus ridículos amoríos con tu ex novia.
Lo único que me importa es que Salvador se vaya del país.
Con el gasto que hice al comprar la casa.
No le va a quedar otra.
Tiene que regresar a cumplir con el contrato que tiene firmado con el director de cine.
Y eso fue una genial idea tuya.
No estaría mal que antes de que se vayan
tú y yo estrenemos la casita.
Digo.
Para darle un poco de calor humano.
No pierdes una oportunidad.
Es lo que se llama un buen macho latino.
Se hace lo que se puede.
Bueno.
Vaya.
Por fin puedo hablar contigo.
Anoche te marqué, pero se apagó tu teléfono.
¿Qué quieres, Brígida?
¿Cómo que qué? ¿Quiero?
Necesito que hagas algo de inmediato.
Anoche, Melissa regresó.
Bien tarde.
Y Salvador.
Y además, hoy se fue temprano
con la decisión de regresar a trabajar al instituto.
Sí, sí, sí. Está bien. No te preocupes.
A Salvador le queda muy poco tiempo en México.
Ya todo va a volver a la normalidad.
Vaya.
Pero no te puedes tener eso.
Esa vieja amargada está más preocupada que tú.
¿Es que no sabe que yo cuento contigo?
Hola.
Las ventanillas
tienes ganadas.
¿Cómo están?
Parece que no desayunaron.
No les oigo nada.
Estoy viejo.
No les doy la sorpresa que les traía.
Cómo están.
¿Sus padres?
¿Cuántos votos?
Todos a la banca.
¿Sacaron la foto?
El movimiento de Independencia
tuvo como antecedentes más importantes.
El movimiento de independencia tuvo como antecedente más importante.
La Declaración de los Derechos del Hombre.
La Declaración de los Derechos del Hombre.
La conquista de España por el ejército francés.
La conquista de España por el ejército francés.
Y las insurrecciones criollas en contra del poder colonial.
Y las insurrecciones criollas en contra del poder colonial
y. Con
mis amigos soy muy feliz.
Este lunes se respira
boca a boca.
Bueno, muchachos,
vamos a jugar un juego muy distinto en este instituto.
Vamos a decir lo que pensamos.
Quiero que todas piensen muy bien y me digan
qué es lo que consideran más importante en esta vida.
Vamos a empezar por.
Por ti, Paty.
Para mí
lo más importante es tener mucho dinero.
¿Y para qué quieres tener tanto dinero?
Porque con dinero se puede hacer lo que sea.
Todo.
¿Están todas de acuerdo?
Pues sí, claro.
Yo no estoy de acuerdo.
El dinero no es todo en la vida. ¿Por qué no?
Porque se puede tener mucho dinero.
Y eso no quiere decir que tengas amigos.
Muy bien. ¿Alguien más quiere decir algo?
Lourdes.
Mi mamá dice que lo más importante es la salud y la alegría.
Con dinero te curas de cualquier enfermedad.
Es más, te puedes comprar ropa para estar contenta todo el tiempo.
No es cierto, Porque Santiago se compra lo que quiere
y se la pasa de mal humor y enojado todo el tiempo.
Yo cuando estoy enojada me compro un vestido o algo y la enojada se me pasa.
Y eso porque soy tonta.
Me divierto más jugando con mi hermanito o estando con mis amigos que comprando ropa.
Se nota.
Siempre es lo mismo.
Bueno, bueno.
Aquí tiene su cámara, señorita.
Guárdela.
¿Paty, tú qué opinas de lo que dicen tus compañeras?
Pienso que es muy fácil que digan esas cosas
porque ellas tienen mucho dinero y no se tienen que preocupar por eso.
Bueno, Paty.
¿Sabes qué pienso?
Que tú eres una persona muy bonita por dentro
y por fuera, y muy extrovertida y muy alegre.
Y eso vale más que todo el dinero que puedas llegar a tener.
Bueno, es que mi.
Si seguimos aquí,
nos van a salir escamas los chilaquiles que me comí en la mañana.
Menos mal que pasé a la final del concurso, porque si no, no aguantaría esto.
Y si te crees que vas a ganar con Lucas, ella necesita pensar.
El concurso va a ser mejor que la tuya.
¿Qué hacen esos niños ahí?
Neftalí, Que es el castigo por la indisciplina que cometieron
ayer en el comedor. Señora maestra Julia.
No sé cómo te las arreglaste.
Que las inscripciones ya estaban cerradas.
Estarán muertos de hambre, como ustedes.
A mí nadie me cierra las puertas.
De todos modos.
Vas a perder, Santiago.
Nunca te saldría bien una canción.
¿Estás seguro?
Pero Santiago.
Ni de cabeza ni con lluvia.
No deja de ser tan pesado. No.
Sabes que ahí Santiago.
Bueno, Francisco, quiero avisarte que decidí
regresar al instituto y fui a ayudar a Salvador en la Sección.
¿Y eso qué quiere decir?
Seguimos comprometidos.
Por favor. Francisco.
Eso ya lo hablamos cuando decidí no casarme contigo.
Sí, ya lo sé.
Pero cometes un grave error.
Te vas a arrepentir por el daño tan grave que les estás haciendo a Salvador y Amanda.
Ellos llevan tantos años juntos.
Y no creo estar actuando mal.
Y tengo mis razones para pensar Así es que.
Con permiso.
Bueno, ahora,
para no molestar al maestro Arnulfo, vamos a hablar más quedito.
¿Renata, cuéntanos tú qué es lo más importante para ti?
¿Para mí?
Conseguir todo lo que se me antoje y que nadie me obligue a hacer
cosas que yo no quiero. Qué
No me gusta andar haciendo favores a la gente.
Me da coraje que me los pida.
Bueno, pero a veces a los amigos hay que ayudarlos.
Si no pueden hacer algo ellos solos,
quiere decir que no vale la pena ayudarlos.
Bueno.
¿Quiénes están de acuerdo con Renata?
Habla, mijita.
Todos pueden opinar.
A mí me parece que está mal.
Se siente bien, padre, Cuando uno puede arreglar
los problemas de otro sin pensar en aprovecharse luego de ellos.
No te hagas la santita. No me hago.
Es lo que pienso.
Lo que pasa es que ustedes dos son muy envidiosos y llevados.
Bueno, bueno, bueno, bueno.
Yo creo que aquí yo debo de opinar algo.
Mire, Renata es muy guapa,
muy inteligente, muy simpática.
Cuando ella quiere.
Bueno, muchachas, lo importante de todo esto.
Saben qué es que sepamos que de una manera o de otra,
todos tenemos partes negativas, pero también muchas partes positivas.
Por eso es necesario que nos mostremos tal como somos,
con nuestras diferentes facetas, para que la gente nos conozca.
Señor.
Pero las niñas tienen que ir a tomar sus clases.
Ya vamos a terminar.
Gracias.
Gracias.
Con nuestra ayuda, Carlitos puede aprender tantas
cosas.
Sí, señor.
Mateo.
Juan Salvador.
Ya está listo para empezar con su proyecto.
Pero no estaría de más que lo presionaran un poco al.
Ya ve cómo son los artistas.
Sí. Muchas gracias, señor.
Mamá, tengo una idea sensacional.
Una idea que puede hacer muy ágiles las comunicaciones dentro del instituto.
Mira, vamos a poner un sistema de bocinas en toda la escuela.
¿Pero eso para qué puede servir?
¿Cómo? ¿Para qué, mamá?
Para muchísimas cosas.
Pero la que más me interesa es que pienso poner música.
Música ambiental.
¿Eso va a motivar a las niñas?
Las va a tener relajadas, contentas.
Se van a sentir muy bien. Ay, pero.
¿Pero tú piensas usar la música
cuando estén, por ejemplo, en la clase de matemática?
No, mamá, no.
¿Cómo crees?
¿O me creerías tan irresponsable?
Bueno, bueno.
Mira, Está bien.
Pero, por supuesto, hazlo solamente en tu parte de la escuela.
Acuérdate que no puedes interferir en el trabajo de Francisco.
Sí, No te preocupes. Ya lo sé.
Hoy te noto mucho más contento que ayer.
Mucho más.
Nada me gustaría
más que tu canción llegara a la final con la mía.
Gordito inútil para poder morirme de risa cuando me gane el primer lugar.
Si no tuviera todavía los chilaquiles medio revueltos.
En la panza, te diría lo que pienso de ti, de tu canción.
Mejor vete, porque me puede dar por usarte de excusado.
Ya. Oye, Rafa, no sé cómo lo haces para aguantarte.
Yo ya lo hubiera golpeado por lo menos tres veces.
Un poeta y cantautor como yo no puede rebajarse así.
Oye. ¿De veras crees que pudo meter una canción en el concurso?
Se me hace que nada más lo dijo para desquitarse de mí por la envidia que siente.
Pobre Santiago.
Ya me da más tristeza que coraje.
Pero por si las dudas no nos vayamos a descuidar,
lo creo capaz de todo con tal de ganar.
La verdad, a mí no me preocupa porque con la ayuda de tu papá
estoy seguro de que la vamos a hacer.
Le pedí a Claudia que viniera para platicar sobre su hija.
Ah, entonces ya me voy para no interrumpir.
No, no, no, no, no.
Melissa, quédate, por favor.
Cuando pase mucho tiempo sin verte, como que no puedo respirar bien. Oh,
está.
Bien.
Aquí estoy. Siéntate, por favor.
Gracias. ¿Gustas un café?
No, no, gracias.
Bueno,
es que, la verdad, hablar de mi hija no es fácil.
Tengo muchos problemas con ella.
Melissa lo sabe muy bien.
Ay, Salvador.
Patricia se la pasa exigiéndome cosas materiales.
Como si de eso dependiera su seguridad.
Imagínate.
Hasta me pidió que nos cambiemos de casa.
¿Tú no piensas que a lo mejor la desubica un poco?
Compartir la escuela con niñas de un nivel económico.
¿Muy superior al suyo?
Sí, sí, por supuesto.
Sobre todo que su única amiga es Renata.
Renata.
Ella tiene problemas muy graves, aunque no es su culpa.
Lo único que me queda con ella es trabajar muy fuerte con ella.
Su papá es el hombre más difícil que he conocido en mucho tiempo.
Con saber que su mejor amigo es el Licenciado Capistrano
es suficiente para entender la clase de persona que él es.
De Francisco mejor ni hablar.
Sí, tienes razón.
Además, no vale la pena.
Oye, Salvador.
¿Y qué has pensado respecto a Patricia?
Bueno, mira, quiero trabajar muy fuerte con ella.
Te quería pedir tu autorización.
Claro.
Ya sabes que yo estoy de acuerdo contigo y te lo voy a agradecer muchísimo.
Es mi hija y quiero lo mejor para ella.
A Carlitos le gusta mucho ayudarme en el taller.
En fin.
Yo estoy.
Muy. Preocupada, Crispín. ¿No te das cuenta?
Ahora parece dos.
Institutos que no tienen nada que ver.
Por un lado, Salvador impone.
Un. Sistema que no tiene nada que ver con lo acostumbrado.
Por otro lado.
Francisco. ¡Qué barbaridad!
¡Uy! Ha extremado la disciplina a un grado que nadie lo puede entender.
Ni yo ni. Nadie.
Como por ser.
Muy sencilla de ejercer la escuela.
Salvador.
Corre el licenciado y listo.
Eso sí que de ninguna manera Don antes me tiene que demostrar
que es mejor que Francisco.
¡Por Dios, doña Julia!
Pero si está clarísimo.
Para cualquier que tenga dos ojos en la cara.
Pues entonces yo estoy tuerta porque no tengo nada más que uno.
Yo no lo veo tan fácil como tú.
No lo es.
No es problema de vista, sino de terquedad.
Aquí el único terco eres tú.
Que yo lo único que quiero es lo mejor para el instituto.
Te prohíbo que vengas a cuestionar mis decisiones.
Usted es la que está preguntando.
¿Yo? ¿Qué?
¡Qué barbaridad!
¡Que necio que eres! Caray.
Mientras más viejo te pones, más chucho.
Pero hay otras gentes ahí.
Peor que yo.
Se me ocurrió.
Hacer una nota sobre el concurso de canciones de la radio.
¿Qué padre?
Es buena idea que en el periódico salgan también cosas de fuera de la escuela.
Estoy segura de que con la ayuda de mi tío Salvador.
La canción de Rafa va a ganar.
Oigan, sin querer oímos lo que decían.
Y bueno, sí, estuvimos en la grabación de la canción.
También tenemos que estar en afinando.
No quiero que ensayemos en paz.
Y con ustedes no se puede.
La canción no es tuya.
Eso no tiene nada que ver.
Estoy segura de que a Rafa tampoco le va a gustar que vayan ustedes.
Eso mejor pregúntaselo a él.
Y apuesto que si sabe que quiero ir, se muere de gusto.
Además, tú crees que tu tío no nos va a apoyar
para que entremos.
Todo listo, jefecito.
Su papá ya es el único dueño de la estación de radio.
Además, hablé con Juan Gabriel y está dispuesto a escribir su canción.
Bueno, le va a cobrar una buena lana.
Claro. Bueno.
¿Y qué de los músicos para que toquen conmigo en la final?
Ya hice una lista para que usted elija.
Mire, están los muchachos de Garibaldi, los de cava,
los de décadas, las jóvenes de Flandes.
Como ve.
Bueno, está bien.
Por fin algo te está saliendo bien.
¿Qué pasó, jefecito?
Por uno o dos errorcito en la vida.
Bueno, ahora hay que conseguir que renuncie, Patricia.
Que pasen de nuestro lado y le dé la espalda al mundo, hijo.
Y a su amigo el adoptado.
Híjole, jefecito.
Eso creo que va a estar bien difícil.
Ya sabe que su ex está clarísima con ser la profe Pedro.
Y me hablas de él, idiota.
Pero yo sé muy bien cómo convencerlo.
Muy bien, mira, lo que tienes que hacer es.
Que las necesitas.
¿Eso son para mí? Sí, Sí, sí, son para ti.
Son 47 claveles.
Y eso es que llevo 47 días enamorado de ti, Merlín.
¿Ay, qué?
Eres increíble, Jan.
De veras no sabes cómo me encantan los claveles.
¿Interrumpo?
Claro.
Hola. Hola. Doble cero.
Ay, no.
¿Están preciosas mis colores?
Me las trajo.
Son claveles. Están bastante.
Agüita, dos, agüita.
¿Los Erasure?
¿No, no están lindos, verdad?
No sabes cómo me gustan los hombres que regalan flores.
Y más si son Capricornio.
Yo también soy de Capricornio.
Sí, pero tú eres cerdo del horóscopo chino. No.
Bueno, ya me voy.
Me despido de los dos.
Hasta luego,
melenita.
Adiós, Jacinto.
Adiós.
Adiós.
¿Que?
Acá Es muy buena idea, Salvador.
Las niñas se van a poner felices.
El que se va a morir del coraje es el dueño de la cárcel de aquí.
Justo. ¿Cuál cárcel? Crispín.
¿Cómo cuál?
La que está aquí, del otro lado del muro.
Decía mi primo, el Nepomuceno.
Ordoñez. ¿Cómo?
Nepomuceno. ¿Tú lo conociste?
No muy chiquito.
No me acuerdo.
Me acordaría del nombre. Es muy chiquito.
Bueno, él decía que cuando una mujer tiene una sonrisa tan preciosa
y tan encantadora como la tuya, la primavera se adelanta
y el amor hace florecer hasta las flores más difíciles.
Perdóname, pero esta es la sonrisa más bonita del mundo.
Estoy de acuerdo. La verdad que sí.
¿Ahorita lista la tienda y el cable?
Aguanta.
Y eso que hace poquito ni siquiera se podía ver de esconder la toalla.
¿Qué es eso?
Una cocina.
Bueno, una sí.
¿Te dio autorización la maestra Julia?
Buenos días, Francisco.
No haría nada sin el consentimiento de mi madre.
¿Y para qué quieres bocinas Aquí?
Voy a poner música en el lado de las niñas.
En mi lado de la escuela.
Quiero lo mismo en el otro lado del muro.
¿Bueno, quien no tendrá ninguna idea propia?
Este pobre hombre. Joven.
Ahí le da un descuento.
Les vende unas iguales para el otro lado.
A ti te copian la música.
Y aquí te copio la manera de tratarlos.
Hay que.
Había que denunciarlo no por hacerse robando las ideas.
Déjalo, déjalo.
Mire, licenciado,
lo que no puedo aceptar es que el prestamista que se quedó con mi taller me
me impida regresarles los coches a sus dueños.
Pues a ver qué podemos hacer.
Los abogados van a revisar.
Su caso y luego le avisamos.
Por favor, licenciado, mire, si tengo que pagar esos coches
van a acabar metiéndome a la cárcel.
Yo jamás podría juntar esa cantidad de dinero.
Está bien.
No se angustie.
Ojalá lo podamos ayudar.
Es que.
Mire, necesito un documento que me ampare.
¿Cómo les voy a explicar a mis clientes que sus coches
se tienen que quedar en el taller todo el fin de semana? Oiga.
Lo siento,
pero todos esos trámites llevan su tiempo.
Hay que darles la oportunidad
para que desarrollen su talento.
Usted no tiene por qué preocuparse.
Estamos mucho mejor que nuestros enemigos. Más.
He oído algunos comentarios y parece que del lado de las niñas es un verdadero caos.
¿Quién dijo eso?
El maestro Victoria.
El maestro Arnulfo. Maestro. Todos.
Todos. Perfecto.
Es muy importante que los maestros hablen mal de Salvador.
A Julia sus opiniones le importan mucho.
Bueno, demás está decir que cuando me pregunten a mí,
pues por supuesto que lo voy a apoyar plenamente.
Eso ya lo sé.
Necesito que encuentres la manera de impedir que Salvador y Melisa
estén mucho tiempo juntos.
Bueno, eso es imposible, señor.
Desde que la señorita Melissa ha regresado esta mañana. Pues
no se le ha despegado ni un solo minuto.
Hoy mismo tengo que resolver mi situación.
Y la frase célebre
más importante del Benemérito de las Américas
es la que reza.
El respeto al derecho ajeno es la paz.
Oye, Rafa.
Sería bueno que alguien se lo dijera a cara de sapo.
No la debe haber oído nunca en su vida.
Seguro que su familia estaba del lado del emperador
francés.
Quiero que escribas la frase en el pizarrón.
Si tiene algún.
Error.
Ahora tus compañeros te lo van a decir
a nosotros.
Espero que logres
aprender a escribir correctamente.
Yo. En orden y en completo silencio.
Salgan hacia el pasillo.
¡Oigan!
Vengan.
Vean eso.
También.
No sabes el gusto que me da que me hayas invitado a comer.
A propósito, antes de que se me olvide, te llegó esto de Corpus Christi.
Gracias.
Vaya, es McLuhan.
Parece que a pesar de todo, vamos a tener que regresar.
Ay, qué lástima, mi amor.
Con la hermosa casa que acabamos de comprar,
manda.
Olvídate de eso.
Te pedí que comiéramos juntos porque tengo que comunicar con la decisión que tomé.
Sí, Amanda.
Me quiero separar de ti.
Si te sientes triste
y todo anda mal, debes ponerte.
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