Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Angela, ¿sabes por que estoy contento?.
Vamos, haceme esta pregunta...
¿Como, que me internarán por loco?.
No, no... A Mateo Scuro ninguno lo interna por loco.
Estáte tranquila...
Yo dejo que cualquiera me haga la pregunta
porque no tengo miedo de responder, cualquiera sea la pregunta.
Nosotros nos llamamos Scuro,
pero no sabemos nada de escondernos. Todo a la luz del sol.
Y ahora vamos, haceme la pregunta.
Por que estoy contento, ¿eh?
Y te lo digo yo por que estoy contento...
Porque siento en el aire el perfume de las azaleas
que viene del campo
Siente, siente...
El aroma de las azaleas en el aire significa que pronto llegará el verano...
¿Que llega el verano?. Llega, llega...
He alquilado cinco..., cinco..., ¿como se llaman?.
Ayudame. Una palabra rusa...
"Bungalow"
Cinco "Bungalows" en el nuevo establecimiento balneario
Asi les daremos una linda sorpresa a los chicos cuando vengan de vacaciones...
Quien sabe,
puede ser que esta vez podamos juntarnos a la mesa como en los viejos tiempos.
¿Te gusta?
¿Estás contenta?
Me parece oir el canto de las cigarras...
¡Son cigarras, buena señal...!
¡Lopíparo, Sr. Lopíparo!.
Le devuelvo la llave
Lo siento, Don Mateo. Dinero tirado al viento
No hay nada que hacer, Sr. Lopíparo. Las sorpresas son asi,
algunas salen bien y otras no salen bien...
Que podemos hacer Don Mateo,
- amigo mio... - Gracias, tantas cosas buenas...
Adios don Mateo, adios...
¡Lopíparo!.
¿Usted no sabe porque no han venido?.
¡No...!.
Pregunteme. Pregunteme por que no vinieron.
¿Porque no vinieron?.
Porque tienen trabajo, mucho trabajo.
Mejor asi...
Ahora esperemos que vengan el proximo verano.
Usted si querido Lopíparo, yo no...
Pregunta...
¿Pueden un padre y una madre estar en paz, con los hijos lejos
sin saber nada de ellos?.
¿Pueden un padre y una madre estar en paz,
si no pueden mas que imaginarselos a estos hijos?.
Si no han visto nunca la casa donde viven,
la cama donde duermen,
el edificio donde trabajan,
el bar donde van a tomar el cafe...
Respuesta: no,
cien veces: no...
Debo recordar los calzoncillos largos y la corbata que me regalaste...
y las pastillas de la presión, que nunca están de mas...
Cuando vuelva del viaje te cuento todo.
Te traigo todas las fotografias.
¡Don Mateo, Don Mateo!
- Como le va... - Bien, bien...
Enseguida lo reconocí...
Pregunteme a donde voy...
Pero, adonde va...
A ver a mis hijos...
Pero con el tren, no va a llegar nunca.
Agarre el avion. ¡Come en Sicilia y caga en el continente!.
Lo se pero tengo terror de volar.
A veces se caen...
¡Escribeme!.
¡Buen viaje, Don Mateo!.
Gracias...
Don Mateo, recuerde...
#VALEUR! #VALEUR!
Es una vieja historia...
Pero tu, ¿como lo sabes?.
Historia del Municipio.
Mi padre me la contaba siempre.
Buenísima persona tu padre.
Un amigo.
Treinta años de servicio juntos, hemos hecho.
¿Como está?.
Está muerto.
¡Saludamelo!. Dile que siempre lo recuerdo. Ya nos veremos...
"Están todos bien"
¡Papá! Un cabello blanco.
Busca más Alvaro, cinco liras por cada cabello blanco.
Eso es, papá.
¡Alvaro!
¡Alvaro, ven acá!
Papá tiene todos los cabellos blancos.
Su boleto por favor, señor.
Señor, su boleto, por favor.
Aquí tiene. Buen viaje a todos.
- Gracias. - Buen día
Boletos, por favor.
Oiga, debe ser suya, se le cayó.
¿A mí?
Si. Gracias.
Menos mal, sólo tengo esta copia.
Es preciosa, ¿trabaja en el teatro?
No, es un retrato de familia.
Mire, mire, el del centro soy yo con mi mujer.
Abajo están mis niños.
Guglielmo.
Como el de Rossini.
Alvaro. "La fuerza del destino", de Verdi.
Norma, como la de Bellini.
Tosca, de Puccini. Hasta hay una cinta.
Y Cannio de payaso.
Les puse nombres de personajes de opera.
Es que soy un fanático de la lírica.
Es por eso que...
... hace cuatro años me sorprendieron...
... vistiéndose así para el carnaval.
¿No quiere verla?
Mírela.
Bueno, diría que ya no son tan niños.
Tiene razón, pero...
¿Qué quiere?
A los hijos, de niños, se les quiere... grandes.
Después, cuando crecen... se les ve siempre niños.
Apuesto a que quiere verla también Ud.
¿Le gusta? Enséñesela a la señorita.
- Bonita - ¿Ya? Pásesela a su novio.
- No es mi novio. - Da lo mismo, désela.
- Familia numerosa - Si le suma...
las nueras, los yernos y amigos, es un ejército.
Un fragmento de Italia.
Mire, no porque sean mis hijos...
pero créame, son muy buenos.
Si que lo son. No sé, tienen...
un no sé qué.
Todos bien, con trabajos importantes.
Pero lo excepcional...
es que no tienen... manías en la mente.
Crecieron con sacrificio.
Le confieso algo.
Es la primera vez que voy a verlos yo.
En general, vienen a Sicilia una o dos veces al año y...
¿Los incomodo?
¿De veras no quiere saber...
- en qué trabajan, como viven? - Honestamente... no, gracias.
Como quiera.
No sabe lo que se pierde.
Disculpe, podría hacerme el favor...
de tomarme...
Gracias.
Gracias. Sabe, es para mi esposa.
Soy Siciliano, de Trapani.
¿No quiere saber adónde voy?
¡También yo soy napolitano!
¡También lo soy!
¡Quiero mil millones!
¡Mil millones!
¡Ladrones, asesinos, malditos!
¡Malditos!
¡Todos son ladrones, asesinos!
¡Si!
¡Asesinos malditos!
¡Quiero mil millones!
¡Ladrones, asesinos, malditos!
¡Si no me traen el dinero...
haré una masacre en todo Europa!
¡Con todos ustedes, con todos!
¡Si para la noche no tengo mil millones...
quitaré todas estas antenas de televisión, todas!
Está armado, llamemos a la policía.
Arma de juguete, ya nos acostumbramos.
Hasta la policía lo sabe.
¡Asquerosos!
¡Si para la noche no tengo el dinero...
quito las antenas de televisión!
¿Diga?
Alvaro, adivina, ¿quién soy?
Un idiota.
Scuro.
Disculpe, ¿dónde puedo..., no me oye?
- En el micrófono. - ¿Cuál? Este.
- ¿Dónde...? - En el micrófono de allá.
- Acá. - ¿Aquí?
Disculpe, ¿donde puedo encontrar al Sr. Alvaro Scuro?
- Está aquí, en la Universidad de Nápoles. - Un momento
¿Qué nombre me dijo?
Scuro, Alvaro Scuro.
Es mi hijo y también colega suyo.
¿Cómo es que no lo conoce?
Mire...
está de vacaciones, o de permiso...
o comisionado o enfermo...
o comisionado sindical, o salió...
o se jubiló...
o puede que no haya venido a trabajar.
Lo seguro es que sí existe.
Menos mal.
¿Bueno? Soy la contestadora de Alvaro Scuro...
No estoy en casa.
Favor de dejar su mensaje nombre y teléfono.
En cuanto regrese, le llamaré.
Favor de contestar después de oír la señal. Gracias.
¿Bueno? Soy yo...
Tu...
La estupidez de la contestadora.
¿Qué hago? No puedo hablar con una voz...
como sacada del refrigerador.
Siento como que..., el mundo se detiene.
Y dicen que Nápoles está súper poblada.
Cómo no, ni perros se ven.
¿Quieres compañía, abuelo?
Mira qué piernas.
Y mira las mías.
Parezco presa del delirio...
...ya no sé lo que digo...
... ni lo que hago.
Y aún sin esperanzas, ¡levántate...
... y sé por siempre un hombre!
Bueno...
Alvaro, yo...
quería sorprenderte.
¿En dónde andabas metido?
¿Te quedas a dormir fuera?
Siempre les gustaste a las mujeres.
¿No?
Suénate, mira nada más.
Siempre con la nariz sucia.
La misma nariz de siempre. A ver.
Si, riete. Fuerte.
¿Estás cansado, papá?
- Un poco - Lo siento.
¿A dónde irás ahora?
Oiga... disculpe...
la... la doce...
- ¿Sigue igual? - ¿Cómo?
Digo que si sigue la habitación doce.
¿A dónde quería que fuera? Aquí está.
Aquí tiene.
Uno nunca sabe.
Pregúnteme por qué pedí la habitación doce.
- No querrá que me... - Pregunte, sin pena.
Bueno, ¿por qué la habitación doce?
Muy fácil. Cuando me casé hace 45 años...
vine de luna de miel hasta Nápoles.
Dormimos en este hotel...
en la habitación número doce.
- ¿Quiere saber cuánto pagué? - En realidad, yo...
- Pregunte. - Bien, ¿cuánto pagó?
- Setenta liras por los dos. - Nada.
Actualmente equivaldrían a...
- veinte mil liras - No, son sesenta.
- ¿Sesenta qué? - Sesenta mil.
Todo ha cambiado.
Pero son los mismos muebles.
¿Recuerdas nuestra primera noche?
Quisiste dormir vestida
Y yo, por respeto...
me acosté con sombrero.
¿Cuánto hemos recorrido?
Bueno, hablo inglés perfectamente.
¿Piensas en napolitano y hablas inglés? ¿Pero como?
Mira, Belisario.
¡Good morning, nena!
Vaya cosa.
¿Cómo fue?, seguro lo hicieron desde aquí.
¿Cómo rayos lo hizo?
Mira nada más que de antenas.
¿Por qué las tiraron?
Atención deje su mensaje después de la señal. Gracias.
Bueno, bueno.
A ver si se graba.
Alvaro, soy papá. Llegué a Nápoles, pero..
no te encontré.
¿Dónde andas? ¿Estas bien?
Yo... yo... yo...
bueno, te esperaría, pero...
Si por algún motivo llegas tarde...
si ya tienes otros compromisos...
¿qué hago?
Repórtate, nunca llamas.
Alvaro, mira...
mejor voy con tu hermano Cannio.
Pero no le llames antes de que llegue.
Tengo que darle la sorpresa, ¿ves?
¿Me escuchas? Ya tengo que subir al tren.
Y..., adiós.
Soy yo, papá.
Por favor, pregúnteme esto.
¿Por qué a los 74 años un pensionado...
debe hacer dedo en la autopista?
- Por la huelga de trenes. - Así fue.
Pero...
fue demasiado impulsivo.
Solo tenía que preguntarme.
Yo le iba a responder.
- ¿Es siciliano? - Si.
- ¿Cómo lo supo? - Porque se oye raro.
Oiga, ¿en qué trabaja su hijo de Roma?
A ver si es tan bueno y adivina.
Mire, sólo le diré una cosa, atento.
El día que nació, en 1947...
ese mismo día, le digo, hubo elecciones locales.
Y su madre, aún dolorida fue caminando a votar.
Fue sola, yo era escrutador.
¿Me sigue? Luego, al regresar a casa...
media hora después, nació Cannio.
A ver, alguien nacido en tales circunstancias, dígame,
¿qué oficio desempeña?
Obstreta.
Disculpe, la expresión, pero...
como que orinó fuera del tarro.
Ni más ni menos.
Oiga, ¿a dónde va?
Identifíquese.
- ¿Siciliano? - Sí.
¡Abuelo!
- ¡Abuelito! - ¡Erina!
Son los ángeles de la guarda del juez Brandi.
¿No los has visto en la televisión?
¿Ah, si?. ¿Vive aquí?
Si, lleva una semana con fiebre.
Pero son mis amigos, no hacen daño.
Menos mal. Te traje un regalo muy bonito
Lo abriremos en la noche ¿Estas sola?
Mamá trabaja y papá fue al partido.
Agradezco a todos aquellos
que con su participación...
han enriquecido el trabajo de nuestro convenio...
ofreciendo reflexiones...
observaciones...
y nuevas propuestas...
de gran valor político.
No seré breve...
aunque las circunstancias lo exigieran.
Porque, ¿para qué debemos ser breves?
El tiempo que vivimos...
es esclavo de la velocidad...
de la ansiedad. ¿Es justo?
Quizá llegó, sobre todo para nuestro partido...
el momento de reconocer en el tema de colectividad...
el sentido de la "Potílica"
Perdón, es una política.
Una política justa.
Moderna.
Que tome en cuenta las necesidades sociales...
Una política justa.
Moderna.
Que tome en cuenta las necesidades sociales...
y las inquietudes, interrogantes...
que los años... noventa...
nos plantean.
- ¡Cannio! - ¡Papá!
¡Papá, mira quién vino!
¡Hola, papá! ¿Cuándo llegaste?
¿Cuándo llegaste?
¿Qué haces allá parado como poste? Baja.
Que bajes.
Pero cuántas columnas, parece San Pedro.
Lástima que no pueda tomar fotos.
Es enorme, ¿cuánta gente cabe?
¿Sabes cuántos musulmanes hay aquí?
- Más de 50 mil. - Castelvetrano...
tiene 25 mil habitantes.
- ¿Y lo hiciste todo tú? - Ojalá.
Sólo me encargo de la calefacción.
- Qué modesta. - No, hombre.
¿Y hacia dónde ven cuando rezan?
Desde allí.
- Buen provecho. - Buen provecho.
A ver, dime algo, allá, en el Congreso...
- ¿serás secretario del partido? - ¿Qué digo?
No el secretario del partido...
sino de la Federación Provincial del partido.
Bueno, ¿cuál es la diferencia?
Al fin y al cabo, secretario.
Hablemos de otra cosa.
Por fin conociste la casa.
- ¿No es bonita? - Sí, muy bonita.
¿Y cuándo te decidirás a venir con nosotros?
- Nos daría mucho gusto. - Anda, abuelo, ven.
Mil gracias, pero es imposible.
¿A nuestra edad...
cómo podríamos mamá y yo cambiar de vida?
No, no se puede, no.
¿Qué está diciendo?
Quédate aquí cuanto quieras.
- Pero visita a los demás - Si, pero no les digas.
Es que quiero sorprenderlos.
Por favor.
Por cierto, ¿qué saben de Alvaro?
¿Dónde anda? Fui a su casa no estaba.
- Puso la contestadora - Vacacionando, ¿no sabías?
- Ganó un viaje gratis. - ¿Un viaje?
- ¿Qué tal si lo espero? - Fue a... espera un momento.
¿Por qué no lo descuelgan para comer? Un viaje.
Vaya culo tiene Alvaro, siempre gana.
¿Abrimos el regalo, abuelo?
No te preocupes por eso.
¿Es que no le tienes fe al Congreso?
Mira, todos te apoyan.
No es eso.
Mejor dime qué pasó con mi entrevista.
Ya pasó un mes.
No ocurrió nada. No se publicará.
- No diré mas. - ¿Cómo hacer para publicarlo?
¿Mato a alguien?
Depende a quien mates.
No hay nada, abuelo Matteo.
¿Cómo que no? A ver, busca bien.
Ya verás.
Se rompieron.
¡Qué lástima!
Eran unos dulces raros, ¿sabes? No los conoces.
Tu papá se los comía a montones.
Por eso siempre iba al dentista.
Cuánto lo siento.
Si los conozco, son muñecos de azúcar.
Papá los compra en una pastelería siciliana, míralos.
¿Ya los viste?
- ¿Bueno? - ¿Tosca, eres tú?
- ¿Quién habla? - Soy Cannio.
- Hola, Cannio. - ¿Cómo estás?
Mira... es precioso, bellísimo.
Una obra de arte.
Aunque en la televisión se ve más grande.
Y más natural, si.
Me voy, papá, no puedo esperar.
Si. Cannio, antes de morir quiero verte adentro.
En la... la... la Cámara de Diputados.
Bueno, adiós. Si te pierdes pide un taxi o llama.
Ah, Cannio, espera. Escucha.
¿Y si nos reunimos como antes pero aquí en Roma?
Estaría bien. Habrá que preguntarle a los demás.
De acuerdo. Ahora vete, luego nos vemos.
Vete, desde aquí te veo.
¡Cannio!
¡No te muevas!
Ya puedes irte.
- Hola. - Buen día, diputado.
Esto es la sesión de hoy.
- Esto para la convención. - ¿Es largo?
38 min. 21 seg., de los cuales puede omitir 4 minutos y medio...
- si lo desea. - Gracias, ¿algo más?
Sí, quería pedir su opinión acerca de mi...
- Oiga, ¿por qué los matan? - No fuimos nosotros.
Ya ha pasado muchas veces.
También en la mañana había.
Son ellos, cuando pasan por la ciudad...
pierden su orientación.
Se ponen locos.
Se matan.
Se tiran en picada y se matan.
Estos se van a salvar, ya verá.
El vino se hace de uva.
Alguien te hará daño. Alguien te hará...
Dame todo.
- ¿Cuántos años tienes? - Menos que tú. El dinero.
Si.
Te daré todo, pero no me lastimes.
Está bien, ¿y en el bolsillo?
¿Cuántos años tienes?
¿Qué te importa? No molestes.
No, la cámara no. Por favor.
Está bien, pero dame el rollo.
¿No quieres saber por qué?
Ya me hartó.
No me sirve de nada un maldito rollo.
Si estuviese en Estados Unidos me condecorarían.
Aquí, por poco voy a la cárcel.
¿Acaso tengo cara de atracador de mujeres?
No sé.
¡Tosca!
¡Tosca!
¡Papá!
- ¿Qué hiciste? - ¿Que qué hice?
Allá adentro están locos.
Adiós, buen viaje.
- ¡Adiós! - ¡Adiós, adiós!
Adiós.
- Dígame, señor - "Messagero, Republica, Stampa...
... Unitá, Tempo, Popolo, Mattino, Manifiesto, Giornale".
Quédese con los insertos
No escribes nunca ¿Ya nadie escribe?
Llamarnos, no mucho, al menos una vez por semana.
- Nunca sé dónde estás - Donde buscarte
¿Qué haces, me ves la... te burlas de mí?
Puede que tengas auto y ganes mucho dinero...
pero soy tu padre.
Un viaje, publicidad para unos japoneses y dos desfiles.
¿Irás a Sicilia? Ya ni acento tienes.
- Por suerte - ¿Por qué?
Trabajaré en Pescara, iba a casa, pero aquí estoy.
¿A dónde? La última vez vivías en Padua.
No, vivo en Florencia. Ya verás.
Oye, ¿a dónde fue Alvaro de viaje?
- ¿Cuándo regresa? - No tarda.
- Menos mal - Fue a las Maldivas.
- Se lo dio la Universidad. - Seguro es de los mejores.
Una noche fui al teatro.
- Me dio una pena. - ¿Por qué?
Porque mi parte era muy pequeña...
pero cuando entraba a escena...
comenzaron a aplaudir gritándome: "¡Bravo!"
Influenciaba al público. Ya sabes como es.
Luego entró la protagonista y nadie aplaudió.
- Por eso - ¿Cuándo te presentas en teatro...?
- ¿Cómo supiste? - Por el periódico y por Cannio.
Un artículo así, felicidades.
Gracias.
Nada más faltaba esto.
¿Qué fue lo que pasó?
No lo sé.
¿Aún existe el cerezo que planté en casa?
Claro que sí. Está altísimo.
Este año dio unas cerezas.
Dulces como...
como las cerezas.
No se diga más. Lloras muy fácilmente.
Ven, vamos a ver qué pasó.
¿Cómo se quita uno esto?
Parece un estacionamiento.
No vamos a salir nunca.
¿Bueno? ¿Me oyes, Irene? ¿Dónde estoy?
Bloqueado en la autopista.
Ya llegamos.
- Entra, entra. - Sí.
Huele a encierro porque no he venido en días.
Es precioso.
Un poco desordenado.
Para que no digas que no tengo casa.
Es muy grande.
Pues esta es mi casa.
- Es muy... - Alquilada, ¿eh?
Papá, pareces vendedor.
No sueltas tu maleta.
A ver, dámela.
Bueno, yo trabajé en exportaciones.
Y no creo haberlo hecho mal.
Yo fuí un exportador de hijos al por mayor.
¿Al por mayor?
- Sólo somos cinco - ¿Cómo?
¿Y las 19.882 partidas de nacimiento que registré?
¿Dónde quedaron? Todos andan fuera del pueblo.
Dudo que sepan que, al menos en el papel, yo los hice nacer.
Un ejército de hijos.
Si los invitara a comer no sé donde cabrían.
- ¿Qué iglesia es? - Santa Cruz.
Parece un mar de tejas.
Como en Castelvetrano.
Es bellísimo, parece una pantalla de cine.
Puedes dormir en esa cama, ¿o prefieres la mía?
- Como quieras. - No debo escoger yo,
ya decidirá mi artrosis.
Será mejor reservar para cuando te vayas.
De otro modo, puede que no hay lugar.
No te preocupes.
- Pregunta qué decidí - ¿Qué decidiste?
Quedarme hasta tu presentación, ¿contenta?
Contentísima.
¡Guglielmo!
Tosca, Alvaro.
Miren.
Mentirosa, eres una mentirosa
Te voy a sacar de aquí.
¡Sal de esta casa!
Te ruego me escuches. Créeme.
Si no me doliera ya me habría ido con mis cosas.
Esta vez me las pagas, Fabio.
Desgraciado.
¡Tosca!
"Papá, no te desperté antes de salir. El niño es de mi amiga.
Pasará más tarde por él.
Espero. Si llora, dale el biberón.
Tu desayuno está en la mesa.
Tengo ensayo en el teatro. Un beso. Tosca".
Nene, nenito.
Que guapo.
Lo siento.
Antes los niños lloraban como para matarlos.
Este ni ruido hace.
Así está bien, una más.
Muy bien, date la vuelta más despacio.
No, sube las manos.
Una más, bien.
Está bien, así, no, así no.
No me interesa la cara, lo que quiero es el culo.
Así es, muy bien.
Sube el mentón.
La panza sumida.
Cambio, pasen dos más. Rápido.
Vamos, avancen.
Así está bien, pero esconde la panza.
Que sumas la panza.
Stefano, ¿qué haces aquí?
¿Cómo estás?
Mal, pero no importa.
No sé como decírtelo, Tosca.
No me malinterpretes.
En el transcurso de la semana...
quiero mi auto y también la casa.
Será mejor para mi, y también para ti.
Nenas guapas, ¿están listas?
En el estudio 2 buscan actriz...
para una cinta en Estados Unidos. "Dólares".
Cómo no, a ver quién le cree.
- Vayan a ver. - Será otro porno.
Es una cinta de Estados Unidos. Vayan a ver.
Es de allá, incluso para ti.
¿Y tú?
- ¿No vas? - No me interesa.
¿Necesitas algo?
¿Qué te pasa? ¿Qué tienes, muchachito?
¿Por qué lloras?
Ya vi por qué.
Te perdiste la telenovela.
Te la arreglaré. ¿Y el botón?
¡Aparéce imagen!
A ver.
Toma la mamadera. Agárrala.
Leche.
Es leche, muy rica la leche.
Inventamos otra televisión.
Buen día, señor Scuro.
Soy amiga de Tosca. Vine por el niño.
Muy bien, pase, pase.
Disculpe, por favor.
Pregunteme quien es la de naranja y amarillo.
- ¿Quién es? - Mi hija.
- Se parece. - Gracias.
Conecta la uno en el mismo plano.
Otra vez ese idiota saludando.
¡Bravo!
¡Bravo!
¡Así se hace!
Estoy orgulloso de ti. Tienes éxito, eres feliz.
Muy bien. Sólo te falta un buen marido.
¿De veras?
- Nos vemos en Roma ¿sí? - No te preocupes.
Ah, se me olvidaba.
No le digas a Guglielmo que lo visitaré.
- Será sorpresa. - De acuerdo.
¿Necesitas dinero?
Dinero.
Señores, sus boletos por favor.
Oh, no es el boleto.
- ¿Cómo? - Disculpe.
No me di cuenta.
Ya está.
No quedó igual, pero sirve.
No sé como agradecérselo.
Quedó perfecta, ni se nota.
- Es una artista. - Valía la pena.
- Sí. - ¿De qué obra se trata?
No, no, es una fotografía familiar.
Mire, éste soy yo, y estos, mis hijos.
Guglielmo, Alvaro, Norma Tosca y Cannio.
Sus nombres son de la ópera pues...
siempre fui un fanático de la lírica.
- También yo. - ¿Quiere verla?
- Sí, gracias. - Pásesela a los demás.
Que colorido.
¿Son sus familiares?
No, no precisamente. Viajamos juntos como jubilados.
También yo estoy jubilado.
- ¿De veras? - Y también viajo en tren.
Viajo por Italia para ver a mis hijos.
Voy a Milán. Quiero ver como están.
¿No quiere saber a dónde vamos?
Señor, lo felicito.
- Gracias - ¿No?
No quiero ser impertinente.
Por favor, pregúntemelo.
Ande, pregúntemelo.
¿A dónde van ustedes?
FELICES VACACIONES
No lo divulguen, pero Italia es preciosa.
Así es. Tenemos pruebas.
Disculpe señora, ¿viajan así a menudo?
Dos veces al año.
La otra vez fue a los baños de Fiuggi...
- y a los Satrunia en Toscana. - Qué bien.
Bienvenidos a Rimini.
Agradecemos a la Asociación de Jubilados por venir aquí.
La playa de Rimini acoge...
la mayor cifra mundial de vacacionistas.
Tenemos instalaciones muy modernas.
Un salvavidas cada 10 metros cuida la vida de los bañistas
De perderse algún niño, ofrecemos su pronta aparición.
Bien. En Sicilia nunca los encuentran.
Y mire que sí se pierden.
Ahora les dejo la magia de un lugar que los hará soñar.
¡Gracias!
Perfecto. Ahora una polca para los más atrevidos.
Una polca.
Señora, pregúnteme qué estoy pensando.
- ¿Qué piensa? - Si se animara a bailar.
- ¿Cree que no puedo? - No, por favor.
¿Que le pasa? ¿Se cansó?
No.
¿No se siente bien?
Será mejor que nos sentemos.
- ¿Se siente mejor? - Sí.
- ¿Quiere algo? - No.
Hace tantos años que no bailaba...
Claro que, para un ex soldado...
Perdóneme.
Es feo sentirse mal y no estar en casa y estar solo.
Usted, ¿no tiene hijos?
Si. Tengo dos.
Pero, ¿sabe? Llega una edad en que...
los hijos se alejan.
Necesitan alejarse.
Y tienen razón, porque...
debo admitir que somos aburridos.
Bueno...
Mis hijos acordaron mandarme a un asilo.
Es muy bonito, a decir verdad.
Un ex convento en medio de los olivos. Estoy bien.
Pero, no me visitan nunca.
Llaman por teléfono.
El otro día, Julio no reconoció mi voz.
- Le colgué - ¿Por qué no le dijo?
A veces hay interferencias en la línea, suele suceder.
Mire, Matteo...
a veces...
es mucho más fácil fingir que no se entiende.
No propiciar aclaraciones.
Puede resultar divertido.
Si no, puedo uno esperar lo que sea.
Hasta el rechazo de los hijos.
Señora, no me pregunte por que estoy triste.
No lo haré porque también yo lo estoy.
Pienselo, no continúe con su viaje.
Olvídelo.
No, no puedo.
Y para ser sincero, no quiero.
Lo prometí a mi mujer que espera en Sicilia.
Además, mire, nosotros y mis hijos estamos muy unidos.
Nunca nos separamos.
- Aunque esto fue maravilloso. - Así lo creo.
Señora, yo...
nunca le besé la mano a otra mujer, permítamelo Ud.
Que gélida manita.
Es Ud. muy noble, no lo olvidaré.
Tranquilízate, no estoy traicionándote.
Oiga, discúlpeme...
yo tengo tres hijos.
Felicidades.
Yo tengo cinco y ...
Oiga. Escuche, señor, usted...
Es que, creo...
- ¿quería limosna? - Váyase al cuerno.
¿Qué hace ahí?
Siempre atrás, como los instrumentos de viento.
Una vez más. En el acorde 32
¡Papá! ¿Qué haces por acá?
¿No te alegra?
- ¿Que crees? - Bueno, yo digo.
Guglielmo, ¿no tocas?
Papá, el bombo no es como los violines.
Se toca de vez en cuando.
Si, pero cuando le llega su momento...
Me hubieras dicho que venías.
¿Qué hago ahora?
Terminado el ensayo me voy al aeropuerto.
Voy a Londres.
A trabajar.
- Bueno... - Espera, luego.
No había fallado en 10 años.
Y me pasa justo cuando vienes.
¿Qué pasa? ¿Y esa mirada?
¿Sientes que me vaya?
Para la familia Scuro, reunirse es un lujo.
Pero no es por eso.
Es que no me gusta tu risa. Antes no era así.
Yo digo que me río como antes.
- Anda, camina. - Te conozco, Guglielmo.
Tu no te vas.
Me estas tomando de tonto, lo sé.
¿Cómo se te ocurre, papá?
Doy conciertos por Europa.
Además, ¿para qué mentirte?
Eso es lo que quisiera que me dijeras.
Aunque ya lo sé.
¿Qué sabes? ¿Qué sabes?
Nada.
Pero te aseguro que me ocultas algo.
Te lo puedo ver en la cara.
Es cierto. Te oculté algo.
Ya sabía que venías a Milán.
Sí.
- Tosca me llamó. - ¿Ah, si?
Le pedí que no te dijera.
Tenía que ser una sorpresa.
Pero te esperaba hace tres días.
- ¿A mi? - ¿Qué es lo que tú escondes?
No escondo nada.
¿Qué podría ser?
¿A dónde fuiste?
¿Yo? ¿Adónde?
¿A dónde crees que podría ir?
- ¿A dónde fuiste? - ¿Qué...?
No sé qué...
Mira, ésa si es risa. Esa sí me gusta.
- Sí, cámbiamela - No quiero cambiar nada.
Pero hijo, ¿qué esperabas?
- Mira, mira... - Señores, no quiero importunar...
pero invítenme a reír o déjenme trabajar.
- Lo van a arruinar. - Disculpe.
"Disculpe". Así de fácil.
Hola, Antonello, soy tu papá.
Siento borrar tu música preferida.
Pero quería que oyeras mi recado.
Te compraré el casete.
Me voy y mamá viene conmigo.
Serán pocos días.
Escucha. Tendrás una sorpresa.
- Y recuerden... - El vino se hace de uva.
- ¡Matteo! - Antonello.
- Déjame verte - ¿Cuándo llegaste?
Que grande estás.
Explícame lo del vino y las uvas.
Me gusta, pero no lo entiendo.
Un campesino se volvió riquísimo haciendo vino.
No hizo mas nada en la vida que producir vino.
Y sus hijos, trabajando con él eran ricos.
A punto de morir, hizo llamar a sus hijos y les dijo:
"Hijos míos, antes de morir les diré mi gran secreto.
El vino también puede hacerse de uva".
No te rías tanto fíjate o me tirarás.
Siempre te quejas, eres un romántico.
- Insoportable. - Es que estoy harto.
Andrea, se desocupó una silla.
Quiero naranjada y emparedado.
Estas cosas así vistas parecen de plástico.
- Es verdad - Y al comerlas saben a plástico.
De todos modos, el sabor es bueno.
¿Cómo puedes estar siempre alegre?
No pareces un viejo
Aclaremos algo. No soy viejo.
Como muchos de los que están aquí.
Además, mira, ¿cómo te lo explico?
Yo le abro el culo así a la muerte.
Ahora me toca preguntar a mi.
Dime una cosa, ¿qué le pasa a tu padre?
Me dio la impresión de que tiene algo. Estoy seguro.
¿Cómo se lleva con tu madre?
Bastante bien. Bueno, te diré una cosa...
Yo, con mis cosas, mi trabajo en el gimnasio...
los amigos, la escuela...
te diré que casi no los veo...
A veces coincidimos, pero...
si nos hablamos, pero...
bueno, no hablamos nunca.
Pero, ¿cómo es posible?
Ven, quiero que veas algo fenomenal
- No es posible. - ¿Te gusta?
- Son luciérnagas. - ¿Te gustaron?
¿En Milán? ¿No es que ya no había luciérnagas?
Creo estar soñando.
Mira nada más, cuántas.
Nunca vi tantas ni cuando tenía tu edad.
Abuelo,
¿cuándo tenías mi edad ya había alguien que te gustara?
No solo me gustaba, estaba enamorado.
Era la hija del carbonero, me acuerdo.
Se llamaba Rosa.
Y tu, ¿con quién andas?
Se llama Linda. No sé qué hacer.
Alégrate. Además te diré una cosa.
No seas tímido con las mujeres.
Haz y di todo lo que se te ocurra.
Pero ten cuidado.
Cuando una mujer te diga que no vive sin ti, es que te dejará.
- No te engañes. - ¿Pero, y si es cierto?
Si es cierto, nunca te lo dirá
- ¿Cuál es el problema? - La embaracé.
Maldición.
¿Qué hiciste?
Abuelo, ¿como no sabes?
- Suele suceder - Pero eres muy niño.
No, mira, ¿ves?
¿Las ves? Ya tengo canas. Tres.
- Son quince liras. - ¿Cómo?
Nada, nada.
Y la muchacha, ¿cómo es? ¿Qué han...?
¿Qué pasó?
Pero, ¿y...?
¿Era un truco? Me engañaste.
Si, es una tontería.
Yo la inventé, mira.
Ya entendí, hay un vidrio.
Pero Linda está encinta y no es una tontería.
Bueno, vamos a dormir.
Una niña embarazada.
Es una locura.
La Scala.
Angela, ¿cuántas veces quisimos venir a ver "La Traviata",
pero nunca lo hicimos?.
Maestro. "La Traviata".
Preludio del acto tercero.
Gracias.
Alvaro, soy tu papá.
Veo que no has regresado.
Diviértete, te felicito.
Por favor, en cuanto llegues, llámame.
Estaré en Turin con Norma.
Te mando un abrazo.
Soy tu papá. Adiós.
No sé si haces bien, Guglielmo.
Llevas dos días siguiéndolo.
Sufres y nada resuelves. ¿Para qué esconderse?
- Debimos estar con él. - Quizá también tengas razón.
Pero siempre fue así conmigo.
Le basta mirarme a los ojos.
Y lo sabe todo.
Si me hubiera quedado, sabría todo.
Me avergüenza haberme escondido.
Pero no podía hacer nada más.
- ¡Papá! - ¡Norma!
- ¡Norma! - ¡Papá!
No puedo sorprenderlos, todo lo saben.
Hola, papá.
- Milo, un besito para el abuelo. - No.
- Anda, ven, dame un beso. - Milo.
¿No vas a besar al abuelo?
El abuelo apesta.
¿De qué te ríes?
Cuando uno viaja se baña poco.
Y para no dar molestias a los señores.
A ver, dime.
¿Le friegas la espalda a tu marido?
Claro.
¿Y hablan?
A veces.
Nosotros hablábamos más en el baño que en la cama.
Tenía las manos tan callosas que no necesitaba esponjas.
Mentirosa, no es cierto.
Ese es para mi. ¿Fregabas la espalda de mamá?
- No. - Tampoco mi marido.
Apúrate.
Qué asco esto de la espuma.
¿Puedo pasar a tu oficina?
Sí, pero no en estos días, tengo reuniones.
Lástima, quería ver tu puesto de mando.
- Si te pierdes, toma un taxi. - Bueno.
No camines demasiado.
Buen día, "Sr. Director". Suerte.
Y arregla las líneas de teléfono, a veces se cansan.
Es tarde, a la escuela, "Nariz fina".
¿Te enojaste ayer, abuelo?
Los caballeros no se ofenden entre si.
Llegas tarde.
Buen día. Telegramas.
¿Me repite el número?
Corre, abuelo, corre.
- Milo. - Corre, corre, abuelo.
- Corre, abuelo, corre - No puedo.
Espera.
"Por falta de pago se suspende la entrega".
Abuelo, corre, corre.
- ¡Corre! - Milo, detente.
"Sentido pésame, Mauro". ¿Está bien?
- Corre, corre, abuelo. - Espérame.
"Sincera felicitación, Vicenzo Grossi".
- Abuelo, corre. - Milo.
- ¿Me lo repite? - ¡Milo!
- ¿Bueno? - Corre, abuelo.
¡Auxilio!
Es absurdo. Han pasado ocho años.
Años, no semanas.
¿No puedes aceptarlo?
Sé que puede volver a funcionar.
¿Por qué cuando nos vemos lo haces tan difícil?
Siempre es igual en la época Navideña.
O en el verano.
Es trágico.
Tener que fingir con miedo de que se descubra.
- Odio las vacaciones. - Entonces acabemos ya.
Dejemos de fingir la familia feliz ante tu padre.
No grites, lo despertarás.
Cada vez que lo veo siento pena por él.
Por suerte no sospecha, está contento.
No se lo podemos decir ahora.
Con lo que acaba de pasar.
Yo quiero a tu padre.
Pero me urge que se vaya y nos deje en paz.
Por favor, no pregunte qué hago yo aquí. No sé.
¿Qué hace afuera tan tarde? Su identificación.
¿Es siciliano?
¿Eso es grave?
¡Hey, amigo!
Ya no hay taxis.
Es muy tarde.
Ven, ven, amigo.
Hace frío.
Aquí está libre. Es grande.
Y cómodo, te servirá.
Ve a dormir ahí, amigo. Ve.
Norma,
¿qué pasa con tu marido?
No estoy enamorada de él.
Ya no nos llevamos bien.
Pero no nos hemos divorciado.
El matrimonio te importa, sufrirás.
Luego nos divorciaremos. Al fin que...
aún no encuentro quién me entienda.
Vivo sola con mi hijo.
Todos me mintieron.
Pero, ¿por qué?
La verdad es que no queríamos hacerte sufrir.
Ahora estás viejo,
enfermo y no te queda mucha vida.
Tosca...
aquel niño...
es tuyo, ¿verdad?
Sí, tuve miedo de decírtelo.
No sé quién es el padre.
No sabía cómo reaccionarías.
Hay muchas cosas que nunca te dijimos.
Pero, ¿por qué?
Siempre nos creíste muy talentosos.
Y gritabas y gritabas.
¿No lo recuerdas? Y nos pegabas.
Pero yo, yo lo hacía por su bien.
Para que crecieran fuertes.
Alvaro, ¿dónde estás?. ¿Cuánto debo esperar para verte?
Estoy pensando en algo muy feo.
Te estoy viendo en donde termina la gente deshonesta.
Aunque así sea, también hay muchos inocentes.
Pero no puedo decirte dónde estoy.
De ti solo tengo la honda.
La quemaré.
¿Qué es lo que quieren que haga?
Finge que no pasa nada, papá.
Finge que no pasa nada.
Es mejor para todos.
Pero ¿qué... qué le contaré a su madre?
Al menos que se alegre...
teniéndolos por última vez reunidos a la mesa.
Como en otros tiempos. Al menos eso.
- Vengan a comer a Roma. - ¡Si, si, si!
¡Si, si, si!
¡Vamos a brindar todos juntos!
¡Salud!
Gracias.
- ¿Esperamos más, señor? - ¿Ud. qué cree?
¿No ve?, estamos listos. Doce bocas hambrientas.
¿No vas a tomar? ¿No te gusta?
- A ver, la servilleta - No hagas eso, papá.
Por favor, la gente está mirándonos.
¿Entonces qué, Cannio?
¿Cómo te fue en el Congreso?
¿Con cuántos votos te eligieron?
Bien, me fue muy bien.
Gané casi el 80 por ciento de los votos.
¡Pero qué triunfo!
Felicidades al diputado.
A ver, maestro, tus conciertos en Europa son un éxito, ¿no?
¡Ya lo sabía! Estoy orgulloso, muy orgulloso.
Era casi imposible que todos viniéramos.
- Buen provecho - Buen provecho.
Buen provecho.
Claro que es una mala señal...
ver que a la cita solo se presentan los varones.
Aunque, claro...
Tosca...
quizá estrenó alguna obra importante.
Y Norma habrá tenido alguna reunión importante.
Y Alvaro...
- Papá, Alvaro... - No quiero saber qué hizo.
Ni en qué cárcel esta encerrado.
Solo quiero saber cuándo sale.
Papá,
Alvaro está muerto.
Fue en este verano,
en Julio.
Yo, la última vez que lo vi...
fue hace seis meses.
Estaba cansado.
Sufría la soledad.
Hablamos mucho.
Pero yo, nunca creí...
que llegara a tanto.
Se suicidó.
Aún en este momento...
no sé si hicimos bien.
Habíamos decidido no decírtelo.
En los periódicos no se dijo nada.
Únicamente dos líneas.
Pero con un nombre equivocado.
¿En dónde está?
Parece que...
tomó una barca.
Se fue hacia el mar.
Luego...
no fue posible encontrarlo.
Como si no estuviera en ningún lado.
El mar es grande.
Embusteros.
Embusteros, mentirosos.
Un nombre equivocado.
La soledad.
¿Qué quiere decir eso de morir de soledad?
Actualmente, ¿qué significa?
La soledad.
Con los periódicos, la televisión que los controla siempre.
Dos líneas, un nombre errado. ¡Mienten!
Si muere Alvaro, joven de treinta y nueve años...
fuerte...
el más inteligente de todos...
tendrían que anunciarlo en la primera página.
Si no hay cuerpo es que vive.
¿Cuántos hay...
que por algo desaparecen un mes o más y regresan?
En su caso será así.
Habrá tenido algo que hacer.
Tal vez...
una desilusión amorosa.
Alvaro es demasiado sensible.
Ahora déjenme solo.
¿Qué ya nadie canta?
¡Canten! ¡Aquí ya nadie canta!
¡Canten, canten!
Déjeme ver.
¡Canten!
¡Que canten!
¿Qué tienes, papá?
¿No te sientes bien?
¿Cuándo me darás mis 140 liras?
¿Recuerdas que te quitaba las primeras canas?
Me prometiste darme 5 liras por cada cana que te quitara.
Te quité veintiocho.
Ciento cuarenta liras.
Señor, su boleto.
Gracias.
Disculpe, se le cayó esto.
Gracias.
Es una bella foto, ¿es empresario?
Si, empresario artístico, si.
¿Cuántas veces te lo dije, Matteo?
El dinero en la mano.
El dinero en la mano.
¿Ya no te acuerdas?
Cuando nazcan los hijos y cortemos sus uñas...
pongamos dinero en sus manos.
Basta con poco, crecerán fuertes y afortunados.
¿Cuántas veces debo decírtelo?
Tienes razón, mamá.
Se me había olvidado.
Matteo, ¿qué pasa?
Creí que mis hijos eran felices.
Pero no es así.
Los sacrificios no sirvieron de nada.
Ni los tuyos, mamá.
Ni los míos.
Ni las recomendaciones hechas, ni las personas a quienes vi
para exámenes, títulos...
concursos, transferencias,
los préstamos bancarios,
los féretros.
Yo te lo dije, Matteo.
Debes poner dinero en sus manos.
La primera vez que se cortan las uñas.
No importa cuánto.
Es un varón.
Se llamará Matteo.
Está fuera de peligro. Estuvo grave.
Fue un milagro.
Por favor, no lo cansen.
Por fin logré reunirlos a todos.
Aunque no estamos alrededor de la mesa.
Hazme caso.
Tú y tu novia
quédense con el niño.
Tendrán problemas con sus familias, pero luego
todo se arreglará.
Y cuando nazca.
La primera vez que corten sus uñas,
pongan un millón en sus manos, ¿oíste?
Así crecerá fuerte y afortunado.
- No lo olvides. - De acuerdo.
Y algo más.
No lo eduquen para que sea alguien importante.
Enséñenlo a ser una persona cualquiera.
Viajé muy poco mientras viví.
Es más, casi nunca.
No sé hacer nada.
Solamente actas de nacimiento.
De joven quería ser guardabarreras.
Me gustaban los trenes.
Me enloquecían cuando los veía
en el cine.
Pero a pesar de mi ignorancia
les puedo decir algo.
Recuerden:
"El vino...
también se hace con uva".
Y es el mejor.
Díganselo a Alvaro cuando regrese.
Ahora que estoy de vuelta...
hazme esta pregunta, por favor.
¿Cómo te fue?
Angela, ¿qué pasa?. ¿Temes preguntar?.
Te responderé igualmente.
Fue un viaje... importante.
Siento no poder enseñarte las fotografías.
Caminé mucho.
Descubrí tantas cosas.
Como por ejemplo que nuestra tierra...
no es bella de por sí como dicen.
Es hermosa porque viviendo en ella...
las cosas lejanas...
parecen mejores.
Si.
¿Cómo? ¿Nuestros hijos?
Nuestros hijos...
están todos bien.
Si, son honorables en el continente.
Podemos caminar con la frente en alto.
y todo Sicilia se puede enorgullecer.
¿Cómo dices? Claro.
También ellos te mandan saludos y muchos besos.
Están todos bien.
subtitulaje y sincronía por... Vicky G. sebaoth@hotmail.com
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.