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Dime.
Elena, las muestras de piel encontradas en las uñas de Susana,
coinciden con el ADN del padre.
-Que me diga la verdad.
Mírame a la cara.
¿Por qué tenías la cadenita de la niña?
Dime por qué.
¿Porque la tenías?
Te juro que cojo esa puerta y no vuelvo a esta casa
hasta que me digas por qué coño tenías su cadena.
-Nos peleamos.
-¿Os peleasteis?
¿Cuándo?
¿Cuándo, cuándo?
¿Cuándo?
-La misma noche que la mataron.
Me dijo que no quería volver a verme nunca más.
Que me odiaba.
Que ojalá no hubiera nacido gitana.
Yo me cegué.
Le crucé la cara.
Y entonces ella...
-¿Por qué tenías la cadena?
-¿Qué más le hiciste a mi niña?
-Quise agarrarla.
Quise agarrar a mi hija
y ella empezó a pegarme, a arañarme, y la dejé escapar.
La cruz se le tuvo que caer allí.
La encontré en el suelo tirada cuando se fue.
Esa fue la última vez que la vi.
Si la hubiera agarrado más fuerte,
si me la hubiera llevado a la casa,
nada de esto hubiera pasado.
Tienes que creerme.
-Es esta cruz.
Es la cruz de tu hija.
Y júrame que me le has hecho daño a ella ni se lo harás.
-Te lo juro, chica.
Te lo juro.
¿Dónde has estado esta noche?
¿Qué has hecho?
-Enterrar al asesino de nuestra hija.
Eso es lo que he hecho.
La policía.
No vuelvas a mentirme en tu vida.
Por la ventana de la cocina.
¿Qué pasa? Son las siete de la mañana,
va a despertar la niña. Tu marido, Sonia, ¿dónde está?
No está.
Tengo que entrar.
Pues no va a poder ser.
Que nada más venís para desgracias. Así que fuera.
Ya le he dicho que no está.
¡Fuera de mi casa!
¡Fuera!
¡Ah!
¡Moisés, joder!
¡Moisés!
¡Moisés!
No es él.
¿Y entonces por qué huyó, Elena?
Pues porque hemos encontrado su ADN en las uñas de Susana.
Cosa que con Lara no ocurrió.
Y en aquel momento, también se sospechó de él.
¿Quién dice eso?
El sumario del juicio.
Pero una sospecha no es una evidencia.
Pasó una noche en el calabozo.
¿El padre?
Se sospechó de él en el caso de Lara,
pasó una noche en el calabozo, ¿y tú dices que no es él, Elena?
Lo que digo es que la abogada de vistas
no le cargó el muerto al padre y lo tenía a huevo.
Pero no lo hizo.
¿Por qué?
¿Llamamos al abogado?
Hay que solicitar una orden de arresto contra el padre,
y con el abogado que venga.
Ok.
No es él, Buendía.
No es él.
¿Qué pasó anoche?
¿Le seguiste?
¿Es él?
No.
No, ¿qué? ¿Que no lo seguiste o que no es él?
Le seguí.
No es él.
Somos muy mayores para estar aquí, tiradas por el suelo.
Estoy bien, Mariajo.
Lo sé. No hace falta que me lo digas.
¿No vas a decir nada?
¿De qué me va a valer?
Yo haría lo mismo.
¿Qué pasa, Capi?
¿Tú sabes dónde anda tu primo?
Dándole por culo a tu puta madre.
¿Quieres que la llame? No, no.
Déjala a la mujer, que disfrute, que desde que se murió mi padre,
no se ha llevado la alegría para el cuerpo.
Hay una orden de busca contra Moisés, Capi.
Así que tú verás.
¿Eso es una amenaza?
Dile a la niña que para amenazarme,
tiene que tener más pelo en el coño.
Dímelo tú, que me tienes delante.
No se me caen los anillos por cruzarle la cara a una paya.
¿Ah, no?
¿Otra vez la manita en la pistola?
Mira que os gusta la pistolita a los maderos.
Mucho miedo traes a mi casa.
Bueno, vamos a tranquilizarnos.
Vamos a relajarnos un poquito, ¿vale?
Escucha, Capi, aquí todo mundo sabe
que tus muebles van más rellenos que un roscón de Reyes.
Y yo te voy a decir una cosa.
Como no empieces a largar,
el roscón de Reyes te lo vas a comer en el talego.
Claro.
Y todos los gitanos somos malos.
¿Es o no es, Orduño? Es.
¡Ay, su primo!
Cómprame unos melocotones, que son baratos,
que no son robados, hijo.
Si tenéis pruebas de que Moisés ha hecho algo,
venís aquí y me las enseñáis.
Y si mi primo ha tenido que ver algo,
si de verdad la mató, yo mismo lo entrego.
¿Os queda claro?
¿Eh?
Pues a vuestra puta casa.
Vamos.
Vamos.
Muchas gracias por venir.
Supongo que estará muy ocupado.
No.
Ya no ejerzo.
Miguel Vistas fue uno de mis últimos clientes.
Estamos investigando la muerte de Susana, la hermana de Lara.
Supongo que ya sabrá que ha sido asesinada de la misma forma.
Sí.
Pobre.
Bueno, supongo que ahora se sabrá que Miguel Vistas era inocente.
En el caso de Laura, al principio de la investigación,
culparon al padre.
Pero usted ni siquiera lo interrogó en el juicio.
¿Por qué?
La policía se dedicó a dar palos de ciego.
Que si el padre, que si el novio,
que si el fotógrafo de la empresa de bautizos y comuniones.
Ya, pero al padre lo detuvieron.
Y luego lo soltaron.
Y desde que salió del calabozo,
se dedicó a señalar a Miguel Vistas como culpable delante de la tele,
delante de la prensa,
delante de cualquiera que quisiera escucharlo.
¿Usted cree que la policía presionó al padre
para que culpase a Vistas?
¿Que si lo creo?
Es que lo sé.
Desde el momento en que un padre dice: "Este es el culpable,
este hombre miraba a mi hija con ojos de lobo", ya está.
Ya está decidido.
Como abogado, poco puedes hacer.
No quise interrogarle en el juicio
para no perjudicar más a Miguel Vistas.
Sé que me equivoqué en algunas cosas,
pero hice todo lo que pude.
¿En qué se equivocó?
La huella del trípode.
Eso no se puede desmontarlo.
Y el pelo en el vestido de Lara con el ADN de Miguel.
Que no es extraño que hubiera un pelo,
porque Miguel le hizo fotos con el vestido.
Hace dos años, cuando lo del ictus,
se le paró el corazón
y estuvo como muerto cinco minutos.
A veces pienso si no es mejor irse así de una vez.
¿De qué querías hablarle?
De lo mismo de la otra vez, Ascensión, del caso de Lara.
Necesito preguntarle por Moisés Macaya.
Hay ahora mismo una orden de búsqueda y captura contra él.
Ese hombre no tiene descanso.
Ya se le detuvo por aquel entonces y ahora mismo...
Sí, lo recuerdo, lo detuvo él.
Por eso necesito hablar con él, Ascensión.
Necesito saber.
Preguntarle qué vio.
¿Qué sabe de ese hombre?
Porque algo tuvo que ver.
¿Qué pasa, Ángel?
Creo que se va a reabrir el caso de Lara.
Sí.
Seguramente se quieran llevar a Salva para interrogarlo
y comprobar que hizo todo bien y...
Lo siento.
Madre mía, tío.
Cuatro horas paseando muebles.
Para que luego digan que la vida del traficante es adrenalina pura.
La hostia, macho.
¿De qué crees que me quedé calvo yo?
De esperar.
Hablando del poco pelo que te queda,
la barba esa que tienes, ¿te la vas a dejar así o qué?
No sé, ¿por qué?
Había pensado dejarme una barbita...
Bueno, una barba grande, como la de los "hipsters".
¿Por qué? Porque mi abuelo decía
que los que se dejan la barba larga,
tienen la cara gorda.
¿Me estás llamando carapapa?
¿Le metemos mano o qué?
Déjalos, se lo están pasando del carajo.
Orduño, no me jodas, vamos a hacer algo.
Ya estamos haciendo algo, Chesca, estamos esperando.
¿Y si le cortan el cuello?
Pues a tomar por culo el indio.
¿Qué quieres que te diga?
A ver, Chesca, céntrate.
¿Qué venimos a hacer?
¿Ves aquí a Moisés Macaya?
No, pues a esperar. No, no veo a Moisés Macaya,
pero estos tíos están trapicheando delante de nosotros.
¿Nos quedamos aquí mirando, en el palco?
¿Tú conoces a...?
Este, el del archivo, ¿cómo se llama?
Llamazares. Llamazares.
El cojo del archivo. Equilicuá.
Pues Llamazares ni era cojo ni trabajaba en el archivo.
Era policía, estaba patrullando,
vio a cuatro niñatos de estos, se metió en la pelea.
Un cúter, pum, a tomar por culo.
Y ahora es cojo y trabaja en el archivo.
Y perdona que te diga, pero yo con esa cara,
calvo y cojo, lo que me faltaba a mí.
Mira.
Ahí están, dándose abrazos como si fueran hermanos.
Todos coleguitas.
El melenas, el calvo
y el mierda enano ese que ha venido.
Ahí lo tienes.
Eso es del día 23, el martes,
justo cuando se apaga la señal de su móvil.
-Compró un billete para Alicante
y lo bajaron del autobús a la fuerza.
¿Quién llevó la científica en el caso de Lara?
Pablo Sanchís, ¿por qué?
-¿A qué viene la científica ahora?
Tengo que hablar con él.
¿Para qué?
Quiero que nos explique
por qué el pelo sale solo en una de las fotos.
Es que no tenemos nada de Susana, Elena.
Solo tenemos dos sospechosos, que uno huye y el otro desaparece.
Eso y nada es lo mismo.
Del caso de Lara, ¿qué vamos a ver que no hayamos visto ya?
Esto. ¿Eso qué es?
Las marcas del trípode están muy cerca de la silla.
¿A cuánto, un metro?
Metro y medio, como mucho.
¿Y?
Pues que un fotógrafo se mueve
para buscar la mejor foto, el mejor ángulo.
Pero aquí solo hay unas marcas y están muy cerca.
¿Y qué, Elena?
Que no le hizo fotos, la grabó en vídeo.
Y a esta distancia, ha tenido que ser un primer plano.
Un primer plano del sufrimiento de Lara.
¿Y con esto estás queriendo decir que Miguel Vistas está exculpado?
No.
¿Entonces?
Que no me encaja que su padre pudiera matarla.
Haciéndole sufrir tanto.
Ya.
No encaja, Elena, no encaja.
Elena, hace tres años,
cuando trabajaba en la comisaría de Usera,
un día apareció una niña de diez años.
Vino con golpes por todo el cuerpo, muerta de hambre.
Se había escapado de su casa.
El padre la violaba desde hacía semanas
y ahora iba por la hermana pequeña.
La madre estaba al tanto de todo.
Lo sabía absolutamente todo y no hizo nada.
¿Eso cuadra?
¿Eso en qué cabeza cabe, Elena?
Esta es la prueba de cargo contra Vistas.
Un pelo de él en el vestido de novia.
Mira.
El pelo no se ve en el resto de las fotos.
Solo en esa.
Y las fotos fueron hechas días después.
¿Cómo se come eso?
No lo sé, Elena.
No lo sé.
Mariajo, ¿estás con la escucha de la casa de los Macaya?
Sí, ¿qué pasa?
Quiero que hagas un seguimiento del móvil de Zárate.
Quiero saber dónde ha estado en los últimos días.
Hay algo que no me cuadra.
De acuerdo, Elena.
A ver, churrita.
Ver, oír y callar.
Deja trabajar a los mayores, ¿ok?
Pues eso.
No me jodas que no te mueres de ganas por saber qué llevan ahí.
Pues no.
Yo sí.
Yo sí me muero de ganas.
Sois muy pesados los dos, ¿eh?
Me han tocado el hambre y las ganas de comer.
No, pero si llevan mierda de la buena,
nos ha tocado el gordo. No, el gordo sería
que estuviera ahí Moisés Macaya. Ya.
Pero si les pillamos con toda esa manteca encima,
los tendremos pillados por los cojones para que nos digan
dónde está Moisés Macaya. A ver, mi alma.
¿Qué parte no entiendes de ver, oír y callar?
Chavales, os voy a contar un chiste que vais a flipar.
Buenísimo.
Un nota que va al Cristo del Gran Poder.
Por favor, por favor, que me toque la lotería, por favor.
Mire usted, que yo llevo 50 años y soy un parado,
que no voy a trabajar en mi vida.
Mis hijos están enfermos, mi suegra a punto de morir,
mi padre y mi madre igual.
El nota va un día.
Que me toque la lotería, por favor, Cristo del Gran Poder.
Y otro día, otro día y otro día.
Y un día, el Cristo del Gran Poder, ya hasta la polla, ¿no?
¡Pam! Tira la cruz al suelo, se baja hábilmente del paso.
Se le queda mirando y dice:
"Pero compra un décimo, cojones, compra un décimo".
¿Lo habéis cogido, eh?
Venga, dale.
Venga, vamos a comprar un décimo.
¡Alto, policía!
Me cago en tu puta madre.
¡Alto, alto!
¡Dale, Orduño, dale!
Eh, tranquilito, ¿eh?
O te juro que le rajo el cuello.
Tranquilo, ¿eh?
Tira la pistolita, que te juro que se lo clavo.
Vamos a tranquilizarnos un poquito.
Mira. Vale.
Mira, mira. ¡Eh!
Mira.
Guardadita.
Tranquilo, vamos a tranquilizarnos un poquito.
Un poquito.
Venga, ve soltándolo.
¡Peris! Suelta a mi hijo ahora mismo.
¡Pero ahora mismo!
-Chari, que es la policía, ¿no te das cuenta?
-Si está aquí la pestaña, algo habrás hecho, sinlachón.
Mire usted, señor policía, disculpe la situación esta tan fea.
Yo ahora mismo la arreglo.
Si él es buena persona.
¡Hijo de la gran puta!
Me cago en... ¡Suelta al niño ya!
Eres más tonto... Tira, anda.
Hijo de puta.
¡Eh!
Suelta al caballo.
Suéltalo.
Para allá.
La mochila, al suelo.
Despacio.
Manos a la cabeza.
¡Manos a la puta cabeza!
Ahí.
Vente para acá, despacio.
¿De qué coño te ríes, eh?
¡Coge la pipa!
Coge la pipa, primo.
Pégale un tiro.
¡Pégale un tiro, vamos!
Cárgatela, cárgatela.
¡Primo!
¡Cabrón!
¡Iah!
¡Ah!
Ven aquí, hijo de puta.
Te voy a reventar.
¿Qué? Valiente, ¿qué te pasa ahora?
¿Dónde tienes los cojones?
¡Ah!
¡Ah!
Hijo de puta.
Hijo de puta.
Hijo de puta.
Tira, coño, me cago en tu puta vida.
¡Zárate!
¡Zárate!
Suéltalo, que lo vas a matar.
¡Zárate!
Para, coño, para, para.
Hijo de puta, hijo de puta.
Joder.
No, no, no.
No, no.
-No tienes sangre.
No eres gitano.
-El demonio solo promete.
En la promesa va la mentira.
-Mi niña no tiene un padre que la defienda.
Eres un mierda. ¡Hijo de puta!
¿Conoces a alguno de estos dos?
Pero míralo primero, churra.
Que no.
¿Conoces a Moisés Macaya?
Lo solito que está este hombre en el mundo, ¿eh?
De verdad, me está dando una cosa.
Que no conoce a nadie.
¡Qué pena!
Bueno, al Capi lo conocerás, ¿no?
Porque la droga que mueves es del Capi.
Al Capi lo conoce todo el mundo.
Entonces estos dos conocen al Capi.
O sea, que trabajan para él.
¿Sí o no?
Que sí, cojones.
¡Ay, Peris!
¿Tú sabes cuántos te pueden caer
por los 12 kilos que encontramos en la bolsa?
De nueve a...
¿De nueve a cuánto, Elena?
De 9 a 13.
De 9 a 13.
De 9 a 13 años.
Con el bajío que da el 13.
Ahora bien,
que tú dices que esa droga es del Capi,
él se come el marrón y tú te vas a tu "keli".
¿Por dónde íbamos, Peris?
Ah, sí, que ibas para 13 años.
Lo siento.
No pasa nada, son cosas que pasan.
Sí, sí que pasa, es que...
Pensé que la sangre era del otro, no tuya.
Ok.
Chesca, vamos a montar un careo entre el Capi y este,
a ver qué sacamos.
Zárate, ven.
¿Cuándo viene Sanchís, Buendía?
Esta tarde.
¿Quién es Sanchís?
Sanchís es el que llevó la científica en el caso de Lara.
¿Seguimos con el caso de Lara?
Tiene cuenta en Safra.
¿Safra? Sí.
Es una banca privada de rentas altas, gente de pasta,
con oficina en Luxemburgo, y él tiene movimientos raros,
sobresueldo, ingreso en caja...
Bueno, que suele visitar Bruselas muy a menudo.
-Muy bien.
¿Es a lo que nos dedicamos ahora, a la banca?
Nadie ha dicho que lo vayamos a utilizar, Buendía.
¿Crees que pudo poner el pelo?
Un segundo, ¿estáis pensando que se fabricó una prueba falsa
para incriminar a Vistas?
¿De quién sospecháis?
No lo sabemos.
Pero se lo vas a sacar tú a Sanchís.
Quiero que te encargues tú.
De acuerdo.
Gracias por venir.
Será solo un momento.
De gracias, nada, que no he venido por gusto.
Pase.
Este hombre está acusado de tráfico de drogas.
Se le va a trasladar a otra unidad.
Pero dice que usted conoce a los dos hombres del vídeo.
¿Los conoce?
Primo,
¿Tú qué le has contado a esta gente?
Contesta.
¿Tú le has dicho que yo conozco a esos dos?
¿Lo has dicho?
-No.
-Dice que no.
¿En qué quedamos?
Ha declarado que sí.
Y ahora dice que no. ¿Algo más?
¿Conoce a Raúl Carcedo?
Es el hombre al que se llevan en el vídeo.
Además de ser con el que se iba a casar su sobrina.
¿Ahora sospechan de mí?
¿No?
De mí y de mi primo Moisés.
Ya estaban tardando.
¿Lo conoce o no?
¿Sabe por qué estoy aquí?
Por esto.
Porque ustedes, los maderos, solo veis esto.
Me habéis metido aquí porque soy gitano, igual que este.
Tú solo ves la piel.
Yo veo familia, sangre, porque es lo que somos.
Y da igual si tienes burdeles o estás tirado en la calle.
Lo primero, somos familia,
y hasta que ustedes, los payos, no os enteréis,
no vais a dejar de desconfiar de nosotros.
Estamos en el mismo barco.
Queremos justicia.
Pero la justicia, rara vez funciona.
¿No, Elena?
Los tuyos no movieron ni esto por tu hijo.
¿Te crees que no lo sabemos?
Y seguro que también has removido cielo y tierra para encontrarlo.
¿Verdad o mentira?
Sé lo que le has hecho a Raúl y voy a ir a por ti.
Tira, tira, coño.
¿Usted llevó la científica en el caso de Lara?
Así es.
Y aquí aparece su firma.
Este es el informe donde se encontró
el pelo en el vestido
y posteriormente se encontró el ADN de Miguel Vistas, ¿correcto?
Sí.
Esa fue la prueba clave del juicio.
Eso es.
¿Y por qué no se hizo una foto
el mismo día que se encontró el cadáver?
¿Por qué se tardaron varios días en hacer las fotos al cadáver?
Pues no recuerdo con mucho detalle, la verdad,
pero dudo mucho que se tardaran varios días.
En cualquier caso, la foto sería para tener un detalle del pelo.
-Lo que pasa, Sanchís, es que el pelo no aparece
en ninguna de las otras fotos del cadáver, solo en esa.
Las fotos las hizo tu equipo, ¿verdad?
-Sí, mi equipo.
¿Y?
-Entonces me gustaría, como profesional que eres,
que me dijeras por qué el pelo solo sale en esa foto.
-¿Qué insinúas, Buendía?
¿Que no soy profesional o que no hago bien mi trabajo?
¿Es eso?
Buendía, vamos a dejarlo.
No va a dar ninguna información de interés.
Además, es compañero.
No tenemos nada para presionarle.
Sí que tenemos, sí que tenemos.
¿Por qué tanto viaje a Bruselas?
-¿Cómo? -¿Por qué tienes una cuenta
con Safra, grupo bancario, en Luxemburgo?
Llevas años cobrando sobresueldos en negro para pagar tu jubilación.
Y eso, muy profesional no es, que digamos.
-¿De verdad quieres ir por ahí?
-Estamos en la BAC.
¿Qué te pensabas?
Pregunta.
Sanchís.
¿Colocaste el pelo en el vestido?
Sabíamos perfectamente que el asesino era el fotógrafo,
pero hacía falta una prueba más sólida.
-¿Y quién te ordenó que pusieras
ese pelo en el vestido de Lara Macaya?
Sanchís.
Dinos quién te pidió que falsearas la prueba
y lo de tus viajes al norte se queda aquí.
Esto es un trato. -No, esto no es un trato.
Esto es un chantaje en toda regla.
Llamemos a las cosas por su nombre.
-¿Quién te pidió que pusieras el pelo?
-Salvador Santos.
¿Ya estás contento?
-No, no lo estoy, Sanchís.
No te confundas conmigo.
Ya tiene que haber pasado algo gordo.
Salvador Santos fabricó una prueba falsa
para incriminar a Miguel Vistas.
¿Lo sabías?
Claro que lo sabías, Rentero, lo hicisteis los dos juntos.
¿No dices que Salvador Santos te enseñó todo lo que sabes?
Si te hubiese enseñado buena educación,
te sentarías ahí para hablar conmigo cara a cara,
como una persona normal. ¿Por qué a Miguel Vistas, Rentero?
¿Por qué le cargasteis el crimen? Dime la verdad.
¿De verdad quieres joderle la vida?
¿Así le vas a pagar a Salvador lo que hizo por ti?
Siéntate.
¿Duele? -No, no, no.
Oye, Miguel, que...
Que si te sacan,
que yo te voy a echar de menos.
Ya sé que es una mariconada y eso, pero que te voy a echar de menos.
-Yo también, Caracas.
-Y si algún día salgo yo de aquí,
tú y yo vamos a seguir siendo amigos, ¿no?
Ahí fuera, quiero decir.
-Claro, pibe, si somos como hermanos.
¿Quién? -Hola, Candela.
-¡Papá!
¿Dónde estás?
¿Estás bien?
-Estoy bien, cariño.
Liado preparando las cosas de tu Comunión.
No veas qué pedazo de Comunión te estamos haciendo.
Te va a encantar. -Eso me da igual, papá.
Lo que quiero es que vengas aquí, para la casa.
-Pronto, mi vida.
Pero tenemos que hacer un viaje.
-¿A dónde vas a ir? -Eso da igual.
Lo que quiero es que mientras yo esté fuera,
tú cuides de la mamá.
Escúchame, Candela.
Si alguna vez alguien te dice que hice algo malo,
o que le hice daño a alguien,
eso es mentira, ¿me oyes?
Mentira.
-Sí, papá.
-¿Es tu padre?
Moisés, ¿dónde estás, mi vida?
-Te quiero, chica.
-Contéstame, por favor. ¿Dónde estás?
Lo tenemos.
Vamos.
Tú no vienes.
¿Cómo? Se te acabó el jugar a dos bandas.
Hay una orden de detención contra Salvador Santos.
Si quieres ir a algún sitio, ve con él.
¿Me estás apartando del caso? Sí.
Elena, Elena, no me jodas, por favor.
Tú sabías que plantaron la prueba.
Te lo dijo Rentero o Santos, me da igual.
Y has estado yendo a Rentero a mis espaldas,
como un perro a comerle la oreja.
Dime que miento.
Dime que estoy mintiendo.
Estás fuera.
Venga, gordo, apriétale, coño.
¡Policía, policía!
¡Policía! -¡Policía!
¡Limpio! -¡Limpio!
Moisés.
Suelta eso.
Vamos a llevarte a casa.
Yo no maté a mi hija.
Lo sé.
Nadie te va a culpar.
Te lo prometo.
No eres un asesino.
Entonces, ¿por qué tengo las manos manchadas de sangre?
Es tu sangre, Moisés.
Piensa en Candela.
En Sonia.
Te necesitan.
Elena.
No es mi sangre.
Es la sangre de un inocente.
Dame eso.
Dámelo, Moisés.
Y aun así, le maté.
Le maté.
Moisés, por favor, suelta eso, dámelo.
Tranquilo.
Me voy con mis hijas.
¡No, Moisés, no!
¡Moisés!
Moisés.
# Se cierran las ventanas.
# Con el golpe de tu guapa piel.
# Se entornarán # las puertas del cielo
# para que la sombra pase.
# Ah, ah, ah.
# Ah, ah, ah.
# Para que la sombra pase.
# Para que mi cuerpo calle.
# Para que la sombra pase.
# Para que se quiebren
# los cristales.
# Se cierran las ventanas. #
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