Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Ya. Si
te sientes triste y todo anda mal,
debes de ponerte siempre a pensar.
Si tú eres la persona que me ayudará.
Es nuestro destino el que nos apoyará.
Aunque tú y yo, amigos por siempre,
encontremos así un gran final.
Eres alguien en quien confiar.
Vamos juntos.
Vamos buscando la felicidad.
Ven y acércate un poco más.
Amigos por siempre. Hacia ti.
Por la libertad.
No nos puedes decir que no.
Aun así le ocurrió.
Ayúdanos a Gilberto y a mí a hacer la tarea.
¿Verdad que sí?
No, Pedro, Lo siento.
Lo siento mucho, pero ya no los voy a poder ayudar.
He decidido que voy a renunciar al instituto.
Es por mi.
¿Culpa, verdad? ¿Mi amor?
Por supuesto que no.
Ustedes dos no tienen nada que ver con mi decisión.
Es por mi papá. ¿Verdad?
No puedo.
Es por mí.
Pedro. Solo por mí.
Miren, me di cuenta que no estoy en condiciones
de manejar adecuadamente lo que está pasando.
Por favor, ya no se preocupen.
Estos solo son problemas adultos.
Ustedes dos. Los voy a querer siempre.
Mis amigos siempre.
Qué mala onda.
Esto sí que es una noticia terrible.
¿Y qué podemos hacer para ayudarla?
Aunque quisiéramos.
Se me hace que no vamos a poder hacer nada.
Ya ves como son de raros los adultos
y súper súper ricos.
Me parece una idea increíble.
Genial.
Las voy a acompañar a la radio. Eh.
Pero, mamá.
El director nos dijo que lo tenemos que hacer.
Mira, pues el director puede decir lo que quiera, pero yo,
como la presidenta de la SPF, no voy a permitir que les pase algo que.
O las acompaño o no.
Tienes mi permiso.
Bueno, está bien.
Bueno, pues andando, chiquitinas.
Súbanse rapidito y calladitas.
Rápido, rápido.
Niñas, niñas.
Ay, gracias.
Oye, tú. Gilberto.
¿Qué haces ahí todavía? Aquí va mamá.
¿Puedo ir a la casa de la maestra
Julia para hacer una tarea?
Estás castigado, Gilberto.
Tú no puedes.
Está bien.
Bueno, mejor quédate aquí.
Así no tengo que llevarte a la casa.
Chaucito.
Bueno.
¿Y a ti cómo te va con el trabajo?
Mamá. Feliz de la vida.
Disculpe que la moleste, maestra Julia, pero tengo que hablar con usted.
Y quiere. Que sea. ¿En privado?
No, no es necesario.
Solo. Solo.
Solo vengo a renunciar a mi trabajo en el instituto.
No, tú no me puedes hacer eso.
Yo tengo tantas esperanzas puestas en ti.
Si tú eres como mí. Y por favor.
No lo tome como una ofensa. No quise defraudarla.
Y puedo saber la razón.
Es personal.
Mamá,
creo que tienes que respetar
su decisión.
Aunque duela profundamente.
Bueno, con permiso.
La verdadera amistad es muy difícil
de conseguir y más difícil de conservar.
Este jueves.
¿Tienes alguien en quien confiar?
Vamos juntos.
Vamos.
Conque con estas.
¿Cosas se va usted sentir mejor, niño Santiago? Sí.
Acuérdese que en cuerpo sano mente despierta.
No quiero despertar mi mente.
Lo único que quiero es que alguien haga mi maldita tarea.
¡No, no, no, no, no, no!
Eso no se puede, jefecito.
Ya sabe lo que piensa su padre sobre eso.
No, en serio. ¿Te comentó algo?
No, pero lo he escuchado decir que la educación no se discute.
Y para mí eso quiere decir.
Que le gusta hacer sus tareas sin discutir.
Bueno, en lugar de perder el tiempo
con estas cosas, debería de hacer algo para ligarme otra vez a Renata.
Oh. ¿A poco ya no es su novia?
No, no, no, no, no, no.
Y no quiero que me ayudes con ninguna cosa rara.
Algo se me tiene que ocurrir.
Pero no haciendo la tarea.
Oh, lo tengo, Lo tengo, Lo tengo.
Ya sé lo que podemos hacer para reconquistar
con un cuerpo de chico.
Bueno. ¿Y cómo está eso?
Ay, no.
Contraté a un entrenador
para que le ayude a desarrollar los bíceps, los tríceps y los cuádriceps.
Sí. Se va a ver guapísimo.
¿Y al chico?
Bueno.
¿Y de dónde íbamos a sacar un buen entrenador? Ah,
el maravilloso alemán de la natación.
Pues la verdad, no es mala idea.
Pero no se habrá regresado a su país.
Sí, sí, sí, sí.
Me dejó un recado para usted.
Que sí.
¿Pero qué?
Que me dejó su teléfono.
¿Así es que le puedo hablar? Pues.
Pues en cuanto antes. Muy bien.
¿Que venga de volada, Eh?
Claro, claro. Niños, ancianos.
¿Ya sabe cómo son esos alemanes, no?
Que quién sabe cómo le van a hacer,
Pero estoy segura de que vendrá en menos de lo que canta un guajolote.
Bueno, voy al gimnasio a esperar la cancha y mientras tú vas, mi tarea.
Ok. ¿Yo?
¿Pero cómo voy a repasar por usted?
Haz resúmenes.
Resúmenes.
Oh, no puede ser.
Melissa tiene que permanecer con nosotros en el instituto, por lo menos
hasta que termine el semestre.
Melissa es más que una empleada para mí.
Pero Salvador me hizo ver que yo debía respetar su decisión.
Y eso fue lo que hice.
Pero Salvador no es su administrador.
Si no fuera su hijo, me escucharía.
Y si tú no fueras el padre de Ana, no tendría por qué soportar tantas necedades.
No, ya basta.
Nada de. Discusiones.
Cada uno sabe lo que tiene que hacer aquí en el instituto.
Eso es lo único que quiero que hagan.
¿Y la dirección administrativa?
Por el momento queda a mi cargo.
Como siempre, Mamá.
Tienes toda la razón.
Con permiso.
Yo también me voy.
Pero recuerde que si puedo ayudarla en algo,
estoy a sus órdenes.
Vale.
Y ahora que te presto.
Acabo de renunciar a mi trabajo.
¿Qué?
¿Estás loca?
Pero. ¿Y ahora qué vamos a hacer?
Mamá, Por el dinero.
No te preocupes.
Voy a salir a buscar trabajo.
¿Y tú crees que alguien te va a contratar?
¿Qué?
¿No sabes que es muy difícil conseguir trabajo en estos tiempos?
Por favor, mamá, no empieces.
Ya no quiero hablar de eso.
¿Qué quieres merendar, mamá? Nada.
Ya me quitaste el hambre.
Buenas tardes, señorita.
Somos alumnas del Instituto Vidal
y queremos platicar con el locutor que dice las noticias.
Claro. Acompáñenme. Pasen por aquí.
Hoy, 17.
Por aquí.
Por aquí.
Gil. Peligro.
Mi viejo.
A ver, permíteme.
Tienes muchas faltas de ortografía.
Si es que no.
No me fijo.
¿Alguna vez le comentaste a tus padres
que te comes letras al escribir?
Es. ¿Es que se me escapan
O porque soy muy flojo?
No es por eso.
Me parece que ya sé qué es lo que te pasa, Gil.
¿Y por qué tienes bajas calificaciones?
No pongas esa cara.
Mira aquí el peligro que está muy concentrado en la tarea.
Y yo te vamos a ayudar.
Para algo somos amigos.
Namás que tenemos que trabajar muy duro.
Te prometemos que vas a mejorar.
Pues muy bien.
Ya entendí lo que quieren.
¿Pero antes
no les gustaría conocer las instalaciones de la radiodifusora?
Sí. Vamos a empezar por las cabinas de transmisión.
Vengan, síganme.
Pasen, por favor.
Aquí hasta más tarde.
Hay un grupo.
Nos vamos.
La amistad es el mejor regalo que uno pueda dar.
Claro.
Recibir nada.
Qué bueno que viniste, Francisco.
Quiero que me expliques
por qué le permitiste a Melissa renunciar.
Yo no le permití nada.
Ella lo hizo sin consultarme.
¿Dónde está?
Vaya a ver si con Francisco entras en razón.
Porque lo hiciste. Melissa.
Mamá, quisiera hablar a solas con Francisco.
¿Nos dejas, por favor?
¿Qué?
Francisco, mira,
estoy muy confundida y la verdad, necesito pensar bien lo que está pasando.
Tienes que entenderme, mi amor.
Yo No puedo permitir que te alejes de mí.
Te necesito.
Hablas como si entre nosotros no hubiera pasado nada.
Y no ha pasado nada.
En cuanto Salvador se vaya de México, todo va a volver a la normalidad.
¿No es cierto
que nada puede ser igual?
Favor, Francisco.
Déjame sola.
Ya no puedo más. Eres mi prometida, Melissa.
Y pase lo que pase, nos vamos a casar.
¿Por qué no te das cuenta que amo a otro hombre?
Entender eso, Francisco.
No lo amas.
Estás confundida por.
Quiero que vengas conmigo y le digas a Julia que vas a seguir trabajando.
Voy a. Ir a.
Nos vas a volver
locos a todos con tu inmadurez.
¿Oíste?
Nosotros recibimos las noticias
por medio de cables y periodistas.
Y desde aquí las leemos para que todos nuestros radioescuchas nos puedan oír.
Ella está leyendo noticias. No.
Estela tiene un programa de comentarios sobre el mundo del espectáculo.
¿Qué?
Hay tres vidas.
Hay compromiso chiquitas.
¿En serio?
Ay, qué interesante.
Oye. En unos momentos va a ser una entrevista a uno de nuestros
más importantes y talentosos actores jóvenes. No.
Se me acaba de ocurrir Invenciones.
¿Oye, pero de casualidad podríamos quedarnos aquí para verlo?
Digo, sería lindo que las niñas pudieran
ver la entrevista como se realiza. No.
Bueno,
dime por lo menos qué estamos buscando.
Mira, quiero ver a la que hace el programa de las complacencias musicales.
¿Quieres pedir una canción?
No, Mensa.
Lo que quiero es darle un recadito para que lo diga por la radio.
No, no entiendo
nada.
Ahorita vas a ver si Lourdes no se imagina lo que le va a pasar mañana
cuando sea mi esclava.
Oye, tú eres la del programa de las complacencias.
Y la tiraste.
Es que mi amiga y yo te queremos pedir un favor para un amigo de la escuela.
Sí, con todo gusto de que está.
Con 11 niños.
José Sancho, 13.
Ay, esto es muy aburrido.
Por lo menos pongan música.
No. Sí, jefecito.
¡Uf! Gota en Frankie Santiago.
Ah, Dice que haga lo mismo que allá.
¿Y desde cuándo hablas alemán?
Cada vez estaba enseñando.
¿Verdad? Doble cero. Yo.
Lo importante de las noticias es que nos sirven para estar informados
acerca de las cosas que pasan en nuestro país y en el mundo.
¿Y eso para qué nos sirve?
Bueno, todo lo que pasa no importa en donde afecta
de alguna manera nuestras vidas.
Anoche llegó
una señora.
Hoy es mamá.
Aquí está mi amor guapísimo.
¡Mamá, Mamá, Mamá!
Otra vez llora.
Ay, güey, Se nos están secando y
están aquí.
¿Qué pasa?
¡Ay, ay!
¡Hola!
Hola. ¡Ayuda! ¡Ayuda!
Un besito.
Sí, claro.
¿Me das tu autógrafo, por favor? ¡Ay, mi! Haz.
Te lo voy a enmarcar, te lo juro. Eh. Claro que sí.
¡Eh! ¿Cómo le pongo, señora?
Ay de. ¡De Ariel! Sí. Para la.
¡Para la nena!
¡Para la nena!
Claro que sí.
Ay, pero ponle algo. Algo.
Ay, Romano. Así.
Algo romántico. Ay, sí.
Pero si es una jovencita.
Ay, gracias a Dios que no es para tanto. ¿Eh?
Ya tengo mis hijos.
Pero entonces la nena.
Ay, que.
¡La nena soy yo!
No soy yo.
Claro.
Ay, gracias.
De nada.
Gracias. Gracias, Gracias. No.
Hey, miren, miren, miren.
Me dio su autógrafo.
Envidiosa. ¡Ay!
La verdadera amistad Es una maestra
que nos enseña a ser más generosas.
¿Ayudar?
Eres alguien en quien confiar.
Vamos juntos.
Vamos. Ya estamos. Perfecto.
Qué bueno que aceptaste mi invitación de Julia.
Estoy seguro que te va a servir salir un poco de su casa del Instituto de
Mujer.
Para ti fue fácil convencerme.
Porque como sabes.
Que mi debilidad son. ¿Los churros con chocolate?
¿No me ofenda, eh? No
que le gusta más los churros que mis natillas.
Pues casi no,
no seas tú.
Son cosas muy diferentes.
Bueno, bueno, bueno, bueno.
¿Cómo van las cosas con el equipo que va ganando?
No sé. ¿Ojalá el América, Verdad?
No, no.
Ojalá esto fuera un partido de fútbol.
Pero no, no, por desgracia, es más complicado.
Sí, y ahora peor. Porque.
Porque el trofeo ya no es solo la dirección, sino que también el Melissa.
Como que el trofeo.
Como del trofeo de licenciarse.
Lo creo porque él es muy, muy capaz de de creer que la mujer es una cosa
y que se puede ganar en un en un juego.
Pero de mí chavita por favor.
Eso si no se lo hacen uno los dos.
No lo no lo.
Que sí, los dos lo presionaron, la presionaron
tanto que Mayra tuvo que renunciar a su trabajo de la biblioteca.
Híjole, eso sí que no lo sabía.
Es un problema porque la chica necesita el dinero.
Sí, sí, claro.
Necesita el dinero para sostener a su mamacita.
Es para vivir sin ella.
Pero no me dio la oportunidad.
De convencerla para que no lo hiciera.
No. Que pena. Que pena.
Bueno, ella se buscó esto.
Si no se hubiera enamorado de El Salvador, todo estaría muy bien.
Cada cosa en su lugar.
Y ella casada con Francisco.
No le dijo.
Que no son cosas, Son seres humanos.
No es un pedazo de corazón. ¡Ah!
¿Pretendes ahora enseñarme anatomía humana?
Aquí decidieron.
Eso es.
No sé si.
Por hambre. Que.
Siempre nos vamos a estar
con la fuerza de la amistad.
Nada nunca nos separará.
Jamás.
Todos juntos vamos a estar
por la fuerza de la amistad.
Todos juntos.
Siempre. Hasta el final. Verás.
La única manera de poder regresar.
Solo por eso fue la presentación del compositor.
El charro enamorado, que ya está en las finales de nuestro concurso juntos.
Papá, quiero decirte un secreto.
Acabo de.
Llegar. O sea.
¿Cómo puedes estudiar con esa música?
¿Sí, verdad?
¿Qué querías decir? No, nada.
Es una tontería.
¿Qué tal las quesadillas?
¿Que yo mismo les preparé?
Riquísimas, Papá.
El otro está sensacional. Peligro.
Oye, papá. ¿No es genial?
Rafa hizo la letra y nosotros lo ayudamos a hacer la música.
Está muy, muy bien. Los felicito.
Oye, les voy a hablar por teléfono desde mi 4.º.
Va para felicitarlos. Nada más que regresa.
Tenemos que seguir con la tarea.
Bueno, todavía falta mucho.
Sale. Gil.
Así aprovechamos para platicar tú y yo.
A ver, cuéntame.
¿Estabas tú con tus amigos cuando hicieron la música?
No. Y la.
La verdad es que me.
Me hubiera gustado mucho.
¿Te gusta la música?
Sí, mucho.
Con razón me caes tan bien.
Yo sabía que eras de los míos.
No. Tengo algo muy importante que decirte.
Por la cara que tienes, debe ser algo muy grave.
Salvador y Melissa están enamorados.
¿A dónde vamos?
Todavía estaban hablando sobre las noticias.
Y además era.
Es que nada más queremos enseñarte.
Qué padres por este lado. No por ti.
Nunca sabes.
Nunca se ha visto la parte.
Ha sido así para.
Y ahora, queridos amigos, quiero que.
Tengo un recado muy importante.
Pedro le manda decir a Renata
que si quieres ser su novia, tú.
Ni la distancia ni el.
Tiempo de terminar con una verdadera.
Pues oye, déjame hablar sobre.
Creo que no es necesario fingir entre nosotros.
Sobre todo sabiendo que soy el mejor amigo de tu Ernesto.
Ay, bueno, eso no tiene nada que ver.
¿Me vas a decir que no te duele que Salvador te engañe?
No, no, no.
Es que lo que no puedo entender es cómo le puede gustar una mujer como Melissa.
Melissa es una mujer guapa y respetable.
Ay, pues ni tan respetable.
Anda jugando con ustedes dos.
Y me extraña que a ti y a Salvador les guste la misma
mujer.
No sé que tiene de extraño para mi gusto.
Tú no estás nada mal.
Qué rara es la gente de este país.
El novio plantado casi en el altar, me viene a contar que mi pareja
está enamorado de su exnovia y mientras intenta seducirme.
¡Guau!
Hay mujeres que es imposible no desear.
Además, seamos francos, tú no estás enamorada de Salvador ni yo de Melissa.
¿Entonces por qué te quieres casar con él?
Es una historia muy larga y que no viene al caso.
Pues mi historia con Salvador tampoco viene al caso.
Pero no voy a dejar que esa muerta de hambre me lo quite.
Justamente por eso te lo quise decir, para que me ayudes
a separarlos.
Salvador no me va a dejar nunca
porque sería incapaz de abandonar a Pedro.
Como sea, creo que otra vez
nos necesitamos mutuamente y espero que ahora sí sirva para algo.
Nuestra alianza.
Y Emiliano Zapata se rebeló en Morelos contra Madero.
Y a al fin terminé.
Estuvo larguísimo.
¿A nosotros ya nos falta poco, Verdad que sí?
¿Ya no? Zapata muy bien, se rebeló.
M En Morelos.
Sí, bueno.
Con mi. Gracias.
Hola, soy yo.
¿Oye, no me pueden ir a buscar a casa de Renata?
Espérame, papá.
Es que sí, la vamos a buscar.
Claro.
Dile que ya vamos a acabar.
Y en un momento salimos de una vez.
Ya llevamos aquí.
No, Ana,
dice mi papá que no, que te vengas tú sola.
Oye, viejo,
No es cierto.
Claro que vamos.
Yo no aguanto más.
¿Cómo se atreven a hacerme esto?
Ay, ese tonto de canicas que es tan famoso Va a ser ahora aquí en la tele.
Santi, relax.
¿O se le va el tema del cuerpo energético?
Lo que quiero es matarlos a todos.
Yo puedo conseguirle un.
Soldado de Kosovo que ya ve cómo son. Son.
Cállate. Sí.
Díganle hasta el que no me sirve para nada que se vaya él.
No me diga nada. Yo entiendo. Traducción.
Se sienta a
jefecito.
Se me acaba de ocurrir una idea genial.
Bueno, bueno, él si me hace.
Caso, se va a vengar de todos.
De todos los niños malos. Sí.
Ya, ya. Más te vale.
Porque si no, mañana mismo te vuelves comida para los perros.
Va a estar muy fuerte el hocico de Rottweiler. No.
Es que ya no aguantaba tanta presión encima de mí.
Ya te entiendo.
Es como si el mundo se hubiera cerrado frente a ti.
Melisa, te siento muy alterada.
Necesitas descansar y relajarte un poco.
Sabes que te voy a recetar unas pastillas.
Quiero que te tomes una. Antes de dormir.
Por favor.
Esto te va a ayudar mucho.
Muchas gracias.
No sé qué haré sin ustedes.
Bueno, Melissa, hazle caso a Isabel y duerme.
Mañana será otro día.
Descansa.
Gracias.
Fue maravilloso estar cerca de ti.
No me sirvió para nada.
Cómo le puedo hacer para volver a meterte.
¿En la casa?
No hace falta.
Nos podemos ver afuera. Estoy. ¿Para qué?
Pues para que estemos juntos.
¿Así? Sí, pero no.
Prefiero que esté cerca.
¿Por qué no más?
Nada. Nada.
Nada más.
Ajá. Y.
Yo te aviso cuando salga.
Qué menso Me saliste, gansito.
Pero ni modo.
Con tal en celar al doble ser.
Lo que sea.
No sé
qué tanto hablabas con esas dos chismosas.
Lo único que hacen es meterte cosas raras en la cabeza.
Si no estuviera atada a esta silla de ruedas.
Yo misma las correría y nunca más
las dejaría que te vieran.
Bueno.
¿Y ahora qué piensas hacer con tu vida?
¿Eh? ¿Te la vas a pasar todo el tiempo ahí echado mientras
yo me muero de hambre o qué?
Claro, como siempre.
Tú solo piensas en tu conveniencia, que no te das cuenta
que yo solamente estoy buscando tu bien.
Entiéndelo y no me dejes hablando sola.
Ay, no, no, no Es verdad que eres un papucho
cuando venga, vamos a acomodar las papitas.
No me juzgues.
No me
agarra la onda, Lourdes, porque mañana vas a ser mi esclava.
Lo único bueno es que Ana no se dio cuenta del recadito que Pedro te mandó.
Si quieres se lo digo.
No, no, por favor, Renata, ya me ganaste.
Pero no le digas nada a ella.
Por favor.
Estuvo bien,
pero ojalá que no se dé cuenta de la mentirosa.
Ay, mira, Bájale.
Por lo pronto, mañana me voy a divertir muchísimo teniendo la esclava.
Llega bailando y fue un arreglo.
Pero aquí está la carrera del coche para acá.
Está.
Se ver de aquí al 4.º.
¿Listas? Una, dos, tres.
Venga, gato.
¿De donde vienes?
Tú estás castigado, niño.
Y yo la casa de la maestra Juju.
Estuve haciendo la tarea, Gil.
Avísale a Ana que ya estamos aquí por ella.
Por favor.
Ernesto.
¿Cómo estás?
¿Puedo hablar contigo un momento? ¿Salvador?
Gracias. De nada, amigo.
A ver si.
¿Te puedo comentar algo con respecto a Gilberto?
Sí, sí, sí, cómo no. ¿Cómo? Gracias.
Mira, ahora que tuve la oportunidad de trabajar un rato con él,
me di cuenta de que tiene un pequeño problema.
Pienso que necesita una terapia.
Por Dios.
¿De qué estás hablando?
Bueno, me parece que que tiene dislexia.
Sería muy bueno que lo viera un especialista.
Mira, Salvador Gilberto no tiene nada.
Absolutamente nada.
Su niño perfectamente normal.
Ya sé que es perfectamente normal.
Es un niño sensacional. Muy inteligente.
Simplemente creo, con todo respeto, que necesita un poco más de atención.
A veces Gilberto se siente solo,
no se siente escuchado.
Escúchame a mí.
Nadie va a venir a decirme lo que tengo que hacer con mi hijo.
Mejor dedícate a tus cosas, Salvador.
No, no, no es.
Con todo respeto, Ernesto.
Además, no entiendo como tú en unas cuantas horas
descubres cosas que los maestros no han visto en tantos años.
¿Te parece absurdo, Ernesto?
¡Ay, ay, ay!
Ernesto, por favor.
Cómo anda de hambre esta chaparrita.
¿Y usted, señor?
¡Uy! El último que llegue al coche
para los tacos.
La amistad no se reparte, se comparte.
Tienen que confiar.
Vamos juntos.
Vamos.
Ya están solos.
¿Se puede saber qué demonios le dijiste al otro?
No, nada. Papá. ¿Por qué?
Cómo que. ¿Por qué?
Mira, Gilberto, más te vale que ni te acerques.
Esa puerta que usted está triste.
¿Por qué no?
Que te quiten el maldito yeso. Ese.
Pareces un inválido.
Yo te
aconsejo que o mejoras tus calificaciones
o te voy a meter en una escuela militar
y me quito de malditos problemas.
¿Y entonces qué?
¿Se avienta como loca?
Lo abracé y lo besó.
Aquella estuvo divertidísima.
Ay, si vieran la cara que puso Ariel López Padilla
diciendo.
Esta pena me dio Renata con el oso que hizo su mamá.
Qué lástima no haber estado ahí.
Me hubiera muerto de la risa también.
Peligro Es una familia especial.
Por lo que veo, los únicos que se salvan son los niños.
Pero más, mucho más. Gilberto.
Él es bien buena onda.
Lástima que no lo dejen hacer nada.
Y que sus padres no se den cuenta de lo importante que sería
brindarle ayuda profesional.
Lo que tiene Gilberto es muy grave.
No es muy grave.
Mejor, pero mira como es nuestro amigo.
Es muy importante que nos preocupemos por ayudarnos.
¿Nosotros lo vamos a ayudar, verdad, Ana?
Claro, Pedro.
Bueno, está muy bien que lo quieran ayudar, pero no es tan fácil.
Miren, el tratamiento se lo tiene que dar alguien con conocimientos,
un especialista.
Pero tiene que darse cuenta que ustedes ya lo
están ayudando, brindándoles amistad. Mucha.
Quieren más y se.
Va a curar pronto. Se va a curar muy pronto, mi amor.
¿Quieres más peligro? Ahí llevas 14.
14. Mira
el peso que tiene ahora.
Más te vale que arranques.
Si no, te voy a convertir en maceta. Ay, tú.
No es culpa de él.
Es tu culpa.
¿Hasta cuándo quieres que siga resistiendo?
Esta ya llegó hasta el año 2002.
Sabes que queda muy bien.
Gastar aguantando tonterías.
Por Dios.
Con tantas preocupaciones que tengo.
Y ahora, para colmo, tengo que ponerme a buscar una persona que me ayude.
Para lo. De la biblioteca. Del instituto.
Porque de eso se puede encargar Claudia.
Tú no me tienes que decir lo que yo tengo que pensar.
Se lo digo nada más para que sepa que sus problemas no son problemas.
Así que nada más se los invito a usted de la cabeza.
¡Ay, hija! Ya, ya, ya. ¡Cállate la boca!
¡Déjame en paz!
Es la viuda de Vidal.
No tiene por qué estar.
Tú no querías estar más viejo.
Y además tú.
Necesito que nos veamos Ya.
Ahorita no puedo,
Amanda.
No tengo ninguna excusa para salir en este momento.
No me importa.
Por favor, Amanda.
Si no.
¿Quién es? ¿Esta noche?
Estoy hecha una furia y necesito hablar con alguien.
¿Qué pasó?
El idiota de Salvador se enamoró de Melissa.
Mira, nos vemos mañana.
Y platicamos bien.
Yo puedo estar toda la mañana contigo, mi amor.
Estamos en el departamento.
Eso sí.
Por supuesto, Licenciado.
No. Mañana a las nueve.
Yo estoy en su estudio sin falta.
Hasta luego.
Bueno, Bueno, bueno.
Cuando dos almas se conocen
y se reconocen, surge la amistad. Oye.
Jefe, calenté tu leche y te preparé tu.
Sería el manjar. No quiero cereal.
Quiero huevos con tocino.
No tengo tiempo, mamá.
Voy a salir. Pero si quieres, te los preparas la tarde.
Ahorita no puedo.
Qué bueno que recapacitas.
Yo sabía que una buena noche de descanso
te iba a hacer entrar en razón.
Espero que le pidas perdón a la maestra Julia.
Y sobre todo, que le digas a Francisco.
No voy a ir al instituto, mamita.
Voy a salir a buscar trabajo.
Pero.
No. Empieza.
No empecé
a pensar.
¿Estás lista?
¿O qué?
¿Qué quieres que haga?
Por lo pronto, quítate este saco y dámelo.
¿Pero cómo crees?
Me van a correr.
Perdiste la apuesta.
Y tienes que cumplir.
Ahora dame tu saco.
Toma.
Ponte esto,
por favor.
Mi nota no se vale.
1/4 si. No. No.
Hola, elefante.
El jefe te está
haciendo.
A todos que.
Te pregunten que qué te pasó.
Les dije que llegando a la escuela te agarró un dragón y te dejó. Así.
¡Oigan, oigan!
Veamos qué te pasó.
Tu saco.
Es que llegando me agarró un dragón y me lo
dejó. Así.
Un dragoncito.
Me saca la lengua.
Te hablan.
Preparados para un gran día.
Ya. Eso digo.
Sí, señor Prefecto.
Todo lo que usted mande estará perfecto.
¿Viniste chistosito hoy, verdad?
Perdón, señor Prefecto, pero quiero acusar a Rafael
porque él entró un concurso de canciones en la radio.
Bueno, digo, ya que lo va a castigar, pues que de una vez sea completo.
No. ¿En serio hiciste eso?
Bueno, eso no tiene nada de malo.
Además, Rafa no usó solo la canción.
Así que lo ayudo a hacerla.
Yo solo.
Vaya.
Entonces a ti también te toca. Castigo.
Tai Rafael.
Se quedarán aquí conmigo en el patio.
Esa ha sido la peor afrenta a una institución
digna y aristocrática como este instituto.
Vida.
Pónganse firmes.
Vamos a cantar el himno. Yo.
Con te.
Y cuando nos saludamos antes,
me doy cuenta que tú, Tobías,
que con lo tuyo del futuro
no está bien que corramos en alto.
Llevar entreguemos nuestras vidas al futuro.
Si salimos.
¿Se puede saber qué le pasó a tu saco?
Me encontré con un dragón en la puerta del instituto y él me lo dijo.
Un dragón.
Silencio, niña.
Esto no es para reírse.
Te lo voy a preguntar de nuevo y espero que contestes correctamente.
O te voy a tener que aplicar un castigo.
De bien.
¿Quién?
Niñas. ¿Cómo están?
Bueno, Bueno.
¿Y en qué quedamos?
Siéntense.
Maestra. ¿Cómo está?
¿Puedo ayudar en algo?
En cuanto Lourdes me diga qué le pasó a su saco.
Yo ya se lo dije.
No solo se atrevió a venir
vestida con este harapo, sino que además me dijo que un dragón.
No sé que le hizo en la puerta del instituto.
Bueno, un dragón o algo peor.
Maestro Mira nada más como lo dejó
usted o yo.
¿Usted o yo? ¿Qué cosa?
¿Quién la va a castigar, señor?
Por lo menos se merece una expulsión.
No, no estoy de acuerdo.
No tiene ningún sentido que por un saco arrugado
o por un chiste sobre un dragón que rompe sacos.
Lourdes, se pierda las clases de hoy.
¿Verdad?
De todas maneras, señorita,
me temo tener que imponer un castigo muy fuerte.
Si le vamos a pedir a nuestra compañera
que nos platique
cómo le fue ayer en la radiodifusora.
El gran castigo. Pero.
La verdadera amistad crece con el tiempo.
Y no debe terminar nunca.
Hay mucho que decir porque voy a parecer un conejo.
Una, dos, tres.
Chistes.
Martes y jueves, 19:30 de la noche.
¿Y si te lo dice?
Repetición 10:30.
Y 15:00 de la tarde.
Tú eres alguien en quien confiar.
Vamos juntos.
Vamos buscando la felicidad.
Buenos días, señorita. Buenos días.
¿Puedo ayudarle?
Vengo por el anuncio que puso en el periódico.
¿Ah, sí? Sí.
Mire, llene estos formularios y a más tardar en cuatro días, le avisaremos.
Gracias.
Disculpe, señor. Me urge el trabajo.
¿Puedo llenar los formularios de una vez?
¿Tiene experiencia en el ramo?
No, pero. Pero puedo aprender muy rápido.
Bueno, llene los formularios si quiere, pero no se haga muchas ilusiones.
La verdad es que estamos buscando personas con experiencia.
Bueno, gracias de todos modos, señor.
Gracias.
No está mal.
Muy bien, señores.
Como se ve que les gusta esto de la cantada.
El castigo que les voy a poner les viene muy bien.
Van a estar una hora aquí sin moverse,
cantando las lecciones de geografía desde la primera página.
¿Puedo ir al baño? No.
Oiga.
¿Y cómo quiere que lo cantemos?
Con ritmo de rap hip hop corrido.
Que como quiera.
Y ahora, por lo que dijiste, en vez de una hora,
van a ser dos horas.
¿Quieres decir algo más?
Vamos.
El continente americano tiene aproximadamente
700 millones de habitantes en 36 países.
La calidad de los.
Te sientes triste y todo anda mal.
Debes de ponerte siempre a pensar.
Tú eres la persona que me ayudará.
Es nuestro destino el que nos apoya.
Aunque tú y yo somos amigos por siempre.
En tu tierra.
Al final.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.