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Había una vez un Sol y una Luna
que se contaban las historias que ocurrían
en los bosques de la Tierra.
El Sol contaba lo que veía en el día
y la Luna decía todo lo que pasaba en las noches.
Cierto día el Sol habló:
Luna,
ésta es la historia de tres cerditos hermanos
que decidieron ir a vivir al bosque
y construir una casa para cada uno de ellos.
Salieron entonces una mañana
alegres y dispuestos a realizar su sueño.
¡Oh, Sole mío!
Los conozco...
El pequeño es un gordito,
juguetón y perezoso.
El mediano es un rumbero,
romántico y aventurero.
Y el mayor,
todo un señor,
tranquilo y trabajador.
Pues mira Luna:
El pequeño construyó una casa de paja
y desde luego,
terminó antes que sus hermanos
y se sentó a descansar.
El mediano, la hizo de madera
y aunque tardó un poco más,
terminó muy pronto también
y se dispuso a bailar,
burlándose de su hermano mayor
que estaba levantando una casa muy sólida y hermosa con brillantes ladrillos.
¡Qué lento eres Mayor!
Ya basta de trabajar,
hermano,
ven a divertirte con nosotros.
Dijo Mediano.
Mediano,
ya habrá tiempo para divertirse.
Es hora de trabajar y de hacer una casa que dure para siempre.
Replicó Mayor.
Mientras tú trabajas,
nosotros descansamos y gozamos de la vida.
Comentó Pequeño.
Una casa es una casa
Exclamó Mediano.
No importa con qué material esté hecha.
Pues ya verán cómo mi casa resistirá la lluvia,
el viento,
el fuego
y hasta los terremotos.
Contestó Mayor muy orgulloso.
Y al cerdito mayor
la noche dio la razón.
Opinó la Luna muy enigmática.
No me digas
Dijo el sol sorprendido.
¿Qué fue lo que pasó?
Ehhh,
Pues...
esa noche
los tres se acostaron muy cansados.
El pequeño de jugar,
el mediano de bailar
y el mayor de trabajar.
Cuando me asomé… entre los árboles…
¡El Lobo!
Pero claro...
En las noches sale a cazar.
Exclamó el Sol.
¡No interrumpas!
Si ya lo sabes me quedo callada.
Contestó la Luna
No, no.
Habla, que muero de curioso...
Mmmm, será de chismoso!...
Bien,
escucha lo que sucedió:
Ahhumm…
Me desperté con hambre.
Y este bosque huele a cerdito agridulce.
Pero…
¿qué veo?
Ja, ja, ja.
Los tres cerditos...
y se sienten a salvo en sus casitas…
ya lo veremos! Ja, ja, ja.
El Lobo se acercó amenazante a la casita de paja
y le gritó al cerdito pequeño:
Pequeño,
abre ahora mismo o tumbo la casa de medio soplido.
Je, je, je, lobo engreído.
A ver si puedes.
Contestó Pequeño.
SOPLARÉ, SOPLARÉ (Canción del Lobo Feroz )
Soplaré, soplaré, soplaré
Tu casa derrumbaré
Comenzaré por el techo
Con el aire de mi pecho
Pues dentro de mi pulmón
Guardo todo un ventarrón
Guardo todo un ventarrón
Ja, ja, ja, ja, ja
Te comeré despacito
Pedacito a pedacito
Y me limpiaré los dientes
Con tus gorditos parientes
Y si queda un rinconcito
Donde quepa otro poquito
Devoraré un helado
De cerdito congelado
Soplaré, soplaré, soplaré
Tu casa derrumbaré
Comenzaré con el techo
Con el aire de mi pecho
Pues dentro de mi pulmón
Guardo todo un ventarrón
Guardo todo un ventarrón
Soplaré, soplaré, soplaré, soplaré
Tu casa derrumbaré
Y el Lobo sopló y sopló...
y la casita derrumbó.
El pequeño corrió a refugiarse con su hermano mediano
en la casa de madera.
Pero también el Lobo llegó y amenazó de nuevo
Pequeño y Mediano,
salgan ahora mismo o les tumbo la casa de medio soplido.
Ji ji ji. A ver si puedes lobo bandido.
Dijo Mediano.
El lobo sopló
y la casita resistió sin temblar siquiera.
(Risas)
Bueno.
Que sea un soplido completo…
Je, je, je.
Lobo engreído.
Je, je, je.
Ji, ji, ji.
Lobo bandido
Je, je, je.
Reían Pequeño y Mediano.
Ya verán.
Soplido y medio bastará.
La casa tembló, tembló
y finalmente se derrumbó.
Pero los cerditos…
dime,
dime, Luna.
¿Los devoró el Lobo?
Preguntó el Sol
Mmm...
Pues…
los cerditos corrieron…
y por una nariz,
Mejor,
por una colita,
alcanzaron a meterse en la casa de ladrillos.
Hmmm
Y ¿entonces Luna?
El Lobo volvió a la carga...
Contestó Luna preocupada.
Salgan ahora mismo los tres
o tumbaré la casa de medio…
ejem …
de un solo soplido.
Ja, ja, ja, ja.
Lobo terco, ja ja
¡No te atrevas!
Gritó Mayor
Bueno.
Que sean dos…
o tres …
o cuatro …
Tres Cerditos constructores, hicieron sus casas
Con palitos y maderos, ladrillos y paja
Cada uno construyendo con lo que tenía
Con sus ganas y mostrando su forma de vida
Porque el lobo los persigue
Y se los quiere comer
Pero el pobre no consigue
Con su soplo arremeter
Un cerdito construía con hilos y paja
Una casa de mentiras que no aguanta nada
El segundo con maderos, alambres y estacas
Una casa medio fuerte que apenas aguanta
Vino el lobo con su soplo
Las dos casitas tumbó
Y corrieron los cerditos
A la casa del mayor
Esta casa de ladrillo, cemento y madera
Chimenea y un altillo era fortaleza
Los cerditos se escondieron bajo una ventana
Esperando temerosos que el lobo llegara
Vino el lobo con su soplo
Y la casa no tumbó
Era fuerte y el soplido
Ni un rasguño le causó
Y sopló tan fuerte el lobo
Que un desmayo le causó
Y como era terco y necio
Toda la noche sopló
Toda la noche sopló
Y mira Sol.
El Lobo sopló tantas veces,
que se puso al borde de un desmayo.
Allá lo dejé,
sopla que sopla casi toda la noche.
Luna
¿Y qué pasó después?
Oh querido Sol...
No te puedo contar más.
Es hora de irme pues ya va a amanecer.
Por cierto...
¿Qué hago aquí?
La tierra está a oscuras
y es mi hora de salir.
Exclamó el Sol.
Pues el Sol se perdió el final de la historia
porque la Luna tuvo que irse,
pero esto fue lo que sucedió:
El Lobo
casi se asfixia de tanto soplar
y se le ocurrió meterse por la chimenea, a la casa de los cerditos.
Mientras tanto
los tres hermanos que adivinaron sus intenciones,
pusieron una olla sobre el fuego de la chimenea
de manera que cuando el lobo consiguió entrar...
¡Auuuuuuu!
Je, je, je. Lobo engreído
Ji, ji, ji. Lobo bandido.
Lobo terco. Jo, jo, jo
(Risas)
Reían los tres cerditos
que decidieron vivir juntos en la casa de ladrillos.
Aprendido el ejemplo del hermano trabajador,
que construyó una casa, realmente maravillosa.
LA CASITA DE LADRILLOS (Canción de los Tres Cerditos)
Eran hermanos, los tres cerditos
Todos alegres, todos gorditos
Con muchas ganas de ser los dueños
De una casita para sus sueños
El más pequeño muy perezoso
Casa de paja armó el ocioso
Era el mediano muy parrandero
Para su casa pensó en maderos
Pero el más grande, juntó ladrillos
Más que una casa quería un castillo
Con muchas torres y mucho brillo
Que no pudieran cruzar los pillos
Eran hermanos los tres cerditos
Todos alegres, todos gorditos
Con muchas ganas de ser los dueños
De una casita para sus sueños
El más pequeño muy perezoso
Casa de paja armó el ocioso
Era el mediano muy parrandero
Para su casa pensó en maderos
Pero el más grande, juntó ladrillos
Más que una casa quería un castillo
Con muchas torres y mucho brillo
Que no pudieran cruzar los pillos
Y un viejo Lobo les enseñó
La moraleja de esta canción:
Si es una casa o si es tu sueño
Hazlo con todo tu corazón
Hazlo con todo tu corazón
Moraleja
Que sean muy finos los materiales
Y muy valiosos tus ideales
No importa el tiempo, sino tu empeño
En la casita para tus sueños
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