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- Danos el dinero y no te pasará nada. - Está bien, pero no seas tonto.
Cállate y camina. ¡Mantén los ojos abiertos!
Chicos, os aviso que os estáis metiendo en un buen lío.
Abre la caja.
De acuerdo, os he advertido que a alguien no le gustará esto.
¡Aún estáis a tiempo! Iros y olvidaré todo esto.
Este negocio está bajo la protección de Moran.
Estáis cometiendo un grave error.
- ¡Deprisa, que viene alguien! - No os perdonará...
¡Venga, vamos!
Estamos atrapados, busquemos otra salida.
¡Vamos, vamos!
Probemos aquí.
- Nada. - Los cogeremos.
Por supuesto, no hace falta avisar a la policía, Sr. Cohen.
Muy bien, de acuerdo.
Se han llevado más de 5.000 dólares, incluyendo el pago de vuestra protección.
No se preocupe, nos fiamos de usted. Siempre ha sido puntual.
Haremos como si nos hubieran quitado el dinero a nosotros y los machacaremos.
Si no me equivoco, dijo que eran dos. ¿Los conocía?
Nunca los había visto.
No creo que sean de este barrio, los conocería.
Tarde o temprano todos pasan por aquí.
Esos son de fuera. Quizás son de Brooklyn o de Little Italy.
Salieron por el patio. Se nota que iban a pie.
No deben ser profesionales, tenían más miedo que yo.
Quizás eran puertorriqueños, italianos, tal vez.
Parecían drogadictos, uno tenía unos ojos... Parecía un maníaco.
- ¿Dónde estamos? - Cállate.
Creo que estamos en un sex shop.
Hola, Archie, me pillas por casualidad.
Estaba a punto de cerrar. Me largo de aquí un par de días, al campo.
¡Escucha, no te debo ninguna explicación!
No, no te voy a decir dónde. No, si vienes se acabó la tranquilidad.
Claro que eres mi chico. ¡He dicho que no!
¿Qué hacemos, Rico?
Esperemos a que esa se largue.
Te llamaré en cuanto vuelva. Muy bien.
¡Vamos, Archie!
Pero esa no para de hablar.
Vamos para allá.
Adiós. Adiós.
Ayúdame a atarla.
Está bien, pero no grites, ¿eh?
Hay 300 dólares en la caja, cógelos y déjame.
- ¿Estás sola? - Sí.
¿Archie va a venir a recogerte?
No, por suerte para ti.
Bo, quédate con ella, voy a ver si hay moros en la costa.
¡Qué bonito! ¿Puedes enseñarme cómo funciona?
Hasta para usar esas cosas se necesita cerebro.
¡Puta asquerosa! No vuelvas a intentarlo, ¿te enteras? ¡No vuelvas a intentarlo!
¡Maldito imbécil, ya estoy harto de ti!
¿No te basta con haberme metido en esta mierda?
- ¡Pedazo de idiota! - Déjame, Rico, me haces daño.
No sabía nada. Me dijeron que esa tienda no estaba bajo la protección de nadie.
Ah, no, ¿eh? Y sin embargo está protegida por Archie Moran.
¿Sabes lo qué significa eso, imbécil?
No, el imbécil he sido yo por confiar en ti.
Esos eran definitivamente dos de los hombres de Moran y todavía están por ahí.
¿Por qué no lo intentamos? ¡Somos dos contra dos!
Pero esos tipos son más inteligentes que nosotros.
Nunca se sabe. Y de todas formas no podemos quedarnos aquí para siempre.
Tenemos que encontrar la manera de solucionarlo pronto.
No, Sr. Moran, no era gente de este barrio. Matones callejeros.
De todos modos, vigilamos la calle y acabaremos cogiéndolos. Muy bien.
Vamos.
Así que eres amiga de Archie Moran, al parecer.
Al parecer, sí.
Así se hace, Archie... ¿Hasta qué punto eres su amiga?
¿Y a ti qué te importa?
- ¿Esperabas alguna llamada? - No.
Es mejor contestar, Bo. Quienquiera que sea podría sospechar.
¿Has oído? ¡Muévete!
¿Hola? Archie, ¿tú otra vez? ¿Qué quieres ahora?
¿Cerca de aquí, en Cohen's? No, no lo sabía.
¿Cuándo ha pasado?
No. No he visto a nadie aquí, te lo aseguro.
El problema es que no me escuchas cuando hablo. Sí, estoy nerviosa, ¿vale?
No, no estoy enfadado contigo, es que todavía tengo que ir a hacer la maleta.
No, si vienes a buscarme ya sé cómo acaba,
que me harás pasar el fin de semana en la cama contigo.
Te lo he dicho, cuando vuelva nos pondremos al día.
Claro que voy a ir sola. ¿Estás celoso?
¡Qué estúpido eres! Sabes perfectamente que eres mi hombre.
Es que necesito estar sola. Te aseguro que no hay ninguna otra razón.
Sí, claro.
De acuerdo, hablaré contigo cuando vuelva.
Adiós, Archie.
¡Si vuelves a hacer el idiota, te rompo la cara!
Bravo, se nota que has captado la situación sobre la marcha.
¡Sinvergüenza!
¿Qué creía ese idiota que estaba haciendo?
Es un cerdo sin cerebro.
Pero tú no eres mucho mejor, vendiendo esto.
A los hombres les gusta. Sois unos cerdos.
Sí, pero alguien como tú no debería enfadarse tanto
porque alguien le meta algo entre las piernas.
Ten cuidado con lo que haces, yo no me ando con chiquitas.
Ya voy.
- Buenas noches, señorita. - Buenas noches, Martin.
El Sr. Moran nos ha pedido que viniéramos a ver si estaba todo bien por aquí.
Sí, Martin, todo está bien.
¿Es por lo del robo de aquí al lado? Me lo ha contado por teléfono.
Cosas que pasan, pero les encontraremos. Les encontraremos tarde o temprano.
Como puede ver, el Sr. Moran siempre está pendiente de usted.
Sí, demasiado.
Bueno, sois socios y este sex shop es una mina.
- Vamos a echar un vistazo. Adiós. - Adiós, Martin.
- ¿Qué hacemos? - Estamos atrapados.
Haz algo, Rico, piensa algo.
Tenemos que largarnos antes de que esos dos traigan al resto de la compañía.
¿Y cómo salimos de aquí?
Conseguiré un coche y lo aparcaré delante.
En cuanto llegue, salid en silencio, tiene que parecer que no pasa nada.
Muy bien, Rico.
- Déjame irme, no diré nada. - ¿Y tú te fiarías de nosotros?
Hay un montón de cosas interesantes en esta tienda.
Sírvete tú mismo.
¡No me provoques! ¿Sabes que cumplí dos años por violación?
¡Oh! Lo siento.
- No pasa nada. - Aquí está, ahora te lo limpio.
Por favor, deja que me vaya.
Sigue así...
Podrías decir que me escapé.
- Yo... - Vamos, déjame irme, por favor.
Mantendré la boca cerrada. Palabra.
Ni siquiera te he visto. No tienes miedo de tu amigo, ¿verdad?
No, no tienes miedo. Bo, por favor...
Sí, sí, sí...
¡Oh! Eso te gustaría, ¿eh? ¡Pero yo no caigo en esos trucos, zorra!
Y bien, Rico, ¿no has conseguido el coche?
No, es demasiado arriesgado.
Nos llevaremos el suyo.
- Oye, ¿dónde lo tienes? - Muy bien, terminemos con esto.
El coche está en el aparcamiento, detrás del edificio.
Las llaves están en mi bolso, sobre el mostrador.
Cógelas, Bo.
Tú vienes con nosotros, ¿eh, querida?
Dámelo. Eres nuestro seguro de vida.
Oye, me llevo algunos recuerdos.
¡Oye, oye! Espera, te traigo las llaves.
He cerrado la tienda, así estarás tranquila, ¿no?
Ya sabes, con toda la gentuza que ahí por ahí...
Ah, claro.
- ¿Cuál es? - Ese de ahí.
Oye, ¿qué pasa?
¡No pasa nada!
¿Tienes ganas de cachondeo, amigo?
Será mejor que te lleves el de la señorita, que no tiene alarma antirrobo.
Pero mira con quién anda, esa.
¡Mira esto! "Sexo oral". ¿Sabes qué es?
¿Cómo voy a saberlo? Pregúntale a la señorita.
¿Ha oído eso, señorita? ¿Qué es?
¡Cosas depravadas!
Entonces es para ti. Bo, diviértete.
Gracias. Mil gracias, señorita.
- ¿Estamos haciendo turismo por NY? - Vamos a ver a un amigo.
¿Te parece bien? ¡Bo!
Oye, Rico, ¿qué dices? Me he disfrazado para que nadie me reconozca.
No te molestes, todo el mundo sabe ya que tienes cara de polla.
Eso es material caliente, Bert.
Eso es todo, lo tomas o lo dejas.
Tú decides. El dinero a la entrega de la mercancía.
No, Bert, el precio lo pongo yo.
Está bien, está bien. De acuerdo, cuando quieras.
Sabes que no puedes venir aquí. ¡Vete, Bo!
Será cosas de un minuto.
Te hemos traído el dinero.
Está bien, vamos.
¿Y el dinero?
¿Eres tú un pedazo de mierda negra?
Así que limpiar esa tienda era una broma, ¿no?
¿Qué le pasa? ¿Está loco?
¿Me preguntas mí? Pregúntale a él qué le pasa.
A lo mejor no le gustan los negros.
Escúchame bien, negrata. Por tu culpa tenemos a Archie Moran detrás nuestra.
Será mejor que nos busques un sitio donde escondernos, o te reviento.
¿Está claro?
Tranquilo, colega. Con esa cosa en la cabeza no puedo pensar.
- Será mejor que lo intentes. - ¡Sí!
- Tienes que salir de Nueva York. - Eso ya lo sabía yo, ¿me vacilas?
Vete a Canadá, allí seguro que no te encuentran.
Mañana es domingo, en la frontera hay un montón de turistas que van y vienen.
- No es difícil pasar. - No está mal, negro, ¿y hasta mañana?
Huyes a Michigan, buscas algún sitio en el campo y te escondes allí.
- Al día siguiente cruzas la frontera. - Ah, es una idea.
- Tenemos una casa donde ir, ¿sabes? - Es increíble, ¿eh?
- Lleva esto. - Pero, pero, no, yo no voy.
Sí vienes, negro.
Así que si la gente de Archie Moran nos pilla, tú serás el primero al que maten.
¡Vamos, andando!
¿No quieres ver si todo acaba bien, negro? Y si todo va bien, lo dividimos en tres.
- Soy un blanco bueno. - Y yo un negro jodido.
¿Y quién es esta?
La novia de Moran, una especie de salvoconducto.
¿Salvoconducto? Cojo mi pistola.
No es buena idea ir dejándola por ahí, negro.
Vas a tener que darte una paliza, pero si coges la interestatal,
mañana por la mañana estarás en las cataratas del Niágara.
El tráfico es mortal. Todo el mundo se va de fin de semana.
Yo, en cambio, tengo que estar todo el día pegado…
…a este puto surtidor de gasolina.
Así es la vida.
- Toma, no había otra cosa. - Para mí está bien.
- ¿Quieres una bebida? - No, tengo que ir al baño.
- Perdona, ¿dónde está el baño? - Está ahí mismo.
Puedo hacerlo sola.
¿Y si te escapas?
- ¿Y cómo? Ni que fuera Mandrake. - Nunca se sabe…
¿Sabes qué he descubierto? Que cuando tienes miedo te excitas.
Tú eres el que se excita…
…pero tienes miedo de lo que te hará Archie por haberme tocado.
Si quieres lavarte...
Oye, despierta.
Déjame. Tengo sueño.
Qué demonios, Frank, un polvo de nada y estás cansado.
Lo tienes incrustado aquí, ¿eh? Cómprate un vibrador y apáñate sola.
- Qué imbécil eres, Frank. - Gracias por la compañía.
- Hola. ¿Has dormido bien? - Ni un poco, hacía demasiado calor.
Ya... no es el calor.
Deberías haber traído a un chico también.
- No quiero que me monten como una mula. - Yo sí.
- ¿Dónde está el azúcar? - Aquí.
¿Qué coño has puesto aquí?
El café era viejo, hay que comprar más.
¿Para qué? ¿Cuánto tiempo quieres quedarte aquí?
No me disgusta.
Vamos a ver si hay algo para comer.
¿No será que te gustan las mujeres?
- Eso me daría asco. - ¿Por qué? Lo he probado, y no está mal.
Deberías ponerle leche.
- Oye, ¿era eso una proposición? - No, tengo novio.
Verás, Sue... Joder, esto no es fácil de explicar...
¿Pero cómo es posible que no me comprendas?
Te comprendo demasiado, querida.
No me resisto para... para hacerme la dura.
Es que, no quiero... Me importa una mierda coleccionar polvos.
Y el día que me abra de piernas, quiero saber por qué lo hago y con quién.
¡Tú te lo pierdes! No sabes lo que te estás perdiendo.
Está bien, no hablemos más de ello.
Hazme caso, Fay, si sigues así vas a acabar jodiéndote la vida.
El problema es que te tomas las cosas demasiado en serio,
y especialmente el sexo.
Fay... ¿has oído eso?
No, ¿qué era?
Qué raro, me ha parecido un coche.
Bueno, ¿qué te estaba diciendo? Ah, que eres tonta por tomártelo tan en serio.
¡Silencio, chicas, y no os pasará nada!
¿Quiénes son estos tipos?
- ¿Quiénes son? - He dicho que silencio.
- ¡Frank! - Cállate ya, ¿te enteras?
Eres un valiente. Contra dos mujeres solas y con una pistola en la mano.
¡Cierra la boca!
Oye, Rico, ahora está perfecto.
Con ellas son tres, así que tenemos una para cada uno.
- ¡Dejadlo ya! ¿No ves que estoy pensando? - Pensábamos que no había nadie.
Sólo hemos parado para dormir. No hemos arrasado tu casa.
No hemos roto nada. Si quieres, compruébalo.
¿Disfrutas atemorizándolas? ¡Eres un maldito bastardo!
Nadie ha pedido tu opinión.
Te estás pasando de la raya.
¡Oye, me estás haciendo daño! ¡Suéltame, me estás rompiendo el brazo!
¡Para! ¡Calma, calma!
- ¿Qué demonios está pasando? - ¿Hay alguien más, Sammy?
No, nadie.
Oye, os juro que no tenemos un centavo.
Acabamos de terminar los estudios y pasamos las vacaciones dando vueltas.
¿Lo entendéis? ¡Somos estudiantes, no ladrones, por el amor de Dios!
Escucha ese lenguaje. Y hasta va a la escuela.
Bravo, habéis encontrado la casa vacía y os habéis metido en ella.
Sed buenos, dejadnos coger nuestras cosas y nos vamos de inmediato.
Así no os molestaremos más.
Eh, no, eso es demasiado fácil, pequeña.
Nosotros te diremos cuándo podéis iros, ¿verdad, Sammy?
Eso si os dejamos iros.
Bo, vigílalos y asegúrate de que no intenten huir.
Echemos un vistazo.
¡Quieto!
Hemos tenido suerte, Sammy. Un vehículo con matrícula canadiense.
Si a eso le sumamos que el domingo hacen la vista gorda en la frontera...
Espera a que salgamos de este lío y entonces te diré si hemos tenido suerte.
¿Estás asustado, negro?
No, pero intenta no acostarte con Lorna, Moran se cabrearía.
¿Eso crees? Ya está bastante cabreado.
Y ahora también contigo.
Oye, ¿esos han matado a alguien?
No lo sé. De todas formas son peligrosos.
Hay que tener cuidado.
¿Quién no se está portando bien?
¡No se habla! ¡Todos callados, como en el colegio!
No quiero escuchar ni una mosca, ¿entendido?
Seguro que has hablado tú.
Señorita Roads, ¿qué te hago ahora?
¿No me iras a decir que te da vergüenza?
¡Enséñales lo buena que eres!
Mirad qué número, chicos, se llama... Ten cuidado, ¿eh?
¿Cómo se dice? "Sexo oral".
¿Veis eso, chicos? Eso no te lo enseñan en la escuela.
Nunca me gustó la escuela, las profesoras no hacen estos "pequeños servicios".
¿Por qué ponéis esa cara? ¡No estábamos hablando en serio!
Sólo lo estábamos fingiendo, por desgracia.
¡De verdad! Lo digo en serio.
¿Me ves haciendo esas cosas con alguien que podría ser mi madre?
¿Pero qué has entendido? No lo digo por mi edad, ¡mi madre es una puta!
Bien, me has convencido. Veamos si tienen los papeles en regla.
Sería gracioso que la policía nos detuviera por eso.
Oye, ¿qué cojones vamos a hacer con esos tres?
Bueno, no podemos dejarles aquí. Lo siento por ellos.
Pero no les pedí que se metieran en nuestros asuntos, ¿verdad?
Tienes razón, ¿pero quién dice que se quedarán callados cuando nos larguemos?
¿Y qué nos importa lo que van contando cuando nos hayamos largado?
¿No crees?
Nunca me gustó estudiar...
Tiras los mejores años de tu vida sin terminar una mierda.
Se gana más con una pistola en la mano que con tres carreras.
¡No, por favor!
¿Es tu novio?
Que me implore él.
¿No te has enterado?
- Por favor... - ¡Más alto, no te oigo!
¡Te lo ruego! ¡Te lo ruego!
¡Déjala en paz, maldito cerdo!
¡Vamos a ver!
¡Oh, mira eso!
No es... No es tu fuerte ser ama de casa, yo los hubiera hecho más.
Oh, mira, no creo que te mimen tanto en los sitios donde acostumbras a estar.
¿Dónde, en la cárcel? ¿Sabes que tienen los mejores del mundo?
Y eso me hace sentir orgulloso de ser estadounidense.
¿Ha llamado el señor?
- ¿Va todo bien? - Estupendamente.
Les he dado un discursito, ahora seguro que están tranquilos.
- ¿Y el teléfono? - Ahora lo desconecto.
Tiene buena pinta. Qué maravillosa anfitriona.
- ¿La señora me haría unos también? - Sólo tienes que pedirlos.
Haz dos más.
Cuando estén listos, llámame, esperaré allí.
Habrá que pensar también en los demás. ¿Hay suficiente?
Para reventar, espero.
- Me estoy muriendo de calor... - ¡Ah, perdón!
- Genial, ¿eh? - Para quien le guste.
¡Vamos, te encanta!
¿Con quién lo harías?
- Con los tres. - ¿Él también?
¿Y por qué no?
Dime, ¿también te van los maricones?
Si supieras lo dura que es la vida de donde vengo...
Que vengan aquí, la comida está lista.
¿Habéis oído? Vamos chicos, a comer.
¡Mira este desorden!
Eh, ¿qué esperabas? ¡Son unos críos!
- Ahora mismo necesito ducharme. - Adelante, haz como si no estuviese aquí.
Mira, he hecho de rehén y de sirvienta, el striptease no está incluido.
Ah, no te enfades, te pones fea.
Aquí han estado ocupados, ¿eh?
Deja la puerta abierta.
Y ahora sigue tú sola, hay poco espacio para dos.
- Bien, gracias. - De nada.
- ¿Y qué? - Seguro que han sido esos dos.
Hay que avisar al Sr. Moran de que se han llevado a su amiga.
Así, han acampado en los alrededores.
La excepcional ola de calor que ha azotado a Nueva York...
…ha fomentado el éxodo de más de dos millones de ciudadanos.
A pesar de las precauciones y controles establecidos por la policía...
…se han producido numerosos incidentes.
Y ahora otras noticias.
¿Has oído? Parece que en Nueva York sólo hay asesinatos y demás...
Ni siquiera hablan de ti.
¿Con cien o más robos al día?
Como mucho sólo somos un número en las estadísticas.
Gracias.
Qué tonto eres, esta es la tercera partida que gano.
¿No te estarás dejando ganar, verdad?
No, es que es un juego estúpido, no me gusta.
A mí me gusta, así que vamos a echar otra.
¿O prefieres que me divierta un poco con tu amiguita, eh?
¡Está bien!
No aguanto más.
Yo también tengo que ir, pero tengo miedo de que nos miren.
Tenemos que ir al baño.
¿Las tres juntas?
- ¿Las acompañas tú? - Dejemos que las damas elijan.
¿Quieres que nos meemos encima? ¡Vamos!
Los polluelos han encontrado a su gallina.
Oye, Sammy, asegúrate de que no hagan ninguna tontería.
¡Te he pillado, maldito bastardo!
¿Qué pasa?
Lo estás haciendo a posta, ¡maldito pedazo de mierda!
¡Déjalo en paz! ¿Me oyes, Bo? Guarda ese cuchillo.
Tranquilo, Bo, no quiero problemas, ¿me oyes?
Me siento atrapado aquí encerrado, no puedo tranquilizarme.
Tienes que ser tener paciencia, mañana estaremos en Canadá.
Nos divertiremos, te lo prometo.
Sí, pero ¿no podríamos empezar a divertirnos ahora mismo?
Tenemos tres putitas a nuestra disposición, podríamos estar con una cada uno.
Me gusta la rubita.
Déjame hacerle alguna guarrería y me quedaré tranquilo, te lo prometo.
Déjame hacerlo, ¡venga!
¡Eh, te has mojado el chochito!
¡Capullo!
¡Uh, qué palabrota! Qué vergüenza, alguien como tú...
Eres una buena chica, me di cuenta enseguida, te lo juro.
Podríamos ser amigos tú y yo. Amigos íntimos.
¿Qué me dices? Tengo intenciones serias.
¿Por qué no la dejas en paz? No es como piensas.
Yo no pienso nada.
- Es virgen. - ¿Qué?
- He dicho que es virgen. - Vamos, ¿virgen?
- ¿Te parece tan raro? - ¿Estás de coña?
¿Te parece normal a tu edad?
Ah, terminarás enferma... créeme.
Tú, en cambio, pareces una zorrita. No te ofendes si te lo digo, ¿verdad?
Tener una bonita cara de puta no es tan común, ¿sabes?
Ahora veamos si el resto está a la altura.
¡No está mal! Estás muy bien dotada.
- ¿Por qué no la dejas? - ¡Cállate!
Veamos también el resto...
…sto.
¿Ha acabado el espectáculo?
Está bien, fin del primer tiempo.
¡Andando!
¡Vaya, qué espectáculo!
¿Hola? ¿Sr. Moran? No, no me conoce, tengo algo importante que decirle.
Una tal Lorna ha dejado algo escrito
para Archie Moran en un billete de 50 dólares.
Lo he encontrado ahora mismo en la papelera.
¿Qué? ¿Sr. Moran? ¡Ah, es usted!
Estaba diciéndole que he encontrado un billete de 50 dólares
con un mensaje de una tal Lorna para usted.
No sé cuando lo dejó... ¿Hola?
¿Qué? ¡Sí!
Trabajo en una gasolinera en la autopista del norte.
También está el nombre de un país: se lo voy a leer.
- ¿Quiénes serán? - ¿No habrán encontrado?
¿Y yo qué coño sé?
- ¡Llévatelos de aquí y que no se muevan! - De acuerdo. ¿Habéis oído a Rico?
¡Vamos, daos prisa!
Yo me voy.
No, eso es una estupidez.
- ¡Quieta, maldita zorra! - Mira a ver qué pasa.
- ¿A dónde vas? ¡Ven conmigo! - ¡Suéltame!
- ¡Estate quieta! - ¡Déjame!
¡He dicho que quieta!
¡Cállate!
Os habéis puesto de acuerdo, ¿eh? Sí...
¡Pues os voy a matar!
¡Os voy a matar a todos!
Por favor, por aquí.
Llevamos llamando desde esta mañana, pero no respondía nadie.
Esto es lo que pasaba, el cable está desconectado.
No me extraña que no contestaran.
Podía habérnoslo dicho antes.
Tiene razón pero, como le dije, estábamos moviendo muebles y se habrá soltado.
Iba a llamar, pero se me olvidó, ya sabe lo que pasa...
Sólo por esta vez no haremos ningún informe...
Ah, gracias. ¿Queréis tomar algo?
Bueno, una cerveza fría no se puede rechazar, ¿verdad, Dick?
Sí, con mucho gusto.
Oye, ¿qué te pasa? ¿Te encuentras mal?
Eh, ¿me escuchas? ¡Te estoy hablando!
¡Contéstame!
¡Que te den!
Vístete. ¡Vamos, vístete!
Esto confirma que se dirigen a la frontera.
Creo que deben haber llegado a Buffalo.
Lo único que podemos hacer es avisar a nuestros amigos de allí.
Por supuesto, jefe, son gente competente.
Estoy seguro de que pronto los encontrarán.
Muy bien, nosotros también iremos.
Saldremos de inmediato, ¡Ya verá cómo atrapamos a esos bastardos!
No se preocupe, me encargaré de ello. Descuide.
Podría haberme violado si hubiese querido.
Después de todo, no son tan malos como parecen.
Gente buena y mala.
Si yo hubiera estado en tu lugar... no habría puesto tanta resistencia.
Además... quién sabe qué argumentos tiene ese negro.
Al fin y al cabo, lo importante es salvar el pellejo, ¿no crees?
¿No te importa Frank?
¿Por qué? ¿Crees que Frank va a casarse conmigo?
- …l también busca lo mismo. - ¿Qué pasa?
Quizás ya ha pasado lo peor.
Esperemos que así sea. Por cierto, gracias por esta ropa.
Seguro que estás acostumbrada a cosas mejores.
Son unos cerdos, especialmente ese.
Tenemos que tener cuidado.
- Dos 6. - Muy bien, me has ganado.
Oye, eres rápido con las manos, ¿sabes?
No te he pedido que juegues.
Entre tú y el otro tipo, me tenéis harto.
¡Oye, tranquilo!
Quiero la revancha. Pero apostemos algo, para darle más vidilla, ¿eh?
Si te apetece.
- Cinco centavos por partida. - Oye, a ver si te arruinas, ¿eh?
Veo que los estudiantes cuando se trata de dinero...
Sin embargo tú tienes un montón de pasta, ¿eh?
Dinero ganado con esfuerzo.
Verás, Frank, tú estudias y tu padre es quien gana dinero.
El mío, en cambio, no lo lleva a casa, se lo bebe todo.
Es un hombre sencillo.
- Rico, ¿puedo irme a dormir? - ¿Eh? ¿Qué?
Me gustaría irme a dormir.
Vale, vale, vete.
¡Qué pena! Justo cuando estaba a punto de atraparlo.
¿Otra vez? ¿Ya no tienes miedo de Archie?
Te mueres de ganas, señorita.
Tienes tantas ganas que se te nota en la cara.
No esperes que yo dé el primer paso.
¡Quiero verte arrastrándote, quiero que te restriegues como una perra en celo!
¡Cabrón! ¡Sucio bastardo! Cerdo asqueroso.
Sigue, sigue, puede que consigas lo que quieres si sigues provocándome.
¡A lo mejor te tiro a la cama para hacer mi buena acción diaria!
¡Capullo!
A lo mejor te contrato y te llevo conmigo a Las Vegas. ¿Qué dices?
- Corta el rollo. ¿Jugamos o no? - Está bien, está bien.
Joder...
- ¡Santo cielo! - Todo para mí.
Bueno, pobre de ti si te mueves.
No, por favor, me estás haciendo daño.
Me estás haciendo daño.
¡Déjala en paz!
Me tienes a mí.
Mira, mírame.
¿Te gusta esto?
No tienes que hacerte el duro con ese artilugio si quieres una mujer.
Vamos, vente conmigo. ¡No te voy a comer! Vamos.
Acércate, no tengas miedo.
Vamos, demuéstrame que eres un hombre. ¡Demuéstramelo!
Oye, ¿qué te pasa? No irás a decirme que... no soy tu tipo.
Pero no es eso. ¿No es verdad que te gusto?
Sí, veo que empiezo a gustarte.
Veo que estás bien dotado. Muy bien dotado.
¿Es eso cierto?
Pues claro. Y también me me encantaría probarlo.
Vamos, enséñame qué tienes ahí abajo.
Vale... El cuchillo...
¿No tienes nada mejor que ofrecerme?
¿Te da vergüenza? No me digas que es tu primera vez.
¿No es así? Por cierto, ¿cómo te llamas?
B-Bo. ¡Bo!
Vamos, Bo, no querrás que yo lo haga todo, ¿verdad?
¿Me tomas por una puta?
Estás empezando a reaccionar...
¿Ves? Tienes un pepino. Y además muy grande.
¡Vamos, Bo, dámelo!
Eso es, ¡bravo!
Estás fuerte, ¿eh? ¡Eres muy bueno!
Ah, Bo...
Hay que tener cuidado contigo. ¿Cuántos te has cargado así?
Cállate, tú eres el que me ha dejado hecha polvo.
Es tu culpa, por no ser lo bastante fea.
Oye, Rico, ¿por qué no te quedas conmigo?
Porque no eres lo suficientemente mayor para mantener a un hombre.
¡Qué imbécil eres!
Decía que por un tiempo, al menos hasta que nos apetezca.
- A mí me apetece ahora. - ¿Otra vez?
¿Sabes lo que haría si tuviera un poco de champán?
Te la tiraría por encima y te lamería por todas partes.
- Debería haber algo en la nevera. - Demasiado esfuerzo. Me quedo con esta.
¿El qué?
- Cuidado, te lo has derramado encima. - ¿Dónde?
- Aquí. - Sería una pena desperdiciarlo, ¿no?
No pares...
Eh, sí...
El whisky no es lo tuyo, amigo. ¡Menudo "ciego", colega! ¡Adiós!
Bueno, ¿qué haces? ¿Admirando el espectáculo?
Me voy a la terraza, a tomar el aire. ¿Te vienes tú también?
¿Qué te pasa?
Lo entiendo, me tienes miedo, pero soy un buen negro.
- ¿Quieres fumar? - Ajá.
¿De qué hablamos?
Tómatelo con calma. Bueno, vamos, elige un tema.
¿Hablamos de sexo?
¿O hablamos de dólares? Tengo un montón ahí.
Claro... Claro, siempre que tenga tiempo para disfrutarlo.
Podrías ayudarme a gastarlo. ¿Qué dices?
- ¿Te has comido la lengua? - ¿Por qué me cuentas eso?
¿Por qué?
Porque tienes que saber ciertas cosas, pequeña.
Punto uno: la vida es un escupitajo. Punto dos: hay unos tipos que nos buscan.
Y si nos encuentran, adiós a Sammy y a sus amigos.
¿Has entendido la situación? ¿Nunca hablas?
- ¿Por qué me has traído aquí? - Porque me gustas, si no ¿por qué?
Si vas a hacerlo, hazlo ahora.
Vamos, no te enfades.
Te diré que me encantaría hacerlo contigo, eres justo mi tipo.
Dime, ¿todavía sigue intacta esa cosita entre tus piernas?
Vamos, siéntate.
¿Sabes qué? Debo estar un poco loco, no sé cómo explicártelo...
Pero algún día podrías arrepentirte de haberlo hecho con un negro
y sólo porque tenías miedo.
Ya no te tengo miedo. Quiero decir, sí...
Tengo miedo de que me hagas daño.
Oye, eres muy buena. ¿Sabes lo que haremos?
Tengo una idea, pequeña. Te va a encantar, ¿sabes?
Juguemos a uno de esos juegos que hacéis para manteneros vírgenes.
¡No me digas que nunca lo has hecho! Seguro que lo conoces.
Confía en mí. Soy bueno en esto.
Y esa cosa de ahí, la dejamos tal y como te trajo tu madre...
¡para romper después de la boda!
¿Qué me dices?
Deberías haber traído a un chico también.
- No quiero que me monten como una mula. - Yo sí.
- ¿No será que te gustan las mujeres? - Eso me daría asco.
¿Por qué? Lo he probado, y no está mal.
No me resisto para... para hacerme la dura.
Es que, no quiero... Me importa una mierda coleccionar polvos.
Y el día que me abra de piernas, quiero saber por qué lo hago y con quién.
- ¡No, por favor! - ¿Es tu novio?
- Que me implore él. - Por favor...
- ¡Más alto, no te oigo! - ¡Te lo ruego! ¡Te lo ruego!
Eres una buena chica, me di cuenta enseguida, te lo juro.
Podríamos ser amigos tú y yo. Amigos íntimos.
- Es virgen. - ¿Qué?
He dicho que es virgen.
¿Estás de coña? ¿Te parece normal a tu edad?
Ah, terminarás enferma... créeme.
¡Déjala en paz! Me tienes a mí.
Mira, mírame. ¿Te gusta esto? Vamos.
Acércate, no tengas miedo.
Vamos, demuéstrame que eres un hombre.
Eso es, ¡bravo!
Estás fuerte, ¿eh?
¡Levántate, gusano!
Levántate y no digas nada.
- Ha estado bien, Sam. - No estuvo mal, pequeña.
- He sido egoísta. - Olvídalo.
No. Lo único que he hecho ha sido disfrutar, tú, en cambio...
Eso lo dices tú, pero si de verdad insistes...
También puedes hacerme disfrutar así.
- Sam. - ¿Qué?
No valgo para nada, ¿verdad?
Todo es cuestión de práctica. Como tocar el piano.
¡Vamos! ¡Moveos, bastardos!
A estos otros dos los he encontrado arriba.
Los números no cuadran, todavía falta otro hijo de puta. ¡Encuéntralo!
De acuerdo, voy.
- ¿Te ha gustado? - Vas por buen camino.
Cállate y no te muevas.
- Oye, ellos no tienen nada que ver. - Eso no lo decides tú, amigo.
Sí, es verdad. Pero, verás, tenemos mucho dinero, más de cinco mil.
Los dejaremos y seremos amigos como antes, ¿de acuerdo?
¡No lo estamos!
5.000 dólares sólo es mucho dinero para un bastardo como tú.
- ¡Haz algo, Rico! ¡Haz algo, maldita sea! - ¡Basta!
Ya basta, no quiero oír ni una palabra más.
Oye, Rico, dale un beso de despedida.
Lo siento, nena, ahora ni siquiera Canadá está lo suficientemente lejos.
¡Rico!
Vale, cuando necesite un juguete de goma ya sé dónde buscarte. Adiós.
Venga, chicos. ¡Vamos!
¡Sammy! ¡Sammy!
- ¡Sammy! - ¡Oh, lo olvidaba!
No sabes cuánto te debo, pequeña.
¡No sabes cuánto te debo yo, negrazo!
¿Hola? Póngame con el Sr. Moran, dígale que le llama Lorna.
Archie, ¿a qué clase de gente has mandado? ¿Profesionales? ¿Qué?
- Muévete. - No sabes cómo son.
- ¿Pero quieres dejarla en la estacada? - Haz lo que quieras.
Sí, estoy bien. No, no me han tocado.
Ven a buscarme ya, tengo los nervios destrozados.
Date prisa.
¿Qué os pasa, chicas? ¿A qué viene tanta prisa?
Encontraremos a alguien que nos lleve a la estación.
¿A la estación?
¿Qué? ¿Para ir a dónde?
Cualquier sitio es bueno, lo importante es que esté lejos... al menos 5.000 dólares.
¡Ajá!
Correcciones: Nochvemo (2024)
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