All language subtitles for [Spanish] CAPERUCITA ROJA, CUENTOS INFANTILES, cuentos y canciones infantiles, [DownSub.com].Spanish

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Original subtitles

Había una vez un bosque

donde los árboles eran gigantes verdes,

que habían escuchado todas las historias de duendes y hadas,

y se dormían soñando con princesas.

Era el bosque donde vivían,

en un lugar escondido,

casi secreto,

una mamá y una niña

cuyo nombre nadie ha sabido,

pero todos la llamaban

Caperucita Roja.

Mamá,

de tanto que me dicen Caperucita Roja,

ya no recuerdo mi nombre.

Es que cuando eras una bebita,

te puse una caperuza roja que te regaló tu abuelita.

Te veías tan hermosa…

todos empezaron a llamarte así.

Desde entonces cada año y a medida que vas creciendo,

tu abuelita teje para ti una caperuza más grande

y del mismo color rojo

tan parecido a tu boca.

La última vez que estuve donde abuelita,

me dijo que ya estaba casi lista mi nueva caperuza.

Caperucita,

acabo de hornear un delicioso pastel de manzana

y deberías ir hasta su casa y llevarlo.

¡Ay!

Pero me asusta que te entretengas jugando en el bosque

y te encuentres con el lobo feroz.

Ya sabes que es un temible y tramposo animal

que haría cualquier cosa para que te conviertas en su cena.

Caperucita

era en verdad una niña muy bella,

traviesa y divertida.

Y no tomaba en serio los consejos de su mamá.

No temas mamá;

conozco muy bien el camino

y me iré derechito por la senda que vigila el cazador,

donde el lobo ni se atreve a pasar.

Así, estaré siempre a salvo.

¿Estás segura?

Ay! mi niña.

Ya sabes que con el lobo no se juega...

Pero Caperucita,

tenía otros planes para explorar en el bosque.

Se despidió de su madre

y partió llevando una cesta con el delicioso pastel.

La pobre mamá no vió lo que los árboles vieron,

o hubiera corrido detrás de la niña

para mantenerla a salvo.

Un pino gris,

tan viejo que hacía mil años no cantaba su cumpleaños,

le susurró a un pinito:

Pinito,

allí va Caperucita Roja desobedeciendo a su mamá.

Mira cómo se interna en el bosque

y se aleja de la ruta vigilada por el cazador.

Pero Pinote,

esa parte del bosque es muy peligrosa.

Allá, en lo profundo, acecha el lobo feroz

y dicen que está hambriento.

¿Qué hacemos Pinito?

Ya sé.

Agitemos nuestras ramas con todas las fuerzas;

así Caperucita escuchará el rumor

y tal vez se detenga.

Podemos intentarlo

pero te aseguro que las personas

nunca oyen los consejos de los árboles.

Caperucita escuchó cómo las ramas de los árboles se estremecían

y pensó por un instante

que podría ser el lobo feroz

que se arrastraba escondido hacia ella,

pero...

Ay!

El Lobo!...

Qué importa! A mí no me asusta ningún lobo feroz.

Y se puso a recoger flores de todos los colores

para adornar la cesta que le llevaba a su abuelita.

Muy cerca,

unas garras grises con uñas filosas,

se movían entre los arbustos.

Y unos ojos brillantes y rojizos,

perseguían la silueta de Caperucita.

Minutos más tarde

sucedió lo inevitable:

Caperucita y el Lobo Feroz

se encontraron frente a frente.

Hola Caperucita.

Me encanta que hayas venido a jugar en el bosque;

y me gustaría darte una bienvenida inolvidable...

¡El lobo feroz!

Me habían dicho cosas horribles de tí,

pero veo que eres muy amistoso.

SOY FEROZ (Canción del Lobo Feroz)

Me llamo lobo feroz

Soy el malo de este cuento

Mi carrera es tan veloz

Que le gano al mismo viento

Se llama lobo feroz

Es el malo de este cuento

Su carrera es tan veloz

Que le gana al mismo viento

Se me eriza la melena

La saliva se me rueda

Cuando pienso que mi cena

Es una niña tan buena

Cuando me asomo al espejo

Me siento muy orgulloso

Admirando mí reflejo

Tan peludo y espantoso

Me llamo lobo feroz

Es el malo de este cuento

Mi carrera es tan veloz

Que le gana al mismo viento

Me llamo lobo feroz

Es el malo de este cuento

Mi carrera es tan veloz

Que le gana al mismo viento

Cuando me asomo al espejo

Me siento muy orgulloso

Admirando mi reflejo

Tan peludo y espantoso

Allí va caperucita

Rojita y apetitosa.

No sabe la pobrecita

Que su carne es tan jugosa

Ven conmigo Caperucita.

Te mostraré lo amable que soy...

si aceptas ser mi invitada.

Sería maravilloso, señor Feroz.

Pero... tengo que llevar este pastel a mi abuelita y...

Oh, que pena...

y ¿no jugaremos ni un poquito?

Lo lamento de verdad;

pero si no llego pronto

mi abuelita va a estar muy triste...

¿Y si jugamos a las carreras?

Así no te vas a tardar.

Mira, yo me voy por este camino

y tú por ese otro

y el que llegue primero a la casa de tu abuelita

será el ganador.

Como el lobo quería comerse a Caperucita,

decidió engañarla

y le propuso el camino más largo y difícil

para asegurar que él llegaría primero.

Caperucita estaba tan emocionada de jugar con su nuevo amigo,

que aceptó sin sospechar

que estaba metiéndose en la boca del lobo.

La carrera comenzó

y el lobo

llegó mucho antes que Caperucita.

Pensó que podría comerse también a la abuelita

y entonces

se le ocurrió un plan muy malvado...

Abuelita...

¡Abuelita!

llamó el muy tramposo,

fingiendo su voz

para que pareciera a la de Caperucita

¿Quién es?

Preguntó desde adentro la viejita.

Soy Caperucita,

ábreme.

Tu voz está muy extraña Caperucita.

Abuelita,

ábreme pronto que el lobo me persigue...

La abuelita abrió la puerta.

Tan pronto el lobo la vio,

sin ningún remordimiento se la comió

Se puso anteojos y ropa como la abuelita

y así disfrazado,

se acostó en la cama para esperar a Caperucita

que ya estaba por llegar.

Pinote,

tan grande como era,

veía desde arriba lo que pasaba

y Pinito,

sin poder ayudar a Caperucita,

sólo podía llorar.

Pinote,

tenemos que hacer algo,

tenemos que ayudarla por favor.

Tengo una idea Pinito.

Vamos a sacudir nuestras ramas,

todos los árboles del bosque al mismo tiempo;

así, tal vez el cazador sepa que algo está pasando en casa de la abuelita.

Sí, sí...

tiene que funcionar.

Mientras tanto,

Caperucita llegó a donde su abuelita

dando saltos de felicidad

para contarle que había ganado una carrera al lobo feroz.

Estaba tan orgullosa y tan entusiasmada,

que no se dió cuenta del lobo disfrazado

metido en la cama de la abuelita.

Abuelita,

acabo de ganarle una carrera al lobo feroz.

Me lo encontré en el bosque y...

Abuelita...

¿por qué tienes esos ojos tan grandes?

Pues...

ejem...

Para verte mejor

¿Y por qué tienes las orejas tan grandes?

Son para oírte mejor.

Sí,

pero...

¿Por qué tienes esa nariz tan grande?

Para olerte mejor.

Y ¿por qué tienes esa boca tan grande?

Para comerte mejor

Para comerte mejor

Dijo el lobo

y saltó de la cama, quitándose el disfraz

y mostrando sus afilados colmillos.

Caperucita trató de escapar

pero ya era tarde.

El lobo se abalanzó

y la atrapó entre sus garras.

Auxilio!

Auxilio!

La idea de Pinito y Pinote había funcionado

y el Cazador se había alarmado

justo en el momento en que pasaba por la casa

y escuchó los gritos de Caperucita.

Detente, lobo.

Gritó desde la puerta

y apuntó al lobo con el inmenso cañón de su escopeta.

El lobo se asustó tanto,

tanto,

que sus ojos se desorbitaron;

cayeron sus manos al suelo

y su gran bocota se abrió dejando salir a la asustada abuelita.

Sin pensarlo,

el cazador tomó al lobo por sus orejotas

y lo empujó, con todas sus fuerzas,

fuera de la casa.

El lobo huyó por el bosque

y nunca más se supo de él.

Caperucita regresó a su casa,

acompañada por su abuelita y el cazador.

Pinote, Pinito y todos los árboles y animalitos del bosque

la oyeron cantar esta canción:

CON EL LOBO NO SE JUEGA (Canción de Caperucita Roja )

El lobo ya se ha marchado

Se las daba de valiente

Con su pelaje erizado

Y sus garras y sus dientes

El cazador me ha salvado

Mi abuelita está sonriente

Hasta el pastel se ha librado

Todavía está caliente

Después del terrible susto he aprendido la lección,

Mi mamá estaba estaba en lo justo

Cuando me advirtió

Con el lobo no se juega

Mi mamá tenía razón

Si el cazador no llega…

Otra fuera esta canción

Si el cazador no llega…

Otra fuera esta canción

MORALEJA

Escucha a los que te quieren.

Saben lo que te conviene

Ellos tienen la razón

Porque hablan de corazón

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