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UNA SERIE ORIGINAL DE NETFLIX
- Buenos días. - Llegáis tarde.
- ¿Fuiste tú quien llegó tarde anoche? - No, yo llegué a las diez.
- Alguien me despertó cuando entró. - ¿Lo lleváis todo?
- Sí. Hasta luego, mamá. - Sí. ¡Espera!
Adiós.
- Adiós, mamá. - Adiós, cariño.
Buenos días.
Es la última vez que duermes aquí. Molly nos ha oído.
Podríamos decírselo.
Vale.
¿Vas a comerte eso?
- Hola, Rita. - Hola.
- ¡Hola! ¡Me alegro de veros! - ¿Has pasado un buen verano?
Sí, ¿y vosotras? Genial.
¡Hola! Corred con los demás.
¡Hasta luego!
¡Hola! ¿Eres uno de los nuevos alumnos?
Ven, el salón de actos está por aquí.
Hola.
- Buenos días. ¡Buenos días! - ¡Buenos días!
Buenos días a todos y bienvenidos a este nuevo año escolar.
En especial al personal y a los alumnos del colegio Rønnegård.
Esta fusión será algo positivo.
- Estamos deseando conoceros mejor. - Lo mismo digo.
¿Eh? Gracias.
Bueno. Espero que todos os sintáis como en casa
y que veáis en esta fusión tantas ventajas como nosotros.
¡Que tengáis un año genial! Gracias.
¿Podéis esperar un momento?
A todos los alumnos del colegio Rønnegård:
Estáis en una escuela nueva, pero aún lleváis el nombre de la anterior.
Representadla con orgullo y diligencia.
Por si no sabéis lo que significa, significa trabajo duro.
Soy Jonas Poulsen y era el director de ese colegio.
Rasmus es el director de este colegio.
Pero siempre podréis hablar conmigo, sin importar de qué colegio seáis.
Que tengáis un año genial. Idos a clase.
Solo quiero añadir que también podéis venir a mi despacho
si necesitáis ayuda en cualquier cosa.
- ¡Hola! - Hola, Hjørdis.
Me encanta Jonas. Deberías haberlo visto en la reunión el verano pasado.
Me habían suspendido, pero estoy deseando ver lo bueno que es.
Eso ha sido sarcasmo, ¿no?
Hola. ¿No has visto lo que ha hecho?
No quiere enseñar, quiere poder.
- ¿Qué? - Nada.
- ¿Hjørdis? - Te da miedo que te salga competencia.
- ¿Competencia en qué? ¡Hola, Birthe! - Hola, Rita.
- En ser la profe más "Rita". - Qué gilipollez.
¿Dónde coño está mi taza?
Ahí.
- Hola. - Hola.
Tú debes de ser Rita.
Y tú debes de ser el tío que tiene la taza de Rita.
A una rebelde como tú no debería importarle.
- ¿Nos conocemos? - No, pero sé algunas cosas sobre ti.
Yo sé que estamos en el mismo claustro y que tienes mi taza.
- Una de las ventajas de ser director... - Exdirector.
...es tener acceso a los expedientes del profesorado.
Once avisos en un año y suspendida por acostarte con el padre de una alumna.
- No seré tan mala si no me han echado. - O te estás acostando con Rasmus.
- Es una broma. - Me parto.
¿Conoces a Erik? También está en el claustro.
Aquí tienes.
- ¿Me acabas de guiñar el ojo? - Sí.
- No vuelvas a hacerlo. - Una cosa más.
Tengo a tu hijo en Lengua y Matemáticas.
Sí.
Espero que puedas separar mi papel de profesor suyo
del de compañero tuyo.
- Claro. - Bien. Lo pasaremos bien este año.
¡Qué cara más dura!
Es nuestro primer día...
Silencio.
¡Hola a todos!
Silencio. Veo que todos habéis encontrado sitio.
La mayoría ya me conocéis.
Para los nuevos, soy Rita y vivo en esa casa de ahí
con dos de mis tres hijos.
Llevo 14 años aquí como profesora, pero es como si llevara 56.
Os daré clase de Lengua y de Historia. ¿Alguna pregunta?
Eso es todo lo que tenéis que saber de mí. Ahora os toca a vosotros.
Quiero que escribáis una redacción sobre vosotros mismos
de mínimo tres páginas, antes de que acabe la clase.
Como dicen en los concursos de la tele: El tiempo empieza... ahora.
- Tenéis un colegio estupendo. - Gracias.
- ¿Erik, te llamabas? - Sí. ¿Te interrumpo?
No. Estoy leyendo las redacciones de mis alumnos.
Va a ser un año muy largo.
"Me llamo Mads. Vivo al lado de la autopista.
Cuando veo un coche, me dan ganas de robarlo y largarme.
Iría hasta la otra punta del mundo,
a un lugar lleno de gente sorda y muda.
Allí nadie puede hablar, nadie puede escuchar
y nadie puede insultarme, y todos me dejan en paz".
- No tiene buena pinta. - No.
Mads Klitgaard.
Hola.
Bueno, ¿qué opinas de tus nuevos compañeros?
¿No son más o menos igual de incompetentes que nosotros?
¿Recuerdas lo que me dijiste en verano?
Sí. Te dije que estaba triste y que te echaba de menos
pero que no estaba preparada para una relación seria.
Había otra palabra. ¿La recuerdas?
- "Todavía". - "Todavía".
Que no estaba preparada para una relación seria, todavía.
No te voy a esperar siempre, ¿sabes?
- Hay algunas cosas... - ...de las que no puedes hablar.
Hasta luego.
Centro de salud, buenas tardes.
- Gitte M. Nielsen. - Tome asiento, por favor.
- ¡Rita! - Hola, Gitte.
¿Puedo sentarme aquí? Es mi hermana.
- ¿Ya se ha ido Molly a la India? - No, se va la semana que viene.
Vale.
¿Vendrás a la fiesta de despedida?
- Sí. - Es el viernes.
Me encantaría. Voy a fumarme un cigarro.
- No puede fumar aquí. - ¿Estoy dentro o fuera?
Tengo que expulsar una piedra del riñón mañana, así que fumo donde me place.
- ¿Tú para qué vienes? - Es solo una revisión.
Vamos, que tienes una venérea.
- ¿Quieres una calada? - No, gracias.
Tú nunca rechazas una calada.
¡Estás embarazada!
No. No estoy embarazada, Gitte.
¡Joder, Rita! A tu edad, ¡te saldrá retrasado!
- ¿Sabes quién es el padre? - Pues claro que sí.
- No puedes estar segura. - No, pero lo sé.
Y es alguien que no puede ser.
¿Vas a tenerlo?
No lo sé.
Hola.
Bienvenidos a la primera reunión del claustro.
- ¿Quieres empezar tú la reunión? - No, gracias.
Vale. La idea es hablar sobre métodos de enseñanza, planes de estudio, etc.
Es confidencial, así que aquí podéis despotricar sobre los alumnos.
- Bien, yo quiero hablar sobre un alumno. - Yo también.
- Tú primero. - Quiero hablar sobre Jeppe.
- ¿Ha hecho algo? - No, ese es el problema.
Es un ejemplo de cómo el sistema educativo afecta a los alumnos inteligentes.
- ¿Cómo es eso? - No saben pensar por sí mismos.
Están entrenados para decir lo que queremos oír.
- Pues ese no es el caso de tus alumnos. - Explícate.
Tengo un alumno que ha escrito una redacción preocupante.
- ¿Quién? - Mads Klitgaard.
- No es de nuestro colegio. - Del nuestro tampoco.
Klitgaard. ¿Mads Klitgaard?
Se ha mudado aquí desde Maribo.
¿Rasmus no informa al profesorado sobre estas cosas?
- Se le habrá pasado con lo de la fusión. - Claro.
- ¿Qué te preocupa? - Deja que hable con él primero.
¿Te has sentido cómodo?
¿Tus compañeros se han portado bien contigo?
No eres muy hablador, ¿no? Mads.
Pruébalo, di algo.
Di cualquier cosa. Di: "¿A ti qué te importa?".
¿A... t-ti qué... te im-p-p-porta?
Bien, silencio todo el mundo.
Aquí están vuestros exámenes. La nota indica vuestro nivel.
Amanda. Jonas.
- Parece duro. - Tú sonríe y levanta la mano.
- Tú siempre sacas buenas notas. - Sí, porque levanto la mano.
Yo siempre valoro el esfuerzo activo. Si trabajáis duro, podréis mejorar.
Nota: 2 Creo que no has entendido el ejercicio.
- ¿Cómo te ha ido en clase? - Bien.
¿Qué tal Jonas? ¿Es bueno?
- No, me parece que no. - Lo que yo creía.
- ¿Qué? ¿Sois enemigos? - Eso es una tontería.
- No nos caemos bien. - Me ha puesto un dos en el examen.
- ¿Has sacado un dos? - Quizá no entendiste algo bien.
No, era difícil, pero lo respondí bien, como siempre.
- Y nunca saco menos de un siete. - Vale.
- Hablaré con él mañana. - Lo vas a empeorar.
- Me voy al cine con David. - ¿Has terminado los deberes?
Me pondrá un dos igualmente gracias a ti.
Disfrutad de la peli.
¡Viene Rita!
Vale.
He leído vuestras redacciones.
Ha sido toda una experiencia.
Parece ser que tenéis inseguridades y las hormonas revolucionadas...
- ¿Dónde está Mads? - Se ha ido.
- ¿Estaba enfermo? - Se ha ido sin más.
Está bien.
Hola.
Bueno, bienvenidos. Aquí viene... ¿Poul? Poul.
Bien. Bienvenidos.
Quería daros las gracias por el éxito de estos dos primeros días.
Esta noche celebramos que la fusión de los coles ha empezado con buen pie.
El ayuntamiento nos ha regalado unos sándwiches.
Y hay cerveza por cinco coronas, agua, y también veo vino.
- Espero que lo paséis genial. - Gracias.
Perdón, ¿puedo decir algo?
- Helle. - Gracias.
La mayoría de nosotros nos conocimos en las jornadas de introducción.
Fueron todo un éxito.
Pero hubo una persona que no pudo venir.
Así que, Rita, ¿por qué no te presentas?
¿Crees que debería hacerlo, Helle?
Soy Rita. Soy más joven de lo que aparento y muy mayor para como suelo comportarme.
Doy Lengua e Historia y tengo tres hijos. Una se va a la India,
otro es joven para ser padre y otro es alumno aquí.
Si Jonas no le ha quitado ya el interés por los estudios.
- ¿Dónde has estado durante el verano? - Mejor no hablamos de eso.
No pasa nada. Me acosté con el padre de una de mis alumnas.
Así que me suspendieron temporalmente. No fui inteligente, más bien indecente.
- ¿Hay algo más que queráis saber? - Sí, ¿estás soltera?
Sí, estoy soltera.
Bueno, habrá que comerse esos sándwiches. Que empiece la fiesta.
¿Tienes un momento?
- ¿No puede esperar? - No.
- Si es sobre nosotros... - Sí, así es. Escúchame, por favor.
Vale.
Dijiste que hay algo de lo que no puedes o no quieres hablar.
Pero para que esto funcione, no puedes poner tú todas las normas.
¡No, ahora no!
- Sé que tienes algún tipo de problema. - Sí.
¡Cuéntamelo!
Quiero estar al 100 % en esta relación.
Pero tú también tienes que estarlo.
Si de verdad quieres esto...
...vamos a volver ahí como pareja.
No puedo. Lo siento.
- Hola, cariño. - Hola.
- ¿Dónde estabas? - Me he entretenido en el cole.
¿Qué te pasa, mamá?
¿A qué te refieres?
Estás...
Diga, soy Rita.
¿Sí? ¡Bitten ha tenido el bebé! ¡Vamos para allá!
- No me lo puedo creer. - ¡El bebé ya está aquí!
¡Hola!
Mira quién ha venido.
- Enhorabuena. - Gracias.
- Hola. - Ve con la abuela. ¿Quieres cogerlo?
- Dile hola a la abuelita. - Ven aquí, cariño.
¡Ya han llegado los abuelos!
¡Oh! Perdón.
- Enhorabuena. - Gracias.
Qué guapo es. Esto es para Gustav.
¡Enhorabuena!
- Hola, cielo. - Hola, papá.
Voy a quitarme de en medio.
- Esta es tu abuela. - Enhorabuena.
¿Quieres cogerlo? ¿Quieres que te coja el abuelo?
¡Hola! Qué muchachito tan guapo.
Sabía que sería algo maravilloso, pero no tanto.
Es casi más maravilloso que el nacimiento de Bitten.
¿Por qué?
Tener un hijo es una elección. Tener un nieto es una bendición.
Siento no haberte devuelto la llamada.
Quería saber qué era lo correcto una vez que Bitten tuviera el bebé.
Y cuando he visto a Ricco ahí sentado con Gustav...
...he sabido lo que tengo que hacer.
Les toca a ellos, Tom.
No podríamos haberle dicho a la gente que era tuyo.
¿Habríamos fingido que eras su tío?
No podrías vivir con ello.
¿Verdad?
¡Aquí estáis! ¿Celebrándolo en privado?
- Sí. - ¿Estás contento, Tom?
- Enhorabuena, abuela. - Enhorabuena, abuela.
Creo que se parece a ti, Tom.
INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO
Jeppe, ¿me explicas los deberes de hoy?
Da igual. De todas formas, me tiene manía.
¿Porque te puso un dos?
Mi madre no le cae bien y la paga conmigo.
Es un examen. O está bien o está mal.
¿Quieres ver el mío? ¿O tienes miedo de haberte equivocado?
Trae aquí.
- ¿Tenemos las mismas respuestas? - No.
Pues ahí lo tienes.
- Las preguntas tampoco son las mismas. - ¿Qué?
Es un examen completamente diferente.
- ¡Jonas! - Hola, Jeppe.
Sé que mi madre está loca, pero ¿por qué la pagas conmigo?
- ¿Qué quieres decir? - Me pusiste un examen diferente.
Me has engañado. ¡No tiene gracia, esto está mal!
- Siéntate. - No.
El 20 % del presupuesto se destina a los alumnos más flojos.
¿Sabes cuánto se destina a los alumnos más aplicados?
No.
Cero. Nada para trabajar con los mejores y los más brillantes.
Te puse un examen de bachiller y te puntué como si fueras de bachiller.
- No quiero un dos. - Mi trabajo es enseñar a los alumnos.
Eres de los pocos que hará lo que quiera, pero tienes que ponerte presión.
Puedo ponerte un examen de secundaria si quieres. ¿Eso es lo que quieres?
- No. - Bien.
Y Rita y yo... nos llevamos bien.
- ¿No vas a clase? - ¿Y tú? ¡Ah! ¡Suéltame!
- ¿Te pasa algo? - Debería preguntártelo yo a ti.
Estás muy rara y distante. Y te sientas en el jardín a llorar.
- Molly... - Mientes cuando te pregunto cómo estás.
¿Estás bien?
No, no estoy bien.
- Entonces no quiero irme. - Por eso no te he dicho nada.
Cariño.
No estoy bien ahora, pero lo estaré.
¿Qué pasa?
He conocido a alguien.
¿Es el que estuvo aquí la otra noche?
Debe de gustarte mucho para traerlo aquí.
Debe ser. O sea, me gusta.
- Es muy buen tío. - Entonces ¿cuál es el problema?
Yo. Pero no pienso permitir que te quedes en casa por esto.
Te arrastraré hasta la India yo misma.
Buenos días.
¡No corráis! Hola.
¡Hola, chicas! Buenos días.
Parece que te debo una disculpa.
- Has hablado con Jeppe. - Ha estado estudiando toda la noche.
Tenías razón. Nos lo vamos a pasar bien.
¡Vamos, chicas! Daos prisa.
¡Hola a todos!
Sentaos.
Cambio de planes. Mads nos va a leer un poema.
- No. - Sí, un poema.
No solo es aburrido, sino que también es largo.
Aquí tienes. Empieza cuando estés listo.
Ha-a-a...
- Sigue. - Hay alb-b-ba...
a-a-lbaric-co-q-queros,
he-e-ele...
he-e-lechos y a-a-aránd-danos
y t-también hay b-br-bromo.
Como n-niños en una avent-tura escuchan la hist-toria del viento
pero no son n-niños, ya nadie los c-cuida.
Bien. Quedan tres minutos, pero os podéis ir ya en silencio.
Bien hecho.
- Eres muy valiente. - No ha s-sido para tanto.
- Ojalá fuera tan valiente como tú. - ¿De q-qué tienes miedo?
¿Recuerdas que me dijiste que sabías que tenía un problema?
Sí.
Solo has visto la punta del iceberg.
Solo has visto un copo de nieve.
Vale.
- Y tengo miedo. - Lo sé.
¿Por qué no te preocupa?
Porque te quiero.
Vale.
Vale, ¿qué?
Vale, estoy preparada.
Vamos allá.
Estás loca.
Molly, abre la puerta.
No te puedes ir ahora, acabas de ser tía.
- Mira quién ha venido. - ¿Puedo cogerlo?
- Está un poco... - ¡Hola, Gustav!
- Hola. - Sostenle la cabeza.
¡Hola, cielo! ¿No le dices hola a tu tía Molly?
- ¿Vamos a comer curry? - ¡Bienvenidos!
- ¿Dónde está mi nieto? - Lo tiene Molly.
- Toc, toc. - ¡Tía Gitte!
- ¡Hola! - Hola, tía Gitte.
- Me alegro de que hayas podido venir. - Toma, regalitos para que te cuides.
Crema solar y un antidiarreico. Con la comida de allí lo necesitarás.
¡Gracias!
- ¡Hermana! - Hola, Gitte. Bienvenida.
- Gracias. - ¿Ya ha llegado todo el mundo?
- Eso creo. - No, falta una persona.
- ¿Quién? - Mi novio.
- ¿Tu... novio? - Debe de ser él.
Chicos, este es Rasmus. Rasmus, estos son todo el mundo.
- Hola. - Saludaos y vamos a comer.
¿Rita con novio?
- Esto debe ser importante. - Lo es.
- No sabía que tienes una hermana. - Se le habría olvidado.
- Creía que eras hija única. - Puede que no hayamos hablado del tema.
Tendrías que haberle visto cuando le he hablado de papá y mamá.
No sabía que habías ido al médico.
Es broma, no le he dicho nada.
No sabe dónde se ha metido, ¿no?
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