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##### Esta es la historia de un secretito
que se fraguó durante dos décadas.
En el año 1996
mi hija Avery conoció a Logan.
Se volvieron inseparables.
Logan era distinto a las demás amistades de Avery.
Mi mujer y yo lo vimos enseguida.
Y no solo porque era un niño,
sino porque ella podía ser, sin duda,
inequívocamente, ella misma al 100 %.
Y él también.
Los años pasaron
y su amistad cambió un poco.
Se convirtió en un amor que ojalá todos hayáis vivido
al menos una vez en la vida.
La clase de amor que te ayuda a superarlo todo.
Como el verano en que su madre, el amor de mi vida, falleció.
Pero, por muy duro que fuera, el tiempo fue pasando
y tuve el placer de verlos convertirse en dos adultos extraordinarios.
Avery, gracias a su gran determinación,
consiguió un trabajo de ensueño en Londres.
Y Logan...
Bueno, creo que se esfuerza por no perder al amor de su vida.
Avery, no sabré qué he hecho mal si no me lo dices.
A ver si lo adivinas.
Vale, lo haría...
NUESTRO SECRETITO
...pero tu tono y esa vena palpitante en la frente
me dicen que no me conviene.
Avery, venga. Dímelo.
DICIEMBRE DE 2014
Es nuestra última noche juntos y estás borracho.
¿Has pensado que he bebido porque te marchas?
¿Es culpa mía que salieras tambaleándote de la cena?
Sí.
No, lo siento.
Es broma. O no del todo.
Te voy a echar mucho de menos.
Y yo a ti.
¿Puedo darte un abrazo?
No te enfades.
Es que estoy triste.
Y no te lo tomes a chiste.
Ay, Logan, vas ciego.
No tanto.
Vale, ¿dónde estás ahora?
- En tu fiesta de despedida. - No tiene gracia.
¡Sorpresa!
Gracias.
- Se ha sorprendido. - Fijo. Sí.
Mi hijo te va a echar de menos. Lo sabes, ¿no?
Sí.
Yo una vez salí con un inglés.
Su acento me ponía a cien.
Llámame loco o romántico,
pero creo que podríais tener un futuro juntos.
¿Ah, sí?
Solo tienes que ser paciente, aguantar y hacerle caso a tu corazón.
Ojalá tuviera el cuerpo para coger un avión.
- Solo se vive una vez. - Mamá, métete algo en la boca.
- Vale. - Sí.
Es hora de brindar.
Deberías decir algo.
- Sí. - ¿Ahora?
- Sí. - Vale.
Hola a todos.
¡Atención!
¡Atención!
No te preocupes.
Tu padre no va a decir nada largo, aburrido y vergonzoso
sobre cuánto...
te echaré de menos.
Ni voy a hablar sin parar
de lo tremendamente orgulloso que estoy de ti.
Y de lo orgullosa que estaría tu madre.
No, esta no es la ocasión ni el lugar para eso.
No pienso ser un aguafiestas.
Eso se lo dejo a Logan.
Adelante.
Hola.
¿Qué haces?
Te doy una razón para quedarte.
- Quizá has malinterpretado... - No. Tranquilo.
Vale.
Ay, qué horror.
Avery, sé que a veces nos sacamos de quicio.
Levántate.
No puedo imaginarme la vida sin ti.
Cariño, levántate.
No quiero que cometas un grave error.
No sigas.
Avery...
- ¿Quieres...? - No me casaré contigo.
Aún no te lo he pedido.
Logan, me voy.
Acéptalo.
No.
No, porque no te vas.
Huyes.
Logan, vamos afuera.
Huyes de tu padre, quien apenas es capaz de hacerse un bocadillo.
Depende de cuál.
Huyes de tu casa, que sé que adoras.
- Que siempre estará aquí. - Y huyes de mí.
Y te has olvidado de mí del todo.
No voy a discutir esto ahora.
Si tu madre estuviera aquí, estaría muy decepcionada.
- Pero, si ella estuviera aquí... - Papá.
...no estaríamos en esta situación.
No hables de mi madre.
- Es la verdad. - Se acabó.
Ya habíamos acabado.
No quiero volver a verte.
Pues empieza... ¡por irte a vivir bien lejos!
Esto no me lo esperaba.
¡Las llaves!
El reto del cubo de hielo se ha hecho viral.
Hamilton bate un récord en Broadway.
Histórica legalización del matrimonio igualitario.
...por fin se ha fotografiado Plutón.
...y la Mamba queda eliminada.
La carne vegana está arrasando.
Stranger Things es la serie más vista en...
Moonlight gana el Óscar a...
Bienvenidos a Windsor y a la boda real.
Han rescatado a los niños tailandeses.
Se ha incendiado la catedral de Notre Dame.
...la primera imagen de un agujero negro supermasivo.
La realidad virtual ya está aquí. Suscríbete a mi...
...Elon dijo que lo haría. ¡Se llama Cybertruck!
Greta Thunberg es la persona del año 2019 para TIME.
Las manoplas de Bernie Sanders...
Los Bridgerton baten un récord de estreno...
...los NFT arrasan en el mundo del arte.
...la sonda Perseverance ha aterrizado en Marte.
El Ever Given ha atascado el canal de Suez.
...El juego del calamar es el mayor éxito de Netflix.
El capitán Kirk visita el espacio.
...la bofetada en una ceremonia disparatada.
La inteligencia artificial es una realidad.
Argentina gana el Mundial 2022.
Adiós al logotipo del pajarito de Twitter.
California prohíbe los vehículos autónomos.
...Barbie y Oppenheimer son el dúo perfecto...
Taylor Swift está en su era de arrasar.
EN LA ACTUALIDAD
Felices fiestas. Me voy.
- Gracias. Feliz Navidad. - Chao. Buen viaje.
¿Dónde estás?
- En la entrada. - No te veo.
¿Y ahora?
Pareces estresada.
Voy a lo más parecido a un sacrificio.
- Estoy estresada. - Quiero conocer a esa mujer.
Ya te digo yo que no.
¿Es bueno o malo que tenga el culo cóncavo?
Le va a encantar.
Bueno, tengo que irme.
Relájate. Tú puedes.
- Deséame suerte. - Todo irá bien.
Estoy casi segura. Todo dependerá de esa botella de vino.
Qué bien.
Yo puedo.
¿Dónde estabas?
Dirigiendo tu obra.
- ¿Ya han llegado? - Diez minutos.
- ¿Nada más? - Sí.
Bien. Hoy me juego mucho dinero.
¿Dónde los conociste?
Eso no importa porque tienen grandes ideas y mucha pasta.
Hablamos de entre 15 y 20 alturas en un solo edificio.
Vale. Si conseguimos el contrato, ¿qué saco yo a cambio?
- ¿Tú? - Sí.
Un año de trabajo y poder pagarte una casa y la comida.
El placer de trabajar para mí.
Te concedo 15 minutos o llegaré tarde para conocer a los padres de Cassie.
- La primera impresión no es para tanto. - Estás divorciado, ¿no?
Separado.
No, hay que hacer el registro hoy.
No, la indemnización es lo normal. Si no la incluyen, no firmamos.
Que vaya en persona. Por eso nos contrataron.
¿Sabes que cobro por esto?
Recuérdales que cobraré por cada día que sigan sin pagar.
Podemos seguir discutiendo
o saltar a la parte en que coincides conmigo
y te ahorras 300 dólares.
Refréscame la memoria. Tus hermanos se llaman Callum y...
- Cam. - Cam.
Cassie, Callum, Cam.
Y la perra se llama Cookie.
Es Veronica.
No, ya sé que es Veronica, pero...
¿Cookie? Cassie, Callum... ¿Todos con C?
Sé más ingenioso.
¡Oye!
Vale, me daré prisa.
Debería entrar, ¿no?
No tenemos tiempo para que mi padre y tú
volváis a hablar sobre el origen de la nevera.
Ya. ¿Sabías que antes se llamaban fresqueros?
- Tremendo. - Vale.
Antes eran cajas con hielo. Piénsalo. Es la leche, ¿no?
- ¿Quieres entrar? - No, gracias.
Vale. Vuelvo enseguida.
Papá. He llegado y tengo prisa.
- Hola, hija. - ¡Caramba!
- ¿Y Cam? - En el coche.
Vete de vacaciones, Magnum, antes de iniciar tu siguiente caso.
Tú te ríes, pero Tom Selleck fue un sex symbol en su época.
Sí, seguro.
Toma, listilla.
¿Seguro que no te las quieres quedar?
Sí, es hora de que las tengas tú.
- ¿Has sabido algo de él? - No. Nunca más.
Veo a su madre de vez en cuando. Pregunta por ti.
¿Mamá?
Logan ha venido a verte.
¿Qué Logan?
Tu nieto.
¿Me recuerdas?
Qué guapo eres.
Vaya. Gracias, abuela.
Eso ha sido raro, pero ¿cómo estás?
Aburrida. Casi muerta de aburrimiento, pero no tengo tanta suerte.
Qué siniestra, abuela,
pero te puedo ayudar con lo del aburrimiento.
A ver.
SIN SERVICIO
Este es mi preferido. ¿Lo has visto? Nunca toca la esquina.
Pues no, no lo he visto.
Mitchell, tienes la maleta vacía.
Sí, está vacía porque estoy lavando todo lo que voy a llevar.
¿Todo?
Sí, la ropa de color, la blanca, la oscura y demás.
La vas a estropear.
¿Te parece alguien al que le importa su aspecto?
- Ojalá vinieras con nosotros. - Lo sé.
- Otro año. - Sí.
Con suerte, la casa se habrá vendido cuando volvamos.
- Sí. - Sí.
- Os quiero. - Sí.
Buen viaje. Escribidme y no bebáis mucho.
- Te quiero. - Cuídate.
- Voy a ignorar lo de no beber mucho. - Y yo.
- Creo que estás muy guapo. - Y yo.
- Tienes estilo. - Sí.
- ¿Por qué no va la tele por cable? - Mira qué hora es.
- Vete. - Haberme avisado.
- Tranquilo. - No, puedo ayudar.
Ya nos has ayudado.
La medicación y el personal de cuidados cuestan lo suyo.
Pero... estamos bien.
Es un gran paso quedarse en la casa de los padres.
No cambies de tema.
¿Te mentiría?
Sí, al 100 %.
- ¿Vais a estar bien? - Sí.
Al y Dan vienen en Nochebuena. Cenaremos cuando vuelvas.
- Vale. - Conquístalos.
- Lo haré. Te quiero. - Y yo a ti.
- Avísame si quieres algo. - Sí.
- Te quiero, abuela. - ¿Sí?
Intenta ser cariñosa con la perra.
- Sí. - A mi madre le gusta.
Y tranquila, ni muerde ni ladra. Es un encanto.
- Vale. No había pensado... - Y prueba las galletas de mi madre.
- Están de muerte. - Las probaré.
Y es quisquillosa con cuántas comes. Ten cuidado.
- No comeré muchas. - Me reserva algunas.
- No comer demasiadas. - Eso.
No lo haré.
- Si te portas bien, te daré de las mías. - Vale.
- Ya ha empezado. - Sí.
- ¿No íbamos a venir pronto? - Sí.
- Debería cambiarme. - No pasa nada.
Estoy nerviosa. Vale.
- Respira. - Vale.
- Estás bien. Estás preciosa. - ¿En serio?
- Sí. Ven aquí. - Vale. Gracias.
Espero interrumpir.
- Hola, cariño. - Mamá.
- Señora Morgan. - Más vale tarde que nunca.
Un detallito.
Gracias, querida.
Mira, es de rosca.
Fácil de abrir.
Hola.
- No nos comemos a los invitados. - Eso es raro.
¿Pasáis? Estoy orgullosa de ti.
- ¿Cómo estás? - Cansado.
- Trabajas mucho. - Sí.
Allá vamos.
- Adivina qué he hecho. - Galletas.
- Solo para ti. - Sí.
Bonitos vaqueros.
¡Leonard!
Eso es mucha presión para ti.
Tengo que hacer algo, pero aún no sé el qué.
Pídele un aumento a Paul. Está forrado.
Llevo pidiéndoselo desde que empecé con él.
Siempre me dice lo mismo.
"Si traes a un cliente, te llevas el bonus".
¿Y por qué no se lo llevas?
Creo que no lo decía literalmente.
Pero es una buena idea.
Tengo muy buenas ideas.
Mi padre tiene amigos en ese mundo. Te los presentaré.
Sí, sería genial. Gracias.
No, venga. ¿Qué tiene de malo lo que llevo puesto?
¿Tú te has visto?
- Hola, papá. Hola. - Hola, cariño.
Feliz Navidad.
- Hola. - Hola.
- Que tu madre no me vea descansar. - Estoy aquí.
Hola.
Son para ti.
Logan, son preciosas.
Siento llegar tarde. Estaba liado en el trabajo.
No seas ridículo. Es lo que tiene ser el jefazo.
- No me di... - ¿Y las maletas?
En la camioneta. Las cogeré después de la fiesta.
Ni hablar. Que Callum las coja.
Callum, ve a por sus maletas, por favor.
Sí, mamá.
Creo que están aquí.
Ah. Sangre fresca. Menos mal.
- ¿Qué? - Nada. No me hagas caso.
- Hola. Encantado. - Las llaves.
- Sí. Claro. Es la camioneta. - Vale.
- Mi hermanito. - ¿Es mi hermanita?
Logan, mi hermano Cam.
- Hola. - Por fin te conozco.
Lo mismo digo. Es un placer.
- Sí. - Y esta es su novia, Avery.
Encantada de conocerte.
Sí.
Lo siento. Sí. Avery y yo...
Estamos encantados de estar con vuestra familia en Navidad.
Por supuesto.
- Sí. - Claro.
Encantada otra vez, Logan, ¿no?
- Sí. Logan. - Bien. Vale.
Sí. Igualmente.
Vale. Bueno, Logan, hay mucha gente deseando conocerte.
- Ven conmigo. - Vale.
Como los vecinos. Están forrados.
Bien.
Sí, estoy ganando mucha pasta.
Los bitcoines están arrasando.
El año que viene espero comprarme un barco.
Y... estás invitado.
Ya no siento nada. Necesito comida. Me muero.
- ¿Y el aseo? - Yo te lo enseño.
- Tranquila. Lo haré yo. - No, tienes hambre.
Cómete esto. Está muy rico.
- Gracias. - Ven.
- Genial. - Vale...
- Uy, está que trina. - Es que no me lo creo.
Vamos a respirar hondo.
No puedes contarle a nadie lo nuestro.
Es muy gracioso. Han pasado diez años.
Yo digo que salgamos, digamos que salimos juntos y ya.
- ¿Esto te parece gracioso? - Sí.
Vale. ¿Sabes qué? Quizá tengas razón.
Quizá deberíamos decirles que salimos juntos.
Así, los próximos días, se los pasarán imaginándonos,
ya sabes, retozando.
Reto...
Nada que ver. Perdón.
- Logan. - Vale.
Vale, sí, entiendo que puede suponer un problemilla.
Lo último que quiero es darle munición a esa mujer.
¿A Erica? Parece encantadora.
Típico de ti.
Pretendes llegar y ganarte a esa bruja con tu encanto.
- ¿Es una bruja? - Sí.
Vale. ¿Vamos a decírselo al profe de guardia?
Perdona. Usaba un vocabulario que pudieras entender.
¿Te dejan firmarle las notas de Cassie o se lo pide a sus padres?
Muy graciosa. ¿Hemos terminado?
¿Lo tienes claro?
Sí, claro.
- ¿Sí o claro? - Sí, me queda claro.
Bien.
Tú primero.
No. Ve tú.
Eres de lo que no hay.
Tranquila. No pasará nada.
- Logan. - Hola.
Quiero presentarte a los mejores amigos de mis padres.
- Margaret. - Hola. Logan.
Y Stan.
- Encantado. - Hola.
Bueno...
Muy bien, Cassie.
¡Margaret!
Solo digo lo que todo el mundo piensa.
Cassie dice que eres promotor inmobiliario.
Trabajo en el sector comercial e industrial.
Estamos terminando unos grandes almacenes en la ciudad.
- ¿Ah, sí? - Sí.
La empresa de Stan quiere construir un centro recreativo en Marietta.
- Quizá deberíais hablar. - Cariño.
¿Un centro recreativo?
Sería algo para la gente de mi edad.
Muy mayor para ir a la disco y muy joven para jugar al ajedrez.
Te entiendo.
Suena fascinante. Me encantaría saber más.
¿Quizá pueda darte algunas ideas?
Sí, vale. Pediré que te envíen el dosier.
Pero te seré sincero. Adjudicaremos la obra el 1 de enero.
Las solicitudes deben presentarse el 24.
Vale, no habrá problema.
Ya verás cuando te vea.
Mirad quién está aquí.
¡Sophie!
- ¿Sophie? ¿Qué? - Madre mía.
Jo, no sabía que vendrías.
- Yo esperaba verte. - ¿Ah, sí?
Quería sorprenderos, así que me juraron no decir nada.
- Hola, papá. - Hola.
Muy bien. Misión cumplida. Sí.
Esta es mi novia, Avery. Avery, esta es Sophie.
- Hola, encantada. - Hola.
- ¿De qué os conocéis? - ¿Ellos?
- Son inseparables desde la cuna. - Sí.
Pero nos dejó para irse a Australia.
Sí, pero ahora tenemos consejos médicos gratis.
Cierto. Touché.
¿Y Callum?
Estará por ahí deseando irse a dormir.
Sí. Ahí está.
- Vaya. ¿Cuántos años tiene? - Unos 18.
¿"Unos 18"? Tiene exactamente 18.
Eso he dicho.
¿Seguro?
¡Callum, no! Por Dios, Leonard.
Callum, ¿qué haces? No me fastidies. Deja eso.
- ¿No podía tomar una copa? - Con 21 años. Aún eres un crío.
- Está muy mayor, pero nosotros no. - Sí, es por la crema hidratante y...
Vale, equipo navideño, ¿estáis listos? Ya sabéis lo que toca.
- Sí, me acuerdo. - Lo sé.
No sé qué es. Cuéntame.
Es el amigo invisible. Una tradición familiar.
El límite es de 50 dólares. Participad o no volváis el año que viene.
- ¿A quién le he tocado? - Anda.
- No se puede decir, mamá. - Ojalá te toque yo.
¿Por qué no envejece?
Es como una peli de terror.
- Hola. - Hola.
Logan parece un tío majo.
Sophie también.
Es curioso que no me hablaras de ella, ya que sois tan amigos.
Solo nos hemos visto un par de veces en la última década.
- Ya. - Tu madre parece adorarla.
¿Estás celosa?
No, para nada.
No, solo es alta y guapísima.
¿Es alta? No me he fijado.
- Pero ¿crees que es guapa? - No, lo...
No lo sé. Todos son altos para mí. Yo soy bajo.
Creo que eres muy guapa.
Tienes la altura perfecta, ni me había fijado
y ten paciencia con mi madre, ¿vale?
Sí, vale.
Detestó a Cassie hasta los 11 años.
Sí. Y creo que Callum sigue sin gustarle.
- Muy gracioso. - Ojalá fuera una broma.
Te va a adorar.
Eso espero. Buenas noches.
Ya verás. Buenas noches.
- ¿Te molesta la luz encendida? - No.
Veronica. Sí, eres un encanto.
La vuelves loca.
- Buenas. - Hola.
- Hola. - Hola.
- ¿Un café? - Sí, por favor.
Estaba pensando en ir a la ciudad hoy.
Sí, me encantaría, pero recuerda que hoy pintan el retrato familiar.
¿El qué?
Va a venir la pintora a retocarlo.
Ya, a retocarlo.
Sí, lo sé, pero es una tradición de mi madre.
- Es un poco chungo. - Sí.
¿Qué es chungo?
No, nada. Digo que el colchón de su cama está un poco chungo.
Siento que la habitación no esté a tu altura, Avery.
No, solo decía que...
Logan, ¿cómo has dormido?
De cine. Muchas gracias.
Así me gusta.
Logan irá a por el árbol de Navidad para decorarlo tras la misa. Ve con él.
No quiero molestar.
Será divertido.
Así podréis conoceros. Ve.
Sí.
- Genial. - Sí.
No os olvidéis
de que la misa infantil es hoy a las 16:00.
Y vosotros...
El padre Paul quiere saber si os interesaría leer...
- Mamá. - Vale. Solo es el cumple de Jesús.
Cumpliría más de 2000 años, pero como queráis.
Avery, no lleves vaqueros.
Te lo digo por si te preguntas qué ponerte.
Nos vemos luego.
- ¿Qué es eso que llevas? - Algo apropiado. Abriga mucho.
Ponte esto. No quiero oírte quejarte.
- No puedo llevar esto. - ¿Por?
Porque es feo.
Y lleva el nombre de Callum.
Es una arboleda, Logan.
No tendré frío. Vamos.
¡Papá, ven!
CORTE SU PROPIO ÁRBOL DE NAVIDAD
Compruébalo.
Porque ya corregí el resumen.
Debí de mandarte el viejo. Perdona.
Te lo envío al llegar a casa. Gracias.
Lo siento. Gracias.
No sé qué hacemos aquí.
Ya hay árboles cortados en la ciudad.
Sí, pero eso no es divertido.
Y paso de pagar una pasta por un árbol.
- Veo que no has cambiado. - Gracias.
- Tienes frío. Ponte esto, anda. - Supongo. ¿Por qué no?
- Espérame. - Voy a por un chocolate.
- ¿En serio? - No.
¿Y este?
No, buscamos uno de más de dos metros. Estos no llegan.
Tengo los pies helados y hambre.
- Sabía que olvidaba algo. - ¿Qué?
Suelo llevar encima una bolsa con frutos secos como tentempié.
Me parto de risa. ¿Y este?
¿Sabes? Caerle bien a Erica
no es tan difícil como te crees.
Puedes conseguirlo de muchas maneras.
Vale, lo que quiero decir es... ¿Qué tal si te ayudo con ella?
Te hago quedar bien
y quizá pueda hacer que Erica te adore.
- ¿Cómo puedes ser tan creído? - Hablo en serio.
¿Por qué lo harías?
Porque somos amigos...
y necesito tu ayuda con otra cosa.
Vale. ¿Con qué?
Una propuesta.
- ¿Una propuesta? - Sí.
No, perdona.
Una propuesta empresarial para Stan.
Créeme, Cassie y yo no estamos para casarnos.
No, claro, que aún tiene exámenes.
¿Puedo seguir?
He presentado ideas, pedido permisos y todo eso,
pero nunca he preparado una propuesta comercial completa
y tú te dedicas a eso.
¿Cómo sabes eso?
Tu padre le dio a mi madre tu tarjeta.
Estuvo pegada en la nevera mucho tiempo.
¿Qué me dices, doña asesora empresarial con un máster? ¿Te apuntas?
Flipas si crees que puedes hacer una propuesta empresarial
si nunca la has hecho.
Entiendes el problema.
Venga, échame un cable.
Ayúdame a hacer la propuesta y yo te ayudaré a ser una futura Morgan.
¿Crees que vamos en serio?
Tienes más de 30 años y ya no tienes parejas informales.
Y, aunque no quieras admitirlo, tu novio es un niño de mamá.
Fijo que aún le corta los filetes.
Él nunca hará nada sin su visto bueno.
- Estás loco. - ¿Sí?
Sí, y no necesito tu ayuda.
Puedo con Erica yo solita. Muchas gracias.
Sí, vale. Hasta ahora te ha ido bien.
Dime.
Lo hago por mamá.
¿Sí? Hola. ¿Cómo va todo?
Muy bien. ¿Y por ahí?
Mi madre quiere que traigas varias botellas de vino
al volver a casa.
- Dile que no sean de rosca. - ¿Lo has oído?
Sí.
Vale, tranquilo. Te quiero.
Y yo a ti.
Cuanto antes acabemos esto, mejor.
- Lo sé. - La historia de vida.
- Despierta. Vamos. - Sonreíd.
- No me pegues. - Sonreíd.
Logísticamente, ¿cómo lo haríamos?
Ah, vale...
Bueno, tenemos tres días
y hay que enmendar algunos de tus errores, claro.
Pero no hay nada irreversible.
Solo debes asegurarte
de que le envío una buena propuesta a Stan en Nochebuena, y ya.
Vale, pero no quiero complicaciones.
Trato hecho.
Trato hecho.
- ¿Eso es...? - ¿Qué?
¿Es café? ¿Te lo habías guardado?
Déjame un poco, por favor.
Puede.
Jo... Logan. ¿Qué haces?
Lo siento.
- ¿Tienes pañuelos? - Mira en la guantera.
- Madre mía. ¡Comida! - ¿Son gominolas?
Sí.
Están rancias, pero da igual.
- ¿Qué? ¿Quieres? - No, gracias.
¿Por qué venimos tan pronto? No puedo entrar con vaqueros.
- Sé cómo puedes impresionar a Erica. - Ay, madre.
¿Cómo llevas... lo de hablar en público?
Esto me da fuerzas.
- Cuidado con el sofá. - Sí. Déjalo ahí.
- Sí. - Vale.
- Ayúdame. Es Navidad. - Si cobrase cada vez...
Logan, es precioso.
Gracias.
Ojalá pudiera llevarme el mérito, pero Avery lo ha elegido.
Ay, Avery. Es un árbol precioso. Gracias.
Cam, ¿puedes ir al sótano a por más adornos?
Sí, mamá.
- Ya la has oído. - Mamá, ya está.
- Es increíble. - Sí, asombroso.
Nos pinta a la perfección.
¿Seguro?
¿De qué te ríes?
- Ay, no. - Agua.
¿Está bien?
Sí. No lo sé.
Creo que le ha impresionado el cuadro.
- Tienes que poner de tu parte. - Lo sé, pero...
Ese cuadro. Ella no envejece.
Lo sé. Es un poco inquietante, pero contrólate.
Bien. Estupendo. Bien hecho.
- Me controlaré. - Vale.
- Sí. - Vamos a...
Namasté.
- ¿Ya? - Sí, tranquilo.
¿Nos vamos a misa ya?
- ¡No! - ¡Sí!
Ha sido culpa tuya.
No sonrías.
¿Te envía ella?
¿Qué pasa ahora?
- Nada. - La cara te delata.
Mejor ponte este abrigo.
- Gracias. - De nada.
- Así mejor. - Vaya.
- Es como estar en una nube. - Erica...
¿Qué?
No vas a llevar eso, ¿no?
No, lo cogimos prestado. Voy a devolverlo.
Menos mal.
- ¿Qué...? - Mejor.
Vale.
¿Conduces tú o papá?
Sí. Me encanta.
Muy bien.
¡AHORA CON THC!
Lo sé, pero...
- Logan, ¿estás? - Sí. Cojo la chaqueta.
Hay que irse.
- ¿Tengo que ir detrás? - Ya voy.
IGLESIA DE SAN MIGUEL EL DOMINGO, MISA INFANTIL A LAS 16:00
Son los mejores asientos. Hay que pagar un extra.
- No, claro. - Las uñas son raras.
Son duras.
Y salen de la nada.
Y mola pintarlas.
Pero también es raro.
Ya.
¿Estás bien?
- Sí. - ¿Seguro?
Tengo que ir al baño.
Olvidémonos de las uñas.
Perdona, tengo que pasar.
Sí, así está bien.
Oye, chaval. ¿El cura está dentro?
Se prepara para la misa.
Necesito hablar con él...
Para el carro. No puedes entrar.
¿Perdona?
Pues... A ver, esto es muy importante.
Mi amiga Avery iba a leer, pero ya no puede porque está indispuesta
y tienes que decírselo.
Vale.
Gracias. No te olvides.
Yo me encargo.
Más te vale.
¿Cómo estás?
¿No tienes hambre? Yo sí.
No tengo hambre porque yo no voy colocado.
Sí, vale.
No. Hablo en serio.
Vas muy ciega.
Las gominolas tenían THC.
Es broma, ¿no?
No, pero tranquila, he ido a avisar.
Les he dicho que no podrías leer.
- Tú tranquilita aquí. - Vale.
"Los que caminaban en la oscuridad vieron una luz.
Para los que vivían en una tierra de sombras,
brilló una luz.
Has hecho crecer nuestra nación.
Ellos muestran su alegría ante ti como al recoger la cosecha,
como al repartirse el botín".
- ¿Cuánto llevamos aquí? - Diez minutos.
Qué bien.
Antes de empezar mi sermón de hoy,
quiero darle la bienvenida a una invitada de la familia Morgan
que se ha ofrecido para hablarles a los niños.
Las gominolas me están haciendo efecto.
Ay, no.
Señorita Avery.
¿Qué?
Señorita Avery.
- ¿Qué hago? - Tranquila.
- ¿Qué hago? - Ni idea.
- ¿Qué hago? - Todo irá bien.
- ¿Seguro? - No lo sé.
- ¿Vamos a...? - Avery, ¿qué haces?
- Perdón. - ¿Estás segura?
Se te ha olvidado.
Vale, no pasa nada.
Es solo un tropiezo. Puede pasarle a cualquiera.
Nadie tiene que saber que vas ciega. Uf, menudo colocón llevo.
Esto molaría si estuviera en otra parte.
En una isla. Comiendo pizza.
Para. Céntrate.
Sonríe. Saluda con la cabeza.
Como una chica normal y sobria
de camino a hablarle a los niños sobre un cumpleaños
estando pasadísima.
Lo has logrado. Muy bien.
Aquí estás y nadie sospecha nada.
No sabía nada de esto.
No hace nada.
Avery, deberías decir algo.
En voz alta. Que te oigan bien.
LO SABE TODO EL MUNDO
Bueno... Hace mucho tiempo,
en una galaxia muy muy lejana...
Será genial. Está calentando.
¿Cómo sigue?
Belén.
Eso. En Belén,
María, la madre,
y José, "el padre",
reunieron a sus amigos más listos
para una especie de fiesta del bebé.
Hay una fiesta aquí mismo.
Una celebración que perdurará siglos.
Traed vuestros buenos momentos y también las risas.
Vamos a celebrar esta fiesta en compañía.
- ¿Eso no es de Kool & The Gang? - Creo que sí.
Esta es vuestra celebración.
Celebremos los buenos momentos, vamos.
Celebremos los buenos momentos, vamos.
Celebración.
Vamos a celebrarlo y a divertirnos.
Es una celebración.
Celebremos los buenos momentos, vamos.
Tengo una idea. ¿Y si te callas para variar?
Yo me encargo.
Bueno...
- Te has... pasado. - Sí, es que...
- Avery. - ¿Sí?
- Disculpa. - Sí.
Admito que no era lo que me esperaba.
Sí, lo sé...
Le aseguro que nadie se lo esperaba.
Cierto. Ha sido mejor.
- ¿Qué? - Perdone, ¿qué?
Nunca había visto a los niños ni a la congregación
implicarse tanto en una misa. Jamás.
¿Y cómo contaste la historia de Jesús de una manera tan cercana?
Puede que no fuera mi estilo y que, en gran medida, fuera inexacto,
pero es la época más concurrida
con todos los feligreses de paso.
Y he oído a algunos niños pedir venir a la próxima misa.
¿Qué me dice?
- Es un milagro navideño. - Supongo.
- Muchas gracias. - De nada.
Venga más a menudo.
No, para. Déjalo pasar.
Hola. ¿Tienes hambre?
- ¿Qué haces despierto? - Trabajo en algunas ideas.
¿Qué es esto?
Son garabatos. Este es el plan formal.
¿Qué tienen de malo?
Nada, pero no son prácticos.
Y los tipos como Stan y mi jefe solo quieren cosas rápidas y baratas.
Estas ideas son muy buenas.
Muchas gracias.
- Y me muero de hambre. - Imagino.
Te envié una plantilla de trabajo.
La recibí. Gracias.
Bingo.
Nada como una comida equilibrada.
Me muero de hambre.
Sí, el THC tiene ese efecto.
- Es genial que hagas esto. - ¿El qué?
Aspirar a más.
Siempre te tuve envidia por eso.
¿Me tenías envidia?
Sí, tú... siempre sabías cómo ser feliz, y yo no.
No lo recuerdo así.
¿Te refieres a Londres?
Sí, no quiero remover el pasado, pero sí.
No me pareció que solo fueras a trabajar.
Me pareció que huías de todo lo que te recordaba a tu madre.
- ¿Como mi casa? - Y yo.
Eso fue hace diez años, Logan.
He cambiado mucho.
- ¿Has vuelto a pasar las fiestas en casa? - Ya.
No, es que... no quiero que creas que estuve bien, que era feliz
o pasé página, porque no fue así.
Sé que perdiste a la persona que más querías ese año, pero yo también.
Logan.
¿Sabes qué? Perdóname.
Es bastante tarde, así que...
Perdona. Yo me voy...
a dormir.
Buenas noches.
Buenas noches.
Avery, voy a quemarte los vaqueros.
Dámelos. Los tiraré a la chimenea.
Sophie puede ponerse vaqueros. Es preciosa.
Sé que te has comido todas mis galletas.
Buenos días, mi príncipe Camelot. ¿Cómo has dormido?
Bien, pero no dejes leche caliente en la mesita de noche. Asusta a Avery.
- ¿Vas a salir? - Sí.
Van a llamarme y voy a dar un paseo.
Vuelve rápido. Van a venir esas señoras a por las galletas.
- Tendrás que ayudarme... - Sí, mamá.
Mierda. Esto es grave.
- Logan. Menos mal. - ¿Qué?
- Distrae a Erica tres minutos. - ¿Por qué?
- ¿Tienes hambre? - No, estoy lleno.
- ¿Comiste un bollo? - Aún no.
- ¿Va todo bien? - No preguntes.
- Que no entre en la cocina. - Vale.
Luego los pruebo. ¿Están recién hechos?
- ¿Estás estreñido? - No. ¿Eso qué...?
- Sé que a veces se te atascan los... - Hola.
Disculpad.
¿Puedo hablar contigo en privado?
¿En privado? Sí, claro.
Un besito.
- Te quiero. - Y yo a ti.
- ¡Bu! - Hola.
Solo quería decirte, antes de nada, que gracias por haberme invitado.
No hay de qué.
Ya lo sabes. Te adoramos.
¿Querías hablar con moi de algo en particular?
- Sí. - ¿Es...?
¿Vas a pedirme lo que creo?
Diría que sí.
¡Madre mía!
Un facial de galletas.
Es un poco rápido, pero...
- Si lo sabes, lo sabes, ¿no? - Supongo.
- Ven aquí. - ¿Qué pasa?
Ahora pon cara de culpable.
- Mi futuro yerno. - Eso... Sí.
¡Veronica, no!
¿Qué ha pasado?
Se ha comido las galletas.
Si estaban en la encimera.
Querer es poder.
- Se ha comido una docena. ¡Leonard! - Se ha ido.
Debo ir al veterinario ya.
¿Qué? No creo que haga falta.
El chocolate es tóxico y pesa kilo y medio.
No había caído en eso.
Vale, el tiempo apremia. Vamos.
Logan, limpia esto.
Sí.
CLÍNICA VETERINARIA
- Avery. - Pasa.
- Llamamos desde el coche. - Vale.
Dios... Mamá está aquí.
Tranquila.
Dios mío.
Noto que el corazón le va más lento.
Hola, Veronica.
Doctor, ayúdela.
Se ha comido un montón de galletas de chocolate.
¿Ah, sí?
Nunca antes lo había hecho.
¿Qué hacemos? ¿Le damos una pastilla?
¿Y líquidos? Denos las cosas y nos vamos.
Por desgracia, no es tan sencillo.
Si un perro tan pequeño come tanto chocolate,
hay que provocarle el vómito,
hacerle un lavado de estómago y darle carbón activado
para que no absorba las toxinas.
- Dios. - No jodas.
Por favor, haga lo que haga falta.
Siento que se debilita cada vez más.
- Vale, ahora vuelvo. - Dios.
Erica, sé que esto es duro.
Mucho.
Y va a complicarse más, así que deja que te ayude.
Yo me quedaré con Veronica para que no tengas que verlo.
- No voy a abandonarla. - Escúchame. Lo harás.
Yo estaré con ella todo el rato.
Dios mío.
Yo me encargo.
Tranquila.
Vete. No te preocupes.
Mamá va a rezar por ti. Claro que sí.
- Sálvela. - Tranquila. Vete.
Todo irá bien.
- Te lo prometo. - Vale.
Bueno, se va a reír...
A ver si lo entiendo... Te comiste una docena de galletas.
Y le echaste la culpa a la perra.
¿Y ahora quieres que finja que le hago el tratamiento?
No me siento orgullosa.
No me digas.
¿Puede hacerlo?
Puedo decir que no nos enseñaron a gestionar un caso así en la facultad,
pero creo que quebranta al menos cuatro códigos éticos.
Así que va a ser que no.
Doctor, por favor. ¿Está casado?
Sí.
¿Cómo son sus suegros?
SALA DE EXPLORACIÓN
¿Quién es una perrita buena? Sí. Muy buena.
Eres una perrita buena. Sí.
Esa es mi...
Pobrecita. ¿Cómo se ha portado, doctor?
- Sorprendentemente bien. - ¿Sí?
Porque es muy valiente.
Sí, es muy valiente.
Y Avery, tú también. Muchas gracias.
Gracias, doctor. Feliz Navidad.
Te olvidas de la factura.
Vete al coche. Yo me encargo.
IMPORTE: 1435,66 DÓLARES
Vale, me lo merezco.
Ha sido un placer trabajar contigo.
Es mucho.
¿No la has visto? Lo haremos la semana que viene.
- Vale. ¿Dónde pongo esto? - Ahí.
- Han vuelto. Vamos. - Vale.
Cam, han vuelto.
Dios mío.
- Hola. - Hola.
- ¿Cómo está? - La han intubado.
Le vaciaron el estómago y le dieron carbón para la sangre.
Pero está bien. Es una campeona.
Como tú, querida.
No tengo palabras. Ha sido la heroína en el veterinario.
- No ha sido nada. - Claro que sí.
Gracias por lo que has hecho. Nunca lo olvidaré.
Ni yo.
Le has salvado la vida.
¿A que sí, mi preciosa?
- Logan, ¿qué haces? - ¿Estás loca?
No es tan malo como parece.
Dije al vete que me las comí yo y me ayudó.
Pero Erica...
Le dije a Erica que se fuera mientras lo arreglaba.
- Nos vas a meter en un lío. - ¿Un lío?
Venga ya, cuando salíamos no eras así.
- ¿Qué? - Vete antes de que alguien te vea.
¿Quién va a verme?
Hola.
Hablemos.
No sé qué crees que has oído,
pero lo has entendido mal.
Creo que he oído que salisteis juntos,
que te comiste las galletas y culpaste a la perra.
Me las comí por tus gominolas.
¿Ah, sí? ¿Dónde estaban? Las he buscado sin parar.
- En tu chaqueta. - Olvida eso.
Sí, esa no es la cuestión. Será mejor que no digas nada,
si no quieres que tus padres sepan que tomas drogas.
Les diría que te las tomaste tú. ¿No?
- Claro, no lo había pensado así. - Vale, a ver.
Es Navidad. Vamos a tener la fiesta en paz y punto.
Aquí todos podemos sacar algo de provecho.
Vale, cuéntame.
- Pon tu número aquí. - Vale.
Ya te llamaré.
- ¿Por qué tengo miedo? - Porque es un sociópata.
¿En serio?
No fastidies. ¿Ya?
¿Diga? Por supuesto que no.
Avery, sé fuerte.
No. No puedo. Es imposible.
- Vale. ¿De qué sabor? - Niégate.
Hay que ir a por alcohol.
¿Ahora?
Es genial salir de casa.
Sí, lo sé.
- La que tiene... Sí. - Sí.
Con las quemaduras...
- Sí, es genial. - Sí.
Aquí celebré mi mayoría de edad, pero no me acuerdo.
Quizá sea bueno.
Hola, cuatro chupitos de vodka.
Que sean tres.
- ¿Estás bien? - Sí, claro.
¿Estás triste por pasar las navidades sin tu madre?
- Sí. - Sí, es por eso.
El año que viene iremos a tu casa, ¿vale?
Sí, claro.
- Genial. Pues anímate un poco. - Vale.
Hola, guapa.
¡Sophie!
Hola.
- Me alegro de verte. - Qué guapa.
¡Has venido!
Hola.
Qué bien te veo. ¿Quieres una copa?
- ¿Pedimos otra ronda? - Sí.
¿Qué tal en la casa?
Muy bien. Gracias.
- Erica puede ser algo intensa. - No. Es genial.
Quizá un poco. A veces.
- Sí. - Un poco.
La mayoría de las novias de Cam ya se habrían marchado
con la autoestima destrozada y el rímel corrido.
Lo estás haciendo genial.
He venido con rímel a prueba de agua.
Perdona un momento.
Sí. Hola, Barb.
Perdona, no te oigo.
Hola, Barb. Perdona.
Sí, sigo aquí.
- ¿Sigues ahí? - Sí, dime.
Puedo hacerlo.
- Sí. Genial... - Vale, adiós.
Pues sí.
Era la agente inmobiliaria de mi padre. Mañana van a ver la casa y no tiene llave.
No me fastidies.
- Tengo que irme. - Está a una hora.
- Te llevaría, pero he bebido. - Lo haré yo.
- ¿Qué? No. - No puedo dejarte.
No pasa nada. Tengo que irme a trabajar.
Deja que haga una buena obra.
- Gracias. Es genial. - Sí.
Vale. Bueno, adiós.
- Lo siento. - Adiós. Encantada.
- Divertíos. - Chao.
- Vale, adiós. - Te aviso al volver.
- Gracias. Eres un héroe. - Sí.
No tardo nada.
AVERY 11 AÑOS
¿Avery?
Sí.
Echo de menos a mi madre.
Lo sé.
Y no quiero despedirme de esta casa.
La miro y solo la veo a ella.
Preparando mi disfraz de Halloween.
Poniendo el árbol de Navidad muy pronto.
Y quitándolo muy tarde.
Sí.
Ella era mi mejor amiga.
Lo sé.
Me parte el alma.
Me veía formando una familia aquí.
Lo recuerdo.
¿Has hablado con tu padre de eso?
Sí, pero acaba de jubilarse y necesita el dinero de la casa.
Pues deberías hacer una oferta de compra.
Sigues...
Sigues intentando huir del pasado
para seguir adelante con tu vida.
Pero el pasado hace que seas como eres.
Y los que te quieren... lo entienden.
Mi madre habría dicho algo así.
Vamos, tienes una propuesta que hacer.
No.
Venga, puede esperar.
Quedémonos... aquí un rato.
¿Diga?
Claro.
Qué bien me siento.
Oye, Callum.
Si vomitas en mi coche, te echo y te mueres fuera, ¿vale?
- Jo, tío. - Sí, no es broma.
En serio. Te echo.
Dale caña.
Estaba bien.
- Sí. - Despacio.
No.
Si ves que sigues igual de bien, usa la papelera.
Sí.
Listo. Buenas noches.
Aún no ha vuelto.
Buenas noches.
Buenas noches.
- Es bastante tarde. - Hola.
Sí.
Sí.
Es bastante tarde.
- ¿Qué haces despierto? - Trabajo.
Ya.
¿Tan tarde? Cuánto trabajas.
Vale, me voy a dormir.
Estoy agotado.
- Buenas noches. - Sí.
Logan.
Oye, tío.
¿Podríamos mantener esto en secreto?
Es que...
se mosquea cuando salgo y bebo.
Y no quiero que se enfade... Ya sabes.
Claro.
Genial.
Gracias, te lo agradezco.
- Ya. - Genial.
- Buenas noches. - Sí.
Buenos días.
- Toma. - Gracias.
Avery, te perdiste una noche genial.
- ¿A qué hora volvisteis? - Yo sobre la una.
Cam se quedó fuera con los chicos.
Este estuvo trabajando toda la noche en su propuesta.
Dime, tía.
- Perdón. Lo había olvidado. - Tranquila. No pasa nada.
Envíamela. Quiero verla.
Claro.
Feliz Nochebuena.
- Hola. - Hola. Buenos días.
- ¿A qué hora llegaste? - A las dos.
Ya. Me pasé. Dormí en el sofá porque no quería despertarte.
Voy a cambiarme.
¿Qué pasa?
Nada. Es que...
- No has dormido mucho. - No.
- Aún tengo que acabar... - Ya.
...una parte. Voy a imprimir unas cosas.
- Ahora vuelvo. - Claro. Genial.
- Me encanta que nieve. - Y a mí. Es muy navideño.
No creo que vaya a cuajar.
Vale, Bajonazo.
Perdón.
- ¿Quién te ha tocado? - Es el amigo invisible por algo.
Pues que sepas que me encantan los regalos, ¿vale?
De encaje negro.
Vale. Espera. Perdona.
Es Paul. Tengo que contestar.
¿Estás bien, Bajonazo?
- Sí, perdona. Solo estoy cansado. - Vale.
Sí. ¿Quedamos aquí a las tres?
- ¿Os va bien? - Sí.
- Bien. Nos vemos en un rato. - Sí.
Deberíamos hablar.
- Logan. - No de nosotros, sino de Cam.
- ¿Qué le pasa? - Anoche volvió bastante tarde.
Sí, ya me lo ha dicho.
Esa es la cuestión. En realidad, volvió más tarde de lo que...
¿Eres feliz con Cassie?
¿Qué tiene eso que ver?
Sí. Claro que soy feliz.
¿Y por qué intentas joder lo mío con Cam?
¿Joder lo tuyo?
No pretendo joder nada.
Solo me preocupo por ti y no me pareció bien.
Ya no tienes que preocuparte por mí.
Tienes razón. Sí.
- Es verdad. - Logan.
No pasa nada. Nos vemos en casa.
PROPUESTA DE CONSTRUCCIÓN CENTRO RECREATIVO
- Perdona, solo estaba... - No pasa nada.
Logan, esto es genial.
Vaya, gracias.
En serio, parece que queréis que os pillen.
¿Qué quieres?
Necesito un regalo para el amigo invisible.
- Las tiendas están cerradas. No. - Pues dadme uno de los vuestros.
Me tocó mi madre,
así que si a vosotros os ha tocado otra chica, pan comido.
Me tocó tu padre.
A mí me tocaste tú.
Pues podría valer.
Vale, quédate mi regalo, granuja.
Toma.
- Es un placer tratar con vosotros. - Sí, ya. Trol.
Qué cargante es.
Satanás con un jersey de pelito.
No, en serio, yo...
No, espera.
Erica, cuando teníamos su edad, no había las mismas oportunidades.
Es verdad.
Mira, una es asesora ejecutiva, otra es doctora...
- Y luego está Cassie. - La eterna estudiante.
Soy más joven que ellas. No lo olvidéis.
No nos dejas.
- Avery, ¿de dónde eres? - De Peachtree City.
- ¿Qué? Igual que Logan. - Sí.
- Qué cosas. - El mundo es un pañuelo.
Me sorprende que no os conocierais.
¿Cuántas personas viven allí? ¿500?
Creo que...
- Unas 40 000. - Sí.
¿Tus padres aún viven allí?
Mi padre acaba de jubilarse y quiere mudarse a la ciudad.
Señor Morgan, hablando de jubilarse, Cassie me comentó algo...
Me lo estoy pensando. Tras 30 años en la empresa...
Bueno, tanto pensártelo... Si no vas a trabajar, ¿qué vas a hacer?
Mamá, quizá no quiera.
Soph, ¿cuándo te vuelves a Australia?
Lo cierto es que estoy pensando en abrir una consulta aquí.
¡Qué bien! No me puedo creer que no nos hayáis dicho nada.
Es algo repentino, pero estamos encantados.
Y orgullosos.
Soph, es increíble.
Gracias.
- Es fantástico. - Voy a retirar...
- ¿Qué haces? - Logan, no...
- Siéntate. - Puedo hacerlo.
Ni hablar. Quietecito ahí.
- Eres un invitado en mi casa. - Vale.
¿Leonard?
Sí.
- Coge el mío. - Te echo una mano.
Listo.
- Gracias, camarero. - Claro, cuando quieras.
- Logan. - Sí.
Discúlpame.
Hola.
¿Vas a hacerlo?
¿El qué?
Ah, vale.
Logan, ¿podemos hablar?
Sí.
- Voy a hablar con Stan. - Claro.
- Vale. - Lo sé.
Muy bien.
Oye, ¿has tenido tiempo de estudiar mi proyecto?
Sí.
- Bien. Perdón por arruinarte las fiestas. - No, tranquilo.
Lo tengo arriba. Voy a por él.
- Vale. - Sí.
Oye...
¿Qué haces?
- Hola, Stan. - Hola.
- El amigo invisible. - Genial.
- Querido... - No.
No cerréis esa puerta.
Cierra la puerta.
Logan, no es lo que parece.
¿No tenéis una aventura?
Es lo que parece, pero tenemos un plan.
- Sí. - Genial.
Tenéis un plan. Bien por los dos. Me voy.
Se lo vamos a contar a todos, pero aún no.
Necesitamos que guardes el secreto.
No. Voy a reventar, ya no tengo sitio para más secretos.
- ¿Vale? - Logan. Hazlo por Cassie.
¿Sí?
Leonard, no me esperaba esto de ti.
Para nada. A Marge se la veía venir desde un avión.
¿Qué? No me conoces.
¿Erica sabe que hablas su idioma?
- ¿No ves que mi matrimonio es una farsa? - Eso es evidente, pero eres viejo.
- Es lo normal a tu edad. - No eres viejo.
Deja que pasen las navidades.
- Luego lo contaremos. - Sí, te lo prometemos.
Por favor.
Por favor.
- Vale. - Pues entonces...
¡No!
El resto de la velada estaremos abajo.
Fingiremos que no ha pasado nada. No quiero ver ni una miradita
entre los dos el resto de la noche.
- Sí. - ¿Queda claro?
- Ni miradas cruzadas así. - Vale.
Vamos a... Mirada al frente.
¿Os queda claro?
- Sí. - Sí.
Muy bien.
- Pues ahora, a fingir. - Sí.
Gracias.
El de Margaret...
- Gracias. - De nada.
Leonard, el tuyo está ahí. ¿Ya tenéis los regalos?
- Logan. Hola. Tengo tu regalo aquí. - Gracias.
Vale. ¿Ya tenéis todos un regalo?
- Sí. - Sí.
Lo tenemos.
- Soph, empieza tú. - Vale.
Vamos a ver.
Sales de baño. Nunca sobran.
- Son de mi parte. - Ya decía que me sonaban.
Avery, a ver qué te ha tocado.
- Vale. - A ver qué te ha tocado.
Bonita caja.
¿Qué es?
Son gominolas.
Callum, parece cosa tuya. Podrías haberte esforzado más.
No he sido yo.
Te lo juro. Mi regalo es para ti.
Ábrelo.
Bueno, si insistes...
Vale. Me encanta el amigo invisible.
- Sobre todo cuando me toca a mí. - Claro.
Vale. Veamos... Madre mía.
- Es un regalo atrevido para mamá. - Es bonito.
- ¿Qué? - Pero ¿qué...?
- No es mío. - Has dicho que sí.
No. Es de Logan.
- ¿Qué? - Dios mío.
- Sí. - ¿Para mi mujer?
No, lo compré para tu hija.
Qué bochorno.
- Perdón. - Vaya.
Me lo pidió.
- Bueno... - No entiendo nada.
Callum, hablemos.
Sí, yo también quiero hablar contigo.
Es de mi talla.
- Guarda eso. - Mamá, es para mí.
Gamberro, teníamos un trato.
Es culpa suya.
Sí, he cometido un error. Uno asqueroso, pero sin mala intención.
Mira, como rompas el trato, contaré tus actividades extraacadémicas.
Eres un bicho.
Le dijo el cazo a la cazuela.
- Siempre crees que sabes... - ¿Quién será?
- Pasad. - Hola.
- Hola, feliz Navidad. - Feliz Navidad.
- Gracias por venir. - Es un placer.
- Menuda sorpresa se va a llevar. - Vamos...
¡Sorpresa!
¡Sorpresa!
- ¿Qué hacéis aquí? - Las he invitado yo.
- ¿Sí? Qué maja eres. Hola, mamá. - Hola.
Avery está aquí. Tú no la conoces.
Leonard. Y ella es Erica. Bienvenidas.
Avery, ¿qué puñetas haces aquí?
¿De qué la conoces?
¿Qué? No me conoce.
Tiene demencia senil.
La ha llamado por su nombre.
Dame un abrazo, capulla. Ven aquí.
No se abraza a los desconocidos.
- Ida, ¿de qué os conocéis? - Pues...
No me acuerdo.
Ya.
- Tranquila. - Pobre.
Pero recuerdo haber pillado a estos dos
haciéndolo como conejos en el coche de tu madre.
- No podría olvidarlo ni en diez vidas. - No, mamá.
- ¿Qué? - Logan, ¿de qué habla?
¿Avery? ¿Habla en serio?
¿Os conocéis?
Vale, a ver...
Os vais a reír.
- Si lo pensáis. - Dios mío.
- ¿Sí? Me parece desternillante. - Vale.
- Es desternillante. - Hagamos una pausa.
Seguro que no es tan raro como parece.
¿Que no?
Vale. Sí. Salimos juntos.
Pero fue hace la tira. No queríamos incomodaros.
- Así que... - ¿Mentisteis?
Bueno, no... No fue mentir, sino...
Vale.
Muy bien. ¿Ya está? ¿No hay nada más?
¿No quieres profundizar más?
¿Hay algo que tú quieras contarme?
¿Qué? No.
¿De qué te ríes? Idiota.
- De nada. - Vale.
Avery quería decíroslo, pero yo no porque me pareció raro.
Mentira. Logan quería decíroslo. Yo pensé que sería raro.
Sí que es raro.
¡Espartaco!
Señora, no le dé nada. Aún se está recuperando.
No le des comida para personas. Vamos.
Como ya creéis que soy un degenerado...
- Os cuento algo buenísimo. - Callum, no.
No lo hagas.
Veronica no se comió las galletas. Fue Avery.
Eso es imposible. Nadie podría haberse comido todas esas galletas.
Sí, si estuviera colocado.
- ¿Qué? - Eso lo puedo explicar.
- ¿Quién se droga? - Leonard.
Eso da igual.
Calmaos, iba a ser la noche especial de Cassie.
- ¿Mi noche? - Sí, y la están arruinando.
- ¿De qué hablas? - Logan iba a declararse.
- ¿Qué? - ¿Qué?
- ¿Qué? - No, otra vez no.
No, mamá. No, yo no...
Cassie, no iba a declararme.
¿No?
Muy mal, Logan.
Tiene gracia que tú digas eso.
¿Por qué tiene gracia?
Bueno, deberíamos irnos, Sophie.
Coge el abrigo. Nos vamos porque esto es...
Mamá, ¿qué te pasa?
- Nada. - Nada.
Madre mía. Lo sabes.
¿Lo sabes?
Claro que lo sé.
¿El qué?
Marge y Leonard están liados.
- ¿Qué? - ¿Papá?
- ¿Qué? - ¿Qué?
- No importa. - ¿Cómo dices eso?
Es más feliz, apenas le veo... Salimos ganando.
- ¡Mamá, ya te vale! - Stan...
- Papá. - Stan.
- Madre mía. - Sophie, espera.
- ¿Cassie? - Av...
Erica.
Lo siento muchísimo.
Cállate, Leonard, ¿vale?
Vamos a hablar con la niña. Venga.
Son las mejores navidades de mi vida.
¿Te marchas?
No lo sé. ¿Debería?
¿Pasó algo entre Sophie y tú?
Vale.
Avery, querida.
Hola, Barb. ¿Hay noticias de la casa?
Lo siento, cariño.
Había que intentarlo.
- Bueno, feliz Navidad. - Sí, igualmente. Feliz Navidad.
¡Avery!
¿Ya te vas?
Lo siento mucho, de verdad.
Sí, yo también.
¿Puedo llamarte?
¿Logan?
No.
Creo...
que deberíamos hablar.
Ya voy.
Papá. Feliz Navidad.
- Hija. - Hola.
Qué buen aspecto. Estás moreno.
- ¿Os habéis divertido? - Sí, mucho.
Dormimos en hamacas,
nadamos con los delfines y bailamos en la playa.
Hicimos de todo.
Parece divertido.
Sí.
Pero te echamos de menos.
Ya, y yo a vosotros.
Habéis vendido la casa.
Sí.
Me sorprende que fuera tan rápido.
Pero nos hicieron una oferta que no podíamos rechazar ni locos.
- Me alegro por vosotros. - Bien.
¿Qué es esto?
Es tuya, si la quieres.
¿En serio?
Vas a tener que pagarme. Te quiero, pero no soy rico.
Si es que tu oferta iba en serio.
Sí, por favor.
Gracias.
De nada.
¿Sabes qué? Ojalá me lo hubieras dicho.
Ya, pero no quería ponerte en un compromiso.
Soy tu padre. Nunca vas a ponerme en un compromiso.
No tenía que haberme fiado de esa Barb.
Ay, no.
Barb no me dijo nada.
Parece que vosotros dos habéis tenido bastante lío.
¿Leche?
Es un gran chico, ¿sabes?
Espero que todo le vaya bien.
Vete.
Vamos. Abre, por favor.
Es por Logan. Él te cae bien.
¿No te has cansado ya de ser tan bruja?
Sé que me estás viendo.
Soy buena persona. Sé que he cometido un par de errores.
Pero tú también. Y Cam.
Y te pido perdón por ello.
No te merecías lo que te pasó.
Voy a dejarte algo aquí.
Dáselo a Stan, ¿vale?
Y ya me voy, pero dáselo a Stan.
Si no me ayudas, volveré cada día hasta que lo hagas. Adiós.
- Vale, adiós. - Bien.
Abuela, te quiero. Hasta mañana.
Creía que ya era mañana.
No, pero no importa.
Ocho, siete, seis, cinco, cuatro...
Tres, dos, uno...
- ¡Feliz Año Nuevo! - ¡Feliz Año!
Aquí está.
- Logan. - Stan.
- Pareces sorprendido de verme. - Pues sí, un poco.
Siéntate.
Stan, me alegro de que nos llamaras
porque podemos convertir el centro recreativo en algo muy especial.
Si creyera eso, Paul, nos equivocaríamos los dos.
Tu oferta estaba bien.
Pero recibí cinco más iguales.
Quiero hablar de esto.
¿Qué es esto?
Son para la comunidad recreativa.
Sí, eso me gusta.
No solo quiero instalaciones, sino viviendas y grandes experiencias.
Esto es lo que quiero hacer.
No quiero hacer otra obra más.
Quiero hacer algo por la ciudad.
Esto es estupendo... en teoría.
Pero, con mi idea, el rendimiento será mucho mayor.
Paul, ya paso de los 60 años y no necesito más dinero.
Es que nosotros no hacemos complejos residenciales, ¿vale?
Hay un montón de constructoras que pueden llevar a cabo una visión,
pero yo quiero al tío de la visión.
Y, a juzgar por esta charla, no creo que seas tú.
Pero creo que es él.
Lo siento, no sé qué decir.
Di que te apuntas.
Sí, vale.
Por cierto, Erica dijo que se lo cuentes a Avery.
Para que deje de ir por su casa.
Vale. Que os aproveche.
¡Que hable!
- No, papá, ni hablar. - Que hable.
- ¡Que hable! - ¡Sí!
¡Que hable!
La nueva dueña de la casa.
Hola a todos. Gracias por venir.
- Esto se me da mal. - Vamos.
No sé qué decir.
Tranquila. Yo sí.
- No. - Tranquilo. Confía en mí, Mitch.
- No. - En serio.
Tranquilo. Sé lo que hago.
Vale.
Vale.
Avery, y demás presentes...
nada me gustaría más en la vida
que cambiar lo que dije aquel día.
Y hablo por varias personas.
Aunque estas navidades han sido una pesadilla,
debido a las drogas, las mentiras y el chantaje,
y no se las desearía a nadie,
volvería a repetirlas porque me han reunido contigo.
Y he podido ver la gran mujer en que te has convertido.
Y sé que no me lo merezco,
pero un hombre muy sabio me dijo una vez
que creía que teníamos futuro juntos.
Espero que me des otra oportunidad para ver si es posible.
- ¿Has terminado? - Sí.
Te quiero.
Y yo a ti.
UN AÑO DESPUÉS
Hola.
- Hola. Feliz Navidad. - Gracias.
Hemos venido a traeros un detalle.
Gracias. ¿Quieres entrar?
No puedo. Vamos a cenar con los niños.
Dile a Logan que descanse. El 4 de enero vuelve a trabajar.
Vale. Feliz Navidad.
- Gracias. - Disfruta.
¡Avery!
Compártelas.
Vamos, cariño.
¿De qué iba eso?
Es mi secretito.
¿Me das una de esas cosas?
- Si eres majo. - Siempre lo soy.
Define "siempre".
Ya reservé el banquete de bodas. ¿Eso cuenta?
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