All language subtitles for Kina and Yuk

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian Download
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian Download
br Breton
bg Bulgarian Download
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish Download
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian Download
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian Download
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian Download
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba

Original subtitles

Hay enamorados en todas partes.

Incluso aquí, en el Ártico.

38 grados bajo cero,

aunque el frío no impide el afecto.

Al contrario.

El granujilla con cara de haber caído

en un cubo de carbón es Yuk.

Y la belleza blanca con hocico rosado es Kina.

Os contaré su historia.

Todo comienza con unos juegos.

Chinchándose para entrar en calor.

No existe nadie más en el mundo,

como dos buenos enamorados.

Para los zorros polares,

el amor es para toda la vida.

Yuk es el cazador dela pareja.

Si quiere seguir gustando a Kina, no puede fallar.

Esta disputa de la parejita beneficia

a otro cazador.

El armiño.

Qué monada, ¿verdad?

En realidad,

es un despiadado asesino.

Un arma de guerra.

Una máquina.

Un estratega de sangre fría.

Pero os aviso,

no tolera la frustración.

PETO en cuanto se recompone,

¡eso duele!

La pequeña Kina…

No se le nota, pero será mamá

dentro de unos días.

Es primeriza.

Está algo perdida, es normal.

Le gustaría ver cómo se apañan las demás.

¡Aunque pesen cien veces más!

¿Y ese crujido?

No es normal.

Este año, las temperaturas son muy altas,

demasiado altas en este banco de hielo.

Pero para la parejita de enamorados no existe la preocupación.

La vida crece en el vientre de Kina.

Cada vez más fuerte.

Pronto nacerán sus cachorros.

Yuk sabe que Kina necesita fuerzas.

Para conseguir comida, tiene una estrategia infalible.

Seguir al rey del lugar,

el oso polar,

con la esperanza de que le deje un trozo de foca.

Se confirma.

Hace demasiado calor.

El hielo debería aguantar en esta época del año.

Esos crujidos...

parecen un monstruo.

Un monstruo al acecho en las entrañas del hielo.

Es el deshielo.

El océano de hielo se convierte en un océano líquido.

Pero sucede demasiado pronto.

El hielo se rompe en mil pedazos, ¡y Yuk está allí!

No hay tiempo que perder.

Para un zorro polar,

el agua helada es una muerte segura.

Kina y Yuk

se eligieron para pasarla vida juntos.

Pero el destino no lo ha querido así.

¿Volverán a verse?

Todo huele a Yuk.

Kina pronto

será madre.

Pero en este entorno extremo, ¿cómo criará sola

a una decena de cachorros?

Durante dos días, Kina regresa donde jugueteaban despreocupados.

Aquí,

el desierto blanco sigue intacto.

¿Y ese ruido?

Es un zorro.

Pero un zorro rojo.

Mucho más grande que el zorro polar

y con un pelaje menos espeso.

Con estas temperaturas al alza, se atreve a aventurarse en el Ártico

y apropiarse la comida de los zorros polares.

A veces sucede.

Un zorro mata a otro zorro.

Para alimentarse.

Es la ley dela naturaleza.

Kina debe dejar

la madriguera.

Allí iban a nacer sus cachorros.

Al marcharse, Kina deja atrás

el único lugar donde Yuk podría encontrarla.

Se cuenta que hace mucho tiempo,

un zorro polar surcó el cielo.

Su densa cola rozó las montañas,

echando chispas que iluminaban la noche.

Ese animalito

habría creado así la aurora boreal.

Yuk lleva tres días a la deriva.

No hay salida en ese laberinto de hielo.

Debe encontrar a Kina, antes de que dé a luz a su prole.

En el camino del exilio,

la zorra busca una nueva madriguera.

Ante ella, un territorio desconocido

hasta donde alcanza la vista.

Para Kina,

estas tierras parecen habitadas por extrañas criaturas.

Es la primera vez

que ve nada parecido.

Un olor familiar

atrae a Kina.

Lleva tres días sin comer.

Uno,

dos,

¡tres!

Alto.

Vale.

Marchémonos discretamente.

A dormir

con la panza llena.

¡La despensa!

¡Se marcha!

Hay que tomar una decisión.

Kina no aguantará a este ritmo,

no con SUS crías en el vientre.

Kina nunca se ha aventurado

tan lejos al sur.

Descubre el territorio de los humanos:

Jack City.

Para la zorrita,

aquello es inmenso,

incierto,

inquietante.

No tiene ninguna gana de ir allí.

Pero está hambrienta.

Será mejor volver al bosque.

El bosque

que rodea Jack City es tierra de lobos.

No debe quedarse allí.

Aún es de día.

Y los lobos temen al hombre.

El es su mayor depredador.

Ya ha diezmado a miles delos suyos.

Lobo Negro.

Es el futuro jefe dela manada.

Aquí,

Kina no conoce nada,

no descifra nada.

Ni los sonidos, ni los olores, ni las conductas, ni las reglas.

No debería de haber venido.

Pero necesita un refugio

para sus cachorros.

Ella, la salvaje acostumbrada a comer foca,

ha de conformarse

con pienso.

¡Por fin un olor conocido!

El Ártico.

El Gran Norte.

Todo le recuerda a su tierra, allá en el banco de hielo.

Esas gruesas pieles.

Y sin embargo…

Kina no puede evitar pensar en su amado Yuk.

Más al norte, el hielo

se ha derretido casi por completo.

Yuk ya no tiene fuerzas ni para ser cauto

ni para huir, cuando se acerca un cazador.

En estas tierras remotas,

se respeta a quien lucha por sobrevivir.

No importa la especie.

En Jack City,

Kina coge fuerzas.

A los perros del pueblo no les gustan los intrusos.

¿Amigo?

¿O enemigo?

Ella es Rita.

Le gustaría ser amiga de Kina.

¿Por qué no atacan a Kina?

¡Los lobos!

De noche, cuando los hombres duermen,

entran en el pueblo

y los perros suelen estar en sus menús.

Pero esta noche no.

No te muevas.

No te muevas.

No respires.

Rita ha ahuyentado a Lobo Negro,

que regresa a las alturas de Jack City.

Pero él y su manada

no van a olvidar este insulto.

La próxima noche, no se les escaparán ni Kina

ni su nueva amiga.

Tras un largo periplo,

Yuk al fin vuelve a casa

y a sus olores conocidos.

¿Kina?

¿Dónde está?

Tiene que haber dejado un rastro al irse.

Y Yuk debe encontrarla antes de que nazcan las crías.

En Jack City,

ha vuelto a caer la noche,

y con ella,

el miedo a que vuelvan Lobo Negro y su manada.

Pero de momento,

Rita tiene una misión más importante:

buscarle una guarida a Kina, ya que los cachorros están al nacer.

En lenguaje canino,

creo que eso significa:

"Cava tú. Estoy vieja para esto".

Kina, la princesa del hielo, se ve obligada

a criar a sus cachorros aquí, entre la basura delos humanos.

Es hora de desayunar

y Rita sabe dónde hallar el mejor hueso del pueblo.

Aún no sabe pedirlo por favor, pero todo llegará.

¿Y ese olor?

¿Qué es eso?

Parece el armiño,

pero con el pelo teñido.

En realidad, es una marta.

Y a las martas

les encantan los huevos.

Huevos frescos.

Sé de una ala que no le hará ninguna gracia.

La marta

furiosa, se pregunta,

qué le impide arrancarle el hocico

a esa ladrona.

El miedo, ¿quizás?

Pero el miedo cambia rápido

de bando.

El olor de Kina se desvanece cada vez más.

Yuk debe darse prisa, pero tiene hambre.

¡Una liebre ártica!

Pero con sus patas con forma

de raquetas, es imposible cazarla.

Además es la reina del camuflaje.

Yuk, el depredador, se convierte ahora en presa.

Para Lobo Negro,

no importa el color del zorro.

Blanco, rojo

o carbón,

todos se comen igual.

Pero duda en atacar.

Podría fallar de nuevo.

Demasiada nieve en polvo.

Será mejor esperar a que anochezca para atacar

con el resto dela manada.

Kina también tiene problemas.

Es la diana delos perros.

De noche, no se les ve, pero de día,

el pueblo es suyo.

Y la buscan por todas partes.

Rita le ha salvado la vida.

Una vez más.

Siempre habrá hombres y perros que la persigan.

Kina lo sabe.

No puede criar a su prole ahí.

Demasiados peligros.

Rita no la sigue.

Su lugar está entre los humanos.

El improbable encuentro entre una perra y una zorra termina aquí.

Nuestra refugiada climática retoma la búsqueda

de una tierra de acogida donde criar a sus cachorros

sola.

Yuk nunca ha estado tan cerca de Kina.

La siente por todas partes,

en cada esquina.

Está aquí, seguro.

Ha estado aquí.

No puede andar muy lejos.

Lobo Negro no se ha olvidado de Yuk.

Aquí, de noche,

cuenta con ventaja sobre el terreno y no está solo.

A Yuk solo puede salvarlo una señal

de los espíritus del Gran Norte.

¿Esa es la señal?

¿En serio?

Yuk sabe orientarse

en cualquier bosque, banco de hielo

o montaña.

Pero dentro de esta cosa de acero…

Y la marta

no hace nada para ayudar.

¿Derecha o izquierda?

¿Izquierda o derecha?

¿Se burla de él o intenta ayudarlo?

¡Este laberinto debe tener una salida!

La primavera ya está aquí.

Una mala noticia para Yuk.

El paisaje cambia.

La nieve se derrite,

llevándose el olor de Kina.

Tiene que darse prisa.

¿Y si ya han nacido los cachorros?

Esta roca le ha salvado la vida.

¿De qué le sirve si la avalancha ha borrado todo rastro de Kina?

La zorra polar ya no sabe adónde ir.

Decide seguir a esas madres caribúes.

Deben de ir a un lugar seguro para los becerros.

Ha encontrado una madriguera.

Aquí ya ha dado a luz otra zorra polar.

Kina puede descansar por fin

y esperar a que nazcan los cachorros.

Días de lucha

contra las fuerzas de la naturaleza.

Días de búsqueda.

Días de esperanza.

Días de desánimo también.

Hasta que llega el día

en que todo vuelve a ser posible.

Traducción: Susana dela Higuera Subtítulos: BANDAPARTE

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.