All language subtitles for El.Presidente.S01E02.Rosarito.1080p.AMZN.WEB-DL.DDP5.1.H.264-NTb_track9_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Niños, daos prisa.

Venga, niños. Termina, Nico.

Vamos. Sabjita, ya. Oye, ya.

Sergio Jadue se vio obligado a un viaje relámpago.

Asistió junto a su mujer al velatorio de Julio Grondona.

¿Qué es un velatorio?

Es como una despedida que se hace cuando alguien se muere.

Como una ceremonia.

@gerónimoparedes.

¿Cómo?

Mamá me dijo que te pasara las cuentas de los que hablan de ti.

Ya.

El fútbol está de luto por la muerte de don Julio Grondona.

Se habla del recambio generacional.

El presidente de la asociación de fútbol,

Sergio Jadue, emerge entre la juventud dirigente.

Por otro lado, Santiago afronta una nueva preemergencia ambiental...

Chao, papi.

...por malas condiciones de ventilación.

El frente frío que se anuncia para los próximos días

empeorará las condiciones, advierten las autoridades de la Región Metropo...

Oye, ¿qué pasa?

Ya os dije que no.

No puedo. No soy un soplón, ¿vale? No lo soy.

¿Vais a tenerme aquí mucho más tiempo?

¡Eh!

¿Quiénes os creéis que sois, gringos de mierda?

¿Secuestrarme a mí? Soy el presidente del fútbol chileno.

El presidente, ¿entendido?

¿Quieres un cigarrito?

-No fumo esa mierda. -Venga, que te he comprado los tuyos.

-Jodido Sergio. -¿Qué estás haciendo con eso?

Es por el llavero que me perdiste.

Era del FBI, de mi presupuesto, entonces...

Oye, ¿no te da vergüenza lo que haces?

¿Andar por la vida engañando a la gente?

-Sergio. -No.

No puedo hacer lo que me pides. No puedo. Es mi vida la que está en juego.

No puedo. Son mis colegas.

Ya.

Es que, bueno, tus colegas y tú...

...sois delincuentes. Y como delincuente, tienes tres caminos.

El primero es que no te pillen, pero la has cagado.

El segundo es pagar tus delitos en la cárcel.

Exacto.

Y bueno, solo te queda el tercero, que es cooperar conmigo.

Exijo la presencia de mis abogados.

Inmediatamente. Conozco muy bien mis derechos.

¿Vale? No digo una palabra más.

Buenas noches. Luismi.

-Rosario... -Jefe...

-Buenas noches, amiga. -¿Cómo estás?

-Hola, linda, ¿qué tal? -¿Cómo estás?

El problema, don Julio, es que cada vez son más exigentes.

Don Julio, hoy agua, ¿verdad?

Gracias, Rosario. ¿Qué he hecho yo para recibir tanta amabilidad?

Usted ha hecho todo esto, ¿no?

Tengo los números.

De Argentina, de Uruguay, de Paraguay, de Brasil, claro.

Whisky para usted, señor Hawilla.

Gracias, Rosario.

Es bueno ser exigente, pero mucho mejor es conocer tus límites.

Toma, Fanny.

El desagradable te toca a ti.

Un poco más.

-Sí, y... Gracias, mi amor. -Por supuesto, señor Chávez.

Cambia la carita, Rosario.

No me habéis esperado.

Son unos desagradecidos.

Me vuelven loco.

La cosa es que de repente, le digo al tipo:

"Vale, yo te organizo lo de los amistosos.

"Ahora, si pierdes, no me hago cargo".

Andan todos muertos.

-Carlos, "el Capo" de Bolivia. -¿Qué capo?

¿Cómo te va? ¿Cómo que no?

Nada más patético que un millonario inseguro.

Mi amigo, José Hawilla, durante 35 años ha sido dueño de los derechos televisivos

de las selecciones más importantes de América,

intimidado por este jovencito ambicioso

que no paraba de repartir incentivos

entre los socios latinoamericanos.

Lo prometido, un pisco.

-Te has acordado. -Es mi trabajo, ¿no?

Necesitaréis una mesa más grande, ¿no?

Para que quepáis todos juntos. Así no tienes que decidirte.

Perdón. ¿Se puede?

Por supuesto que podemos compartir mesa.

Si solo estamos jugando.

Y este es un momento muy particular, donde los muchachos del Grupo del Pacífico

están reclamando un poquito de igualdad en materia monetaria.

Desde que Jinkis maneja las ligas de nuestros países,

los números van para arriba.

¿Qué tal si nos unimos y le dejamos también las selecciones?

Eso es dinero para todos.

Con eso, cuando un canal quiera, por ejemplo, un partido de Brasil,

bueno,

que pague también por Colombia, por Venezuela, por Perú...

Y lo mismo con los patrocinadores.

A Santa Rosa o al charco.

Obvio, por favor.

A nadie le gustan esos partidos de mierda.

Está claro. ¿Qué ganamos nosotros?

Le subimos el caché al continente, amigo.

Ya tenemos contratos con Hawilla.

Hawilla. Pero Hawilla no está dispuesto a ajustar nuestros números.

Siempre hemos actuado en bloque.

¿Por qué ahora no?

Aquí la tarta no la traemos todos por igual.

¿Por qué deberíamos repartirla en partes iguales?

¿Y a qué queréis jugar vosotros cuatro solos?

Sin nosotros, no hay Copa América.

No hay eliminatorias. No hay Libertadores.

Exactamente.

Me cago en todo. ¿Hasta cuándo vais a votar aparte?

-Dime... -¡Tenéis que votar con nosotros, carajo!

Oye, ¿por qué no te vas un ratito a la mierda?

-A la mierda te vas a ir tú. -Por favor.

Que ellos quieran manejar la CONMEBOL

es como que un país africano quiera manejar el Fondo Monetario Internacional.

Chile tendría que alinearse con ellos.

Pero en el fondo, Jadue sabe muy bien lo que tiene que hacer.

Y tú, Chile, ¿qué crees? Habla, opina.

No nos reunimos para hablar de eso, Luis.

El contrato con Hawilla no está en discusión.

En la FIFA tienen todo cerrado con los cerveceros belgas.

Resta definir lo de la cerveza brasileña.

Hace 11 años que en Brasil está prohibido vender cerveza en los partidos.

Si alguna marca quiere ir en contra de la ley,

que sean los gringos. Listo.

Es decisión de la FIFA, no nuestra.

Los belgas quieren dos marcas en el Mundial.

Un espónsor FIFA y otro espónsor local.

Bueno, ¿qué hacemos?

-Votemos por la cerveza en la camiseta. -Nos movemos, ¿eh?

Pueden acusarnos de muchas cosas,

menos de antidemocráticos. Lo nuestro es votar.

Ante la duda, votamos.

Y, Sergio, ¿qué dices?

¡Sí! ¡Cerveza para todos!

Explícame una cosa.

¿Por qué esos hombres están reunidos mientras mi marido está de viaje?

Así lo hacíamos con Harold.

Harold dejó de ser presidente.

-Don Jorge también dijo que si... -Jorge Segovia es un corrupto.

Y nunca fue presidente del fútbol chileno, ¿entiendes?

Aquí el único presidente es mi marido.

Permiso.

Son como niños grandes, ¿no?

Tus colegas.

Me hacen recordar a mis hijos con sus primos. En Venezuela, en Navidad,

nunca quieren sentarse juntos. Siempre hay que montarles mesas separadas.

Como Sabja y Nico,

que están siempre de bronca, pero se quieren.

Llévate bien con tus hermanos, pero nunca le falles al padre.

Humilde consejo de una camarera.

¿Mi amor?

-Te siguen ninguneando. -¿Qué? ¿Quiénes?

-Varela y los otros dos. -¡Su puta madre!

Estaban reunidos en tu sala con tu jefe de prensa.

Algo están tramando esos ricachones.

Sergio, ¿estás ahí?

-¿Cómo estás? -Sí, bien. Oye...

Te llamo más tarde, ¿puede ser?

Sí, claro.

Fanny, si quieres te llevo por la mañana. Así llegas temprano.

¿Desde cuándo te importa mi puntualidad?

Está bien. No te quiero interrogar.

Sé que no es mi problema. -Hola, Rosario.

-Hola, linda.

Alba, hola...

¿Cómo estás? ¿Puedo hablar con mamá, por favor?

Sí, un momento.

¿Hola?

Lisa, ten paciencia. Vamos.

Mamá, acuéstate. Es Lisa quien llama.

-Hola, hija. Qué bien que hayas llamado. -Mamá, qué alegría verte.

Y yo a ti, pajarita.

-¿Cómo estás? ¿Cómo va la relación? -¿Qué relación?

Con el chico ese. Dave.

Dave...

Dave está muy bien, pero ya te dije que no es nada serio.

¿Por qué? ¿Tienes otras prioridades?

Entonces, ¿trabajas mucho?

Mira. Adivina quién va a visitarte.

No tenéis nada contra mí, ¿no?

No hay una sola prueba.

Nada, yo... Tengo las manos limpias.

Con lo cual,

no pienso grabar. Ni en Zúrich,

ni en Luque, ni en Santiago, ni en ninguna otra parte.

Sergio, ¿tú de verdad crees que vas a ganar a los putos gringos?

¿De verdad?

Vives en un sueño, cabrón. Un sueño que yo creé.

Si no se hubiera ido Segovia, tú seguirías en tu puto cochecito rojo,

en La Calera, con tu devota esposa.

Me ayudaste para después joderme.

Y ahora quieres que sea tu títere.

No. ¿Quién eres tú?

Ni siquiera sé si eres venezolana, si eres mexicana,

si eres un niño o una niña. Eres una farsa. Eres una mentira.

Sí.

Igual que tú.

Ese relojito que tienes, esos zapatitos...

Nada es tuyo.

Sí sabes que cada puto centavo que sigas generando va a ser confiscado.

Yo sigo siendo un hombre libre.

No voy a ser tu topo. Te vas a tener que buscar otro topo.

¡No voy a ser tu topo!

Está prohibido el uso de teléfonos móviles a bordo

pero pueden utilizar otros dispositivos electrónicos como...

Bienvenidos a Suiza,

exponente de estabilidad económica y política,

seguridad y neutralidad militar.

Por eso tantos guardan su dinero aquí.

Tu dinero, tu problema.

Es verdad, ningún obrero tiene cuenta en Suiza.

Pero nosotros no somos obreros. Somos los dueños de l fútbol .

Los suizos tienen el Comité Olímpico y la Agencia Antidopaje.

Tienen los árbitros.

No hay decisión que no pase por un suizo.

¿Cómo íbamos a faltar nosotros?

La FIFA tiene más miembros que las Naciones Unidas.

A mi país bombardéalo...

Pero no me lo dejes fuera del Mundial.

La última final la vieron más de mil millones de personas.

Si el equipo juega bien o si el delantero empuja la pelota para ese gol histórico,

nosotros empujamos nuestros billetes.

Los patrocinadores pagan, y la gente lo mira.

Y así la pelota sigue rodando,

y nosotros detrás de ella y sus privilegios.

Disculpe. ¿La ayudo con las maletas?

Sí.

Habitación 414.

Sí.

Gracias.

Sergio.

Igual a La Calera, ¿no?

Bodas...

Me han obligado a viajar hasta aquí para esta ceremonia tan cursi.

No puedo ni beber sin que me miren, ¿saben?

Lo siento, no English.

Lástima.

En fin. Que pasen un buen día.

Adiós.

Qué agradable, ¿verdad?

Cuando los estadios no estén en uso, puede usarlos para un espectáculo

con camellos. Y puedo venderle...

Es una pena lo de don Julio. Me imagino que,

con su partida, debió de quedar aquí un vacío bien importante.

Sí.

Con lo cual he estado pensando que estoy más que cualificado

y capacitado para la FIFA, creo.

O sea, ¿que tú crees que puedes obtener el cargo

que don Julio ganó después de 40 años de trabajo?

No, señor Blatter. Tampoco para la vicepresidencia de la FIFA,

pero sí encuentro que hace falta un puente importante

entre la FIFA y la CONMEBOL.

Hola.

Mira, Jadue...

Chile y Argentina no son lo mismo.

Tienes que tener un poco más de paciencia. Ya ganaréis algún título.

-Señor Blatter, usted es suizo. -Sí.

Dígame, ¿cuántos títulos ha ganado Suiza?

Mira, nosotros somos los bancos.

-Nosotros vamos a ganar la Copa América. -Ojalá así sea.

¿Estabas con Platini?

-¿Os conocéis? -No. Él es una leyenda... viva.

No puedo creer que ahora seamos prácticamente colegas.

Trabajamos juntos y es una cuestión

que encuentro bastante suigéneris. Es increíble.

-Sergio, no puedo creer que estemos aquí. -Yo tampoco.

-Ahora nos vemos. -Bien.

Piénsatelo y ya me dices, ¿vale?

Piensa tranquilo y después me dices.

¿Te parece? Toda Sudamérica manejo.

Piénsalo tranquilito y cuando te decidas,

me cuentas, ¿vale?

¡Sergio!

-Sergito. -Capo.

Maestro de maestros. ¿Qué te cuentas? ¿Bien?

-Sí, muy bien. -Voy a buscar un trago,

-que estoy seco. -Ya.

Escúchame, estuve hablando con el italiano.

Le ofrecí un partido aquí de alto calibre.

-Gracias. -Y le propuse Chile.

¿Qué dices?

-No, sí. Podría ser. -No te ha gustado.

No te ha gustado. Está bien, te entiendo.

Los italianos no son lo que eran antes.

Es más, si siguen así,

ni siquiera se van a clasificar para el próximo Mundial.

-¿Qué buscas? ¿Francia? -No...

-¿Portugal? -No...

-¿Portugal? -Es que...

Hijo de puta, quieres Portugal. Te lo veo en los ojos.

-No, no es eso, yo... -Quieres a Cristiano Ronaldo.

Hijo de puta, te lo consigo.

-Lo que quisiera más bien es... -Sí.

...saber si podríamos hablar un poco sobre los bonos para el próximo partido.

Mira quién está ahí. El portugués.

-Buenas tardes, Paulo. ¿Podemos hablar? -Eh...

-¿Podemos hablar un momento? -Jinkis...

Estoy aquí con Sergio. Tengo una buena propuesta para ti.

-Yo te lo consigo. -El encuentro. Los bonos...

Señor Jadue,

el transporte le espera en 15 minutos en la puerta del hotel.

-Me gusta mucho. De verdad. -¿Qué?

-De verdad, tienes un acento... -¡Mariano!

Espera un segundito.

¿Cómo va, crac? ¿Todo bien? ¿Sí?

¿Pasa algo?

¡No! No, quería simplemente que supieras que no hay nada definido todavía.

Yo estoy con don Julio y con los otros compañeros y...

Por supuesto, tenéis que votar.

Tenéis que levantar la manita y decidir.

-Es así, democracia. -Sí.

Tranquilo, es así. Todo bien. Escúchame. A mí llámame...

...soñador, iluso, loco.

Pero ¿sabes lo que quiero? Yo quiero unir nuestro continente,

donde está el mejor fútbol del mundo, ¿sí?

-He visto jugadores en Chile que tienen... -Ya, pero ¿la caja?

¿Los vídeos? Yo no... Es algo que...

Es un humilde aporte.

Sabemos que todos trabajáis ad honorem para vuestros países

y eso es, por lo menos, injusto.

Así que tómalo como un estímulo.

Para que sigas esforzándote con entusiasmo,

con las ganas que le estás poniendo, que, la verdad, es espectacular.

Te quiero felicitar. Te lo quería decir, de verdad.

-Gracias. -En serio. Bueno.

¿Os vais de juerga ahora con los viejos?

Sí.

Está bien. A mojar un poco el churro.

¿Sí? A divertirse... Os acompañaría, pero...

Estoy ocupado. Tengo cosas que hacer.

Bueno, a divertirse con los dinosaurios. Antes de que se extingan.

Pásatelo bien, máster.

En Pereira, este era como mi segundo hogar.

-Todas estas eran mis mamis. -¡Claro!

Si tú siempre llevabas comida a las mesas.

Pues no todos son como tú, mimado, con padrino militar.

Y la ronda que sigue, ¿quién debería pagarla? Chile.

¡Eh!

¿Qué pasa?

¿Qué pasa, linda?

Señor. Tenemos prohibido tocar a las chicas mientras están bailando.

Ya.

Sí. ¿Habéis oído? No se puede tocar a las chicas.

Caballero, yo solo estoy diciendo que la casa no tiene permitido...

¡Yo toco lo que quiero y donde quiero!

Ser dirigente de fútbol no es tan fácil.

Tenemos muchas responsabilidades.

El peso de los pueblos sobre nuestros hombros.

Somos vulnerables.

Por eso necesitamos a alguien que vele por nuestra paz.

Ellos piden unas entraditas a cambio.

Por supuesto. Nada es gratis.

Los muchachos trabajan para ganarse el pan.

Le ponen el cuerpo, y eso no puede negarse.

También se buscan la vida.

Son trabajadores freelance, como lo llaman ahora.

La venta de aplausos siempre ha sido un gran negocio.

Y los que compran aplausos siempre compran algún tipo de ruido.

¿Quién ha sido?

¿Chávez?

Se creen que pueden hacer lo que quieran con nosotras.

Pero hay algo que yo sé, y es que todo esto se va a terminar algún día.

Confía en mí, Fanny. Van a caer.

Uno por uno. Ya verás.

-Encantado. -¿Cómo estás?

-Saluda a Manuel de mi parte. -Oye, nos vemos.

-Lo suyo, ¿eh? -Gracias, señor.

¡Sergio!

Que tenga buen viaje, señor.

¿Algo para declarar?

Disculpe, ¿algo para declarar?

¿Algo para declarar?

Sergio Jadue, ¿verdad?

Oye, antes que me olvide, he traído algo para vosotros.

-Oiga, ¿es cierto que renuncia? -No, ¿por qué?

Dice el diario que renuncia.

Cosas que inventan esos desgraciados.

Mira, autografiada por Vidal, Gary Medel,

por todos los jugadores de la selección.

Gracias, presidente.

No, no hay renuncia. Nadie ha hablado de renunciar. No.

Buenos días.

¿Vas de chistoso?

Me especializo en borrarles la sonrisa a mamones como tú.

¿Para qué eres nuestro agente de prensa en la ANFP

si inventan que tu presidente ha renunciado?

Hay cosas que están fuera de mi alcance.

Ya.

Supongo que no volverá a suceder, ¿verdad?

Vete.

¡Vete!

Y necesito que todo esto esté firmado. Sí, muchísimas gracias. Que esté firmado.

¡Sergio!

Sergio, ¿estás ahí?

-¿Qué tal el vuelo? ¿Cómo te ha ido? -Mal.

Mal. Todos los presidentes viajando como reyes...

...y el tonto de Jadue teniendo que esperar cinco horas

para poder cagar en un baño decente.

Es algo que yo encuentro inaudito.

-¿Necesitas ayuda? -No. Ya salgo.

Ellos inventaron esa noticia. Esos tipos controlan el país.

Los estamos subestimando.

Lo mismo pensaba Segovia, que también mandaba.

Parecía intocable el cabrón, y mira cómo terminó.

Yo no quiero excusas para que nos echen de aquí.

Estoy harta de que nuestros empleados sean unos falsos.

Disculpe, señor, lo siguen esperando en la sala de reuniones.

Bueno. Que sigan esperando.

¿Y se puede saber por qué están usando la sala?

Si yo había concertado una reunión con una organización benéfica.

-Sí, pero son los presidentes... -Los presidentes de los clubes grandes.

Exactamente. Que se esperen.

Ve y diles que el presidente está en una reunión con su mujer.

Vamos, Silvita.

-Vieja bruja. -Ya te lo he dicho.

Sergio...

Nosotros te agradecemos todo lo que estás haciendo.

Pero ahora creemos que debes renunciar.

Eso os gustaría mucho, ¿no?

Sin embargo, quiero que sepáis

que aunque hayan filtrado esa información a los medios,

ese deseo no se va a hacer realidad.

Yo no estaría tan seguro.

¿Qué necesitáis?

Sergio. ¿En qué momento Segovia se implicó en el tema Bielsa?

Mirad, todo el mundo me pregunta a mí por don Jorge.

No sé. Tenía asuntos que resolver.

Debía salir de Chile...

-No tengo ni idea. -O sea, no tienes idea de dónde está.

No sabes dónde está.

No te hagas el tonto con nosotros, por favor, Sergio.

Vosotros queríais la salida de Bielsa.

Bielsa, sí, Segovia, no.

¿Es que todos los que estamos en esta sala no podemos confiar el uno en el otro?

No, eso no te lo permito.

-Es que no es eso... -No te lo permito.

No, a ver...

Tú conoces el acuerdo que teníamos.

Eres presidente de un club pequeño.

Cabrones, ¿creéis que porque soy el único

que no va los sábados por la mañana

al puto club de golf Los Leones,

soy el único en el que no se puede confiar?

Realmente no me conocéis.

Si el motivo de esta reunión era lanzar falsas acusaciones contra mi persona,

no lo voy a permitir.

Lo encuentro bastante injusto

y tengo cosas mucho más importantes que hacer.

¿Vale?

Disculpe, pero si puede hablar

con el Sr. Jadue, le explico la situación.

Él está ocupado. Habla conmigo.

A ver si yo entiendo bien cuál es tu trabajo.

Tienes que mantener el campo en condiciones, ¿verdad?

-Así es. -¿Libre de loros?

-Sí. -Ya.

¿Cuándo vas a comenzar?

Si ya empecé. Lo he resembrado todo.

Es que los pájaros se comen las semillas

-y vuelven aquí. -Espántalos.

Pero ¿cómo? Si los espanto, y vuelven al punto.

Échales veneno y que caigan como cucarachas.

Rocíalos con fuego. Quémalos.

Pero mata de una vez por todas a esos putos loros, joder.

Porque se me está terminando la paciencia.

¿Quieres ver? Mira cómo hago con los loros. Mira.

¿Nos puedes llevar a Luque, papi?

¿Es grande Luque?

Sergio, te están hablando.

Que si es grande Luque.

Sí. Luque es genial.

Es un hotel de cinco estrellas.

Solo para nosotros.

Bueno, hay otros huéspedes, pero como si fuera nuestro.

Bien entretenido.

Fátima, ¿por qué no te vienes con nosotros a Santiago?

Dice que se siente más segura aquí.

Santiago no es inseguro.

Sí, yo no me refería a eso. No digo que Santiago sea inseguro.

Yo mismo le he dicho a Fátima que nos acompañe. Es ella la que no quiere.

Pero siempre ha querido viajar.

Viajar a Santiago no es viajar.

Si viajaras más lejos, ¿verdad?

¿O no, mi amor?

A Europa, Asia, Miami...

Eh, Fátima.

¿Sabes si lo de los Gómez sigue en venta? La juguetería.

Hace seis meses que la tienen en venta, pero no han recibido ninguna oferta.

¿Quién va a querer comprar un negocio aquí, en La Calera?

Mira que estaría bien tirar esa pared.

-Estoy tan orgullosa de ti, Chechito. -¿Tú de mí?

Yo de ti.

Tú sola sacaste adelante este taller y levantaste una familia.

Y creciste. Grande, guapo, fuerte.

¿Te pasa algo, Chechito?

No... Es el trabajo.

Mira, hijo,

tú ahora eres una persona importante en este país.

Va a haber odios, envidias. Tienes que ser fuerte.

No te dejes amedrentar.

Tú eres capaz de conseguir lo que te propongas.

-Seguís arreglando pelotas. -Sí.

Las seguimos recauchutando para el club. Es lo que hay.

-Oye, Fátima. -¿Sí?

-¿Tú crees que me puedes hacer un favor? -Lo que quieras, hijo.

Ya.

Es don Julio.

¿Don Julio?

¿Diga? Sí. Lo escucho perfectamente.

¿Ya? Sí, estábamos aquí,

pasando tiempo con la familia.

Sí. Por supuesto. Yo hago lo que usted mande...

Y, mire...

Me parece que nació en el lado equivocado de la cordillera, ¿no cree?

No se ofenda, pero es la verdad.

Chile nunca ha ganando un carajo, ¿o no?

Ni una Copa América. Nada.

Nosotros tenemos dos Copas del Mundo. Dos.

Si algún día llegan a ganar algo,

yo me voy a Chile y le chupo la polla.

Te voy a tomar la palabra.

¿Te parece poca cosa?

Mi oficina.

No. Estaba mirando las fotos.

Todo ese espectáculo se lo dejamos a los jugadores.

Las fiestas, las ropas caras, los coches, las mansiones.

A la gente le gusta ver a sus ídolos.

Y justifican la vida que ellos creen que merecen.

En nosotros nadie se fija.

Y cuando lo hacen, no valoran nuestro trabajo.

Se creen que es como organizar un partidito en la plaza.

Y nosotros también tenemos que comer.

Pero eso tú ya lo has entendido.

Don Julio, yo no estoy especialmente alineado con Jinkis.

Sin embargo, estas cuestiones que surgieron en Luque...

Mira, Sergio.

A todos nos gusta cenar con amigos fuera.

Pero si ves que el camarero reparte un plato a cada comensal,

y hay uno de ellos que no come,

que rechaza la comida, ¿qué pensarías?

-Que no le gusta la comida. -A todo el mundo le gusta esta comida.

Puede ser que no tenga hambre.

Todos tienen hambre.

Don Julio,

puede ser que haya algo malo en el plato,

y solo él lo sepa. Como que está envenenado.

Comemos todos o no come nadie.

Lo que tienes que tener bien claro, Sergio,

es a quién le vas a ser fiel.

¿Lo tienes claro ya?

¡Vamos, Letonia! ¿Podría ser más aburrido este partido?

-Suiza-Letonia. -Nené... Lituania.

Para el señor Blatter era importante tener esta atención con nosotros.

Estar en el palco.

Bueno, yo no sabré mucho de fútbol,

pero nadie aguanta 90 minutos de esta mierda.

Ahora vuelvo.

Eso, mi amor. Eres el próximo Blatter de Sudamérica.

-Con permiso. -Perdón.

Perdón.

¿Salud por los ingleses o por los indios?

-Salud. -Pero ¿no esperamos a Segura?

¿Esperar a Segura? ¿Para qué?

Es el presidente del fútbol argentino.

Que reemplace a don Julio no significa que lo suceda, ¿no?

Segura tiene mil temas en su país.

Él se conformará con lo que le demos.

¿Y cuánto le vamos a dar?

No, lo pregunto porque don Julio nos daba 12.

De los 15 que nos tenía que dar.

Mira, ahora los términos los ponemos nosotros.

Ya, pero...

...¿cuáles serían esos términos?

Ya te enterarás. Tranquilo.

Tranquilo.

Vamos a seguir alineados con Blatter, ¿no?

Siempre nos ha ido bien.

Todavía falta para las elecciones.

-Ya. -Y ya veremos quién paga mejor.

Sí.

Sergio, he traído a unos periodistas.

Le suma internacionalidad a tu gestión. Importancia.

Ya, no tengo problema. Lo que tú digas está bien.

-Sergio. -¿Qué tal?

-Buenas. -Qué gusto...

-Hola. -...que estén aquí.

-¿Todo bien? -Bien.

-¿El viaje? ¿Bien? -Bien. Algo largo, pero muy bien.

-Perfecto. -A ver...

¿Estamos?

No, espera, hay un poco de interferencia.

-¿Interferencia?

-Sí.

¿Podría pasarle su teléfono a su señora? Por favor.

Mi... Sí, por supuesto.

-No, perdone, a veces pasa. -Ya, no hay problema. Bien.

Un segundito.

¿Estamos? ¿No?

No. ¿Tiene algún aparato electrónico ahí? ¿Alguna cosita?

¿Algo que pueda hacer interferencias?

¿Puede funcionar si me alejo?

Sí, puede ser.

-Qué raro.

-Es raro, sí.

¿No puedes comprobar tu móvil?

A lo mejor está encendido.

-Ya ha pasado. -Sí, puede pasar, sí.

SIN CONEXIÓN

-¿De Chile? -De Chile, sí.

Un país maravilloso. Sí.

Es un magnífico lugar para vivir.

No quiero nada. Gracias.

Señor Jordano. Muchas gracias por la comida.

Es muy buena, ¿verdad?

Cójalo. Sí.

-Adiós. -Un placer.

-Comparado con La Calera. -¿Calera?

Calera. Le presento a mi esposo,

Sergio Jadue, presidente de la ANFP.

-Hola. -Un placer.

-Sergio Jadue. Tanto gusto. -Sí.

-Iván Zamorano. ¿Bam-Bam?

-Sí, por supuesto.

Sí. Chi, Chi. Le, le, le.

-Sí. -¿Su encantadora mujer?

-María Inés. -Sí.

María Inés.

De Palestina, yo. Y tú, jordano. Somos como vecinos.

Sí, vecinos como hermanos, ¿verdad?

-Exacto. Sí. -Con permiso.

-Muy feliz. -Gracias.

¿Has visto el reloj? Es la vida que merecemos, Sergio.

-Bailemos. -Nené, por favor... Nené...

Perdón. Disculpe.

Esto se te está yendo de las manos, Harris.

¿Qué haces presentándote en Zúrich sin autorización,

prácticamente secuestrándolo en Santiago? ¡Venga ya!

Solo hacía mi trabajo, Dave.

No puedes hacer lo que te salga del coño.

Pones en peligro toda la operación.

Además, te estás saliendo del presupuesto

por un inútil que lo hace todo mal.

No me toques a no ser que vayas a ampliarme el presupuesto.

Tendrás que apañártelas con lo que tienes.

Si el FBI anda justo de pasta,

puedo ayudar con mi sueldo de camarera en Luque.

No puedes pedirme que siga pagando una operación que está estancada.

Tienes razón. No debí pedirte nada.

¿En qué estaría pensando?

Harris. Lisa.

¡Oye! ¡Vamos!

-Hola, Manuel. -Hola, don Julio. ¿Cómo le va?

Arena.

La teñimos de verde para tapar los parches marrones.

Como me enseñó Havelange.

No importa que no haya césped. Lo importante

es que cuando lo vean por la tele, crean que es césped.

Toda esta gente que trabaja aquí, el utilero, el jardinero...

...salieron todos de aquí, de Arsenal. De la hinchada.

Son los más agradecidos, los más fieles.

Y esto no te lo enseñan en la facultad.

Lo importante es la confianza.

El resto se aprende.

Los que te van a ayudar a subir

son aquellos que estuvieron contigo allí abajo.

Don Julio, ¿y los equipos grandes?

¿Los poderosos?

Hay mucha gente que a mí no me quiere ver arriba.

Sergio. Que vengas de abajo

no significa que no puedas subir.

Dime, Sergio.

¿Algún deseo que sepas que te puedo conceder?

Ya estar aquí con usted, en el Estadio de Arsenal,

es más que un sueño cumplido, don Julio.

Deja de repetirte. Piensa.

La Copa América.

¿Organizarla?

Ganarla.

La Copa América no es para cualquiera.

Hace 10 años, los traumatólogos me decían que iba a quedar en silla de ruedas.

Mira dónde estoy.

La fortaleza está aquí.

¿Sabe, don Julio? A mí me gustaría que mi Fátima fuera como usted.

Ella es mi abuela del corazón.

Ahora la pobre está postrada en una silla de ruedas.

Yo era quien la empujaba, le ayudaba con sus necesidades básicas.

Y ahora con la mudanza a Santiago, se ha quedado sola.

No lo tiene fácil. Aun así es una luchadora.

Ya veo de dónde lo has sacado. Tienes pinta de luchador.

¿Cómo te va, José?

Si te descuidas, el campo se te llena de mala hierba.

Y si quieres ser campeón,

tienes que arrancarla toda.

Chicos, bajémosla. Con cuidado.

No se os vaya a caer.

-Hola, buenas. -Buenas.

Le traemos un encargo.

-Por favor, necesito que nos firme aquí. -No, tiene que ser un error.

¿Cómo?

-¿Usted es la señora Fátima Eltit? -Sí.

Esto es para usted.

-¿Y quién lo manda? -Aquí hay un sobrecito para usted.

-¿Cómo dices que te llamas? -Tomi.

Tomi. Tú sonríes, te emocionas y listo.

¿Vale? No te preocupes por nada.

Sergio aprendía a alta velocidad.

Y, claro, no estaba solo. Tenía a alguien en quien confiar.

Lo único mejor que tener

una persona de confianza es tener varias.

Y Sergio no paraba de recabar amigos.

Y, claro, ¿para qué tener tres amigos de clubes grandes

cuando puedes tener 12 amigos de clubes pequeños?

Quiero daros las gracias a todos por acompañarme hoy.

O a casi todos. Porque unos pocos...

...presidentes no estaban conformes con esta reunión.

Todos aquí sabemos que los votos de los clubes pequeños

valen exactamente lo mismo que los votos de los clubes grandes.

Eso es una verdad. A medias.

Porque ¿qué es realmente ser un club pequeño?

O ¿quiénes decidieron que somos nosotros los clubes pequeños y no ellos?

Unos empresarios pretenciosos que juegan a ser dirigentes deportivos.

Nadie es pequeño si se rodea de gente de confianza.

Eso, compañeros, es algo

que no enseñan en la facultad de Economía.

Eso se aprende.

Con lo cual, lo primero es la confianza.

Y si aquí hay alguien que no confía,

lamentablemente, tiene que irse.

Yo cuento con vosotros y vosotros contáis conmigo.

Porque tenemos algo en común.

Hambre. Hambre de fútbol.

Hambre de gloria.

Pero aquí, compañeros, y en esto quiero ser bastante enfático,

o comemos todos o no come ninguno.

Porque aquí nadie es un perro para tener que comerse las sobras de nadie.

Y si el día de mañana Sergio Jadue te invita a comer a su mesa,

todos tendrán su plato de comida.

Con lo cual, venir de abajo no significa que no vas a poder subir.

Y estar arriba tampoco significa que no te vas a caer.

Nadie nos va a venir a decir cuál es nuestro lugar.

Porque, señores, el fútbol es de la gente.

El fútbol es del pueblo. El fútbol es nuestro.

Y hemos venido para quedarnos.

He vuelto a perder tu llavero.

Ya conozco las reglas. Paga la ANFP.

La única regla es que me consigas algo de información.

-He hecho lo que he podido. -No has hecho nada.

Estoy tramitando un puesto en la FIFA.

Con lo cual voy a tener acceso a muchísimo más. Dame un poco de tiempo.

Sergio, si caminas mirando hacia arriba,

en una de esas te vas a tropezar y te vas a dar de bruces.

A la próxima me haces caso, cabrón.

Subtítulos: M. Moreno

Supervisor creativo Carlos Berot

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.