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¡Auxilio! ¡Ayuda!
¡Auxilio!
Avispón Dos a Avispón Uno. El Rey cayó en la trampa.
Auxilio...
¿Sabes cuánto tiempo dediqué a esas flores?
No.
Mucho.
EL JARDINERO
SEIS HORAS ANTES
La lista está hecha.
Sí, señor.
Está en camino.
Son solo cinco este año.
Tienes 48 horas.
Cuente conmigo.
Espero la lista.
-Llegaron los nombres en código. -¿Celoso?
Este año, eres Quasimodo.
Tú, Esmeralda.
¿Esmeralda? ¿Por qué siempre me dan los peores nombres?
-Yo soy Febo. -Me estoy cansando.
La lista está en camino. Andando.
Comenzó la cacería.
Será una carnicería.
¡Cuidado!
Senador,
es fin de semana largo y aún estoy en la presidencia.
Los pasillos están vacíos.
¡Supongo que el Senado estará peor!
Su proyecto de ley es importante para el presidente.
Precisamente, el presidente acaba de entrar. Un momento.
-¿Qué pasa? -¿Estás trabajando?
Sí, estás trabajando.
-Es una reunión ya prevista... -¿Te crees YouTuber?
¿A quién quieres engañar?
-Es fin de semana. -Es viernes.
Estamos en el campo y tu hija me está enloqueciendo.
No deberías hablar así de un bebé.
Me refiero a Selena Gómez. ¿No la oyes?
Haz tus maletas y largo de aquí
Te dejaré más tieso que un maniquí
Voy a darme un baño.
Termino con el senador Bourlin
y me meto en la bañera contigo. Seré todo tuyo.
No lo has entendido. El baño es para mí.
Tú, cuida de la niña.
¿Crees que me molesta ocuparme de mi hija?
Le recuerdo, Sra. Shuster, que fui padre antes que Ud.
¿Hablas de tu hija? ¿La que te desprecia?
Exacto.
-¿La que solo quiere tu dinero? -Sí.
¿La que te llama "Serge"? No es tu hija.
Es tu amiga.
-De acuerdo. Mejor ve. -¿Puedes ocuparte de Charlotte?
¿Puedes amamantarla? ¿Fortalecer tu perineo?
-¡Hazte cargo! -Sí. Muy bien.
Intenté sacarme leche, pero no salió nada.
En cuanto al perineo,
prefiero ir a verlo la próxima vez que vaya a Roma.
¡No reacciona!
Perdió mucha sangre.
No tiene pulso.
Por supuesto.
Desde luego.
Confío plenamente en el presidente.
Llamaré a Grondin no bien pueda.
Quiero decir, a su jefe de gabinete.
Sí, al jefe de gabinete de Grondin.
¿Qué es esto? Es un asco.
Vaya...
¡Este es mi viejo amigo Sergio!
Increíble.
Tengo que dejarlo, señor secretario. Tengo otra llamada.
Gracias. Adiós.
¡Hola! ¿Cómo estás?
¿A qué debo el placer
de oír tu dulce voz de perro gruñón?
¿De perro? ¿Cómo te atreves?
¿Quieres que te ladre?
¡Querido Dominique! ¿Cómo estás, Dodo?
Bien, bien.
Oye...
Esta mañana, entre los ingresos del hospital,
trajeron a un mensajero
de la Guardia Republicana.
El encantador señor, que lamentablemente falleció,
y en mi opinión de manera definitiva...
pues figúrate
que llevaba un sobre encima.
Lo abrimos
y hallamos una lista de nombres.
-De cinco nombres. -OK...
Eché un vistazo a los nombres,
porque te recuerdo que sé leer,
¿y sabes qué encontré?
Tu nombre, Sergio. Eres el número cinco.
¿Figuro en una lista?
¿Estás seguro?
¿Qué hago con esta bata? Estaba en el piso.
-Lávala. -¿Qué hago?
¿Cómo es el sobre?
Es un sobre manila y está cubierto de sangre.
Es normal, el tipo se accidentó.
¿Manila? Entonces, es del Ministerio de Economía.
Oye,
me parece que tu amigo Sergio es un posible candidato a ministro.
¡Ojo, señor ministro!
¡No te olvides de los amigos!
¡Trae champaña!
Envíame una foto, así veo a mis competidores.
Entendido, Sergio.
-No hay problema. -Gracias, Dodo.
-Corta tú. -No, corta tú.
No, corta tú.
Bueno, a la cuenta de tres. Uno, dos, tres...
¡Tres! ¡Voy a cortar!
¡Qué tonto!
¡Qué tonto, este Dodo!
Sivardière...
¿Por qué estoy último?
¿Y esto?
Mi padre ha dicho
que, si logra deshacerse de toda la mala hierba,
podrá quedarse.
Que tenga un buen día, señorita Alice.
Silencio. No tengas miedo.
Está temblando.
No quiero morir, no quiero morir...
¿Le temes a la muerte? Si trabajas en un hospital.
Pobrecito.
Aclaremos esto antes de seguir.
-¿Qué hice? -Déjame hablar.
-¿Por qué Esmeralda? -¿Qué tiene?
Es una mierda. Hay otros nombres en el libro.
Te queda muy bien.
¿Por qué eres tú Quasimodo?
Recuerda que Esmeralda es una gitana. Es sexy.
Odio a los gitanos. Apestan.
-¡No quiero morir! -Dios mío...
Tranquilo, viejo.
Su corazón se detendrá enseguida.
Tus amigos te esperan en el cielo.
Eso es, ve...
Infarto fulminante.
Última llamada:
Serge Shuster. Le envió una foto de la lista.
¿Shuster?
Es el número cinco.
Ahora es nuestra prioridad.
¡Alice!
¡Serge! ¿No ves que estoy ocupada? ¿Es importante?
Sí, es muy importante.
Tenemos que cuidarnos entre todos. Somos una familia.
Así que, piensa en tu hermana y deja de gritar.
Media hermana.
No empieces.
Es mi media hermana.
¿Qué les pasa a todos hoy? Dios mío.
¿Dónde estás, cabrón?
Aquí estás.
¿Qué dice?
Está aquí. Bingo.
Está en el campo
con toda su familia.
Envía dos unidades especiales.
Una familia entera muere en un incendio...
Qué triste.
Los ángeles de la muerte.
Mamá va a darse un baño. Serán cinco minutos.
La voy a matar.
¡No, bebé!
Duérmete.
Ya voy. Sí, mi niña.
Ponte esto.
¡Eso es!
Nunca falla.
¿Por qué no lo pensé antes?
Voy a darme un baño y luego voy a matar a esa chica.
En aquella calle vive el primero de la lista.
Podríamos pasar de camino.
-Como entrada en calor. -¿Por qué no?
Está de acuerdo.
Ganaremos tiempo.
Sea bueno, jefe.
Quiero hacerle daño a alguien.
Muy bien, siga cortando.
Señor...
Léo.
Te preparé una limonada bien fresca.
-Hace mucho calor. -Sí, Jeanne.
Gracias.
Mano de buda...
-Con... -¿Con?
Tres gotas de limón.
Eres increíble, Léo. ¡Realmente increíble!
Gracias, Jeanne.
Listo, uno menos.
Misión número uno: cumplida.
Caída por las escaleras.
Tenía otra idea en mente,
pero el genial hallazgo de Isaac Newton
colaboró con la seguridad nacional.
La ley de la gravedad es el arma perfecta.
Qué exagerado,
solo empujaste a un tipo por las escaleras.
¿Verdad, jefe?
Quinto objetivo: Shuster. Allá vamos.
Tenías razón. Es maravilloso.
Esto es increíble.
Debo hacerlo más seguido.
Último momento.
Philippe Sivardière fue hallado muerto.
Era el viceministro de Asuntos Exteriores,
a cargo de las relaciones internacionales.
Más detalles en el noticiario de las 10.
¡No!
¡Mia!
-¿Has oído eso? -¡Sí! No me importa.
-Murió Sivardière. -¡No me importa!
No me alegro, pero es uno menos en la lista.
No me importa.
Pobre hombre.
Este fin de semana parece prometedor.
Mi niña...
¿Qué es eso?
¿Qué están haciendo en el jardín?
No puede ser.
¡Esto es propiedad privada!
¡Largo!
¿Qué demonios es esto? No puede ser.
Es la mejor canción Que alguna vez canté
Hoy, ahora, en este instante
Es la mejor de todos los tiempos
¿Qué fue ese grito?
No es un grito, es una nota.
¿No ves que no sabe cantar?
Conozco el repertorio de mi hija y su técnica vocal,
y eso fue un grito. ¿Alice?
¿Estás bien, Alice?
¿No puedo tener cinco minutos de paz?
¡Voy a salir del baño!
¡Mi bata! ¡Gracias, Jeanne!
¿Es mucho pedir?
Un fin de semana en paz, un baño de cinco minutos.
¿Tienes puesta mi bata?
Es un asalto.
Llamemos a la policía.
Cuando lleguen, ya estaremos muertos.
Por favor, llama a la policía.
-Yo me encargo. -No.
¡Te digo que yo me encargo!
Mantén la calma.
Ve a buscar a Charlotte y escóndanse.
-¿Y tú? -No te preocupes.
Yo...
Yo me encargo de Alice y de la policía.
¡Maldición! No hay señal.
El vestidor.
No, el baño.
El vestidor.
El baño.
¡Toma, cabrón!
¡Cierra el pico!
¡Cinco años de CrossFit!
¿Baño? ¿Cuarto?
Baño...
¡Socorro!
Señor Serge.
Shuster...
¿Se encuentra bien?
¿Se encuentra bien?
¿Señor Serge?
¡Santo Dios!
¿Qué diablos es eso? ¡Es fuerte!
Es adrenalina, señor.
¡Querido Léo!
Querido Léo, estoy feliz de volver a verte.
La cosa esa funciona. Es potente, pero pica.
Me pica todo.
Me siento bien.
¡Son ladrones!
¡Es un asalto, querido Léo!
¡Somos víctimas de un asalto!
¡Mi esposa!
¡Mis hijas! ¡Mi esposa!
Las mataron.
No, las sedaron.
Las sedaron.
Gracias.
No saben con quién se metieron.
No voy a llamar a la policía, sino al ministerio.
Enviarán equipos SWAT.
¡Van a terminar en Guantánamo, esos malditos cabrones!
¡Soy Serge Shuster!
Aquí no hay señal.
Claro que sí. Tengo una repetidora aquí al lado.
Avispón Uno, estado.
Confirmado. Todas las piezas están en el tablero.
Todas...
-salvo el Rey y el Peón. -¿Cómo?
Cuando llegue, quiero un reporte completo.
Llegamos en media hora.
Cuente conmigo si todo se complica.
Puedo ser muy cruel. Cuando me dejo llevar, soy un animal.
¿No hay señal? ¡No hay señal!
¿Por qué no hay señal?
¿Dónde estamos? ¿Esta es tu casa?
¿Has redecorado?
Parece más grande.
Es una cueva.
¿Una cueva dónde?
La casa es nueva, esto no.
Léo, me exaspera esa costumbre que tienes
de hacerte el enigmático.
Es tu elección, y la respeto,
pero tu vocabulario es muy limitado.
¿Puedes ser más claro y decirme dónde estamos exactamente?
Debajo de su jardín,
donde se escondía la Resistencia durante la guerra.
Entiendo, una cueva debajo de mi jardín
donde se escondía la Resistencia.
Me queda claro. ¿Por qué no lo pensé antes?
Haremos lo siguiente...
Dejaremos que roben mis Rolex
y los 10 000 euros que están en un cajón
y luego dejamos que se larguen.
¡Guau! ¡Tienes un arsenal!
Cuidado.
No toque, señor.
Tres unidades especiales...
es mucho para un Rolex.
-¿Fuerzas especiales? -Piense.
¿Ocurrió algo?
Ah, sí, sí.
Estoy en una lista de cinco candidatos a ministro.
En realidad, ahora hay cuatro
porque Sivardière se cayó por las escaleras y murió.
Pero, fuera de eso, nada.
¿Una lista de cinco nombres?
-¿Incluido el suyo? -Sí.
-¿Y el primero murió? -Sí.
Encontraron la lista
en el cadáver de un mensajero de la Guardia Republicana.
¿Qué?
La lista negra.
¿Qué lista negra?
Es una lista de personas
que el primer ministro puede, hipotéticamente,
eliminar cada año por seguridad nacional.
¿Eliminar?
Si se trata de la lista negra, estos hombres no son ladrones...
y todos vamos a morir.
Y tú también.
Es imposible.
Sí, vas a morir.
Porque yo ya estoy muerto.
¿Qué pasó aquí?
Esmeralda, reúne a todos los invitados.
Están en su casa,
pero entiendo la idea.
Mientras no haya niños gritando, no hay problema.
No lastimen a nadie.
¿Quasimodo?
Sé creativo.
Provocaré un buen incendio,
como el de Notre-Dame.
Muy astuto...
para ser un jorobado.
Bonito lugar.
Le prometí a Mia que iríamos a Perú a conocer Machu Picchu.
Y mi pequeña Charlotte...
¡Mi bebé!
No llegué a disfrutarla.
¿Por qué? ¿Por qué yo?
Me gustan las plantas.
¿Por qué dices eso?
Porque las plantas no se quejan.
Viven, mueren y no se quejan.
No me estoy quejando.
Solo me preocupa mi destino y el de mi familia
Tú estás solo. Nadie te echará de menos.
Está bien, gracias. Lo entendí.
Mi caso es diferente.
-Lo quieren a usted. -¿Y?
¿Qué les impide matar a mi familia?
Tiene que parecer natural.
Una caída, un paro cardíaco, un incendio...
De acuerdo.
Tú que sabes todo, explícame.
¿Por qué yo?
¿Por qué está en la lista?
No lo sé.
¿Algún asunto delicado?
Claro.
¡El archivo!
Hace dos semanas recibí un archivo
sobre la supuesta lista. Lo leí
y se lo envié a Sivardière.
Y esta mañana, bum,
Sivardière se cae por las escaleras
y esta tarde
las fuerzas especiales aparecen en mi casa.
¡Es eso!
¡Por eso estoy en la lista!
Soy bueno.
Muy bueno.
Querido Léo,
sé que no es tu fuerte y que quizá perturbe un poco
tu rutina diaria.
Quiero que me ayudes.
Iremos a buscar ese archivo a mi computadora
y lo usaremos como chaleco antibalas.
¡Y así destrozaremos a esos malditos cabrones!
¡Lo siento, chicos,
el miedo va a cambiar de lado!
¡Sergio ha vuelto!
No estoy vestido para la ocasión, pero entiendes la idea.
-¿Qué pasó? -Cuidado...
-¿Cómo? -Cuidado con el ja...
¿Con qué?
Cuidado con el ja...
¿El japonés?
¿Hay un japonés? ¿Eso intentas decirme?
Cuidado con el ja...
¿El jaguar? ¿Hay un jaguar suelto?
¿Te atacó un jaguar?
¿Fue un jaguar? ¡No!
Cuidado con el ja...
¿El jabalí?
¡Basta de adivinanzas!
¿Ese "ja" es un jaguar?
¡Maldición!
¡Cuidado con el jaguar! ¡Cuidado con el jaguar!
¿Vamos?
¿Cómo?
¿Así?
¿Sin armas? ¿Con unas tijeras de podar
y un rastrillo?
Es divertido que te creas Rambo...
¿Pero acaso eres Sylvester Stallone?
Serás el mejor podando rosales,
pero no luchamos contra helechos o azahares mexicanos.
Estos tipos son asesinos profesionales
y no te veo especialmente armado para la ocasión.
Si no puedo contar contigo, lo haré solo.
Es muy largo.
¿Cómo?
¿Muy largo?
Señor Serge, habla demasiado.
Es preferible hablar mucho que poco.
-¿Cuánto le tomará hallar el archivo? -Cinco minutos.
No. Tres.
De acuerdo, tres.
Me encanta trabajar con cera de abeja.
Tiene muchas ventajas.
Es muy inflamable, no deja rastros...
y huele muy bien. No es poca cosa.
A ustedes los africanos les gustan los olores.
Mi vecina de Mali, la Sra. Soumaké,
cocinaba un maafe increíble.
¡De alto voltaje!
Cierra el pico.
¿Qué dije?
Sígueme.
Discreción.
Vamos, vamos.
Para.
Son muy frágiles.
Azaleas blancas.
¡Léo, te oigo!
¡No es momento de ponerte a podar!
Mierda.
¡Shuster se va!
Maldición, se van. Y nosotros somos los matones...
No hagas ruido.
Mírame a mí.
Por aquí.
Ahora,
sincronicemos los relojes.
No usas reloj. Genial.
Tres minutos.
¡Ya, ya, ya!
Allá vamos.
A ver...
El archivo con la lista negra.
Por tu culpa, el primer ministro quiere mi pellejo.
Excepto que ¡bam!...
se metieron con Sergio.
Me hicieron enfadar y se van a arrepentir
porque, bam, Sergio
va a enviarla por Bluetooth a su teléfono,
que está...
¡Maldición!
¿Teléfono?
La llave USB.
¿Dónde puse la llave USB?
¿Llave USB?
¿U-S-B?
No, no tengo.
Genial. Gracias.
¡Sí! Soy un genio.
La enviaré al iPod de Charlotte.
Perfecto.
Y ahora...
Todo bien.
Veamos...
Enviar.
Papá las salvará.
¿Adónde va?
Voy a buscar el iPod al cuarto de Charlotte.
¡Quédese conmigo!
-Quédese conmigo. -Mira, Léo,
no te pases de la raya.
Ve a ocuparte de tus rosas. Déjame la acción a mí.
Hice siete años de karate Shotokan.
No te preocupes.
-¡Venga aquí! -¡No!
Seré discreto como un gato.
¡Dense prisa! ¡Y tráiganlos intactos!
¡Andando!
¡Rápido!
¡De prisa!
¡Vamos, andando!
¡Vamos!
Allá vamos.
¡Más rápido!
Silencio.
Suele estar aquí.
Siempre está aquí.
No me toquen. Tengo un bebé.
El barco estaba vacío.
¡Qué cabrón! Fue para distraernos.
Quasimodo, revisa el perímetro. Esmeralda...
Deje de llamarme así.
El Rey aún está en el palacio.
Entendido.
No se bromea con las gitanas.
Cuidado con la vieja.
¡De prisa!
Silencio.
Silencio...
Un tipo me está mirando.
Corazón mío.
Habría sido un gran padre.
Ten, tómala.
¿Estás loco?
¡Qué hombre guapo!
¡Léo! ¡Problemas!
Te tengo.
Tú y tu estúpido bebé.
¡No puede ser! ¡Maldita criatura!
¡Me entró en la boca!
¡Traidor! Por la espalda.
Bien hecho.
Señor Serge, vámonos.
Andando.
Eres hombre muerto.
-¿Y mi familia? -No hay tiempo.
-Espere. -¿Qué?
-Por aquí. -No, mala idea.
Vamos.
Mala idea.
No podemos escondernos aquí.
Sí.
Conozco la casa mejor que tú.
Es mía. Escúchame alguna vez.
-Avance. -No hay salida. ¿Qué hacemos?
Avance.
Muy gracioso. ¿Adónde quiere que vaya?
¿Quiere que me meta en un frasco?
Importante.
Charlotte se lo agradece.
¿Qué hacemos ahora?
Continuamos.
Continuamos.
Venga.
¡Increíble!
Espere.
¡Increíble!
-No se mueva. -No.
Voy a cerrar la puerta.
-¿Señor Serge? -¿Sí?
-¿Está temblando? -Sí.
¿De frío o de miedo?
Las dos cosas.
¿Un jardinero que hace artes marciales?
Creo que no lo mencionaste en tu currículum.
¿Quieres explicarme?
¿O no?
Espere.
Por ahí.
¿Quién paga la electricidad?
La última modificación fue la copia de un archivo en...
un iPod.
Es astuto, el cabrón.
Me vomitaron encima.
Shuster no está solo.
Está con un tipo.
Un amigo, un guardaespaldas, no sé.
Como sea, me dio una paliza.
Además, era guapo.
Muy buena piel. Muy elástica.
Averigua quién es.
Tengo ADN de sus herramientas.
¿Y?
Pronto sabremos quién es el novio de Esmeralda.
Hasta sabré si se depila el bikini.
¿Mr. T hace bromas ahora?
Voy a darme una ducha. Apesto.
Gracias, jefe.
Tenía una fuerza increíble.
No pude hacer nada. Es un loco.
¡Averigüen cómo huyeron de aquí!
¡Revisen todo! ¡Todo!
No les harán nada.
-¿Cómo lo sabes? -Lo sé.
Eres bueno con las plantas y también matando gente,
pero el alma humana es más compleja.
Las matarán.
Ya lo habrían hecho.
Hablando de hacer cosas... creo que se hizo encima.
De hecho, estoy seguro.
Te lo dije.
Siempre nos ha preocupado...
Su popó es abominable.
-Necesitamos pañales. -Sí.
Su bata.
¿Qué tiene?
-¿Quieres hacer pañales con mi bata? -Sí.
Ya tengo frío con esto puesto. De ninguna manera.
Hay más ropa en aquella caja.
Fantástico. Hagamos pañales con la ropa.
Es ropa de 1943. No es buena para la piel de un bebé.
-Es verdad. -Sí.
Pero no, no...
Serge, la bata.
¡Rápido!
Es absurdo. Date la vuelta.
Serán asesinos seriales, pero aún soy tu jefe.
¡Es ridículo!
Eres un perverso.
Se va a resfriar, señor.
No pienso ponerme esto.
¡De ninguna manera! ¡No!
No, Léo.
Lo siento, pero es imposible.
No me siento cómodo.
Por razones de confort. Además, no es mi talle.
Es demasiado grande. Mira.
¡Y, además, por razones morales!
Si te llamas Serge Shuster y tienes esas iniciales,
no puedes ponerte un uniforme de la Wehrmacht.
No me pondré esta gorra. De ninguna manera.
Si fuese un uniforme de las SS, sería diferente.
No defiendo a las SS. Las odio.
También yo.
Pero su traje lo diseñó Hugo Boss,
con colores más sobrios...
Era elegante.
Cuando llegaban a una ciudad, causaban impresión.
El uniforme de la Wehrmacht es otra cosa.
¿Cambiamos a la bebé?
-Eso no es un pañal. -Sí.
¿Estado?
Seguimos buscando.
Ahora hacemos así...
Y listo.
Es hermosa.
No es tan difícil como parece.
Siempre me resisto a hacerlo y mi esposa se enfada, pero ahora
seré yo quien cambie los pañales.
¿Verdad, Charlotte?
Ahora papá te cambiará los pañales. Papá es el mejor.
Papá te cambiará los pañales.
¿Verdad, Charlotte? ¡Sí!
Felicitaciones por el pañal.
Es todo un éxito.
Sr. Serge, ¿puedo probar?
¿Te crees el mejor en todo?
El problema no es la técnica, es el pañal.
Lo cortaste mal.
¡Por favor! Léo, no quedará bien.
Mira.
Ya está.
En el fondo, es solo un pañal.
¿Estás orgulloso? Léo está contento.
¡Logró poner un pañal! ¡Guau! ¡Es increíble!
¿Puedes devolverme a mi hija?
Gracias.
Sí.
Prefieres a papá, ¿no es cierto? Sí.
Sí, mi niña. Prefieres estar en brazos de papá.
No con Léo, que está todo sucio.
Léo está sucio, ¿no?
Sus manos están sucias.
Aquí estás mejor.
Sí, mi tesoro.
Me quedé sin batería.
La alarma sonará en cinco, cuatro,
tres,
dos...
uno...
¡Bingo!
Empezó otra vez.
Puede durar 20 minutos. No hay nada que la calme.
-¿Hay música ahí? -Sí. ¿Qué haces?
¿A dónde vas con eso? ¡Ten cuidado!
¡Eso salvó a mi familia!
Lo que salvará a su familia...
soy yo.
No seas presumido, Léo.
Bájate del pedestal.
Baja la cresta.
Le queda bien al gallo. No a una persona.
Ganar un par de combates no lo es todo.
¡Ahora el señor es un héroe!
¿Qué haces hurgando ahí?
Si vas a disfrazarte de nazi, no me hará gracia.
¿Dónde está mi bebé? Tiene seis meses.
¿Dónde está mi padre?
-¡Llévense lo que quieran! -Qué pesadas.
¿Sabes quién es mi padre?
¡Dile a tu hija que cierre el pico!
No es mi madre.
Qué insoportable.
No le daré el gusto.
-Mi bebé... -Siéntate.
No sé dónde están tu marido y tu hija.
Debe ser molesto.
¿Quieres una bofetada, mocosa?
Esto es la vida real, no Pokémon.
Mírame. Te enseñaré algunas cosas.
Por fin despertaron.
Me rompes las pelotas.
Además de su familia, ¿quién más está aquí?
Nadie.
Nadie, se lo juro.
Sí, está Léo.
¿Léo?
¿Quién es Léo?
El jardinero.
-Mientes. -No.
-Sí. -Dijiste "aquí".
Tienes cara de mentirosa.
Él está en el jardín.
-¿Qué está haciendo? -Jardinería.
-Esto es demasiado. -Es culpa suya.
Formulen bien las preguntas.
Me voy. Porque tendré un desliz y mataré a alguien.
Cinco vueltas,
cinco minutos de música.
¡Vaya!
Realmente...
te felicito.
Eres muy habilidoso.
Me asombras.
Entonces, ¿cuál es el plan?
Qué tipo más raro.
El jardinero se llama Léonidas Apastegui.
No se supo nada de él por décadas.
Desapareció sin dejar rastros, como un fantasma.
¿Por qué no puedo abrir el archivo?
¿Qué pasa? No puedo abrir el archivo.
Hackéalo. Rápido.
Qué mirada intensa.
¿Quién es ese tipo?
Le dije a tu padre que era raro.
Dime, Léo,
supongo que no aprendiste a masacrar gente en las clases de jardinería.
Eso está claro.
¿Por qué conoces tan bien la casa?
Son demasiados misterios que aclarar, ¿no?
¿No crees que es momento de confesar?
Te escucho.
"Yo...".
Yo...
Continúa.
-Adelante. -No.
¿Cómo que no?
¡Habías empezado muy bien! ¡No!
No me hagas esto. Es molesto.
¡Nunca terminas las frases!
¡Perfecto! ¡Muchas gracias!
Genial.
No te entiendo.
Debe ser algo de los jardineros. No sé.
¿Señor?
Encontramos algo.
Conque esta es su madriguera.
Saquen de aquí a esos gusanos.
Sacaré a esas ratas de su escondite.
-Con vida. -¿Todos?
Solo Shuster.
Querido Léo...
sé que eres viejo,
pero no luchaste en la Segunda Guerra.
¿Por qué no me cuentas tu historia?
¿No somos amigos ahora?
No hay tiempo.
-Tenemos visitas. -¡Otra excusa!
-Apague la luz. -¿Qué? ¿Qué pasa?
Va a haber acción.
¿Yo qué hago?
Nada. No haga absolutamente nada.
Andando.
Duérmete, mi niña.
Escucha la música. Te lo ruego.
Duérmete.
Sí, mi corazón. Duérmete.
Ven aquí. Eres hombre muerto.
¡Ven aquí! ¡Vamos!
Vas a ver.
¡Estás muerto!
¿Ahora ves mejor?
¡Qué idiota!
¡Lo siento!
Le dije que no hiciera nada.
¡No se ve nada aquí!
¡Shuster!
-¡Por fin el Rey está en jaque! -¡No!
Yo no soy el rey.
¡Me estás asustando!
Tienes suerte. El jefe te quiere vivo.
Si no, acabaría contigo.
¡Bien hecho!
¡Espero que duela!
¡Yo no dije nada!
-¿Estás bien? -Adrenalina.
-¿Cómo? -Adrenalina.
¿En la pierna?
Gracias, señor Serge.
Tus lentes.
-Tenemos que salir de aquí. -Vamos.
Muy bien, Léo.
Jardinero, ¿me oyes?
¡Jardinero!
Esto debía ser fácil. Y acabamos persiguiendo a un loco.
Pésima planificación, jefe.
¡Un florista!
¿Un florista? No.
Un as de la guadaña.
Un loco de remate.
Yo se lo advertí, pero nadie me escuchó.
Di la señal de alarma, jefe.
¿Cómo va a salir bien con un nombre como Esmeralda?
No cuadra conmigo.
Soy refinado, elegante,
podría ser modelo.
También vengo de una buena familia.
¿Pero Esmeralda? Es un cliché.
Claro que no soy como el otro tonto.
¿Terminaste, Esme?
Prefiero "Esme".
Jefe,
acerca del jardinero...
Un incendio es un poco flojo.
¿Qué tal si sacamos toda la pirotecnia?
"Misterioso jardinero degüella a una familia".
Me gusta.
Me alegro.
Le confieso que empezábamos a aburrirnos.
Y ya me conoce, cuando me aburro, hago tonterías.
Después usted me regaña y hay mal ambiente.
Voy a hacerme unos huevos con jamón.
Tengo hambre
Tus lentes están intactos. Te felicito.
Gracias.
¡Cuánto tarda en eructar!
Me duele el brazo.
¿Me permite?
¿Qué cosa?
¡Es increíble!
Muy bien, cariño.
Muy bien.
Tus manos son mágicas.
Es increíble.
Son muy viriles.
Pero suaves. Es raro para un jardinero.
No te confundas, es un comentario.
Podría haberte halagado las orejas.
Qué cabrón.
Maldición.
También te hirió.
Te dije que el tipo está loco.
Espera.
Hallamos su escondite.
El jardinero nos esperaba.
Puso muchas trampas.
Tienen una hora para encontrar al jardinero, a Shuster y a la bebé.
El jardinero está herido. Logré atacarlo.
Pero el tipo es pesado.
Nunca vi algo así. Un exmilitar.
Un paracaidista, un marine.
Tu mismo perfil.
Sin cerebro y con cojones. Un idiota.
Cállate.
¿Y el archivo de Apastegui?
Lleva tiempo hackearlo.
Date prisa.
Me gusta conocer a mi enemigo.
Roma no se hizo en un día. Falta poco.
Se acabó la jardinería. ¡Es hora de la carnicería!
Señor Serge...
Otra vez no. Ya te conozco.
Empiezas las frases en enero y las terminas en marzo. No.
No volveré a caer.
Señor Serge,
yo vivía aquí antes.
¡Con razón!
¿En la casa de antes?
Ahora empiezo a entender.
No era necesario tanto suspenso.
Me escondía...
en el sótano.
¿Jugabas a las escondidas? Qué bien.
Yo andaba mucho en bici de niño.
Ya no.
Es una pena. Me gustaba la bici.
Mi padre era violento.
Quizá sea mejor que un padre permisivo.
No estuve ahí para ella.
No entiendo. ¿De qué hablas?
Hablo...
de mi madre.
Entiendo.
No veo la relación, pero...
No estuve ahí para ella.
Lo siento, señor Serge.
Él mató a mi madre.
Mató a mi madre.
Mató a mi madre.
Y yo...
No estuve ahí para ayudarla.
Es todo.
Y es por eso que...
no hablo mucho.
Y es por eso que...
me gustan las flores,
los árboles,
la naturaleza.
Me siento bien aquí,
en su jardín.
No estoy solo.
Ellos tampoco hablan.
Pero te dan mucho amor.
Por eso soy...
un buen jardinero.
Eres un jardinero estupendo.
Lo pegaremos, no es nada.
Hemos conversado.
Te felicito.
Lo aprecio, ¿sabe?
No eres un árbol solo en el bosque.
Nosotros somos tu bosque.
No eres un árbol solitario
en un lugar sin otros árboles.
Eres un árbol en el bosque
de la familia Shuster.
Gracias, señor Serge.
¿Qué ocurre? ¿Qué es eso?
-¡Las ejecutaron! -No.
¿Cómo lo sabes?
-Por el ruido. -¿Cómo por el ruido?
Solo quieren hablar.
No hagan tanto ruido. Tengo una bebé que necesita dormir.
Mi hija.
Está bien.
Señor Apastegui.
Léonidas Apastegui murió hace 30 años.
Claramente... no del todo.
Quasimodo, tráeme a la chica.
No. Espere.
¡Suéltenla!
¿Adónde la llevan?
Basta. Vamos.
-Cálmate. -¡Suéltenla!
¡Ya es suficiente!
¡Dame eso! ¡Dámelo!
-¡Dejen a mi familia! -¿Quieres jugar?
¡La chica quiere ver al papá!
¡Déjenlas en paz, cabrones!
¡Yo me encargo!
¿Eres idiota?
Lo siento. Gritaban demasiado. Ahora están tranquilas.
¿Quieren el archivo?
¡Yo les daré su maldito archivo!
Una bofetada resuelve todo.
¿Qué miras? ¡Imbécil!
Es liberador.
-Está loco. -Mucho mejor.
Escuche, si va a la casa,
nos matarán a todos.
A todos.
Tranquilícese.
Ven aquí, abuelita.
No te pasará nada. Confía en mí.
Puedo decirle dónde están las joyas y los relojes.
No somos ladrones, señora.
Podría ser mi madre.
Perdón por la bofetada.
No es nada.
Estaba preocupada...
Te prometo que no haremos nada.
Ve, abuelita.
Protéjame.
¿Jardinero?
Si tú y Shuster no se entregan,
mataré a un miembro de esta familia
cada 15 minutos.
Yo no soy de la familia. No soy de la familia.
-¿Y por qué temes? -No lo soy.
-¿Por qué temes? Ven aquí. -¡No!
¡Así que Quasimodo tiene corazón!
Creía que los africanos eran belicosos. No estamos en tu aldea.
-No se preocupe. -Pues sí.
- ¡Que fuerza! - ¡Cállate!
Somos un equipo, hermano.
¿Puedo irme, señor?
Por supuesto.
Gracias.
¡Santo Dios!
Le hice una promesa a la señora.
Pero buen trabajo, jefe.
¡Cuánta sangre!
¡Sangra a chorros!
Allá vamos.
Tenemos un nuevo titular:
"Misterioso jardinero
"acaba de degollar a una ama de llaves".
Estás en problemas, jardinero.
¿No era que solo querían hablar?
Por el ruido, ¿verdad?
Es hora de descansar.
Con el compost. Hay que modernizarse.
Que el Señor me perdone.
He pecado.
Trabajo realizado.
Mataron a Jeanne.
Ya es suficiente. Sostenla.
Me cansé.
¿Dónde están sus jeringas?
Espere, espere. ¡No!
Esta mierda es buena. Escucha, Léo.
Tenemos que hacer algo.
Por mi esposa, por mis hijas
y por tu madre.
¡Banzai!
Qué imbécil.
Guten Tag.
Sesenta segundos.
Felicitaciones del Gobierno.
¡Maldito nazi!
-Nein! -Ja!
-Nein, nein, nein! -Ja, ja, ja!
Papiere, bitte!
¡Deténganlo!
¡Se metieron con mi esposa!
¡Soy el rey del mundo!
¡Hasta el infinito y más allá!
¿Qué pasó?
No pueden morir más inocentes. ¿Entendido?
Parpadee si entendió.
Todo va a estar bien.
La partida pinta mal para usted.
Tengo al rey.
Está acorralado.
El señor Serge tiene una propuesta.
¿Cuál?
Un intercambio.
El Sr. Serge a cambio de su familia.
-¿Me da su palabra? -Le doy mi palabra.
Póngalas al teléfono.
Lo escuchan.
Amores míos,
-haré lo que un padre debe hacer. -¡No, mi amor!
Sí. Escúchenme.
Es la única solución. Escuchen bien.
Uds. tienen que vivir.
Yo puedo irme.
No hagas eso.
Me iré feliz.
-Feliz de tenerlas. -¡No podemos vivir sin ti!
¡Perdón por todo lo que te hice! ¡No lo hagas!
Hija mía...
Necesito que hagas algo.
-Vive y sé feliz. -¡No lo hagas!
-¡Perdón, papá! -Prométemelo.
Mi amor.
Me iré con tu sonrisa
grabada en el corazón.
Una sonrisa que iluminó toda mi vida.
No sé cómo haré para vivir sin ti.
Cuidaré de tus hijas.
Y dile a Charlotte
que su padre se sacrificó por ustedes.
Que su padre fue un héroe.
Y que, ahora,
está en el cielo
y se convirtió en una estrella.
Una estrella que brilla
más que las demás y que las cuida
mientras duermen.
Podrán saludarla, decirle:
"Cucú, papá".
¿"Cucú"?
Bueno, ya basta de cucú.
"¡Cucú, papá!".
"Cucú, papá".
Adiós.
Bastante bien, ¿no?
¡Sí!
Creo que lo hice muy bien.
Eres demasiado duro.
Hasta lloré. Fui muy creíble.
Así es la política.
Hay que saber actuar. Por el bien de todos, claro.
Andando.
¿Podemos confiar en él?
No.
¿Y qué vas a hacer?
Voy a quitar las malas hierbas.
Me asustas. Eres bueno.
Pero me asustas.
Ten, la dejo en tus manos.
Por el bien de la misión
y también porque hoy estoy... un poco imprevisible.
En fin. Andando.
Hora del sacrificio.
Estoy listo.
¿Qué haces?
Lo que hacen las mamás africanas.
Está bien, ¿no?
Te ves ridículo.
Pero entiendo que es práctico.
La misión está primero.
La misión está primero. Andando.
Conseguí hackear el archivo.
No va a ser fácil.
Hackeamos el archivo.
Es un pez gordo, jefe. Es un chiflado.
Habrá que tener cuidado.
Es un archivo secreto.
Pero creo que ya conoce el contenido.
Volviendo a la confesión tan íntima que me hiciste...
quería decirte que,
si alguna vez necesitas hablar,
siempre podrás contar conmigo.
Tienes razón. A veces, basta con pocas palabras.
Aprendo mucho de ti.
Tiene un expediente pesado.
¿No lee los currículums?
Sargento Bohm.
Debí adivinar que eras tú.
¿Bohm? ¿Quién es Bohm?
Maldito cabrón.
¡"Léonidas Apastegui"!
No sabía tu verdadero nombre.
Nada que ver con el sargento Léo Bohm,
mi mejor soldado.
Cinco condecoraciones.
¡Eras como mi hermano!
Ya me parecía que conocía esa voz...
Comandante Masson.
-Es raro, ¿no? -Un poco.
Iré a echar un vistazo.
Eran mi nueva familia.
Pero soldados que matan a inocentes
no pueden ser mis hermanos.
Cumplíamos órdenes
y tú hiciste lo peor.
Desobedeciste.
Exterminar a una tribu nómade es algo indigno.
¡Así es la guerra!
No, no es así.
Es un crimen.
¿Y tú? Eliminaste a tus hombres.
¿Eso qué es?
Una forma de justicia.
Siempre me interpondré en tu camino
si atacas a inocentes.
Ya entiendo el panorama completo,
¿y sabes qué?
Me agrada.
Mucho.
Gracias.
Léo, ¿puedo pedirte un favor?
Desvístete.
¿Que me desvista?
¡Sí!
¿Adónde vas, soldado?
¿Adónde vas?
No podemos ganar. Son demasiado buenos.
Quizá tengas razón.
¡Eres un desertor!
¡D-E...
S-E-R-T-O-R!
Reconozco tu perfume, galán. Sé que estás cerca.
¿Dónde diablos se metió?
¿Qué hace? Va a lastimar a alguien.
Es la idea.
Me refiero a un inocente.
En otras palabras, yo.
Eres rápido.
¿Y ahora qué hago?
¿Estás metiendo el dedo en la boca de mi hija?
¡Ese dedo mató gente!
Supervivencia.
Sí, pero cuidemos la higiene.
Cuidado.
Así que haces karate.
Tengo dos pasiones: las mujeres y los cuchillos.
Vas a pagar por esto.
¿De verdad? ¿La bebé?
Me importa un pepino la bebé.
-No toques mi Rolex. -Y tú no toques a la bebé.
Es un hombre malvado.
Eres demasiado guapo para ser real.
Es un juego.
Bueno, basta de juegos.
¡Qué bien se siente!
¡Mis pelotas!
¡Hijo de perra!
Se acabó la fiesta. Acabemos con esto de una vez.
¿Últimas palabras?
¿Esmeralda?
Muy mal nombre.
Te vi en peligro y fue lo primero que se me ocurrió.
¿Está muerto?
Por su propia integridad física, no se muevan.
Es un consejo.
No una amenaza.
Está bien.
Es lo más importante.
Escapemos.
¡No! Busca señal, llama a la policía y escóndete.
-¡No sin ti! -¡Ve!
-¡Ven conmigo! -No tiene sentido.
Escúchame por una vez.
Me quedaré aquí esperando a tu padre.
Ve, y si ves a Charlotte...
Por supuesto.
Cuidaré de ella.
Tu hermanita.
Sabes...
no te odio.
Yo también te quiero.
Ve, date prisa.
Bohm.
Masson.
Bohm.
No hay trato.
Estás solo.
Ríndete.
Conoces el código.
La muerte...
es mejor que el deshonor.
Maldición.
Lo siento, amigo.
Supongo que estás ardiendo en el infierno.
Voy a deponer las armas.
Se la paso.
Esta vez, te dejo la acción a ti.
Cuidado.
Buena suerte.
No, "buena suerte" no, porque trae mala suerte.
Te deseo mierda. En fin...
Mierda.
Quiero decir...
Mierda, sí.
Destrózalo.
Obedecer ciegamente...
es típico de ti.
Nací para obedecer.
Yo elegí desobedecer.
Llevo 10 años eliminando a las personas de la lista negra.
Y seguiré haciéndolo, te lo prometo.
Te enseñaré a obedecer, Bohm.
No cometeré dos veces el mismo error.
¿Y esto?
¿Lo has olvidado?
Aquí está mamá.
¡Mis amores!
Te amo. Salvaste a mi niña.
-¿Dónde está Alice? -Llamando a la policía.
-Sabía que volverías. -Ya pasó.
Gracias, gracias.
Ya pasó.
Casi te sacrificas por nosotras.
¡No! Fue manipulación psicológica.
Una técnica de las fuerzas especiales.
¿Cómo?
Jamás dudaría en sacrificarme por ustedes.
Pero no fue necesario.
-¿Qué es esto? -Es...
Es la guerra.
¡Papá!
¡Cariño!
Ya pasó.
¡Mia!
-¿Llamaste a la policía? -No había señal.
-¡Vengan! Vámonos. -¿Y Léo?
¿Léo?
Está ocupado.
Arrástrate...
por tu maldito jardín.
Este es mi territorio.
Cactus.
La hiedra.
Definitivamente...
No tienes honor, Masson.
No tienes honor.
Adiós, Bohm.
¡Soldado! ¡Maldición!
Misión terminada.
¡Debe obedecer las órdenes!
Se terminó. Yo también elijo el camino de la desobediencia.
Obedece...
Me enorgullece más haber luchado contra Ud.
que haber estado a las órdenes de Masson.
El sargento Bohm ya no existe.
Yo solo soy un simple jardinero.
No, es más que eso.
Hay que sembrar algo mejor, soldado.
Oye...
estás un poco tenso, querido Léo.
-Ya no volverá a molestarnos. -No, señor Serge.
-¿Estás bien? -Sí.
Estoy bien.
Sí, claro.
¿Qué pasa?
¿Qué haces, Léo? ¡Ven!
La ciudad no es lo mío.
¿Qué vas a hacer aquí?
Lo que hago mejor. Desaparecer.
Y cuidar las plantas.
Gracias, Léo.
Nos salvaste la vida.
Gracias, de todo corazón.
Cuídate.
Haré que todo salga a la luz.
Vamos.
Sé que fuiste tú.
Fue un trabajo en equipo.
Gracias.
Masson...
¿Duerme?
Y sin música.
Filmé algo increíble.
Llevo 10 años eliminando a las personas de la lista negra.
-Y seguiré haciéndolo... -¡No!
-¿Cuándo? -En el jardín.
¡Bien hecho!
Con el archivo y este video,
será el escándalo del siglo.
Te felicito.
¿Contenta, señora periodista?
Redactora jefe. Voy a escribir al diario.
Se mueve mucho. No puedo escribir.
¿Papá?
¿Ese no es tu auto?
-¿Cuál? -¡El que está detrás!
¡Es mi BMW!
Está acelerando.
-¡Acelera! -¡Eso hago!
¡Cuidado! ¡Tengo a Charlotte en brazos!
-¡Sujeta a la bebé! -Sí, la tengo.
¡Va a arruinar mi auto!
¡Y nos va a matar!
¡Cuidado!
-¡Sí, cuidado! -¡Hago lo que puedo!
¡Envía tu maldito email!
-¿Estás bien? -Sí.
-¿La bebé? -Sí, la tengo.
-¡Nos está alcanzando! -¡Para!
¡Nos alcanza!
¡Muévete!
¡Detente!
¡Tú detente!
¡Detente!
¡No, nunca!
¡Rápido!
¡Maldición!
-¡No! -¡Sí!
¡Eso es!
Léo será experto en artes marciales,
pero el todoterreno es mi especialidad.
-¡Aquí viene, aquí viene! -¡No puede ser!
¡Envía tu maldito email!
-¿Dónde está mi teléfono? -¡Encuéntralo!
¡Léo está aquí, papá! ¡Estamos salvados!
¡Maldito Bohm!
No me deja en paz.
¡Mierda!
¡Cabrón!
¿Dónde está?
No debiste desobedecer, Bohm.
Quédense aquí.
Las tres.
¿Estás loco?
Ten cuidado.
Oigan,
me parece que les falta un jugador.
No hay trío sin Sergio.
Y tú,
¿no tienes una misión que cumplir?
Es importante cumplir la misión.
¿Qué decían en el Ejército?
Es importante cumplir la misión
La misión, la misión
¡Ven, vamos!
Estás confundido, ¿verdad?
¿La venganza o la misión?
¿La venganza o la misión?
Cumple la misión, maldita sea.
¡Aquí está tu misión! Sí.
Pero tu misión es Mohammed Ali.
Vuela como una mariposa...
¿Has visto?
¡Eso estuvo cerca!
No tienes más.
Ven aquí, entonces.
Ven a pelear.
Terminemos esto así,
cuerpo a cuerpo.
Vuela como una mariposa
¡y pica como una abeja!
Masson.
La naturaleza perdona...
Yo no.
Muy poético.
Buen trabajo.
Suerte que lo distraje.
Hacemos un gran equipo, ¿no crees?
¡Mi amor!
¡Papá!
Estuviste increíble. Estoy orgullosa de ti.
¿No me agradeces?
Gracias.
No hay de qué.
¿Qué hace?
¿Adónde va?
-¡Léo! -¿Qué estás haciendo?
¿No te despides?
Adiós.
Es recio.
Es bueno ser breve, simple, preciso.
-Me pregunto si... -Cállate.
Yo también te quiero.
Un nuevo giro en el caso de la Lista Negra:
el primer ministro, Georges-François Balfen,
quedó en prisión preventiva
esta mañana.
Este arresto marca un vuelco en este escándalo...
Así es. Tu papá es un héroe en las sombras.
EL JARDINERO
Buenos días.
-¿Dónde puedo dejar la bici? -No puede, señor.
-Soy Serge Shuster. -¿Serge...?
Shuster. Ministro de Medioambiente.
No. Ese es el señor Chassagnol.
Ya no. Ahora soy yo el ministro de Medioambiente.
¿Algún problema?
Dice que es el ministro de Medioambiente.
No, es el Sr. Chassagnol.
Hasta las 10 h.
Hoy es mi nombramiento.
A partir de las 10 h, seré el ministro de Medioambiente.
El Sr. Chassagnol es ministro de Medioambiente.
Permiso.
Hola, Didier.
¿Y Didier entra así, sin más?
Él trabaja aquí.
Yo también quisiera entrar para poder trabajar.
¿Su identificación?
¿De verdad? No me gusta su actitud.
Aquí tiene. Serge Shuster.
Shuster, Shuster...
Lo siento, no está en la lista.
Por una vez, es una buena noticia.
Adaptación: Julia Bucci
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