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Zulu
Espera.
Admira al dios de la porcelana.
Cállate ya, joder.
Venga, tío. Venga, no me falles.
Llevas 10 minutos allí tirado.
- ¿Qué harás? - ¡Joder!
Eso es. Lo estás haciendo genial, tío. Vas bien. Ya casi está.
PALABRAS DE CUATRO LETRAS
Alex, vete. Yo...
Estoy aquí para ti. Estoy aquí para ti.
¡Así se hace, Florio!
Venga, una vez más.
- Dejadme solo. - Venga. Lo necesitas.
- Tío... - Lo necesitas.
Es divertido. Es divertido.
- Venga, eso es. - Pírate ya, tío.
Ahora lo tienes. Tienes lo que hace falta. Soy el puto maestro.
- Déjame, tío. - Sin mí, no serías nada.
No serías nada.
- No puedo. - Sí, puedes.
Demuestra que tienes agallas a estos dos frikis.
- Vale, Alex. Pero vete. - Yo soy de tu bando, tío.
- Joder, me siento mejor. - Puedes conseguirlo.
No... Creo que no puedo hacerlo.
- Por Dios. - Madre mía.
- Esto no es un 10. - Relájate un momento.
- Vi cómo hiciste un 10. - Vale, chicos.
Fin del espectáculo.
No me creo todo esto.
- ¡Por el amor de Dios! - Madre mía. ¡Maldita sea!
Los vamos a reventar. Es así de simple.
- Jay, es por el petróleo. - ¿Otra vez con eso?
- Sí, porque no me entiendes. - Sé qué quieres decir.
Te dije que estoy de acuerdo.
Madre mía, Art te adorará, joder.
Se cagará en ti.
No revelarás esta situación a nuestro amigo Art.
Tío, toma esto. Ya puedes empezar a limpiar.
Yo digo que todo es por el petróleo. EE.UU. no haría esto si fuera Zaire o algo así.
¿Y qué? ¿No te parece motivo suficiente para ir a la guerra?
- Todo depende de la muñeca. - Supongo que lo sabes
porque no paras de practicar.
Venga, pequeñín.
La encontraron en el maletero con un gorro de piña.
Lo que no entiendo es cómo eso le aguantó
durante todo el calvario.
Te estás perdiendo tu fiesta.
Piensa en cuando todo acabe.
Alguien limpiará y reconstruirá Kuwait. Adivina quién lo hará.
Lo harán las empresas americanas con los contratos.
A tu padre le encantará. Cuando todo esto acabe... ¡Bum!
Y cuesta diez mil millones de dólares.
- Tú hablas de la guerra. - No quiero hablar de eso.
No quiero discutir sobre política contigo. Te humillaría.
- No vives en el mundo real. - Folla antes de hablar.
- ¡Que te den! ¿Tú qué sabrás? - Ya está. Estás gritando.
- ¿Os escaparéis de mí? - Sí. ¿Qué os parece ahora?
Oye, Art, eres un grande.
- Venga, que la noche es joven. - ¿Os vais?
- Son las 3. - ¿Son las 3?
Esto... apesta.
¿Lo puedo decir? Vaya tufo, joder.
Cállate, ¿vale? Sal de aquí, joder. Vámonos, tío.
- Madre mía. - Vámonos de aquí, tío.
- ¿Te quedas? - ¿Hay más cerveza?
Sí, claro que hay cerveza. Venga.
Estoy aquí. Estoy aquí por ti.
- Se queda. - Lo tienes.
Estar aquí por ti es un servicio.
- Joder. - Que te den.
- ¿Puedes caminar? - Caminaba antes de potar, ¿no?
Oye, tío. Espera.
Tío, presta atención. Mañana iré a Flash Dancers. Y Selena bailará, tío.
- ¿Quién? - Atención, todos. Debo anunciar algo.
- Florio, ¿estás bien? - Art, deberías prestar atención
porque, amigo mío, tienes un charco enorme de vómito en tu baño.
- Era nuestro secreto. - Cortesía de Florio.
- Ve a acompañarme. - Tal vez.
- ¡Venga ya! - Tal vez.
Señoras y señores, este es el ganador del primer gran premio.
¡Aplaudid! Que lo oiga.
Es el ganador. Es el ganador.
- Va muy borracho. - Te quiero.
¿Y qué tal Pittsburgh?
No lo sé. Es una mierda. No hay nada que hacer.
Solemos estar en el campus.
Tengo un contacto, pero en la ciudad piden identificación.
Así que fumar es más fácil y barato.
Qué bien que hayáis venido porque en el instituto no se os veía ni el pelo.
Jordan me lo dijo. Pensé que estaría bien saludaros.
- Sí, tío. Está genial. - Sí.
- Genial. - ¿Podéis conducir?
- Sí, vamos bien. - ¿Seguro?
- Sí. - ¿No os quedáis?
Contad hacia atrás desde la F.
Oye, está bebiendo cerveza.
Mírale.
- Considéralo un favor mío para ti. - ¿Os vais?
¿Podemos hablar a solas?
- Quiero preguntarte algo. - Nos tenemos que ir ya.
- ¿Qué coño hace, tío? - ¿Aún le mola esa chica?
- Oye, ¿te lo vas a beber? - Pero si es la segunda que me tomo.
- Es tu segunda. Lo siento. - Son las 3, Nick.
¿No me puedes dar ni un minuto de tu puto rato?
- Venga ya, Alex. - Mira, nos tenemos que ir ya.
Nos vamos a dar una vuelta.
Iremos a la cafetería o algo así.
- Es tarde. - Solo una vuelta.
Me he confundido. Te llamas Vanessa,
¿verdad? No te llamas Kim.
Necesito hablar con Kim a solas, ¿vale?
- Mierda. - Deberías apostar por esto.
Oye, relájate. Ya te he dicho que no tengo dinero.
Ya, eso ya lo he oído antes.
- Kim. - Chicos, id con calma, ¿vale?
¿Estás despegando, tío? ¿Aún bajas por ahí?
Encantado de conocerte.
Vale, cuídate. Oye, id con cuidado en la carretera. Supongo que resbalará. Adiós.
Eso es.
Tío, quiero rellenarme la bebida. Vamos.
- ¿Todo bien, tío? - Eso... Ha sido una mierda.
No me ha dado ni un minuto.
No dejo de pensar en Selena. Mañana será genial.
Y había moscas...
Espera, espera. Creí que habías dicho "betún".
No, no, atún. Atún.
La puta Vanessa estaba pegada a ella.
Que viniera con esta actitud no ha estado bien.
- ¿Irás solo? - Si no vienes, sí.
- No lo sé. Tal vez. - Venga ya, tío.
Mira, hazme un favor, ¿vale?
Si terminas yendo, no hagas la misma gilipollez que la última vez, ¿vale?
Es decir, enamorarte de todas las chicas
y luego hacerles un tercer grado para saber cómo se ganan la vida.
A las chicas les encanta torturar a los chicos. Es verdad.
- Escucha a mi hombre, Florio. - Hola, Frisco.
- Os quiero, cabrones. - Y nosotros a ti.
- Oye, cómete un chicle o algo. - Necesito un cigarro.
¿Los tenéis?
Te dije que me sorprendió.
No esperaba que fueran bailarinas jóvenes y guapas.
¿Qué esperabas, mujeres mayores y feas? ¿Quién pagaría?
Además, tienes que venir pronto, tío. Selena se irá dentro de nada.
Dentro de poco, hará un gang bang.
¿Qué estáis haciendo aquí, sementales?
Oye, ¿tienes tu anuario?
- Sí, arriba. ¿Por qué? - Te quiero enseñar algo muy divertido.
- No sé. - Ve a buscarlo. Te lo enseñaré.
Cuando fumas en la facultad y conoces a otros fumadores,
tenéis una cosa en común.
Suelen ser los más guais del campus.
- Es como un pasaporte. - ¿Un pasaporte?
- Sí. Es lo bueno de fumar hierba. - Ya, es genial.
Quiero hacerlo el resto de mi vida.
Bueno...
- Toma. - Vale. Míralo.
O sea que las mujeres se han ido.
No hay mujeres.
¿De qué estamos hablando?
- Vídeos. - ¿Qué tipo de vídeos?
- Vídeos. - ¿Qué tipo de vídeos?
Estamos hablando de la ganadora del premio de la academia, Selena Steele.
La estrella del porno.
Lo sabía. Justo aquí.
"Kim, la eternidad es solo el comienzo.
- Siempre te querré. Alex". - Madre mía.
Está buena. Está muy buena.
- No sabía que te gustara el porno. - Sí, bueno...
Yo también se lo dije. Fue una tontería hacerlo.
Recuerdo pensar qué pasaría si hubiéramos roto.
Echaría la vista atrás y mi epígrafe sería: "Kim, la eternidad es solo el comienzo".
Tío, mañana bailará en Flash Dancers.
- ¿Irás? - Yo iré.
- ¿Sí? - Sí.
- Allí estaré, tío. - Yo también iré si no tengo mucha resaca.
- Genial. - No se quitan las braguitas, ¿no?
- Van sin sujetador. - Sí. Si les das propina,
podrás mirar con ese hilo dental que tienen ahí abajo.
- Un vistazo. - Un vistazo, tío.
Eso suena genial, tío. Quizá.
Los anuarios siempre
te perseguirán.
¿Pero a que mola?
- ¿No te mola? - Es demasiado.
Voy a comprar cigarros. ¿Queréis algo?
- No, yo no. - Sí, ¿por qué no? Es una fiesta.
Cómprame Marlboro Lights.
Yo me ocupo, tío. Yo me ocupo.
Gracias.
- ¿Crees que nos ha oído? - No.
Sería horrible.
- Qué duro. - Sí. Es imposible que tenga tanto pelo.
Mira.
Son solo rumores.
Rumores, vale. No pasa nada.
Mira, son solo rumores
pero un amigo me dijo...
- ¿Ya nadie tiene sus propias historias? - Cállate, Jay.
- Adelante. - Un amigo me contó que a un amigo
y a la novia de su amigo les gusta el sexo sucio.
Usan aceite de motor y esas mierdas. He oído miles de historias. Miles.
Sí. Sí, vale.
En fin, que va a su casa. Mi amigo no, el amigo de mi amigo.
Así que, va a su casa a darlo todo. Ella quiere que la aten
al poste de la cama, ¿no?
Ella está desnuda, en plan: "Atadme". Quiere que la aten.
- Quiere que la aten. - Exacto.
Tiene correas de cuero y cosas así.
La ata. Ella está abierta de piernas.
- Sí. - Y ella tiene una colección de golosinas.
- ¿Qué tipo de golosinas? - Hay de todo tipo.
De todo. Una puta barrita de Mars,
unos putos Pop Rocks, Halls Mentho-Lyptus.
Son medicamentos, no golosinas.
Eso da igual. Ella quiere que le meta una barra de Snickers en el coño.
- No puede ser. - Justo allí.
- No puede ser. - Qué erótico.
Es erótico. Ya me entendéis, el chocolate.
Ella quiere que él se coma la barrita de Snickers.
- De ahí. - A ella le molaba.
Le encantaba. Él le mete la barrita por allí
y ella se pone como una moto, tío.
Luego, le dice: "Coge carrerilla".
Él se echa para atrás para correr y saltar sobre ella.
Él está excitado. Salta tanto que se golpea en la cabeza con el ventilador de techo.
Un puto golpe. Eso duele. Le noquea. Se cae encima de ella, noqueado.
Estuvieron así horas hasta que llegaron sus compañeros.
Ella vive con la hija de la hermana de su puta madre. Son casi parientes.
Ven lo siguiente:
a él noqueado, con la frente partida, encima de ella, atada a la cama con una barrita
que sobresale de allí abajo.
- No puede ser. - Es lo que oí.
Es una leyenda urbana.
Todo el mundo tiene un amigo o un tío con una historia parecida.
Son rumores.
Ya, pero el porno de ahora es una mierda.
- ¿De qué coño hablas? - El apogeo
era cuando Ginger Rogers, Shonna Lynn, Shauna Grant
y Traci Lords hacían películas.
¿Él se iba a comer la barrita de allí abajo?
- Sí. - Pues hay un problema
con lo de correr y saltar.
Es decir, ¿qué hará?
¿Cómo hará el movimiento?
¿Corre por la habitación hacia ella y hace esto?
No sucedió nada de eso.
- Sí. - Bueno, sí. Vale.
- Bien dicho. - Sam.
Jordan y yo vimos el vídeo. Tiene una peli de Traci Lords, llamada Esas jóvenes chicas.
Lo vimos en Semana Santa.
Ginger y Traci aparecían juntas. Era increíble, joder.
Es verdad. También tienen una escena lésbica
- en la piscina. - En la piscina. Sí.
- Pues bueno. - ¿Qué?
- Saca el porno. - No tengo porno.
Tío, todos tenemos un escondite.
¿No tienes nada? ¡Lo que sea!
Yo... Es decir... No sé dónde está.
Pues ve a coger algún catálogo de Victoria's Secrets de tu hermana. Venga.
- Patético. - ¡Venga!
Eres un grano en el culo.
¿Qué? Solo ve a por una revista sexual. ¿Cuál es el problema?
Joder, vaya mierda. Vale.
Venga, muévete, que estás sentado encima.
¿Necesitas ayuda?
¡Adelante!
Un timador. Un compañero timador, tío.
La mejor peli de Traci es, con diferencia, La diosa del sexo.
¿Te acuerdas? La que te enseñé.
Me enseñaste muchas.
Yo solo he visto esa peli de Traci.
- El tío las tiene todas. - ¿Las tienes todas?
- Sí, todas. - ¡Por Dios!
¿Qué coño haces?
Por favor, no chupes mi revista.
No puedo hacer nada al respeto.
- No es un rasca y huele. - Mira, no puedo evitarlo.
- Es un imán. - Dame esta mierda.
¿Y su nueva peli?
Traci no tiene pelis nuevas, tío.
¿Sabéis que Selena...?
Sí, Selena...
Por desgracia, es un gang bang.
No es una desgracia. ¿De qué hablas?
Vale, es algo bueno y malo.
Está cabreado porque su carrera no va bien. Solo es eso.
- ¿Es un nivel inferior del porno? - Exacto.
- ¿En serio? - Sí.
A ver. Esto funciona así, ¿vale?
Si una chica es grande y conocida, puede hacer lo que quiera.
Puede tener sexo con un hetero o solo escenas lésbicas. ¿Lo entiendes?
Y si es lo bastante grande, incluso puede usar condones
y nadie se quejará, ¿vale?
Si deben despegar profesionalmente, deben empezar a hacer cosas diferentes, ¿no?
Tienen que hacer cosas como empezar con un polvo interracial, ¿entendido?
Después, a partir de ese momento, hacen un gang bang.
Luego, hace un vídeo anal.
Yo... No...
Esta cita de Emerson es muy interesante.
- Que te den. - "Toda la vida es un experimento.
Cuantos más experimentos, mejor".
- Eres un gran fan de Ralph Waldo, ¿no? - Eres idiota.
¿Habéis visto a Nick?
¿A Nick?
¿Veis a Noah por aquí?
Ese cabrón tiene unos buenos brotes.
Aquí está. Justo aquí.
El hombre del momento. ¿Chicos, lo sabéis?
¿Sabéis por qué quiero tanto a este tío?
Tal vez no sepa nada de echar un polvo,
pero este tío sabe vomitar.
Bueno, al menos Kim no me rechazó
en el vestíbulo, delante de todos.
Perdona. ¿Se supone que debo decir una cita de Zeppelin, como:
"No todo lo que reluce es oro" o algo así?
No estoy diciendo eso. Pero nunca entendí por qué...
escogiste esa cita.
Bueno, tengo mis motivos. Tengo mis motivos.
¿Puedes compartirlos? ¿Por qué lo harías?
Mira, piensa que esto es un servicio que te hago.
¿Fue por tus padres?
Fue por una chica.
Primero de todo, no fue por una chica.
La chica lo dijo.
Ya.
¿Sabes que quedaba con Sharon Miller en el último curso?
Pues ella me dijo esa cita y pensé que era guay en ese momento...
¿Ves cómo era por un chocho?
- No. - Te juro por Dios
que me tiraría del Empire State
si supiera que hay una vagina enorme esperándome abajo.
No fue tan descarado como lo de Alex. No es tan descarado.
Al menos lo mío fue sutil.
No lo sé. Pensé que tenía una oportunidad con ella.
¿Por lo menos ella se enteró?
- No deberíamos tocar ese tema. - Nada, ¿no?
Y ahora estás marcado, para siempre, por una cita de Emerson.
Sin haber mojado.
Pero la diferencia es que la de Alex dice exactamente para quién es.
Y yo... Yo parezco un intelectual.
- ¿Aún queda cerveza? - No lo sé.
- Si hay... - Ve a mirarlo.
- Ve a buscarnos un poco. - Gracias, Sam. Fantástico.
Tenéis que espabilaros.
Oye, Nick me va a llevar a ver culos. ¿Queréis algo? ¿Necesitáis algo?
- Yo tengo culo. - No, no me voy a quedar con tu última.
¿Qué queréis?
- ¿Vienes a por cerveza? - Y rapidito.
¿Sabéis que Alex se ha tirado a 11 chicas desde el primer semestre el año pasado?
- ¿Cuántas? - Once.
- No puede ser. - Mentira.
- ¿Te lo ha dicho él? - Sí, preguntádselo.
A la de una.
A la de dos.
Mirad el mundo.
¿Cómo se reparte la población mundial?
¿Hay un 52 % de mujeres y un 40 % de hombres?
En el mundo, hay más mujeres que hombres, ¿no?
- Vale. - Sawfield nos lo enseñó en clase de salud.
A ver, ¿conocéis a chicas que no follen?
No. Todas las chicas follan, ¿no?
Cualquier chica puede follar cuando quiera.
¿Os acordáis de la puta Daphne?
Nadie la desea, pero, aun así, folla.
Lo triste es que ninguno de mis amigos hombres folla.
Es un ejemplo perfecto.
Señor Goldberg.
Ya que ninguno de los chicos que conozco folla
y que todas las tías que conozco sí,
y según la distribución de la población,
esto debe ser un puto problema, ¿verdad?
Supongo que hay tíos allí fuera que no paran de follar.
Alex es uno de ellos. Alex es un puto semental.
- Gracias. - Gracias, colega.
Tiene bastante espuma.
- Sam, la mitad es espuma. - ¿Qué quieres que haga?
No pasa nada. Os enseñaré un truco que aprendí.
¿Sabíais que una vez Alex estuvo con dos chicas a la vez?
¿Sabíais que Alex se tiró a todas las chicas de nuestra clase en el instituto?
Menos a Rubin porque era una mojigata.
Con el dedo, frotad a lo largo de la nariz, así.
Coged los aceites que segregan vuestros poros.
Después, frotadlo en vuestra cerveza.
Pero, ¿sabéis qué? Seguramente él sea el responsable de que no follarais.
Vaya, genial. Ya lo ha dicho.
Increíble. Tu dinero de la universidad nos sirve de algo.
- Salud por ti. - Salud.
A ver, seguís siendo vírgenes, ¿no?
Vale, genial. ¿Hay...?
¿Tengo razón o no?
Mira, creo que el único que no folla eres tú.
Yo sé que no follo. Es exactamente lo que quiero decir.
Pero... ¿qué pasa con el sida?
Hay sida y cosas así.
Tío, olvídate de él. Vámonos.
El sida, el sida, el sida... ¿Crees que no follas por eso?
El sida es una puta broma.
Venga, que esto es la América blanca y de clase alta.
¿Alguien tiene sexo con precaución?
Venga, tío. Déjalo.
No te enfades conmigo. Enfádate con Alex.
Echadle la culpa a Alex.
Vale, tío. Ya está. Me tengo que ir.
¿Qué pasa?
- ¿Te vas? - Son las 3:30 de la mañana.
Tienes a Florio vomitando.
- Te lo quito de encima. - Es imbécil.
- Considéralo un servicio para ti. - Siempre hace lo mismo.
Me ha gustado mucho verte.
- De verdad. - No te vayas.
Tenemos vaginas. Tenemos a Ralph Waldo Emerson. ¿Cómo puedes irte?
Lo siento, tío.
Vámonos. Oye, Florio, borracho de mierda.
Tengo miedo por lo que pueda ver.
¡Por el amor de Dios!
¡Puto Florio, tío!
Tienes mucho trabajo por delante, ¿verdad?
- ¿Cómo sale tanta mierda? - Lo siento mucho por ti.
- Mira, quería preguntarte una cosa. - ¿Qué pasa?
¿Cuándo empezaste con lo de la barba?
Yo...
Dejé de afeitarme a mediados de semestre.
- Para probar algo nuevo. - ¿Y qué opinas?
¿Me quedaría bien?
¿Eso es posible?
Es para pensarlo. Sí.
Sí, no te preocupes.
- Con la pubertad... - Sí.
- Cambia. - Me informé.
Sí, son cosas buenas, cambios mágicos y todo eso.
- Vale. - Vale, nos vemos.
- ¿Aún no te has ido? - Están pasando cosas.
Caballeros, ha sido un honor.
- Adiós. - Cuídate.
- Adiós, Richard. - Adidas
nació en los 70.
Hola. Hola, Art. ¿Qué tal te va?
Mueve tu culo vago.
Siéntate. Venga, siéntate, mujer barbuda.
Siéntate. Mañana ya te ocuparás de eso. Oye, me gusta.
- ¿Sí? - Me gusta. Siéntate.
Me gusta, pareces un hombre.
- Gracias. - Mira esto. Buen trabajo, tío.
Por fin. Por fin veo una cara diferente.
- ¿Cómo estás? - Bien.
- ¡Cuánto tiempo! - Ya.
Perfecto.
- Perdona, ¿tu nombre? - Ed.
- Ed. - Tú eres Art.
- ¿Qué tal? Encantado. - Encantado.
Art y Ed, dos putos payasos.
Nos vamos.
Recuérdame que Art quiere Marlboro Lights.
- ¿Viene? - Sí, le llevo a casa.
- Voy delante. - No, yo salgo primero.
Me lo he pedido yo. ¿Perdona?
- Hola. - ¿Qué?
Buenas noches, chavales.
Échale la culpa a Alex.
- Vámonos, puto borracho. - Prometiste arroparme.
Perdóname.
Tío, buen trabajo, joder.
Es la primera fiesta
- con más de cinco personas. - Amén.
- ¿Qué bebes, tequila? - Sí.
Creo que ir delante nunca había sido tan elegante y lujoso.
Me siento como en primera clase.
A ver,
está entre Rush, Yes,
King Crimson o Beethoven.
Bébetelo. Bébetelo, gringo.
- Madre mía. - Gracias.
¿Cómo te ha ido, tío? Hace mucho que no nos vemos.
- Sí. No, estoy bien. - Genial.
¿Cómo que se ha estropeado? ¿No sonará música?
No lo sé.
Necesitamos música.
El otro día, esto se tragó un casete.
Si se lo traga, te compro otro.
- Sí, claro... - Te compraré otro casete.
¡Y una mierda!
Drew, correremos ese riesgo.
Esos tíos me mandaron a la mierda porque me follaría a Lisa Harren y no a Lisa Chapin.
Lisa Chapin está más buena que Lisa Harren.
Vale, Sam. Tienes buen gusto.
Las chicas del cole eran adefesios. ¿Cuándo abriréis los ojos?
A ver, en vuestro cole debían faltar mujeres
porque el insti no era nada al lado de las universitarias.
- Pasad página. - Nosotros no fuimos al cole con asiáticos.
Eso no es verdad.
Había una chica buenísima en segundo año. ¿Qué me dices de ella?
- ¡Sí! - Debería revisar el anuario.
Espera. Usarás el método del anuario dentro de muy poco.
- ¿Ves a este tío de aquí? Ronca muy fuerte. - Que te den, colega.
- ¿Qué es ese ruido? - Un lloriqueo.
- ¿Vivís juntos? - Sí.
- Sí. - Ya decía yo...
El año pasado y este, compartimos habitación.
Sí, pero él mola. Mola mucho.
El otro chico era un puto capullo.
Se dejaba la piel estudiando.
Era un experto en biología. Tenía musgo en el alféizar.
Cuando entrábamos, alimentaba los hongos.
Era un científico pirado.
Era un puto científico pirado. Llevaba unas gafas de culo de botella.
- Era grandullón, con una vocecita aguda. - Y era maricón.
- Sí. - Ya, era Mike Tyson.
- Era un Mike Tyson blanco. - Sí.
Le tuve que echar
- porque me cortaba las alas. - Las alas.
Esta mierda está muy fuerte.
- ¿Le habéis dado pasta para la birra a Art? - Aún no.
El barril debe valer, por lo menos...
40. Vamos a pagar.
Jay, ¿qué coño haces?
- ¿Qué? - Es inaudito.
- ¿Qué cojones? - ¿Qué?
Dijiste que no tenías nada.
Sam, ve a una esquina a calmarte.
Jay, en el centro comercial, me dijiste que no tenías nada.
En ese momento, no me sobraba el dinero.
- ¿Le diste pasta? - Sí.
Quince dólares para un CD. ¿Os lo podéis creer?
¡Jay! No me dijiste que te habías comprado un CD.
¿Cuál es?
- Sam, lo necesito para mañana. - Quiero mi dinero ahora.
- Te lo devolveré. No... - No, me mentiste.
Déjame en paz, ¿vale? Pareces un crío.
Yo... No, te lo digo en serio, Jay.
Quiero ese dinero. Lo tienes.
Búscate la vida. Tendrás tu dinero, pero cállate.
No te llevaré a casa hasta que me lo des.
Te he dicho que te lo daré mañana. Eres tan judío.
Sin ofender, Jordan, pero tú, Sam, eres judío.
Yo soy medio judío. Gracias.
Búrlate de mí, me da igual. Pero tú, amigo mío, eres judío.
- Quiero mi dinero. Es increíble. - Suéltame.
- Jordan, ¿es justo? - Oye, a mí no me metáis.
- Yo estoy al margen. - Buena idea.
¿Qué piensan las mujeres cuando haces eso? ¿Te funciona el lloriqueo?
A ver, chicos, yo voy a por más cerveza.
Vosotros dos, solucionad lo vuestro.
Sí. Sam, ¿por qué no te sientas aquí un ratito,
reflexionas y lo resuelves?
- Pero ¿qué cojones? - ¡Basta!
Ese trabajo es una mierda.
¡Oye, chicos, cortad el rollo!
Eso duele, niñato.
Chicos, estáis dentro de casa.
- Eres un mierda. - Me la pela si os peleáis.
- Hacedlo fuera. - Joder.
Son Sam y Jay. Esos capullos
llevan años con esta gilipollez.
Sois una panda de maricones.
- Se acabó, tío. - ¡Que te den!
- Es una estupidez. - Que le den a tus Kinks.
- Putos retrasados. - Aquí está. Cógelo.
Coge esto, ¿vale? Más tarde, le sacaré su dinero.
- Ya era hora de que armaran lío. - Puto retrasado.
Sam, espero una disculpa de tu parte.
- Jay. - Venga, venga.
Drew, ¿aún miras "Doctor Who"?
Sí, Alex, de vez en cuando.
¿Aún te pones esa camiseta, la del Doctor Who?
No, ya no me la pongo, ¿vale?
Nick, ¿lleva puesta la camiseta ahora mismo?
La lleva puesta ahora, ¿no?
No se la pone desde que la firmaron.
- ¿Te la firmaron? - Sí, Alex, me la firmaron.
- ¿Dónde te la firmaron? - En una convención, ¿vale?
- Oye, no te olvides de la derecha. - Ya sé dónde está.
- Vale. - ¿O sea que era una convención?
- Sí. - Espera.
Esto me descoloca de muchas maneras diferentes.
¿Y te lo firmó, el Doctor?
No, me lo firmó Tom Baker, ¿vale? Es uno de los doctores.
- ¿Uno de los doctores? - Sí.
- ¿O sea que hay más de un doctor? - Hay 7, ¿vale?
¿Y yo no lo sabía? Joder, esto lo cambia todo.
Alex, hay un montón de cosas del mundo que no sabes, ¿entendido?
Drew, debes contarme estas tonterías, tío.
No estoy en tu mundo.
Alex, ni siquiera me gusta hablar contigo.
Mierda.
- ¡Maldita sea! - A joderme.
- Te dijo que no lo usaras. - No me toques.
Lo siento, tío.
Te debo otro casete. Te lo compraré. Te lo prometo.
- Tranqui. - Era antiguo.
No te preocupes.
Drew, ¿quién es tu doctor favorito?
Él me ha pegado, joder.
- ¿Qué pasa con eso? - Primero, él me pegó a mí.
- Tú has... - No me creo a ese niñato.
¿Le pedirás disculpas para que te lleve a casa?
Sí, claro...
Él me pegó.
Cuando se drogue un poco más, me pedirá disculpas en media hora.
Déjalo estar.
Solo esta vez, cuando hables con él,
déjalo estar.
Si te pide disculpas, acéptalas.
- Esto es por las cervezas. - Qué bonito. No hace falta.
Acéptalo, tío. Sé que el barril cuesta, así que acéptalo.
Sí, acéptalo, porque no te daremos una mierda.
El puto Sam se está volviendo loco. Así que...
No te preocupes por él.
Que Sam se vuelva loco
- no me lo esperaba. - Ya ha pasado su hora de dormir.
Vale, genial.
Bueno, ya está.
Esta es mi cerveza de despedida. De todos modos, este barril está casi vacío.
Me voy a casa.
Pero, ¿ahora?
Sí, mañana me toca abrir la tienda.
Estamos teniendo una conversación seria sobre Doctor Who.
¿Todos los doctores tenían pinta de nerds
con peinados afros, bufandas y mierdas así?
¿Sabes qué? Esto es muy interesante.
Cómo la gente menosprecia algo que es un poco diferente.
El público estadounidense está preparado para rechazar todo lo que
invite a la reflexión o que requiera concentración.
- ¿Te has enterado, Nick? - Ya lo había oído.
¡Pero es la verdad! A ver, id a puto México, ¿vale?
- La comida es picante. - Yo no me entero.
Olvidadlo. Olvidadlo, ¿de acuerdo?
- Perdón. - Olvidadlo.
Drew, lo siento. Por favor, cuéntame todo de México.
Dígame, güey, adelante.
Lo que decía es que si vas a México,
- a India o donde sea... - Sí.
- ¿Me sigues? - Sí.
Toda la comida es muy picante,
pero no tanto como para que nadie se la coma.
Alguien se la come. Alguien la cocina y alguien está acostumbrado a la comida así.
Les encanta la comida picante, tío.
Es casi lo mismo que criar a niños con cosas.
Cuando crecen, están acostumbrados a eso y les acaba gustando.
¿Esta noche has visto a Amy?
Empiezas a sonar como un disco rayado.
Cuando tengas 50 años, seguirás hablando de chicas del insti.
¿Me estás diciendo que no te fijaste
- en Amy? - ¡Por el amor de Dios!
Niégalo si quieres, pero hoy ha venido y estaba preciosa.
Estaba preciosa. Venga, dime que estaba guapa.
No digo que estuviera fea. No se trata de eso.
Se trata de que siempre hablas de chicas del insti como si fueran lo mejor.
Simplemente no niego mi pasión por las mujeres de mi pasado.
No sabes pasar página.
Mira, cuando se acabe la universidad, no volveremos así.
En dos o tres años no haremos fiestas así.
No lo sé.
Me gusta volver a casa y pasar un buen rato.
Eso no debería ser algo raro. No debería considerarse un delito fuera de lo común.
Tú has venido y está claro que estás cabreado.
Parece que estás a punto de quemar este sitio. No sé ni por qué vienes.
En EE.UU., nos criamos con mierdas como
Disney y heavy metal suave como Poison y Warrant.
Esta gente acaba siendo familias Nielsen.
Mantienen series como Apartamento para tres y Expreso a Petticoat.
Es la misma gente que paga una fortuna en taquilla
cada vez que Disney presenta su nueva Sirenita.
Ya empieza con Disney.
- Dios, ayúdanos. - Digo la verdad.
Lo que quieres es que todo siga igual en tu pequeño y bonito mundo suburbano,
- en tu mundo pequeño y cerrado. - No vayas por ahí.
¿No te das cuenta de que, para ti, los únicos temas de conversación válidos son
la política exterior,
- asuntos exteriores...? - Son buenos temas de estudio.
- The Kinks... - De las mejores bandas.
- Estábamos de acuerdo. - Y las asiáticas.
Coño "lo mein".
Eso es tener la mente cerrada.
¿Sabéis qué pasa? Que creo, de verdad, que Disney es un eje
en lo que yo llamo los crímenes culturales contra la sociedad.
Hacen una animación de algo y lo hacen mono y bonito. No tiene que hacerte pensar.
No hace ejercitar tu cerebro de ninguna forma.
Simplemente pienso que todas las mujeres,
sin importar la raza, el color o lo que sea,
son mujeres y las mujeres son mujeres.
Todas las del insti.
Solo me concentro en asiáticas.
- Todas las del insti. - ¿Qué quieres decir?
- Solo hablas de ellas. - No es verdad.
Yo adoro las asiáticas y tú las del insti.
Solo me gusta hablar de algunas chicas con las que fuimos al insti.
También hablo de modelos y actrices que no son chicas del insti.
¿O sea que no intentarías nada con
- Cindy Crawford? - No.
- ¿No? - No, no me parece atractiva.
- Las asiáticas me parecen atractivas. - A ver,
¿no lo intentarías con Elle Macpherson?
Quizás sí, pero no es mi predilección.
Tu argumento no tiene sentido.
Si estuviera desesperado, lo haría.
¡"Desesperado"! Claro, no la echarías de la cama, ¿no?
Espera, escúchame. Estoy por encima de esta conversación.
A la gente le atraen cosas diferentes.
Sabes qué estás haciendo con tu fetiche asiático, ¿verdad?
Estás reduciendo las posibilidades.
Como a uno le atraen las rubias, a mí me atraen las orientales. Simple.
Pero eso no cambia el hecho de que estés reduciendo tus posibilidades.
Tú excluyes a todas las otras.
A mí no me atraen las blancas americanas. Por eso, no reduzco las posibilidades porque,
para empezar, no salgo con ellas.
Mi amigo Steve, de la universidad, también se está volviendo así.
Solo habla de chicas negras.
Básicamente, su habitación está empapelada con fotos de Vanessa Williams.
Bueno, rechaza socializar con cualquier otro tipo de chica.
Le sale el tiro por la culata, porque muy pronto corre la voz.
Luego, te conocen como el del fetiche y ya no puedes conseguir nada.
Estás jodido. Te conviertes en un hombre señalado por algunas cosas.
¿Por qué te obsesiona mi vida?
- Te estás viniendo arriba. - ¡No es verdad!
Jordan, escúchame. Durante años y generaciones,
los países chinos y asiáticos desarrollaron gente más atractiva y sana por su dieta,
que se basa en pescado, arroz y comida muy sana.
Es lo contrario a EE.UU., donde tenemos dietas ricas en almidón y grasas.
Tenemos muchos productos lácteos grasos.
Hay patatas almidonadas y carnes grasas como el filete.
Los asiáticos son más atractivos porque comen menos porquería.
- Vale. - Mira la silueta de las americanas.
- Es un hecho. - Vale.
Cuando son pequeñas, buscan al príncipe guapo de las películas de Disney.
Cuando son adolescentes, buscan a un rompecorazones, ¿me entendéis?
Un James Dean sin acné que tiene dinero para comprarles todas las joyas que quieran.
Y cuando van a la universidad, buscan al chico de la portada de la GQ,
que huela como una colonia de Calvin Klein
y que conoce perfectamente los vinos de mierda.
No cambia nada. Siguen buscando un príncipe guapo.
Drew,
es mejor el puto príncipe guapo que tú, ¿no?
Es decir, ¿qué coño puedes ofrecer aparte
de la comprensión a fondo de tu puto
portátil de megahercios,
del Macintosh 486, ¿verdad?
¿Por qué no comprendes a fondo el funcionamiento interno de una puta vagina?
- ¿Verdad? - Tío, a la derecha.
Sé dónde vives, Drew.
- ¿Hasta Hempstead? - Vamos a Montauk.
- Llegaremos. Escúchame. - ¡Cállate! Escúchale.
A los cinco minutos, le dice: "Oye, tío.
¿Qué hay en la nevera?"
El tío se gira y dice: "Tío, ¿a ti qué coño te importa?".
Yo le dije: "Déjalo. No quiero esto en el coche de mi padre".
Se lo expliqué y le dije que no se pusiera borde.
"¿Qué hay en la nevera?"
Dijo: "¿Qué os importa?" Y yo le dije: "Déjalo estar".
A los 5 minutos, sabía que pasaría.
Se gira hacia él y le dice: "No queremos dinero ni nada.
- Solo dinos qué hay en la nevera". - Exacto.
El tío dijo: "Os he dicho que no os importa".
- Yo estallé. - Estalló.
- "Frenad". Le sacó. - Le cogí.
- Lo saqué. - Le dio una paliza.
Sangre en el coche de mi padre.
- Un caos. - Nos bajamos.
- Nos partimos el culo. - ¿Le pegaste?
Dejamos la puta nevera.
Dejamos al puto vagabundo.
- ¿En la vía? - Sí.
La nevera no. Estaba detrás, sucia y con sangre.
¿Sabes qué había en la puta nevera? Después de todo, ¿sabes qué había?
No, ¿qué había?
- No te importa. - No te importa.
Ahora a la gente le gusta comer porquería, de verdad.
A los americanos les encanta meterse mierda en la boca,
kilos y kilos de mierda.
Bueno, tío, nos vemos más tarde, ¿vale?
Adiós. Avísame para la próxima convención de Doctor Who.
Mañana. Selena.
- Quizá. - ¿Qué planeas, Drew?
- Gracias por traerme, tío. - Claro.
De nada.
Vete.
Vaya friki.
- Joder. - Encantado.
- Gracias por la fiesta. - Claro.
- Ya nos veremos. - Vale.
- Te lo has tragado. - Genial.
¿Os iréis pronto?
- Sí, en dos minutos. - Vale.
Hasta luego, tío. Venga.
Venga, colega. Venga. Va.
- En fin, luego nos vemos. - Vale, adiós.
Hasta luego, tío.
Pues...
Mira, Drew, sé que es tu amigo,
pero es un puto friki.
No ha cambiado nada.
Tú parece que progresas. Bueno, hace 2 años no hubieras venido a una fiesta así.
Fui a una.
- ¿A la graduación? - No, fui a otra.
Lo que tú digas.
El caso es que Drew se emociona si se menciona "Dragones y mazmorras".
A ver, el niñato sigue mirando la lucha libre de WWE.
Estoy seguro de que su conocimiento sobre el puto Doctor Who y Star Trek
excita a las mujeres.
Esa mierda es un imán para las tías, ¿lo sabías?
Debes dejar de quedar con él.
Eso es todo. Si no, acabarás siendo como él.
Drew, el puto niñato.
¿Echas polvos en la universidad?
Sí, en el segundo semestre.
Ah, ¿sí? ¿Tenías novia?
Nos enrollamos dos veces.
Tuve relaciones sexuales con una EAC, la chica más guapa con la que me enrollé.
- ¿EAC? - Una estadounidense de ascendencia china.
Vale, vale.
Ahora bien, solo he mantenido relaciones con cuatro chicas,
pero ella era la más guapa.
Era perfecta. Todo depilado.
"Yum Do". Así se dice 'vagina' en cantonés.
- ¿Estudias cantonés? - No tienes ni idea
de lo mucho que impresiona a una china que un blanco hable su idioma.
"Yun Do".
"Yum Do", con énfasis en "yum".
- "Yum Do". - Mucho mejor.
Vale. Genial, Jay. ¿Y qué pasó con la EAC?
Yo... No lo sé. Simplemente no salió bien.
Pero fue el mejor polvo de mi vida.
Hicimos posiciones muy complejas. Déjame decirte que me impresionó.
Sí. Por lo menos, fue interesante.
Guay.
Pero le molaban los europeos, sobre todo los británicos.
Me lo dijo un día en el patio.
Me dijo: "Jay, creo que quiero un inglés".
Yo le dije: "¿Por qué?". Y le conté que su economía es una mierda.
Pero no me escuchó.
¿Tu argumento para no cortar
- fue el estado de la economía británica? - El alcalde
tira la economía al garete, ¿sabes?
Yo... No lo sé.
Hola. ¿Hola?
- ¿Quién eres? - ¿Quién eres?
Noah.
- ¿Qué haces aquí fuera, tío? - ¿Y tú?
Pensé que te habías ido.
- ¿Qué pasa? - Hola, tío.
¿Cómo estás, hermano?
¿Qué es eso? ¿Qué?
Me han estado jodiendo toda la noche por esto. Es barba, ya está. ¿Qué pasa?
Te queda bien. Me encanta. Es genial.
- Puto imbécil, tío. - Siéntate.
- Creo que eres feliz. - Claro que sí.
- Puaj. - Siéntate.
- ¿Estabas en una silla mojada? - Sí.
Tienes un culo bonito y mojado.
- ¿Esta noche has hablado con Kim? - No.
¿Dijo por qué me rechazó?
Sé que la última vez os pasó algo.
Tío, me cabrea, joder.
Ya no habláis mucho, ¿verdad?
No habíamos hablado desde el insti, desde dos meses después del insti. ¿Dónde estabas?
Yo no... No mantengo el contacto con los de mi clase.
No mantienes el contacto con ellos porque quedas con Drew.
Puedo conseguir a alguien mejor.
Muchas veces he conseguido a alguien mejor.
Pero es que...
Haría lo que fuera por...
hacer el amor con ella una vez más, ¿me entiendes?
Una vez más... ¡Me la follaba!
Ya lo he visto, ¿no?
Lo he hecho.
No es nada nuevo. Es decir, le he chupado el culo, joder.
- Gracias por esta fiesta. - De nada. Ya sabes...
Quería quedar con todos. Hacía mucho que no lo hacíamos. Te echo de menos.
¡Madre mía! Echo de menos las charlas nocturnas, las frases de Noah y esas mierdas.
Sí, tío. Era genial, joder.
- ¿Qué ha pasado? - Nada. Simplemente Florio
vomitó en el baño. ¡Ese imbécil!
- Hay cosas que nunca cambian. - Lo sé.
Debería haberlo previsto, pero... ¿Tú qué tal, colega?
Entras, haces tu pequeño
acto de desaparición y desapareces. No hemos hablado hoy. ¿Cómo estás, colega?
- Cuéntamelo todo. - ¿Que cómo estoy?
- Sí, ¿qué te pasa? - ¿Que qué me pasa?
¿Quieres compartirlo?
- Me encantaría. ¿No te importa? - Qué va, adelante. Tengo muchos, créeme.
Para justo aquí.
- ¿Qué quiere Art? - Marlboro Lights.
Uno de Marlboro Lights.
- ¿Marlboro Lights? - Espera.
¿Identificación?
¿Para tabaco? Debe ser broma.
Léelo y llora.
Dos dólares.
Gracias.
¿Vendes cerveza?
¿Tú qué crees?
- ¿Solo refrescos? - Solo refrescos.
¿Qué? Alex, ¿qué...?
- ¿Qué haces? - Vámonos.
No me creo lo que acabas de hacer. ¿Llamará a la poli? Seguro que sí.
Seguro que los avisa.
- Vamos por la calle principal. - ¡Cálmate!
Madre mía, no es para tanto.
Madre mía.
Había una taiwanesa que venía a mi cuarto.
Vale, prefieres a las taiwanesas.
En realidad, las coreanas son las mejores.
Las coreanas son preciosas. Son...
Después, la provincia de Sichuan, China
y la provincia de Hunan, China. Las japonesas son una mezcla de las coreanas y las chinas.
Luego, el sudeste asiático
y, el último y menos importante: las filipinas.
Acaba la historia de la taiwanesa.
Vivía al final del pasillo y a veces necesitaba mi impresora.
Siempre venía por mi impresora.
Entonces, una noche vino a mi cuarto y dije:
"Si quieres mi impresora, debes compensarme".
¡No!
Me desabrochó los pantalones
- y me realizó una felación. - ¡Eres muy malo!
- Madre mía. - Pero no me interesa.
Es muy fea, como un adefesio.
Me avergüenzo de eso.
- ¿Cómo pasó? - ¿El qué?
¿Por qué Asia produjo una fea?
- Pensé que tenían genes perfectos. - Lo que tú digas.
Igualmente, un par de veces después de que me la chupara,
- ella... - ¿"Un par de veces"?
Un par de veces después de que me la chupara, ¿vale?
Quería que nos enrolláramos.
Dijo: "Venga, Jay. Ahora me tienes que tocar".
Le dije: "No, no quiero tocarte".
No lo dije textualmente. Creo que dije:
"No, vamos a la cama a practicar caracteres chinos".
Ya me había ayudado antes con mi clase de lengua.
Me dijo: "Jay, eres un capullo".
Salió furiosa. Nunca hemos vuelto a hablar.
Realmente eres un pedazo de basura humana.
- ¿Sigues tocando? - Sí, ahora toco solo.
- No... - Sip.
¿Qué pasó con "La muerte de Rudy"?
Se separaron.
- Nos separamos. - ¡No!
- Sí. - ¿Por qué? ¿Qué pasó?
A veces, tienes que ir a la tuya ¿sabes?
Tío, tenéis que volver.
Debéis hacerlo. Erais geniales. Tú eras el principal. "La muerte de Rudy" era la leche.
Se separaron.
- Joder. - Eso es todo.
¿Sigues estudiando música?
- Sí. - ¿Sí? ¿Está bien? ¿Te gusta?
- Bueno... - ¿Improvisas?
Es mucha teoría, ¿sabes?
Que está bien, pero no es realmente...
lo que me gusta.
¿Qué es la teoría?
- ¿Los acordes? - Sí. ¿Qué es la teoría?
Exacto. Es lo que quiero decir.
Y hablar de esto tanto rato en clase me está quitando la pasión que llevo dentro.
- Sí. - Eso no me mola.
Sé a qué te refieres. Sí.
A ver, fíjate en Eddie Van Halen, ¿me entiendes?
Toca genial y nunca recibió una clase. Simplemente lo adquirió y...
Bueno, se supone que
él tocaba la batería y Alex, la guitarra.
- Y se cambiaron. - ¿Sí?
Sí. Quiero decir que...
Ya sabes... Aprendió y nunca dio clases.
Por eso es un puto genio.
Nunca leía libros porque él los escribía.
- No había límites. - Sí, exacto.
Puedes hacerlo. Eres mejor que él.
Sí. Pero eso mola, tío. Es genial que sigas haciendo música y todo eso.
Creo que es muy guay. Es como... Pues eso.
Es raro, ¿no?
- Lo de la universidad y eso. - Sí.
Es raro.
Debo preguntarte una cosa.
Pero, ¿por qué...? Ese tío trabaja por el puto salario mínimo. ¿Puedes dejar el tema?
¿Crees que le importa mucho una caja de refrescos?
No. Me he enterado sobre lo de las 11. ¿Es verdad?
- ¿Once? - Las chicas.
¿Quién te lo ha dicho?
Florio.
Son muchas.
- Solo son chicas. - ¿Hay muchas zorras en tu uni?
Sí, hay zorras, pero también hay chicas normales.
- Pero las 11 eran zorras, ¿no? - Algunas sí, otras...
eran mis novias.
¿Y tú qué? ¿Qué hay de... ti?
Tú estás en Siracusa, ¿no?
- Sí. - ¿Y cómo te va?
Está bien. Ya sabes... es la universidad.
¿Te gusta?
Sí, bueno, es...
Sí, bueno... Todos son muy guais allí y...
Pues es...
Hay un montón de tías buenas.
- ¿Y qué estudias? - Literatura inglesa.
Sí. Antes de eso, estudiaba filosofía y...
antes de eso, estudié sociología.
¿Así que, tres carreras en los últimos dos años?
- Justo según lo planeado. - Sí.
- ¿O sea que no sabes qué coño quieres hacer? - Sí.
¿Ahora qué estudias?
- Literatura inglesa. - Ya.
- Literatura inglesa. - Sí.
- ¿Qué harás, dar clases? - Sí, claro.
Sí, no lo sé... Quizás...
me meto en el ámbito editorial. No sé, no puedo...
Vale.
Mira,
ve por la vía profesional, tío. Fíjate en tu padre, ¿vale?
Es abogado y un tipo honesto. Tiene mi casa de ensueño, ¿de acuerdo?
Cuando erais pequeños, ¿dónde pasabais las vacaciones?
Por aquí no, ¿verdad?
Ve por la vía profesional. Sé médico o abogado.
Mira, tu camino ya está preparado.
No tienes que reinventar la rueda. Solo hazlo, tío. Uno, dos y tres, da los pasos.
Uni, facultad de medicina y hospital. Cuando te des cuenta, tendrás casa, mujer e hijos.
Todo está ahí para ti.
Todo eso está ahí, colega. Solo hazlo.
- Sí... - ¿Qué pasa, no eres lo bastante listo?
- Sí. - ¿Por qué?
No lo sé. Quiero decir que...
No sé, creo que no me lo había planteado.
Sí...
- ¿Tú ya has pasado a la acción? - No, casi.
- ¿Cómo que casi? - Fue una situación jodida.
¿Cómo que jodida?
- No lo sé. - ¿Y bien?
Está bien. Había una chica de la residencia universitaria. Éramos amigos y...
Siempre venía a mi habitación, a ver una película o cosas así.
Normalmente, estaban mi compañero o el suyo.
- ¿Está buena? - ¿Qué?
Buena. ¿Estaba buena?
Era muy guapa y tenía los ojos muy bonitos.
¿Y sus cejas?
¿Te fijaste en sus cejas?
Las cejas son el indicador perfecto para saber qué pasa ahí abajo.
Te lo juro.
El color, la textura,
el cuidado... Todo es relevante.
- No me fijé. - Nunca mirarás a una chica del mismo modo.
Te lo juro.
- Hazme caso. - Vale.
- ¿Y qué pasó con ella? - Vale, a ver...
Me llamó y me dijo que traía una peli.
Apareció sola y, como te dije, siempre había alguien más.
- Guay. - Sí, bueno...
Hablamos y pensé que miraríamos la peli.
Yo estaba un poco confundido, un poco... Ya sabes, en vez de... Ya me entiendes.
¿Y de qué hablabais?
Bueno, ahí fue cuando todo se volvió raro porque
me empezó a hablar de exnovios y experiencias sexuales del pasado y cosas así.
- Nunca la había visto así. - ¿Dijo cosas subidas de tono?
Sí, a ver...
Seguro que estabas muy excitado.
Bueno...
Pero me puso en un aprieto porque quería que hablara de mis experiencias sexuales.
- Y, ya sabes... - ¿Y qué?
Pues...
Empezó a insinuarse, creo.
¿Qué quieres decir? ¿Te sopló en la oreja así?
¿Te hizo eso?
Me acarició la pierna.
¡Muy bien!
Sí. Nos estábamos besando y empezó a chupármela.
Estoy orgulloso de ti, tío.
Y le dije que no lo hiciera.
Espera, espera. Retrocede. ¿Le dijiste que no lo hiciera?
Solo le dije que no hacía falta.
¿Cómo que no hacía falta?
Le dije que no debía hacerlo si no quería.
Claro que no debía hacerlo.
Pero, ¿qué coño? ¿Qué es eso?
- ¿La tenías encadenada, joder? - No.
- ¿Un collar de ahorque? - No.
Te gustan esas mierdas, ¿no?
- ¡No! - No, eres un puto enfermo, ¿no?
Te gustan esas mierdas.
Vale, da igual. Continúa.
¿Qué pasó? Esa tía tenía la boca metida en tu polla
y le dijiste que no. ¿Por qué?
No, se jodió. ¿Quieres que acabe la historia?
Quiero que la acabes, pero me emocionas. Esta historia no tiene sentido, ¿no?
¿Por qué te has molestado en contármela? No tiene sentido.
Se... Se jodió. ¿Quieres que la acabe?
Adelante, adelante.
Ya sabes...
Todo se jodió y ella se cabreó mucho.
Me alegro por ella. Se cabreó, joder.
Simplemente no me lo esperé de ella. Ya está.
Esta noche no vi a Christina allí.
Bien.
Mira, tiene la luz encendida.
¿Cuándo fue la última vez que hablasteis?
El mes pasado, la llamé una vez, borracho como una cuba.
No recuerdo la llamada, pero creo que fui borde
porque me dijo que no la volviera a llamar.
¡Putos borrachos!
Mierda.
Idiotas, seguramente borrachos.
¿Quién era?
No lo sé.
A ver, escúchame.
No pongas a las chicas en un puto pedestal
donde no las ves como gente real.
Es más fácil si simplemente las ves como una de nosotros, ¿vale?
Es decir, tú haces lo mismo con ellas que con tus amigos.
Habláis de lo mismo. Hacéis lo mismo.
La diferencia es que intentas meterte en sus pantalones.
No intentas meterte en los nuestros.
¿Verdad? A no ser que te gusten ese tipo de cosas.
- No. - Bueno,
al menos puedes estar tranquilo sabiendo que follas. Follarás antes que Drew.
Así que, hazte muchas pajas hasta entonces.
- ¿Qué es eso? - ¿Qué coño es eso?
- De puta madre. - Soda.
- ¿Es broma? - Alex lo robó de la gasolinera.
Oye, ¿por qué no has robado cerveza?
- No tenía. - ¿Quieres?
- ¿Para qué quiero Coca-Cola o refresco? - Tengo una gran idea.
¿Cuál es su gran idea, señor mago?
- La ruleta rusa. - La ruleta rusa.
Espera, ¿la ruleta rusa? ¿Por qué no jugamos
- al pillapilla? - ¡Sí!
Christina montaba a caballo en el instituto, ¿no?
Sí, estaba en el equipo ecuestre.
- Creo que eso debió ser parte del problema. - ¿El qué?
¿Cuántos somos para la ruleta?
- ¿Qué más da? - Seis.
Perfecto. Vale, cojo esta y la agito así.
- Debemos mezclarlas con el resto. - Espera, espera.
- ¿Y tú qué? - Exacto.
Gíralas tú.
- Tramposo. - Vale.
No te ofendas,
pero déjame decirte esto porque lo he estado pensando mucho.
Últimamente, he llegado a la conclusión
de que las chicas que montan a caballo están jodidas.
La relación que tienes con un caballo es mucho más profunda que la relación que tienes
con un perro o con cualquier mascota.
Y creo que llega al punto de que, para algunas chicas,
el caballo se convierte en una especie de sustituto para los hombres. ¿Me entiendes?
Preferirían pasar el rato con un caballo que decir:
"Ve a una fiesta a conocer gente interesante, o ve al cine,
o come comida caliente" o cosas similares.
¿Y sabes qué? Muchas chicas jóvenes se rompen el himen
mientras montan a caballo.
Es verdad. Esa es la verdad.
Por eso, en algunos casos,
el primer hombre de una chica es su caballo.
Un caballo les quita la virginidad.
Y, si lo piensas, es muy sexual.
Hay los rebotes arriba y abajo. Y tienes una cosa
grande, poderosa y musculada entre tus piernas que
- las golpea. ¿Me entiendes? - ¿De verdad?
De verdad. ¿Qué haces?
No. Tío, por favor, venga. Te lo pido amablemente.
- ¡Puto coño! ¡Puta zorra! - Por el amor de Dios.
- ¡Puta zorra! - ¡Basta!
¡Su hija es una puta!
- ¿Listos? - Al lado.
- Uno. - Esperad.
- ¿Por qué vas primero? - Exacto.
- ¿Quieres empezar? - Quiero tu lata.
- Hijo de puta. - ¿La agitas?
- No, agítala tú. - Vale. Allá vamos. Venga. ¿Preparados?
- Vale, venga. - ¡Uno,
dos y tres!
¡Mierda! Has tenido suerte, hijo de puta.
¿Se acabó la fiesta?
Sí, casi.
- Sí. - Sí. Ya es tarde, tío.
Debería entrar antes de que registren el cajón de ropa interior de mis padres.
Yo me piraré dentro de poco.
¿Sí? Puedes quedarte, eres bienvenido. En realidad, no quiero que la gente se vaya.
Jack, después te llamo. Yo voy por aquí.
Vale. Si voy por aquí, llego a casa de Art, ¿no?
Hasta luego.
¡Cabrón!
- Ha sido una gran charla. - Sí.
- Estoy contento. - Sí.
- Es genial. - Por supuesto.
- Sí, ha sido genial verte. - Igualmente.
Bueno, tío.
- Es tuya. - ¿Para qué la besas?
- Es toda tuya. - No es tu madre.
Tienes el 50 % de posibilidad.
¡Uno, dos y tres!
- ¡Sí! - Depende de ti. Es lo justo.
También lo hemos conseguido. Hazlo. Solo así será justo.
Vale, está bien. Lo haré.
- Os enseñaré lo hombre que soy. - Venga, va.
- Va. - Le sacudiré.
- Es un clásico. - La sacudiré. ¿Listos?
- Perdedor. - ¡Uno,
dos y tres!
- ¡Lo has conseguido! - Eres gilipollas.
Sal de aquí, tío.
Ahora eres tú o yo.
- ¡Lo conseguiste! - Joder.
Mira mi puta camisa, tío.
Oye, debes prometerme
que no le dirás a Jay todo esto. Nunca me dejará en paz por esto.
Como si no se fijara en tu camisa.
¡Que te den, tío!
- Oye, venga, Sam. - ¿Dónde vas?
- Otra vez. - Adiós.
- Mierda. - Adiós, Sammy.
- ¿Por qué no le escupes? - Lo haré.
- Eres un capullo. - Oye, tenía que hacerlo.
Adiós, Sammy.
- Y se fue. - Sam.
Un día, será un asesino en serie.
Es por tu culpa, gracias a Dios. No sé.
- Qué desperdicio. - Oye, ¿habéis visto a Sammy por aquí?
- Se acaba de ir. - No.
Que le den a ese gilipollas.
- Oye, Jay, ha vuelto a pasar. - ¿Cuándo se fue?
- ¿Cuándo? - Hace dos segundos. ¿Dónde estabais?
- Puto imbécil. ¿Me culpó? - No, tío.
Fue precioso. Esta es una historia clásica
- de Sam. - Le llamaré.
Se fue hace 30 segundos.
- No estará en casa. - Llamaré a los señores Goldberg
para que sepan que tienen un subnormal espástico.
Creo que ya lo saben, pero sí, llámales.
- ¿Debería? - Sí, solo son las 4:30. Llámales.
Sí.
- Estos mortales son tontos. - Amén.
¿Qué harás con el resto?
Esto es ridículo.
Hola. ¿Hola? ¿Quién coño eres?
Necesito el teléfono.
La cerveza no se mezcla. Yo conduzco.
- ¿Qué dices? - ¿"Conducir"?
Primero, ¿cuántas bebidas te has tomado?
- Una cerveza durante 5 horas. - Cinco horas.
- Tómate un chupito. - Vale.
- Bebe más rápido. - Lo haría, pero
no tengo acompañante.
¿Qué tienes en la mano?
Toma, amigo. No te los fumes todos a la vez.
¿Por qué no os dais las buenas noches ya, tortolitos? Necesito el teléfono.
La gente se los fuma.
A la gente le gusta.
Hay gente a la que le gusta la comida picante.
¡Qué gran vocabulario!
- Joder. - Vale.
- Eres el héroe. Venga. - Oye, anímate.
¿Quieres mi polla en tu boca? No, no. Oye, lo entiendo.
- Cogeré esto. - Cógelo.
Venga.
¿Cuándo llegan tus padres?
- Mañana por la noche. - Contrata un servicio de limpieza.
Buena idea.
¿Qué cojones te pasa? ¿Por qué no cuelgas?
Increíble, precioso.
- Oye, pareces un hombre. - Eso es.
Art, alguien está usando tu teléfono y no cuelga.
Quizá está llamando a la línea de ayuda psíquica.
¡Mierda, no puede ser!
- Nick está a punto de tomarse un chupito. - Lo acabo de hacer.
No, no te lo has tomado, ¿verdad, Eddie?
- Sin duda no lo hizo. - Nick,
bébete un trago de esto. Después, jugaremos
al béisbol con Coca-Cola.
- ¡Sí! Bébete un chupito. - Lo acabo de hacer.
¿Quién cojones eres?
¡Joder!
- A ver, idiota. Cuelga el puto... - Espera.
¿Cómo te encuentras? No te lo limpies de la boca. Eso es lo mejor.
Perdona, pensé que había otra persona.
Oye, te tengo que dejar.
Vale.
No, de verdad.
Sí, sería genial.
¿Qué coño?
Coca-Cola Béisbol.
- Coca-Cola Béisbol. - Qué asco, dejad de hacer esa mierda.
- Coca-Cola Béisbol. - ¿Qué hacéis, tíos?
Coca-Cola Béisbol.
- Coca-Cola Béisbol. Coca-Cola Béisbol. - ¡Ya basta!
- Madre mía. - Coca-Cola Béisbol.
Vale, después hablamos.
Vale, adiós.
Joder, lo siento.
- Fue una llamada larga. - No te preocupes.
No debías colgar. Pensé que era Florio.
Mira, llámame cuando llegue la factura y
- te lo pago. - No, no te preocupes.
- Era a larga distancia. - Vaya, bueno...
Era mi novio, en Berkeley.
Mierda. En fin, no te preocupes. Igualmente, mi padre nunca mira la factura, solo paga.
- Sí, el mío hace igual. - Ya.
- Debería irme. Ya es tarde. - De hecho, pensé que ya te habías ido.
Llegaste hace unas horas, pero nunca pudimos hablar.
Estuve en llamada mucho rato,
- como una antisocial. - Ya.
¿Y te gusta tu universidad?
Mierda. Apartaos, apartaos, cabrones.
- ¡A por ello! - No la tocará. ¡Sí!
¡Sí!
Excelente.
- Bateador listo. - Vale.
- ¡Bien hecho! - Hasta luego, hasta luego.
Qué bien. Oye, te puedes quedar si has bebido mucho o algo así.
Qué va, hoy solo he fumado.
- A ver si el cuarto de tus padres se airea. - Sí, eso espero.
No te veía desde la graduación.
- ¿En serio? - Sí.
Creo que tienes razón. Qué raro.
- Dos años es mucho tiempo. - Sí, es raro.
Es raro volver a veros a todos. Están muy cambiados.
- Ha sido: "Me han jodido la noche por esto". - Yo me he hecho un tatuaje.
Ah, ¿sí? Madre mía, todos tenéis tatuajes, menos yo.
- ¿Puedo verlo? - Está aquí.
Ah, sí, qué bonito.
- ¿Te gusta? - Sí, es un reloj.
¿Y las agujas del reloj?
Ya, a ver...
¿Te dolió?
Bueno, son como pequeños rasguños. Así que...
A ver, el dolor consiste en no saber qué es algo.
- Ya. - Es miedo.
Por eso, cuando alguien pone una aguja en tu piel, tú sabes dónde está y no duele mucho.
¿Me entiendes?
- ¡Me toca, me toca! - Después, dame el bate. Será mi turno.
Me toca a mí.
- Me apuesto 5 pavos a que no la tocas. - Te estás equivocando.
Me pido el bate.
- Aparta. - ¿Te lo pasas bien?
- Mirad, la niña Ruth tiene el bate. - Venga, niña. Venga.
Sal del medio. ¡Vaya!
- ¡Por Dios! - Nicholas,
¿conoces la teoría?
¿No es una cita literal que solo usamos el 10 % de nuestro cerebro
y que el otro 90 % se...
- desperdicia? - Sí.
Venga, venga.
¿Y si nos han mentido...
¡Dale! Muy bien.
...y ahora estamos usando el 100 %?
- Sí. Precioso, genial. - ¿Qué haces?
- Genial. - ¿Qué haces?
- ¡Allá va! Home run. - Buen tiro.
Vale, despejado.
¿Cómo?
Gracias por haber venido. No sabía quién vendría. Solo corrí la voz.
Bueno, parece que se ha vaciado.
Sí...
Me ha gustado verte.
A mí también me ha gustado. Estás genial.
- Gracias. Es por el sol. - Ya...
- Bueno, déjame abrirte la puerta. - Vale.
De nuevo, gracias por venir.
- Claro. Bueno, cuídate, ¿vale? - Sí, claro.
- Cuídate. - Sí. Adiós.
Adiós.
- Hasta luego, Jay. - ¿Dónde estabas?
Arriba.
¿Llevas aquí toda la noche?
Sí. Hablé por teléfono
con mi novio de Berkeley casi toda la noche.
O sea que eras tú.
Siento haber interrumpido tu pequeña charla.
¿Eras tú?
Eres un puto capullo.
Madre mía, eres un cretino.
Me estaba partiendo de risa, pero intenté averiguar quién era.
Estuve en el restaurante de Bridgewater con Rebecca Sterns. Nos encontramos a Christina.
- Ah, ¿sí? - Sí, está bien.
Genial.
Esta noche, hablé con ella.
Es genial que habléis.
Fue una conversación breve.
Básicamente, me puse delante de su casa y le grité a la ventana.
¿De verdad?
Joder. Madre mía, tío, no has cambiado ni un poquito.
¿Y tú sí, Jean?
Bueno, tal vez sea el único que se ha mantenido fiel a sí mismo.
- No quería... - Berkeley, ¿eh?
¿Cómo es con todos los hippies de izquierdas?
Es genial, Jay.
- ¿Qué coño te pasa? - Todos son unos impostores,
que cambian cuando sopla el viento. Al menos yo soy íntegro conmigo mismo.
Vale, pues me voy a tu pequeño santuario.
Quiero hacerte una pregunta.
¿Es una buena uni,
- la de Berkeley? - Sí, es una buena universidad.
¿Tu novio lleva tie-dyes?
Sí. Espero que te animes.
Palabras sabias de nuestra chica de Berkeley.
Lo que tú digas.
¡Sí!
- ¡Sí! - Cuidado, tigre.
Ha sido genial.
¿Chicos, qué hacéis?
Hola.
- ¿Béisbol? - Sip.
Sí.
- ¡Genial! ¡Sí! - No está mal, no está mal.
- ¡Genial! - ¡Ha sido increíble!
- ¿Cómo va la universidad? - Está bien. Bien. Está bien...
- ¿Quieres un cigarro? - No. Yo... no fumo.
- Bueno, hasta luego. - Adiós.
- Hasta luego, chicos. - Yo inventé el juego.
¿Dónde cojones ha estado toda la noche?
- Nick, ven. - Nick es muy astuto.
Adiós, Jean. Hasta luego.
- Venga, dame el puto... - No, no, Nick.
- Venga, dámelo. - Ahora.
- Toma. - A por ello.
- Pero si estás borracho. - Venga.
Venga, dale al coche.
- Venga. - Vale.
¡Hostia puta!
- ¡Hostia puta! - ¡Mierda!
¡Joder!
- No quiero ver cómo Art se vuelve loco. - Venga, vámonos.
- ¿Dónde vais? - Que te den.
Hasta luego, pringado.
Genial.
Art me va a matar.
Me matará a mí.
Dile a Art que fui yo.
Dile que volveré por la mañana y que lo limpiaremos sobrios.
¿Qué ha sido eso?
Lanzaron una lata a la ventana.
¿Esto qué es, la guardería? Por el amor de Dios.
¿Qué cojones está pasando aquí fuera?
¿Qué es esto?
¿Por qué hay un puto agujero en la ventana del salón de mis padres?
¿Nadie? ¿Alguien? Decídmelo.
¿Qué?
- Alex dijo que te llamará mañana. - Al...
- Vale. Bueno, las fiestas son así. - Vale.
- Nick, ¿no? - Sí.
Llévame a casa.
- Sam me ha dejado tirado. - Sí, claro.
Subtítulos: Mecal Subt Paula Martínez Casals
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