All language subtitles for We Die Young 2019 1080p WEB-DL AAC2.0 H264-FGT

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Original subtitles

- Ahí vienen. - ¡Vienen detrás de nosotros!

¡Cuidado!

¡Detrás de nosotros!

- ¡Cuidado! - ¡Miguel!

Aunque no parecía, fue el mejor y el peor día de nuestras vidas.

Cincuenta mil turistas visitan Washington D.C. a diario.

Pero mi parte de la ciudad...

nunca la ven.

Puedo llegar a la Casa Blanca en bicicleta en 20 minutos,

pero aquí, las pandillas mandan en las calles.

Y yo trabajo para la más grande: La Mara Salvatrucha, la MS-13.

Siempre soñé con ser el próximo Derek Jeter o Cabrera.

Pero en mi vecindario, las drogas importan más que el béisbol.

Adonde sea que vayas, ves colores azules y tatuajes.

Violación, manipulación, asesinatos. Es como su lema.

Nuestra pandilla, Los Coronado Locos, dirigían taxis, prostitutas y drogas,

desde University Boulevard, hasta las vías de tren.

Eran dueños de todo lo que había en el vecindario.

El sistema estaba tan podrido, que si te arrestaban donde fuera en D.C.,

te juzgaban a nivel federal.

Así que, por lo general, la chota ni molestaba.

Y las pandillas habían crecido más que antes...

porque nadie habla con la Policía.

No por lealtad,

sino porque todos temen a que los deporten.

Diez mil pandilleros en más de 40 Estados.

Y estos horribles maras...

aunque están presos en El Salvador,

deciden sobre cada pandilla desde Nueva York hasta L.A.

Tienen a los camellos...

los camellos responden a los cobradores...

los cobradores responden a los soldados...

los soldados responden a Jester.

El tipo era un idiota,

pero también era la segunda palabra.

Todos debían pasar por él para llegar al jefe, excepto yo.

Por eso me odia.

Y a la cabeza de la cadena alimentaria...

Rincón.

Rincón era el tipo más temido en D.C.

Pasó a ser primera palabra de la pandilla a los 19 años...

porque exterminaba a todos los demás vendedores, dealers...

y a cualquier víbora que pensara en darse vuelta o hablar.

"Yo...

soy Judío.

¿Un Judío no tiene ojos?".

Por favor, Rincón.

"¿Ni órganos?

¿ni afectos...?".

Cuando Rincón se ponía a recitar a Shakespeare,

sabías que eran las últimas horas de algún pobre idiota.

"Si nos pinchan...

¿acaso no sangramos?".

Por favor.

"Si nos hacen cosquillas, ¿no reímos?

Si nos envenenan, ¿no morimos?".

Cambió el maldito punto. Me hizo caer.

"Y si nos ofenden..."

Sabes que nunca te traicionaría.

"¿... no nos vengamos?".

No.

Veo a muchos drogadictos que vienen aquí por su dosis.

Heroína, meta, Scooby Snax, pac-mans, lo que sea.

Pero de todos mis compradores...

Daniel era diferente.

Nunca entendí qué lo trajo aquí.

¿Qué tal, Daniel?

Lo leí. Es bastante bueno.

De acuerdo, no lo leí, pero... No tengo tiempo para leer.

Bien.

A tu edad, deberías estar en la escuela, no trabajando para la pandilla.

Sí, como sea.

Cuídate, Daniel. Esa mierda va a matarte.

Nos vemos.

Oye, Daniel. ¿Tienes algo para mí?

Esos malditos médicos, amigo.

Dicen que perdí mis beneficios. Que buscaba drogas.

Cielos. Que Dios te bendiga, hermano.

Hola, Lucas. Amigo de la calle.

No. Pero pronto se convertirá en Rey, ¿no?

Oye, escucha esto.

- Genial, amigo. - Vamos.

- Me gusta esa mierda. - ¡Lucas!

Oye, Lucas. ¿Necesitas ayuda con tus cobros?

¿Algún joto te está jodiendo la vida? A la mierda con ellos.

No, amigo. Estoy bien, Rodrigo.

Tranquilo, Lucas. Soy un gánster. Estoy esperando mi iniciación.

Me darán una paliza. Y un Policía.

El gordito es un gánster. Quiere estar en la pandilla, ¿cierto?

- Oye, devuélvemela. - Escucha, chico.

No tienes que dispararle a un Policía. Podrías comértelo y listo.

¡Devuélvemela!

Nos vemos, chicos.

¿Quieres un poco?

- ¡Mierda! Joder. - ¿Tú también quieres un poco?

- Oye, ¿quieres un poco? - Oye, tranquilo.

- ¿Tú quieres un poco? - ¡Está bien, amigo!

- Cálmate, amigo. - Lárguense de aquí.

- ¿Quieres un poco? - No, sólo bromeaba.

¡Oye, Lucas! ¡Soy un gánster!

¿Estás lista para esta noche?

Desearía que estuvieran aquí.

¿De acuerdo?

Mamá estará tan orgullosa como yo.

Lucas.

Lo siento.

Mi esposa tiene vómitos por la quimio. Debo cerrar la tienda un par de días.

Pagaré la próxima semana.

Dile que lo siento.

Toma. Para ti y tu hermano.

Te cubriré esta vez, Carlos.

Pero más vale que lo tengas la próxima semana.

- Y que sea la última vez, ¿sí? - Gracias, Lucas.

Eres un buen chico.

Dile...

Dile que pagaré la semana próxima.

Hola.

Siéntese.

- ¿Está bien? - Sí.

Brenda, café. ¿Quiere un café?

No. Estoy bien así. Gracias.

¿Tu primo me dijo que harán?

¿La ceremonia aquí?

¿Es un problema?

Un casamiento católico debe hacerse en una Iglesia.

Te conozco desde que eras niño.

Sé por lo que has pasado. Venimos del mismo lugar.

Te he visto crecer. Sé lo mucho que amas a tu hermana.

Ella debería empezar una vida nueva en la casa de Dios.

Padre, lo respeto.

Pero nadie me dice qué hacer con mi hermana.

Nos vemos por la tarde.

- Pero, Rincón... - Es todo.

Programa de admisiones.

El ejército puede cubrirles el 100% de la matrícula...

para que estudien en la Universidad, incluso mientras estén en servicio.

Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal?

Hola, Lucas.

¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás en la escuela?

Estoy trabajando.

Vete de aquí. Debo encontrarme con los camellos.

Sí, te vas a encontrar conmigo.

En serio. Te vas a encontrar conmigo. Soy el nuevo camello, amigo.

Tengo ese puesto.

Debes darme la mercadería a mí.

- ¿Qué? - Sí.

Soy el nuevo camello. Empecé hoy.

No vas a vender. Vete a la escuela.

¡A la mierda la escuela! Voy a trabajar para Rincón.

- No trabajarás para Rincón. - Oye. Voy a dedicarme a esto.

Pronto seré traficante, como tú.

Tú no eres como yo, y no vas a vender. ¡Vamos, amigo!

- ¡Una mierda! - ¿Tengo que ocuparme de ti también?

No quiero volver a verte aquí. Si te veo, te doy una paliza.

¡Voy a ser traficante!

Oye, Daniel, hermano. ¿Tienes cinco? ¿Diez?

Ya no compro más drogas. Sólo comida.

Me estoy cuidando. Estoy haciendo una dieta a base de carne.

No más pan, azúcar, ni toda esa mierda.

Porque esa mierda de los carbohidratos es lo que te mata.

La llaman "dieta primitiva". Primitiva como cavernícola.

Ya sabes, como los vegetarianos, que no comen carne...

porque hay que matar animales, y los hace sentir mal.

Pero, ¿sabes lo que dicen los científicos ahora?

Dicen que los vegetales también tienen sentimientos.

La lechuga y el tomate saben que los comes.

En serio. Oí esa mierda en NPR. Dijeron que hicieron estudios y todo.

Por ejemplo, si comes repollo, ese repollo sabe que lo estás comiendo,

y siente dolor.

¿Puedes creer esa mierda? El repollo también tiene sentimientos.

Entonces, ¿qué van a comer los vegetarianos ahora? ¿Rocas?

Amigo, no lo entienden,

pero en este mundo, para que uno sobreviva, otro debe sacrificarse.

Es la ley de la vida. Siempre ha sido así.

Que Dios te bendiga.

Semper Fi, hermano.

Semper Fi.

Finalmente, Abraham Lincoln les otorgó la libertad a los esclavos, ¿en qué año?

¿Alguno?

Si te vuelvo a ver allí detrás...

¡Al diablo la escuela, amigo! ¡Me uniré a la pandilla!

¡Siéntate!

- ¡Me van a iniciar! - ¡No! ¡No mientras yo viva!

Quiero lo mejor para ti. Piensa un poco.

Te recogeré a las 3:00 y te llevaré directo a entrenamiento.

No deje que se vaya.

Bien, niños.

Abraham Lincoln inició la Proclamación de Emancipación...

para que los esclavos pudieran ser libres.

¿Qué significa eso para ustedes?

¿Cómo podría afectar esto sus vidas?

Daniel.

Dijiste que lo habías dejado.

Es lo mismo que dijiste la última vez.

¿No hay talleres baratos donde vives?

No, no es que no me guste que vengas aquí. Me gusta. Es que...

Basta.

Sólo preguntaba,

porque los latinos son los que suelen buscar trabajo en los vecindarios de blancos.

Supongo que simplemente me gusta la gente de aquí.

Félix, pongan eso más en el medio, ahí.

Ahí está bien.

Tomás.

Te ves bien.

Esta es mi familia.

Llevaré a María a la "Y" después de la escuela.

¿Nos vemos junto al arroyo?

- Tomen asiento. - Por favor.

¿Quieres el burrito de desayuno?

Oye.

Son $5.50. Oye.

Son $5.50.

Cincuenta centavos, amigo. Cincuenta centavos más.

- Vamos, chavala, muévete. - No hay pastillas aquí, blanquito.

- Cincuenta centavos más, amigo. - Son comidas rápidas.

Vamos, chavala, muévete.

Mueve el trasero. Los chicos deben volver a trabajar.

Sí, muévete, chavala.

Oye, maldito drogadicto.

¿Qué? ¡Oye!

¿Quieres joderme o algo?

Te está mirando mal.

No hablas mucho, ¿no, chavala? ¿Quieres que te jodan hasta el fondo?

Eso pensé.

¿Qué vas a hacer, idiota?

¿Quieres jodernos?

¿Qué vas a hacer, chavala?

¿Qué vas a hacer?

- ¿Qué vas a hacer? - ¿Qué vas a hacer, idiota?

Viejo decrépito.

Sí, eso es. Sigue tu camino, drogadicto.

Tú...

¿Estás listo para el gran día?

Sí.

Oí que terminas en Montgomery College este año, ¿no?

Sí.

Sí, obtendré...

mi título de Maestro Mayor de Obras.

Mi hermano los está esperando en Orlando. Le consiguió un trabajo.

Les preparó un cuarto en su casa y todo.

Bien.

Gabriela está entusiasmada.

Yo también.

No ha salido de D.C. en...

años.

Le va a encantar Florida.

Es hermoso. Hay gente amable, buena comida.

Disneylandia.

Disney World.

Hola, cariño.

No, la tuya está bien.

Sí, creo que deberías hacerlo. Sin duda.

Lucas.

Miren a la novia.

Te ves genial.

- ¿Qué te parece el peinado? - Pareces Jessica Alba.

- ¿Sí? - Mucho más linda que la Jessica Alba.

Vamos. De prisa.

Debemos vestirnos antes de que llegue el fotógrafo.

Cierto.

- Perdón. - Lucas.

Ven aquí.

Conoces a Tomás y su familia.

Si me disculpan, debo hablar de negocios con Lucas.

La boda, ¿cierto?

Qué maldito lío, amigo.

¿Tienes hambre? ¿Quieres algo de comer?

No, estoy bien.

¿Qué te pasa?

Escucha, quiero pedirte algo.

Joder. Lo olvidé. Tengo algo para ti.

- ¿Brenda? - ¿Qué?

¡Oye, Brenda, trae el traje!

¿Qué?

- ¡Trae el traje de Lucas! - ¿Qué?

¡El traje de Lucas! ¡Trae el traje!

Eso es para ti.

Párate.

- ¿Te gusta? - Sí, me encanta.

- Gracias. - Quiero que lo uses en la boda.

Quiero que te sientes en el frente con la familia.

Nunca usé traje antes.

Es perfecto.

- ¿Está bien? - Sí.

¿Qué tal la entrega?

La entrega.

Sí. Todo bien.

Escucha, Rincón, quiero pedirte algo.

Es sobre Miguel. No quiero que tenga esta clase de vida.

No quiero que sea parte de la pandilla.

- Ha mejorado mucho en béisbol... - ¿De qué hablas?

Miguel. Él puede salir de aquí.

Tiene la posibilidad...

Por favor, amigo, voy a...

- Dice que todavía no lo tiene. - Lo siento, amigo. Soy tu chico.

Lo conseguiré, amigo, te lo prometo.

Ya te lo dije tres veces, no soy tu maldito amigo.

- ¿Entendiste? - Es la última vez, amigo.

Es la última vez...

Haz tu maldito trabajo.

Jester. Ocúpate de esto. Intento hablar de negocios con Lucas.

¿De acuerdo?

Por favor, amigo.

No, amigo. ¡No!

Por favor, amigo. ¡Por favor! Oye, ¡soy yo! ¡Soy tu chico, amigo!

¿Qué diablos es esto?

Carlos dijo que no podía pagar. Su esposa está enferma.

Pero prometió que pagaría la próxima vez.

¿No hablamos ya sobre esto?

Prometió que sería la última vez.

¿Sabes?

Tienes mucho de tu hermano mayor.

Él era listo, pero blando.

Hizo que lo mataran al otro lado del mundo...

pensando que te estaba ayudando.

La gente debe temerte.

Tu corazón...

como piedra.

- ¿Entendido? - Sí.

Paco, dile a Jester que no haga tanto ruido.

Mi hermana se está preparando en el otro cuarto.

Yo también sentía pena por ellos cuando tenía tu edad.

Vine aquí sólo, sin nada.

Era más chico que tú.

Habían matado a mi padre y mis hermanos en El Salvador,

los coyotes habían violado y asesinado a mi madre,

y yo quedé sólo a cargo de mi hermanita,

que había nacido con una discapacidad, como está ahora.

Tuve que hacer lo que debía.

¿Me entiendes?

Como con tu padre.

¿Los malditos MAGA quieren venir a tomar control de mi propio vecindario?

Los Sangrientos, la Policía, los Federales, quien sea.

Tienes que estar listo para hacer lo que no hará tu enemigo.

¿Sabes?

No siempre fuí el mayor dealer en D.C.

Pero era el que los mataba.

Enviaré a Mousey adonde Carlos mañana.

- No, no lo hagas. - ¿Por qué?

Nadie se hará cargo de ese antro cuando él no esté.

Y dejarán de llegar los pagos.

Así que me pregunto, ¿qué es mejor?

¿Un tipo con dos rodillas rotas y una tienda vacía,

o esperar una semana o dos, y que sigan llegando los pagos?

¿Ves? Por eso confío más en ti, que en cualquiera de estos payasos.

Tengo una entrega para ti. Dos ladrillos de heroína.

"H" pura. Llévala a la gasolinera cruzando las vías de tren.

- Habrá alguien esperándote. - ¿Junto a la gasolinera?

Dale los ladrillos y vuelve para aquí.

De acuerdo.

Lucas.

No es una entrega común. Cuento contigo.

Ve a la gasolinera, haz la entrega y vuelve para aquí.

Tienes que prepararte para la boda.

Ten, traje esto de arriba.

Están secos.

Dijiste que sólo tomarías lo que te prescribieron.

Los médicos me cambiaron la dosis otra vez.

Al menos Lucas me vende lo que necesito.

¿Qué pasó con el resto?

¿El tatuaje?

Creo que se ve bien así.

Es... Más especial.

Déjame ayudarte.

Daniel.

Terminemos con el Caddy.

Quiero que lo vigiles.

- Verá a nuestro amigo de El Salvador. - ¿Lo enviarás frente a las vías?

El auto sigue afuera. Tengo a los Federales en la nuca.

No quiero problemas en la boda de mi hermana.

Le prometí que no haría negocios hoy.

Entonces, ¿por qué envías al chico? Lo podría hacer yo.

¿Eres estúpido o qué?

Te dije que tengo a los Federales en la nuca. Tiene que ser el chico.

Ve, por favor.

Jester...

deja en paz a su hermanito.

Oye, Lucas.

- Estoy ocupado, Rodrigo. - ¿Muy ocupado para la iniciación?

¿La iniciación de quién?

Cuídate la cabeza y actúa como un hombre.

Y hagas lo que hagas, no llores como una puta.

Oye, Miguel. ¿Qué diablos haces?

- ¡Oye! ¿Qué haces? - No lo van a iniciar.

- Claro que sí. - ¡No! ¡A mi hermano, no!

Como a mí. Como a ti, Lucas. Recibí la llamada de Jester.

Además, deberías estar orgulloso.

El chico tiene los cojones que nunca tuvo tu hermano mayor.

¡Miguel!

Que no te asuste.

Que a él le hayan roto un par de huesos en su iniciación...

no significa que te vaya a pasar lo mismo.

- ¡Vamos, Miguel! - ¿Qué haces?

- ¿Pero qué te pasa...? - Muérete, amigo.

¡Oye, Miguel! ¡Vamos! ¡No tienes que hacer esto!

¡Vamos, Miguel! ¡No te van a iniciar!

¡Déjalo en paz! ¡Es sólo un niño, amigo!

¡Sí!

Uno, dos...

¡Arriba!

- Tres. - ¡Déjenlo en paz!

- ¡Es un niño, amigo! ¡Déjalo ir! - Cuatro.

¡Es sólo un niño!

Cinco. Seis.

Siete. Ocho. Nueve.

Diez. Once.

Doce.

¡Fuera!

¡Lucas!

¡Trece!

- ¡Estás todo ensangrentado! - ¡Oye! ¡Suéltalo, amigo!

Al menos no chillaste como una niña.

- ¡Bienvenido a MS-13, puta! - Suéltalo. Oye.

- ¿Estás bien, amigo? - Sí.

Todo va a estar bien. Vamos.

Oigan. ¿Adónde van? Tiene que ir a su puesto. ¡Oye!

¡No tengo tiempo para esto! Rincón se va a enojar.

- ¿Qué? - Se va a enojar.

Quería que lo llevara a la entrega.

- ¿Sí? A mí no me dijo nada. - ¡Claro que no!

La entrega es cruzando las vías.

Quería que lo llevara conmigo.

- ¿Qué? - Oye, yo...

¿Quieres ir a preguntarle a Rincón? Vamos.

Debe estar con el sacerdote y Gabriela preparándose para la boda.

No.

Vayan. Pero luego tráelo a su esquina.

De acuerdo. Vamos.

Espera.

Vamos.

Eso es lo que te digo siempre. No perteneces a la pandilla.

Ya es tarde para mí, pero tú eres listo. Tienes la posibilidad de hacer algo.

¿Quieres desperdiciarla?

Tenías razón con lo del relé de arranque.

Dale una vuelta. Asegúrate...

¿Qué?

Vaya.

Te ves hermosa.

Gracias por todo.

No tengo pastillas, amigo.

Estamos bien.

¿Por qué no te metes en lo tuyo?

- Las vías quedan hacia allá. - No iremos a las vías.

Te voy a sacar de aquí.

- ¿Por qué estamos en casa? - Espera aquí.

- Lucas. - ¡Sólo espera aquí!

Bebe.

Bebe. Vamos.

Vamos. Deja eso y vamos.

- No, no la voy a dejar. - Dije que vamos. No la vas a llevar.

¡Es la puta de mi hermano! No la voy a dejar.

¿Crees que esto es un juego? Lo estoy haciendo por ti.

Escucha, voy a empezar como camello y voy a ascender, como hiciste tú.

Siempre actúas como mi... ¿Qué es eso?

¿Ves lo que dice esto?

Entraste. ¿Me oyes?

Vamos. Debemos salir de aquí. Andando.

Joder, perdí un ladrillo.

- ¡Lucas! - Joder.

Mierda.

Lo que sea esto, no tengo tiempo, amigo. Debo llegar al lugar de entrega.

Sí. Tal como me dijiste.

Rincón te dijo que llevaras a tu hermano, ¿no, sabelotodo?

Eso dijo. ¿Por qué no me crees?

¡Basta de estupideces!

¿Por qué no estás en el lugar de entrega?

Y, ¿qué diablos hace tu hermano aquí?

Jester, idiota.

¿Cómo me llamaste?

Idiota. ¿Realmente crees que la entrega es junto a las vías?

¿Crees que Rincón te diría dónde es el lugar real de entrega?

Crees que confía en ti, porque es tu primo.

¿Con tu ropa de Ricky Martin y tu gel, te crees su mano derecha?

"Soy Jester. Tienes que escucharme".

No estás a la cabeza. Nunca lo estarás. Yo soy su mano derecha, y lo sabes.

Sólo Rincón y yo sabemos dónde se hará la entrega.

Fuera de mi vista. Tengo cosas que hacer.

Vamos.

Vamos a preguntarle a Rincón nosotros mismos, ¿sí?

Atención, ¿están listos para la foto? Vamos, todos.

A la derecha, por favor.

¿Señor? Bien.

¿Rincón, por favor?

Están todos esperando. ¿Puede ponerse para la foto?

¿Por favor?

¿Rincón?

Sí. Muy bien.

Sonrían.

¿Sabes lo enojado que estará Rincón cuando interrumpas la boda?

- ¿Quieres terminar muerto, Jester? - Sí.

Excepto que serás tú el que terminará muerto.

- Lo voy a hacer mierda. - Sí, hazlo mierda.

Debería sentir pena por ti.

¿Recuerdas lo que le hizo Rincón a Smiley el año pasado?

¿Sólo porque empezó a vender sin su permiso?

Aún siguen encontrando pedazos...

Cierra la boca. No quiero oír una palabra más.

¿Entendido, sabelotodo?

- Oye. Déjalo fuera de esto. - ¡Lucas!

- Déjalo fuera de esto. - Vete de aquí, amigo.

- ¡Basta! - ¡Lucas!

- Dispárale al maldito perro. - ¡Lucas!

- ¿Qué quisiste decir? - Suéltalo, amigo.

- Harás que te maten. - ¡Suéltalo, amigo! ¡No lo metas en esto!

- Es sólo un niño. - ¡Atrás, idiota!

No me importa. Despellejaremos a tu hermanito primero.

Así lo ves morir.

¿Tienes miedo, chico?

- ¡Sí! - ¡Bájala!

¿Te gusta eso, chico? ¿Tienes miedo?

¿Tienes miedo de que te vuele ese cerebrito, amigo?

¿Qué? Vamos.

Eres una puta, amigo.

Mírenle la cara.

Haciendo pucheros, ¿cierto?

No eres tan listo ahora, ¿verdad?

¿Estás llorando, amigo?

Míralo cuando te habla.

- Va a llorar. - Vas a llorar, amigo.

- Creo que tiene algo en el ojo. - No lo hagas, hermano.

Vamos, maldito enano.

¿Qué te pasa?

¿Pueden darme un empujón?

¡Mueve esa mierda del camino, amigo!

¡Oigan!

¡Vamos! ¡Apúrate! Deja a ese maldito perro.

Es el perro de mi hermano.

- ¡Vamos! - Corre.

¡Mierda!

Corre. Vamos.

Vamos.

¡Vamos!

Vamos. Apúrate.

- Deja el maldito perro. Vamos. - ¡Toma el perro!

¡Oye, apúrate!

¡Oye, apúrate!

Perdón.

¡Vamos!

Muévete.

¡Ten el perro!

Déjanos subir.

Vamos. Apúrate.

- Ahí vienen. ¡Vamos! - ¡Vamos!

- ¡Arranca! - ¡Alto!

- ¡Vamos! ¡Rápido! - ¡Alto, chico!

¡Vienen detrás de nosotros! ¡Lucas!

Sigue derecho.

A la derecha, Daniel. Dobla a la derecha.

Daniel, vamos.

Toma la calle. A la derecha.

- ¡Cuidado! - ¡Sigue!

Miguel, ¿estás bien?

Miguel.

- ¿Estás herido? - Estoy bien. Es el perro.

Se está muriendo.

- ¡Cuidado! - ¡Cuidado!

Ahí vienen.

A tu izquierda.

Deshazte de ellos.

Deshazte de ellos, Daniel.

Agáchense.

¡No! ¡Mi arma!

Cuidado, Daniel.

¡Abajo!

Haz pedazos estos muebles.

- Dice que los afganos... - Cálmate un poco.

- ¡Mi pierna! ¡Mi maldita pierna! - ¡Déjame sacarla!

¡Vamos!

¡No! ¡Dios mío!

¡Apúrate!

¡Se atoró!

Vamos.

- Debemos irnos. Vamos. - ¡Espera! ¡Mi perro!

- ¡No! - ¡Vamos!

¡No!

- ¡Deja el perro! ¡Vamos! - ¡No!

Vamos.

Vamos.

Estará bien.

No. No la toques.

- Basta, Miguel. - No lo toques, amigo.

Lo estás empeorando. Basta.

- Déjame ver, amigo. - Basta.

Está bien.

Estaremos a salvo aquí mientras estos Policías sigan junto al auto.

¿Se va a poner bien?

¿Cómo se ve?

¿Una camiseta?

Sí.

Bien.

¿Dónde aprendiste todo eso?

¿En la Milicia?

Mi hermano mayor era Marino.

¿Recuerdas?

Sí, lo reclutaron como soldado, para conseguir la residencia.

Quería salirse. Quería una vida diferente para nosotros.

Quería salir de ahí.

Nos enviaba fotos de él disparando sus armas. ¿Recuerdas?

Era increíble.

Odiaba la comida de ahí. Y el clima. No estaba acostumbrado.

Lo mataron en combate antes de obtener la ciudadanía.

Sí, en fin.

¿Qué, la ciudadanía?

No lo sé.

Rincón nos dijo que si alguien se enteraba de nosotros,

nos llevarían a algún hogar o alguna mierda así.

Sí, a los dos.

Éramos nosotros y papá, pero él se fue cuando José partió a Afganistán.

Estamos mejor así, igualmente.

¿Alguna vez estuviste ahí? ¿En Afganistán?

Este será el momento. Será hermoso. Su momento.

Oiga.

Claro que durante la misa, le pediré que lea...

la carta del apóstol San Pablo a los corintios.

Será el encargado...

- ¿De acuerdo? - ¡Rincón!

Hizo venir a toda la pandilla por nosotros. Debemos irnos de aquí, ahora.

Es el campo de béisbol para Miguel.

Vamos.

Sabía que...

ese chico no iba a hacer ninguna entrega.

¿Lo viste irse con el chavala?

Él lo ayudó a escapar.

¿El paquete?

Aún lo tiene él.

Siempre supe que te traicionaría.

Después de todo lo que hiciste por él.

Te asigné un trabajo.

Vigilarlo.

Y, ¿no pudiste hacerlo?

¿Ahora tengo que arreglar esto por ti?

Reúne a todos.

Quiero los ladrillos y quiero al chico.

Vivo.

Sí.

Conociendo a Rincón, debe tener a sus camellos buscándonos.

No está aquí.

¿Qué?

El ladrillo. Se me cayó en el auto.

- ¿Qué? - El ladrillo. Es nuestra única oportunidad.

Esperen aquí mientras voy por otro auto.

Miguel, vamos.

Yo los llevaré.

¿Por qué quieres ayudarnos?

Vamos.

Escucha... Volveré. De acuerdo.

Felicitaciones.

Me alegro de no llegar tarde.

Amo las bodas.

Ve adentro.

Mierda.

Es mi primera vez en D.C. Quizá puedas mostrarme las atracciones.

¿Cuál es ese Presidente sentado en la silla grande?

No deberías estar aquí, Araña.

Te dije que esperaras al otro lado de las vías.

Tu amigo nunca apareció.

Te podrían haber visto los Federales. Me estuvieron vigilando todo el día.

¿Te refieres a esas putas?

Ví esa mierda a un kilómetro.

En El Salvador, dicen que eres importante.

"Ese Rincón es un matón.

Un día va a dirigir toda la Costa Este".

Necesito un matón.

No te preocupes. Lo tendrás.

No pude acercarme tanto al auto. Pero ví el ladrillo. Está lleno de dinero.

¿Dinero? ¿Cuánto?

No lo sé, pero mucho más de lo que ví en mi vida.

¿Por qué está lleno de dinero en vez de drogas?

Está en el apartamento.

- ¿Qué? - El otro ladrillo.

Necesito recuperar ese dinero. Vamos.

El Capitán está en prisión, esperando que pagues.

No puedo volver sin ese cuarto de millón.

¿Crees que es la Policía local?

Estamos hablando de la Policía Federal.

Después de que eliminaron las pandillas en Virginia...

debo ser listo.

Si se enteran del dinero, nos meterán presos a todos.

Debo cuidar a mi familia.

Por eso esto debía verse como una entrega de drogas.

Y tú debías estar del otro lado de las vías.

Huyan ahora que tienen la oportunidad.

¿Oportunidad? ¿Qué oportunidad? Míranos, amigo.

El único futuro que tenemos nosotros es que nos reclute el ejército o la pandilla.

Incluso entonces, sí entro a ese campo de béisbol,

¿qué oportunidad crees que tengo sin dinero?

Miguel, vamos.

Hará que te maten, Miguel.

Oye, no le digas a mi hermano qué hacer. ¡Yo sé lo que es mejor para él!

Lo crie solo.

Ya basta, ¿sí? No quiero oír más ese teléfono.

Te vendo drogas, amigo.

¿Por qué te haría caso?

¡Déjanos en paz! Vamos.

Voy a la casa de mi abuela, que vive en el bosque.

Y, ¿qué tienes en la canasta, Caperucita Roja?

Un rico pastel de zanahoria para que mi pobre y anciana abuela...

se sienta mejor.

¿Pastel de zanahoria? Soy alérgico a la zanahoria.

¿Qué estamos esperando?

Vamos. Mantente abajo. Vamos.

¿Hay alguien más aquí?

No, solamente yo.

Vamos.

Apúrate.

Gracias por abrirme.

- Vamos, Miguel, apúrate. - ¿Qué sucede?

No te preocupes, amigo. Gracias. Te agradezco.

Vamos.

Vamos.

Hola, ¿dónde estaban? Los están buscando todos.

Baja la voz, maldita sea.

Rincón tiene a toda la pandilla buscándote.

Dijo que robaste su heroína. Que intentaste huir.

Hazme un favor, párate ahí. Si viene alguien, avísame.

- ¿De acuerdo? Gracias. - Bien.

Entendido. Me mantendré alerta. Yo te cuido.

- Cierra la boca. - ¡Siempre cuidándote!

- Cállate. - No lo olvides. Yo te cubro.

Cierra la boca.

Vamos.

Atrás.

Apúrate.

Cierra la puerta.

¿Está todo bien?

Todo está bien. ¿De acuerdo?

Como lo prometí.

Déjanos en paz.

Ve afuera. No hables con nadie.

Para cuando termine la boda, el dinero estará aquí, y tú estarás lejos.

Mierda.

Sí.

- Vamos. ¿Lo tienes? - Sí, vamos.

Vamos.

Vamos. Está despejado. Por atrás.

- Vamos. - Vamos. Andando.

Vamos. Andando.

Vamos.

Vamos, chicos, andando.

- ¿Todo bien? - Sí.

- ¡Rodi! - ¡Hola!

No seas así, Lucas. Finalmente reunido con la pandilla.

- ¡Confié en ti, amigo! - ¡Lucas!

Oye, no culpes a gordito.

Sólo está haciendo lo que le ordenan.

Son negocios.

Quizá tú debiste haber hecho lo mismo.

Suéltame, amigo.

Déjame verlo.

- ¿Dónde está el otro ladrillo? - No lo tengo.

¿Dónde está el otro ladrillo?

Te estoy diciendo la verdad.

Te lo juro.

¿Era esto?

¡No!

¿Quieres seguir jugando?

- ¡Suéltame! - No lo tengo. Se quemó en el incendio.

- ¿Qué? - ¡Se hizo cenizas!

Es puras cenizas.

Te lo juro.

¿Dónde está el chavala?

Oye.

¿Qué es eso?

Bien.

Están listos.

Bien.

No, no te acerques.

Es todo culpa tuya.

No te acerques. Está bien.

Te estaban buscando.

Dijeron que le robaste drogas a Rincón. Tú y los chicos.

¿Es cierto?

No se las encontraron a Lucas, así que vinieron a buscar aquí.

Destrozaron el lugar.

Los tenían en el auto.

A los dos.

Está bien.

No te involucres.

¿Qué haces? Podría hablar con él.

Por respeto a mi ex, me oirán a mí.

Vas a ir tras ellos, ¿no?

¿Sabes lo que te pasará si vas allí solo?

¿Sabes lo que te van a hacer?

Esta no es tu lucha.

¿Por qué no llamas a la Policía y listo? ¿Por qué tienes que...?

Francisco, mi ex.

Tiene este tatuaje en el dorso de la mano.

Tres puntos. Todos los maras lo tienen.

¿Sabes lo que significa?

Son los tres lugares donde terminas una vez que te unes a la pandilla.

El hospital...

la prisión...

la tumba.

¿Crees que eres diferente a ellos?

No lo eres.

Soldados.

Maras.

Chicos estúpidos...

haciendo estupideces.

No.

Sólo...

Sólo... Habla.

- Amén. - Amén.

Cielos, no veo la hora de ver sus caras...

cuando Rincón los marque como luz verde.

Los llevaré a la Isla de Dangerfield.

¿Quién sabe?

Quizá hasta me permita cortarlos a los dos yo mismo.

No sé a cuál.

De tin marín...

de do pingüe.

Ni siquiera me sé la maldita rima,

pero creo que él te cortará a ti primero, así tú puedes verlo.

Sí.

¿Tienen hambre? ¿Quieren algo de comer?

¿Qué diablos te importa sí tienen hambre?

Los chicos no necesitan comida.

Ahora vuelve al fondo...

y tráenos unas cervezas.

Oye.

¿Qué, no te gustan los hombres?

¿Qué diablos haces?

Tienes que controlar a tus putas. ¿Qué clase de gente manejas?

Ese es el chavala.

- No, amigo. - Oye, ¿qué haces aquí, blanquito?

Maldito drogadicto.

Estás en el lugar equivocado de la ciudad, maldito.

¿Quieres tu dosis?

¿Quieres fiesta? ¿Quién mierda te crees que eres?

Sí, hijo de puta.

¡Siéntate, hijo de puta!

¡Así es como lidiamos con una basura de D.C.!

Vas a morir hoy, puta.

Entras a mi casa...

¡De acuerdo! ¡Vaya!

Vayan a limpiar la cocina y a ver cómo está Brenda.

Las piernas destrozadas...

sanan con el tiempo.

Pero algunas traiciones...

se infectan y envenenan el alma.

Soy hombre muerto.

En la boda de mi hermana,

¿hacen esta mierda?

Y ahora tengo un hombre muerto en mi cocina.

Anoche, te jodieron. Veo todas estas malditas...

¿Sabes qué? Estás muerto.

- ¿Sabes qué no se debe hacer? - ¿Qué?

Traer una bolsa de nachos a un puesto de vigilancia mexicano.

¿Dónde está el otro ladrillo?

Santo cielo. ¿Quién diablos?

- Llama al 217. Ahora. - Brigada 443 de FBI.

Envíen unidades. Rompemos protocolo. Repito. Rompemos protocolo.

¿Yo soy una mierda?

¡Oye! ¿Qué te pasa?

- ¿Qué te pasa? ¡Abajo, hijo de puta! - ¡Baja la maldita arma!

Baja el arma, hijo de puta.

- ¡Ven aquí, blanquito de mierda! - ¡Vamos, amigo! ¡Vamos!

- ¡FBI! ¡Baja el arma! - ¡Baja la maldita arma, amigo!

¡Muérete, hura! Estás en nuestro territorio ahora. Tú bájala.

¡Baja el arma!

¡Baja la maldita arma, hijo de puta!

Hijo, ¿te quieres morir? ¡Baja el arma!

- Baja la maldita arma. - Baja el arma.

- Tú bájala. - Baja la maldita arma.

Abajo. Al suelo, Miguel.

Joder.

Abajo.

¡Lucas!

No.

Ve por mi hermana.

¡Gabriela!

¡Ayuda! ¡Ayúdenme!

Vamos, Daniel.

No tienes adónde ir, hijo de puta.

No vas a salir de esta.

Siéntate, hijo de puta.

¡Abajo!

No están muertos, sólo porque Rincón mismo los va a matar.

¡Oye!

¿Por qué?

¿Por qué lo hiciste?

Tú sabes por qué.

Fuí como un padre para ti.

Te traté como a un hijo.

Y ahora, Gabriela está muerta.

¡Está muerta!

¡Mírame!

Por favor.

Lucas.

Vayan.

¿Qué?

Y no se les ocurra volver.

¿Lo vas a dejar ir?

Luego de que te traicionó, robó el dinero, ¿lo vas a dejar ir?

Jester.

Te volviste loco, hermano.

Si no fueras tan blando con el chico, no habría pasado nada de esto.

Muérete, Rinc. ¿Qué vas a hacer?

¿Qué diablos vas a hacer?

Debiste confiarme a mí la entrega. ¡Él es un niño!

Eres de mi propia sangre.

Mi primo, amigo.

¡Yo sólo quería ser el próximo al mando!

- ¡Ahora lo soy! - Jester.

¡No!

¡No!

No.

¡Se terminó!

Baja la maldita arma.

Dame el maldito ladrillo.

Dame el maldito ladrillo.

Bien, chicos. Vamos.

Vamos.

Sostenle la boca.

Respira.

Dame dos. Rápido. Vamos. Rápido.

Respira.

Vamos. Respira.

¿Dónde está el dinero?

¿Dónde está el dinero?

¿Dónde está el maldito dinero?

Lucas.

Lo logramos, Miguel.

¡Vamos! ¡Vamos, corre!

¡Vamos!

¡Sí!

¡Sí, Miguel! ¡Así se hace!

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