Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Esa melodía me saca de quicio. Hace semanas que la tocas.
Dos semanas, desde que empezó a llover.
Me relaja. ¿Qué quieres que haga?
Podrías decidir adónde irás después.
Leche, George.
Johnny, así están las cosas.
El fiscal cree que hubo un testigo y quiere presentarlo en el juicio.
Además, piensa que...
- ¿Me escuchas? - Sigue.
Mataste a un hombre llamado Battaglia y...
- En defensa propia. - Claro, claro.
Es lógico que Battaglia te amenazara con un arma.
- Gracias, George. - Pero el fiscal es duro de convencer.
Sin testigo, no tiene caso.
Con él, tu alegato de defensa propia será irrisorio.
- Yo no me río. - Tampoco lo hace el difunto.
No obstante, ya que pareces saber dónde se esconde ese testigo,
¿puedo sugerirte que hagas algo mientras estás bajo fianza?
Ese es tu trabajo.
Asegúrate de que es la persona correcta.
Ahora solo suponemos quién es, hay que estar seguros.
Un avión sale a medianoche, alquila un coche cuando llegues,
charla con la gente,
entabla amistad con nuestro supuesto testigo
y luego, asegúrate de que parezca un accidente, uno de verdad.
Vaya escondite.
No me sorprende que no lo encontrase hasta ayer.
Es el último lugar donde esperarías que alguien se escondiese.
Y ahora más noticias.
El asesinato en el que está implicado Johnny Yonkers
continúa desconcertado a la policía. Creen que el testigo se esconde...
PARQUE NACIONAL DEL GLACIAR
- Buenos días. - Buenos días.
- ¿Es su primera visita al parque? - Así es.
- ¿Va a quedarse? - Una semana.
- ¿Va a acampar? - Me alojaré en el hotel.
U-DRIVE COCHES DE ALQUILER
Un dólar, por favor.
Quizá estos folletos le ayuden. Disfrute de su estancia.
Muchas gracias.
Cuartel general. Con Joe Parker.
Aquí Parker.
¿Sí, Dobson?
Echaré un vistazo. Te recogeré en un minuto.
- Voy al hotel, regresaré enseguida. - Sí, señor.
Gracias.
- Buenas tardes. - Espero que sigan así.
- ¿Tiene reserva? - No.
- ¿Hay habitación? - Sí, señor.
- ¿Cuánto va a quedarse? - ¿Quién sabe? Una semana o dos.
216.
- Chico. - Sí, señor.
- Sube las maletas. - Gracias, señor.
Paul, no sé si me sentiré con ánimos para una fiesta tan concurrida.
Louise, yo también prefiero no ir pero Barrett depende de mí.
Es nuevo aquí, no conoce a toda la gente.
Socialmente es algo tosco y este es su primer "hey-rude".
Vamos, Louise, será divertido.
- Bueno, yo... - Muy bien, te recogeré a las 8:30.
- Bien. Adiós. - Adiós.
Sr. Adams, ¿ha olvidado su promesa de hacerme una fotografía?
No lo he olvidado, Mary.
Perdón, señorita, ¿qué es un "hey-rude"?
Ha estado escuchándonos. Es un baile.
Uno de los rancheros da una fiesta y ha invitado a algunos huéspedes.
Bien. ¿A qué hora la recojo?
¿No estaba Ud. Invitándome?
No, solo estaba informándole.
¿El Sr. Barrett es de Nueva York?
- Sí, ¿lo conoce? - No.
Aquí no conozco a nadie. Todavía.
Gracias.
HE LLEGADO AL PARQUE DEL GLACIAR
ESTÁ AQUÍ, PROCEDERÉ SEGÚN LO PLANEADO
HALLETT
Es para Nueva York, urgente.
Sí, señor, enseguida.
- Bourbon con agua. - Sí, señor.
- Hola. - Hola.
- Veo que acaba de llegar. - ¿Se nota?
No, en un hotel se conoce a todos los huéspedes.
Una cara nueva es noticia.
Gracias.
¿Trabaja aquí? ¿Recibe a los nuevos clientes?
No, soy amistoso.
- Tiene un buen equipo. - Gracias.
Este es mi hobby y, además, me reporta beneficios a veces.
Es estupendo que un hobby te dé dinero.
Algunos no lo consiguen ni trabajando.
Hay que valer.
Es el que está junto a Adams.
Espera fuera.
Siento interrumpir, me gustaría hablar con tu amigo.
- No interrumpes, Joe. - ¿Puedo hablar con Ud?
- Claro, adelante. - Prefiero que sea en privado.
- Soy Joe Parker, guardabosque. - ¿Sí?
¿Por qué no declaró la pistola que lleva en la guantera?
Tengo licencia.
"Matt Hallett, de Nueva York. Marine."
Ex marine, desde hace dos meses.
- Debería haber declarado el arma. - Muy bien, la declaro ahora.
Con licencia o sin ella, no se puede cazar en el parque.
¿Qué podría cazar con un.38?
- Todo tiene un aspecto estupendo. - Gracias, Paul.
Buena fiesta.
Que no pasen sed. ¿Hay suficiente whisky y comida?
Sí, señor. Todo está perfecto.
- Buenas tardes. - Hola.
Menuda choza.
El Sr. Barrett es muy rico o eso dicen.
Nadie sabe mucho de él salvo que llegó hace unas semanas.
Sí, eso he oído. Rico o pobre, sabe vivir.
Hola, Mary. Me alegra que hayas venido.
Hola. Le presento al Sr. Hallett, el Sr. Barrett.
¿Hallett? ¿Qué Sr. Hallett?
El que no estaba invitado.
Quizá no, pero sea bienvenido.
Perdóneme, pero pensé por un momento
que su nombre y su cara me eran conocidos.
¿Nos hemos visto antes?
No creo, pero gracias por dejarme irrumpir aquí.
Si viene acompañado de Mary, no irrumpe, es el invitado de honor.
- Tómese una copa y diviértase. - Gracias.
¿Os divertís?
- Tiene una casa preciosa. - Gracias.
Es la única en Montana incrustada en la ladera de una montaña.
- Hola, Mary. - Hola, Joe.
- ¿Conoces al Sr. Hallett? - Sí, nos conocemos.
¿Qué es eso de que has ganado un premio?
Así es, de la universidad.
Van a entregármelo en la vieja escuela.
Y con todo el mérito. Es tan inteligente como parece.
¡Y cómo baila! ¿Me permite?
Si Mary está de acuerdo.
- Enséñale esto. - Sí.
Es Ud. Muy rápido. ¿Cómo le acompañó Mary?
Se lo pedí. ¿Tiene algo que objetar?
Nada, necesita todos los amigos que pueda hacer.
- ¿Por qué? - ¿No sabe nada?
Es lo primero que les cuentan a los recién llegados.
SE BUSCA POR ASESINATO
¿Quién es?
El padre de Mary.
Mató a un hombre hace unas semanas, en defensa propia creemos.
Lo siento, es encantadora.
Eso nadie lo duda, y yo debo capturarlo.
- ¿Ejerce como policía? - Sí.
- ¿Le interesa por alguna razón? - En absoluto.
Un guardabosque debe hacer de todo: Leñador, veterinario, escalador...
De hecho, en una ocasión...
- ¡No! - Sí, es cierto. Tomemos una copa.
De acuerdo. Qué gracia.
Voy a presentarle. El Sr. Hallett, la Sra. Elster.
La Sra. Alvord, los Sres. Jones y ya conoce a Dobson.
- Sí, claro. - ¿Qué toma?
- Bourbon con agua. - Yo también.
- Hola, Louise. - ¿Conoces al Sr. Hallett?
Me alegra que pudiera venir. Bourbon con soda.
- ¿Jerez? - Sí, por favor.
Sr. Adams, me alegra verlo.
La Sra. Alvord está muy preocupada por su ropa.
¿Cuál es el problema?
Verá, Sr. Adams,
no creo que estos pantalones disimulen mi origen ciudadano.
Desde luego que sí.
Es la viva imagen del salvaje oeste.
Lo dice para halagarme pero me gusta.
Gracias.
Es un artilugio realmente curioso.
Ya está otra vez mi marido haciendo de las suyas.
Le encanta jugar.
Tiene una maqueta de trenes eléctricos que le costó 7.000 dólares.
- ¿Pueden creerlo? - Desde luego que sí.
Esto parece que esté vivo.
Disculpa, Mary. Tengo que hacer algo o lo romperá.
Está bien.
Mary, estás preciosa.
- Y baila de maravilla. - Gracias, Sr. Adams.
¿Querría bailar conmigo?
Naturalmente, Mary, me encantaría.
Ve, Mary, acabaré mi copa.
- Con tu permiso, Louise. - Adelante.
Veo que por fin consiguió que le invitasen.
Ha sido gracias a su información. Ahora me gustaría bailar con Ud.
Iba a terminar su copa.
Se acabó.
¿Le ha molestado que le pidiera bailar conmigo?
Claro que no, Mary. Además, bailas maravillosamente.
Es muy amable.
Produzco ese efecto sobre los tocadiscos.
Cuando salgo a bailar, se estropean.
No ha parado hasta que lo ha estropeado.
No, yo no. Esto funciona de maravilla.
Creo que venderé mis trenes y compraré tocadiscos.
- ¿Qué vende Ud., Sr. Hallett? - Bueno, de momento a mí mismo.
Es un gran vendedor pero quiere vender demasiado deprisa.
¿Tan mal bailo?
No es eso, es la música.
- ¿La música? - Es tan lenta para bailar...
- ¿Quiere sentarse? - No, no pasa nada.
Esto es música de funeral. No tiene algo más vital.
- Tengo "hoe-down". - ¡Eso es, un "hoe-down"!
¡Eh, escuchen, un "hoe-down"!
A bailar todos. Escojan su pareja.
- ¿No quiere intentarlo? - No, prefiero mirar.
- Eh, Joe. - ¿Por qué no bailas?
No sé bailarlo.
¡Oigan! ¡Escúchenme todos! ¡Apaga la música, Barrett!
Amigos, por favor...
¡Avalancha!
¡Calma! ¡Calma! ¡Tranquilos!
¡Escuchen, escuchen!
Muy bien, creo que ya ha pasado.
Todo el mundo fuera.
Pero despacio, no se amontonen.
¡Un cable suelto!
¡Calma! ¡Calma!
¡Es un cable de alta tensión suelto!
Hallett, no salga. ¿Quiere morir?
¡Vuelva aquí!
Todo despejado.
- Tú y tu casa incrustada en la ladera. - Yo no tengo la culpa.
Ha sido formidable.
Se las arregló bien para ser un civil.
- ¿Qué quiere decir? - Un ex marine es un civil aquí.
¡Tengo que besar a este hombre!
- No me lo merezco. - ¡Claro que sí!
¡Qué hombre! ¡Es un héroe y, además, guapo!
Hallett, es Ud. Más valiente de lo que pensé.
- Señorita. - Un momento.
- Chóquela, amigo. - Hola.
Y lo de amigo es en serio.
Cuando un hombre me salva la vida, siempre le llamo amigo.
¿Y esos indios? ¿Un pow wow?
Celebran una ceremonia esta noche.
La danza del maíz, la lluvia o algo así.
Le aseguro que cuando deje el negocio del heno y el pienso para pollos,
invertiré en este tipo de hoteles.
- Antes tendrá que conseguir un parque. - ¡Sí!
¡Tendré que conseguir un parque!
Hola, Hallett. ¿Ya recuperado?
- ¿De la avalancha? - No, del beso.
- Ah, eso. - Hola, héroe.
¿No irá a empezar Ud. También?
Señorita, ¿podría atenderme?
Señora, es solo un momento.
Lo que necesita es un par de ayudantes.
Sí, hoy es el día libre de Mary. Está preparando la danza.
- ¿Piensa ir? - No estoy muy interesado.
Pero me arriesgaría si me acompañara.
No, Louise irá conmigo. Acaba de prometérmelo.
- Hasta luego. - Qué pena.
Admiro el gusto de Paul.
Aceptaré el cumplido aunque no pueda aceptar la invitación.
Quizá después. Estaré allí.
- Hola, Hallett, se lo está perdiendo. - Ya.
- ¿Ha visto a la Srta. Graham? - Sí, está por ahí.
Gracias.
Un momento, voy a intentar hacer otra.
Creo que he sacado un par buenas.
Perdone, señor. Llamando al Sr. Paul Adams.
Llamando al Sr. Paul Adams. Sr. Paul Adams.
Estoy aquí.
- Tiene una llamada de larga distancia. - Iré enseguida.
- Gracias. - A ti.
Lo siento, Louise, debe de ser de San Francisco
sobre la portada de la revista.
No te preocupes, me quedaré a ver la danza.
No tardaré.
Ni preparándolo yo mismo habría sido más oportuno.
¿Lo hizo?
¿Le parezco el tipo de hombre que haría algo así?
Sí.
Es algo aburrido. ¿Damos un paseo?
Estoy esperando a Paul, ha ido a atender una llamada.
Iremos hacia el hotel.
- Ya sabe cómo son esas llamadas. - De acuerdo.
Vamos por aquí, la vista es más bonita.
- Pero Paul no nos encontrará. - Claro que sí.
No se preocupe.
- Hola, Sr. Adams. - Hola, Mary.
Sr. Adams, ¿me hará una fotografía con mi traje?
- ¿Traje? - Es para la ceremonia.
¿Le gusta?
Sí, me gusta mucho.
Mary, tengo que atender una llamada muy importante.
- ¿Nos vemos después de la danza? - Encantada.
Tal vez tarde pero te buscaré.
Podemos vermos más tarde si quieres.
Claro. Gracias, Sr. Adams.
¿Regresamos ya?
No hay prisa. ¿Había visto una luna tan bonita?
Anoche, antes de anoche y la noche anterior.
- No le gusta alejarse tanto, ¿no? - Eso creo.
Me siento halagado. Normalmente no asusto a las mujeres.
No estoy asustada. Solo un poco cansada.
¿Está segura? ¿O le preocupa algo?
- ¿Por qué lo dice? - Por curiosidad.
Me he estado preguntando unas cuantas cosas sobre Ud.
¿Debería sentirme halagada?
- ¿Qué clase de cosas? - Paul Adams, por ejemplo.
- Es encantador. - Siempre está a su alrededor.
- Ahora no. - No, no lo está.
Hay otra cosa que me intriga de Ud.
¿Cómo es que está trabajando tan lejos?
No sabe de dónde soy.
¿Cómo lo sabe?
Quizá trabaje en el circo o sea un adivino.
Le diré su edad y de dónde es.
Tiene 23 años y es de Nueva York.
No anda muy lejos.
¿Por qué este interés repentino?
¿Repentino? Esto se remonta a Adán y Eva.
Se expresa muy bien.
¿Se pregunta alguna cosa más?
Sí. La música.
¿Qué música?
Anoche cuando bailábamos,
¿por qué se paró cuando empezó a sonar aquella melodía?
Ya se lo dije. Era demasiado lenta.
Eso fue lo que me dijo, pero creo que le trae recuerdos de algo.
Algunas veces, la música juega con la mente de uno.
Quizá la he escuchado demasiado.
¿En algún club nocturno?
Club nocturno. Club nocturno.
Club nocturno. Club nocturno.
¡Louise!
- ¿Qué le pasa? - No lo sé.
¿Qué pasa, Louise?
Creo que imaginé...
No sé qué imaginé...
Qué vergüenza. Por favor, perdóneme.
Mi mente me ha jugado una mala pasada.
- Olvídelo. ¿Se encuentra bien? - Sí, estoy bien.
Regresemos al hotel.
Mirad esta cara.
Katoonai Tiller.
Es el rostro de un indio asesino.
La ceremonia de su hija esta tarde quizá le resulte difícil de resistir
e intente verla escondido en algún lugar.
Buscadlo, nos reuniremos en el claro.
Esta es una ocasión muy feliz.
Y no podría ser más justo o adecuado
que nuestra invitada de honor, Mary Tiller,
regresara a esta, su primera escuela,
para recibir este honor de la universidad.
Mary comenzó aquí.
Nos dejó y afrontó mayores empresas.
Ahora ha regresado como una joven de destacada notoriedad.
He tardado en encontrarla.
- ¿Tenía que encontrarnos? - A Ud. No, a Ud.
Damas y caballeros.
Les hablo con humildad y con gratitud.
No podría ser de otro modo
ya que es la transformación de un sueño en realidad.
Pero no ha sido solo mi sueño, se lo debo a alguien.
A mi padre.
ÉI me ayudó con libros, consejos
y con algo que es más importante,
él me hizo ver que el conocimiento nos hace libres.
En su regazo aprendí el modo de vida americano
y toda la fuerza...
...de los que son temerosos de Dios.
Atrás, dejen que respire.
¿Te encuentras mejor?
Ya está bien. Fue a causa de la emoción.
- Qué vergüenza. - No digas eso.
Es una oración pidiendo perdón por mi debilidad.
- ¿Nos vamos? - Gracias, Louise.
Te acompañaré.
- Lo siento mucho. - Estaré encantado de llevarlas.
Gracias, Matt, pero creo que prefiere estar sola.
Si tiene que hacer su buena acción del día, invíteme a una copa.
¿Qué tiene eso de bueno?
Katoonai no ha aparecido.
No nos queda más remedio que buscar mañana.
Sube.
Hola, John.
Justo el hombre que quería ver.
Justo el hombre.
Sr. Elster, admiro su energía.
Posee el entusiasmo más tenaz que me he encontrado en mi vida.
El entusiasmo es un estado mental.
Psicología. Por ejemplo, estoy decaído.
Un cliente me dice: "¿Cómo está?" ¿Le digo que me encuentro decaído?
"Me encuentro muy bien, maravillosamente."
Eso le hace sentirse bien. Entusiasmo, ¿lo entiende?
- Es contagioso. - La palabra es infeccioso.
Me recuerda mucho a mi jefe de ventas.
Maneja bien las palabras. Siempre me está diciendo:
"Nunca pondrías un número equivocado en el libro de contabilidad.
¿Por qué utilizar una palabra equivocada?"
- "Infeccioso" es la palabra. - ¿Señor?
Cerveza para mí y lo que esté tomando para él.
¿Está celebrando algo?
Así es. Una para el camino.
Mi mujer y yo nos vamos mañana o pasado.
¿Tan pronto?
Sí, ya sabe, todo lo bueno se acaba.
Tenga, algo para que nos recuerde
ya que fue tan amable de hacernos aquellas fotos a mi mujer y a mí.
Muchas gracias.
Ábralo.
No lo entiendo. ¿Es una broma?
No lo es.
Es un recordatorio de ya sabe quién.
¿A qué hora comemos? ¿O se ha olvidado de la cena?
¿Olvidarme yo de comer? Veo que no me conoce bien.
- Nos veremos aquí a las 7. - Bien, le veré a las 7.
Olvidarme yo de comer.
- Todo el tiempo pensaba que Ud... - Lo sé.
Adams, ¿qué cree que está haciendo?
Johnny no le envió aquí para perder el tiempo cortejando a una india.
- ¿Cómo sabe lo de ella? - Es nuestra obligación saberlo.
Y ahora será mejor que se ponga manos a la obra...
Pero el arma... Se supone que debía parecer un accidente.
El fiscal ahora está seguro de que la dama fue testigo.
No podemos arriesgarnos más.
Si la encuentra, la convertirá en un testigo protegido.
Y nos arruinará. No pierda el tiempo.
- ¿Entendido? - Sí, entendido.
Le diré una cosa.
Hay dos cabezas pendientes de un hilo.
La mía y la suya.
Y si Johnny Yonkers va a cortar alguna de las dos,
no será la mía.
¡Bueno, hasta la vista, amigo!
Le veré luego.
¡Hola, amigos!
- Hola, Paul. - ¿Dónde está Louise?
¿Louise? En la cafetería. ¿Para qué quieres verla?
Es algo sobre unas fotos que le hice.
Quiere que las envíe a Nueva York.
- ¿Te veré esta noche? - Naturalmente.
- Quizá me retrase. - No me importa.
Gracias por la cena, Hallett. Muy amable.
No me lo agradezca a mí, fue idea suya.
Dejad de discutir. Es posible que lleguéis a caeros bien.
- Oh, no, eso no. - ¿Cómo pasaréis la tarde?
- Solos. - ¿Y eso?
- Ahí viene ese otra vez. - Louise, te he estado buscando.
¿Por algo en especial?
Pues sí, tenemos una cita para cenar.
¿Para cenar? Pero si no teníamos cita esta noche.
De hecho, acabo de cenar con Matt y Joe.
- La señorita está muy ocupada. - Lo siento, Paul.
Debo de haberme confundido de fechas.
Ustedes los civiles siempre tan desorganizados.
Bueno, no pasa nada. Aún tenemos tiempo para dar un paseo.
Se refiere al nuestro.
Cualquier combinación de este trío podría ver el parque por la mañana.
¿Qué te parece? Le alimento y luego no me ayuda.
Parker, ¿me recibes?
Parker, ¿me recibes?
Perdona.
Me prometiste que cenaríamos juntos,
lo menos que puedes hacer es pasear conmigo.
Bueno, supongo que si lo prometí...
Aquí Parker. ¿A qué viene tanta prisa?
Un incendio, parece grande.
Lo hemos localizado a 800 m al noroeste del paso de Dutch Creek.
Clase E.
¿Cuánta gente tienes?
Un equipo de 30 y media docena de estudiantes.
Necesitamos más. Voy hacia allá.
- ¿Qué pasa? - Sube.
- ¿Cómo? - Hay un incendio.
- Bueno, ¿y qué? - No acatas las órdenes muy bien.
- Ahora soy... - Lo sé, un simple civil.
Pero en una emergencia tengo derecho a dar órdenes a cualquiera.
Ordena entonces.
Esto es grave, necesito a todos los hombres que pueda conseguir.
- Contaba con ese paseo. - Estaré aquí cuando vuelvas.
¿Y Adams? Podría serte útil.
- Bien, Adams. - ¿Vestido así?
¿Qué crees que es esto? ¿Un saco? Si él va, yo voy.
- Vamos, Adams. - Pero...
¡Esa es la actitud!
No tardaré.
Tened mucho cuidado.
- ¿Va a echarnos una mano? - Será mejor o Parker se enfadará.
Dejad de charlar e id a poneros ropa de trabajo.
Es ahí dentro.
- ¿Qué dicen los informes? - Va a peor.
10% de humedad con un viento de 15 kmlh.
Eso no es bueno. Poneos en marcha, iré enseguida.
Sí, señor. ¡Venga, chicos, arriba!
¡Desenrollad esa manguera!
¡Vamos, bajad de ahí!
¡Coged los equipos y ponéoslos!
Echemos un vistazo.
Vamos, chicos, adelante.
Sí, Parker acaba de llegar.
Esto está difícil.
Podremos controlarlo si el viento se mantiene.
El viento viene hacia aquí.
Necesitaremos más hombres. Esa apisonadora no podrá pasar.
Llama al cuartel general.
Cavad un cortafuegos por allí.
Intentaremos sofocarlo antes de que llegue.
Vamos, chicos. Comenzad por este lado.
Vamos, chicos. ¡Vamos!
Jim está al habla.
Hola, Jim. Nos lleva ventaja.
El viento es del suroeste. Envía dos equipos.
El fuego está en la cima del risco, no creo que podamos detenerlo.
Bien. Vamos.
Empezaremos por aquí.
Abrid un claro de un metro de ancho.
Cortad todo lo que se queme, dirigidlo hacia el risco.
Codd, cortemos este árbol.
¡Mirad!
¡El árbol está cayendo! ¡Fuera de aquí!
¡Eh, están atrapados!
¡Vamos a intentar rodearlo!
- ¡Hallett! - ¡Fletcher!
¡Adams!
- ¿Nos oyen? - ¡Cuidado!
No saldrán de ahí vivos.
¡Corred!
No podrán salir.
Hay que atacar el incendio por el norte.
El incendio ha vuelto a saltar. Ahora en Dutch Creek.
Dame eso. Soy Parker. Comprobad la línea.
Ahí está Praskins.
¡Praskins! ¡Por aquí!
- ¿Dónde está el resto? - Atrapados.
Hallett, Adams y el chico.
- Hay que sacarlos de ahí. - Creo que no hay salida.
Habrá que abrirla. Vamos. Tú quédate aquí.
¡Eh, vosotros! ¿Habéis visto a los desaparecidos?
No han dado señales de vida.
¡No podrán sobrevivir!
¡Hay que encontrarlos! ¡Mantened esa parte libre!
¡Vamos! ¡No os detengáis!
¡Aquí hay agua! Iremos hacia abajo.
¡Vamos, por aquí!
Sería un suicidio seguir.
- Hay que volver. - ¡No podemos volver!
¿Adónde vas, chiflado?
- ¡Tranquilo! - ¡Suéltame o te mato!
¡No matarás a nadie! ¡Ayúdame!
Ha perdido el juicio. Salgamos.
Tienes un corte muy profundo. Necesitarías un par de puntos.
¿También eres médico?
Ya te lo dije, hay que ser un poco de todo.
Hay que tener recursos.
Adams, no sabía dónde te estaba metiendo.
Iba a muchos incendios cuando era pequeño pero no así.
Digamos que ha sido una experiencia.
Soy yo quien debería pediros disculpas por meteros en esto.
- Solo sois un par de civiles. - Deprisa, doctor, tengo una cita.
Un trabajo como el que habéis realizado
cualificaría a un hombre para un periodo de pruebas con nosotros.
- ¿Has oído eso? - Es un año en periodo de pruebas.
Una vez pasado el examen, seríais fijos.
¿Has oído eso?
Está dirigiéndose así, tú eres más del estilo de Superman.
Estás empezando a no gustarme.
Eso no es importante, salvarme la vida fue suficiente.
Bien, Superman, prueba esa pierna.
Estupenda.
- ¿Qué te pasa? - Solo que no puedo caminar.
Vístete y os acercaré al hotel.
Gracias, Dr. Christian.
¡Ya has vuelto! No te he visto llegar.
Entramos por la puerta de atrás.
- Gracias a Dios que estás bien. - Gracias.
Ha sido terrible.
¿Y Matt? ¿Está bien?
Perfectamente. Está arriba. ¿Está Mary?
No, se fue pronto.
Louise, estoy preocupado por...
¡Matt!
Hola, casi no lo contamos.
Bueno, aquí estoy para ese paseo.
Sr. Hallett, una conferencia para Ud. Dicen que es importante.
Enseguida voy.
- ¿Dentro de una hora? - Estaré lista.
Bien.
Louise, debo hablar contigo, es muy importante.
- Se trata de Mary. - ¿De Mary?
Sí. Necesito que me des un consejo.
Sé que eres su mejor amiga y que quieres ayudarla.
Bueno, claro, pero no lo entiendo.
¿Puedes concederme media hora antes de tu cita?
Mi coche está en la puerta.
Bueno, si se trata de Mary...
- Tardaré un minuto en cerrar. - Gracias.
Señorita, soy Matt Hallett. Estoy esperando.
- Volveré en unos minutos. - ¿Adónde vas?
- A hablar con Paul. - Sí... ¿Con Paul?
- Enseguida vuelvo. - Pero... Sí, dígame.
¿Oiga?
Sí.
No te oigo.
Sí.
Bien.
¿Qué?
Bien, de acuerdo.
- ¿Qué ocurre? - ¿Los has visto?
- ¿A quiénes? - A Louise y a Adams.
- Sí, acaban de salir. - ¿Hacia dónde?
Pueden haber cogido cualquier carretera.
Joe, necesito tu ayuda.
¿Policía de Nueva York?
Trabajo para el fiscal. Debo detener a Adams.
- ¿Por qué? - Te lo contaré en el coche.
Es un romance de verano que se ha descontrolado.
En estos momentos, Mary está casi desesperada.
Paul, no podría estar más sorprendida.
Estoy muy decepcionada contigo.
Lo sé, pero me sentí fascinado por Mary.
Si pudieras hablar con ella
y explicarle que se ha tomado esto demasiado en serio...
De acuerdo, lo haré. Pero no por ti, sino por Mary.
Gracias, me quitas un gran peso.
- Será mejor que vuelva con Matt. - Claro.
Siento haberte entretenido.
Interrumpimos este programa
para emitir un boletín especial de la central de guardabosques.
- Estén atentos. - Esta es una alerta azul.
¡Es Joe!
Informen si advierten la presencia de Paul Adams.
Repito, Paul Adams.
Es un pistolero de Nueva York.
Puede haber secuestrado a Louise Graham
con la intención de asesinarla.
Adams conduce un descapotable de color crema...
¡No! ¡No!
El coche se dirigió al sur por la carretera del lago.
Ella no sabe nada más. Estaba abajo.
¿Cuándo pasó eso?
Hace una hora.
Dice que aproximadamente hace una hora.
Louise.
Dime, Joe.
¿Estás bien?
Sí, bien.
He enviado a Matt a recogerte en una lancha. Espérale ahí.
De acuerdo.
Todos los ciudadanos de la zona deben informar si ven a Paul Adams.
Repetimos, Paul Adams, pistolero de Nueva York.
¿Quiere llamar de nuevo a la habitación del Sr. Adams?
Paul, te he estado llamando.
Hola, cariño.
Estaba preocupada. Llegas dos horas tarde.
Lo siento, no pude evitarlo.
¿Pasa algo? ¿Qué es? Dímelo.
No es nada. Me siento ridículo hablando de ello.
Dime qué te ha pasado.
Mary, están a punto de detenerme.
¿De detenerte?
Todo el mundo está buscándome. Las carreteras están cortadas.
Hay una alarma general.
Todo el mundo en el Parque me está buscando.
- ¿Por qué? - Ya te lo he dicho. Es absurdo.
Es por algo en lo que no tengo nada que ver.
Pero... ¿no puedes decírmelo?
Mary, me robaron el coche hace algún tiempo,
lo utilizaron en un atraco.
- Pero no fuiste tú. - Claro que no.
Pero tengo que volver a Nueva York antes de que la policía me encuentre.
Tuve que colarme en el hotel para verte.
Tengo que salir esta noche.
Vendrás conmigo, ¿verdad?
Sabes que sí.
Pero si tú no has hecho nada...
Escucha, mi familia es muy conocida en el este.
Esta publicidad sería un desastre.
Incluso siendo inocente, si me detienen, el daño estará hecho.
Entonces nos iremos.
- Escribiré una nota a Louise. - No le digas nada de nosotros.
Dile que te pondrás en contacto con ella en un par de días.
¿Conoces alguna forma de salir del parque sin que nos vean?
Sí. Por el Cañón Mahtotopa.
Bien. Bien.
Date prisa. Será mejor que te cambies.
Pudiste ahorrarte muchos problemas hablando con la policía
en vez de salir corriendo.
¿Y ser una diana de tiro al blanco?
Con Adams lo eras de todas formas.
Esas luces... Todavía sigue libre.
Y también Johnny Yonkers.
Admitió el asesinato aunque alegará defensa propia.
Por eso debes ir a Nueva York.
- ¿Es un asunto oficial? - Y por egoísmo.
No quiero pasarme la vida preocupándome por mi chica.
Vaya, Sr. Hallett, ¿cómo es eso?
Acabo de caer en que estoy enamorado de la diana.
Matt, ¿cómo supisteis que yo era el testigo?
No estábamos seguros.
Pero había un guarda en el edificio de al lado.
Oyó a alguien tocar el piano.
Tocaba lo mismo una y otra vez.
Luego dispararon y vio una chica correr.
Estaba oscuro y no la vio con claridad.
Por su descripción, podrías ser tú.
Era yo.
Regresé para cerrar mi taquilla
y vi algo que no debería haber visto.
Lo imaginamos, pero tenía que demostrarlo
y evitar que te matara uno de los matones de Yonkers.
En eso casi fallo.
¿Por qué sospechaste de Paul Adams?
Llamé e hice que la policía lo investigara.
Me contestaron, casi demasiado tarde.
- ¡Mary! - ¿Qué?
No sabe que es un asesino. Hay que avisarla.
Eso es todo.
"Me marcho a Nueva York, te escribiré pronto. Mary."
Sí.
Llegaremos en cuanto podamos.
- Parker quiere vernos. - ¿Tiene noticias de Paul?
Creen que puede haber conseguido salir del parque.
- ¡Eh! ¿Dónde está la ley aquí? - ¿La ley? ¿Qué ocurre?
Un tipo acaba de salirse de la carretera.
Yo estaba en mi saco de dormir esperando a que amaneciera
cuando oí un ruido que me despertó, se había salido de la carretera.
Debía de estar borracho o loco. Se lanzó directo hacia los árboles.
- ¿Qué coche era? - Un descapotable de color claro.
- Del 51 o 52. - Es su coche.
- ¿Recuerda el lugar? - Sí, vengan.
Cuando llegué aquí, ya se había ido.
Así que le buscan.
Sí, tendría otro coche preparado
y lo dejó para despistar.
- Tal vez no sea así. - ¿De qué hablas?
Hay un paso por ahí que conduce hasta la Cueva de los Vientos.
- He ido alguna vez con Mary. - ¿A qué distancia está?
Es un largo paseo y, además, peligroso.
- Coge el coche y ve a por Parker. - Nunca lo encontrarás sin mí.
- Ese tipo es un asesino. - Lo sé.
Pero ya me han disparado.
Hágame un favor. Me llamo Hallett.
Llame a los guardabosques.
Dígale a Parker lo ocurrido y que voy detrás de Adams.
- Lo haré encantado. - Gracias.
Un momento. Su periódico al teléfono.
Hola. Soy Boone. Ponme con el jefe.
Intentó matarla, no explicó cómo. No dijo mucho.
- ¿Dónde está ahora? - Ella y Hallett salieron tras él.
Me parece increíble. ¿Cómo puede uno suponer algo así?
Era un muchacho de lo más amable.
- La chica se ha salvado por poco. - Es terrible.
Muchacho.
Nos marchamos. Coge las maletas y llévalas al coche.
Sí, señor.
Ya estamos cerca de la cueva.
- ¿Dónde está? - Por allí.
Tras el recodo.
Quédate aquí, iré a ver.
¡Matt!
¡Cuidado, es Adams!
Es Katoonai.
¡Es Katoonai! ¡No es Paul Adams!
¡Atrás, Louise!
- ¿Estás loca? - ¡Es Katoonai!
¡Cree que vas tras él!
No disparará.
¡Katoonai! ¡No venimos a por ti!
¡Buscamos a Mary!
¡Necesita ayuda!
¡Katoonai, te vi en la escuela y no te delaté!
No voy a engañarte ahora.
Mary necesita ayuda.
¿Por qué la necesita?
Anoche, un hombre llamado Paul Adams intentó matarme.
Engañó a Mary para que huyese con él.
Pensamos que pudieron venir por aquí. ¿Los ha visto?
Quizá los esconda.
Mary desconoce lo malvado que es ese hombre.
- Es muy peligroso. - Adams es un asesino.
¿Cuál es el camino para salir que conoce Mary?
- Cruzando el glaciar, es peligroso. - Vamos.
Hay grietas ocultas.
Cruzar el glaciar puede significar morir.
- Tendremos que dar la vuelta. - ¿Dar la vuelta?
Lo siento, es culpa mía.
Deberíamos haber tomado otro camino hace tres kilómetros.
Dijiste que conocías esto y estamos perdidos.
Perdidos no, retrasados. Ahora estoy segura.
El Mahtotopa.
Ya te lo dije. Ese cañón conduce al glaciar.
- Fuera del parque. - Sigamos.
El Mahtotopa, el glaciar no está lejos.
- ¿Cuánto falta? - Muy poco.
- Ahí está el glaciar. - Y después, ¿cuánto?
No mucho. No mucho.
Agáchate. Espere, cuidado con Mary.
¡Adams!
¡Entrégate, no puedes escapar!
- Es Hallett. - ¿Hallett?
- ¿Por qué le disparas? - ¡Calla!
Espere.
Sorprendámosle.
Louise, dile que estás aquí.
¡Paul!
¡Será mejor que te entregues!
- ¡Es Louise! - ¡Quieta!
¡Cierra la boca!
Hay que salir de aquí. Sigue agachada.
¡Vamos, muévete! ¡Vamos!
Que no salgan.
Otra vez.
Es una pérdida de tiempo. Hay que rodearlo.
Quieto. Manténgalos agachados.
Deme su pistola. Intentaré llegar por arriba.
Bien.
¡No, Paul! ¡Es mi padre!
¡Matt!
Ve delante. ¿Me oyes? ¡Vamos!
¡Matt!
- ¿Estás bien? - Sí.
Se marchan. Están cruzando.
La cuerda, necesito la cuerda.
La cogeré.
Quédate aquí.
- Matt, espera. - Te he dicho que te quedaras.
Pero, Matt...
Dejaremos los caballos.
¡Adams!
¡Sigue, sigue!
- ¿Qué ocurre? - No podemos ir por aquí.
¡Mientes! ¡Sigue!
Voy a cogerla.
¡No, Louise, cuidado!
¡Sr. Hallett! ¡Louise!
Trae el rifle.
Agárralo bien.
No te muevas.
Deja que te pase la cuerda.
Quieta. No te muevas.
- ¡Matt! - ¿Estás bien?
Sí.
¡Hallett!
¡Hallett!
- Louise. - Está bien.
¿Y Adams?
Muerto.
Qué pena que trabajes. Alguien como tú nos vendría bien.
Te lo agradezco, pero la vida en un parque es muy accidentada.
¿Qué vas a hacer con un personaje así?
Quizá casarme.
Interesante idea.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.