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ROMPIENDO CODIGOS
ROMPIENDO CODIGOS de Hugh Whitemore
Traducci�n: R.Mora para www.avenidalibertad.es
Celebrando el centenario de Alan Turing (1912-1954)
Perd�n por hacerle esperar, se�or.
Pongamos en orden los hechos b�sicos.
Estamos hablando de un robo que se produjo el 23 de enero...
- ...y usted es el Sr. Spurling. - No, Turing: T - U - R - I - N - G.
Mike Ross, Sargento Detective.
Te cojo esto.
�Querr�a venir conmigo, Se�or?
- �Es esta su lista? - S�.
Una camisa, cinco cuchillos de pescado,
un par de pantalones de vestir, tres pares de zapatos,
una m�quina de afeitar el�ctrica, una botella de Jerez medio vac�a.
No es gran cosa.
Bien, vivo con sencillez. Las posesiones 'per se' significan muy poco para m�.
Ahora bien...
Usted dijo... usted le dijo al polic�a, le cont�...
que ten�a alguna idea de qui�n podr�a haber cometido el crimen.
Bueno... s�. Creo que se llama George.
- George, �qu�? - No lo s�.
�Qui�n es ese hombre?
- �Puede describirlo? - Oh, no. Nunca lo he visto.
- Pero sabe su nombre. - Oh, s�. Alguien me lo dijo.
�Qu� le dijo, se�or?
Que ese hombre, George, podr�a ser un ladr�n.
�Qui�n se lo dijo?
Bueno, un joven llam� a la puerta... vendiendo algo... cepillos o algo as�.
Me dijo que tuviera cuidado porque hab�a o�do hablar de un robo...
en la taberna... planificar el robo.
A este hombre, George, �le oy�...
hacer alg�n tipo de plan para robar en su casa?
No, no en mi casa en concreto, no. En una casa de mi barrio.
O al menos eso tengo entendido. Eso es lo que me dijo.
Este... joven, el de los cepillos, me dijo
que conoc�a al hombre que estaba hablando... George.
Lo reconoci�, ya ve.
�Por qu� no inform� a la polic�a en ese momento?
Pero no pod�a... o sea, me comentaron casualmente que tuviera cuidado,
que tuviera los ojos abiertos, pero realmente no prest� mucha atenci�n.
�Qu� tipo de cepillos vend�a?
No tengo ni idea. A primera vista me pareci� que eran cepillos.
Yo... lo he olvidado.
Ser�a de gran ayuda si pudiera recordarlo.
S�, lo intentar�.
Nunca debi� haber mentido, ese fue el verdadero error.
Tengo las ideas muy claras sobre lo que est� bien y lo que est� mal...
- ...y mentir est� mal. - Pero estaba asustado.
Por supuesto que estaba asustado. Hizo trampas en el examen de lat�n.
Sab�a que lo descubrir�an, sab�a que lo castigar�an por mentir.
- Eso lo hace todo cien veces peor. - �Alan?
Alan, �eres t�?
- �Oh, Se�or! Es mi madre. - Aqu� est�, perd�neme.
Me pareci� o�r el timbre pero no estaba muy segura.
Estaba en el jard�n, como ve. Disc�lpeme.
�Alan, cari�o! �No me presentas a tu amigo?
S�, lo siento. Este es... Christopher Morcom.
- �C�mo est�, Christopher? - �C�mo est�, Sra. Turing?
Encantada de conocerle por fin. Alan me ha hablado mucho de usted, y yo le dec�a
invita a Christopher un fin de semana. Nunca esperaba que lo hiciera.
Siempre trata de reservarse a sus amigos del colegio.
Creo que quiz� se averg�enza de nosotros.
Pasemos.
Vamos, por aqu�.
Sent�monos, y usted se sentar� aqu� a mi lado.
Gracias.
- �Cu�nto tiempo ha estado en Sherborne? - Un a�o m�s que Turing... Alan.
- �Lo ha pasado bien? - Mucho.
Elegir la escuela apropiada es tremendamente importante, �no cree?
- Estoy muy impresionada con Sherborne. - No es tan maravilloso.
Desde luego que lo es. �Qu� tiene de malo?
Al menos una cosa: no tratan las matem�ticas como una disciplina seria.
No puedo creerlo.
Pues es cierto. �Sabes lo que nuestro tutor dijo el otro d�a?
Dijo "esta habitaci�n apesta a matem�ticas".
Y luego, mir�ndome a m�, a�adi� �Sal y trae un spray desinfectante�.
�Estar�a bromeando!
No. Odia todo lo que tenga que ver con la ciencia o las matem�ticas.
Una vez dijo plenamente convencido que �Los alemanes perdieron la Gran Guerra
porque pensaron que la ciencia era m�s importante que la religi�n�.
Pero la ense�anza de las matem�ticas no es el �nico modo...
...de juzgar las cualidades de una escuela.
S�, pero es lo �nico que a m� me importa.
�Comparte usted tambi�n ese entusiasmo por las sumas y la ciencia?
Oh, s�, plenamente.
El hermano de Morcom es cient�fico, mam�, tienen un laboratorio en casa.
�De verdad?
- Chris es bueno con el telescopio. - �En serio? �Qu� espl�ndido!
�Oh, es tremendo, Sra. Turing! �Absolutamente espl�ndido!
La otra noche... �no te lo dije? La otra noche de hecho vi...
los sat�lites de J�piter destac�ndose del eclipse.
Fue incre�ble.
�Caramba!
El cielo estaba maravillosamente claro, completamente sin nubes.
Sent� que estaba vagando por el universo.
J�piter, Sirio, Betelgeuse, la nebulosa de Andr�meda.
Fue bastante abrumador.
- La inmensidad de la creaci�n. - �Cielos!... �Qu� fant�stico!
S�, todo eso suena muy fascinante, debo decir.
Fascinante, pero muy lejos de mi alcance.
Es lo mismo que esa teor�a de la que me hablaba Alan.
�Qu� dijiste? Ya sabes, ese hombre de nombre jud�o.
- El Sr. Einstein. - �Einstein, s�!
No entend� una palabra, ni una sola palabra.
Tomaremos un t�, �de acuerdo?
L�vate las manos, Alan; est�n cubiertas de tinta.
�Le ha hablado Alan del primo de mi abuelo?
Era cient�fico. Invent� el electr�n.
No lo invent�, mam�. Los electrones existen, no se pueden inventar.
Bueno, los encontr� o descubri� o algo as�.
Era miembro de la Royal Society, muy distinguido.
L�vate las manos, �eh?
Acomp��eme.
Ah... Chris.
Lo siento, Morcom, uno no puede elegir a su propia madre.
Ella est� bien.
- Sabes lo que me gustar�a... - �Qu�?
Me gustar�a que esta fuera mi casa.
Quiero decir, mi propia casa.
As� podr�amos vivir aqu�, t� y yo,
tener nuestras propias habitaciones, nuestros propios laboratorios,
trabajar juntos, compartirlo todo.
�Qu� maravillosa ser�a esa vida!
S�, s� lo ser�a.
- �Venga conmigo, Christopher! - Tengo que irme.
�Oh, Chris!
Gracias por venir a verme hoy.
No te olvides de lavarte las manos.
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"Alg�n d�a mi pr�ncipe vendr�
"Alg�n d�a nos veremos de nuevo
"Y nos iremos lejos a su castillo
"Para ser felices para siempre, lo s�
"Alg�n d�a, cuando la primavera est� aqu�
"Encontraremos nuestro amor de nuevo
"Y los p�jaros cantar�n
"Y sonar�n campanas de boda
"Alg�n d�a, cuando mis sue�os se hagan realidad"
- �Se sienta alguien aqu�? - No.
Pu�etero fr�o, �ah?
Aut�ntico clima navide�o.
�Pu�etera Navidad!
�C�mo estuvo la pel�cula?
Oh... ha estado muy bien.
"Blancanieves". Ya la hab�a visto. Vale la pena verla.
S�, creo que est� bien. Al menos para m�.
�No trata sobre una bruja malvada?
S�, s�, le da a Blancanieves una manzana envenenada.
Pese a todo, tiene un final feliz. Ella se queda dormida
y despierta en los brazos del apuesto pr�ncipe.
Es realmente... muy conmovedora
Personalmente, me gusta la intriga...
- ...una buena intriga. - �Vas al cine a menudo?
No, no puedo permit�rmelo.
Ya no. Estoy sin trabajo.
Mala suerte.
�D�gamelo a m�! Ahora me tengo que quedar en casa.
No muchos caprichos, ahora. �Y usted?
Tengo mi propia casa.
- No, me refiero al trabajo. - �Oh! Estoy en la universidad.
Es usted muy viejo para eso.
- Bueno, soy parte del personal. - �Un profesor?
No, no exactamente. Realizo un trabajo de investigaci�n.
- �Qu� trabajo? - Cient�fico, Matem�ticas.
En la actualidad intentamos construir una clase especial de m�quina,
lo que la gente llama "cerebro electr�nico".
- �Qu� caramba! Eso suena como... - �Como qu�?
Suena como una pel�cula. �C�mo se llamaba? Michael Rennie.
La vi en Londres. Michael Rennie y una especie de robot.
- �Oh! - "Ultim�tum a la tierra". - "Ultim�tum a la tierra".
- �La ha visto? - No.
�Oh, qu� pasada!
As� que, �qu� es lo que hace esa cosa en que est� trabajando?
Ah... bien, se le proponen problemas... problemas matem�ticos,
y los soluciona muy r�pido.
- �C�mo de r�pido? - Muy, muy r�pido.
Mucho m�s r�pido de lo que podr�a un ser humano.
- Como una m�quina calculadora. - Mmm... No, no, es mucho m�s que eso.
Lo que intentamos construir es una m�quina que pueda aprender cosas
y, eventualmente, pensar por s� misma.
�Qu� caramba!
No es exactamente un robot, ni un cerebro -no como un cerebro humano-.
Es lo que llamamos computadora digital.
�Y usted ha pensado en eso?
Si, en algo as�.
- Debe ser interesante un trabajo as�. - S�, lo es.
- No podr�a serlo m�s. - No est� mal.
�Te gustar�a comer algo? Hay un caf� calle abajo.
No, no puedo...
- No, de verdad, ah... - No importa. Est� bien.
�Puede ser en otra ocasi�n?
S�, de acuerdo. �Cu�ndo?
- �Este fin de semana? - �Le apetece?
- �Qu� tal la noche del viernes? - Bien.
- �Vienes a mi casa? - De acuerdo.
Bien. Esta es la direcci�n.
Ven a mi casa. �Sabr�s venir aqu�?
S�, puedo encontrarlo.
Bien. Ven alrededor de las siete, y te preparar� la cena.
- Buen cocinero, �eh? - No se me da mal.
�C�mo te llamas?
- Ron. - Alan.
- Est� hecho un verdadero desastre. - �Qu�?
Este lugar.
Nunca he visto tanto desorden.
�Y qu� son todas esas cosas en el ba�o?
Cianuro de potasio, veneno.
Trato de hacer un herbicida.
�Para qu�?
Para matar hierbas.
Bien, compra uno. Puedes permit�rtelo.
�Pero me gusta hacer cosas! �Es divertido!
�Qu� te hizo comenzar todo eso?
Tu inter�s por la ciencia y esas cosas.
Siempre me ha interesado.
�Incluso cuando eras ni�o?
Incluso entonces. S�, incluso entonces.
Cuando era un ni�o, los n�meros eran mis amigos.
- �No! - �Mis amigos!
Ya sabes c�mo los ni�os tienen sus amigos imaginarios secretos.
Amigos en los que siempre se puede confiar.
Mu�ecas, osos de peluche... segu�an vestidos como beb�s.
Mis amigos eran los n�meros. Porque son maravillosamente de fiar.
Ellos nunca rompen sus propias reglas.
Entonces, cuando ten�a nueve o diez a�os
me regalaron un libro por Navidad que se llamaba
"Maravillas de la Naturaleza que todo ni�o deber�a conocer".
Pens� que era el libro m�s emocionante que nunca hab�a le�do.
Creo que era una introducci�n suave a los hechos de la vida.
Algo sobre observar unos huevos, recuerdo.
Pero lo que el conjunto del libro lograba transmitir era
esa idea de que la vida, toda vida,
es en realidad una inmensa y completa empresa de la Ciencia.
No es necesario apelar a Dios o a la Creaci�n Divina.
Todo ciencia: minerales, vegetales, animales, humanos.
"El cuerpo es una m�quina", dec�a.
�Oh, qu� excitante era leerlo! Qu� novedosa,
desafiante, notable idea era esa.
Hac�a que la vida pareciera un apasionante experimento
y yo deseo con todas mis fuerzas tomar parte en ese experimento.
- �T� siempre has sido marica? - S�.
- �Nunca te han gustado las chicas? - No.
A m� me gustan ambos. Es decir, saldr�a con chicas si tuviera ocasi�n.
Pero no es tan f�cil de conseguir. No si est�s sin blanca.
Una vieja reinona me lig� cuando estuve en Londres.
S�banas de seda; cojines sobre la cama. Muy diferente de este lugar.
- Y t� sin dejar de roncar. - Lo siento.
Igual que mi padre. Se le oye roncar por toda la pu�etera casa.
- �Qu� estabas haciendo en Londres? - �Qu� quieres decir?
Bueno, quiero decir, �estabas trabajando, de vacaciones, qu�?
De vacaciones, supongo. Trat� de encontrar empleo, pero no lo logr�.
Consegu� pensi�n completa en el trullo.
Y me mandaron de vuelta aqu� en libertad condicional.
�Qu� es ese sitio en la carretera?
�Qu� sitio?
Ese gran cobertizo. Se ve desde la ventana del ba�o.
�Oh! Es un antiguo hangar de aeronaves.
�Conoces las instalaciones de la RAF?
Bueno, trabaj� all�, durante la guerra.
- �Lo hiciste? - Ya lo sabes.
�D�nde estabas?
Aqu� y all�.
�Haciendo qu�?
Estuve trabajando para el gobierno.
- �Haciendo qu�? - Ah... es suficiente.
- D�melo. - No. No puedo. Promet� no hacerlo.
- �A quien se lo prometiste? - Al Sr. Churchill.
- �Chorradas! - �Por qu� no? Es verdad.
�Una indiscreci�n m�a podr�a haber significado perder la guerra!
- Ah, �s�? - Por supuesto.
Ah, oye, te contar�...
te contar� algo extra�o acerca de ese... hangar.
�Qu� es?
Se vuelve m�s grande por la noche.
- �M�s grande? - �M�ralo!
- �Chorradas! - �Es cierto!
Lo parece, en cualquier caso. Es decir, durante el d�a, es s�lo un cobertizo,
pero cuando se pone el sol parece crecer m�s y m�s.
Creo que voy a escribir una historia sobre ello.
Buena idea.
- �Lo crees as�? - �Por qu� no?
S�, es como esa pel�cula que disfrutaste tanto...
- �La del robot? - S�.
S�, muy espeluznante, muy escalofriante...
Ver�s. Me imagino que entro dentro del hangar, y est�... desierto.
Est� abandonado. Est� muy oscuro, no se ve nada.
Y cuando estoy dentro, la puerta... �se cierra de golpe detr�s de m�!
- No hay salida. - No hay salida.
Y entonces me doy cuenta de que no es un hangar en absoluto.
Estoy atrapado dentro de un cerebro mec�nico enorme.
Y ese cerebro, el hangar, empieza a jugar al ajedrez conmigo.
Y tengo que ganar, de lo contrario nunca saldr�.
Jugamos todo el d�a y toda la noche... y el d�a y la noche siguientes...
...pero el cerebro es demasiado inteligente para m�.
No puedo seguir el ritmo de los movimientos y estoy aterrorizado.
Voy a estar atrapado all� durante el resto de mi vida.
Ver�s, de repente... no puedo pensar en un buen final.
Flash Gordon entra y te rescata.
No.
�Ah!... Pens�: tal vez.
Pude encontrar un trozo de tiza con el que escrib� una serie de sumas
sobre la pared, sumas f�ciles, sencillas como estas,
que resolv� mal deliberadamente, comet� errores tontos.
Y lo hice tan despacio y tan mal
que el cerebro se encontraba cada vez m�s desesperado.
�Y qu�?
El cerebro se suicid�.
�Qu� piensas de eso?
- Flash Gordon es mejor. - Puede ser.
�Tienes t�?
S�, creo que s�.
No, no hay t�. S�lo caf�.
- �Eh! El pan est� todo mohoso. - Puedes desayunar m�s tarde.
Me muero de hambre. Y no hay tiendas el domingo.
S�, hay una al final de la calle.
Bueno, me bajo, �de acuerdo? �Tienes dinero?
Pero ponte algo de ropa encima. Vamos. Te dar� dinero.
Voy a traer pan de molde, y un poco de tocino.
�Has estado cogiendo dinero de mi billetera?
- �Qu�? - �Ya lo has o�do!
- Yo no he tocado tu maldita billetera. - Ten�a quince libras aqu�...
- ...y s�lo quedan siete. - S�, pero no tiene nada que ver conmigo
- �D�nde ha ido, entonces? - �C�mo voy a saberlo?
- Vamos, devu�lvelo. - �No lo tengo!
- No te creo. - Muy bien, reg�strame.
- No seas rid�culo. - Vamos, reg�strame. - Lo has metido en alguna parte.
�Qu� est�s diciendo? �Que pretendo sacarte dinero?
- Dijiste que estabas mal de dinero. - No lo hice.
- Dijiste que no ten�as trabajo. - �Y qu�?
- Oh, por favor, Ron, devu�lvelo. - Vete a la mierda.
Vamos, devu�lvelo. No volver� a mencionarlo.
�No soy un cochino ladr�n!
Acabas de decir que lo eras. Has dicho que est�s en libertad condicional.
Si piensas que he robado ese dinero, llama a la polic�a. Vamos.
- Ah� est� el tel�fono. �A qu� esperas? - �D�jalo, d�jalo, Ron, d�jalo! - Vamos.
Mira, lo siento.
Lo siento.
Quiz�s he cometido un error.
�A d�nde vas?
- No voy a quedarme aqu�, maldita sea. - No te vayas. Por favor, no te vayas...
- "Por favor, no te vayas" - No, no, debo haber cometido un error.
Cre� que hab�a quince libras, pero no estaban.
Vamos, coge el dinero.
Venga, trae el desayuno.
Tr�elo t� mismo.
- Mira, te he dicho que lo siento. - Y, �qu�?
Seamos amigos.
�Quieres dinero? �S�? �Cu�nto necesitas?
- No soy un maldito chapero. - �Lo s�, lo s�!
Pero si quieres dinero... no tienes m�s que ped�rmelo.
Ll�malo pr�stamo, entonces.
- Bien, �cu�nto? - �Tres?
Vamos, trae el desayuno.
De acuerdo.
Una camisa, cinco cuchillos de pescado,
un par de pantalones de vestir, tres pares de zapatos,
una m�quina de afeitar el�ctrica,
y una botella de Jerez medio vac�a. �Eso es todo?
Eso dice.
�Qu� piensa usted de esto?
No estoy seguro, se�or.
De alg�n modo, no encaja.
No nos lo est� diciendo todo.
�Cree que est� mintiendo?
Creo que es posible.
H�game saber lo que pase. El superintendente sabe d�nde encontrarme.
S�, se�or.
Maneje esto con cuidado, Ross, con cuidado y con discreci�n.
Hay cierta inquietud.
Asuntos Exteriores quiere evitar cualquier posible situaci�n embarazosa.
No sab�a que esto involucraba al Ministerio de Asuntos Exteriores.
Turing lleg� a ser el campe�n durante la guerra.
Todo un pez gordo... nuestro Sr. Turing.
Winston lo admiraba much�simo.
"EN ALGUN LUGAR DE INGLATERRA" 1940
- As� que �ha encontrado esto bien? - Oh, s�, gracias, sin problemas.
Pregunta tonta, quiero decir, aqu� est�: por supuesto que lo ha encontrado.
Ha llegado puntual. Eso es todo un logro en estos d�as.
�Ojala Churchill pudiera seguir el ejemplo de Mussolini
y hacer que los trenes llegaran a tiempo!
�Cual ha cogido?
- Lo he cogido esta ma�ana, en realidad. - �Esta ma�ana?
�No quer�a llegar tarde!
�Ha estado aqu� todo el d�a!
- S�. - �Ay, pobre de usted!
Eh... si�ntese.
Debe de estar pregunt�ndose de qu� se trata.
Bueno, conozco su reputaci�n como... criptoanalista, Sr. Knox.
He supuesto que tiene algo que ver con la...
labor de descifrado que est�n haciendo aqu� en Bletchley.
�Se ha enterado de eso?
No mucho, solo... rumores.
�Qu� clase de rumores?
Entre mi colegio, en Cambridge.
Bien, este lugar es secreto, es decir, enormemente secreto.
Est� plagado de alambradas, soldados, contrase�as y esas cosas.
Oh, s�, me he dado cuenta de eso.
Lo he olvidado, por cierto. �Le dije la contrase�a?
Les he mostrado su carta.
Hizo bien.
Siempre cometo errores espantosos con esa contrase�a absurda.
Debe tener algo que ver con mi edad.
- �En qu� sentido? - Fallos de memoria.
Todos vivimos demasiado tiempo. Ese es el problema.
Nos enfrentamos al destino: el cuerpo se desintegra, la mente se desmorona.
Mi abogado dice que los dentistas tienen la culpa.
El opina que la naturaleza pretend�a que muri�semos
cuando se nos cayeran los dientes.
Pero gracias a los avances en odontolog�a
alcanzamos una anunciada y miserable vejez.
Bueno.
�Eh! �S�?
No he dicho nada.
�De qu� estaba hablando?
- Contrase�as. - S�.
Se supone que este lugar se llama puesto X, pero todo el mundo sabe que es
la Escuela de C�digo y Cifrado del Gobierno: el GCCS,
mencionado normalmente tambi�n como Club de Golf y Sociedad Ajedrec�stica.
Tendr� que tener paciencia conmigo, Turing.
Yo no soy un administrador, ni un matem�tico, pero ya que parece
altamente probable que vamos a trabajar juntos, podr�amos pensar en tener
alg�n tipo de conversaci�n para conocernos. �Le parece bien?
- S�, por supuesto. - Esta es su ficha.
La consultar�, de vez en cuando.
- No tiene por qu� alarmarse. - No, no lo estoy.
Veo que tiene usted inter�s en c�digos y claves. �C�mo comenz�?
Bueno, siempre he estado interesado, creo, desde que era un ni�o.
Recuerdo que recib� un premio en la escuela,
un libro llamado �Ensayos y Recreaciones Matem�ticas�
y que hab�a un cap�tulo dedicado a la criptograf�a. Me pareci� fascinante.
Luego, mucho m�s recientemente,
me di cuenta de que mis ideas en matem�ticas y l�gica
pod�an aplicarse a sistemas de cifrado.
Yo... veo que usted
apoy� el movimiento contra la guerra en Cambridge.
En 1933, s�.
- �Se describir�a como un pacifista? - No.
- �Confirma que no lo es? - No.
Una guerra es una necesidad. As� que la mayor�a se podr�a justificar.
�Justificar c�mo?
Como un mal menor, el �ltimo recurso. Hitler nos ha llevado al �ltimo recurso.
Por tanto, �describir�a esta guerra como un mal necesario?
S�. Afirmo en primer lugar que yo describir�a esta guerra
como la m�s lamentable interrupci�n de mi trabajo, pero...
en mi propia percepci�n...
No, sabe, yo... creo que esta guerra es un mal necesario.
�Qu� sabe usted de la lealtad a su pa�s,
como un deber?
�Estas consideraciones importan de alg�n modo para usted?
En mi caso, Inglaterra y los mismos ingleses
tienen un significado muy importante para m�.
Pero cada vez que oigo a alguien apelando a mi sentido del patriotismo
siento que me est�n haciendo hacer algo que no quiero hacer.
Mire, he venido aqu� porque he decidido por m� mismo lo que har�a
en las presentes circunstancias. El trabajo suena interesante.
Considero que puedo ser m�s �til aqu� que en el campo de batalla.
Una advertencia.
No imagine que la... naturaleza del trabajo que hacemos aqu�
le proteger� de la responsabilidad moral por la muerte y destrucci�n.
A veces... tienen que tomarse decisiones muy duras.
�Qu� piensa sobre eso?
Siempre he estado dispuesto, m�s a�n ansioso,
a aceptar la responsabilidad moral de todo lo que hago.
Bien... Bien.
He estado analizando algunos detalles de su trabajo, se�or Turing,
la mayor parte de los cuales, debo decirle,
me han resultado totalmente incomprensibles.
No me sorprende en absoluto.
Se me daban bien las matem�ticas cuando era m�s joven,
pero esto es... bueno, desconcertante.
Por ejemplo... esto de aqu�:
�Sobre los n�meros computables con una aplicaci�n al Ent-scheid-ungs-problem�.
- Expl�queme algo al respecto - �Qu�?
Bueno, cualquier cosa... una explicaci�n en pocas palabras...
en t�rminos generales.
- �Una explicaci�n en pocas palabras? - S�.
- �En t�rminos generales? - Si fuese posible.
Bueno...
Trata de lo cierto y lo falso.
En t�rminos generales.
Es un art�culo t�cnico de l�gica matem�tica,
pero tambi�n trata de la dificultad de discernir entre lo cierto y lo falso.
La gente piensa -la mayor�a de la gente piensa-
que en matem�ticas siempre sabemos lo que es cierto y lo que es falso.
Pues no. Ya no.
Este problema ha ocupado a los matem�ticos
durante cuarenta o cincuenta a�os.
Quiero decir, c�mo decidir qu� es cierto y qu� es falso.
Bertrand Russell escribi� un libro inmenso sobre el tema:
�Principia Mathematica�. Su idea consist�a en descomponer
los conceptos y razonamientos matem�ticos en peque�os elementos
para luego probar que estos pod�an deducirse de la l�gica pura...
pero no result� del todo bien.
Despu�s de muchos a�os de trabajo intenso, lo �nico que sac� en limpio
fue mostrar que es incre�blemente dif�cil hacer algo semejante.
Sin embargo fue un libro important�simo. Importante e influyente.
Influy� tanto a David Hilbert como a Kurt G�del.
Se parece bastante a lo que los f�sicos denominan dividir el �tomo.
Del mismo modo que el an�lisis del �tomo ha conducido al descubrimiento
de una nueva f�sica, as� tambi�n el intento de analizar
estos �tomos matem�ticos ha llevado a un nuevo tipo de matem�ticas.
David Hilbert llev� el problema a un nivel m�s avanzado.
Imagino que su nombre no le dir� gran cosa -si es que le suena de algo-
bueno, qu� le vamos a hacer, as� funciona el mundo;
la gente nunca oye hablar de los matem�ticos verdaderamente grandes.
Hilbert abord� el problema desde una perspectiva totalmente diferente
y propuso que cualquier sistema fundamental para las matem�ticas
-como el que Russell estaba intentando obtener-
deber�a satisfacer tres requerimientos b�sicos:
consistencia, completitud y decidibilidad.
La consistencia significa que nunca te encontrar�s con contradicciones
en tu propio sistema; dicho de otro modo, si sigues las reglas de tu sistema
nunca acabar�s demostrando que dos y dos suman cinco.
La completitud implica que si una afirmaci�n es verdadera, entonces
debe existir alguna forma de demostrarla siguiendo las reglas de tu sistema.
Y la decidibilidad exige que exista alg�n m�todo, alg�n procedimiento
o t�cnica preciso, que aplicado a cualquier afirmaci�n matem�tica dada
permita decidir si esa afirmaci�n es o no demostrable.
Hilbert crey� que imponer este conjunto de requerimientos era algo muy razonable
pero en el plazo de unos pocos a�os Kurt G�del demostr� que ning�n sistema
para las matem�ticas pod�a ser a la vez consistente y completo.
Lo consigui� construyendo una afirmaci�n matem�tica que dec�a, de hecho:
�Esta afirmaci�n no puede ser demostrada�.
Una paradoja cl�sica. �Esta afirmaci�n no puede ser demostrada�.
Bien, o se puede o no se puede. Si pudiese ser demostrada
tenemos una contradicci�n, y el sistema es inconsistente.
Si no pudiese ser demostrada entonces la afirmaci�n es verdadera,
pero no puede demostrarse, lo que implica que el sistema es incompleto.
As� pues, las matem�ticas o bien son inconsistentes o bien son incompletas.
Es un teorema hermoso, realmente hermoso.
Creo que el teorema de G�del es la cosa m�s hermosa que conozco.
Sin embargo la cuesti�n de la decidibilidad a�n no estaba resuelta.
Como dije, Hilbert pensaba que ten�a que existir
un m�todo �nico y perfectamente definido
para decidir si una afirmaci�n matem�tica era o no demostrable.
Le llam� el problema de la decisi�n. El Entscheidungsproblem.
En mi libro �On Computable Numbers� trat� de demostrar que no puede haber
un �nico m�todo que sirva para todas las cuestiones.
Resolver problemas matem�ticos requiere
un aprovisionamiento infinito de nuevas ideas.
Probarlo fue, naturalmente, una tarea monumental.
Ten�a que examinar la demostrabilidad
de todas las afirmaciones matem�ticas, pasadas, presentes y futuras.
�C�mo diablos se pod�a hacer?
Finalmente una palabra me dio la pista.
La gente hab�a estado hablando de la posibilidad de un m�todo mec�nico,
un m�todo que pudiese aplicarse mec�nicamente
para resolver problemas de matem�ticas sin necesidad
de la intervenci�n humana o del ingenio.
�M�quina!
Esa fue la palabra crucial.
Conceb� la idea de una m�quina, una m�quina de Turing,
capaz de interpretar s�mbolos matem�ticos, leerlos si lo prefiere,
leer una proposici�n matem�tica
y dar un veredicto acerca de si esa afirmaci�n es o no demostrable.
Con este concepto fui capaz de demostrar que Hilbert estaba equivocado.
Mi idea funcion�.
S�, ya veo.
Bueno, no, pero s� veo algo... eso creo.
La originalidad de su pensamiento es ciertamente admirable;
y estoy seguro de que ser� un miembro de valor incalculable para nuestro equipo,
grupo, o como quiera usted denominarlo.
Nos gustar�a que empezase a trabajar inmediatamente, si todo est� en orden.
- Desde luego. - Bien.
�Hay algo que quiera preguntarme?
No. Mi �nica preocupaci�n es encajar en un lugar como �ste.
Nunca he sido muy bueno organizando cosas... al menos por m� mismo.
No estoy seguro de que funcione bien en un departamento del gobierno.
No tiene que preocuparse por eso. Hay una saludable despreocupaci�n...
...por las formalidades organizativas en el GCCS.
Y si no fuese as�, yo no estar�a aqu�. En lo que a m� respecta,
las reglas s�lo son importantes en el cricket, la poes�a
y en los textos acad�micos.
Voy a pedirle a la Se�orita Green que entre.
�Quiere pedirle a Pat que entre, por favor?
Patricia Green, una de nuestras m�s capaces criptoanalistas.
Mucho mejor que cualquier hombre.
Pero, �cual es el trabajo que deber�a hacer?
Oh, usted se concentrar� en algo que se llama el c�digo Enigma,
que ha sido ideado y desarrollado por los alemanes
y que es un absoluto atolladero. �Ah!
�Pat? S�, entre. Le presento a Alan Turing.
- �C�mo est�? - �Oh! �C�mo est�?
- En realidad ya nos conocimos. - �Ah, s�? �D�nde?
Usted dict� una conferencia en el Club de Ciencia Moral en Cambridge.
Nos vimos fugazmente al terminar.
Eso fue hace seis... siete a�os.
Diciembre de 1933. Lo recuerdo muy claramente.
Recuerdo que afirm� que las proposiciones matem�ticas
no tienen una, sino una variedad de interpretaciones.
Usted abri� un mont�n de posibilidades sobre las que nunca hab�a pensado.
- Fue excitante. - Gracias.
- �Le ha encontrado alg�n alojamiento? - S�, The Crown, en Sandyburg Kent.
Oh, bien, eso solo est� a tres millas.
Ah... �Tiene bicicleta? Necesitar� una bicicleta.
Conf�o en usted para que le cuente al Sr. Turing todo sobre...
- ...el c�digo Enigma. - S�, por supuesto.
- �Qu� tipo de c�digo es ese? - Mec�nico.
El mensaje a transmitir se codifica mediante esta m�quina.
El emisor y el receptor tienen el mismo equipo, por supuesto.
Aqu� bajo el teclado hay tres rotores.
Las letras del alfabeto circundan cada rotor.
Si se presiona una de las teclas, la 'k' por ejemplo,
se ve que la 'k' se codifica como 'h'.
Entonces el primer rotor gira.
Presionando la 'k' otra vez,
aparece la letra 'f', y as� sucesivamente.
Cuando el rotor ha dado una vuelta completa,
el segundo rotor hace lo mismo y despu�s el tercero.
Es una m�quina poli alfab�tica con 26 x 26 x 26 posibles configuraciones.
- 17.576. - Exacto.
- No es un n�mero tan gigantesco. - No, es cierto.
Un an�lisis manual podr�a eventualmente llevarnos a la configuraci�n correcta
teniendo suficiente paciencia, pero llevar�a varios d�as
y cambian la configuraci�n diariamente.
�C�mo saben qu� configuraci�n utilizar?
Utilizan un libro de c�digos que desafortunadamente no tenemos,
pero al menos sabemos c�mo funciona la m�quina
y hemos sido capaces de modificar una de nuestras propias m�quinas para simular
- ...el funcionamiento de la Enigma. - �Ah!
El problema radica en que los alemanes han modificado la Enigma complic�ndola,
con lo que nuestro modelo ha quedado virtualmente obsoleto.
Sus operarios est�n ahora equipados con un conjunto de cinco rotores
de los que tres cualesquiera pueden utilizarse en cualquier orden
cuando inicializan la Enigma.
Hay 60 posibles combinaciones. 17.576 veces 60.
1.054.560.
Han a�adido tambi�n un sistema de clavijas al aparato,
como si fuera una centralita de tel�fonos.
Conectan pares de letras en las clavijas
y eso las intercambia antes de que pasen a los rotores, y despu�s tambi�n.
As� que literalmente hay miles de millones de permutaciones posibles.
Eso es lo que yo llamo un problema.
El caso es que ese endiablado c�digo
es una parte vital del plan de guerra nazi... vital.
Lo usa la infanter�a, tambi�n la Luftwaffe y,
quiz�s lo m�s importante, tambi�n los U-boat.
Y si los U-boat consiguen el control del Atl�ntico Norte
nuestros nav�os mercantes no tendr�n ninguna oportunidad.
Nos matar�n de hambre.
Por tanto... Enigma tiene que ser vulnerado.
De alguna manera.
Prioridad absoluta.
No tenemos naranjas ni limones...
...as� que hemos hecho el c�ctel de frutas con manzanas y peras.
Tiene un color deprimente.
Deja de buscar fallos, las cosas ya son bastante dif�ciles en estos d�as.
- Pat viene a la iglesia conmigo. - Oh, bien.
- �Vienes t�, Alan, cari�o? - No, hoy no.
- �Oh! - �Qu� pasa?
- Est� terriblemente agrio. - �Lo est�?
- Prueba un poco. - Ya lo he hecho.
�Me alegra tanto que hay�is podido venir hoy!
Es tan raro que Alan nos presente a sus amigos. Muy raro, de hecho.
Por supuesto, no era diferente cuando estaba en la escuela.
Solo vino su amigo Chris, eso fue todo. Muchacho encantador y muy buena familia.
Mam�, no creo que Pat quiera o�r sobre las amistades de mi infancia.
�Por qu� no? Siempre es interesante saber algo sobre la gente que quieres.
- �Quieres un poco m�s? - Oh, s�, por favor.
Ven a la iglesia, Alan. Ser�a tan agradable que fu�ramos todos juntos.
- �Cual es la raz�n? - �Tiene que haber una raz�n?
Parecer� una idiotez, pero no creo que pase la tarde del domingo en la iglesia.
Antes era extremadamente devoto.
Yo no era tal cosa. Nunca entendiste lo que pensaba.
Esto necesita az�car. �Tienes az�car?
S�lo tenemos ocho onzas a la semana,
�o el racionamiento no se aplica a la gente como t�?
�Gente como yo?
Siempre estamos oyendo que la gente con trabajos confidenciales
vive en la tierra de la abundancia.
�T� dir�as que vivimos en la tierra de la abundancia?
- Nada de eso. - Por supuesto que no.
- Y deja de averiguar. - �Averiguar?
�S�! Todas esas indirectas sobre trabajos confidenciales.
T� sabes perfectamente bien... �que no podemos decirte lo que hacemos!
De acuerdo, no te enfades. Ir� a ver si tenemos az�car.
Ella tiene raz�n en eso.
�Sobre qu�?
Bueno, me gustar�a saber de...
Me gustar�a saber de tu familia y amigos.
- Quisiera que hablaras de ellos. - Lo hago... a veces.
�Qui�n es Chris?
Christopher Morcom.
Fuimos al colegio juntos.
- Es evidente que a tu madre le gustaba. - S�.
Era un chico extraordinario.
Muy inteligente. Muy perspicaz.
Muy maduro para su edad.
Hac�a que todos los dem�s pareciesen tan corrientes.
Fue una de esas intensas amistades que s�lo ocurren cuando eres joven.
Yo adoraba el suelo que pisaba.
�Os manten�is en contacto?
Muri�.
Una noche se puso enfermo en el colegio.
Tuvo tuberculosis cuando era un ni�o. Yo no lo sab�a. Nunca me lo dijo.
A la ma�ana siguiente o� que lo hab�an llevado apresuradamente al hospital.
Muri�... seis d�as despu�s.
El jueves 13 de febrero de 1930.
Qued� destrozado.
Pobre Alan.
Sent�... que era yo quien deb�a haber muerto y no �l;
y que la �nica raz�n para seguir viviendo era que yo deb�a conseguir algo
que Christopher hubiese hecho. A menudo pensaba...
Despu�s de su muerte, casi cre�a que �l estaba todav�a conmigo...
...en esp�ritu, y que pod�a ayudarme. Por eso, creo yo,
mi madre ten�a la impresi�n de que yo era devotamente religioso.
Nada de eso. Solo estaba...
...obsesionado con la idea, con la cuesti�n,
de si la mente de Christopher pod�a o no existir sin su cuerpo.
Fue una obsesi�n que permaneci� conmigo durante muchos a�os.
�Qu� son los procesos mentales?
�Pueden producirse en algo que no sea un cerebro vivo?
Ver�s, en cierto modo..., en realidad,
muchos de los problemas que he tratado de resolver en mi trabajo
llevan directamente de vuelta a Christopher.
�No crees que le divertir�a?
Creo que le agradar�a.
Eso espero.
Mira esto.
Es una pi�a.
Ya veo que es una pi�a.
C�gela.
M�rala. Te dir� algo extraordinario sobre ella.
A m� me parece bastante ordinaria.
Define qu� entendemos por una sucesi�n de Fibonacci.
Una sucesi�n de Fibonacci es una sucesi�n de n�meros en la que cada uno
es la suma de los dos anteriores; empiezas con uno, y uno m�s uno es dos,
uno y dos, tres: tres y dos, cinco; tres y cinco, ocho...
...cinco y ocho, trece... Muy bien, un diez.
Ahora mira la pi�a.
Mira el patr�n de las br�cteas... las hojas. S�guelas...
en espiral alrededor de la pi�a: ocho l�neas girando hacia la izquierda,
trece girando hacia la derecha.
Los n�meros siempre proceden de la sucesi�n de Fibonacci.
- �Siempre? - Siempre. Y no son s�lo las pi�as.
Los p�talos de la mayor�a de las flores crecen de la misma forma.
�No es incre�ble?
S�, lo es.
Lo que nos lleva a la vieja pregunta:
�es Dios un matem�tico?
Te quiero, Profe.
Te quiero. Ya lo sabes.
S�.
Se supone que deber�as decir "Yo tambi�n te quiero".
S�, lo s�.
Por favor, di algo.
Bien...
No me veo como una persona amable.
Pues lo eres.
Hay muchos hombres en Bletchley que son mucho m�s amables que yo.
Ah� es donde te equivocas.
No seas tonta, claro que lo son,
los veo a la hora de comer, de ac� para all�, riendo, jugando al cricket.
Me asombra que no te hayas enamorado de uno de ellos.
Porque son aburridos, �sa es la raz�n.
Tambi�n yo soy aburrido.
Ah� es donde te equivocas.
Eres desordenado, descuidado y careces de modales;
tus ropas est�n manchadas y te muerdes las u�as;
dices la verdad cuando ser�a m�s amable decir una mentira,
y no tienes paciencia con la gente que te resulta pesada. Pero no eres aburrido
Y te quiero.
En realidad, yo tambi�n te amo.
Como amiga.
Como amiga.
Eso podr�a cambiar. Quiz�s eso podr�a cambiar.
No.
- Soy homosexual. - Lo s�.
Lo que no me impide amarte. Y no tiene por qu� impedirte amarme.
Me impedir�a hacer el amor contigo.
No quiero esa clase de vida.
Y no creo que t� la quieras tampoco.
Perdone que le moleste en su propia casa, se�or.
Oh... no es molestia.
- Entre. - Gracias.
He estado corriendo unas vueltas.
- Ya no suelo salir al campo. - Gracias.
La edad se me echa encima.
�Qu� modalidad practica? �Fondo...
- velocista, o cual... ? - Fondo, marat�n de hecho.
Yo no pod�a correr marat�n cuando ten�a veinte a�os, y mucho menos ahora.
Si�ntese.
�Quiere hacerme algunas preguntas?
S�, se�or, as� es.
En primer lugar creo que debemos tratar de aclarar su historia.
�Qu� historia?
La del joven que vino a su casa a vender cosas...
- ...cepillos y esas cosas, dijo usted. - S�.
Tenemos buenas razones para creer que usted est� mintiendo.
�Est� mintiendo?
S�.
�Por qu�?
Lo siento. Fue una tonter�a por m� parte.
�Querr�a contarme lo que realmente pas�?
Bien, no hubo vendedor de cepillos. Un amigo me habl� del ladr�n...
- ...George. - �Un amigo?
S�.
�C�mo supo este amigo sobre el robo?
Oh, no lo sab�a, exactamente. Lo adivin�.
�C�mo lo adivin�?
Ah... bien, estaba bebiendo con George en una cafeter�a
y me mencion�, mi amigo me mencion�.
Le dijo d�nde vivo. Hab�a venido a cenar.
Mi amigo. Hab�a venido a cenar tan solo unos d�as antes,
y se lo estaba contando todo a George. Y luego... cuando el robo ocurri�
se lo mencion� a mi amigo...
y entonces me dijo que podr�a haber sido George. El sab�a que George era...
un ladr�n de poca monta, o como se diga. Fue solo una suposici�n.
- Pero su amigo ten�a raz�n. - �La ten�a?
Los detectives encontraron algo que se llev� de aqu�, de la casa.
Ese hombre, George, tiene antecedentes penales.
Ah... ya veo. As� que eso lo demuestra. S�, ya veo.
Ese amigo suyo: �c�mo se llama?
Mmm... Ron. Ron Miller.
�Un colega suyo en la universidad?
Ah... bueno, no.
- Un conocido. - S�, algo as�.
�Hace mucho que lo conoce?
- No mucho. - �Cu�nto tiempo?
Ah... tres o cuatro semanas.
�C�mo se conocieron?
Ya sabe. Casualmente.
- �As� que es s�lo un conocido casual? - S�.
- �Jam�s lo llamar�a amigo �ntimo? - �No!
Entonces, �por qu� minti� para ocultar su identidad?
- Bien, no quer�a meterlo en problemas. - �Por qu� no?
Despu�s de todo, fue en parte responsable de que su casa fuera robada.
- No, yo no dir�a eso. - �Qu� dir�a usted?
- Bueno, yo no dir�a responsable. - En parte responsable.
Bueno. Es dif�cil de decir, �est� claro? O sea, es dif�cil decir exactamente...
su participaci�n en todo esto, en realidad, cual fue... es.
- El le dio a George su direcci�n. - S�.
Y presumiblemente sab�a que George ten�a antecedentes penales.
�S�!
Entonces, �por qu� cont� todas esas mentiras para protegerlo?
Bueno, porque estoy teniendo una aventura con �l.
�Con Miller?
Con Ron. S�.
�Est� teniendo usted una relaci�n sexual con ese hombre?
S�.
�Qu� tipo de relaci�n sexual?
�Cu�ntos tipos hay?
D�gamelo usted, se�or.
�Qu� quiere saber exactamente?
Necesito entender la naturaleza exacta de esa relaci�n sexual.
�Quiere decir que... quiere saber lo que hicimos?
Eso ayudar�a.
Bueno.
Ya que lo pregunta, no fue m�s que una simple masturbaci�n mutua.
- �Hubo penetraci�n? - �No!
�Se da cuenta de lo que ha dicho? Eso es un delito.
Mire, �no es todo esto irrelevante?
Pens� que est�bamos tratando de establecer quien rob� mi casa.
Eso es una parte, s�.
�Es una parte!, �una parte de qu�?
�Me acaba de decir que ha cometido un delito! No puedo ignorarlo... no puedo.
- �Qu� delito? - Ultraje a la moral.
Ah, mire, yo no corromp� a Ron. El sab�a exactamente lo que estaba haciendo.
�l vino a mi casa -mi casa, no se olvide-
perfectamente consciente de que probablemente nos acostar�amos juntos.
No fue una sorpresa para �l. Ha tenido un mont�n de experiencias homosexuales.
Es absurdo hablar de delitos.
Y todo pas� aqu�, en privado.
En mi propia casa, en privado.
Si yo no se lo hubiera dicho nunca lo habr�a sabido.
Pero me lo ha dicho.
�No podr�a olvidarlo?
�No puede?
�Qu� edad tiene ese hombre, Miller?
Diecinueve, veinte...
�Y qu� edad tiene usted, se�or?
Ya ve, no deb� dec�rselo. Siempre digo cosas que no debo.
Seguramente no es necesario armar un esc�ndalo sobre esto.
Seguramente puede olvidar lo que le he dicho.
�No puede?
No estoy pidiendo mucho.
�Por favor?
Bueno...
�Cu�l es... cu�l es mi posici�n si hago una declaraci�n?
- �Quiere que la haga? - Eso depende de usted, se�or.
De todos modos...
Muy bien, har� una declaraci�n.
Quiere que vaya a la comisar�a... Voy a vestirme.
Pat me dice que ha logrado descodificar algunos mensajes de los U-boat alemanes.
S�, por un tiempo pensamos que lo hab�amos conseguido, pero...
ahora parece que los alemanes han mejorado las m�quinas Enigma
por lo que debemos encontrar una nueva forma de entrar.
S� c�mo hacerlo, Knox, pero necesitamos m�quinas m�s r�pidas.
Bueno, al menos el gobierno es probablemente consciente
de lo importante que es su trabajo.
"Las ocas que pusieron los huevos de oro", �no es que lo que Churchill dijo?
Oh, pero se refer�a a todos nosotros.
- Usted en particular. - Eso es muy halagador, Knox.
- Me hace sentir inc�modo. - �Y eso por qu�?
Bueno, siento su aguij�n en la cola, acerc�ndose.
Bien, no un aguij�n, exactamente.
He o�do que ha estado encadenando su taza de t� al radiador.
�Oh, es una precauci�n razonable! Las tazas de t� son muy escasas.
A algunas personas les resulta irritante.
Bueno, a m� me resulta irritante que a algunas personas les resulte irritante.
Creo que podr�a ser un poco m�s discreto.
�Acerca de mi taza de t�?
Acerca de ese joven ingeniero que tiene trabajando con usted.
Los talentos se han puesto en movimiento.
�Me espera una lecci�n de moralidad?
De sentido com�n.
Quiero decir que me importa un bledo si usted decide irse a la cama
con ni�os de coro o cocker spaniels,
pero ser�a m�s prudente mantener su vida privada en secreto.
�Es esto una amonestaci�n oficial?
Consejo de amigo, nada m�s.
Quiero decir... lo primero es lo primero.
Lo que estamos haciendo aqu�, y sobre todo lo que usted est� haciendo aqu�,
tiene una influencia directa y decisiva en el progreso de la guerra.
Bueno... un ingeniero muy joven
ocupa un lugar muy secundario frente a eso, sin duda.
Pens� que dijo que las reglas solo son importantes en el cricket.
�Oh, es tan absurda esta moderna obsesi�n con la satisfacci�n sexual!
La pasi�n est� terriblemente sobrevalorada, en mi opini�n.
Uno es m�s feliz cuando el sexo es un placer vagamente recordado,
como trepar a los manzanos o construir castillos de arena.
�Pero no esperar� usted que est� de acuerdo con eso!
Bueno, como todos, s�lo puedo hablar por experiencia personal.
Llevo felizmente casado m�s de veinte a�os y me alegro de decir que
la pasi�n nunca ha desempe�ado un papel significativo en nuestra relaci�n.
Se puede confiar m�s en la comprensi�n y el compa�erismo.
La pasi�n es siempre... ef�mera.
O tal vez un breve momento de pasi�n vale m�s
que veinte a�os de compa�erismo sin acontecimientos.
Yo no he dicho que transcurrieran sin acontecimientos.
De todos modos, no hablamos de m�, hablamos de usted.
S�. He o�do que no est� usted muy bien.
- �Y eso qu� tiene que ver? - Nada. Estaba cambiando de tema.
Ah... una gran cantidad de gente, como administradores y militares,
consideran Bletchly como el semillero de la anarqu�a y la indisciplina.
Rezan por una excusa para poner remedio.
- Pero as� opinan los maliciosos. - Quiz�s.
�De qu�... sirve tener un sistema
que da autoridad a personas que no la merecen?
Usted dice que me quejo. �Santo Dios! �Por supuesto que me quejo!
No se estaba haciendo nada. Usted lo sabe, igual que yo.
Nadie entendi� cual es la clave del problema.
No era esta una cuesti�n de m�s cosas, m�s dinero...
Necesit�bamos nuevas ideas, electr�nica e industria.
Y no se estaba haciendo absolutamente nada al respecto.
Si no hubiera tratado con el Sr. Churchill,
si hubiera pasado por el c�rculo habitual de canales apropiados,
estar�amos estancados, cruzados de brazos, sin llegar a ninguna parte.
�Sabe esa gente lo que Churchill respondi� a mi carta? �Lo sabe?
"Aseg�rense de que tengan todo lo que quieran con prioridad extrema".
- Lo s�, lo s�. - Eso es lo que escribi�. "Ejecutar hoy"
Lo s�, y no estoy diciendo que usted hiciera las cosas mal.
S�lo estoy tratando de explicarle, con m�todos tan poco ortodoxos,
la causa del considerable disgusto.
Lo �nico que importa es el trabajo que hacemos. Las diferencias de opini�n,
las diferencias de car�cter, no deben contar en esto.
- Es cierto, pero cuentan. - Pero no deber�an.
No se puede ir por la vida ignorando el efecto que se tiene sobre los dem�s,
o el efecto que los dem�s tienen sobre uno.
- Se puede intentar. - Muy bien, le voy a dar un ejemplo.
Hace unos minutos me pregunt� por mi salud.
Suponga que le digo que tengo una enfermedad mortal,
y que me queda un a�o de vida m�s o menos.
Suponga que estoy roto, destrozado.
Suponga que le abro mi coraz�n y le digo que no quiero morir,
que estoy asustado y... desesperado.
Bueno, no creo que usted recibiera con agrado tal revelaci�n.
Estoy seguro de que la encontrar�a angustiosa, embarazosa,
y un tanto desconsiderada.
Y as�, siendo consciente de sus sentimientos como de los m�os,
podr�a parecer que ser�a a la vez correcto y... adecuado
que yo... moderase mi respuesta.
�Se est� usted muriendo?
Del mismo modo, o eso me parece a m�,
cuando usted revela la naturaleza de su sexualidad,
no puede permitirse ignorar el efecto que tendr� en las personas.
Miedo, por ejemplo...
cuando a la gente se le pide que acepte algo que no entiende.
O... ira,
cuando lo que usted revela sin pudor,
es contrario a todo lo que siempre han cre�do.
Y dolor...
causar� mucho dolor.
No a s� mismo, necesariamente -aunque me preocupa, de todos modos-,
sino a... las personas que... est�n cerca de usted...
todos los que le quieren.
Dolor... mucho dolor.
Creo que voy a tomar una copa despu�s de todo.
�Me acompa�a?
No, gracias.
Su amigo Wittgenstein
una vez escribi� algo que me impresion� profundamente.
Me sent�, sabe, con ese libro en la mano
y memoric� lo que hab�a escrito.
Esto es lo que dec�a:
"Sentimos... que incluso si... todas las...
preguntas de la ciencia llegaran a ser respondidas,
los problemas de la vida seguir�an... sin quedar resueltos."
�Quien es?
Soy yo.
�Alan, cari�o!
Oh, eres tan tonto, �por qu� no me dijiste que ibas a venir?
No estaba seguro de poder hacerlo. No quer�a decepcionarte.
Es una maravillosa sorpresa. Estoy muy contenta.
�Oh, mira esa chaqueta espantosa! Me gustar�a que te cuidaras.
�Cu�nto puedes quedarte? No me digas que tienes que irte por la ma�ana.
Ah, s�... puede que tenga que hacerlo.
No importa. No pensemos en eso.
Tengo la habitaci�n de invitados completamente redecorada.
Unas cortinas preciosas, estampadas.
Mam�... escucha, tengo algo que decirte.
�Algo agradable?
No, me temo que no.
No hubieras venido hasta aqu� para decirme algo agradable. �Qu� es?
Bueno... Tengo un problema.
�Qu� tipo de problema?
Un problema serio.
Dime.
Bueno... es tan... dif�cil de explicar.
�Tiene algo que ver con dinero?
No.
Mira... t� sabes que yo nunca me he interesado mucho por las mujeres.
La gente de tu clase raramente lo est�.
�Mi clase?
�Qu� quiere decir, mi clase?
La gente que pasa la vida con la cabeza metida en los libros.
No tiene nada que ver con eso.
�Qu� es entonces?
Yo...
no tengo sentimientos sexuales hacia las mujeres.
Probablemente es por eso que la gente parece que se divorcia tanto estos d�as.
Mam�... por favor, escucha. �Quieres, por favor, tratar de entender?
Lo estoy haciendo lo mejor que puedo.
La polic�a ha descubierto que tengo un romance con un hombre.
- �Un hombre? - S�.
Lo siento.
No hay otra manera de dec�rtelo.
�Te refieres a un marica? �Crees que saldr�s en los peri�dicos?
No lo s�... Quiz�s.
Gracias a Dios, tu padre no est� vivo. �Estaba tan orgulloso de ti!
�Siempre has...? Quiero decir...
- �Siempre has sido as�? - S�.
�Siempre?
S�.
Pero �y esa chica con la que estabas comprometido? �C�mo se llamaba? Pat.
�Mam�!... Nunca estuve comprometido con ella.
Pero t� la amabas.
Le ten�a cari�o, s�. Yo la quer�a como amiga.
�Qu� va a pasar?
Habr� un juicio.
- �Te llevan a los tribunales? - S�.
- �Ir�s a prisi�n? - Posiblemente.
�C�mo lo averigu� la polic�a?
�Te cogieron? �Te encontraron con ese hombre?
Yo se lo dije.
�Por qu�?... �Por qu�!
Perd�name.
�Oh, Alan!
�C�mo pudiste tocar a un hombre as�? �C�mo pudiste hacer tal cosa?
- �Afectar� eso a tu carrera? - Puede ser.
- �C�mo? - �No lo s�!
�Qu� puedo hacer para ayudarte?
Bueno... nada.
Pero tiene que haber algo que pueda hacer.
D�jame, por favor. Te ves tan desvalido.
As� es como me siento.
�Te acuerdas de cuando estabas en Hazelhurst?
Deb�as tener diez u once a�os.
Hab�amos estado todos en Escocia para las vacaciones de verano.
�Te acuerdas?
Lochinver.
Pap� fue a pescar truchas.
Yo dibujaba. Tom�bamos t�s campestres en la hierba.
Y luego tuvimos que volver a la India, y t� tuviste que volver a la escuela,
- de regreso a Hazelhurst. - S�.
- �Te acuerdas? - S�,... lo recuerdo.
Tomamos un taxi a la escuela, y cuando nos alejamos
trataste de correr detr�s de nosotros.
Corriste por el camino detr�s del taxi.
Tus brazos estaban de par en par;
tu boca estaba abierta; estabas diciendo algo,
gritando algo; pero yo no pod�a o�r lo que era.
Hab�a unos arbustos a las puertas de la escuela; rododendros, creo.
Eran como una gran cortina verde que se iba corriendo delante de mis ojos.
Los arbustos te alcanzaron por mi lado. Ya no pod�a verte.
Recuerdo que me qued� casi sin aliento por el p�nico.
Quise saltar del taxi, correr atr�s y tenerte en mis brazos para siempre.
No ten�a ni idea de que te sentiste as�.
A las 9 p.m., el Sr. Turing,
sali� de la habitaci�n para hacer una llamada telef�nica.
Dej� su chaqueta en el brazo de la silla y yo sustraje ocho libras de ella.
Despu�s de un tiempo, vino a la cocina de nuevo.
Se inclin� sobre m�, puso su cabeza en mi hombro
y llev� mi mano entre sus piernas.
Le hice otra paja, pero �l nunca me toc�.
No lo hice por mi propio beneficio sexual,
sino porque o� que te pagan por ello.
Nunca lo volver� a hacer, aunque tenga oportunidad. S� que est� mal.
Est� bien, Miller. Firme aqu�.
- S�lo t�, t� con pastas. - Gracias.
Me alegra verte, profe.
Me alegra verte, tambi�n.
Gracias por venir a verme.
Bien, quer�a que supieras lo que ha pasado
y quer�a que lo oyeras de m�, y no... ya sabes, de segunda mano.
Gracias.
Oh, est� en los peri�dicos del domingo.
Un titular dec�a: "El acusado ten�a un gran cerebro".
As� que no pudo ser peor, supongo.
Aunque he utilizado el tiempo pasado, as� que no me preocupa.
He pensado en ti, mucho. Debe haber sido horrible.
No, en realidad no fue tan malo como me tem�a.
Me pusieron en las celdas durante el juicio.
Estar entre rejas no fue en modo alguno desagradable.
Fue una maravillosa ausencia de responsabilidad,
como si volviera a estar en el colegio.
�Pensaste que te iban a meter en prisi�n?
No... en realidad no.
No. Era un delincuente sin antecedentes, despu�s de todo.
Es de risa... delincuente sin antecedentes.
No, pensaba que lo m�s probable era que me pusieran en libertad condicional.
- Me est�n dando f�rmacos. - �Cuales?
Me est�n dando estr�genos.
Hormonas sexuales femeninas. Se supone que eliminan el deseo sexual masculino.
Pero es solo durante un a�o. Despu�s todo vuelve a la normalidad, esperemos.
Eso es horrible. �No puedes negarte?
No, no, no, he solicitado hacerlo.
Me dieron libertad condicional siempre que aceptase el tratamiento con drogas.
- Me est�n creciendo los senos. - �Oh, Alan!
Y nadie parece saber si desaparecer�n o no cuando deje de tomar las drogas.
- Bien. Tendremos que esperar y ver. - Qu� horrible.
El sentido de la verg�enza es elevado.
Me sigo preguntando si debo llevar sujetador.
�Tu madre lo ha sabido?
S�, tem�a dec�rselo.
�Desde luego que lo tem�a!
En este caso, estuvo maravillosa.
Extraordinaria.
Esto parece habernos unido m�s.
Me alegro.
S�, yo tambi�n.
�Qu� ha pasado con el muchacho?
�El chico? �Oh! Le han dado la libertad condicional.
Trabaja en Londres, creo. Sabes, no lo veo nunca.
Aqu� tiene, Se�or.
- Gracias. - Gracias.
- �As� que te has casado! - S�.
- �Sin trabajo? - S�lo ama de casa.
- �Eres feliz? - S�.
Bueno, supongo que s�. No pienso mucho en eso.
Eso significa que lo eres.
Espero que no seas demasiado desgraciado.
�No soy desgraciado en absoluto!
Tengo muy buenos amigos.
Tuve unas vacaciones muy animadas.
- Noruega. - �Noruega?
No hay problemas legales en Noruega.
Me dijeron que hay lugares all� donde tienen bailes s�lo para hombres.
No es cierto, lamentablemente.
Pero conoc� a un joven encantador llamado Kjell.
Por cierto, me ha escrito: quiere venir a quedarse...
unos d�as, quiz� por un tiempo.
Obviamente caus� una buena impresi�n.
�Qu� tipo de trabajo est�s haciendo?
- Estoy en la Universidad de Manchester. - S�, eso ya lo s�.
Hemos construido una computadora digital.
�Recuerdas mis teor�as sobre una m�quina universal? Bien, lo hemos hecho.
Hemos construido una, y todo es gracias al trabajo que hicimos en Bletchley.
�Qu� emocionante! Ha debido ser muy emocionante.
Y estoy utilizando la computadora para simular
los patrones de crecimiento de plantas y animales.
Como el modelo de Fibonacci en una pi�a.
- �Recuerdas cuando te habl� de eso? - S�.
Una tarde de verano, cuando pensabas que estabas enamorada de m�.
Fui a la iglesia con tu madre y llor� durante todo el serm�n.
No has cambiado un �pice en Irlanda.
- Es muy amable por tu parte decir eso. - �No, es verdad!
Oh, parece que ha pasado mucho tiempo desde Bletchley.
- No es cierto. - �Toda una vida!
Me pregunto si tu taza de t� est� todav�a encadenada al radiador.
No... sabes, me rega�aron por eso.
- �Qui�n? - Bueno, Dilly Knox.
Pobre Sr. Knox.
Fui a verlo, cuando estaba enfermo, cerca del fin.
- Estuvo bien de tu parte. - Oh, estaba encari�ada con �l.
Estaba tan enfermo, que estuve rezando por �l en la Iglesia.
El Sr. Knox ten�a sus teor�as al respecto.
"El cristianismo es una estafa de dos mil a�os", dec�a.
"Te hace temer, sin nada que temer, y esperar, sin nada que esperar."
�Oh! Era un hombre extraordinario.
Supongo que sab�as que era homosexual.
�Qu�?
Con inclinaci�n homosexual.
Tuvo una especie de romance con Maynard Keynes.
�Knox?
Cuando era joven.
�Est�s segura?
Un t�o m�o fue a la escuela con �l.
Santo Dios.
Con Lytton Strachey tambi�n, pero eso fue en Cambridge, no Eton.
- �Fue... fue amante de Lytton Strachey? - Por lo visto... Cre�a que lo sab�as.
No ten�a ni la menor idea. �l nunca dej� caer ni una pista.
Creo que nadie prest� mucha atenci�n a eso. Creo que estaba muy claro...
- ...en tu colegio universitario. - Santo Dios Todopoderoso.
Todo era cosa del pasado. �l estaba enamorado de su esposa.
Oh, s�, me lo dijo.
Bien, eso es lo que se hace, �no?
Tener una aventura cuando se es joven, y conformarse despu�s.
Deber�a haberme casado contigo.
S�, esto nunca hubiera sucedido.
Deber�a haber jugado siguiendo las reglas.
�Por qu� no lo hiciste?
No pude.
Sr. Turing, siento haberle hecho esperar. Todo es un l�o aqu� hoy.
Mi secretaria cogi� gripe y la temporal parece no saber lo que est� haciendo.
- Si�ntese, por favor. - Gracias.
Me alegro de que haya venido avis�ndole con tan poca antelaci�n.
- Muchas gracias. - Su carta era bastante vaga.
- �Lo era? - Bueno, oficial, pero vaga.
Bueno, es s�lo una de esas cosas que se hacen mejor en persona que por tel�fono.
B�sicamente es s�lo cuesti�n de mantenerse en contacto.
�Qu� quiere decir?
Usted es un hombre brillante, Sr. Turing,
�nico en muchos sentidos, y no hay raz�n para tratar de negarlo.
No voy a hacerlo.
Este pa�s siempre ha tendido a subestimar a sus hombres brillantes.
Eso es un error, un grave error.
No podemos permitirnos el lujo de cometer errores como ese.
�Qui�n es usted? No tengo ni idea de qui�n es.
Perd�n, perd�n, perd�n. Mi nombre es Smith, John Smith.
Nadie lo cree. Paso momentos terribles con los recepcionistas de hotel.
En todo caso, la cuesti�n es esta.
Ser�a absurdo pretender que su homosexualidad no ha creado problemas...
- ...ciertas inquietudes. - �A quien?
Pero siempre y cuando podamos discutir esta situaci�n razonablemente...
estoy seguro de que estas inquietudes podr�an reducirse a un m�nimo.
�Qu� inquietudes?
Como he dicho, es s�lo cuesti�n de mantenerse en contacto.
�Est� usted hablando de... problemas de seguridad!
As� es.
Gracias a los Srs. Burgess y MacLean los americanos est�n cada vez m�s nerviosos.
Despu�s de todo, le han dado acceso a informaci�n extremadamente sensible.
Hay una sensaci�n general de malestar.
�Acerca de m�?
Por supuesto sabemos que usted es un hombre de gran integridad.
Su lealtad esencial nunca ha sido cuestionada.
�Pero?
Todas las cosas tienen que ser consideradas.
�Tales como...?
�Puede afirmar con total honestidad que nunca, bajo ninguna circunstancia,
revelar�a algo de la naturaleza de su trabajo a...
a ninguno de sus amantes?
No. Por supuesto que no.
�'No, lo har�a', o 'no, no lo har�a'?
No, no puedo afirmar, con total honestidad,
que tal circunstancia nunca llegara.
Ni usted tampoco. �Quien podr�a?
En ese caso, nuestra atenci�n se dirige a su... elecci�n de pareja.
Usted parece tener una variedad inusualmente amplia de amistades.
Oh, quiere decir que estar�a bien que me fuera a la cama con otros matem�ticos.
Preferiblemente de una de las universidades antiguas.
Mejor con lo que los americanos llaman habilitaci�n de seguridad.
S�, estoy seguro de que eso les har�a mucho m�s felices.
Lo siento. Resolvamos esto.
Lo que debe comprender es que su trabajo con el servicio de inteligencia
implica que no es libre de comportarse a su antojo.
Usted ha tenido un acceso extremadamente inusual a informaci�n secreta.
Eso lleva consigo una fuerte, si no extraordinaria responsabilidad.
Soy consciente de ello.
S�, estoy seguro de que lo es.
Puede parecer intromisi�n.
- De hecho, tratamos de ser �tiles. - �C�mo?
Evitando cualquier nuevo error de juicio.
�Qu� significa eso, exactamente?
Ese joven noruego... Kjell.
Creo que no ser�a prudente que le visite aqu�.
- �C�mo sabe acerca de Kjell? - Alguien me lo dijo.
- �Qui�n? - Lo olvid�. De verdad.
�Estoy siendo vigilado?
Con Kjell no puede permitirse ning�n riesgo Sr. Turing, deber�a darse cuenta.
�Acaso he estado expuesto a que alguien me empujara debajo de un autob�s?
S�, tiene que perdonarme. Tiendo a exagerar el problema.
Como he dicho, simplemente es cuesti�n de mantenerse en contacto.
Exactamente, �qu� significa eso?
Nos gustar�a ser informados sobre cualquier cambio de residencia,
cualquier cambio en su vida laboral, viajes al extranjero, ese tipo de cosas.
�Est� pensando en ir al extranjero este a�o?
S�, ir� a Grecia.
�Cuando?
En mayo.
�A qu� parte de Grecia?
Corfu.
Es muy bonito aquello. Le gustar� mucho.
Mayo es el momento perfecto para ir.
Quiero que sepa que no me arrepiento
de mi relaci�n con el servicio de inteligencia.
El trabajo que hice en Bletchley fue muy importante para m�.
- S�, estoy seguro de que lo fue. - �S�, importante!
En un sentido que usted probablemente no puede comprender.
Mire, d�jeme explicarle algo.
Con el fin de desentra�ar los mensajes codificados por la m�quina Enigma,
tuvimos que hacer ciertas deducciones. Tuvimos que deducir
la posici�n de los rotores de la m�quina para cada transmisi�n.
En otras palabras, tuvimos que construir una cadena de deducciones l�gicas
para cada una de las posiciones de los rotores.
Si esta cadena de deducciones te conduc�a a una contradicci�n,
eso significaba que te hab�as equivocado y que hab�a que probar con la siguiente
posici�n del rotor y empezar todo de nuevo. Y as� una, y otra y otra vez.
Era una tarea laboriosa, de una longitud imposible.
No sab�amos qu� hacer, y, entonces, de repente,
una tarde de primavera, justo despu�s del almuerzo,
record� una conversaci�n que sostuve con Wittgenstein.
Discut�amos sobre un teorema elemental de l�gica matem�tica
que establece que la contradicci�n... implica... cualquier... proposici�n,
y me di cuenta inmediatamente de que
si pudi�ramos construir una m�quina que contuviera esa idea,
tendr�amos una m�quina que descifrar�a el c�digo con la rapidez necesaria.
Tendr�a que ser una m�quina con rel�s el�ctricos y circuitos l�gicos,
que detectase contradicciones y reconociese consistencias.
Si tu suposici�n fuera incorrecta, la electricidad fluir�a a trav�s
de todas las hip�tesis relacionadas y las eliminar�a en un destello.
Si tu hip�tesis fuera correcta, todo ser�a consistente,
y la corriente el�ctrica se detendr�a en la combinaci�n correcta.
Nuestra m�quina ser�a capaz de analizar miles de millones de permutaciones
a una velocidad incre�ble, y con un poco de suerte
nos dar�a la forma de entrar.
�Qu� momento!
Extraordinario... absolutamente extraordinario.
Recuerdo aquel hermoso d�a soleado.
(El c�sped acababa de ser cortado.)
(Todo ol�a a hierba mojada.)
(Pod�a o�r las risas de los hombres sonando alrededor)
(Sent� una maravillosa sensaci�n de triunfo y regocijo)
Pero no me llev� mucho tiempo darme cuenta
de que no es descifrar el c�digo lo que importa...
es el camino que tomas despu�s.
Ese es el verdadero problema.
Ya ve, se necesit� algo m�s que matem�ticas
e ingeniosa electr�nica para romper la Enigma de los U-boat.
Se requiri� determinaci�n, tenacidad... fibra moral, si lo prefiere.
Por eso fue tan profundamente satisfactorio.
Todo encaj� a la perfecci�n all�. Todos los hilos de mi vida.
Mi trabajo como matem�tico. Mi inter�s en las claves secretas.
Mi habilidad para resolver problemas pr�cticos.
�Mi amor por mi pa�s!
Ustedes confiaron en m� entonces. �Por qu� no ahora?
"Alg�n d�a mi pr�ncipe vendr�
"Alg�n d�a nos veremos de nuevo
"Y nos iremos lejos a su castillo
"Para ser felices para siempre, lo s�
"Alg�n d�a, cuando la primavera est� aqu�
"Encontraremos nuestro amor de nuevo
"Y los p�jaros cantar�n
"y sonar�n campanas de boda
"Alg�n d�a, cuando mis sue�os se hagan realidad"
Estas son las pertenencias personales de su hijo.
Como sabe algunas tuvieron que ser examinadas
antes de que el forense completara su informe.
Tiene que asegurarse de que est� todo.
�Es necesario?
No si eso le molesta.
Creo que lo dejar�.
Guard� esto por separado.
Es su medalla. Su O.B.E. (Orden del Imperio Brit�nico)
- Tem�a que pudiera perderse. - Gracias.
Entonces, �firma esto, por favor?
Ah�.
Es todo. Gracias.
No sab�a que ten�a la O.B.E. Nunca me lo dijo.
�Por qu� fue?
Un trabajo que hizo en la guerra.
No s� lo que fue.
Hay tantas cosas de las que no s� nada, tantas cosas que no entiendo...
S�. Es un asunto triste. Lo siento mucho.
Por supuesto, se ha cometido un tremendo error.
�De qu� modo?
Con el veredicto del forense.
Ah, bien.
Decir que Alan se quit� la vida es totalmente rid�culo.
Todos sab�an que hac�a experimentos... que nunca se lavaba las manos, nunca.
Obviamente, fue un tr�gico accidente.
Realmente no podr�a dar una opini�n, Sra. Turing.
Usted lo conoci�.
�Cree usted que ese tipo de hombre cometer�a suicidio?
Han pasado dos o tres a�os desde que lo vi.
Nunca se sabe lo que la gente podr�a hacer en circunstancias extremas.
D�jeme decirle algo acerca de mi hijo.
Su primer d�a en Sherborne result� ser el primer d�a de la huelga general.
Hizo en bicicleta todo el camino desde Southampton a Sherborne,
sesenta millas, para asegurarse de llegar a la escuela a tiempo.
Le dedicaron un reportaje en la prensa local.
Un muchacho que pudo hacer eso, nunca se quitar�a su propia vida.
Y era demasiado joven. Ten�a todo por lo que vivir, �todo!
Alan Turing fue galardonado con la Orden del Imperio Brit�nico en 1946.
Muri� en 1954.
En 1993 parte del anillo de circunvalaci�n de Manchester
fue denominado �Camino de Alan Turing� en su honor.
El Alcalde de Manchester dijo:
Alan Turing nunca ha recibido el reconocimiento que merece.
Ahora tenemos la oportunidad de hacer justicia.
Celebrando el centenario de Alan Turing (1912-1954)
Traducci�n: R.Mora para www.avenidalibertad.es
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